Capítulo 38
Casi a mi alcance
Respiro hondo mientras cruzo la calle, ¿desde cuándo me quedó yo con las ganas? Debería haberle besado, debería haberle dicho que esa mujer soy yo.
En fin de nada sirve lamentarse por el pasado, hay que mirar hacia adelante, y en mi futuro inminente veo una torre de tortitas. Luego ya iré a la tienda de comics, pero las prioridades son las prioridades, no puedo subsistir solo con un batido, a ver que por poder puedo, pero no quiero.
…..
Venir a este pueblucho de Atlanta es un riesgo, pero no puedo contener mis ansias por mirar directo a sus ojos cuando por fin comprenda que va a morir, lentamente, sola, en un pequeño rincón oscuro, en el que nadie la encontrará, regodeándome cuando se sumerja en la desesperación.
-Señora-
-¿Sí?- pregunto con desgana, molesta por la interrupción de mis pensamientos.
-El señor Price está despertando- adoro las buenas noticias.
-Excelente, ¿Dónde está ella?- interrogo al jefe de los mercenarios que he contratado para esta fiesta.
-En una cafetería, mis hombres están en posición, caerán sobre ella en cuanto usted lo ordene-
-Que esperen, dejad que se sienta a salvo un poco más-
-Señora, debería saber que está cerca del taller en el que trabajan dos de los hombres con los que vive-
-¿Me estás diciendo que dos paletos pueden representar un problema para unos hombres bien adiestrados?- veo cómo se yergue al recibir mi pulla.
-En absoluto, solo le informaba-
-Bien, ya me has informado, retírate- veo como alza la barbilla, pero dura poco, enseguida asiente con la cabeza y se retira, hay cierta clase de hombre que no tolera recibir órdenes de una mujer, pero en casos como este son perfectamente capaces de tragarse sus prejuicios por dinero.
Pronto comenzará el show, estoy impaciente.
….
Bueno al final no le he pillado una novela gráfica sino un tarro de galletas de Darth Vader, es tan genial que me dan ganas de quedármelo, pero no, son para mi unicornio preferido del mundo, por acogerme a pesar del riesgo, y por quererme sin importar que.
Ya he hecho todo lo que tenía que hacer aquí, y dios que ricas están las tortitas de esa cafetería, son gloria bendita en serio, podría pasarme el resto de mi vida comiendo solamente eso y sería absolutamente feliz, pero no sería sano, aunque, están tan deliciosas… pero no, no puedo pensar como si siguiese teniendo siete años, pero es que a esa edad podías ser una princesa por la mañana, una Power Ranger por la tarde y una ninja al irte a la cama.
Qué tiempos aquellos tan felices, estoy desvariando otra vez, ¿Qué haría la gente si supiese lo que pienso? Me mirarían raro seguro, sonrío como una tonta mientras salgo de la tienda, estoy deseando enseñarle el súper tarro de galletas a los chicos, probablemente no tendrán ni idea de quién es, pero por otra tengo la esperanza de que si lo sepan, es decir, Star Wars y sus personajes son ya de conocimiento popular no solo patrimonio friki ¿verdad?
Dios, me quedo parada unos segundos mirando a Daryl desde el otro lado de la calle. ¿Cómo se puede ser tan sexy simplemente estando sentado? Este hombre tiene magnetismo animal, y yo nunca he sido de resistirme a la tentación, más bien soy de las que se tira de cabeza a ella.
Reanudo la marcha, dispuesta a dejarme de palabras ya que parece no entenderlas, tal vez si me cuelgo de su cuello y le beso hasta dejarle sin aliento se le encienda la bombilla por fin.
Sí, eso es lo que yo llamo un plan cojonudo ¿o no? El día que hablando conmigo misma me conteste una voz en mi cabeza, me voy a pegar un susto de flipar.
