Disclaimer: Twilight no me pertenece, es totalmente de Stephenie Meyer lo unico que hago es la historia yeah! GRACiAS X SUS REViEWS!


~Sueños rotos.

Capitulo 37– Acampando

Bien, era más que notable que el cielo me odiaba más que a nadie en el mundo y arruinaba mis planes de visitar a mi Edward mandándome a Charlie para evitarlo, así que me quede tirada en el suelo, mientras mi padre tanteaba la pared.

Y se hizo la luz… con el celular de Charlie, me apunto como si fuese a atacarlo.

–Hola papá –le sonreí.

– ¿Qué haces ahí tirada niña?

"Nada Charlie, aquí… observando el suelo"

–Me caí –conteste.

Mi padre rio y me tendió una mano, para ayudarme a levantarme, la tome y me puse de pie con cuidado, me agache para levantar la bolsa.

–Nunca ha sido bueno que camines por la oscuridad, Bells.

Gemí y acaricie mi pierna, auch, tendría un moretón pronto.

–Lo sé, lo sé.

– ¿A dónde ibas, Bella? –pregunto.

Diablos…

–Ah, con Alice…

– ¿Cuál es la habitación de Alice? –pregunto.

–Esa –señale la puerta.

Charlie sonrió en la oscuridad.

–Si ese es el cuarto de Alice, ¿Por qué ibas hacia allá?

Estúpido Charlie, ¿Por qué hoy si era un padre que lo notaba todo?

–Eh, es solo que… ¡Iba a tu habitación! Si, es que… iremos a acampar y quería saber si eso no te molestaba, ya sabes, que decidieras volver a casa y eso, nadie se molestaría contigo, es entendible y…

Rogaba que se tragara mi mentira, que me creyera y callarme porque los balbuceos salían de mi boca sin cesar.

–Bella, calma, si, Alice ya me había dicho eso, no te preocupes, me parece interesante eso de acampar y cazar y…

– ¡¿Cazar?! –gemí, no podía ser.

–Si, parece que tienen unos rifles y…

Rayos, rayos, rayos.

– ¡Charlie! Basta, no podre dormir y te soñare asesinando… animalitos.

Mi padre rió de nuevo, estaba demasiado risueño.

–Bueno, Bella, descansa –Charlie beso mi frente– hablaremos mañana.

Mi sentencia estaba dictada, moriría mañana, no había vuelta atrás con eso.

Asentí con la cabeza.

–Bella… ¿sabes dónde está el baño?

Reí, claro que sabía.

–Si, vamos.

Me gire y camine en dirección a la habitación de Charlie, olvidándome del mueble que estaba cercano a la puerta.

Me golpee con él, el mueble se tambaleo, Charlie rio.

–Si, papá, estoy bien –musite.

– ¿Por qué me trajiste a mi habitación?

–El baño está ahí adentro Charlie, una puerta es el armario, la otra es el baño.

–Oh, de acuerdo.

–Hasta mañana papá.

–Buenas noches, Bella.

Espere a que Charlie cerrara la puerta, no lo hizo… asentí y me gire, comencé a caminar y olvide de nuevo el mueble, se tambaleo de nuevo y mi padre rio, continúe caminando como si nada hubiera pasado.

Camine lentamente, esperando escuchar que Charlie cerrara la puerta y girarme hacia Edward.

Pero no se escucho nunca, en cambio, Edward abrió su puerta.

– ¿Bella? –pregunto.

– ¿Charlie? –conteste, sabía que mi padre aun miraba.

Edward entendió.

– ¿Qué haces despierta? –pregunto con indiferencia, una demasiado realista, bufe.

–No tengo por qué darte explicaciones a ti.

–Bella yo…

Tosí para que se callara, pero luego comencé a toser de verdad, sin poder detenerme.

Edward se acerco y sus brazos tomaron mis hombros.

El contacto quemo, el fuego se removió en mi estomago y desee besarlo.

Pero luego recordé a Charlie y lo empuje lejos, ya no estaba tosiendo.

–Gracias –musite.

–De nada –contesto.

Me gire hacia la habitación de Alice y él se quedo de pie, en medio del pasillo.

Entre y cerré con un portazo, Alice me miro, interrogante.

–Nada que decir –musite.

¿Cuánto tardaría Charlie en dormirse? Unos minutos, esperaría unos minutos.

Pegue mi oreja a la puerta, tratando de escuchar algo.

No es tan tarde –dijo la voz de Edward.

Pero es demasiado como para que pasees por aquí, Edmund.

¡Oh por Dios! ¡Charlie!

Me aleje de la puerta y corrí hacia Alice.

–Edward está conversando con Charlie –susurre.

– ¿Dónde? –casi grito.

– ¡Afuera! –musite.

Alice corrió hacia la puerta y pego ahí su oído, escuchando.

– ¿Qué dicen, Alice?

–No sé, están susurrando.

Espere, no escuchaba nada, luego Alice se alejo de la puerta.

–Charlie se fue, no sé qué le dijo a Edward –se encogió de hombros.

–Oh, Charlie lo sabe –musite.

–Claro que no Bella, tu y Edward se lo dirán.

–Después de ir a acampar.

–Creí que se lo dirían mañana.

–Si, le diría que somos novios pero… no puedo, iremos a acampar y Charlie tendrá un rifle, ¿Entiendes? Estaremos en medio de la nada con un Charlie enfadado y armado.

–Bella, ni que tu padre no hubiese traído su arma…

– ¡¿Qué?! –gemí, no podía ser.

–Era broma, no lo dejarían llevarla en el avión.

Suspire, amaba las aerolíneas, jamás volvería a quejarme porque no me dejaran usar mi celular.

– ¿Sabes Bella? como nos quedaremos más tiempo aquí debemos comenzar a buscar casas cerca de Dartmouth…

– ¿Por qué mas tiempo? –pregunte.

–Nos iríamos antes porque planeábamos llegar al campus de la NYU mas preparadas, pero no será necesario, Bella.

– ¿Sabes que probablemente yo deba dejar la universidad?

Alice asintió.

–Claro, pero solo será un año y como tu carrera es más corta que la mía, nos graduaremos juntas, Edward ya estará ejerciendo como doctor así que durante ese tiempo mi sobrinita estará por las mañanas con Esme y Carlisle…

Trate de hablar pero Alice me lo impidió.

–Y luego yo abriré mi tienda de ropa con mis diseños exclusivos y tú escribirás una novela romántica que se hará muy famosa, tendrás admiradoras y te entrevistaran y tus admiradores se desilusionaran porque estarás casada con el doctor más exitoso de Seattle…

–Alice…

–…Y mi boda con Jasper será épica, pero calma, cuando conversen en mi boda hablaran del la tuya, claro, porque yo la abre planeado y…

– ¡Basta! –seguía hablando y hablando sin parar, no le importaría si me iba…

Abrí la puerta y salí, Charlie no estaba y Alice aun parloteaba como si estuviera escuchándola.

