Hola de nuevo ufff hace mucho que no pasaba por aquí…
T-T gomen gomen… con todo lo que me paso pues no encontraba mucho tiempo libre para seguir con todas las historias pero bueno :D como un dato importante y especial a todos los que esperan las contis de las demás quiero decirles que si poco a poco retomare todas para terminarlas y darles fin incluyendo a Sangre Vongola, este año ya no tendremos mas nuevas hasta que acabe las pendientes xD aunque ya existen los prólogos y algunos caps de nuevas historias pero no las subiré aun owo jojo.
Con respecto a esta historia, ya esta por acabar… no sabia como darle el final adecuado, pero aquí tenemos el especial de Alaude y Giotto que me habían pedido y después tendremos el capítulo final u-u gomen por la demora.
Bueno sin mas por ahora me despido ;D disfruten de la lectura.
KHR no es mio, solo tomo prestados a sus sexys personajes.
Capítulo 37: Unidos por una Misión
Todos en la mansión Vongola se encontraban dando vueltas de un lado a otra llevando objetos por doquier… unos eran para colocar en lugares específicos de la mansión y otros eran guardados mientras que algunos cuadros eran retirados de su sitio debido a que en ese momento no combinaban con la nueva decoración del lugar. Realmente la mansión Vongola estaba hecha en un caos acompañada de muchas rosas de diversos colores y algunos adornos complementarios… la razón era sencilla: esa tarde sería el gran día en la vida de cierta diva de la mafia y habia logrado convencer a su primo de usar la mansión principal para celebrar ahí mismo su unión con su lindo y sexy carnívoro.
Justo en esos momentos Giotto se encontraba encerrada en su habitación además de tener a un par de guardaespaldas que evitaran que pudiera escaparse de dicho lugar, ya que ella deseaba ser la coordinadora de la decoración bajo el argumento de que debía asegurarse de que todo quedara tal y como ella siempre soñó y deseo que fuera… pero en vez de ayudar solo atrasaba más a los decoradores por lo cual fue recluida en su habitación a la espera del estilista que se encargaría de peinarla y maquillarla para la gran noche… y para asegurarse de que no escapara Kiyomi y Satoshi fueron asignados como guardias especiales para que su tía no se escapara e igual para hacerle compañía para que no se sintiera sola.
- La respuesta sigue siendo no – dijo de forma seria Kiyomi, quien estaba cruzada de brazos en esos momentos y estaba parado enfrente de la puerta y tenía un semblante serio.
- Por favor Kyo… déjame salir – rogo por milésima vez cierta rubia que tenía los nervios a flor de piel, ya que se sentía ansiosa y deseaba poder supervisar en persona todas las decoraciones de la casa – te prometo que te daré todos los dulces que quieras – intento convencerla.
- … - ante eso la pequeña castaña empezo a dudar.
- No Kyo, no caigas en la tentación o mamá nos castigara – le recordó su gemelo.
Ante eso la pequeña castaña recordó la advertencia de su madre de lo que podría ocurrirles si dejaban salir a la herbívora de su tía antes de tiempo.
- Cierto, como dice Sato la respuesta sigue siendo no – dijo de forma decidida.
- Tch… eso se llama traición – dijo con algo de rencor la rubia – lo recordare cuando me llamen otra vez para pedirme que les ayude en algo.
- Tía eso es chantaje – dijo algo nervioso Satoshi.
- Mooo… es que no es justo, yo quiero ver… - empezo a hacer su berrinche.
- Pero tía debes dejar que los señores hagan su trabajo – intento animarla en pelinegro.
- Además dentro de poco llegara ese otro señor para arreglarte – le recordó la castaña.
- Ah… si lo sé, pero es que en verdad deseo que todo sea perfecto y mágico en este día – menciono mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios.
- ¿Por qué es tan importante este día? – pregunto Satoshi.
- Porque hoy será el día en que Alaude y yo nos unamos en matrimonio para poder vivir juntos y felices por siempre – menciono mientras un sutil sonrojo aparecía en sus mejillas al mismo tiempo que miraba a ver su mano izquierda donde en su dedo anular estaba el anillo de compromiso que le dio el rubio platinado.
- Pero ¿no ustedes ya vivían juntos? – pregunto confundida la castaña.
- Am… bueno si, pero solo éramos novios hehe y a partir de esta noche ya seremos esposos – aclaro.
- ¿Y cuál es la diferencia? – interrogo el pelinegro.
- Am… hmm… como les explico – dijo algo pensativa – pues que ahora seremos como sus papas.
- Hmm… no entiendo – dijo Satoshi.
- Creo que quiere decir que pronto tendremos primos – dijo animada la castaña.
- ¿Eh…? - ante eso la rubia se sonrojo – a… am… s… si… supongo… que si… en un futuro… jeje…
- Oye tía y ¿cómo es que ustedes se conocieron? – pregunto Satoshi.
- Hmm… ah, eso fue gracias a ustedes – dijo sonriendo.
