Pero antes, la sección favorita de Norteamérica: Ficha Técnica.
Nombre: Selene
Nombre Anterior: Selena.
Tipo de Magia: Magia Titánica de la Luna/Puerta del inframundo, nivel básico.
Edad: 18 años.
Gustos: La moda, las noches despejadas, Prometeo (Sueño erótico/Amor obsesivo), Leto, los chocolates, el color blanco, ver la luna por la noche.
Disgustos: Cualquiera que se acerque a Prometeo, su hermano Helios, que le recuerden que ella y Leto no son gemelas, que le digan poco atractiva.
Manías: Tiene una seria obsesión personal con Prometeo (Raya totalmente en el acoso), posar con su ropa para mostrar lo bonita que es, intentar violar (literalmente) a su amado, ordenarle a Leto que haga cosas por ella.
Apodos: Selene, La Titán de la Luna, La bella Luna de Bosco, la mujer más hermosa de Bosco (Comunes) Adamaris (Prensa que la confunde porque ambas son de cabello claro y bajitas) Enana, piojo, Loca violadora, demente, acosadora sexual, Hermanita (Helios) Selene-sama (Leto) Sele, Pequeña Luna, Acosadora, ¡Sal de mi cuarto!, ¡Deja de oler mi ropa interior! (Prometeo) La Stalker de Prometeo (Chrono)
Amistades: Leto (Mejor amiga y "hermana gemela no idéntica") Prometeo (Amor para toda la vida y la que sigue) Chrono (Cómplice sobornable)
Enemistades: Adamaris (Pelea personal por ser confundidas) Lucy Heartfilia (Todo por un vestido) Helios (Hermano mellizo que es un cretino roba novios)
Curiosidades: Ella, Leto y su mellizo Helios eran huérfanos hasta que a los seis años un pequeño Prometeo los conoció y le informo a Urano que ellos "Podían ser dignos guardianes de los titanes del Sol, la Luna y la Noche" desde entonces ella le juro amor eterno al Titán del fuego pues los tres eran muy maltratados dentro del orfanato, de allí el hecho que ella ame ciegamente al pelirrojo.
Desde que obtuvo su magia siempre ha luchado por ser extremadamente fuerte y poder ser digna de llamar la atención del pelirrojo.
Ella sabe que su hermano es gay y que ama a Prometeo tanto como ella, por eso han vivido peleados desde que ingresaron a Kami No Kyojin.
Es considerada de las mujeres más hermosas del mundo.
Ella llama a Leto su "Gemela" a pesar que son completamente diferentes en apariencia.
A pesar de ser mellizos ella y su hermano Helios no se parecen físicamente en nada excepto en lo platinado de sus cabellos, solo que ella es blanco platinado y el rubio platinado.
Ella ha intentado abusar sexualmente de Prometeo en ocho ocasiones diferentes, una vez tuvo éxito.
A pesar de su apariencia de niña egoísta es muy sentimental y el amor que le tiene a Prometeo es totalmente sincero sintiéndose dolida cuando el actúa cruel o frio a con ella o con el resto.
Nunca se ha sentido acomplejada de no tener un enorme busto argumentando que "A Prometeo-Kun no le gustan las tetonas, le gustamos chaparritas y con lo normal"
Ahora sí, al capítulo:
Capítulo 38: ¡Serpientes VS Titanes! ¡Chelia VS Prometeo!
Las primas Blendy se movieron rápidamente, de saltos agiles evitaban las feroces llamas que el Titán había generado nada más segundos de haber empezado el encuentro, Prometeo giro hacia su compañera.
—Sabes que hacer—Ordeno corriendo hacia adelante, ella asintió suavemente aun a sabiendas que no podía verle más.
—Como tú pidas—Murmuro tratando de convencerse a sí misma, alzo sus manos a la altura de su rostro apuntando a Chelia— ¡Selas! —Rayos de luz de color blanco volaron rápidamente, estos se clavaron en el suelo entre las primas dividiendo la arena en todas partes— ¡Pared Lunar! —De todos los rayos se formaron siete pilares, estos se conectaron entre sí con rayos de luz ligeros y casi visibles.
—¡¿Qué hiciste?!—Pregunto Sherry alertada, trato de ir a con Chelia pero una fuerte descarga de energía la repelió de regreso.
—Use mi magia para crear una barrera—La pequeña albina camino lentamente, vio del otro lado de la barrera a su amado que la miro de reojo, le sonrió, ella no evito sonreír también a pesar de todo su Prometeo seguía estando allí dentro.
—Esta es una batalla en equipos ¡¿Por qué nos separaste?!—La peli rosa se estaba cansando de la actitud de la Titán.
—Porque Prometeo-Kun le gusta pelear solo…Y adora derrotar a los God Slayer—Junto sus manos de nueva cuenta—Y yo me preocuparía más por ti misma que por ella—Gran energía fluyo de ella, no permitirá que nadie interfiriera con los deseos del titán de fuego.
