Capitulo 38: La Boda

Edward POV

-buenos días Sr. Swan – salude titubeante al entrar en la cocina por la reacción que podría tener. Me regañe internamente yo solito tocaba a la puerta de la muerte al venir a media noche a la casa del padre de mi novia, que lo más seguro durmiera al lado de una escopeta

-buenos días a ti también…-me dijo indiferente mientras se servía una taza de café –y una cosa más… - comenzó dándose la vuelta para verme a la cara –la próxima vez que quieras venir a media noche por favor usa la puerta, no quiero tener un cadáver en mi jardín… te mataras si subes de nuevo por ese árbol –soltó un carcajada por lo bajo

-lo tendré en cuanta –murmure. Avergonzado por haber sido descubierto como un chiquillo con las hormonas revolucionadas de 17 años

-¿Qué has preparado papá? –pregunto Bella mientras soltaba mi mano para caminar hasta detenerse frente a la cafetera

-la verdad –contesto Charlie – solo hice tostadas y café –dio un sorbo a su taza que humeaba en inundaba la pequeña cocina de olor a café

-perfecto – Bella le sonrió con cariño –nada diferente a lo que desayuno… gracias papá –

Bella me ofreció café, el cual acepte, padre e hija estuvieron charlando, yo solo participe un poco en la conversación, respondiendo algunas preguntas de Charlie sobre mi trabajo y mi familia.

La boda de Angela comenzaría a las 5 de la tarde así que había tiempo de sobra para pasear un poco, quería llevarla a conocer mi lugar para pensar

-Sr. Swan - comencé pero él me interrumpió

-solo Charlie –dijo

-está bien Charlie, me dejaría robarle a Bella una par de horas –

-claro…-dijo –hoy prometí visitar a Billy en la reserva –

Charlie le dio su último trago a su café antes de tomar su abrigo, sus llaves y salir de la casa.

-nos vemos luego chicos – se despidió antes de cerrar la puerta

Escuchamos el rugir de un motor que se perdió en la distancia

-a donde me llevaras? –pregunto bella mientras se ponía de pie para lavar la vajilla

-es sorpresa, pero te puedo decir que esta cerca de casa de mis padres –

-¿y en que iremos a tu casa? – me pregunto

-podría llamar a alice o emmett para que nos recojan –

-te importaría que vallamos en mi viejo auto? –ella se dio la vuelta para poder mirarme

-no… creo – respondí no muy seguro

-genial –exclamo –iré a cambiarme… -camino hacia mí y deposito un ligero beso en mis labios, que fue como el rosar de un par de alas de colibrí

Camino escaleras arriba y yo a seguí con la mirada, y aun cuando se perdió arriba, mire fijamente el lugar donde su figura se perdió

Escuche los ruidos de sus pasos en el piso superior, a los minutos comencé a oír como bajaba las escaleras. Cuando su figura cruzo mi mirada, me quede maravillado, hasta ahora nunca pese que Bella pudiera ser o verse más hermosa, lo bueno es que estaba completamente equivocado…

Mi pequeña caja de pandora… repleta de sorpresas

Bella se encontraba vestida con un hermoso vestido de gaza azul, recorrí su esbelta figura de arriba abajo, en sus pies estaban cubiertos por un zapatos de tela planos de color blanco, volví a levantar la mirada lentamente acariciando cada centímetro de la piel descubierta de sus pierna y de aquella que se encontraba escondida bajo la tela del vestido, llegue a sus hombro que estaban cubiertos por un delgado suéter blanco y a su cabello que caía ondulado sobre su espalda

-¿Está bien así? – pregunto mientras caminaba hasta quedar a mi lado

-mas que bien –susurre sin aliento –estas muy, muy bella –

-gracias… ahora vamos –tomo unas llaves de un cajón de la cocina y salimos de su casa, ella me tomo de la mano para guiarme por un camino al lateral de su casa

-no iremos en eso –dije señalando el cacharro de fierro oxidado que había llamado auto, cuando menciono la palabra "viejo" no pensé que tanto, esa cosa ya ni siquiera ha de prender