- ¿Nosotros? – preguntaron los gemelos a coro mientras se señalaban a ellos mismos.
- Aja, jeje supongo que tenemos tiempo para que les cuente esa historia – dijo mientras caminaba con elegancia hasta la cama que estaba en la habitación y se sentaba en la orilla de esta, al mismo tiempo que con un movimiento de su mano le indicaba a los pequeños para que se sentaran a su lado.
- Si, cuento – dijo animada Kiyomi, mientras se sentaba al lado derecho de la rubia y Satoshi del lado izquierdo.
- Hehe, bueno veamos, por donde comenzare – indico algo pensativo – bueno verán en esos días yo permanecía distanciada de la familia ya que a mi madre nunca le gustó la idea de que yo llegara a ser un miembro activo en la mafia y por eso me mando a vivir a otro país, pero para cuando ustedes tenían 2 años se presentó una situacion especial donde se me pidió que yo regresara al país…
-Flash Back-
Justo en esos instantes Vongola pasaba un momento crítico en toda su historia ya que estaban debatiendo sobre un tema importante que tal vez podría decidir el futuro de la organización y de sus propios miembros, quienes en esos instantes se encontraban reunidos en la sala de reuniones debatiendo sobre la posible solución al problema presente.
- Tch… esto sí que es complicado – dijo algo molesto y fastidiado Tsuna.
- Si se analiza puedes notar que esto es una trampa bien preparada – dijo de forma seria Hayato mientras se acomodaba sus lentes.
- Por lo visto esta vez si están organizados – dijo de forma seria Yamamoto.
- Esto es un gran dilema al extremo – indico de forma seria Ryohei.
- ¿Y no podríamos faltar a una de esas? – sugirió Lambo.
- Ese es el problema, si faltamos a una sin importar a cuál sería una muestra de rechazo y una posible invitación que empezar una guerra con esa familia – indico el castaño.
- Solo mordemos hasta la muerte a uno de ellos y asunto arreglado – dijo algo cansada Kyoya, ya que llevaban un rato discutiendo sobre el mismo tema sin llegar a una solución y eso ya la habia molestado más porque ella deseaba ir a ver a sus hijos.
- Friki de las peleas no es tan sencillo como parece – le regaño el peliblanco.
- Hayato, Kyoya no peleen – hablo de forma cansada Tsuna mientras cerraba los ojos en señal de fastidio.
- ¿Aún siguen en eso? – se escuchó la voz divertida y algo relajada de Reborn, quien entraba a la oficina.
- Reborn-san – le saludo Hayato.
- Para que estés calmado significa que ya pensaste en algo – dijo de forma seria Tsuna.
- La respuesta es simple, en estos momentos quedas destituido de tu cargo de Vongola Decimo – indico sonriendo de lado al mismo tiempo que le apuntaba con su pistola.
Ante esa declaración todos en la habitación guardaron silencio dejando notar la sorpresa en sus miradas.
- O…oye Reborn deja de hacer esas bromas – hablo Lambo con algo de miedo.
- No es una broma, esa es la solución – dijo con calma el pelinegro guardando su arma entre sus ropas – ustedes 7 se irán a esa reunión en España mientras que el Vongola Decimo se presentara en la reunión que se celebrara en Sicilia el próximo fin de semana.
- Pero… ¿cómo Tsuna podría estar en 2 lugares a la vez? – pregunto Takeshi sin entender.
- Espera… - ahora Tsuna le miraba a ver sorprendido – no estarás sugiriendo que…
- ¿Qué pasa herbívoro?
- Si, a eso mismo… de forma interna en estos momentos renunciaras a tu cargo y se lo pasaras a otro Vongola legitimo – explico Reborn – pero obvio nadie sabrá de eso así que ustedes irán de viaje en representación de Vongola ya que en esa reunión debes asistir con todos tus guardianes mientras que tu remplazo se presentara en la junta que tendrán los líderes más influyentes de la mafia y para que nadie tenga dudas de su identidad esta persona portara tu anillo.
- Pero los bebes no pueden tomar el extremo cargo.
- Cállate cabeza de césped, obvio que Reborn-san se refiere a Xanxus, ya que él también es un Vongola legitimo – indico Hayato.
- Exacto, es el indicado para quedarse a cargo de la mansión y de sus hijos en lo que ustedes están fuera – indico Reborn mientras sonreía de lado.
- En serio eso es posible – pregunto Nagi.
- Si, esa cláusula existe desde que se fundó Vongola – indico Tsuna – pero jamás se habia usado… pero creo que es lo que necesitamos en estos momentos – hablo de forma decidida colocándose de pie mientras se quitaba su anillo que lo definía como el jefe de la familia y se lo entregaba a Reborn.
- ¿E… estas seguro de esto Tsuna? – pregunto algo preocupado Lambo.
- Si, ya que con los bebes en la casa no me puedo dar el lujo de comenzar alguna guerra contra otra familia, ya que deseo la seguridad de mis hijos y de todos ustedes – hablo con seguridad.
