Bara-san, la gallina se funcionó, ya tengo los próximos capítulos, no están escritos pero están en mi cabeza. Espero les guste el capítulo, hay algo importante, así que espero les guste.
Segundas opciones.
Akua sin duda era una asesina despiadada, pero también era una persona. Sus hermanas vieron como los dos se metieron al cuarto de Akua y continuaron amándose ahí.
-Ustedes dos-. Moka las jaló del cabello. –dejen a Akua sola, tú Kokoa no deberías estar viendo esto
-¡Ya soy mayor!-. Le contesto en un tono bajo, pero se notaba su fastidio en su voz.
-Si eres mayor, actúa como tal. Ahora me voy
-No me digas que vas a hacer lo mismo con ese… hombre
-Sí, lo haré. Y más vale que no me interrumpas esta vez, voy a andar vigilándote-. Le amenazó con sus ojos rojos, que poseían cierto brillo cuando se enojaba.
Moka regresó a su cuarto y Tsukune ya la estaba esperando en la cama, para seguir con lo que estaban haciendo.
-¿Qué era lo que quería Akasha-san?
-Larga historia… pero para resumir, Akua se enamoró
-¿¡Qué cosa?!-. Gritó con sorpresa. -¿De verdad encontró a alguien?-"ojalá sí, tal vez así dejé de amenazarme de muerte. Aunque me ha salvado la vida, pero eso no significa que haya dejado de odiarme"
-Sí, supongo que los opuestos si se atraen.
-¿Por qué lo dices?
-Su… ¿Novio? No sé si lo sean, pero el punto es que es un Vampyr y estos vampiros son de clase baja, lo opuesto a Akua. Él sigue normas familiares de generación en generación y Akua…
-Ella hace sus propias reglas-. Completó Tsukune, pero luego tomó a Moka de la cintura. –Moka-san, estoy feliz por ella, pero ¿Podemos continuar?
-No pierdes el tiempo, ¿Verdad?-. Le dijo de forma seductora y ya nada los detuvo de entregarse al otro. Después de una hora, Tsukune hizo lo mismo con la otra Moka. Él sabía que pronto tendría que regresar a su hogar junto con Moka, pero había algo reconfortante, algo hogareño en ese lugar. Era una vida tranquila, estar lejos de la ciudad es gratificante para cualquiera, tal vez por eso en sus sueños le gustaba la colina de la bruja.
Aquí se sentía en paz. Por lo que se quedaría por unos días más. Tsukune se había hecho algunas preguntas desde que Moka se fue para hablar con Akasha; ¿Qué le pasaría a su cuerpo? ¿Dejaría ser de el mismo o se convertiría en una abominación? Él mismo se trataba de convencer de que eso no podría pasar. Además, tenía tiempo que ya no se podía comunicar con su parte maligna ni con su conciencia, ¿Habían desaparecido?
-"ahora que tengo sangre de Moka-san, de Akua-san, de Kokoa-chan y de Kahlua-san, sigo siendo un Ghoul. Más sin embargo, aunque mi sello está casi hecho trizas, no me he convertido en un Ghoul, pero tampoco he sentido mis poderes"-. El castaño se puso a meditar sobre eso, él no quería perder sus poderes, al ver a Moka dormir sobre su pecho, ella era lo más valioso en su vida, deseaba protegerla de todo. –"creo que he estado suprimiendo mis poderes a propósito, no quiero que mi sello se haga pedazos. Y esos Outcast Ayashi no me dejarán en paz. Tendré que buscar defenderme de otra forma, ¿Pero cuál?".
Tsukune ya no siguió pesando y mejor se dedicó a dormir, el brujo le dijo que tenía que disfrutar su vida. Aunque eso está en doble sentido.
Al día siguiente, después del desayuno.
El día está muy bonito, después de la gran lluvia de ayer, las flores del castillo están aun con gotas de agua. Por alguna razón todas están afuera, también Tsukune y Haruto. Kahlua está haciendo las tareas del hogar, Moka está hablando con Akua y Kokoa igual. Y claro que Omote tiene a Usui en brazos, ya que no lo ha cargado ni una vez.