-oh… vamos Edward… tengo años que no subo en ella –dijo haciendo un puchero que casi me hace caer

"si ha de tener años que no funciona" –pensé

-no… no y no –exclame firmemente –no subiremos a ese cacharro –

-¿Cómo lo has llamada? –pregunto repentinamente molesta

-Ca-cha-rro –le dije

-retráctate –exigió. Yo solamente negué con la cabeza –entonces tendrás que ir a tu casa caminando –comenzó a caminar hacia esa masa de oxido rojo, pero antes de que pudiese acercarse lo suficiente para abrirla, corrí y la tome por la cintura –suéltame –espeto

-cálmate Bella –le susurre al oído –estas molesta y no quiero eso… lo siento –murmure dejando un camino de besos por su cuello

-dije que me sueltes –exigió

-no te soltare hasta que te calmes –volví a susurrar

Lentamente la gire pegándola a mi pecho y besándola en los labios, cuando el movimiento acompasado de mis labios se volvió insistente al no obtener su respuesta, sentí como relajaba todo el cuerpo, subió los brazos para rodear mi cuello y yo la estreche entre mis brazos, poco a poco el beso fue perdiendo fuerza hasta que se convirtió solo en una caricia ligera

-¿Por qué no puedo molestarme contigo más de dos minuto? –pregunto, su voz quedo amortiguada ya que escondió su rostro en el arco de mi cuello

- por que soy encantador – dije con una sonrisa

-claro… Sr. encantador – dijo condescendiente –de cualquier manera tienes que retractarte por lo de mi camión… -

-cacharro –corregí sin dejar de sonreír

-en ocasiones eres más testarudo que yo – refunfuño.

Después cambio su expresión completamente, mordió su labio inferir de forma provocativa, con sus manos que seguían en mi cuello comenzó a rosar mi nuca de forma muy ligera, enredando mi cabello entre sus dedos, no alcance a reaccionar cuando ya había bajado mi cabeza para que mi oído quedara a la altura de su boca, exhalo su cálido aliento en el haciendo que me estremeciera, capture mis labios fuertemente entre mis dientes para acallar cualquier sonido vergonzoso que pudiera salir de entre ellos –entonces Edward… ¿iremos en mi camioneta? –su voz acaricio mi nombre, letra por letra

-aja… -fue lo único coherente que pude murmurar

Bella tiro de mi cabello para que levantara la cabeza, para besarme…cuando se separo de mi, se soltó de mi agarre antes de que pudiera unir mis labios a los suyos de nuevo

-pero… -

-vamos… vamos –exclamo dando pequeños saltitos al estilo alice

-vas a ser mi perdición – exclame mientras camina hacia el cacharro.

Bella se encontraba sonriendo ya frente al volante, encendiéndolo, escuche el estridente motor rugir y no pude evitar hacer un mueca

"Como este cacharro podía hacerse llamar auto…?"

Bella POV

Me sentía feliz, en primera por la forma en que convencí a Edward (claro si a eso se le puede llamar convencer), mi método de persuasión, me hacia sentir poderosa, confiada de mi misma.

Encendí mi vieja camioneta y el ensordecedor sonido del motor que tenía muchos años sin volver a la vida, me hizo sonreír internamente por ello, Salí hacia la calle de mi casa y pedí indicaciones

-¿hacia dónde? –pregunte feliz, Edward estaba enfurruñado como un niño pequeño con los brazos cruzados sobre su pecho y el ceño fruncido

-toma la carretera hacia el norte, te diré donde des vuelta – siguió con la vista en el paisaje verde de Forks

-estas enojado –fue más un afirmación que una pregunta

-no…-suspiro sonoramente –solo es que lo que hiciste no fue justo –

-me parece que nadie te lo ha dicho pero la vida no es justa –reí

-no hablo de eso y lo sabes –replico

-si lo sé… pero no quiero que te molestes… solo fue un…. Método de Persuasión –

-Método de Persuasión –repitió

-aja –murmure sin desviar la vista del camino

-pues espero que no uses ese "Método de Persuasión" con todo el mundo –

-sabes que eres lindo cuando estas celoso –

-Bella no cambies el tema –

-no lo cambio… solo hago la afirmación de un hecho –

-no has contestado mi pregunta –murmuro

-tranquilo Edward ese Método de Persuasión lo tengo reservado para ti – tome una de sus manos entre las mías, ya que relajo los brazos poniéndolos en sus costados