- Así se habla dame-Tsuna.
Tras eso la reunión finalizo y todos se fueron a terminar sus pendientes ya que en 2 días debían salir del país rumbo a España… aunque claro que cierta carnívora no estaba muy de acuerdo con esa decisión de dejar solos a sus hijos con ese herbívoro gritón por lo que en secreto le informo de todo a Alaude para que el fuera por los pequeños carnívoros después de que ellos se marcharan de la mansión.
Llego el día de la partida y tras llenar de varios besos a sus bebes, la pareja se reunió con los demás en la entrada y subieron a la limosina que los llevaría al aeropuerto donde ya les esperaban su jet privado para así ir a esa reunión.
- No creo que haya sido una coincidencia que sugiriera esa medida – opino con calma Sebastián, mientras observaba la limosina donde iba su jefe y guardianes perderse en la distancia.
- Tú me conoces mejor que nadie – indico divertido Reborn.
- ¿A qué horas llegara el nuevo Decimo? – pregunto le mayordomo.
- Ya está llegando – indicó notando como una limosina negra se acercaba a los terrenos de la mansión – y si todo sale bien Vongola asegurare a un gran aliado e igual le prometí que la ayudaría a regresar – indico mientras se acomodaba su sombrero y empezaba a bajar las escaleras para así abrir la puerta de la limosina, la cual ya habia aparcado en la entrada de la casa.
- ¿Se lo prometió? – pregunto confundido Sebastián mientras observaba atentamente los movimientos de su jefe.
Reborn camino con elegancia y él se ofreció a abrir la puerta de la limosina, donde tendió su mano para ayudar a bajar a esa persona del vehículo, en eso noto que la persona abordo era una mujer.
- Bienvenida – indico Reborn sonriendo de lado.
- Merci beaucoup, mon oncle – le contesto la mujer, la cual era una rubia de cabellera larga y algo alborotada, tez clara y ojos azules, de compleción delgada la cual usaba en esos momentos una blusa de manga larga blanca adornada en el cuello con un lazo color negro con encaje blanco, encima un saco de color azul rey con rayas blancas horizontales delgadas, una falda recta larga igual de color azul rey con rayas horizontales delgadas, tacones negros de cintas y en su cabeza lleva un sombrero de color azul rey con una cinta y lazo negro con encaje blanco.
- Giotto-sama – le saludo Sebastian rápidamente al reconocerla y acercarse a ayudar con su maleta de viaje.
- Hola Sebastián, jeje por lo visto el tío no les menciono de mi llegada – hablo con calma mientras le sonreía.
- Es que deseaba que fuera una sorpresa para todos – confeso Reborn – por cierto, te tengo un pequeño obsequio de parte de dame-Tsuna – indico sacando una pequeña caja negra de su bolsillo y entregándoselo a la rubia.
- ¿Acaso me está proponiendo que hagamos incesto? – dijo divertida deduciendo que adentro de esa caja habia un anillo – porque déjame decirte que yo aun espero a mi sexy príncipe azul y…
- Tu ábrelo – le ordeno el pelinegro de patillas rizadas.
- … - Giotto con algo de duda lo abrió, pero enseguida su mirada mostro una gran sorpresa al notar el contenido de la caja – t… tío ¿qué significa esto? – dijo asustada, ya que dentro de la caja estaba el anillo del jefe de la familia.
- Pues lo que vez, dame-Giotto – dijo con calma mientras tomaba el anillo y se lo colocaba en su dedo corazón de su mano izquierda a la rubia – ahora tú eres el Vongola Decimo.
- … - la rubia no sabía que decir, era verdad que le alegro cuando su tío le habia llamado e igual se habia preocupado un poco cuando le dijo que necesitaba que se presentara en la mansión principal, ya que ella habia dejado de ser parte de la mafia porque su madre la mando a Francia y lejos de ese mundo porque nunca le gustó la idea de que ella participara en esas misiones, ya que deseaba que ella tuviera una vida normal lejos de todo eso – n… no… yo no…
- Vamos a dentro y te explicare la situacion – indico con calma Reborn mientras empezaba a caminar al interior de la mansión.
De esta forma los 3 ingresaron al interior de la mansión, donde el hitman llevo a la oficina a la rubia para explicarle los detalles por los cuales ella estaría a cargo del puesto de líder por 2 semanas.
- Ya… ya veo… así que no tuvieron de otra que usar esa cláusula – hablo con calma la rubia – pero… ¿por qué a mí? no se supone que yo ya no…
- Tu hermano está de viaje e igual te recuerdo que él es líder de Varia, no puede ocupar dos puestos de jefe en la misma familia – indico con calma Reborn – lo cual nos deja solo con 3 Vongolas legítimos actualmente, de los cuales 2 no pueden ejercer el cargo por falta de edad.
- ¿3? – pregunto Giotto sin entender - ¿quiénes son los otros?
Justo en ese momento la puerta de la oficina fue tocada, por donde entraron un par de sirvientas, quienes cargaban a los pequeños Kiyomi y Satoshi.