Cruce rápidamente el pasillo, notando que aun estaba enfadada con Edward, lo mejor sería no ir a su habitación…

Pero ya era demasiada tortura la que había sufrido durante todo el día como para dormir ahora lejos de él, no lo soportaría.

Abrí la puerta de la habitación de Edward con sigilo y entre, estaba demasiado oscuro, ¿Se había dormido sin mí? Tal vez necesitaba privacidad o tiempo a solas…

Me recargue en la puerta tratando de poder ver algo entre la oscuridad, sin lograrlo.

Una suave respiración movió los cabellos de mi frente, suspire.

–Creí que estabas dormido –susurre.

–Creí que estabas enfadada –contesto.

Mire hacia el frente recorriendo su silueta, sus ojos brillaban con la poca luz que había en la habitación.

–Lo estaba, fuiste demasiado realista.

Se acerco, sus labios tocaron mi cuello con suavidad.

–Y tú demasiado crédula.

–Lo sé, es la presión de todo esto de que Charlie me asesinara de un momento a otro.

–No si puedo evitarlo –musito.

–Claro que lo harás, eso es lo que me preocupa.

Edward rio y su aliento golpeo mi cuello, rodee sus hombros con mis brazos y nos quedamos así… abrazados.

–Lamento exagerar –musite.

–Lamento ser tan buen actor –sonrió.

Golpee su hombro, Edward rio de nuevo y recargue mi cabeza en la suya.

El silencio no era incomodo, era placentero, lleno de calma… como si todo estuviera bien…

–Bella…

– ¿Mmm?

–Sabes que te estás quedando dormida, ¿Cierto?

Trate de abrir los ojos pero no lo logre, me aleje y trate de caminar hacia la cama.

–Creo… –conteste.

Deje de sentir el suelo debajo de mis pies y creí haber caído, pero lo siguiente que sentí fue el colchón suave de la cama de Edward.

–Duerme mi Bella… –musito Edward besando mi frente.

Era injusto, Edward velaba mis sueños y yo me quedaba ahí… tal vez roncando.

O algo peor…

Hablando.

Salte incorporándome, Edward se sobresalto y despertó, no dejo de rodear mi cintura con sus brazos y me percate de que podía verlo bien…

Ya era de día.

– ¿Bella qué…? –pregunto mirándome.

–Yo… –no soñé nada, no podía mentirle.

Sacudí la cabeza, la noche había pasado demasiado rápido, sentí no haber descansado nada en absoluto.

Recordé que ayer no me había quitado la falda y la blusa, tal vez ni los zapatos…

Me levante y me di cuenta de que tenia puesta la parte de arriba de la pijama de Edward.

– ¿Tu…?

–Si, no ibas a dormir con falda.

–Gracias –lo bese.

La puerta se abrió y Alice entro, se lanzo sobre la cama y sonrió.

– ¿Qué sucede, Alice?

–Ámame porque Charlie fue a nuestra habitación y le dije que aun dormías así que Charlie se fue a desayunar.

–Oh, gracias, gracias, gracias Alice.

Alice rio.

–Wow, es un milagro que hayas despertado hoy sin vomitar, Bella.

Me ruborice.

–Es porque mi estomago esta vacio.

– ¡Vamos Edward, debemos alimentarla!

Edward rio y camino hacia el baño.

Alice se puso de pie y camino hasta el armario, comenzó a lanzarme ropa mientras hablaba.

–Hoy iremos de campamento, será genial Bella, por eso amo las vacaciones: estar con la familia, con los amigos, acampar, que Charlie te torture, en fin, lo amo. Te llevaras esto y esto, ¡Dios! Esto es hermoso, yo lo compre, lo llevaras, las tiendas son de dos personas, se que Charlie pedirá quedarse contigo, lo siento, a menos de que le consigas una novia a Charlie ahora, morirás…

¡No! ¿Yo y Charlie en una casa de campaña?

–…Aunque mis padres tienen una que es solo para una persona, puedo cambiar las cosas… mamá y papá, Edward y Bella, Emmett y Rose, Alice… ¡Oh, llevare a Jasper! Alice y Jasper y Charlie, ¡Sera fantástico!

– ¡Alice basta! –grite,

Edward salió del baño, con una camisa gris y pantalones.

Quite la ropa que estaba sobre mi cabeza, Edward y Alice rieron.

Gruñí y me puse de pie lanzando al suelo la ropa que Alice me había dado, me tambalee hacia el frente y Edward me detuvo.

–Ten más cuidado, amor –susurro.

Eso arruinaba mi salida dramática, trate de fruncirle el ceño a Edward pero cuando mis ojos toparon con los suyos… lo olvide.

–Lo tendré –prometí.

Escuche un sollozo.

–Siempre supe que tenía la razón, que ustedes serian linda pareja… ¡Pero son el uno para el otro! –Alice nos rodeo con sus pequeños bracitos.

Estaba llorando, Edward me miro, confundido, rodee a Alice con mis brazos y Edward nos abrazo a ambas, un abrazo extraño mientras las lágrimas de Alice mojaban mi blusa… bueno, la camisa de Edward.

–Alice… –susurre.

–Los quiero chicos –dijo.

–Y yo te quiero a ti Alice, gracias, porque si no fuera por ti ahora mismo estaría en casa preparando el desayuno de Charlie, no tendría a Edward ni a mi bebe ni nada… gracias Alice, te quiero y eres la mejor amiga que puede existir en el mundo.

–Claro que no, te habría amarrado para que vinieras hasta aquí, no te dejaría lejos de Edward pero gracias por hacerme tía, será genial Bella, te adoro y a ti también Edward, gracias por ser un pervertido que embarazo a Bella, ¡Te quiero!

Reí.

–Ah, gracias Alice yo también te quiero –dijo Edward con sarcasmo.

Alice se alejo y señalo a Edward.

–Tú, disimula y ve primero, ya vamos Bella y yo.

–De acuerdo –Edward asintió y me dio un pequeño beso en los labios, se acerco a Alice.

– ¡Iug, soy tu hermana!

Reí de nuevo y Edward rodo los ojos.

–Esta es la última vez que trato de abrazarte.

Edward salió y me gire hacia la cama, tome una blusa blanca con dibujos y unos jeans.

Cuando estuve lista Alice había metido la ropa de la cama en mi maleta, sonrió.