Ya no dijo nada solamente asintió con la cabeza mientras entrelazaba nuestros dedos y los colocaba sobre la palanca de cambios, gire mi rostro solo un poco para verlo de reojo y aunque no me miraba tenía un linda sonrisa en los labios

Seguimos el camino en silencio, a mi me parecía haber retrocedido a los veranos de mi infancia y mi adolescencia aunque en ese tiempo edward no se encontraba a mi lado

-da vuelta a la derecha en la siguiente curva –cuando pasamos la curva fije mi vista en el lado derecho de la carretera para saber donde dar vuelta, y aunque no se distinguía mucho, alcance a divisar el pequeño sendero el cual tome fácilmente, seguí el camino hasta que llegue a un claro, en el centro de este, una gran mansión porque eso no podría ser llamada una casa, (al lado de esta, la casa de mi padre era un choza) de tres pisos color blanca, muy bonita y elegante con grandes ventanales en la parte superior y muchos detalles en madera

-es linda – le dije a Edward mientras aparcaba frente a ella

-todo gracias a Esme –dijo y continuo burlándose de mi camioneta cuando apague el motor –gracias a cielo pensé que me quedaría sordo… aun me zumban los oídos –hice caso omiso de su tono burlón y baje, escuche la otra puerta abrirse y cerrarse, no escuche sus pasos o no preste atención por estar contemplando la linda y muy grande casa –ven –me susurro –por aquí –

Rodeamos la casa y caminos por uno de los costados, yo embobada seguí contemplando la bella casa blanca

-te la mostrare más tarde –me prometió

Llegamos a lo que supuse era el patio trasero y quede más impresionada parecía que toda la pared que daba al jardín había sido remplazada por un cristal y había un par de balcones

-espérame aquí –dijo y dando grandes zancadas entro rápidamente a la casa, contemple el bosque, cerré los ojos para escuchar todos lo sonido que provenían de el, la vida del bosque

Me concentre, escuche el correr del agua, había un rio cerca de la casa, no pasaron ni cinco minutos cuando escuche los pasos de edward en el piso de madera, abrí los ojos y me di la vuelta, vi como cruzaba el umbral de la puerta para caminar hacia mí, no paso desapercibida la mochila que cargaba en su hombro derecho

-vamos…- me amino y comenzó a caminar al lindero del bosque, me aferre fuertemente al brazo de Edward para evitar caerme

Caminamos alrededor de 35 minutos, Edward me ayudo todo el tiempo sosteniéndome cuando tropezaba y las dos veces que mi vestido se atoro en las plantas

-falta mucho –pregunte

-como 5 minutos –respondió, dándome una sonrisa, cuando corrieron los 5 minutos nos detuvimos abruptamente –podrías cerrar los ojos – pidió y su tono de voz me sonó tremendamente dulce

-me caeré –dije

-te ayudare o si no te cargare –

-está bien solo dame tus manos –el obedeció y tomo mis manos cerré los ojos y comenzamos a caminar

Unos pasos después sentí la luz del sol dar directamente en mi rostro sentí hierva rozar mis pantorrillas y las fragancia de muchas flores llego hasta mi nariz

-ya puedes abrirlos –lentamente lo hice y quede maravillada por el hermoso lugar en el que nos encontramos, un claro en medio del bosque, el cual parecía que para crearlo habían quitado cuidadosamente los arboles para que quedara en un perfecto circulo, baje la mirada y toda la superficie del suelo estaba completamente tapizada de lindas flores de todos los colores