- Perdone la interrupción Reborn-sama, pero los jóvenes amos están inquietos – indico una de ellas.
- Descuiden – dijo con calma acercándose para tomar a los bebes – Giotto quiero presentarte a tus hijos temporales por estas 2 semanas – dijo divertido.
- ¡Q… que! – hablo sorprendida la rubia, pero en eso noto que la pequeña se parecía a su primo – espera… no me digas que Tsuna si se casó con la idiota de Kyoko – dijo algo asustada.
- No, esa ya es historia – hablo de forma seria Reborn – se casó con su actual guardiana de la nube.
- … - esa información le dolió un poco a Giotto, ya que antes de que su madre la sacara de la mafia ella era la guardiana de la nube de la familia – ya… ya veo – dijo algo triste mientras se colocaba de pie para poder ver a los pequeños – bueno al menos se nota que mi primo escogió una buena esposa, ya que ustedes son bonitos – hablo mientras miraba a los bebes.
Reborn noto el cambio en el semblante de ella, pero no menciono nada ya que recordaba ese día donde su madre la saco a la fuerza de la mansión Varia para llevársela consigo a Francia… así que solo se dedicó a observarla mientras ella tomaba con cuidado al pequeño pelinegro y lo arrullaba para que dejara de llorar, algo que funciono.
- Por ahora tu trabajo será cuidarles, ya que dame-Tsuna dejo todo el papeleo listo – informo Reborn mientras le entregaba a la pequeña castaña – así que puedes pasar la tarde familiarizándote con ellos porque son tu responsabilidad.
- Es decir, que por ahora solo será la niñera hasta el día de la junta – indico divertida Giotto.
- Es bueno que entiendas rápido – dijo divertido Reborn saliendo de la oficina y dejando sola a la rubia con los bebes.
- Ah… el tío nunca cambiara – opino algo cansada Gitoto y en eso noto que los bebes la miraban fijamente – am… bueno ¿y qué hago con ustedes? – dijo para sí, mientras salía de la oficina en busca de la habitación de los pequeños, algo que fue fácil ya que adivino que esta estaría ubicada cerca de la recamara de Tsuna, al entrar se sorprendió por la decoración del lugar para después colocar a los pequeños en su cunero mientras ella se quitaba su saco y su sombrero dejándolos sobre una silla para sí ir a revisar el armario de los pequeños para cambiarles de ropa – wow… y luego dicen que yo soy la diva – dijo divertida al notar todos los conjuntos que ellos tenían.
Tras eso cambio de ropas a los bebes y les dio de comer, para después empezar a jugar con ellos… mientras tanto en la entrada de la mansión se podía apreciar a cierto rubio platinado que habia llegado a buscar a sus sobrinos por petición de su hermanita.
Al llegar enseguida fue recibido por el jefe de mayordomos.
- Alaude-san, buenas tardes – le saludo con respeto.
- ¿Dónde están? – pregunto de forma seria.
- Ellos salieron muy temprano de viaje.
- No me refiero a ellos – repitió molesto.
- Los jóvenes amos están en su habitación en compañía del Décimo – indico con calma Sebastián.
- … - Alaude no dijo nada y solo se dirigió a la habitación de sus sobrinos y a esposar hasta la muerte a ese herbívoro suplente.
- Oh… creo que a eso se refería Reborn-san – menciono para sí el mayordomo – hehe me sorprende como piensa en todo – indico sonriendo mientras regresaba a realizar sus labores rutinarias.
Por su parte Alaude avanzaba a pasos rápidos hasta la habitación de sus sobrinos ya con sus esposas en mano, al llegar a la puerta pudo escuchar las risas de los pequeños por lo que con cautela abrió la puerta notando que estos estaban en su cunero sentaditos, riendo y observando atentamente a la persona que estaba parada delante de ellos.
- Y entonces el señor osito dijo: mi pancita me retumba, ¿de casualidad no tienes un poquito de miel? – hablaba Giotto imitando una voz graciosa mientras notaba que eso divertía a los gemelos – no señor osito, solo tengo tacos – ahora hablo con otra voz mientras movía al peluche en forma de canario.
- Herbívoro… - le hablo Alaude, el cual se sentía irritado al ver esas muestras de actitud tan herbívora… definitivamente arrestaría a ese sujeto si sus sobrinos se comportaban como herbívoros por su culpa.
- ¿Eh…? – Giotto se incorporó y miro a ver a la persona que le habia hablado, notando que parado bajo el marco de la puerta estaba un rubio platinado, de ojos color gris, alto de cabello corto y de compleción delgada y fornida, el cual llevaba un smokin negro con camisa blanca, zapatos negros y encima tenía una gabardina color arena; provocando que ligeramente se sonrojara – am… ¿puedo ayudarte?
- ¿Quién eres tú herbívora? – pregunto Alaude, ya que según lo que le habia dicho Kyoya, el puesto de Decimo lo ocuparía el primo de Tsunayoshi… pero en su lugar estaba esa herbívora y al analizarla noto que ella tenía puesto el anillo del jefe Vongola.