–Acampando con Bella –cantó–, alejándote de Edward, cuando hagan cochinadas, en la casa de campaña…

Me ruborice, ah, así era Alice.

–A veces no entiendo cómo te soporto, Alice.

–Me soportas porque sabes que no vivirías sin mí.

Asentí, intranquila, Edward y Charlie en una habitación no me parecía productivo.

Camine hacia la sala en compañía de Alice, ella hablaba y hablaba pero no escuche ni una palabra, soy una mala amiga…

–Bells –sonrió Charlie.

–Hola papá –bese su mejilla–. Buenos días Esme –la salude–, Carlisle, Edward.

Edward me sonrió, mire hacia otro lado tratando de ocultar mi rubor, comí cereal con lentitud, mi estomago se sentía algo débil y no deseaba vomitar.

Charlie se levanto junto a Carlisle, ambos desaparecieron por la sala.

– ¿Sabes mamá? Sé que solo estaremos unos días en el bosque, pero creo que sería mucho mejor si nos vamos un poco más temprano, tú sabes… para evitar el tráfico.

Esme enarco una ceja, me puse de pie y lave mi plato mientras escuchaba.

–No es para tanto Alice, el tráfico nunca ha sido un problema.

–Lo sé, mamá, pero… la verdad es que deseo ir a acampar cuanto antes, no sabes lo mucho que lo extraño… el bosque, la naturaleza, el lago…

–Los chicos –musito Edward.

Escuche a Charlie carraspear y reí con fuerza, Edward me miro confundido.

–No creí que eso te interesara de acampar Edward, pensé que te interesaban otras cosas…

Esme rio también y Alice se unió en unos segundos.

–Creo que de pasar tanto tiempo con Alice… –se estremeció.

–Calma Edwin –dijo mi padre, palmeando su hombro–, es normal, no te avergüences, estamos en el siglo XXI.

Reí aun más.

–No jefe, no me avergüenza, el amor es lo mejor de este mundo y el sentirlo me llena de dicha, ¿Cierto Bella?

No puede ser. Me gire y Charlie enarco una ceja hacia mí, asentí.

–Claro, el amor… todos aman… el amor es… lindo, amor y paz… –balbucee.

Ellos me miraron como si estuviera loca, y tal vez así era.

– ¿A qué hora nos iremos? –cambie de tema.

–En tres horas –anuncio Alice.

Asentí y me puse de pie, camine hacia la habitación de Edward… pero Charlie me detuvo.

– ¿Qué pasa, Bells? –pregunto.

–Nada Char… papá, tengo sueño…

–Pero acabas de levantarte.

–Lo sé, pero es… mejor que esté preparada, iremos a acampar y esas cosas y allá no descansare.

Charlie asintió.

–Cierto Bells, creo que iré a preparar lo que llevare, te veo luego –dijo besando mi frente.

Charlie desapareció escaleras arriba, así que olvide lo de ir a la habitación de Edward…

– ¿Qué tal el prado? –pregunto una voz aterciopelada detrás de mí.

– ¿No te parece que Charlie notaria si ambos desapareciéramos?

–No, Alice ira a buscar a Jasper y créeme cuando te digo que tardara, yo puedo ir a 'buscar a Emmett' y tu como la mejor amiga de Alice la acompañaste con Jasper.

– ¿Dejar a mi padre solo en tu casa? –pregunte girándome.

–No está solo… mis padres están aquí –sonrió de lado y acaricio mi mejilla, fruncí los labios, Charlie no era tan incrédulo cuando se trataba de Alice y creería que la acompañe, de Edward no tenía demasiado que dudar.

–De acuerdo –sonreí.

Alguien carraspeo detrás de nosotros, casi me da un infarto al pensar que podía ser Charlie.

–Niños, compórtense –sonrió Esme.

Me ruborice.

–Si mamá –dijo Edward.

–Bella, iré a buscar a Jazz para convencerlo de que me acompañe a acampar, no tardare…

– ¡Te acompaño! –grite.

–De acuerdo Bella, no tienes porque gritarme.

Asentí, Alice camino hacia afuera y salí detrás de ella, Edward camino junto a nosotras.

–Bien, convencer a Jazz será simple pero quiero quedarme más tiempo con él…

–No te lo impediré –le asegure.

–Oh, Bella, eres la mejor.

–Te cubriré si tú me cubres a mí.

Alice suspiro y me miro, ocultando una sonrisa.

–Ya sabes donde estaré, dime donde estarás tu –susurro.

–Yo estaré contigo Alice.

Ella asintió y se giro hacia Edward, quien había abierto la puerta del asiento del copiloto del Volvo, entre.

– ¿Y tu donde estarás, hermanito?

–Con Emmett –mintió sin problema.

Alice asintió, abrió la puerta del auto de Carlisle y se detuvo.

–Diviértanse –sonrió.

Edward rodeo el auto y entro, Alice sonrió y encendió su auto.

Cuando estuvimos lejos de la casa, me relaje, era tonto, lo sabía.

–Me siento como una criminal… huyendo de la ley –me estremecí.

–Si eso te hace sentir mejor, me siento igual cada que Carlisle me hace un chequeo general.

Reí.

–Gracias, no tienes idea de lo mucho que me ayuda.

Edward dejo el auto a las orillas del camino, bajo y abrí mi puerta, Edward me ayudo a bajar aunque no supe como llego tan rápido hasta mí, dejamos el Volvo atrás y caminamos adentrándonos en el bosque.

–Antes de venir aquí amaba la ciudad, pero no sé porque, no puedo pensar en nada mejor que esto, nada mejor que los arboles, que el aire fresco, que la tierra… –calle mi discurso y me aferre a un árbol, bien, iba a caer pero no lo admitiría.

–La ciudad es linda –dijo Edward, rodeo mi cintura con su brazo y camino junto a mí, bien, si noto que iba a caer.

–Claro que lo es; con toda su gente, sus autos chocando, su contaminación, la comida chatarra, el estrés… –espete con sarcasmo, Edward rio.

–Bien Bella, entiendo tu punto, prefieres el bosque a la cuidad.

–Exacto, la prefiero una y mil veces más que la cuidad.

Camine con Edward unos minutos más antes de llegar al prado, el césped había crecido y las flores también, le añadían a el lugar un aspecto más salvaje… y atractivo.

–Creo que abandone este lugar –dijo Edward.

–Me gusta –sonreí.

–Di lo mismo cuando te ataque una víbora.

Sonreí.

–Charlie te amara por salvarme del ataque de la serpiente.

–Y después se preguntara que hacíamos ambos en el bosque en medio de la nada cuando se supone que deberías estar con Alice y yo con Emmett.

