Casi no puedo creer que esta historia se termine. Fue increíble escribirla y espero que les guste el final. Muchas gracias por leer y por el apoyo!
Capítulo 38
Kate se mordió el labio antes de bajar del auto y trató de tranquilizarse, se sentía especialmente emocionada ese día. El estreno de "Heat Rises" los había tomado casi por sorpresa, pero estaban felices, sobre todo por lo que significaba…
Rick bajó ceremonioso y extendió su mano para ayudarla. El vestía un smoking negro, camisa blanca y moño negro. Ella un vestido negro al cuerpo, por encima de las rodillas, zapatos altísimos y el cabello suelto.
Inspiró hondo y lo tomó del brazo. Los periodistas estaban esperándolos dentro. Se enloquecieron al verlos llegar juntos. Todo el mundo hablaba de su romance y Rick no había hecho ningún esfuerzo por desmentirlo.
Les tomaron fotos desde todos los ángulos, quisieron hablar con él y luego con Kate. El foco se centró en ella cuando comenzaron a indagar sobre su vida, como se habían conocido, como habían vuelto a conectar y cómo había sido la historia de amor, tras la novela… Kate contó todo lo que sabía que podía y que no atentaría contra la imagen pública de él…
Se sintió mucho más cómoda de lo que creía, los periodistas la trataron muy bien y ella no notó que le hicieran ninguna pregunta para molestarla o herirla, cosa que se había imaginado que podía suceder…
Luego se le dio paso a la crítica. El libro tenía miras de ser un éxito. Rick le apretó la mano cuando se le hablaba del tiempo que le debía haber llevado escribir un libro como ese y ambos recordaron que lo había hecho bajo presión y en tiempo record.
Más tarde hubo una recepción y un brindis. Martha y Alexis se reunieron con ellos y los felicitaron por la fiesta.
La gente de la editorial estaba exultante y Gina, con su pareja, se acercó para saludarlos.
-De verdad me alegra verte bien, Rick… hacía mucho tiempo que no te veía así… y aunque tengo que rconocer que en algún momento no te creí capaz de revertir esa situación en la que estabas…
-Te diste cuenta de que pude hacerlo y eso te hizo feliz…- dijo Rick y ambos sonrieron.
Kate los observó cuchicheando y riéndose y se sintió un poco incómoda y hasta casi celosa. Gina era una hermosa mujer, tenía clase y era justo el tipo de mujer que le gustaba a Rick. Además, está claro, de haber sido su esposa…
Michael trataba de conversar con ella, pero lamentablemente, ella solo era consciente de lo que Rick y Gina hacían.
Un fotógrafo lo llamó a Rick para hacer unas fotos promocionales y Gina se acercó a Michael y besó sus labios. Kate volvió a sentirse incómoda y Gina la miró comprensiva.
-¿Podemos hablar un momento, Kate?- le dijo y Kate no tuvo más remedio que seguirla.
Gina caminó hacia un lugar apartado y en donde no hubiese tanto ruido y al llegar sonrió.
-Quiero agradecerte… sé que lo hiciste por él y también por ti… pero si no hubiese sido por ti, es muy probable que algo hubiese sucedido…
-Puede ser… - dijo Kate con algo de timidez.
-Además… quería decirte que… yo sé que en algún momento, tú y yo no tuvimos la mejor de las relaciones… que quizás nos hicimos daño, aún sin querer hacerlo directamente… pero tengo que confesarte algo…
-¿Qué?- preguntó Kate con curiosidad.
-Le cambiaste la vida… desde que Rick te conoció, tuviste una influencia muy fuerte sobre él, primero fue la inspiración… y después, a pesar de las idas y vueltas, él se enamoró de ti… cuando hablamos aquella vez y terminamos yéndonos a los Hamptons, él estaba destrozado porque estabas con otro tipo… y yo intenté recoger los pedazos que quedaban, pero no duró nada, porque a pesar de todo, él seguía enamorado de ti…
-¿Por qué me dices todo esto, Gina?
-Porque me parece justo… porque creo que ambos sufrieron mucho para llegar hasta aquí y que se merecen una oportunidad… la oportunidad que se están dando…
-Gracias… Rick también cambió mi vida… y lo sigue haciendo, todos los días…
-Me alegra oír que es mutuo… a veces creo que era demasiado bueno para mí… pero me hace feliz que esté contigo… y tengo que reconocer que yo lo quise mucho, pero no como lo quieres tú…- dijo y Kate se sorprendió cuando Gina la abrazó con emoción.
Volvieron un rato más tarde y Rick apretó su mano cuando logró acercarse a ella.
-Te extrañaba…
-Solo hablaba con Gina…- dijo Kate sonriente.
-Dime que no se pelearon…
-Al contrario… todo está bien…- dijo Kate y lo tomó entre sus brazos, para bailar.
Hubo algunos flashes interesados en el romance que tenían, pero a ellos no les importó. De hecho no les importaba nada…
Y en determinado momento dejaron la fiesta y se fueron a la casa de Kate, en busca de pasar un tiempo solos, íntimamente.
Bailaron, brindaron, se rieron y el juego previo duró una eternidad. Como si fuera el primero…
Y cuando terminaron exhaustos bajo las sábanas, en la cama de ella, Rick la abrazó y cerró los ojos, ya no podía imaginarse estar sin ella, pero también supo que a ella le sucedía exactamente lo mismo…
Se miraron en silencio. Había emoción, agradecimiento y sobre todo muchísimo amor.
Kate le contó parte de la conversación que había tenido con Gina y Rick no se sorprendió. Esa Gina le recordó a la mujer de la que se había enamorado al principio… y se sintió feliz de que ella también hubiese encontrado a alguien para compartir su vida…
No hubo demasiadas palabras, volvieron a hacer el amor, esta vez más lánguidamente, casi por vicio, aunque lo disfrutaron como todas las veces anteriores.
Kate lo vio algo indeciso y no pudo aguantar la curiosidad.
-¿Estás bien?- le preguntó.
Rick estiró la mano y buscó algo en el bolsillo de su saco.
-Desde que decidimos mudarnos juntos, yo… te compré esto…- dijo y extendió su mano en la que brillaba un hermoso anillo- yo no quiero presionarte… pero me haría muy feliz que tuvieses en cuenta la idea de casarte conmigo… algún día…
Kate sintió que se le nublaba la vista con lágrimas. Era tanta la emoción que casi no podía hablar.
-Me haría muy feliz poder hacerlo…- dijo finalmente y sonrió.
-Espera un momento… ¿me estás diciendo que te casarías conmigo?
-No…- dijo ella y por un momento, Rick sintió que el corazón se le detenía por completo- te estoy diciendo que me casaré contigo…
-Te amo…- le dijo él mientras colocaba el anillo en su dedo y la besaba con emoción.
-Yo también…- dijo ella- es curioso… desde que Alexis me llamó, todo el mundo creyó que tú estarías a salvo porque yo te cuidaría…
-Y eso fue así…
-Pero fuiste tú quien me salvó a mí, o por lo menos, eso es lo que yo sentí cuando volví a verte…
-Digamos que… nos salvamos mutuamente…
-Es cierto… te amo, Rick…- dijo y apoyó su cabeza en el pecho de él y cerró los ojos, era imposible sentirse más a salvo para ella que en ese momento y a su lado…
Espero que les haya gustado, nos vemos en las otras historias! Gracias por leer y comentar!
