Advertencias: AU-OOC-LEMON
Yu yu hakusho y Nabari no ou no me pertenecen son de sus respectivos autores, esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.
Este capítulo contiene escenas de sexo, leer bajo su riesgo.
Capítulo 38: La primera vez del café
No era la primera cita y demonios estoy seguro que jamás me acostumbraría a hacer este tipo de cosas, eso de tener pareja y cortejar era algo que no iba conmigo y sin embargo desde que había conocido a ese chico había dejado de ser yo mismo había tantas cosas de las cuales me arrepentía haber hecho y actuado, si, si hasta a mí me provocaba nauseas, miedo y algo de auto odio y ¿Les digo algo? Iba a seguir haciendo y diciendo estupideces, esto del amor y romance era algo que te hacia actuar como idiota y era tan adictivo que al final no importaba, no tenía escapatoria ya estaba tan metido, pero así era la vida amaba a Yoite y eso no iba a cambiar tan fácil y lo sabía bien. Termine de arreglarme algo casual una camisa negra sin mangas y un pantalón oscuro, ese era mi estilo, el calor ya no era tan fuerte y Yoite ya no acababa noqueado era una ventaja.
Bajé y vi a Yukina preparando de comer ella sonrió como de costumbre-Hola hermano ¿Vas a salir? -La miré y asentí.
-Con Yoite, vuelvo al rato… ¿Tienes planes? -No solía preguntarle mucho sobre sus cosas, por una vez debía ser un mejor hermano o algo así, ella se quedó pensando un momento mientras volteaba una tostada.
-Llamare a Botan en la tarde, tal vez la invite a venir-volvió a sonreír y yo asentí para despedirme y salir, al menos se llevaba bien con esas chicas de su clase. Camine hacia casa de Yoite, toque y me abrió Yukimi en ese momento Yoite ya iba bajando y me saludo sacudiendo su mano yo alcé la mía para responder a su saludo, Yoite usaba un pantalón oscuro, una sudadera ligera gris, siempre usando mangas largas, aunque hiciera calor, aunque le iba bien se veía bastante bien el maldito. Se despidió de Yukimi y nos marchamos.
-Luces bien-No pude evitar decirle mientras lo miraba de reojo, Yoite se sonrojo rayos en verdad era demasiado lindo.
-Gracias…-Respondió evitando el contacto, era algo complicado lanzarle cumplidos y supongo que para él era complicado asimilarlos, pero bueno sus reacciones eran graciosas- ¿Ha donde iremos? -Pregunto de pronto, en ese momento me quede pensativo, había algo que estaba rondando mi mente últimamente y necesitaba hablarlo con él, aunque no estaba seguro como rayos decirlo en primer lugar.
-Hmm-Susurre algo para mí mismo, bien debía hablarlo con él no había más, no había opción-Tengo ganas de hablar…tomemos algo…yo que se- Hablar no era nuestro fuerte, aunque entre nosotros se comenzaba a hacer algo… ¿común? Incluso cuando yo no usaba móviles ni redes sociales desde que salía con Yoite era nuestra fuente de comunicación. Yoite se notó desconcertado de mi sugerencia, pero bueno daba igual, caminamos y decidimos tomar el metro nuestras citas frecuentemente eran en zonas alejadas, esto era para evitar toparnos con idiotas como Bakura.
Para nuestra suerte el viaje fue tranquilo y eso no pasaba a menudo cuando usábamos el metro, de vez en vez hablábamos de cualquier cosa, pero durábamos en silencio por largo tiempo, estaba más concentrado en cómo decirle a Yoite sobre aquello que rondaba mi mente, realmente había estado pensando sobre el futuro y vamos ¿Yo haciendo eso? Yoite me había afectado demasiado y lo sabía, nunca antes me había importado o preocupado lo que pasara conmigo y sin embargo ahora tenía planes en los cuales esperaba Yoite estuviera presente, después de un rato note que Yoite hacía muecas y me miraba mucho para luego voltear rápido, el idiota se estaba portando muy raro o ¿Eran ideas mías? Lo miré y alcé la ceja y el me… ¿Sonrió? Rayos no estaba seguro si era una sonrisa o si en cualquier momento iba a sacar un cuchillo y degollarme ¿Qué le pasaba al imbécil?
-Yoite…-Dije serio y con cautela-Estas poniendo una cara muy graciosa…-Luego me reí rayos este sujeto me mataba y sin embargo me golpeo con fuerza- ¡Creí que habíamos hablado de no golpearnos en la relación! -No pude evitar quejarme y sobarme, era demasiado violento el maldito.
-No…dije que si me golpeabas te echaba agua hirviendo-Inflo sus mejillas y demonios era tan adorable, volví a relajarme al menos Yoite seguía siendo Yoite
-Pues si tú me echas agua hirviendo yo te demando, novio abusivo-Bromeé y al menos lo hice reír un poco.