–Calma, Charlie no es tan exigente.

Edward rodo los ojos y le fruncí el ceño, camine hasta el centro del prado y me senté -no sin antes asegurarme de que no habría serpientes cerca-, Edward hizo lo mismo pero no hablo, solo estuvimos ahí… en silencio.

Me recosté en el pasto mientras veía las nubes cubrir el cielo de Forks, los arboles que nos rodeaban trataban de cubrirlas, pero era imposible a pesar de su gran altura.

Todo se había complicado, pero sabía que mi padre lo entendería, si, tenía que calmarlo y ayudarlo a abrir su mente.

Y eso sería posible sin rifles cerca.

Inclusive debía alegrarle el saber que sería abuelo, el saber que iba a conocerlo y cuidarlo, el tener descendencia, ¿Cierto?

Sí, mi padre era comprensivo, por eso lo quería, porque habíamos hecho de nuestra relación padre e hija algo flexible y capaz de comprender todo, nos apoyaríamos porque solo éramos nosotros dos, nos queríamos.

Lleve mi mano a mi vientre, solo habíamos sido nosotros dos porque mi madre se había ido, desearía que Renee conociera a mi hijo… lo deseaba.

– ¿En qué piensas? –susurro Edward.

Me gire hacia él, estaba recostado a mi lado y tenía su cabeza recargada en su mano, sonrió.

–En mi madre… –susurre.

Su mano libre se acerco a mi mejilla, la acaricio mientras me miraba a los ojos.

–Sabes que está feliz por ti.

Suspire y trate de sonreír para aligerar las cosas.

–Y también se que se parte de la risa con lo que hace mi padre.

Edward rio y me acerque a él, rodé hasta quedar cerca de su pecho, sus brazos me rodearon y recargue mi cabeza en su hombro.

–Está orgullosa de ti, Bella.

–Al menos a ella no tengo que mentirle.

Edward puso su mano debajo de mi barbilla y me obligo a verlo.

–Tampoco a Charlie, podemos decírselo cuando quieras.

–Lo sé, tu puedes estar preparado pero yo no.

–Estas preparada, lo sé.

–No, estamos presionados, irritados, estresados, temerosos…

–No importa, te amo aunque estés irritada, estresada, temerosa y muchas cosas más.

Lo bese.

–Si, lo sabia.

Me recosté sobre su pecho y continúe besándolo, Edward acaricio mi cintura y rodo hasta quedar sobre mí, reí, el césped hacia cosquillas.

Volví a besarlo y pensé en una forma mejor de liberarme del estrés…

Hasta que mi celular comenzó a vibrar y a tocar una canción molesta.

–Odio a Alice –gruñí.

–El odio no la detendrá –dijo Edward.

Tome mi celular y conteste.

– ¡¿Qué?! –gruñí.

Si, estoy bien Bella, gracias por preocuparte.

Le conteste con otro gruñido.

Estoy por llegar a casa, también pase a casa de Emmett y le dije que nos iremos en treinta minutos, mamá y papá deben estar preparados así que solo faltan ustedes.

–Bien, ya vamos.

Dile a Edward que lo sigo queriendo por ser un pervertido, no tiene que demostrarlo de nuevo.

–Ah, si, yo le dire.

Ciao Bella –dijo y colgó.

– ¿Qué dijo? –pregunto Edward.

–Que todo está listo, solo faltamos nosotros y nos iremos en treinta minutos.

Edward asintió y se acerco de nuevo.

–Tal vez…

Reí al recordar el otro mensaje de Alice.

–Y también dijo que te seguía queriendo por ser un pervertido y no se lo tenías que demostrar otra vez.

Rodo los ojos y se alejo.

–Bien, eso solo significa que si no estamos ahí cuando Alice diga que nos vayamos, nos dejaran.

– ¿Y eso es malo? –pregunte.

–No, no lo es… –susurro.

El celular de Edward vibro, lo levanto y leyó el mensaje, me lo mostro.

"Trae tu trasero hacia acá ahora mismo Edward Cullen, besos. Alice."

–Eso responde la pregunta, no es malo pero es imposible.

Me levante y Edward hizo lo mismo, caminamos hacia el Volvo y reí de la expresión enfadada de Edward.

Llegamos rápidamente a la casa, Edward estaciono el Volvo en la cochera y unos segundos después llego Alice.

–Tardaron –gruño.

–Hola Edward –sonreí.

–Hola Bella –contesto.

–Son increíbles.

Camino hacia la puerta y la abrió, enfadada, la seguí y ella camino hasta la sala y me miro.

–Puedo decirle toda la verdad a Charlie en este momento.

Me tense.

–Pero no lo harás –asegure.

–No, pero tienes que hacer que se acostumbre a la idea.

– ¡No puede saberlo! –gruñí.

Alice sonrió.

– ¿No puedo saber qué? –pregunto la voz de mi padre detrás de mí.

No, ¿Ahora qué le digo? "Ah, nada Charlie, discuto con Alice porque ella se empeña en que tengo que decirte que estoy comprometida con Edward y que nos casaremos y, oh sí, que estoy embarazada, pero la ignoro, no te preocupes."

–Papá… eh, pues… – ¿Decirlo o no decirlo?

¿Qué pasaría sí le decía a Charlie? No, lo mejor era ir despacio, comenzar con algo como "me gusta Edward"… ¿Eso bastaría no?

–Estoy esperando.

–Papá, no… ah…

–Señor Swan –dijo Edward–, quisiera decirle algo sobre Bella.

Mi padre enarco una ceja hacia Edward, soporte la respiración.

–Me interesa su hija.

¡No! Ahora debió decirle algo tonto, lo que fuera, menos eso.

– ¿Cómo? –pregunto Charlie.

–La… quiero, me gusta… me interesa.

Oh Dios, Charlie enrojeció y apretó los puños.

– ¿Mi Bella? –gruño.

–Papá –lo llame.

– ¿Te gusta mi Bella? –repitió.

–Sí, jefe Swan, su hija… quiero que lo sepa, para que no ocurran malentendidos.

– ¿Y tú le gustas a Bella?

Charlie me miro, temblé.

–Ch… Papá, eh, Edward me gusta –me ruborice– y es… algo… una especie de novio… –sí, un novio al que amas, que se casara contigo, que será el padre de tu hijo, etc., etc.

– ¿Especie de novio? ¿Son novios o no? –rugió.

–Sí –dijo Alice.

–No –dije.

–Sí –contesto Edward.

– ¿Qué? –dijo Charlie.

–Sí, es mi novio papá, ¿Algo más?

Charlie le dirigió una mirada especulativa a Edward, me acerque un poco más a él, Alice sonrió.