Del otro lado de la barrera Chelia miraba con preocupación a su prima, no podía oír nada de lo que decían pues la misma barrera impedía los sonidos se acercó a la pared de luz pero un torrente de fuego la hizo retroceder de un salto.
—Deberías concentrarte aquí y no allá mocosa—Prometeo se puso las manos a la cadera, sonrió burlón cambiando su actitud totalmente.
—Si es lo que deseas ¡Te derrotare primero! —Junto sus manos, enormes corrientes de aire se juntaron a su alrededor.
—¿Sabes? Siempre he odiado a los God Slayers…Creen tener mi divino derecho—Junto sus manos, flamas cubrieron sus puños.
—¿Y qué derecho es ese? —Pregunto sin dejar de mirarlo.
—El derecho…De derrocar a los Dioses—El fuego creció como una flama alimentada por gas—Hasta este día se me conoce como El Cazador de Cazadores—Golpeo el suelo con ambos puños derritiendo la piedra a su alrededor.
Chelia sintió un fuerte escalofrió, el fuego que ese hombre usaba era muy diferente al de otros magos de ese elemento. Trago saliva, no podía rendirse debía de vengar lo que le habían hecho a Lyon en la batalla anterior.
—¡Dios del cielo: Bóreas! —Corrientes de aire negro se juntaron en las palmas de la fémina, comenzó a girar rápidamente juntando más y más aire formando una espiral alrededor de ella, se detuvo de golpe apuntando con ambas manos hacia el pelirrojo liberando un torbellino de aire negro.
—Buen truco—Alzo sus puños del suelo derretido—Fuego de Titán: Torrente del Inframundo—Junto sus palmas abiertas lanzando un torrente de fuego que impacto con el torbellino de Chelia, ambos ataques se repelían mutuamente destrozando el punto donde chocaban.
Ambos cesaron sabiendo que no les llevaba a ningún lado, el pelirrojo estiro sus manos con las palmas abiertas.
—Desliz del Dios del Cielo—Murmuro Chelia, sus pies se vieron envueltos en aire oscuro para después comenzar a deslizarse por los aires a gran velocidad flotando, Prometeo la siguió con la mirada listo para todo.
—¡Látigo de Fuego! —Sus manos generaron hilos de fuego de gran tamaño, estos se estiraron tratando de golpear a la God Slayer quien se deslizaba tan rápido como podía dando agiles movimientos para evitar los feroces ataques.
—Danza del Dios del Cielo —De sus manos dos corrientes de aire se juntaron, las lanzo a la ves en dirección a Prometeo quien solo frunció el entrecejo, alzo sus manos juntando los látigos estrellándolos contra el ataque de la peli rosa tratando de desviar el ataque.
—Me estoy hartando de tus juegos—Noto el viento en su dirección pero de un par de agiles saltos logro evitarlo, de pie nuevamente apunto con su dedo índice siguiéndola en el aire—Disparo de fuego —De la punta de su dedo una bala de fuego fue disparada contra la maga, ella se movió evitándola pero entonces una lluvia de disparos de fuego se lanzaron contra ella.
—¡Muévete más rápido Chelia o te hare girar! —Gritaba la maestra del gremio Lamia Scale mientras no paraba de hacer girar al pobre Tobi quien pedía por su vida.
—¡Bóreas! —Repitió su primer ataque para desviar la colosal cantidad de disparos de fuego, una vez que logro disipar se dirigió en picada contra el Titán.
El la miro venir directamente, gruño poniendo sus manos en el suelo preparándose para lo que fuese. Gran cantidad de fuego surgió de su cuerpo entero rodeándolo listo para impulsarse, de sus pies surgieron sendas llamas que lo levantaron en el aire lanzándolo como un cohete hacia la maga Slayer. Sus puños ígneos estaban listos, Chelia se sobresaltó y trato de frenar para evitar el impacto directo pero antes de reaccionar un poderoso puñetazo envuelto en fuego le dio en pleno estómago, sintió el aire abandonar sus pulmones.
—¡Te tengo! —Grito el titán antes de comenzar a conectar golpe tras golpe sobre ella, no tenía ninguna piedad que ella fuese una mujer o mucho menos porque fuese una chiquilla. La visión era bastante cruda, algunos sensibles de corazón decidieron desviar la mirada para no ver lo que sucedía. Tras un fuerte combo de golpes ígneos la tomo del cuello sintiendo su piel quemarse por su fuego, sonrió malicioso.
—¡Bóreas! —Trato de atacarlo a quemarropa pero el solo chasqueo la mano libre quemándole las manos a la maga, ella grito de dolor sintiendo su piel pelarse por el intenso calor.
