Los personajes pertenecen a Hiro Mashima y GTA a Rockstar Games.
El nuevo punto de reunión iba a ser el Hotel 5 estrellas "Hills". Makarov viviría ahí hasta que definiera un lugar donde establecerse. Habían pasado un par de días de la explosión y aún había bomberos trabajando en la mansión, para asegurarse que fuera un lugar seguro volver, en otras palabras viendo que paredes estaban por venirse abajo, y tirándolas ellos mismos para evitar cualquier posible herido cuando volviera su dueño y su gente para ver que se podía recuperar.
-Aparentemente por lo poco que logramos averiguar con los bomberos,- Erza les explicaba.- lo único que quedó intacto fue la oficina de Makarov, es donde mas seguridad había, tal vez por eso no pudieron acceder a esa área en la mansión.
-Destruyeron casi todas las habitaciones, mi bodega, hasta mi cancha de tenis...- Makarov decía triste, realmente amaba esa lugar, era el matrimonio mas largo que había tenido, la mansión tenía mas de 90 años, y hacía mas de 45 años la había comprado, esta contaba con 20 habitaciones, tenía su bodega subterránea, llena de vinos seleccionados de distintas partes del mundo y algunos antiquísimos cuyo valor era difícil de determinar, y una sala de juegos. Pero la cantidad de metros cuadrados que tenía daba espacio para una cancha de tenis, jardines enormes y tenía una casa para invitados, y otra para que las chicas que posaban para la revista se hospedaran. Era como un hotel, contaba con un servicio de mantenimiento, cocina y lavandería, que asistía a todos los que estuvieran en ella.
-¿Y que vas a hacer?- Le preguntaba Natsu antes de meterse otro bocado de pastel.
Makarov estaba hospedado en la habitación mas lujosa en el último piso, que contaba inclusive con un comedor. Así que allí estaban, todos en la mesa: Laxus, Natsu, Gray, Gajeel, Rogue, Sting, Rufus y Orga.
-Reconstruir.- Todos se quedaron en silencio, era importante para ellos escucharlo, por mas que le doliera enfrentarse a su hijo, Makarov protegería a esta familia que habían formado, y ahora había que enfocarse en el próximo paso, el barco, que aparentemente traía armas para Raven tail.
Estuvieron conversando un par de horas, todavía no tenían toda la información pero se estimaba que el barco llegara a mediados de la siguiente semana, y aún sin saber nada, todos iban a estar ahí, dispuestos a desbaratar lo que fuera que se les presentara en el camino.
Nadie se iba a meter con esta familia.
Los días avanzaban con normalidad, dentro de lo que se podía decir como normal en los últimos meses para todos los miembros de Fairy tail.
Ese viernes Gajeel fue a buscar a Levy a la biblioteca, solo. Le había pedido a Rogue que no lo acompañe, el chico era agradable, pero igual no le caía bien a Gajeel el hecho de estar seguro que estaba atrás de Levy, y eso lo volvía loco. Además iban a ir a merendar con Wendy y prefería estar solo en familia, no necesitaba audiencia.
Levy lo saludó apenas salió de la biblioteca, y se dieron un beso en cuanto subió al auto.
-¿Vamos?-Le pregunta ella, acomodándose el cinturón de seguridad.
-Sip, envíale mensaje a Wendy para que baje en cuanto lleguemos.- Le decía mientras encendía el auto, habían avanzado un par de cuadras.
-Gajeel, antes tengo que contarte algo...-Él se daba cuenta que estaba nerviosa. ¿Qué podía haber pasado para que ella este así? No conducía tan rápido como de costumbre, para poder prestarle atención.-No te enojes, por favor.
-¿Qué pasó?- Gajeel no sabía que esperar, pero iba a tratar de mantener la calma. Levy no le guardaba secretos, y él tampoco, fue lo que se prometieron al iniciar su relación, tras haberse distanciado aquella vez.
-Hoy hablé con Totomaru.
-¡¿Qué?!- Había dado un volantazo, tanto que Levy se agarró fuerte del cinturón de seguridad.- ¡¿Por qué le hablaste?!- Gajeel estaba rojo de furia.-¡¿Dónde?! ¡Sabes que es peligroso que salgas de la biblioteca!
-¡No grites!-Levy levantó la voz también. Sabía como se ponía, era mejor que estuvieran en el auto, si estarían en su casa tal vez comenzaría a arrojar cosas.
-¡Yo no estoy gritando!- Le gritó Gajeel, y ella se cruzó de brazos y se limitó a mirar por la ventanilla. -¡Dime! Ahora...
