¡Hola!
No hay excusas chicos, no puedo decirles nada mas que lo siento y espero esta semana recompensarlos por todo este tiempo en donde no he dado señales.
Ethel Miyatzaky Tanaka: Sabes, no puedo explicar lo feliz que me siento de volver a comentar tus reviews. Gracias por todo espero que este cap te guste y ya tengas celular jaja
P.D. Una disculpa personal
P.D.1 Sigo amando las posdatas
muchos nmeros: Hola, muchas gracias por dejar review, aquí esta el nuevo cap, espero te agrade.
Espero poder subir cap mañana en la tarde, juro que intentare hacerlo.
Bueno este es el capítulo No.37, Ya casi 40
Espero que les guste y/o les agrade, si es así díganmelo en los reviews (así como observaciones, sugerencias, traumas oooo cosas por el estilo) se los agradecería mucho
Y muchas gracias a todas las personas por su tiempo al leer.
Sin mas que decir amigos lectores, nos vemos (¿leemos?) probablemente mañana.
Cuídense, les mando un abrazo.
Disfrútenlo"Big Hero 6" no me pertenece, pertenece a Marvel y/o Disney.
Ultimo día (parte 2)
-Oh…-Gogo miro lo que traía y sonriendo respondió-gracias…-.
-No…no hay de…de que-.
-Bueno… ¿Cómo crees que sea la disco a la que nos lleve Fred?-.
-No lo sé…es Fred…-.
-Buen punto…y dime ¿Bailaras conmigo?-.
-Oh…bueno…yo…ammm-Hiro puso su mano tras su nuca-¡Oh mira!-exclamó evadiendo el tema.
Estaban llegando a los lugares de discos y antros, entrarían definitivamente a una Disco ya que para entrar a un antro Hiro debía tener 18.
La disco a la que entraron era hermosa, estaba dividida en dos, una parte estaba cerrada y la otra estaba totalmente abierta tomando parte de la playa.
Fue muy gracioso tomar la mesa que justamente estaba en la división de estas dos partes.
Pidieron algunas congas y piñas coladas mientras conversaban y en ciertas canciones bailaban en la gran pista o cerca de sus mismos lugares.
Ya habían pasado dos horas y ellos estaban pasando un gran momento.
Gogo estaba en la mesa cuando un chico llego.
-Hola amiga ¿Quieres bailar conmigo?-.
Era curioso que le dijera amiga cuando ni siquiera se conocían.
-Claro-contestó Gogo de inmediato.
Hiro solo la observó ¿Cómo ella podía aceptar proposiciones así de repente sin conocer a la gente? Gogo no era muy social...
Aunque por la forma en que ambos se veían, la estaban pasando bien, Hiro temió algo, aunque no sabía con seguridad que.
Por lo visto también, Gogo sabía bailar.
Al terminar el chico cortésmente llevó a Gogo a la mesa de nuevo sin decir palabra alguna más que: "Gracias".
La pelinegra notó la mirada de Hiro.
-Oye Hiro ¿Qué pasa?-.
-Nada, nada-.
-¿Viste algo de malo en el?-preguntó señalando al chico que se alejaba de la mesa.
-No es solo que…no es nada-.
Ella lo miro bastante confundida.
-Bueno… ¿Bailamos?-.
-¿Qué?...Ammm…yo….-.
-¿Qué?-.
-Nada es solo que yo…-.
-¿No quieres bailar conmigo?-.
-¿Qué?-.
-Porque si no quieres bailar conmigo Hiro está bien pero sería mejor si solo lo dijer…-.
-Gogo no es eso-interrumpió Hiro-No…no es que no quiera bailar contigo es solo que…Aghh…-.
Hiro se levantó de su asiento y camino hacia la playa dejando a Gogo mucho más confundida que anteriormente.
Gogo instintivamente se levantó y lo siguió.
-Hiro-dijo sin lograr que este se detuviera.
La chica camino más rápido y logro coger su brazo.
-Hiro, te estoy hablando-.
El chico con la mirada hacia abajo volteó.
-Hiro…-insistió.
-No…no es que no quiera bailar contigo Gogo, claro que me gustaría, pero yo…yo no sé bailar ¿Ok?-murmuró.
-Oh Hiro eso no tiene nada de malo-.
-Claro que sí, sabes lo vergonzoso que es no saber bailar, mucho más cuando todos tus amigos y familia bailan-.