- Bueno… creo que tu deberías presentarte primero – indico con calma Giotto.
- …
- Oh, Alaude justo a tiempo – se escuchó una voz burlona detrás del rubio, por lo que este se hizo a un lado notando que Reborn estaba parado a su lado y ahora ingresaba a la habitación.
- ¿Qué significa esto carnívoro?
- Jeje, veo que ella te informo, permítanme presentarlos – indico divertido – Alaude, ella es Giotto Di Vongola, la actual Decima de la familia – dijo – y Giotto, él es Alaude Hibari, el hermano mayor de la esposa de Tsunayoshi.
- Oh, mucho gusto – dijo Giotto sonriéndole.
- … - Alaude solo frunció el ceño ante eso y se dio media vuelta para así comenzar a caminar.
- Am… ¿dije algo malo? – pregunto Giotto mirando a ver a su tío.
- Descuida, solo es especial – dijo divertido Reborn – por cierto, ya acomodaron tus cosas en tu antigua habitación e igual dentro de poco te subirán el almuerzo.
- Oh, gracias – indico Giotto mirando que nuevamente se quedaba sola con los bebes – hehe, ustedes y yo tenemos algo en común – dijo divertida – tenemos un tío raro, jajaja.
Después de eso la tarde paso muy calmada y tranquila, ya que sin guardianes que hicieran desastres no se generaba mucho papeleo… por lo que Giotto solo se encargaba de cuidar a los pequeños. De esta forma empezaron a pasar los días donde ella contaba con la compañía del rubio silencioso, como solo llamarlo, ya que este solo llegaba como a las 10am a la mansión para ir a donde se encontraba ella y vigilarla en silencio mientras la rubia se dedicaba a jugar con los pequeños.
- Sabes, me siento como una niña pequeña que es observada por su niñero – menciono divertida, sabiendo que sus palabras eran escuchadas por el contrario mientras metía al pequeño pelinegro en el corralito que le habían colocado en el jardín para que ellos jugaran afuera.
- … - Alaude dejo de presentarle atención a su lectura y la miro de reojo para después volver a leer su libro.
- … - Giotto dejo escapar un suspiro, en verdad que ese sujeto era demasiado callado y reservado, aunque por extraño que pareciera le agradaba su compañía ya que así no se sentía tan sola en la mansión – bueno ahora se quedaran un rato aquí como buenos niños – indico mientras ella se colocaba de pie y se iba a sentar en una de las sillas que estaban cerca para luego tomar un poco de agua con las intenciones de descansar por un rato, pero…
- Decima, lamento la interrupción – uno de los sirvientes llego de manera apresurada buscándola.
- ¿Pasa algo? – pregunto extrañada Giotto, ya que en los 5 días que llevaba en la mansión no habia ocurrido nada fuera de lo normal.
- Si vera, en estos instantes una persona la busca – indico con calma el sirviente.
- … - eso lo sorprendió un poco, pero recordó que ese tipo de visitas eran normales en la vida de un mafioso – hazlo pasar a la oficina, iré en unos momentos – indico de forma seria – Alaude puedes vigilar a los pequeños- indico con calma mientras se encaminaba hacia el interior de la mansión.
- ¿Estas segura de eso, herbívora? – le pregunto Alaude sin apartar la mirada de su libro.
- Am… no, pero como actual líder debo de atender las visitas – indico mientras caminaba al interior de la casa.
Alaude solo se limitó a observar los movimientos de la herbívora.
- Creo que sería buena idea que la acompañe – en eso el rubio noto que el jefe de mayordomos estaba parado a su lado, pero noto que este solo le ignoraba – bueno es una sugerencia ya que ella hace 13 años que vive en Francia y tal vez la situacion pueda ser algo complicada – insinuó mientras indicaba a otros de sus compañeros para que llevaran a su habitación a los pequeños y que tomaran su siesta.
Por otra parte, Giotto se sentía algo nerviosa por lo que antes de entrar a la oficina dejo escapar un suspiro y con ello ingresar al lugar donde pudo notar a dos personas sentadas esperándole.
Por su parte Alaude se aseguró que los gemelos estuvieran cómodos y seguros en su habitación, pero al mismo tiempo seguía meditando las palabras que le habia dicho ese herbívoro… por lo que dejo escapar un suspiro antes de salir de la habitación para caminar rumbo a la oficina donde esa herbívora estaría, pero al llegar noto que la puerta salía volando y estrellándose con la pared siendo acompañada por 2 herbívoros, los cuales tenían varios moretones y heridas de balas.
- Rayos… miren lo que hicieron ahora si tendré que hacer papeleo por su culpa – se escucho la voz enojada de Giotto quien enseguida apareció debajo de la puerta y se notaba molesta al mismo tiempo que portaba una pistola en su mano izquierda – pero creo que con esto ahora saben quien manda o me equivoco basuras – indico ahora sonriendo de lado y apuntándoles con el arma.