-¿que es este lugar? –pregunte sorprendida

-venia aquí cuando quería pesar –contesto

-es un lugar muy hermoso –le dije sonriendo

-yo pensaba lo mismo –comenzó a acercarme a mí, hasta abrazarme por la cintura –pero estas aquí y tu belleza eclipsa la del prado – no pude hacer más que sonreír y besar ligeramente sus labios

-para qué es la mochila? –pregunte con curiosidad

-son algunas cosas que traje –dijo sonriendo mientras se retiraba para poder abrirla –traje una manta, agua, fruta… bueno solamente eso –cada cosa que mencionaba la iba sacando de la mochila

Extendió la manta en el suelo y nos sentamos en ella compartimos una de las dos manzanas que trajo mientras charlábamos y disfrutábamos del sol poco común de Forks

-gracias –dije de repente después de un largo silencio

-¿Por qué? –me pregunto

-por traerme aquí es un lugar muy lindo –

- no fue nada realmente –note el rostro de Edward ligeramente ruborizado, pero bien podría ser efecto del sol

Lentamente me acerque a él, y lo bese, correspondió a las caricias de mis labios que al correr de los segundos estas se volvieron más apasionadas, sentí la punta de su lengua rozar mi labio inferior, automáticamente abrí mis labios concediéndole el permiso

No supe en qué momento sucedió, pero termine recostada sobre la manta con edward sobre mí

Separamos nuestros labios pero el roce de nuestras pieles siguió, Edward dejo un camino de besos y pequeñas mordidas desde mi cuello y por todo lo que mi hombro cubierto por el abrigo le permitió, yo por mi parte lleve mis manos por debajo de su camisa explorando la cálida piel de su torso

En un movimiento rápido invirtió nuestras posiciones y después se irguió lo suficiente para encontrarse sentado y yo con una rodilla a cada lado de sus piernas

El se había separado de mi piel y miraba fijamente mis ojos, verde y chocolate mezclándose como uno solo

-Te amo –susurre

-como yo a ti –me dijo

Subió sus manos y con lentitud comenzó a retirar mi suéter acariciando cada centímetro de la piel que dejaba al descubierto, sentía la temperatura aumentar cada lugar que hacia contacto con su piel parecía arder con el mas inmenso de los fuegos

Nuestras respiraciones eran erráticas, podía sentir la gran erección de Edward rozar mi vientre, pendra por pendra fueron desapareciendo su camisa, mi vestido, su pantalón…

Sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo, comenzó con mi cuello, acaricio mis pechos por sobre mis sostén, haciendo una ligera presión, recorrió toda la línea de mi cintura, y deposito sus manos a cada lado de mi cadera me estremecí ligeramente, mis manos se aferraban firmemente a su cabello, de mis labios comenzaron a escaparse pequeños gemidos cuando sus labios comenzaron a recorrer mi cuello,

Sus manos comenzaron a viajar de nuevo hacia arriba por mi espalda, deteniéndose en la línea de mí sostén, alcance a escuchar clic que hizo el broche y segundos después me encontré libre de él. Sus manos acariciaron con delicadeza, podría decir que hasta con devoción mis senos, comenzó a bajar sus labios hasta que se situó justo encima de mi cumbre, exhalo su aliento sobre él, me arquee buscando la atención de sus labios y deje salir un sonoro gemido

-E-dward –jadee, cuando atrapo entre sus dientes mi pezón

El soltó una pequeña risa que fue amortiguada en mi piel

-Bella… -susurro con su voz aterciopelada, algo ronca, pero ese detalle solo la hacía más irresistible

Eliminamos las únicas prendas que se interponían entre nosotros, recostarse y volteo las posiciones de nuevo, sentí la suave manta en mi espalda y las textura que le daban las flores bajo ella. Entrelazo nuestros dedos como siempre lo hacia

La suave presión que el peso de Edward ejercía sobre mí, me dejaba una sensación exquisita, nuestro pechos rozaban al compas de nuestras jadeantes respiraciones, unimos nuestros labios al mismo tiempo que nuestros cuerpos, un suspiro se ahogo entre los labios de Edward, comenzó a mover sus caderas de forma lenta pero precisa, a un ritmo tortuosamente placentero.