–Sí, Charlie, son novios, eso es comprensible ¿Cierto? Además, se ven muy bien juntos.

Mi padre asintió, suspire aliviada.

–Creo que Isabella es muy joven –dijo.

–No, no es verdad, te casaste con mamá a los diecinueve, ambos tenían diecinueve. Naci nueve meses después y ustedes tenían veinte, no soy demasiado joven Charlie, sí tu pudiste lograrlo, yo también podre…

Guarde silencio antes de hablar de mi matrimonio, no quería hacerlo aun y le había dicho Charlie a mi padre.

–Isabella, tú no puedes decidir, cuando me case con tu madre ya había vivido lo suficiente como para decidir…

–Diecinueve años te pareció suficiente, a mi también, estaré con Edward porque eso es lo que quiero papá, se elegir y sí no es así déjame tener mis errores.

Charlie me miro frunciendo el ceño y luego rio con fuerza.

–Eso es exactamente lo que Renee dijo cuando su padre se entero de que nos casaríamos.

Alice comenzó a reír también, mire a Edward, confundida.

– ¡Vaya coincidencia! –dijo Alice.

Me tense.

–Bien, pues mamá sí sabía, yo también merezco la confianza de mi padre.

– ¿Crees que tu abuelo confió en nosotros? Dijo que cuando nos divorciáramos él estaría ahí para decírnoslo, ah, ese viejo me daba tanto miedo… –y se echo a reír de nuevo.

–Yo… –ya habíamos llegado a ese punto, podía decirle lo de la boda, podía hacerlo.

–Tenemos que irnos ahora –dijo Alice.

–La conversación aun no termina, señorita –dijo Charlie.

–Claro que no papá, recién comienza.

Camine hacia afuera, Charlie se quedo ahí y para mi mala suerte Edward también.

–Bellita, ¿Cómo están? –pregunto Emmett.

–Bien Emmett, el estrés es bueno en sus medidas indicadas, no podría sentirme mejor –Emmett rio.

– ¿Cómo esta Eddie? ¿Se lleva bien con su suegro?

–Claro que sí… es un cariño… distinto, pero si.

–Bien por Eddie Belly-Bells, ¡Rossie amor! –dijo Emmett al ver a Rosalie llegar en su convertible.

– ¡Emmy! –dijo Rose, riendo.

– ¿Eddie, Belly, Rossie y Emmy? –pregunte.

–Y Allie y Jazzy –sonrió Rosalie.

–Y Esmy, Carly y… amm… ¿Charly?

Reí, ellos estaban locos.

–Bien, ahora díselo a la cara Emmy.

–Emmy no es tan tonto como para suicidarse, tu plan fallo Belly.

Mire a Emmett, solo él hablaba de sí mismo en tercera persona, reí.

–Aun tengo oportunidades Emmy.

Todos salieron al frente de la casa, Jasper llego con Rosalie, no tenía ni idea de cómo.

Habían acordado solamente llevar el Volvo, el Jeep y el convertible porque éramos demasiados, Carlisle, Esme, Rosalie, Emmett, Jasper, Alice, Charlie, Edward y yo.

Emmett llevaría el Jeep, con Rosalie, Jasper y Alice en el.

El Volvo lo llevaría Carlisle, con Esme y Charlie.

Y en el convertible de Rose iríamos Edward y yo.

Entre al convertible, mi padre me dirigió una mirada extraña y lo único que hizo que no fuera junto a él en el Volvo fue que estaba enfadada con él.

El primer auto en partir fue el Volvo, luego el Jeep y al final nosotros, encendí la radio de Rosalie en un volumen bajo.

–Eh, Edward… ¿Charlie no te dijo nada malo, cierto?

–No.

Si, debió decirle algo mas, Edward no dijo nada y era obvio que Charlie no podía quedarse callado.

– ¿Qué te dijo?

–Nada Bella, olvídalo.

–Edward, sabes que no lo olvidare, dime qué fue lo que…

–Trata de olvidarlo Bella, ¡Hazlo!

Lo mire sorprendida, bien, lo olvidaría.

–Claro –gruñí y me gire hacia la ventana, bueno, hacia el espacio vacío sobre mi cabeza.

Todo se había complicado demasiado, pero no tenia porque ser así, yo no le mentía ni le ocultaba nada a Edward, él no tenía porque hacerlo.

Los autos se movían con rapidez, aun era de tarde y las nubes cubrían lo que debía ser un hermoso día soleado.

Los pinos, robles y demás arboles se quedaban atrás y eran reemplazados por unos más antiguos aun.

El ambiente dejo de ser totalmente verde para convertirse en algo mas café, había más madera y las hojas de los arboles dejaban ver aun más el café, anunciando que el verano terminaba y el otoño estaba por llegar.

La canción de la radio era calmada y linda, subí un poco el volumen tratando de ser discreta, pero habría sido exactamente lo mismo que si me hubiera lanzado hacia la carretera, Edward me ignoro.

And I've always lived like this
Keeping a comfortable, distance
And up until now
I had sworn to myself that I was content
With loneliness

Suspire y disfrute de la canción, era linda y significativa, demasiado significativa.

Observe el nublado cielo mientras acariciaba inconscientemente mi vientre, esperaba que mi hijo no fuera bipolar…

Sonreí, no me importaba si lo era o no, lo único que deseaba era tenerlo en mis brazos, junto a mí.

Si, aunque su padre estuviera a mi lado ignorándome, con él a mi lado todo sería más simple.

Mucho más simple…

Leave me with some proof it's not a dream…

–Bella… Bella… –susurro alguien, acariciando mi mejilla y causándome pequeñas corrientes eléctricas en donde tocaba… rayos, era Edward.

– ¿Qué? –pregunte, me había quedado dormida.

–Llegamos –anuncio.

– ¿Y los demás? –mire alrededor, había más autos pero no los nuestros.

–Ya casi llegan.

La noche estaba por llegar, el sol comenzaba a ocultarse por las montañas y Edward tomo las maletas de la cajuela.

Salí del auto y me estire un poco, mire las cabañas que nos rodeaban y me pregunte si aquí íbamos a acampar.

Per guarde mis preguntas para mí misma, Edward subió la capota al auto y cerro los vidrios, tome mi maleta roja y camine hacia las cabañas.

Eran lindas, con el típico diseño campirano y una puerta enorme de madera, que estaba abierta.

Entre, no sabía porque, buscando una maquina de dulces tal vez…

Mi estomago gruño, sonreí y camine hacia ella, observe el enorme escritorio al frente, había una chica de piel cobriza tecleando en una computadora grande… ah, de esas enormes, de ella salía un leve "brr brr" y ella parecía concentrada.