Los sujetos temblaron al mismo tiempo que su rostro se ponía azul, donde enseguida buscaron colocarse de pie y salir corriendo rápidamente… lamentablemente no llegaron a ningún lugar ya que Giotto les disparo a ambos en la parte baja de la espalda provocando que ambos cayeran al suelo. Ante el sonido de la detonación algunos sirvientes llegaron a donde estaba la rubia.
- Sebastián.
- A sus órdenes decima.
- Saca la basura por favor – indico girándose para ir a la habitación de los gemelos, donde noto que Alaude estaba parado en medio del pasillo mirándola detenidamente – am… ¿pasa algo? – dijo algo apenada.
- ¿Qué paso?
- Am… pues… digamos que les enseñe algo de modales a esos inútiles y me di a respetar – indico con calma pasando al lado de este para seguir su camino hacia la habitación de los bebes, ya que deseaba revisarles y asegurarse de que no les asusto con sus disparos.
Alaude solo se limitó a contemplar la silueta de la rubia alejarse, donde poco después sacudió ligeramente su cabeza y se encamino hacia la salida ya que debía atender un asunto urgente. Ignorando que era observado por dos pares de ojos.
- Así que ese era su plan, o me equivoco – pregunto Sebastián, quien estaba terminando de ordenar a los otros para que empezaran la reparación de la oficina.
- Obvio – dijo Reborn sonriendo de lado – me enojo que ella alejara a Giotto, es decir todo el tiempo que pase torturan… digo entrenándola junto a dame-Tsuna se perdió, pero veo que no ha olvidado mis enseñanzas.
- ¿Quién podría olvidarlas? – dijo con algo de sarcasmo el mayordomo.
- Además así mato dos pájaros de un tiro, recupero a mi estudiante e igual si todo sale bien reforzaremos la alianza con Limit – aseguro el hitman.
- Usted es perverso – menciono divertido Sebastián.
- Dime algo que no sepa – le contesto divertido Reborn mientras se giraba y caminaba hacia la cocina ya que le apetecía una taza de su expreso favorito.
Después de eso los días fueron algo tranquilos ya que no pasó nada relevante, hasta que llegó el sábado donde era la reunión de líderes y justo en esos momentos Giotto se encontraba nerviosa mientras terminaba de alistarse.
- Vamos Giotto… tú puedes… - se buscaba dar palabras de ánimo a su misma al mismo tiempo que se miraba al espejo – ah… a quien engaño… solo espero que no meta la pata… realmente no creo que lo haga bien – dejo escapar un suspiro y en eso llamaron a su puerta indicándole que la limosina estaba lista para llevarle a la reunión – bueno… llego la hora – tras eso y verificar que su atuendo estaba bien salió de su habitación para encaminarse a la salida donde en la puerta estaba su tío para despedirla.
Tras eso se subió a la limosina y dejo escapar un suspiro.
- No creo que este sea el momento adecuado para que te comportes como una herbívora – escucho que alguien le hablaba provocando que esta se asustara y mirara a su izquierda notando que sentado a su lado estaba sentado un hombre pelinegro, el cual tenía los brazos cruzados y sus ojos cerrados.
- Ah… perdón… pero… ¿quién eres tú?
- Deja de jugar herbívora – abrió sus ojos con fastidio.
- ¿Eh…? ¿Alaude? – dijo algo impresionada notando que este fruncía ligeramente el ceño – hehe… perdón es que me sorprendiste no pensé que te gustara hacer cosplay, pero sabes me gustas más con tu color natural.
- No es por gusto – dijo enojado - es parte de mi trabajo.
- ¿Y en que trabajas?
- Hmm… ¿en qué crees? – pregunto divertido.
- Am… para que te disfraces supongo que tampoco estas relacionado con la mafia o si…
- Casi.
- Je… ya veo, por cierto, gracias por apoyarme – dijo ella sonriendo.
- No lo hago por ti, me aseguro de que no lo arruines.
- Ah… claro… - dijo algo triste.
- Ten, el carnívoro me pidió que te diera esto – indico entregándole un folder color crema a la chica, quien lo acepto y comenzó a leer con detenimiento su contenido.
Tras eso ambos permanecieron en silencio por un rato, hasta que llegaron a su destino… una mansión a las afueras de Sicilia, la cual se notaba muy ostentosa.
- Je… habia olvidado que aquí a veces se vive de las apariencias – indico divertida la rubia mientras bajaba de la limosina seguida de Alaude.
- Algo normal en los herbívoros de su clase – indico fastidiado Alaude.
- Hehe, en eso te doy la razón – indico divertida, en eso se sorprendió al notar que este le tendía la mano para que ella la tomara – gra… gracias – dijo al mismo tiempo que se sonrojaba ligeramente.
- Hmm… - indico sonriendo de lado.
Al llegar obviamente todo el mundo se sorprendió al notar que la persona que se presentaba como el líder Vongola era una mujer y no cierto castaño que todos conocían y temían, pero tras una mirada asesina del acompañante de la rubia todos los líderes se tensaron y dejaron de cuestionar sobre la identidad de la mujer para así comenzar la reunión.