Con un gemido de mi parte rompimos el beso, salió y entro en mi infinidad de veces, ni siquiera yo podía decir precisamente donde terminaba mi cuerpo y acaba el suyo, comencé a mover mis caderas para encontrar las de él a medio camino, el ritmo comenzó a aumentar rápidamente, de labios de Edward salían sonidos roncos y guturales, cerré los ojos disfrutando de las sensaciones que se desbordaban de mi cuerpo

-abre los ojos –pidió con voz ronca a mi oído –quiero verte… deseo verte –

Obedecí a su pedido y abrí mis ojos, lo mire y por sus ojos me trasmitió la sonrisa que no podía embozar en ese momento, poso su frente sobre la mía y continuo moviéndose cada vez más rápido

-Edward… -solté en un gemido

-bella –dijo de igual forma

En ese instante todo mi cuerpo se arqueo, mi mente se nublo, presa del placer del orgasmo que me llego de golpe, mis paredes presionaron su miembro haciéndolo acompañarme en aquel abismo del placer

Corrientes eléctricas recorrieron mi cuerpo haciéndome estremecer. El cuerpo de Edward cayó sobre mío presionándome contra el suelo, nuestros cuerpo estaban cubiertos por una ligera capa de sudor. Deshicimos la unión de nuestros cuerpos mientras nos acomodábamos sobre la manta

Seguí con mi espalda sobre la manta, Edward recostó su cabeza sobre mi pecho, justamente sobre mi corazón que aun palpitaba velozmente, con una mano, dejaba suaves trazos sobre mi piel ligeramente húmeda, desde el valle de mis senos y por todo mi abdomen, era un toque cálido, sin dobles intenciones, ni lujuria, ni nada solo el suave roce de nuestras pieles

Acaricie su cabello enredándolo en mis dedos, poco a poco nuestras respiraciones se calmaron así como el repiquear de nuestros corazones, el cese de los movimientos de Edward sobre mi piel, la respiración acompasada y su aliento recorriendo todo mi abdomen solo me indicaron una cosa:

Había sucumbido presa del sueño

Continúe jugando con su cabello, escuchando toda la vida del bosque que se extendí a mi alrededor, no sé exactamente cuándo tiempo paso pero cuando un repiqueo molesto rompió la tranquilidad de aquel momento, maldije internarte porque hubiese señal en medio del bosque

Me erguí un poco buscando el lugar donde provenía el sonido, alcense al ver una parpadeante luz salir de unos de los bolsillos del pantalón de Edward, estire mi brazo derecho y alcance el pantalón, saque el celular y vi la pantalla

Alice está llamando…

Esa pequeña duendecillo inoportuna, suspire antes de contestar

No pude pronunciar ni una sola palabra porque alice ya estaba gritando

-¡EDWARD ANTHONY CULLEN!… ¡¿DONDE DIABLOS ESTAS? Y ¿DONDE TE HAZ LLEVADO A BELLA? –grito y en realidad me asusto un poco

- Hola Alice –dije vacilante

-¿Bella?... ¡BELLA! –Volvió a gritar -¡¿Dónde están falta hora y media para la boda y ustedes no se dignan en aparecer y no creo que angela sea muy feliz de que su madrina aparezca en jeans a la boda –

-Alice cálmate – se escucho la voz de jasper al otro lado de la línea, alice tomo aire antes de volver a hablar

-Bella… podrías pasarme a Edward –pidió aunque sonaba más tranquila, su tono de voz parecía aterrador

-Edward… este… no puede contestarte en este momento –susurre

-solo estoy perdiendo el tiempo –mascullo –los quiero aquí en máximo media hora ni un minuto más –fue lo último que dijo. No pude decir nada más porque ya me había cortado la llamada

Deje escapar un suspiro de entre mis labios, hubiese deseado que este día nunca terminase pero tenía que regresar a la realidad

-Edward… -lo llame quedamente –Edward despierta… tenemos que irnos –moví su hombro ligeramente