Gogo no lo había tomado en cuenta y le preocupaba mucho la frustración que Hiro pudiera llegar a tener en cuanto a eso.
-Oh Hiro…-.
-¡Chicos! Hay que irnos-gritó Fred.
-Ya no…ya no importa Gogo, siento no haber bailado contigo-dijo mientras se alejaba para ir con Fred.
Al regresar ningún pelinegro cruzo palabra alguna.
Al llegar a la mansión todos salieron a un gran balcón en donde había una enorme piscina iluminada donde podía verse una gran vista de la Isla, o al menos de un buen tramo de esta.
-Bueno chicos ustedes diviértanse, y cualquiera que decida ir al SPA hay citas disponibles a partir de las 9:30, son las 9:00 así que chicos, vayan decidiendo-.
-Bueno Fred yo me anoto en definitiva-dijo Wasabi.
-Yo también quisiera una cita-anunció Honey.
-Bien chicos, quizá los acompañe ¿Y ustedes?-preguntó hacia los dos pelinegros.
-Yo paso…me relajo más fácilmente nadando así que gracias pero no-.
-¿Segura Gogo?-.
-Muy segura Fred-.
-¿Y tú Hiro?-.
-No gracias Fred, honestamente prefiero dormir-bromeó el chico.
-Bien como ustedes quieran-.
En la espera, Fred se quitó sus bermudas y su playera trayendo de bajo su traje de baño y sumergiéndose en la piscina, lo mismo hizo Gogo y Hiro. Honey solo remojaba sus pies y Wasabi disfrutaba de otra conga viendo desde el balcón las variedad de luces que ofrecía la zona de las discos a lo lejos y la belleza misma del mar.
Los 30 minutos pasaron volando y cuando menos se dieron cuenta ya era la hora.
-Chicos hay que irnos al SPA o se nos hará muy tarde-anunció Wasabi viendo su reloj.
-Bien-dijo Honey poniéndose las sandalias-Freddie ¿Nos llevas?-.
-Claro que si nena-.
Fred salió velozmente de la piscina y volvió a vestirse.
-Vamos, chicos ¿Nos esperan?-.
-Claro-dijo Hiro mientras Gogo solo levantó un pulgar.
Los tres chicos salieron de su visibilidad solo quedando Hiro y Gogo en la piscina.
Gogo comenzó a sentirse incomoda, ninguno hablaba solo nadaban por ahí así que salió de la piscina y pidió una piña colada recargándose justamente donde había estado Wasabi admirando.
Hiro se sintió mal, todo el trayecto había estado pensando en que quizá la forma en la que le había hablado a Gogo en la disco no había sido la adecuada y probablemente le había dañado, así que decidido salió a posicionarse justo al lado de Gogo pero sin decir aun nada.
-S…sabes…-inició-Creo que extrañaré este lugar…-.
Gogo suspiró.
-Sí, yo también nerd-.
Listo había comenzado una conversación.
-Oye Gogo…siento si…-.
-Ni se te ocurra disculparte-dijo en tono gracioso-Si dices alguna disculpa te golpearé en el hombro más fuerte de lo habitual-.
-Está bien…-respondió Hiro entre pequeñas risas.
A lo lejos la música comenzaba a hacerse más fuerte haciéndose clara desde el lugar en que ambos chicos estaban.
-Diablos, la gente cerca de esa música seguro terminara sorda-bromeó la chica.
-No lo dudes Gogo, no lo dudes-.
Entonces una idea llegó a la pelinegra.
Ella se alejó un poco del barandal en el que estaba recargada y tomó el brazo de Hiro.
-¿Gogo que haces?-.
-Sabes Hiro, estaba pensando, la música esta fuerte, y es nuestro último día en la Isla para hacer bobadas y demás así que se me ocurrió bailar en este momento contigo…-explicó sonriendo.
-Pero…Gogo ya te dije que yo no…-.
-Lo sé, lo sé, pero…-ella puso la mano de Hiro en su cintura haciendo que este se sonrojara un poco-si vas a ir a un baile conmigo, creo que sería una buena opción que aprendieras a bailar-.
El la miró un poco temeroso pero con una felicidad creciendo en su interior.
-Claro, si tú quieres-.
-Adelante, enséñame-.
Ambos sonrieron.