Ella no respondía, no discutían muy seguido, pero la mayoría de las ocasiones pasaba cuando él perdía el control de su temperamento. Gajeel estacionó el auto, y en cuanto se detuvieron, se volvió a verla.
-Levy, -Suspiró. No iba a conseguir nada violentándose, por lo que intentó guardar la compostura. -perdón por gritarte.- Se acercó y la besó en la mejilla.- Por favor.- Y jugó con su nariz en el costado de su cuello, sabía a ella le gustaba, y como le hacía cosquillas, siempre terminaba sonriendo.
-Esta bien, aunque sabes que no me gusta que me grites,- Le decía y le daba un beso suave en la punta de la nariz.- pero no puedo enojarme contigo.
Guiándola, Gajeel hizo que quedara sentada sobre él, con los pies apoyados en el otro asiento, como llevaba un vestido rosa corto, aprovechó para tocarle las piernas.-Ahora cuéntame.
Ella asintió.- No salí a ningún lado. Es la segunda vez que viene a la biblioteca. La primera llegó antes que yo entrara y no lo había reconocido. -Le cuenta tranquila, él ya estaba nervioso, y no iba a ayudar a que ella le contara todo si la interrumpía.- Hoy volvió a ir, pero ya en mi turno. Me di cuenta de quien era, y se acercó a pedirme unos libros en particular que necesitaba.- Gajeel le frunció el ceño sin entender.- Está estudiando un profesorado y necesitaba bibliografía pedagógica. Y bueno, me habló de ustedes y me contó algunas anécdotas graciosas. Me contó porque nos siguió ese día y eso.- Buscó en su bolso y sacó una hoja doblada, para dársela a su novio. -Dijo que lo llames, quería hablar contigo, este es su nuevo número.
-No, mejor no.-Le hace a un lado la mano con la hoja.
-Gajeel, hazlo.- Lo regaña y él la abraza y pone la cabeza en su pecho. Levy lo conocía y así actuaba cuando comenzaba a encapricharse. Levantó su rostro con las dos manos y lo miró a los ojos. -Por favor, por mi. Parecía importante.
Cuando le hablaba así, mirándolo de esa forma, no podía decirle que no. Solo ella tenía ese efecto en él, lo que quisiera, él se lo iba a dar. "Sé mi esposa" pensó, pero no era el momento, acababan de discutir y estaban en el auto, no era el lugar, quería que todo fuera perfecto. Sabía que solo era una firma sobre un papel, y que no cambiaría en nada su relación, pero quería que el mundo supiera que era suya, y desearía tanto que sus padres la hubieran podido conocer, Wendy la adoraba y sabía que ellos también lo hubiesen hecho, de estar aún con vida. Levy era el motivo por el cual él quería ser un mejor hombre.
-¿En qué piensas?-Lo observaba divertida, él simplemente se había quedado viéndola con una sonrisa.
-En que tenemos que ir a buscar a la otra enana.-Mintió Gajeel. Levy se dio cuenta, lo conocía lo suficiente como para darse cuenta, pero lo dejó pasar, ya averiguaría que estaba pasando por la mente del chico.
-Vamos entonces.-Trata de irse a su asiento, pero él la detiene, y deja su rostro a centímetros del suyo.
-Tú no te vas a ningún lado, sin besarme antes.- Le dice sobre sus labios, para luego romper la distancia y fundirse en un beso. A Levy le encantaban ese tipo de besos que le daba Gajeel, la dejaban sin aire, y le exigían que abra mas su boca para permitirle a él invadirla con su lengua, además siempre sus manos acariciaban todo su cuerpo, y siempre mordía su labio inferior cuando se separaban.-Me gustas tanto...- Y volvió a besarla, pero sus manos, empezaron a meterse bajo su falda y bajo sus bragas donde comenzó a tocarla, ya estaba muy mojada por el jugueteo previo.
-Ahhh... amor, detente.-Trataba de poner distancia, pero él tenía mas fuerza y logró introducir dos dedos en su interior y empezar a moverlos, mientras le mordía el lóbulo inferior de su oreja. -Aaahh, por favor, estamos... ahh... en un lugar público.- Ella jadeaba y él no dejaba de jugar con sus dedos, mientras besaba su cuello.
-A ti te gusta hacerlo en este tipo de lugares...- Le decía al oído, sabía como la excitaba que le hable así. -Eres mi gatita callejera...- Ella solo gemía, Gajeel la estaba llevando al límite y eso le encantaba.- ya lo hemos hecho en aquel callejón, en el baño de un restaurante y en este mismo auto en el mirador de Magnolia Hills.- Ella comienza a besarlo, pero él se separa y mete un tercer dedo.- Acaba para mi Levy.