Cuando llegamos caminamos un rato en silencio y luego llegamos a una cafetería, sería un buen lugar para hablar del tema con calma, Yoite pidió una limonada y yo un café negro como de costumbre, esperamos en silencio mientras acomodaba mis ideas, cuando nuestra orden llego me tome mi tiempo para beber el café aquello me animaría un poco más en serio tocar estos temas era difícil y más cuando no sabías como el otro iba a reaccionar o decir, claramente aceptaría su decisión si me decía que no, sin embargo me iba a doler…carajo sonaba patético pero este chico estaba tan metido en mí que incluso me hizo ver que alguien como yo podía tener miedo y deseos. Suspire y era hora, no podía prolongar más el asunto.
-Yoite necesito hablar contigo sobre…-Le hable, pero el zopenco se había perdido en babaría-Yoite… ¿Yoite?- ¿Era en serio? Tenía la cara pálida y parecía muy metido en sí mismo, por favor ¿¡Era en serio!? -Yoite… ¡Yoite! ¡Estúpido espagueti patas de popote! – Le empecé a dar golpes en la cabeza como si fuera una puerta a ver si despertaba- ¿Hay alguien ahí adentro?
-¡¿Qué?! ¡Deja eso! -Me dio un manotazo y me volví acomodar, este cabeza de chorlito.
-¿Qué mierda te pasa? Llevo rato hablándote y tú en babaría, estabas poniendo caras muy raras de nuevo- Le di el último trago a mi café.
-Dime tu…estas actuando raro, sea lo que sea dímelo ya y acabemos con esto- ¿Yo raro? El raro definitivamente era él… me hablo tan cortante, para empezar, estaba por hablar no era mi culpa que se hubiera metido en sí mismo, en fin solté un suspiro y mire hacia todos lados debía volver a concentrarme.
-Tengo planes…cuando me gradué- Yoite puso un rostro de confusión, pero me dejo proseguir- Trabajar y esas mierdas…pero eso no es lo que quería decir, dudo mucho enamorarme de alguien más que no sea de ti- Guarde silencio, diablos sentía que me desviaba pero debía aclarar ese punto, Yoite era el primero que me interesaba y seguro sería el único en toda mi maldita vida -Quiero irme a otro lado, pero…-Lo mire fijamente- ¿Tu estarías dispuesto a irte conmigo? -Yoite me miro anonadado lucía confundido y procesando lo que le había pedido.
-Hiei… ¿Me estas pidiendo matrimonio? -Lo mire y pestañe rápido ¿¡Qué!? No pude evitar sentir mi rostro caliente, este idiota.
-C…cállate idiota-Miré a otro lado-Dame una jodida respuesta…demonios-Dije entre dientes.
-Hmm- Lo mire de nuevo, me ponía impaciente su respuesta ¿¡Por qué tenía que pensarlo tanto!? ¿Demonios -Dónde iríamos? -Pregunto y yo simplemente no tenía idea realmente.
-Aun no lo sé, rayos, Yoite me muevo mucho-Yoite ladeo la cabeza-Digo, no me gusta estar en un solo lado.
-¿Eres un vagabundo?-Le di una patada ante su comentario, en serio ¿Por qué me gustaba tanto? Este tipo solo me tomaba el pelo cada que podía.
-Deja de tomarme el pelo joder…-Fruncí el entrecejo y Yoite su cara de póker, pero sabía bien que quería reírse.
-¿Te gusta viajar mucho?-Pregunto y simplemente me encogí de hombros.
-Soy muy…inestable, creo que lo único estable que tengo eres tú, he soportado mucho por mamá y Yukina-Era cierto, realmente no me gustaba pasarla en un solo lugar, pero por mi familia me contenía a simplemente tomar mis cosas e irme, por eso cuando nos mudamos fue muy aliviador, aunque ahora Yoite era lo que más me importaba.
-Quiero estudiar en la universidad…-Dijo y me quede pensando.
-Puedo esperarte…-Miré de nuevo a otro lado-Ya te dije que dudo enamorarme de otra persona que no seas tú, y que eres lo único estable en mi vida- ¿¡En serio había dicho tal mierda!? ¿¡Qué rayos pasaba conmigo!? Nos quedamos en silencio y luego nos pusimos rojos, en verdad yo era un idiota.
-Que cursi…
-¡Cállate idiota estoy siendo honesto!
-La honestidad no te va…me asustas…
-¡Muérete entonces!
Nos miramos y luego a otro lado, suspiramos y seguimos evitando el contacto. Esto era demasiado irritante.
-Si esperas por mí, entonces me iré contigo-Voltee rápido y lo mire-luego podemos ir a donde quieras y las veces que quieras-Yoite evito el contacto- Puedes irte solo si necesitas viajar, solo si prometes volver…-Entonces me di cuenta que era estas cosas por las que yo me había enamorado de él.