Claro que en dicha reunión más de uno se sorprendió y frustro al notar que todos sus intentos por humillar o dejar mal a la rubia fueron en vano ya que ella se supo defender con diplomacia, elegancia y naturalidad a todas las agresiones y los intentos de dejarla en ridículo frente a los demás líderes.
La junta fue todo un éxito para Vongola, ya que la actuación de la rubia callo a más de uno además de que logro identificar a los autores de la conspiración que habían preparado ya que los propios organizadores se delataron con sus acciones sobre colocar la junta en ese día con las intenciones de que Vongola faltara a ese día y con ello tener un motivo para buscar empezar una batalla entre familias, donde la mejor parte de la velada fue cuando ellos mismos se delataron.
- Y con esto podemos dar por cerrada esta reunión – hablo con voz calmada un señor de edad – a menos que alguien tenga alguna objeción o duda.
- Yo tengo una – hablo un hombre de cabello verde estilo mohicano de tes morena y usaba lentes oscuros.
- Si, Noveno Leone – hablo de forma sería el señor que dirigía la junta.
- En verdad todos vamos a pasar por alto la gran ofensa que Vongola nos ha dado en esta reunión – indico de forma altanera.
- ¿Y cuál es esa ofensa que mi familia le ha hecho a todos los presentes? – pregunto de forma seria Giotto.
- Eso es algo obvio, mandarnos a una represéntate y no al líder a esta reunión.
- Lamento no haberle pasado un memorándum, pero los asuntos internos de Vongola solo le conciernen a la familia y a ustedes solo les debe bastar con saber que a partir de ahora Vongola estará a mi cargo – indico de forma seria la rubia.
- Y crees que nos tragaremos ese cuento.
- Tendrán que, porque no tienen otra alternativa ya que Vongola no tiene por qué rendirle cuentas a nadie de lo que se hace de forma interna – indico sonriendo de lado – o acaso ustedes también lo hacen y nos informan sobre todo lo que hacen en especias cuando escogen a sus candidatos para que se infiltren en sus familias aliadas para que les pasen información sobre estas y así buscar una oportunidad para atacarles por la espalda… o acaso me equivoco Noveno Leone.
- ¿Es verdad eso? – pregunto molesto otro de los presentes ahora mirando con el ceño fruncido a los mencionados por la rubia.
- Que… claro que no – se defendió - oh vamos, es obvio que esta mujer miente para hacerse la interesante – indico Leone mirando con enojo a la rubia que permanecía calmada en su asiento.
- Yo no gano nada con mentir – menciono de forma divertida la rubia mientras que se acomodaba en su asiento – e igual poseo pruebas de mis palabras – indico sonriendo de lado, notando que esto hacía que los obvios enemigos se delataran.
- Ah sí… pues deseamos verlas – indico otro de los invitados.
- Claro, pero antes que nada caballeros no han notado algo extraño en sus acompañantes – menciono con calma la rubia.
- … - Alaude solo habia permanecido parado al lado de la rubia, noto que habia usado la información que le dio para defenderse en la junta… pero ahora la observaba atentamente ya que no sabía lo que estaba planeando, aunque debía de admitir que por alguna razón le estaba llamando mucho la atención ya que habia despertado su interés desde que noto que no era una total herbívora como pensó.
- ¿A qué te refieres? – pregunto el anciano que dirigía la junta.
- A que en el peor de los casos esto se podría tomar como una trampa ya que de todos sus acompañantes uno de ellos tiene su lealtad hacia otra familia – revelo con calma colocándose de pie y sacando su pistola – permítanme demostrárselo – dijo ahora apuntando su arma a uno de los guardaespaldas de otro líder mafioso.
- Espera que vas… - empezo a decir algo nervioso ya que la rubia apuntaba a uno de sus infiltrados, se podía notar que tenia sus nervios a flor de piel ya que temía que le descubrieran.
Giotto ignoro las palabras del otro y le disparo al sujeto quien rápidamente lo esquivo y saco su propia arma para atacar a la rubia pero esta fue mas rápida en sus movimientos y ahora estaba parada detrás de el y con una patada lo lanzo al centro de la reunión donde se golpeo la mandíbula al estrellarla al suelo pero antes de que pudiera incorporarse noto una puntiaguda presión en su espalda ya que la rubia ahora le pisaba la espalda con sus tacones pero este se movió rápido y se colocó de pie rasgando sus ropas en esos momentos.
- Aquí está la prueba, el tatuaje de la espalda de ese sujeto es el escudo de armas de la familia Leone o me equivoco – indico con calma ahora guardando su arma.
El sujeto se quedó mudo por un momento notando que sus ropas estaban rotas y revelaban su tatuaje, al mismo tiempo que los murmullos inundaban la habitación al mismo tiempo que se notaba que el Noveno Leone temblaba y buscaba escabullirse del lugar, pero en su escape se topó con el acompañante de a rubia.