Gogo comenzó a moverse hacia los lados mientras Hiro aun nervioso trataba de seguirla.
-Hiro no estés nervioso, solo siente la música-.
El chico poco a poco logró adaptarse al ritmo tanto de la música como de Gogo, era curioso que se acoplara bien a ella.
-Muy bien, ahora si haces esto-Gogo levanto su mano para que Hiro le diera una vuelta-lograras lucirte más-.
Él sonrió.
-¿Lo ves? Ya eres todo un profesional-.
-Exagerada…-.
-Oye no le hables así a tu maestra de baile-bromeó.
Estuvieron así hasta que concluyó la canción.
-Bueno Hiro, comenzara otra tonada así que quiero que lo que sigue es estilo libre-.
-¿Qué?-.
-Sí, yo ya no te daré indicaciones, tú tienes que llevarme a como tu ritmo te diga-.
-Pero…pero…-.
-No te preocupes, lo harás genial-.
Hiro se sentía morir, pero estaba decidido, después de todo Gogo tenía razón, si iba a ir a un baile con ella, era obvio que debía bailar.
La canción que siguió era algo lenta, quizá incluso llegando a un vals.
Hiro comenzó moviéndose de un lado a otro obteniendo de Gogo una leve sonrisa.
Miraba como los pies de ella y los de él estaban moviéndose en una misma sintonía hasta que Gogo tomo su mentón y alzo su cara.
-Una nota más de clase, no mires abajo, mira a tu pareja de baile, a pesar de que no se vean los pies ambos se moverán al mismo compás-susurró.
Hiro cerró por un momento sus ojos ¿Cómo rayos había llegado hasta ahí?
Finalmente botó toda idea que estuviera en su cabeza y abrió sus ojos.
Los movimientos dejaron de ser de un lado a otro, ahora realmente se veía que ambos bailaban, de verdad. Giraban, reía, pareciera que era la última vez que llegarían a bailar.
-Wow…Hiro…-murmuró Gogo antes de que el pelinegro le diera una vuelta y volvieran a su posición original bailando aún más rápido.
Gogo con una gran felicidad cerró sus ojos dejándose llevar por Hiro.
Desearía parar el tiempo y vivir en el momento para siempre, pero la canción llegaba a su fin.
Con broche de oro Hiro concluyo la canción tomando a Gogo en sus brazos e inclinándola levemente quedando cara a cara.
Sintió cierto impulso, quería seguirlo, pero algo decía que no estaba bien. Lo mismo ocurría en la cabeza de Gogo.
Comenzó a acercarse poco a poco cuando a lo lejos se escuchó un:
-¡Chicos!-.
Hiro accidentalmente soltó a Gogo haciendo que esta cayera.
-Auch…-dijo.
-¡Oh! Gogo yo…yo lo siento mucho-el pelinegro extendió su brazo para ayudarla a levantarse.
-No es nada nerd, no pudo haber mejor final-bromeó.
Hiro sonrió avergonzado.
-Sabes Hiro después de esto me sorprende que dijeras que no sabías bailar-.
-Lo juro, yo no…-.
-Ya no importa, ahora eres todo un gran bailarín-dijo sacudiéndole el pelo.
-¡Chicos!-Fred llegó corriendo con Honey y Wasabi atrás, ambos portando batas blancas y con una cierta cara de relajación-Ufff creí que no llegaba-.
-¿Qué sucede Fred?-.
-Oh verán chicos la Isla supo que pues nosotros nos vamos mañana en la mañana así que organizaron una sorpresa-.
-¿Qué tal el SPA Honey?-.
-Oh Gogo, siento que estoy flotando-contestó con su dulce y melodiosa voz.
Los 5 chicos se recargaron en el barandal del balcón y justo a las 10:00 el cielo se ilumino con miles de fuegos artificiales.
-Wow chico esto es bellísimo-comentó Wasabi.
-Oh Freddie…-dijo Honey abrazándose del brazo de su amigo haciendo que este se sonrojara y esbozara una sonrisa de oreja a oreja.
Gogo por su parte posó su mano en el hombro de Hiro sin quitarle la vista al espectáculo del cielo.
El chico la miro, era hermoso ver como su cara se iluminaba con cada fuego artificial que cruzaba el cielo nocturno. Sin razón aparente sonrió y dio un gran suspiro, ese era un día que atesoraría por siempre