Camine hacia la maquina y la mire, extasiada ante los muchos dulces que contenía, saque unos pastelillos con fresa, Dios, tenía hambre.

Observe por la ventana a Edward, parecía buscarme, reí, tonto.

–Hola –dijo alguien, me gire y vi a un chico alto y de piel cobriza también, sus ojos eran negros y se veía… fuerte, le sonreí.

–Hola.

El sonrió mostrando sus dientes blancos, wow, como el comercial de la pasta dental.

–Soy Jacob Black –me tendió su mano.

–Bella Swan –tome su mano y la estreche.

– ¿Campista?

Reí.

–Algo así, vine con mi familia pero aun no llegan –me encogí de hombros.

– ¿Estás sola? –pregunto.

El no me parecía exactamente un psicópata que me asesinaría a sangre fría pero su pregunta fue extraña.

–Eh, no… estoy con el –señale a Edward.

–Parece que se perdió –dijo Jacob.

–Si, ah, perdió algo –aclare y mi celular comenzó a vibrar, Edward tenía el suyo en su oreja, lo tome y conteste.

– ¿Hola?

Bella, ¿Dónde estás?

Reí.

No bromeo, ¿Dónde estás?

–Ah, creo que lo olvide.

Edward gruño.

Bella, por favor, mis padres no tardan en llegar y…

–Charlie te asesinaría si me pierdes de vista, ¿Cierto?

No, no es por Charlie, ¿Dónde estás?

–Voy para allá –susurre y colgué.

Jacob me sonrió, ah, aun estaba ahí.

–Tu novio es demasiado controlador.

–Ya lo creo –reí.

–Vamos, no lo necesitas, abandónalo y huyamos hacia las montañas.

Levante del suelo mi maleta -en la cual metí más pastelillos- y camine hacia afuera, Jacob me siguió.

–No es tan simple Jacob.

–Jake –corrigió.

–Bien, no es tan simple Jake.

El sonrió.

–Nunca lo es.

En los cinco minutos que llevaba con el chico note que no podía dejar de sonreír, ya llevaba tres veces y contando.

–No, parece que tienes experiencia.

–Algo así –frunció los labios, ¡Dios, mate su sonrisa!

–No quise molestarte, lo siento Jake.

El asintió.

– ¡Bella! –grito Edward, lo ignore.

–No es nada, ah, ¿Se quedaran? –pregunto.

–Si, creo que acamparemos aquí –conteste.

–Perfecto, las personas acampan alrededor pero antes de medianoche encienden una fogata y todos conviven, espero que te agrade.

–Es la primera vez que vengo y creo que me gustara.

–Perfecto, te veré entonces –sonrió.

Cuatro veces, sonreí.

–Hasta pronto Jacob Black.

–Hasta pronto Bella Swan –contesto y se alejo.

El Jeep de Emmett se estaciono junto al convertible, Rosalie bajo y reviso a su bebe, Alice me frunció el ceño… exactamente como Edward.

– ¿Quién era ese? –rugieron ambos.

–Jake –conteste.

– ¿Por qué estabas con él, Bella? –pregunto Alice.

–Lo encontré cuando fui a comprar pastelillos, tenía hambre.

Alice golpeo el hombro de Edward.

–Idiota, tú no la alimentas y la alimenta ese chico.

–Tu hermano no tiene porque alimentarme Alice, se cuidarme sola.

–Claro que no, mi hermano tiene que cuidarlos, pero como es un idiota…

–Sé que es un idiota –la interrumpí–, pero se cuidarnos, ¿Bien? Jacob es… agradable, no hay porque hacer una tormenta en un vaso de agua, ¿Dónde están los demás?

–No creo que tarden demasiado, podemos rentar algunas cabañas –dijo Alice.

–Creí que tendríamos casas de campaña Alice –dije.

–Si, yo también, parece que este lugar esta… modernizado, será mejor una cabaña que las casas de campaña así que… solo debemos esperarlos.

Jasper, Emmett y Rosalie se acercaron a nosotros.

– ¿Dónde están los demás? –pregunto Rose.

–No lo sé –contesto Alice.

–Rentemos cinco cabañas –dijo Emmett.

– ¿Cinco? –pregunto Rose.

–Una para Carlisle y Esme, otra para Rose y para mi, una para Edward y Charlie, otra para Alice y Bella y la de Jasper.

Reí, Edward y Charlie.

–Claro que no Emmett, no nos dejaran, creo que rentaran una para Carlisle y Esme, la otra para Alice, Bella y yo, una para Edward, Jasper y tu y la de Charlie.

–Si no es que Charlie quiere quedarse con Bella –dijo Alice.

–Como sea, es mi padre –me encogí de hombros.

– ¡¿Qué?! ¿Belly-Bells no quiere dormir junto a Eddie? –pregunto Emmett.

–No Emmett, cállate ya –gruño Edward y se alejo.

–Dios, ¿Qué pasa ahora? –pregunto Alice.

–Nada, Alice…

–Claro que si, Bella, no pelearon de nuevo, ¿Cierto?

–No, yo no pelee con Edward.

– ¿Entonces qué? ¿Solo lo ignoras?

–Exacto.

Alice gruño y camino hacia donde Edward había desaparecido.

–Lo siento Jasper, Alice estará enfadada y será por mi culpa –me disculpe.

–No importa Bella, creo que será interesante este viaje.

Sonreí.

–No tienes idea.

Minutos después el Volvo se estaciono y mi padre bajo del auto junto a los padres de Alice. Y de Edward…

Carlisle y Esme se sorprendieron al ver las cabañas pero aceptaron rentar algunas, optaron por la comodidad.

Así que tendría que compartir habitación con Rosalie y Alice, Emmett dormiría con Charlie -se llevaban relativamente bien, pero me asustaba lo que Emmett podría decirle-, Carlisle con Esme y Jasper con Edward.

– ¡Mira Bella! Puedo ver el lago –sonrió Alice.

–Así que Bella se enfado con Edward –dijo Rosalie.

Ellas se sentaron mirándome, ¿Acaso no veían la televisión detrás de ellas?

–Si, bueno no… solo es la presión de Charlie, no es nada.

–Ocultar cosas no es bueno –dijo Alice–, se que Charlie lo entenderá Bella.

–Claro que no, Alice, aquí hay rifles y Edward está en la habitación de enfrente, mi papá no tardara en encontrarlo.

–Tienes muy poca fe en Charlie, Bella –dijo Alice.

–Lo sé, pero le diré todo, quiere hablar conmigo.

–Bien, hablaran y le dirás todo, pero ahora deseo ir a la fogata –dijo Rose.