—Mala idea—La alzo sobre su cabeza y tomando impulso la lanzo contra el suelo, ella cayó casi veinte metros hasta darse contra el piso generando un cráter, trato de gritar, pero antes de lograr una explosión la rodeo aplacando el sonido. Desde su palco Jura tembló suavemente, estaba enfureciéndose más y más…
—Este hombre no pelea a ganar…Pelea a matar—Declaro con voz fúnebre Lyon Bastia, quien a pesar de todo el daño que había recibido se negó a dejar a sus compañeros.
En el campo Prometeo cayo a la lejanía del cráter donde había quedado Chelia, chasqueo la lengua suavemente en fastidio debido a la facilidad del encuentro y se giró hacia Selene y la barrera que ella había creado dispuesto a aplastar a la otra Blendy y acabar con el encuentro, pero en cuanto se dio la espalda…
—¡Arte Secreto del Cazador de Dioses! —Se sorprendió, trato de girarse para defenderse pero un masivo ataque de viento cortando su espalda se lo impidió, cayó sobre sus rodillas gruñendo mientras el ataque le daba de lleno— ¡Reunión Celestial de Nubes!—Sintió su piel abrirse, su espalda quedo desnuda pues el ataque la destrozo. Rugió furioso sintiendo su piel expuesta, pero esto no había acabado.
—¡Maldita! —Se giró hacia ella pero entones ya la tenía delante, abrió los ojos sorprendido ¿Tan rápida era? Y más importante…No tenía ni un rasguño, sus ropas estaban destrozadas pero ella no estaba herida— ¿Cómo?... —
—¡Aullido del Dios del Cielo! —A quemarropa, de su boca surgió el poderoso ataque que rodeo al Titán. Los miembros de su gremio se sorprendieron, había atrapado a Prometeo con la guardia baja y eso era más que obvio, Urano gruño viendo su brazalete notando como la piedra roja brillaba con mucha intensidad.
—¡Bien hecho Chelia! —Yuka ayudaba a Lyon a mantenerse en pie pero ambos celebraron lo acontecido, Jura suspiro suavemente al ver que la chica logro conectar su ataque de lleno.
—¡Bien hecho Chelia mi amor! —Isco estaba ilusionadísimo, sus ojos eran dos enormes corazones mientras veía a la peli rosa quien caía de rodillas aliviada.
—Es una maga sobresaliente, debería considerar hacer una oferta por ella maestro—Inquirió Enzo cruzado de brazos.
—¡Si maestro! ¡Traiga a Chelia-koi! —Secundo Isco con ojos de pura ilusión, a su lado Luka sintió una gota correr por su nuca.
—¿Chelia-koi? Isco creo que nunca le has hablado…—Musito la peli rosa del gremio sin entender la repentina obsesión del tirador con la Slayer.
—¡No sabes lo que es el amor! —Se defendió el mago de re-equipación.
—¿Qué tal te suena eso Jareth? ¿Te gustaría otro Slayer en el equipo? —Con su buen humor usual Ronald le abro a su compañero pero entonces lo noto, el Dragón Slayer estaba muy serio, sus dientes estaban apretados y tenía un rostro tenso—Jareth… ¿Qué pasa? —Le inquirió.
—Algo está mal… ¡Chelia ten cuidado! —Le grito desde su lugar, los Dragón Slayer pudieron sentirlo sus instintos se los decían pero lamentablemente ella no logro entenderlo a tiempo…
—¡Puerta del Inframundo! —En cuanto el grito atronador del Titán llego a los oídos de todos un escalofrió general los recorrió, fuego como nunca antes visto surgió de donde el pelirrojo había recibido el aullido del Dios del cielo, un torrente de fuego que recordaba a Gildarts al liberar todo su poder.
—Esto es imposible…—Se dijo Chelia, le había golpeado con sus dos mejores ataques pero no había parecido suficiente. De entre el torrente camino fuera el Titán, su piel lucia herida pero eso era irrelevante ahora, su cuerpo del torso hacia arriba estaba desnudo mostrando como en su hombro tenía un tatuaje que era el símbolo Omega con una letra A en el centro representando la letra Alfa griega.
—Muy bien God Slayer del cielo…Ya captaste toda mi atención—Cada paso que daba el suelo se derretía, apretó los puños y todo el fuego se disipo al instante—Y me di cuenta…Puedes curarte—Ella sintió sudor correr por su cuerpo, sentía miedo exhalando por cada uno de sus poros—Probemos que tanto…—Alzo una mano juntando sus dedos medio y pulgar.
—¡Prometeo parad! —Le bramo Helios desde el palco ganándose una mirada de reojo del pelirrojo quien solo sonrió suavemente, chasqueo los dedos y un torrente de fuego cubrió por completo a la God Slayer.