Perdí 5 valiosos minutos del tiempo que me dio alice tratando de despertarlo con delicadeza

Estire uno de mis brazos, para poder tomar una de las botellas de agua que traía en la mochila

Me moje una mano para luego abrirla y cerrarla y que cayera el agua en pequeñas gotas sobre su rostro

NADA

Esto era tan frustrante, por que justamente ahora se había medio muerto en vez de su siempre sueño ligero

Agarre la botella y con mi dedo pulgar tape la boquilla saldría más agua, no tanta para que me mojara yo, pero lo suficiente para deportarle

Comencé a mojarlo y de nuevo

NADA

Solo se removió un poco antes de volver a dormir

-ya me harte –

Sin mucho trabajo lo moví de encima de mí, su reparación no se altero en ningún momento, me puse de pie y me vestí rápidamente, una vez que estuve completamente vestida lo contemple unos segundo maravillándome nunca había observado así su maravilloso cuerpo, su cabello que parecía brillar con la luz del sol, su rostro con una máscara de serenidad que le regalaba el sueño, una ligera sonrisa adornada sus labios, sus fuertes brazos, su torso, su abdomen marcado, sus caderas en donde se encontraba aquel miembro que lo distinguía como hombre, sus fuertes y marcadas piernas

Deje de contemplarlo y toma la botella de agua con una mano, no quería ahogarlo así que me agache lo suficiente para que el agua corriera por su rostro si el temor que se ahogase, como sucedería si la arrojaba solo así, la vacié en su frente y esta corrió por sobre sus ojos y sus mejilla

-ah… -inmediatamente levante la botella –hey porque hiciste eso? –reclamo y aunque quiso parecer molesto tenía una gran sonrisa en los labios

-tu hermana nos va descuartizar si no volvemos –dije

-¿Qué hora es? –pregunto mientras se sentaba y se pasaba las manos por el rostro quitando lo restos de agua

-tarde –respondí en un suspiro –Alice dijo que nos daba 30 minutos para volver hace casi 10 –

-lo siento… -dijo mientras se ponía de pie, le pase su ropa, y comenzó a vestirse

-no sabía que tuvieses un sueño tan pesado –reí mientras recogía y doblaba la manta y las demás cosas que llevaron

-no lo tengo –me aclaro

-a ¿no? –reí incrédula. Cerrando la mochila

- claro que no… solo fue esa cosa que hacías con mi cabello – cuando me gire para verlo ya se encontraba perfectamente vestido –cuando hacen eso duermo como un oso en hibernación…-

-¿y puedo saber quien hacia eso? –pregunte enarcando un ceja

-sabes que te vez linda cuando estas celosa… pareces un pequeño gatito creyendo ser un león –

-no has contestado mi pregunta –insistí

Edward camino hasta mí y quito la mochila de mis manos

-mi mamá lo hacía cuando era pequeño y alice cuando no la dejaba ver la televisión –

-está bien…-suspire, cuando se acerco para rosar mi labios tiernamente –vamos… que alice nos matara –comencé a caminar hacia el lugar por donde entramos al claro pero no había dado ni dos pasos cuando Edward tiro de mi mano -¿Qué pasa? –

-si vamos por ahí nunca llegaremos…ven por aquí este camino es más corto –comenzó a caminar hacia un costado

-quiere decir que me hiciste caminar 40 minutos cuando había un camino más corto –

-técnicamente si… pero en defensa propia este camino es más escabroso que el otro… por eso usamos aquel –

Sonreí sin poder evitarlo nada que hiciese este día podía opacar lo maravilloso que ha sido hasta el momento

Edward tenía una vez más la razón por muy corto que fuera el trayecto por este camino, no valía todos los tropezones que di, si no hubiese sido porque estaba firmemente sujeta a su brazo, hubiera terminado más de una vez en el suelo

Veinte minutos después de caminar, llegamos de nuevo al patio trasero de su casa, camínanos hacia una gran puerta de cristal corrediza que se encontraba abierta