…
Estoy sentado escuchando las gilipolleces de mi hermano, ¿Cómo puede ser tan capullo? Práctica supongo, se piensa que es un regalo del cielo, pero lo que es, es un grano en el culo del tamaño de un estadio de futbol.
Entonces lo noto, una mirada, su mirada, la veo observándome mientras espera que los coches dejen de pasar para cruzar de la acera de la cafetería hasta nosotros.
Me pongo de pie con el corazón acelerado sin explicación aparente, sin poder apartar mi vista de ella, por fin el semáforo se pone en verde para los peatones y camina decidida, es ahora o nunca, no pienso buscar un puto momento perfecto para decírselo, qué demonios si me da calabazas mi hermano tiene suficiente cerveza en su nevera portátil como para tumbar a Mike Tyson.
Le sonrío y ella me la devuelve, por fin está en nuestra acera, me dirijo hacia ella con Merle pegado a mis talones como si fuera papel del váter, estoy a punto de girarme y mandarle a la mierda cuando todo se precipita.
Una furgoneta blanca frena justo detrás de ella prácticamente derrapando, ella se gira asustada y sorprendida, yo empiezo a correr sin pensar, solo sintiendo en lo más profundo de mis entrañas que esto es malo, cuando se abre la puerta del lateral dos tíos vestidos de arriba a abajo de negro la agarran de los brazos haciéndola soltar la bolsa que lleva y forzándola a meterse dentro del vehículo, ella grita forcejeando por soltarse, nuestros ojos se encuentran solo un segundo antes de que la puerta vuelva a cerrarse y la furgoneta arranque a toda leche zigzagueando entre el tráfico, llevándose mi corazón a la fuerza.
-CASSIDY- grito su nombre aunque sé que es inútil, trato de correr tras ella pero mi hermano me placa y me deja contra el suelo, ni lo pienso, ruedo quedando encima de él y empiezo endiñarle un puñetazo detrás de otro, no me detengo hasta que mi jefe me rodea el cuello con un brazo cortándome ligeramente el aire. -¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ ME HAS PARADO? SE LA HAN LLEVADO JODER- le grito desesperado.
-LO SÉ IMBECIL, YO TAMBIEN HE VISTO LO QUE HA PASADO,- me reclama a su vez, limpiándose la sangre de la boca –pero ¿de verdad crees que puedes alcanzar un coche corriendo?- me dice más calmado, intentando hacerme razonar.
-Llamaré a la policía- dice nuestro jefe soltándome y saliendo corriendo de vuelta al taller.
Por mi parte me quedo de rodillas en el suelo totalmente bloqueado, no sé qué hacer, como ayudarla, soy un inútil, Merle tiene razón, la tenía casi a mi alcance… si hubiese corrido más rápido, yo debería…yo debería haberla protegido.
De pronto siento un impacto en mi pómulo que me reactiva, me pongo en pie para enfrentarme a mi hermano.
-Si te derrumbas ahora, no podrás hacer nada por ella- me sostiene con una mano por la nuca. –Da igual la rabia que sientas, y lo rápido que lata tu corazón por ello, mantén siempre el pulso firme y la cabeza fría. Así es como se sale adelante, no lloriqueando- asiento sin decir nada. –Tenemos que llamar a Ale,- le veo titubear –se lo diré yo- apenas puedo dejar de sorprenderme `por todo lo que Merle ha cambiado conmigo desde que ella llegó.
-¿Estás seguro?- le pregunto.
-No, pero tú ya tienes bastante encima ahora- dice girándose y dándome la espalda.
Diez minutos después la policía está aquí, tardan lo que a mi parecer es una eternidad porque alguien había dado un falso aviso de bomba en la otra punta del pueblo, Ale está apoyado sobre el Mustang moviendo la pierna derecha de arriba abajo con rapidez mientras fuma un cigarrillo tras otro sin decir palabra, blanco como la muerte y tan callado como ella, al igual que yo.