-Hn… no importa si me largo al otro lado del mundo, al final siempre volvería a encontrarme contigo-De nuevo decía estas cursilerías, guardamos silencio y volvimos a sonrojarnos-¡Por favor no digas nada y muere!-Y estas otras era por la que lo odiaba, siempre sacaba lo más ridículo de mí.
-¡Tú eres el que me está diciendo cosas cursis!-Yoite tomo mi mano de pronto y lo mire-¿Siempre volverás por mí?-Note un brillo en sus ojos, lo mire fijamente y guarde silencio, la respuesta era tan obvia.
-No es algo que le diría a alguien más y lo sabes…-Entrelazamos nuestras manos mientras manteníamos las miradas, después de todo nos podíamos mirar fijamente-Pero sigues siendo un espagueti con patas-Pero era demasiada cursilería para mi cuerpo y Yoite aparto su mano.
-Tú eres un gnomo ojón, quisiera clavarte el tenedor en los ojos-Se cruzó de brazos y me reír, rayos este sujeto, ambos acabamos riendo.
(…)
Caminamos y hablábamos sobre cualquier cosa realmente estaba pasando un buen rato con Yoite, entonces miré una tienda de tatuajes y me detuve a ver, una de mis metas era tatuarme-Quisiera hacerme uno-Comenté, Yoite me miro y de nuevo ese brillo en sus ojos-Oye se te sale la baba- Dije con burla, pero rayos me miraba como si quiera devorarme, Yoite se sonrojo.
-C…cállate…-Miro a otro lado- ¿Dónde te lo pondrías? -Y me miro de reojo.
-En el brazo, tal vez un dragón o algo.
-Ya veo-Yoite siguió caminando y lo seguí-Se te vería bien…
-¿Te gustan los chicos malos? Que sorpresa, para que Yami te hubiera gustado-No pude evitar burlarme de él, a cambio me dio un golpe.
-Bueno ahora me gustas tú y eres un engendro salido del infierno.
-Qué cambio tan drástico de gustos tienes-Alcé la ceja.
-Yami no es tan bueno como crees-Se encogió de hombros-aunque es más reflexivo, tu eres muy impulsivo, tienes razón ¿Por qué me gustas? -Le di un empujón.
-Yo que rayos se, ni siquiera sé por qué me gustas tú, quieres que sepa por qué te gusto-Chasquee la lengua frustrado.
-Hiei…
-¿Qué quieres?
-¿Ha donde me estas llevando?-No entendí de que hablaba hasta que vi que nos habíamos metido a una zona de hoteles y moteles de amor.
-¡No lo sé! ¡Yo te iba siguiendo a ti!
-¡Yo te seguía a ti! ¡Infeliz me dices cosas bonitas para llevarme a la cama! -Demonios ¡No! Le di una patada por tan solo pensarlo.
-¡Claro que no! ¡¿Cómo sé que no eres tu quien me trajo?!- Yo en verdad lo venía siguiendo ¿¡Qué le pasaba!?
-¡Ni siquiera sé dónde estamos!-Casi me infarto y no fue hasta que note una mueca en su jodido rostro que me di cuenta…
-Espera… ¡Me estas tomando el pelo!-Maldito larguchon lo jale de la sudadera y lo mire de forma retadora y el infeliz se soltó riendo- Idiota me asustaste, odio cuando bromeas con esa cara de póker-No importaba como lo mirara el solo se reía, demonios como odiaba a este sujeto.
-Mentira, amas que lo haga-Lo solté y me cruce de brazos, tenía razón.
-No tanto…-Mire en otra dirección-Volvamos…-Iba a regresar pero Yoite me detuvo, voltee a verlo-¿Qué?
-T…tal vez si te traje a propósito-Susurro sonrojado, aquello me había tomado por sorpresa.
-¿Qué?-Pestañe tantas veces como pude-Entonces… ¿Quieres…
Yoite lucía apenado y asintió, eso no me lo esperaba ni en un millón de años ¿Yoite me proponía tener sexo? Estaba impresionado.
-B…bueno, no tengo problema…pero-Le dije aun asombrado de su petición- ¿Ahora? No tenemos lo que necesitamos…-Mire hacia los hoteles y moteles- y no en todos los hoteles dejan entrar dos hombres y menos estudiantes-Yoite puso un rostro decepcionado y bajo la mirada, yo suspire, no quería ir a ese lugar, pero era el único que conocía-Conozco un lugar o algo así-Yoite me miro-Solo espero no este nadie cercas-Dije de mala gana-Volvamos-Camine rumbo al metro, en verdad esperaba no encontrarme a ningún imbécil.
(…)
Habíamos viajado nuevamente, pero nos bajamos una estación antes, estaba pensando sobre todo esto y suplicando en serio no toparme con nadie molesto, fue entonces que vi una farmacia y me detuve, mire a Yoite y este a su vez me miro.