Cautelosos entramos en la casa, tratando de no hacer ningún ruido que alertara de nuestra presencia a alice, victoriosos comenzamos a subir las escaleras cuando un grito hizo que nos detuviéramos en seco

-¡USTEDES DOS! – la voz de alice resonó en toda la casa, nos giramos para verla y por muy hermosa que se viera con su corto cabello rizado, su rostro suavemente maquillado y su hermoso vestido lila, daba miedo –al baño ahora –ordeno, Edward tiro de mi mano para seguir caminando –oh no, no… tu vienes conmigo –alice subió los escalones que no separaban y tomo mi mano llevándome hacia arriba, mire a Edward y me dio una sonrisa de disculpa, mientras el también siguió subiendo, llegamos al segundo piso y Alice camino por el pasillo, con la mirada busque al dueños de los ojos esmeralda que tanto amaba en busca del rescate de su hermana con complejo obsesivo compulsivo, pero él seguía subiendo las escaleras supuse que su antigua habitación en esta gran casa estaba en tercer piso –ahora al baño…-dijo alice entrando a una habitación grande, ni siquiera pude fijarme en ella, me dejo una toalla en la manos y me señalo una puerta al otro lado de la habitación –tienes 5 minutos –

-pero –murmure

-5 minutos y corriendo –

Resignada decidí obedecer, me di una ducha express y cuando Salí envuelta en la toalla que alice me había dado ella, rápidamente me jalo de un brazo y me sentó en un banquillo frete a un tocador que tenía un gran espejo

Cepillo mi cabello, para después secarlo, tratando de que se formaran ligeros bucles en el, cuando termino con eso, mi cabello se veía lindo y con mucho brillo, comenzó a maquillarme, algo de base, sombra, rímel, delineador y brillo labios nada de rubor bastante tenía con el mío, todo el proceso de peinado y maquillaje fue en silencio, alice me miraba con una inmensa sonrisa y no pude evitar regresársela

-listo –anuncio felizmente –oh sí que soy genial –rio

-gracias alice –dije sinceramente

-en es caja están tus cosas –hasta el momento no me había dado cuenta de la caja de cartón blanca que había sobre la cama

-al fin debelaras el secreto –reí

-claro… te dejo para que te vistas –salió del cuarto cerrando la puerta tras ella

Camine hacia la caja y vi el logo de la línea de ropa de alice en ella, retire la tapa y saque el contenido, y sin duda todo era obra de alice…

Lo primero que saque fue unas diminutas bragas, color azul turquesa con detalles en encaje blanco, busque la parte superior pero al parecer no podría usar sostén con ese vestido, después un par de tacones plateados y por último el vestido, un hermoso vestido largo del mismo color que la ropa interior, de un color azul con un ligero tono verdoso, me vestí rápidamente y después contemple con más detalle; el vestido tenía una bonito escote en forma de corazón y dos finas tiras en mi hombros, debajo del busto tenía un franja con pedrería ,de ahí hasta mis pies caía airoso con varias capas de fina tela, el vestido era más oscuro en la parte superior y se iba degradando conforme bajaba.

No podía creer como alice pude haber creado algo tan perfecto para mi, Salí de la habitación y camine por el pasillo y baje hacia el primer piso, al piel de las escaleras se encontraba Edward con una enorme sonrisa en el rostro, recorriendo con la mirada mi figura cubierta por la fina tela del vestido, impecablemente vestido con un esmoquin negro, que estaba hecho exactamente a su medida, ajustándose a cada parte de su cuerpo como una segunda piel, llevaba camisa blanca y una corbata gris con negro en rayas diagonales y no pasaron desapercibidas las finas rayas color azul verdoso de su corbata

Alice estaba en todo

-te vez muy hermosa – me dijo Edward en cuanto estuve a su lado, beso el dorso de mi mano y mi mejilla –tenemos que irnos, o se quedaran sin madrina y sin pianista –

Sonreí ante eso, Angela le había pedido a Alice que contratar a un pianista para la ceremonia, y la pequeña duende le dijo que edward sería perfecto para eso y después de unas charlas todos aceptaron