Nos interrogan a todos y en cuanto tienen lo que necesitan se movilizan, ¿el problema? que la dichosa furgoneta no tenía matricula, rematando con que por aquí no hay cámaras en la zona para ver por donde han podido ir y seguirles.
Mi jefe ha cerrado esto y nos mira con lastima, sin saber qué hacer.
No puedo perderla, ahora no, Dios, si existes y estás en algún lugar, por favor, por favor cuida de ella hasta que la encuentre, mantenla a salvo.
…
Entro despacio en el despacho destartalado de esté viejo almacén, es una porquería pero no estaremos mucho tiempo.
-Hola Vince- tiene las manos atadas a la espalda con una brida y una mordaza en la boca, me mira inseguro, quizá algo temeroso, desde el sofá en el que está sentado –vamos hombre, no me digas que sigues enfadado, compréndelo- me acerco hasta él y acaricio su mentón con suavidad –siento lo de tu ojo morado, pero la única manera de que todo salga bien y no te impliquen en esto de ninguna manera es pareciendo una víctima- se aparta de mi toque y desvía la mirada, eso me pone furiosa, pero también me excita, me gusta saber que tengo tanto poder sobre él, que me teme. –Por favor, quieres dejar de hacerte el dramático, ella ni siquiera te cae bien en realidad- suspiro -tenía que enamorarme de un actor- me lamento de mi suerte poniendo los ojos en blanco. –Mis chicos ya la tienen, en breve la traerán aquí, haremos un vídeo muy emotivo en el que ella admitirá todos mis delitos, alegando que era todo parte de un plan para conseguir publicidad y vengarse por tu rechazo.-
-mgfmff-
-¿Qué? O perdona con eso en la boca no te entiendo- se lo quito en seguida –ya está cielo-
-No tiene sentido, ¿por qué iba a hacer todo eso y luego admitirlo?- pregunta con la vista en el suelo, moviendo los hombros inquieto.
-Fácil, porque después de fingir su secuestro y raptarte a ti por supuesto, entra en pánico cuando yo la descubro, no sabe qué hacer, la policía va a atraparla así que decide admitir sus crímenes antes de suicidarse- Vince me mira con ojos desmesuradamente abiertos. -Es un plan brillante, lo sé-
-¿Qué te hace creer que secundaré tu mentira?- cuestiona en un tono de voz bajo, aun así le escucho.
-Que si me traicionas, da igual lo bien que te ocultes, antes de que haya un juicio contra mí, tú sufrirás un trágico accidente- me arrodillo frente a él –y lamentaría que algo malo te sucediese, no sé si podría superarlo, sobre todo después de que me calumniases públicamente, aunque tendría que hacerlo, pero eso, claro está, sería solo si no me dejases otra opción-
Cierra los ojos con fuerza y agacha la cabeza, rindiéndose por fin ante lo inevitable que le resulta amarme, al fin y al cabo, somos iguales.
-¿Puedo? ¿Puedo darte un beso?- me pregunta dudoso, y yo me siento exultante por recibir una muestra sincera de su afecto, sin tener que usar un arma para coaccionarle a ello.
-Jamás te negaré eso- digo uniendo nuestros labios en un lento vaivén que sella lo que está por acontecer.
Hola mañanas nevadas, pues todo eso ¿Qué os parece? Estos dos por fin se deciden a comerse la boca el uno al otro, pero, lo hacen demasiado tarde, chan, chan, chan.
¿Os imaginabais que mi maldad llegaría a estos extremos? ¿Sí? ¿No? ¿Quizás? Como sea aún queda bacalao que cortar, esto no se ha acabado ni mucho menos, ahora empieza la verdadera tensión y no la sexual de Cassidy y Daryl con la que os había hecho sufrir hasta ahora.
Si sois fan de Marvel paraos por mi One-shot "Voy a matarme" es un Stony.
Como siempre espero que os haya gustado, besototes.