-¿Voy yo o tú?-Le pregunte, necesitábamos condones y lubricante según había investigado, Yoite me miro confundido y ladeo su cabeza ¿Era en serio? -Tonto…necesitamos condones y lubricante-Dije entre dientes, era muy vergonzoso decirlo-No es como la otra vez-Entonces el cretino me señalo.
-Ve tu…yo no quiero comprar eso.
-Cobarde…pero yo te la voy a meter-Dije mientras entraba a la farmacia, en verdad iba a comprar estas cosas para acostarme con Yoite esto sí que era una locura, busqué por un rato lo que necesitaba y me di cuenta que necesitaba, estuve contemplando un poco las marcas y cajas ¿Qué mierda? No sabía que llevar ¿Importaba? Tome lo primero que estaba a mi alcance esperando sirviera o lo que fuera y camine a la caja por suerte no había nadie más solo necesitaba salir rápido, el tipo de la caja miraba por la ventana atento yo alcé la ceja ¿Qué miraba? Luego volteo y me miro con una sonrisa suspicaz.
-¿Es tú chica?-Señalo afuera donde Yoite se daba golpes contra un poste, bien aquello fue raro. El tipo paso mis cosas y me cobro mientras seguía sonriendo-Tu novia se ve muy linda, tienes suerte amigo-Me dio mi cambio y mis cosas en una bolsa de plástico.
-Gracias-Hice una mueca mientras tomaba lo mío-Pero tiene pene-Dije para luego salir y el sujeto abrir la boca con asombro, era un completo imbécil.
Cuando salí Yoite se levantó de su lugar o lo que fuera que hiciera, le hice una seña con la cabeza para seguir nuestro camino, cuando sentí que estaba caminando a mi lado hable -El idiota que me atendió pensó que eras mujer-Yoite me miro- Me dijo que mi "novia" se veía muy linda – Yoite se puso tenso una de las cosas que odiaba era ser llamado lindo por otras personas (menos por mí, aunque lo niegue) o qué pensarán que era una chica (eso me divertía realmente) -Como sea, le aclare que tenías amiguito en la entrepierna.
-¡Hiei!- Vamos aunque me veas así, era necesario aclarar ese buen punto, pensé evitando reírme de él.
Después de un rato estábamos en el jodido motel que Bakura me había dicho antes, el lugar no era muy espectacular, pero al menos no sobresalía solo por su estúpido letrero brilloso.
- ¿Nos van a dejar pasar?- Yoite dudo, yo no sabía pero Bakura había dejado claro que era posible.
-Según el pendejo de Bakura si- Entre sin esperar una respuesta de Yoite, y me hice cargo de pedir un cuarto, la mujer que me atendió era una gorda y con unas mejillas rojas como manzanas y era muy ruidosa y molesta que me ponía de mal humor hablaba como perico y no paraba de decir lo "guapo" que era mi acompañante, al menos la vieja había notado que Yoite era un hombre y parecía no molestarle, miraba de vez en vez una maceta a lado y quería usarla para matarla, su voz era irritante, cuando acabo me dio mi llave y me guiño el ojo deseándome suerte ¡La quería matar ya! Le arrebate la llave y choque mis dientes con frustración, y claro Yoite riéndose de mí -Cállate andrógino y vamos – Empecé a subir las escaleras mientras miraba el número de nuestro cuarto, por dentro el lugar era más extravagante y horrendo, una alfombra color vino y los números de la puerta en dorado, se escuchaban personas teniendo sexo, aunque me importaba poco, llegamos a nuestro cuarto y me detuve y Yoite choco contra mí ¿Qué le pasaba? -Cuidado idiota- Lo miré y luego abrí la puerta, Yoite suspiro profundamente y entramos ¿Qué le pasaba? Él había sido el de la idea ¿Ahora estaba nervioso? Y como suponía el cuarto era igual de feo que el lugar, había una cama tamaño matrimonial con unas espantosas sabanas de leopardo, había una televisión, una mesita de noche con una lámpara, había una puerta que dirigía al baño, mientras miraba alrededor Yoite se sentó en la cama y me miraba atento, cerré la puerta y crucé mi mirada con la de él.
-¿Qué sigue?-Pregunto después de un largo silencio, ¿Yo debía saberlo? ¡No tenía ni idea!
-¡No lo sé!-Arroje la bolsa hacia la cama y me senté a lado de él.
-¿Debemos tomar un baño?-Pregunto el larguchon mientras jugaba con un hilo de su sudadera.
-No lo sé…supongo…-Mire a un lado-Ve primero-Yoite no dudo y fue rápido al baño-En serio…está nervioso-suspire, era su idea y era el nervioso. Mire un rato alrededor aunque no había mucho que hacer o ver, prendí un momento la televisión aunque claramente había más canales porno que algo bueno así que la apague, yo no estaba realmente nervioso o asustado, aunque iba a ser la primera vez que llegáramos tan lejos (espero) y claramente la primera vez que hacia esto, había visto el mecanismo e investigado y era consciente que no era lo mismo verlo que hacerlo, sin embargo tenía confianza en mí mismo algo que Yoite por su lado le faltaba y más cuando se tomaba demasiado tiempo en el maldito baño estaba por ir a buscarlo cuando salió.