- Así que por eso la insistencia en esta reunión cerca de tus dominios – pregunto enojado otro de los invitados, quien igual sacaba su pistola y era imitado por todos.
- Oh… vamos caballeros no creerán en el montaje que esa armo… o si – pregunto con fingida calma.
- Es curioso que lo digas así, cuando yo mismo tengo mis propios reportes que algunos de mis hombres poseen ese mismo tatuaje – dijo otro enojado al mismo tiempo que se escuchaba una detonación y un cuerpo caía muerto.
Y con ello comenzó una batalla entre los líderes y sus guardaespaldas quienes atacaban a los infiltrados y al mismo tiempo una guerra entre los propios líderes. Por su parte Alaude igual esquivaba uno que otro ataque, pero en eso sintió que alguien lo sujetaba de la mano, por lo que al girarse noto que era la rubia quien le señalaba un lugar que se encontraba libre para su escape.
Tras eso ambos salieron y dejaron atrás a los demás líderes matándose entre ellos.
- Se me habia olvidado lo divertido que era esto, jeje – indico divertida la rubia mientras llegaban a su limosina – e igual gracias por la ayuda Alaude.
- ¿Cómo supiste quien era el espía?
- Eso es un se-cre-to – indico divertida mientras se subía al automóvil seguida de él.
- Hmm… - ante eso Alaude sonrió de lado.
Después de ese incidente, ambos empezaron a ser más cercanos e igual para sorpresa de varios fue Alaude quien fue a buscar a Giotto hasta a Francia para traerla de regreso a Italia con la excusa de que podría ayudarle en Limit… aunque a nadie engaño con esa escusa ya que se notaba que ella le atraía, sospecha que se confirmó una tarde en una cena familiar donde la rubia les anuncio con una gran sonrisa que ellos ya eran novios… noticia que alegro bastante a cierto hitman conspirador.
-Fin del flash Back -
- Wow, entonces por una misión se enamoraron – indico emocionada la pequeña.
- Eso suena muy herbívoro – argumento Satoshi.
- Algo así y aunque suene muy herbívoro llegara un momento de tu vida donde tú también lo harás ya que conocerás a esa persona especial – indico la rubia de forma divertida.
Antes de que alguno de los infantes pudiera opinar algo más la puerta de la habitación fue abierta por donde apareció Lussuria listo para arreglar a Giotto, así que la plática quedo para después ya que los acompañantes de este también empezaron a arreglar a los pequeños para la gran tarde.
El gran momento llego y en el jardín de la mansión se podía apreciar a los invitados sentados en su sitio para dar comienzo a la ceremonia, donde después de unas cuantas amenazas por parte de Xanxus este entrego a su hermanita y uno que otro invitado molesto fue arrestado y mordido hasta la muerte por ruidoso, la boda fue perfecta. Se podía ver a los novios felices disfrutando del momento e igual conviviendo con los invitados… aunque en esa parte se podía ver que el novio era llevado a la fuerza ya que el quería estar lejos de todo eso.
- Pobre Alaude, la que le espera – indico divertido Tsuna, quien observaba todo desde su mesa al mismo tiempo que bebía un poco de vino.
- Hmm… - se limitó a opinar Kyoya mientras sonreía divertida al ver como su hermano se notaba algo enojado y tenso ya que se podía notar que ya deseaba arrestar a todos los herbívoros invitados.
- Papi, papi vamos a bailar – dijo animada Kiyomi, quien ahora jalaba del brazo a su papa ya que en esos momentos la banda tocaba una canción que a la pequeña le gustaba.
- Hai hai – dijo divertido colocándose de pie y dejándose llevar por su pequeña.
Kyoya solo se limitó a sonreír divertida, pero en eso noto que su hijo la tomaba de la mano y se miraba algo apenado, señal que ella comprendió e igual se colocó de pie para ser guiada a la pista de baila por su pequeño omnívoro.
Por otro lado, se podía ver a un Reborn sonriente mientras observaba a todos lso invitados.
- Sabes a veces me das miedo cuando tienes esa sonrisa – opino Lambo, quien se paro a su lado.
- Pensé que te gustaba mi sonrisa – indico divertido el mayor.
- … - ante ese comentario el menor se sonrojo un poco – pero se nota que tú tienes algo que ver en todo esto.
- Y para que te digo que no.
- …
- Mejor dime que quieres bailar y vamos – le dijo con calma Reborn ahora dejando su copa sobre una mesa cercana y tomando de la mano al adolescente, quien ahora parecía un tomate viviente mientras era tomado de la mano.
Si la familia Vongola no era la típica mafia, pero eso la hacía especial y solo por esa sencilla razón valía la pena dar todo por ellos… el cual era el pensamiento de Tsunayoshi al observar a toda su familia reunida entre risas y alegrías disfrutando el momento e igual mirando a su familia, la cual no pensó tener, pero se volvió en el dulce accidente que cambio su vida para bien.
