CAPITULO 37 (Mira)
Ya estaba harto de buscar, no pensaba subirse al avión, si quería que lo buscase ella, no se iba a morir por que estuviese unas cuantas horas más sin su inhalador. Los equipos de rescate estarían a punto de llegar.
Cuando iba de vuelta hacia donde estaba ellos, la vio discutiendo con un hombre, esto ya era demasiada coincidencia, ¿cuánta gente más conocía en ese vuelo? Ahora venía llorando, prácticamente hacia dónde él estaba.
- ¿Doctora Burke?
- ¿Boone?
- ¡Qué casualidad! ¿Se encuentra bien?
- Sí, no es nada, es… mi prometido. Él ha perdido la memoria.
Boone la tomó suavemente por el hombro. Juliet pareció sobresaltarse un poco, pero no se apartó.
- Es normal, con el shock, cuando volvamos a casa seguro que recuerda. El rescate tiene que estar a punto de llegar. Verá como no tenemos ni que retrasar la boda.
Juliet le miró desolada. Su tristeza desarmó un tanto a Boone. Pero ella se rehízo y esbozó una suave sonrisa.
- Seguro que tienes razón, no debería preocuparme.
- Así me gusta. Bueno voy con mi hermana, estamos allí.
Boone señaló hacia el grupo formado por Shannon, Charlie y Claire.
- ¿Está con vosotros la chica embarazada?
- Bueno, el cabeza hueca del novio de Shannon casi la mata aunque dice que la estaba cuidando pero ella viajaba sola.
- Si se encuentra mal, avísame, ¿vale? y procura que coma algo.
- Desde luego, doctora.
Boone volvió con los demás y los pasó unas cuantas botellas de agua que había conseguido.
- Yo no lo veo, Shannon. Tendrás que esperar.
- No sé porque se me ha ocurrido que podrías encontrarlo. Eres una completa nulidad.
- No como tú que eres tan útil. ¿Se puede saber que has hecho además de quejarte?
- No necesito hacer nada. Para eso están los equipos de rescate, no necesito darmelas de lo que no soy. Ya te he visto de enfermero, sólo porque hiciste un cursillo, deja a los que saben de verdad.
Shannon miraba hacia la joven que había atendido a los heridos más graves. Boone también la miró, examinaba el brazo a un hombre.
- No me fio de ella.
Shannon le miró sorprendida.
- Vamos Boone, ¿ya estás con tus paranoias? Yo me fio de ella mucho más que de ti.
Charlie se acercó a ellos.
- ¿No tenéis algo de comer? Esta chica tiene mala cara y está preocupada, dice que no siente al bebe.
Boone sacó dos chocolatinas del bolsillo de su cazadora le dio una a Charlie y le ofreció otra a Shannon.
- ¿Estás loco? Sabes que yo no como eso.
- Pueden tardar horas en venir a buscarnos.
- Esperaré.
- Haz lo que te de la gana.
La noche fue cayendo, empezaban a aparecer fogatas. Una extraña tranquilidad parecía reinar en el campamento, vio de nuevo a Monica, aunque se la notaba ausente de alguna manera parecía centrar la atención general, la gente orbitaba en torno a ella, vio como el novio de la doctora Burke se aproximaba hasta ella, y vio también la mirada angustiada de la doctora. Sin embargo alguien a quien no conocía llegó hasta ella y al poco rato empezaron a discutir luego él la dejó solo de nuevo. Boone no se lo pensó más, tenía que tener una conversación con ella.
- ¿Qué tal Mónica o tienes un nuevo nombre?
- ¿Me habías llamado, Boone?
- Sí , Monica te había llamado, suponiendo que realmente te llames, Monica.
- ¿Qué quieres decir?
- Se acabó la comedia, he avisado a la policía. Estarán aquí enseguida.
- No sé de qué estás hablando, Boone.
La expresión de sus ojos desmentía sus palabras. Boone había descubierto el desfalco esa misma mañana. Era un sistema muy ingenioso, lo había descubierto por pura casualidad, Mike nunca hubiese podido hacerlo solo, necesitaba la colaboración de alguna de las agentes, en cuanto lo vio lo comprendió todo.
- Vamos, lleváis meses desviando facturas hacia otras cuentas, manipulando la contabilidad. Tú y Mike, ¿para qué están los amigos?
Boone vio como dudaba un segundo. Era inútil que lo negase, los movimientos provenían de sus clientes.
- Fue cosa de Mike, Boone, te lo juro, me obligó, a mí me gustaba el trabajo. Tiene deudas de juego, iban a matarle, él me ayudó en cierta ocasión. Yo… te lo devolveremos todo, Boone. Por favor, no me entregues a la policía.
Había auténtica desesperación en los ojos de ella, Boone lamentó habérselo dicho, tenía que haber esperado simplemente a que llegase la policía y se la llevase.
- No es mi problema, Monica. Yo confié en vosotros y esto es lo que he recibido.
Ella le cogió el brazo y le miró directamente a los ojos.
- ¡Boone, por favor, por favor! ¡Por lo que más quieras! ¡No me entregues!
Nunca supo porque lo había hecho, había algo en su mirada que lo hizo sentir realmente mal, como si fuese algo horrible entregarla a la policía.
- Si te dejo ir ¿me prometes que me devolverás el dinero?
- Te lo juro, de veras. Hasta el último centimo. Muchas gracias, Boone.
En realidad sabía perfectamente que no la volvería a ver más. Ella se volvió en la puerta.
- Tienes razón, Boone. No te merecías esto.
- ¿También eres doctora?
- En realidad no acabé la carrera.
- Una doctora fraudulenta, entonces.
- Boone, por favor. Inicie una nueva vida después de eso.
- Parece que siempre estás iniciando una nueva vida, Monica.
Ella frunció los labios en una expresión de disgusto.
- Es Kate, mi verdadero nombre es Kate.
- Intentaré acostumbrarme.
- ¿Se lo vas a decir a los demás?
Boone la miró a los ojos, parecía triste pero no derrumbada, un leve brillo de orgullo podía verse en ellos.
- No vamos a estar aquí mucho tiempo, esperó. Supongo que no vale la pena. Hasta la vista…, Kate.
- ¡Boone! … Gracias.
- No hay de qué.
Boone se dio la vuelta y regresó hacia su grupo, esperaba que todo esto terminase pronto pero si no era así no volvería a cometer el mismo error.