-¿Quién lo diría?-. Dijo Kokoa. –pensé que Akua-neesan se juntaría con alguien más débil que ella
-Yo tampoco lo pensé-. Dijo Omote, con una sonrisa. –pero e alegra que sean felices. ¿Ves que Tsukune es parecido?
-No lo es-. Omote agachó la cabeza y Kokoa se tapó la boca, pero se estaba riendo. –Tsukune no me agrada del todo, pero si te hace feliz, entonces no importa lo que piense.
Mientras con Tsukune.
-Entonces… ¿De qué familia eres tú? ¿Eres un Shuzen?-. Le interrogó Haruto.
-Bueno, yo soy un Ghoul
-¿¡Qué?!
-Moka-san me insertó su sangre hace mucho y si no fuera por ella, estaría muerto.
-Ya veo, tienes suerte que no seas de un clan como el mío. En mi clan eso es una blasfemia a la especie y te tendría que matar.
-…-. Tsukune mejor se quedó callado, pero él también tenía dudas sobre los Vampyr. -¿Qué debilidades tienes? Kokoa dijo que eras muy débil, de hecho todas me dijeron lo mismo.
-Te lo explicaré, Tsukune-san. Esto es sencillo, es como la teoría de la evolución de los seres humanos. Para los vampiros es igual-. Empezó a explicar. –los Vampyr somos uno de los clanes más viejos que hay, ya no existimos tantos pero nos apegamos mucho a las normas y reglas. En parte por ellas ya no existimos tantos. Originalmente, éramos muchos, pero algunos se dividieron y se empezaron a juntar con otros vampiros diferentes.
-Oh, que yo sepa los vampiros son de Transilvania, ¿No?
-Exactamente, de ahí provienen mis ancestros, cuando se movieron a Japón, muchas cosas cambiaron. La especie de los vampiros era muy débil comparado con la nueva generación. Los días calurosos eran insoportables y nos hacía daño en la piel, el agua nos quemaba y nos drenaba energía, el agua bendita y los rosarios nos podían quemar la piel como si fuera fuego y nuestro apetito era insaciable. Muchas cosas han cambiado desde entonces, ahora los efectos son menos, se podría decir que cada vez nuestro cuerpo se hace más resistente.
-Tal vez algún día el agua ya no les haga daño, a menos que sea bendita, claro-. Para sorpresa de Tsukune, Haruto se sacó su espada sin desenvainarla, se arrodilló ante Tsukune y le ofreció la espada. -¿Qué significa esto?
-La familia Shuzen me abrió las puertas para entrar a sus dominios, por favor acepta esto como muestra de gratitud, este es legado de mi familia, una espada que ha pasado de generación en generación
-¡Pero! No puedo aceptarla, es de tu familia, ¿No deberías tenerla tú?
-Sí, pero… ya no queda nadie más de los Vampyr-. El hombre agachó la cabeza y le extendió la espada, las demás chicas lo vieron. –hace mucho que ya no veo a nadie de mi clan, tendría que viajar al otro lado del mundo.
-Lo siento, no puedo aceptarlo. ¿Por qué no se la ofreces a alguien más?
-Ya lo hice, pero todas las hermanas de Akua no usan armas y sé que esta espada no es tan buena como un murciélago Bake-bake que puede transformarse en muchas armas. Pero no es sólo una espada normal-. Él la desenvaino y el color rojo sangre se veía un poco oscuro, pero el grabado de la hoja tenía cierto brillo que dejaba ver lo que tenía escrito. –los que estén en busca de sangre, se servirán de Sanguinaria.
-"es color roja… ¿Pero cómo?"
-Conmigo no tiene tanto poder, esta espada sólo alcanza su máximo poder cuando tu Youki se manifiesta de forma enojada, malvada, pero aun así se muestra bastante fuerte. Tómala, Tsukune-san. Será vuestra de ahora en adelante, cuando mueras, la espada te revivirá
Tsukune la tomó en sus manos y la espada tomó un poco de color, uno más intenso.
-Pero no sé usar una espada
-¡No hay problema! Eso tiene arreglo, yo te enseño.