-Creí que te habías ido por el desagüe-Dije mientras miraba que iba en bata, aquello me resulto excitante debo aceptarlo.
-No soy tan delgado como para que pase…sigues…-Señalo la puerta y entre, por mi parte me apresure en ducharme, cuando acabé mire las batas y bueno eran muy grandes para mí alcé la ceja inconforme a Yoite le quedaban cortas y a mi muy grandes ¿Qué rayos? Eso era molesto, la arroje a un lado y opte por salir solo con pantalón. Cuando salí Yoite poso su mirada en mí y se quedó anonadado ¿Qué rayos me miraba?
-No babees-Dije mientras arrojaba mi camisa y el cerro la boca, este día estaba mirándome mucho y de forma rara ¿Debía sentirme alagado?
-¿Por qué no usaste una bata?-¡¿Por qué preguntas exactamente eso?! Quería patearlo por preguntar.
-¡Por que no!-Ahí estaba, su sonrisa burlona ¡Como lo odiaba!
-¡Te quedo grande!-No pude evitar estremecerse y el idiota empezó a reírse ¡Lo iba a matar!
-¡Cállate! ¡Me veía ridículo! -Grite mientras saltaba encima de ese cabezota y lo derribe sobre la cama, él continuaba riéndose, yo me quede callado mirándolo fijo, él miro y noto lo que pasaba-No es mi culpa que no me quede tan provocativamente como a ti-Dije mientras empezaba a acariciar su pierna y sentí como se estremecía-Mostrando tus largas piernas tan atrevidamente-Pase mi mano por su pierna hacia su muslo, Yoite suspiro; lucía realmente sexy usando solo esa bata.
-N…no es provocativo…-Susurro mientras se aferraba a mí, yo seguía distraído acariciándolo suavemente como si se fuese a romper si lo tocaba con más fuerza.
-Me parece que buscas provocarme-Susurre a su oído y el jadeo.
-N…no-Mordí su oreja y dejo escapar otro jadeo mientras volvía a estremecerse ante mis caricias, de pronto solo se escuchaba nuestra respiración y el latido de nuestros corazones.
Empecé a besarlo y él correspondió, de pronto sólo podía sentir que éramos nosotros dos, el mundo se había detenido para mí, sólo era ese chico entre mis brazos y yo, nuestras lenguas se entrelazaban en un apasionado beso, podía escuchar el choque de nuestras bocas, nos separamos y empecé a descubrir su pecho mientras lo besaba y mordía dejando marcas a mi paso, jugaba con sus pezones erectos y él se estremecía y gemía, arranque la bata por completo y ahí estaba completamente desnudo y sólo para mí, su piel era tan clara, tan blanca como la nieve, aquellas marcas rojas por los besos y mordidas relucían en su hermosa piel, él intento cubrirse con sus manos como la primera vez que tuvimos intimidad, como la primera vez que lo vi desnudo desde la ventana, simplemente no podía apartar la mirada de ese chico tan hermoso.
-No te lastimare-Susurre en promesa mientras tomaba sus manos y las alzaba sobre su cabeza sosteniéndolas con fuerza y continúe besándolo y mordiendo su cuello, lamía aquella cicatriz, lo hacía mío sólo mío, sentía como mi piel rozaba la suya.
-H…Hiei…-Susurro mi nombre en un tono bajo pero audible, nuestras respiraciones se mezclaron, gemidos inundaron el alrededor, sólo éramos nosotros en el mundo detenido, sólo él y yo; Yoite se aferró a mí con sus piernas mientras sus jadeos se intensificaban, yo continuaba besando, mordiendo, acariciando y lamiendo, su cuello, pecho y orejas, ciertamente sólo con él haría este tipo de cosas ¿Por qué? ¿En qué momento Yoite me había cautivado como lo hizo? No lo sabía, no sabía que tenía de especial este chico ni por qué me hacía sentir de esta manera, y estaba seguro que jamás lo sabría, simplemente era así y ya; Yoite abrió sus ojos y nuestras miradas se cruzaron y note una chispa ardiente en aquellos ojos azules, una chispa que me atrapo, me ahogo como el mar y me dejo bajo su merced, bajo sus deseos, este hombre me tenía atrapado y yo simplemente no podía hacer nada para cambiarlo y tampoco deseaba realmente huir, se mordió el labio inferior él me deseaba lo podía ver, lo podía sentir me deseaba tanto como yo a él, volví a besarlo con toda la pasión que recorría mi cuerpo, de forma salvaje y apasionada nuestras bocas chocaban en un beso tan ardiente como nuestros deseos, Yoite se soltó de mi agarre y nos alzamos arrodillándonos sin detener el beso, solo aferrándonos como deseando hacernos uno solo, acaricie su espalda y Yoite de pronto toco mi entrepierna aun cubierta por mis pantalones aquello me sorprendió de pronto aquel chico ya no estaba asustado o nervioso ahora tomaba el control como si nunca hubiera existido inseguridad en él, yo me encontraba duro y más al sentir su mano haciendo presión en mi entrepierna no pude evitar jadear mientras arañaba su espalda y el hacía más presión, la falta de aire nos hizo recordar que debíamos respirar que esto no era el maldito cielo y nos separamos mientras respirábamos con dificultad, sin embargo me abalance sobre el pelinegro y mordí sus labios y este empezó a desabrochar mi pantalón así dejando libre mi miembro erecto, nuevamente Yoite me sorprendió cuando bajo para empezar a lamerlo y chuparlo como si nada, como si ya hubiera hecho esto antes, como si supiera que hacer, sentí su lengua recorrer toda mi hombría y como la metía a su boca introduciendo toda hasta mis bolas pude sentir como se atraganto.