– ¿Creen que tengan malvaviscos? –pregunte.

– ¡Bella! –dijeron riendo.

– ¿Qué? ¿Desean que su sobrino tenga cara de bombón?

–No, claro que no –dijo Alice–, es imposible que mi sobrinita tenga cara de bombón.

–Como sea Alice.

Después de ducharnos y cambiarnos de ropa, salimos de la cabaña y Alice toco la puerta de Jasper… y Edward.

Mi lindo novio controlador abrió la puerta.

– ¿Qué…?

–Dile a mi Jazz que queremos ir a la fogata, ¿Quiere acompañarnos?

– ¿No me preguntaras a mi si…?

–No –lo interrumpió–, no hablo con mis hermanos los que molestan a Bella, así que llama a Jasper.

–Jasper, te llama Alice –grito y me miro unos segundos.

Estaba perdiendo, el se veía muy bien con el cabello mojado y su camisa azul y sus pantalones… aun enfadada con él me moría por besarlo.

– ¡No, Bella! –Grito Alice– ¡No lo veas a los ojos!

Alice salto sobre mí y me cubrió los ojos, reí.

–Dile a Jasper que lo vemos allá.

Rosalie y Alice me jalaron, reí mucho hasta que me golpee con la pared.

–Diablos –gemí, Alice dejo de tapar mis ojos y vi al chico… Jake frente a mí.

–Ah, lo siento Jake.

"Lamento confundirte con una pared y golpearme contra ti"

–Si, lo siento chico, adiós –Alice me jalo.

–Ah sí, te veo pronto Bella.

–Adiós Jake –reí.

Las chicas y yo nos sentamos en un tronco de árbol que estaba en el suelo, en forma de asiento.

La fogata acababa de encenderse y era mediana, había quince personas alrededor pero había espacio para más.

Sonreí mientras Rose y Alice bromeaban, después de unos minutos Jasper, Emmett y Edward vinieron.

– ¿Y Charlie? –pregunte a Emmett.

–Duerme como Carlisle y Esme, creo que están cansados.

Asentí y vi que vendían malvaviscos en un pequeño puesto junto a la entrada.

–Iré por bombones –musite.

Ellos asintieron y camine hacia allá, busque en mis bolsillos y note que me había quedado sin dinero, todo estaba en la maleta.

Me gire para pedirle dinero a Alice -¡Ella me debía un poco!-, y me encontré con Edward.

–Ten –me tendió un billete de diez dólares.

Enarque una ceja hacia él.

– ¿Qué? ¿Esto cuenta como pensión para el bebe?

–Bella, no bromees.

Fruncí el ceño.

–"No bromees" "Olvídalo" "Dame tu dinero", amo nuestra relación –gruñí.

Me gire y camine lejos de él.

–Bella, no, basta, lo lamento –musito.

– ¿Qué lamentas? –pregunte.

–Eso, estar de mal humor contigo cuando tu no me haces nada, Bella, lo siento amor.

–No importa, ¿Sabes? Creo que me acostumbre a tu bipolaridad.

–Bella –dijo y me hizo girar hacia él.

– ¿Qué? –pregunte.

–Perdóname por… decirte que olvidaras lo de Charlie, no fue tan importante, y perdón por no dejarte bromear cuando se que no puedes evitarlo.

–Imaginare que eso es un cumplido.

–No lo imagines, lo es.

–Claro que si –dije.

–Te amo, Bella.

–Te amo, mi novio controlador.

–Tomare eso como un cumplido –sonrió.

–Lo es, de parte de Jacob.

Edward me miro con los ojos abiertos como platos.

–De acuerdo…

Reí y me puse de puntillas para besarlo.

–Ahora cómprame mis bombones, por favor –hice un puchero.

–Lo que ordenes mi Bella –sonrió.

Camine junto a Edward hasta la chica que vendía los malvaviscos, Edward se formo y compro tres bolsas, ah, como si me las fuera a comer todas.

Rodé los ojos y el rodeo mi cintura con sus brazos, abrí una de las bolsas y comí uno, estaban deliciosos.

La fogata había crecido un poco, bueno, demasiado y había muchos chicos ahí, localice a mis amigos y vi a Emmett sin camisa y a Rosalie bailando, ok, eso era extraño.

– ¿Qué hacen? –pregunte.

– ¡Spring break, baby! –grito Emmett.

–Emmett conoció algunos chicos del spring break y una de las chicas dijo que podíamos unirnos, entonces Emmett decidió unirse y Rosalie lo siguió, a partir de ahora se llaman Bruno y Caroline, son una pareja de Irlanda y vienen por el spring break, no suena creíble, pero a nadie le importa –dijo Alice.

–Wow, ¿Qué harán cuando Esme o Carlisle los llamen Emmett y Rosalie?

–Fingir que no los conocen –Jasper se encogió de hombros.

– ¿Sabían que ellos podrían hacer algo como eso?

–Si, nunca creí que lo hicieran pero estaba consciente de que su locura estaba a punto de explotar.

– ¿Y tú no quieres fingir también Alice? –pregunte.

–Shh soy Miranda, una linda chica francesa –Alice rio.

–Ustedes me impresionan –reí.

–Si, pero solo esta noche.

Rodé los ojos y tome un malvavisco y un palito de madera, los acerque al fuego y Emmett se acerco.

–¿Me das, Belly-Bells?

–Si, Emm…

– ¡No! Mi nombre no es… –se acerco– Emmett, me llamo Bruno.

–Lo olvide, lo siento Bruno.

–Bien, gracias por el malvavisco desconocida.

Rosalie se acerco y también tomo algunos, luego Alice y después Jasper, al menos eran suficientes para todos.

Me acerque más hacia Edward y recosté mi cabeza en su hombro, Alice nos miro y rodo los ojos.

Observe a los chicos bailar alrededor de la fogata, sonreí cuando Emmett se tiro al suelo y comenzó a rodar, era demasiado tonto pero me parecía gracioso.

Entonces el chico, Jacob, se acerco a mí y a Edward.

–Hola Bella Swan, ¿Te gustaría bailar?

Creí escuchar a Edward gruñir, pero fue solo mi imaginación, ¿Cierto?

–Hola Jacob Black, no, lo siento… no bailo…

–Oh, ¿Por qué no?

–No… se bailar.

–Vamos, yo te enseño.

–Lo siento, ella está algo ocupada Jacob Black.

–Ah, Jake, el es Edward Cullen mi novio…

– ¿Tu novio sobreprotector?

–Su novio y punto –dijo Edward.

Fue entonces cuando fui consciente de cómo se miraban, debía intervenir.