-vamos –pase mi brazo por el de él y caminamos juntos hasta el auto retando

No fueron más de 5 minutos de camino, primero porque la iglesia no estaba muy lejos y segunda por la velocidad a la que Edward conducía. Cuando llegamos a la iglesia la gente estaba más cercana a los novios se encontraba afuera, alcance a reconocer a algunas personas, amigos de ben y compañeros de trabajo, los hermanos gemelos de angela, sus padres y algunos médicos

Bajamos del auto y caminamos hacia ahí, alice revoloteaba de un lado a otro dando órdenes a todo el mundo, que si no estaban sentados en su lugar, que faltan flores aquí y allá. Sin embargo pude apreciar el exquisito gusto en decoración de alice, la iglesia estaba repleta de flores rosas en su mayoría y no de que manera pero alice consiguió rosas azul turquesa, alice todo lo puede, también rosas blancas y listones que iban de una banca hacia otra de los mismos colores

No pasaron más de 5 minutos cuando alice anuncio:

-todos a sus lugares la novia ya viene –todos los invitados tomaron su asiento

-ya me tengo que ir –me dijo Edward al oído, lo bese ligeramente en los labios y los vi perderse escaleras arriba donde se encontraba el órgano de la iglesia

El órgano siempre me pareció un instrumento muy lúgubre, pero poco después de que Edward se alejara de mi, una suave y armónica melodía comenzó a inundar toda la iglesia. Alce la vista para verlo y solamente encontré perfil, con los ojos cerrados concentrado en lo que hacia

Ben camino del brazo de su madre para colocarse junto al altar. Salí hacia las puertas de la iglesia y vi a angela bajar de un hermoso coche decorado con flores

-angela… -exclame. Nunca desde que la conozco la había visto más radiante que este día –siento no haberte ayudado –me disculpe con ella. Yo debí haber estado a su lado

-no te preocupes estuve en encierro domiciliario toda la mañana… mi madre me vio hasta que estuve completamente arreglada –rio

- estas hermosa –le dije abrazándola con cuidado

-gracias… -suspiro –es hora –

-es hora –

De repente la suave melodía cambio pasando a ser una versión modificada (por Edward claro está) de la marcha nupcial

-toma bella –Alice me dio tres flores azules atadas con un largo listón –vas primero –anuncio

-es hora –solté en una risilla nerviosa, temía caerme o algo peor

"oh Isabella saca esos pensamientos negativos de tu mente"

Las puertas de la iglesia se abrieron y alice me dio la señal, camine a un ritmo pausado pero no lento, todo era fluido, recorrí todo el camino hasta el altar y me posicione donde alice me había dicho, cuando angela entro vi la cara de Ben iluminarse completamente con una sonrisa

La ceremonia fue corta e intima, Edward hizo un trabajo estupendo en el órgano y en cuanto termino todo y lo novios estuvieron libres fui la primera en llegar a felicitarlos

-felicidades chicos –abrace fuertemente a Angela al igual que a Ben –me alegro tanto por ustedes… -

-gracias bella –

Cuando deje de acaparar a los nuevos esposos me aleje lo suficiente para verlos disfrutar de su felicidad. La verdad es que no se que hubiese sido de mi si no me hubiese encontrado con ellos, tal vez no sería nada de lo que soy ahora, les debo tanto y estaba más que feliz de que por fin estuviesen juntos como se lo merecen

-Hola hermosa –susurro a mi oído un voz aterciopelada mientras me rodeada la cintura con sus brazos y descansaba su mentón en mi hombro

-hola –dije –tocaste muy bien –añadí

-gracias –

Guardamos silencio unos segundos hasta que edward rompió el silencio

-¿sabes una cosa? –

-¿Qué? –pregunte curiosa

-espero con ansias el día en que tú camines hacia mí hasta el altar…-


en lo personal este capi me encanta de principio a fin

bueno espero que les gustara tanto como a mi

y pues me despido

mil gracias por todos los rw y demas

no saben cuanto los agradesco

atte

EeSsTtEeFfAaNnIiAa