-Tómalo con calma…-Susurre, pero estaba seguro que no me escucho y yo estaba seguro que perdía la voz sintiendo mi pene en su caliente boca-Y…Yoite…que mierda-Empecé a estremecerme a perderme en el placer y en un impulso tome el cabello de Yoite y empecé a mover las caderas penetrando su boca mientras él seguía chupando, de nuevo la habitación se llenó de aquellos sonidos característicos del sexo, se escuchaba a Yoite chupando, yo jadeando todo aquello era demasiado erótico, como si un botón en nosotros se hubiera prendido y sacado lo más perverso de nosotros, ya no existía coherencia alguna, ya no más.
Sentí que pronto iba a venirme e intente apartar a Yoite el cual se quejó, pero jale de su cabello y entonces la erupción, mi semen acabo en su barbilla y pecho, demonios aquello me prendía de nuevo, lo hice levantarse aquello había sido demasiado sexy había perdido mi cordura por completo, este chico me volvía tan loco-Oye…-Intente hablar, formular palabras coherentes pero mi respiración entre cortada y mi mente nublada no me lo permitía, Yoite empapado por el sudor y por mi semen aquello no me dejaba pensar con coherencia-¡¿Qué mierda fue eso?!-Lo mire asombrado-¿Dónde estaba el chico tímido y asustado de hace rato? ¿Dónde aprendiste hacer eso? – Yoite no respondió y tampoco me dejo continuar simplemente se lanzó encima de mí.
-Cállate y dámelo…-Dijo con autoridad, ho mierda ¿Quién era este chico y dónde había dejado a mi novio? Casi me ahogo al ver esta faceta tan salvaje de Yoite.
-Mandon-Dije para volver a tomar el control y lo empuje para subirme encima de él y empezar a masturbarlo estaba duro como una roca, agite mi mano con rapidez, no sabía si era muy bueno o Yoite ya iba a explotar por que se vino demasiado rápido-Je…Virgen-No pude evitar decirlo con burla, para mi sorpresa (de nuevo) el jalo de mi poniendo sus brazos alrededor de mi cuello.
-Ayúdame a dejar de serlo-Susurro y demonios estaba impactado.
-¿Quién eres y que le hiciste a mi reservado novio?-Me solté de su agarre y tome la bolsa para sacar el lubricante mientras me miraba y no pude sentirme nervioso, entonces estallo en una risa-Vaya volviste…
-No del todo-Sonrió burlón, a cambio yo separe sus piernas mientras introducía mi dedo con lubricante en su entrada sin avisar - ¡auch!-Se quejó del dolor claramente.
-Lo siento amorcito-Dije irónico, luego moví el dedo en su interior mientras él se aferraba a las sabanas, había leído (y visto) que debía hacer que se acostumbrara antes de penetrarlo y que debía encontrar la próstata, estaba tan concentrado que no note que el miedo de Yoite volvía y me miraba con cara de muerte, se había apagado el apasionado chico, debía volver activar el botón , con mi mano libre tome su flácido pene haciendo que reviviera ante mis caricias, Yoite parecía calmarse ante las caricias mientras continuaba explorando su interior, cuando estaba distraído volví a poner lubricante e introduje un segundo dedo
-Hiei…-Yoite me hablo de repente y sólo respondí con un hn-¿Ya habías tenido sexo?- ¡Obviamente no! Y menos con un hombre ¿Era idiota? Había investigado antes sobre esto joder.
-Ya te dije que eres mi primera pareja…-Respondí con fastidio.
-Pero pudiste tener sexo sin tener pareja…supongo-Insistía con sus preguntas y razonamientos tontos y por alguna razón me frustraba su curiosidad.
-Yoite…devuelve al chico atrevido de hace rato, cuando te pones así me das dolor de cabeza-Me fastidiaba cuando se ponía así y sé que quiso defenderse, pero se vio interrumpido cuando logre encontrar el punto, soltó un fuerte gemido, estábamos de nuevo en el juego.
