Disclaimer: Neon Genesis Evangelion pertenece a Hideaki Anno y a Gainax Studio
Aleksast & Ibrahim Nerost
Present:
NEON GENESIS EVANGELION
"NERV Tech Project"
~- CAPÍTULO TRECE: EL FIN JUSTIFICA LOS MIEDOS -~ Parte Dos -
- ha llegado la hora de la verdad, mi querido camarada – indicó Kaworu, ya arreglado para salir. Lucía un traje negro, de tela fina y opaca, con una camisa color blanco, adornada con una elegante corbata naranja, de seda. Shinji vestía un poco más discreto con un saco blanco y un sweater negro por dentro, pantalones café oscuro y se encontraba totalmente tranquilo, sonreía como pocas veces lo hacía, repleto de auto confianza y seguridad en sí, lo cual fue un voto positivo para lo que pudiere venir después, Nagisa se miró al espejo y no pudo evitar soltar una risa nerviosa – y pensar que tenía tiempo que no usaba un traje, me siento como agente secreto, como la película que ví el otro día, muy buena que trataba de un elemento del MI5, que desarticulaba un complot petrolero en Rusia… no recuerdo el nombre de aquél sujeto, pero sin duda la chica mala de la pelicula era bastante atractiva.
- Realmente te ves diferente, creo que Asuka o cualquier otra chica se desvanecería al verte nada más – indicó Ikari, quien se contagió de la risa de Kaworu.
- No, por favor, que no se desmaye o si no mi cita se acabará en un santiamén… ¿tan imponentemente atractivo me veo? Me halagas Shinji, tu tampoco te quedas atrás, aunque eres más del estilo americano, menos formal y más fresco, ¿Por qué elegiste ese conjunto? Fue todo un desfile de moda el gran tour que nos llevó escoger lo que hoy estamos vistiendo, ¿recuerdas? lo mejor fue que Misato nos acompañó durante todo el trayecto… ah, fue divertido ese día – suspiró, recordando el día en que finalmente irían a uno de los centros comerciales más vastos y caros de todo el planeta, cuando fueron a Nueva York en jet privado.
|| Crónica de una súplica, parte dos ||
Hacían dos días exactos en el cual tanto Kaworu como Ikari comenzaban el ejercicio de sus planes, el tercer día de siete, faltaban cuatro para la gran cita y la cosa no podría ir mejor, Shinji era tranquilo y los acercamientos con Rei se dieron por sí sólos, unas veces fue espontáneo, cuando se encontraron en la biblioteca, otras veces fue calculadamente planeado, cuando se quedaron en el aula un rato más para charlar, ese día sería la segunda o tercera ocasión en que Ayanami le plantara un beso a Shinji, quien se llenó de alegría en el momento en que iba afianzando su relación con ella, aún estaba en el aire la duda sobre lo que temía preguntar, ¿qué leía ella? Cuando le preguntó, al tercer día, ella con una sonrisa en los labios le mencionó un par de títulos, y otros libros cuyo tema era una sorpresa, una sorpresa para él, adelantaba, lo cual dejaba a el joven tercer elegido flotando entre nubes de ensueño, ¿qué leía para él con tanta dedicación? ¿Cocina, repostería, música, escultura o pintura? Lo cierto era que todo se reservaba al último día en que Ikari viera los resultados de su pregunta. Kaworu, por otra parte, no la tuvo tan fácil como Ikari, puesto que éste ya guardaba una relación liviana que con el reciente paso de los días se había fortalecido bastante y habíase enriquecido con una confianza mutua. La tarea del joven albino era aún más laboriosa, incluía parte de una conquista que debía ser fríamente calculada, exacta y mesurada, en el afán de no tener una negativa esta vez. Era su mayor temor, había desistido de común acuerdo su inquieta y profana relación con Shinji puesto que escogía a Asuka como la persona indicada para entregarse por completo, sin que esto significara que dejase de querer a Ikari, se focalizaban sus objetivos y era más claro su pensamiento, comenzó por acercarse poco a poco a la alemana, intentaba animarla o ver la forma en cómo aproximarse a ella pasando la barrera tácita que ella oponía en contra de él, más por temor que por rechazo, pues dentro de ella guardaba un sentimiento de calidez y conforte con él, aunque pareciera abnegada al hecho de no sacar a Shinji Ikari de su corazón, le había querido, y recordaba las palabras de los adultos que sin querer escuchaba cuando niña; "si amas a alguien, déjale partir, puede esperarte algo mejor", también en las novelas juveniles que ella por aburrimiento comenzaba a leer venía un símil leimotiv en la trama, un joven se enamora de su mejor amiga, cuando es rechazado pierde toda alegría en su vida, es cuando llega una segunda persona, nueva para él, que le hace sobresalir y quien al final se queda con él. Estaba fastidiada por esa idea, a pesar de que era lo mejor que podía hacer, y sobre todo a ella misma, ¿soportaría verse al espejo al aferrarse a algo imposible? ¿se permitiría quedar así por siempre? Por su bienestar debía sacar adelante su vida, merecía ser feliz, merecía ser amada y eso es lo que la mantenía en pie, con la mirada en alto y el apoyo de Hikari, quien de igual manera estaba en la soltería, sin pareja por el momento. Cuando la primera vez Kaworu intentó acercarse, Asuka iba a echar a correr, pero algo en ella hizo que no emprendiera la carrera y comenzó por conversar con Nagisa, quien por dentro descubrió que era una persona noble y fiel, constataba su fidelidad y enorme corazón en Shinji, siempre apoyándolo y cuidando de él como un hermano, pronto se sentía tonta por haber hablado y pensado mal de él, y aunque esos pensamientos no eran del todo incorrectos, para lo que ella podía saber Kaworu jamás se había atrevido a tocarle un pelo a Shinji más allá de la camaradería misma. Intentó buscar entonces la forma de redimirse, de mejorar las condiciones de su relación con su joven pretendiente, quien parecía más que alegre y animado a cada segundo que pasaba al lado de la alemana.