–Ah, bien, lo siento Jake no puedo bailar –asentí mirándolo, el solo había pedido bailar así que podía irse ahora.

–Es una lástima Bella, no tienes que quedarte aquí solamente porque no sabes bailar, hay mas formas de divertirse.

–Creo que sobreviviré –dije.

–Bien, hasta pronto.

–Adiós Jacob –sonreí.

–Y lindo anillo –dijo y se alejo.

– ¡Dios! –gemí, tenia puesto mi anillo de compromiso, ¡Charlie podía haberlo visto!

– ¿Qué? –pregunto Alice… digo, Miranda.

– ¡El anillo! ¡Charlie puede haberlo visto!

– ¿Y qué?

–Alice…

– ¡Miranda! –chillo.

– ¡Miranda! –Grite– ¿Qué parte de 'ocultamos nuestro compromiso a Charlie' no entendiste?

–La parte en la que tu padre escucha todo.

–Haha, que graciosa Miranda –gruñí en parte enfadada y en parte con histeria.

–No, Bella, Charlie está ahí.

Me gire, horrorizada, claro que Charlie estaba ahí, paralizado, detrás de nosotros alejado pero lo suficientemente cerca como para escuchar todo.

Charlie frunció el ceño y Emmett soltó unmierda cuando lo vio.

–Tú y yo hablaremos ahora –me señalo.

Me puse de pie con torpeza y Edward hizo lo mismo -sin la torpeza-. Si, esperaba que algo así sucediera, mi vida era un terrible drama, camine hacia Charlie y Edward me siguió.

–Debo hablar a solas con Bella –dijo Charlie mirando a Edward, el tomo mi mano.

–Debemos hablar los tres, papá –susurre.

Charlie dudo, pero después de unos segundos asintió y vio a los chicos alrededor de la fogata, se giro y camino hacia su cabaña.

El camino fue lento y silencioso, Charlie me fulminaba con la mirada y yo trataba de esconder a Edward de mi padre… algo tonto, el podía cubrirme solo girándonos.

Charlie abrió la puerta de la cabaña y entro, después de dudarlo entre junto a Edward después de Charlie y el cerro la puerta, apreté la más mano de Edward, no lo soltaría nunca.

Nos sentamos en la cama después de vagar por la habitación, mi padre se sentó al frente y nos miro, escondí mi anillo detrás de mí, si, tenía miedo.

– ¿Algo que deba saber? –pregunto Charlie.

Dirigí una mirada a Edward y el asintió, mordí mi labio, no estaba del todo preparada pero estaba decidida a decírselo a Charlie.

Me gire hacia mi padre y suspire.

–Bien, lo diré así papá: estoy enamorada de Edward, soy novia de Edward, amo a Edward, me casare con Edward.

– ¿Ese es tu plan para el futuro? –pregunto Charlie con tono burlón.

Me ruborice y saque mi mano de debajo de mi cuerpo con temor, Charlie soltó una exclamación y miro con atención mi anillo.

–No, eso es lo que pasara.

Observe la pequeña sonrisa de Charlie desvanecerse, su rostro se quedo sin emoción alguna hasta que apretó la mandíbula y sus mejillas se colorearon de rojo, no de vergüenza, de furia.

– ¡Papá, papá, cálmate!

– ¡¿Te casaras con él?! –exploto señalando a Edward.

–Si, lo amo.

– ¡¿Nadie planeaba decírmelo?!

–Papá, te lo estoy diciendo… –musite.

– ¡Tu…! ¡Dios! ¡¿Estas embarazada cierto?!

Reí cuando Edward se tenso, toma eso chico 'nos casamos por amor y eso pensaran todos' apreté su mano y mire a Charlie.

– ¡Papá! Bien, te lo diré: sí, estoy embarazada y…

– ¡Maldito…! –susurro Charlie y busco su arma en su cinturón, me puse de pie.

– ¡Basta papá! Sí, estoy embarazada y eso debería hacerte feliz…

Cerré los ojos, mi voz se había hecho un susurro y sentí las lagrimas agolparse en mis ojos, se sentía extraño comenzar una frase con ira y terminarla con llanto.

–Bella… –susurro.

Edward aclaro su garganta y me abrazo, Charlie se tenso ante ello.

–Charlie –dijo–, sé que no hice esto de la manera apropiada, se que debí hacerlo del modo tradicional y charlar contigo antes que nada, no significa una falta de respeto, pero cuando Bella acepto decidí respetar su decisión, la amo demasiado, más que a mi propia vida Charlie, quiero pasar el resto de mis días con ella así que ahora solo pedimos su bendición, ¿Nos darás la bendición?

Edward sonó tan… decidido y… por un segundo logre ver todo desde su punto de vista, desde el punto en el que nos casábamos por amor, por amarnos y que lo que las personas pensaran dejaba de importar.

Mi padre frunció el ceño aun mas, Edward mantuvo su expresión calmada.

– ¿Es esto lo que quieres? –me pregunto.

–Es lo único que deseo.

Charlie miro a Edward, y luego gruño.

–No me sorprende.

– ¿Cómo que no te sorprende? –pregunte.

–No, Alice me dijo muchas cosas camino a Forks, así que… bien, aceptare su matrimonio.

–Espera, espera, ¿Qué te dijo Alice? –pregunte.

Charlie se puso nervioso, sacudió la cabeza y cerro las manos en puños.

–Ustedes deberían alejarse y dejarme pensar un momento.

–Eso no es excusa Charlie, se que sabes algo –lo señale con mi dedo.

Charlie me miro y su expresión se… dulcifico.

–Bella… si, Alice me dijo algo, pero eso me ayudo un poco a no asesinarlo –miro a Edward frunciendo el ceño–, pero no importa niña, deberías irte a descansar.

Wow, eso sonó demasiado… como mi padre.

–Si, Charlie…

–Con Alice –dijo.

– ¿Qué? P-pero sabes que nos casaremos, ya no importa, no me puedo embarazar de nuevo.

Charlie frunció el ceño.

–Tocas un solo cabello de mi Bella antes de la boda y te quedaras sin manos –amenazo a Edward.

Rodé los ojos, si, ese era mi padre.


Yeah! Charlie lo sabe ^^, oh, bueno, si el cap es algo largo pero eso no importa, ámenme & ahora tratare de actualizar Good Girls Go Bad por sus lindas amenazas de muerte ^^ haha de acuerdo no, pero las amo! Así pienso durante el examen de ciencias 'Dios, me mataran, rápido cerebro, ¡IMAGINA!' & Repruebo, pero eso qué? ¬¬

Hahah ok, bien, me largo para que lean :) por cierto, la cancion es The Only Exception by Paramore! ciao!

A i m e e