-Q..qué…-No pudo formular palabras, y volví a tocar-¡Ho rayos!-Yoite alzo las caderas al parecer le había gustado mucho y aproveche para meter un tercer dedo, entonces los metía y sacaba rápidamente, pude notar pre semen salir de él y como había vuelto a perderse por el placer, asumí que era el momento y saque los dedos, tome un condón y lo abrí para empezar a ponerlo en mi semi erecto pene mientras lo acariciaba para revivirlo por completo, luego intente entrar en Yoite mientras rozaba mi pene entre su entrada e intentar meter la punta, use más lubricante empezando a entrar de a poco en él, rayos era muy estrecho tome las piernas de Yoite y las alcé hacia su pecho, note como Yoite lloraba con un rostro sonrojado entonces lo bese.
-Relájate-Susurre suavemente, intente calmarlo, pero parecía más nervioso, empezaba a llorar y sabía que algo tenía en la cabeza algo estaba formándose en su mente-Yoite…-Bese su mejilla, quería calmarlo, darle seguridad; había logrado entrar en él, se sentía tan estrecho pero al mismo tiempo la sensación me agradaba, espere un poco para que se adaptara a esto, Yoite puse sus manos alrededor de mi cuello.
-¡Prométeme que jamás me dejaras!-Aquello me tomo por sorpresa ¿Por qué sacaba algo así ahora? -¡Ámame aunque no lo merezca!-Ahí estaba aquello que se había formado en su mente, era un tonto, un completo tonto, sonreí a pesar de todo.
-Idiota… ¿Cuántas veces debo decírtelo? No importa a donde vaya…siempre acabaré encontrándome contigo… ¿No merecerlo? Ja…el que no merece nada soy yo-Entonces lo bese para reafirmar mis sentimientos, quería que le quedara claro que yo era serio con él, que no me iría a ningún lado sin él; empecé a moverme y se sintió tan bien, tan correcto, diablos estar dentro de él era estupendo, de nuevo los gemidos saliendo de esos hermosos labios, el sonido de nuestros corazones a la par, se podía sentir como si fuéramos uno solo, ya no éramos lo mismo, habíamos dejado algo de nosotros atrás y nos habíamos convertido en otra cosa, no sabía en qué pero no me desagradaba, el amor era algo que no imagine experimentar, y no quería experimentarlo pero lo estaba viviendo, no había vuelta atrás yo estaba tan metido en esto que no había retorno; bese a Yoite tantas veces como fue posible, entraba y salía de él penetrándolo aumentando el ritmo mientras él se aferraba a mí y gemía, se había venido manchando su pecho y el mío, yo me acabe viniendo después, entonces Yoite se desmayó, al menos lucía feliz no pude evitar reírme, demonios amaba a ese maldito.
(…)
Había salido de él y tirado el condón, había limpiado a Yoite y a mí con una toalla húmeda, lo acomode en la cama y lo cubrí con el espantosos cobertor, en fin no tenía más que hacer solo esperar que despertara, dormí unas horas mientras nos acurrucábamos, cuando desperté el bello durmiente seguía en su mundo de fantasía así que no me quedo otra que mirar televisión y bien seguía sin haber nada interesante solo pornos, o películas estúpidas por lo que opte por ver noticias y me quede atento tanto que no note cuando Yoite despertó hasta que sentí que se movía, tome el control remoto y apague la televisión
-Volviste a la vida-Dije para luego acariciar su mejilla-No te muevas mucho…-Pero Yoite ya estaba por levantarse y volver a tumbarse por el dolor-Si…por eso…
-¡D…duele!-Se quejó.
-Leí que pasaba eso…-Dije con calma, y él me miro enojado había descubierto por que no iba a ser el pasivo obviamente.
-¿Qué hora es?-Me miro y me encogí de hombros.
-Pasado de las 9…-Intento levantarse cuando dije eso y volvió a tumbarse-Masoquista…
-O…olvida eso, es tarde…-Intento de nuevo sin embargo el resultado siempre era el mismo, cuando logro salir de la cama se cayó al piso, era un cabezota en serio, puse los ojos en blanco y salí de la cama para auxiliarlo.
-Ha eres necio-Dije al acercarme, Yoite alzó la mirada y de nuevo me miraba con esos ojos que me ponían nervioso, nunca nadie me había mirado como este idiota lo hacía-No babees…-Cerro la boca y desvió la mirada, lo ayudé a levantarse y lo senté-Espera un poco hasta que te acostumbres o algo así…iré por tu ropa…-No estaba seguro si le iba a doler por mucho tiempo o algo.
-Hiei…-Me llamó y voltee- Vístete primero-Rayos aquello me mato y me acabe riendo.
-Idiota-Dije antes de entrar al baño, busqué su ropa mientras pensaba en lo que había pasado, habíamos intimado de una manera que aún no procesaba del todo sin embargo me sentía ¿Feliz? Estaba demasiado feliz. Me puse mi ropa antes de salir y me acerqué para ayudarlo a vestirse y esperar a que pudiera moverse bien para poder irnos.