-Ahh! Gajeeel!...-Y se deshace en sus brazos, logrando una sonrisa soberbia de parte desu novio, cuando lo abraza y se queda sobre su hombro tratando de recomponerse, mientras respiraba agitada.
-Esa es mi chica.- La besa en la frente.- Ahora si vamos.
Ella vuelve a sentarse en su asiento y abre la ventanilla, para que el viento la refresque.
-Sabes Lev.- Ella lo mira.-Yo también tengo fantasías.- Ella lo mira extrañada.-Escuché lo que te dijo tu amiga en la fiesta.- Levy abrió grande los ojos, sabía a que se refería.- Y desde que te conocí sueño con que me castigues en la biblioteca, aprovechándote de mi,- Dice fingiendo inocencia.- por hacer no saber mantenerme en silencio.
Levy se pone roja y Gajeel se ríe, ya iba a conseguir que ella también cumpliera su fantasía.
Fueron a buscar a Wendy, y luego condujeron nuevamente hasta el café en Mirror Park, donde se habían encontrado con las amigas de Levy, su hermana y Juvia.
Gajeel odiaba volver a este lugar, pero a Wendy le había gustado y Levy nunca había ido, así que las llevó, solo para consentirlas. Pidieron tres cafés, y porciones de pastel para acompañar.
-Voy por una limonada.-Les dice Levy, tomando su bolso, para buscar dinero.-¿Alguno quiere algo?
-Tráeme esas monedas de chocolate.-Le responde Gajeel y sacando de su bolsillo la billetera se la extiende.
Levy mueve la cabeza y no se la toma. Mira a la hermana de su novio.-Tú Wen, ¿qué quieres?
-Mmm, un roll de canela.-Le sonríe a su cuñada.-¿Le podrías pedir que lo calienten?
-No hay problema, ya vengo.
En cuanto se alejó, Wendy abordó de preguntas a Gajeel. Creía que Levy ya iba a estar usando el anillo, pero cuando la saludó, se fijó en sus manos y no había nada, lo que fue decepcionante para la adolescente. -¿Todavía no se lo propusiste?
-Nop, el anillo no está listo.-Le responde a su hermana.- Lucy prácticamente está acosando al tipo de la joyería.
-¿Cuándo va a estar?- Pensaba que iba a demorar menos, pero tenía sentido, había diseñado él mismo el anillo, ya que no quería simplemente ir a la joyería y elegir uno cualquiera, quería que fuera especial.
-Cree que la próxima semana, pero no te preocupes. -Le revuelve el pelo.- Tú irás conmigo a buscarlo.
-¿De verdad?-Decía ilusionada.
-Por supuesto, tu estás en esto conmigo, ¿no?- Le sonríe.
-Si, yo quiero mucho a Levy y me encanta que estén juntos.
-Gihi, y Juvs con la Coneja quieren juntarse después de la propuesta.-Le comenta la idea que le había planteado su mejor amiga.- Si Levy acepta, festejaremos con amigos.
-¿Cómo "Si Levy acepta"?- Wendy le frunce el ceño, ¿cómo podía su hermano ser tan tonto y pensar que Levy lo rechazaría?
-Si, entiende Wendy. Ella puede conseguir a alguien mejor, y puede que no quiera pasar su futuro conmigo.- Sus inseguridades eran muy grandes, la amaba, y sentía que ella también. Pero el fantasma de no ser merecedor de tenerla a su lado lo atormentaba, no tanto como el de que ella lo dejara por alguien mejor.
-No, no hay nadie mejor. -Wendy le decía tratando de ahuyentar sus miedos y darle confianza, parecía estar leyendo su mente.- Tú eres bueno, Gajeel, no te castigues.- Le sonríe. - Ella dirá que si.
Levy volvía con su limonada, dejando un plato frente a Wendy con el roll de canela y las monedas de chocolate frente a Gajeel.- ¿De qué hablaban?
-De que tengo novio.-Le decía alegre Wendy.
-¡¿Qué?!- Gajeel grita cuando estaba por abrir un chocolate.
-Que bueno Wendy.- Levy estaba contenta.-¿Va a la escuela contigo?
-Si, se llama Romeo.- Wendy sonreía, Gajeel estaba congelado, no le salían las palabras. Abría la boca y la volvía a cerrar.- Su papá también trabaja con Makarov, se apellida Conbolt.
Encima era el hijo de Macao, Gajeel estaba horrorizado. Las chicas se reían de su reacción, pero al menos iba a intentar calmarse, y no cuestionar a su hermana, hasta que conociera al chico este en cuestión.