El día en que Shinji le pidió a Rei el salir en una cena romántica en el colegio a la chica de cabellos celestes le pareció una idea graciosa, reacción por la cual primero Ikari arquearía las cejas en señal de duda, corregida por la respuesta positiva de Ayanami, quien más que gustosa aceptaba la oferta, sellando el trato con un par de besos bastante amorosos y un abrazo que le inundó el alma de fulgor al tercer niño. La súplica era el reto de Kaworu, puesto que la chica pelirroja no le había puesto las cosas tan fáciles después de un "lo pensaré" como primera respuesta, se veía a Kaworu insistir discretamente, fue hasta que entonces se colocó de rodillas frente a Asuka que ella aceptó, no sin antes sonrojarse y soltar una risa de nervios cuando veía a su pretendiente con ojos de súplica, agotado de la insistencia pero con una sonrisa a todo color, fue el primer beso dentro de una relación que tenía futuro para él, sin contar aquél que le habría de dar en la cafetería, éste era distinto, era muy diferente al de aquella ocasión, como si la química hubiera hecho gala de su aparición y hubiera aderezado aquel tierno contacto entre Kaworu y Asuka, el primero estaba que no se la creía, la segunda parecía besar como si no hubiere un mañana y ese momento fuere a durar por una eternidad, y no sabía por qué razón el oxigeno pareció rellenarse automáticamente que a Nagisa le parecía el beso más largo y perfecto que había recibido en toda su existencia.
- Eso significa un sí, Kaworu – susurraba ella, tras finalizar ese dulce momento que acaecía en los jardines del NERV Tech, no lejos de donde Rei Ayanami solía leer, aunque este preciso día y a la hora del encuentro la peliazul se encontraría muy ocupada gozando de la tranquila y amable compañía de su pareja, quien no cabía de emoción al acercarse el día clave.
Al día en que Misato se ofreció a llevarlos a Nueva York, Kaworu y Shinji no dejaban de hablar de la perfección de sus planes, y aunque no todo saliera al pie de la letra, el resultado era inmejorable, el júbilo en sus caras era tan evidente que parecían hablar al unísono sobre cuán maravillosa experiencia había sido el pedirle a las chicas el consentimiento para una cena muy especial el día ya determinado. Kensuke se alegraba de tal acontecimiento aunque evitaba a veces verlos debido a que parecían estar desconectados del firmamento y sólo parlotear sobre lo mismo, la situación con Kiyoko era más liviana, pero no menos interesante, se había ganado el voto de confianza de su hermana mayor, y a pesar de la tentativa paga que debía realizar (y quizá no precisamente con dinero) estaba seguro de que su novia valía el esfuerzo y el "sacrificio", aunque dentro de su mente, oculta tenía una idea alocada del posible pago que debía de realizar, lo cual se le antojaba bastante atrevido, pero nada estaba escrito aún, así que podría ser cualquier cosa.
En la mañana, muy temprano los dos jóvenes se levantaban con premura, dirigiendose a la limosina que en la entrada del NERV Tech los esperaba, con Misato dentro, para su marcha en jet privado a la gran manzana, y fue precisamente un viaje que ninguno de los tres olvidarían.
PD: Sé que no acostumbro poner notas de autor pero el caso amerita una; el título lo puse mal a propósito, pero por las razones que bien podrán intuír leyendo este capítulo, "EL FIN JUSTIFICA LOS MIEDOS" por que en primer lugar nuestro protagonista Shinji Ikari tenía miedo de siquiera preguntar a Rei sobre lo que leía (y en un principio, preguntarle sobre la cita) , Kaworu temía el rechazo, y aún así insistió hasta que logró lo que quería, miedos superados y ahora viene lo interesante, la cita, antes de eso el viaje que tuvieron que hacer hasta la gran manzana que en este fic no fue devastada por nada, sigue igual o mejor de glamorosa. Rei y Asuka harán un viaje pero a otro lugar, y será bastante divertido ver como lo pasan en… ya lo verán.