-¿Esta bien dejar ese desastre?-Yoite pregunto mientras miraba la cama y yo solo me encogí de hombros haciéndolo salir, daba igual que lo limpiara la gorda del vestíbulo; Yoite se tambaleaba de repente pero se veía mejor que cuando despertó.
Todo hubiera sido perfecto si no nos hubiera detenido una desagradable voz y sabía perfectamente quien era, rayos quise salir corriendo de ahí.
-Miren lo que encontré por aquí-Ahí Bakura mostrando su estúpida cara, iba con su novio que se le parecía ¿Eso contaba cómo incesto? el brazo de Bakura lo rodeaba y este se acurrucaba con el desagradable sujeto.
-Sí, que sorpresa-Puse los ojos en blanco, sabía que me lo podía topar, pero ¿Por qué paso? Demonios, me dispuse a seguir mi camino, pero nuevamente me detuvo.
-Entonces ¿Te sirvió mi consejo? Felicidades larguchon dejaste de ser virgen, ahora eres toda una perra-¿Saben cuánto lo odiaba? Incluso su forma de expresarse u hablar me hacía querer reventarlo.
-Bakura…-El enano intento regañarle, pero Bakura solo chasqueo la lengua.
-Mejor hazle caso a tu noviecito-Dije mientras tomaba la mano de Yoite y caminaba un poco-Se ve lo urgido que estas por metérsela hasta la garganta apúrate-Sin esperar respuesta salí corriendo, me lamenté por Yoite pero debíamos huir ahí ignorando como tomarían mi comentario los peliblancos incestuosos. Cuando nos alejamos lo suficiente por fin me detuve-Lo siento-Me disculpe con Yoite por hacerlo correr cuando estaba adolorido.
-Está bien-Él ladeo su cabeza-Entonces por Bakura conoces este lugar…-No quería que supiera como conocía el maldito lugar, pero ya no importaba.
-Por desgracia-Suspire-Mejor nos apuramos antes de que mi madre y Yukimi se preocupen.
-Ha…-Yoite miro su celular y yo seguí caminando de regreso.
(…)
Cuando por fin habíamos llegado a nuestras casas nos quedamos un rato pensando para luego mirarnos.
-Hasta mañana…-Yoite susurro y yo asentí camine un poco, pero ¡Demonios! Quería hacerlo, me voltee y lo jale a mi altura para darle un beso rápido y luego irme corriendo ¿Era idiota? Pues sí, bastante.
Una vez dentro mire alrededor al parecer mi madre no estaba y subí a mi cuarto, Yukina estaba en su cuarto, parecía que tenía visitas pues reía y escuche una voz de mujer, no le tome importancia yo sólo quería dormir, aunque primero un baño rápido. Practicante solo entre y salí, cuando lo hice escuche la puerta principal abrirse, debía ser mi mamá, pero demonios tenia tanto sueño como para seguir pensando solo me tumbe en mi cama ni siquiera encendí la luz o algo yo iba a dormir, aun sentía cierta emoción por lo de este día ¿Yo emocionado? Hasta asustaba, pero me sentía feliz, al fin y al cabo. Estaba quedándome dormido cuando escuche mi celular sonar, era un mensaje seguro de Yoite era el único con quien hablaba, bueno Yusuke y Kurama a veces enviaban cosas pero solo me molestaban, iba a dejarlo para mañana pero tuve un mal presentimiento y cogí la cosa para ver el mensaje prácticamente tenía un ojo cerrado y el otro ojeaba pero abrí los ojos de golpe al ver el mensaje.
"Miharu va a venir mañana y nos obligara a ir con sus amigos para que te conozcan… Lo siento."
¡¿Lo sientes?! ¡Lo sientes mis pelotas! Me levanté y fui al balcón.
-¡De ninguna manera!-Grite, no iba a ir a conocer a nadie y menos a los amigos de ese enano endemoniado.
-¡No tienes alternativa!-Yoite ni salió pero grito desde su cuarto.
-¡No iré!-No iba a ir, estaba loco.
-¡Sabes que lo harás! ¡Ya duérmete! -¡¿Era en serio?!
-¡DEJEN DE GRITAR MOCOSOS DEL DEMONIO!-Escuche a Yukimi gritar.
-¡VETE AL DIABLO ANCIANO!-Grite de vuelta, Dios como odiaba a Miharu y a Yoite.
-¡HIEI CONTROLA ESE VOCABULARIO!-Ahora mamá me gritaba a mí, demonios volví a mi cama y me tumbe, iba a matar a esos dos.
(…)
Hola! Después de meses sin actualizar vengo con capítulos nuevos, espero sea de su agrado y lamento demorarme tanto.
Quise meter algo de sexo y romance, ya que practico mi redacción en esta área, espero les hubiera agradado.