Tras todo el sucedo de la novedad del noviazgo de Wendy, de dejarla en el instituto, volvieron a su casa y luego fueron a lo de Natsu, ya que se juntarían a cenar con este y Lucy. Gajeel le envió mensaje a Totomaru y quedaron en juntarse al día siguiente en el muelle de Del Perro beach.
Los dos solo se quedaron apoyados en la barandilla de la construcción de madera, observando el mar.
-¿Para qué querías verme?- Le pregunta Gajeel.
-Me enteré que era todo un ardid.- Le dice Totomaru y Gajeel lo mira sin entender.- Lo de que trabajabas para Ivan.
-Si, las noticias vuelan en esta ciudad.
-Es raro que aún estés vivo.- Gajeel ponía los ojos en blanco.- También se que habían agarrado a tu chica.
Bueno, tal vez sabía mas de lo que pensaba. Solo lo miró esperando que terminara su idea, hasta el momento no le estaba diciendo nada que no supiera.
-Fueron ustedes los que volaron todos esos lugares, ¿no?- Gajeel asiente.- ¡Lo sabía!- Se ríe.- ¿Fue por ella que te saliste?
-Si, ¿a qué quieres llegar con este interrogatorio?
-Tranquilo amigo. Estamos conversando.- Le dice Totomaru para calmarlo, y luego vuelve a ver hacia el mar.- Ya se lo que ves en ella: Es lista, bastante inteligente, y muy agradable, además de atractiva. - Gajeel estaba perdiendo la paciencia.- Tiene rostro de ángel, - Hace el gesto con las dos manos de acercarse algo a su pelvis.-y un culo que te dan ganas de tomarla de las caderas y enterrar todo tu...-
-¿Qué mierda Totomaru? Es mi futura esposa.- Gajeel lo interrumpe antes de que termine de hablar, una cosa era que halagara a Levy, otra distinta era que dijera lo que se le pasaba por la mente al verla.- ¿Qué querías decirme? Ya estoy harto de esto.
-Te gusta de verdad eh... Admite que debes tener sexo de esa forma siempre con ella...-Le sonríe y le guiña el ojo. Era verdad, pero no lo iba a admitir.- En fin. Ivan nos contactó, pero ninguno respondió al llamado. Ya todos estamos haciendo nuestra vida, y tratando de salir de esta mierda de mundo.
-Levy me dijo que estas estudiando.- Le decía Gajeel.
-Si, tu ya sabes que siempre me gustó la idea de enseñar.- Hizo una pausa.- Ivan está contratando gente porque si, parece que va a llegar un barco con algo. ¿Pero no te parece raro?- Le pregunta Totomaru.
-¿Qué?
-Que todos lo sepamos. Me huele a trampa.- Ahora que lo pensaba, era verdad, a pesar de que tuvieran contactos, e incluso pudieran ver lo que el FIB sabía, era raro, que estuvieran ya advertidos de este misterioso cargamento que llegaba.- Está contratando a un montón de matones, chicos que recién empiezan.
-¿Y que crees que puede pasar?
-Para mí es una tapadera. Va a hacer algo mas y los que vayan al barco van a ser acribillados, total la gente a la que le está pagando para estar ahí ni siquiera son de Raven tail,- Se encoge de hombros.- si muere alguno, no le va a importar.
-Se lo voy a decir a los demás.
-Ten cuidado, si ya se la jugaste, te debe tener en la mira.- Era verdad, si no había hecho nada cuando lo vio con Levy en la fiesta, era porque no quería dar un espectáculo de ese tipo, no era una persona de ensuciarse las manos, y esa noche solo había ido a hablar con Makarov.
-Gracias, por la advertencia.- Le apoya una mano en el hombro.- Nos vemos.
-¿Me invitarás al casamiento?- Gajeel que se estaba alejando, se da vuelta para verlo.-Prometo que intentaré no tirarme a la novia.- Gajeel lo mira mal.- Era broma, era broma.- Se ríe.- ¿Entonces estoy invitado? Somos amigos, ¿no?
-Tal vez.- Sonríe.-Ahora me voy de verdad.
-Está bien, yo me quedo aquí un rato mas.
En cuanto se aleja Gajeel saca su celular y marca.-Hola Titania.
-¿Qué hay Gajeel?-Se escuchaba del otro lado de la linea a Erza.
-Se que es tu día libre, pero quería contarte algo.- Quería explicarle lo que había conversado con Totomaru.
-Soy todo oídos, dime.
Había que tener en cuenta lo que Totomaru le había planteado, había algo más detrás de lo que habían averiguado y eso era lo que no cuadraba.
¿Qué mas quería Ivan Dreyar?
BianWW