—¡Recupérate! —Le ordeno volviendo a ella, era un espectáculo macabro la piel de la joven estaba totalmente quemada y lentamente se regeneraba, en cuanto volvió a su estado natural el fuego la rodeo de nueva cuenta y de un alarido fue acompañado.
—¡Deben detener esta pelea! —Grito Jura, no podía creer el salvajismo del que el Titán de fuego era capaz.
—¡Urano debéis hacer algo va a matarla! —Helios estaba fuera de sí, no pudiendo creer lo que su amigo estaba haciendo.
—¡Silencio Helios! —Lo miro severamente—Déjalo que haga lo que deba hacer…—El platinado gruño apretando sus puños, Leto a su lado tomo su mano tratando de calmarlo.
Mientras tanto Selene y Chelia fungían como meras espectadoras, la Blendy tenía los ojos llenos de lágrimas al ver como su prima era torturada pues cada vez que su piel se regeneraba la volvía a incendiar para gozo de su retorcidamente.
—¡Quita esta barrera! ¡Quítala! ¡Quítala! ¡Quítala! —Le gritaba una y otra vez, Selene estaba en shock y no se movía.
—Prometeo…Tu…—Trato de decir más pero las palabras se quedaron atrofiadas. Esa sonrisa cruel, esos ojos llenos de odio, esos ataques brutales y sin piedad…No, ese no era su amado. Se mordió el labio con impotencia y corrió traspasando su barrera, corrió hacia el después abrazándolo por el costado el titán se giró viéndola sin entender—Detente…—Murmuro en un tono apenas audible.
—…Suéltame titán de la Luna—Inquirió molesto, ella solo se le abrazo más fuerte.
—Por favor…detente…. —Le suplico de nueva cuenta.
—Dije… ¡Que me sueltes! —Entonces alzo su mano listo para golpearla, ella alzo el rostro viéndola y notando algo que no había notado antes…ella estaba llorando, su mano se detuvo antes de tocarla y gruño sonoramente—Suéltame…ahora—Le pidió con voz más templada.
—Ya ganamos…Por favor, detente—Le miro suplicante, el solo rodo los ojos y alzo la mano acercándose a su rostro.
—No ganamos hasta que el enemigo muera…—Miro de reojo a la Blendy que ya no podía con su propia alma, sus ojos estaban rojos pues había llorado cada vez que su piel era herida pero las lágrimas se habían evaporado por cada flamazo y ahora solo estaba tirada contra el suelo de rodillas apenas y pudiendo mantenerse.
—Ya no puede ni levantarse, déjala ya, no vale tu tiempo…—Le tomo las manos intento que no atacara de nuevo, buscando apaciguar su ira con amor.
—…La dejare—La albina suspiro suavemente, todo había terminado— ¡Cuando muera!—Alzo su mano chasqueando los dedos y un torrente de fuego surgió de nueva cuenta listo para acabar con la maga que ya había recibido siete veces ese cruel castigo.
—¡No, Chelia! —Fue el grito masivo, la Slayer sintió el fuego acercarse listo para consumirla, no le quedaba energía para regenerarse si ese ataque le daba estaba más que muerta, cerro sus ojos esperando lo peor pero nunca sintió el abrazador golpe de las llamas.
—… ¿Cómo? —Sintió entonces un brazo rodearla de la cadera y como su cuerpo se apegó a un pecho claramente masculino. Abrió sus ojos lentamente notándolo al fin: Cabello azul—Imposible…—
Prometeo estaba impaciente, su fuego se disipo rápidamente y entonces noto algo que no había sucedido con anterioridad, de donde su torrente de fuego surgió una gran cantidad de vapor causando que frunciera el ceño, eso definitivamente no era obra de Chelia.
—¡Detente! —Fue un grito masculino, cuando el fuego y el vapor se disiparon logro verlo: Jareth Poseidra de Real Deal abrazaba a la pelirrosa de la cadera con la mano derecha, su mano izquierda estaba alzada pero terriblemente quemada al igual que su pierna del mismo lado.
—Maldito dragón entrometido—Arrugo la nariz alzando su mano listo para continuar con su ataque, el Caballero no se asustó en lo mínimo listo para defenderse de lo que fuese necesario pero al instante que estaba por atacar los grilletes en sus muñecas comenzaron a apretar al tiempo que sus poderes se vieron mermados—Urano…—
En el palco de su gremio el líder Titán tenía su mano alzada usando su poder para contener el que se había liberado en el pelirrojo, gruño y entonces los ojos del joven volvieron a su color usual, su expresión llena de rabia se calmó.
—Prometeo, ya basta—Suplico Selene de nueva cuenta, el muchacho la vio y alzo una mano limpiándole un par de lágrimas.
—Si…ya…Todo acabo—Giro hacia el referee, aclaro su voz carraspeando—Hey, ese tipo intervino…Descalifica a Lamia Scale—Ordeno más que pedir, el encargado se quedó un segundo pensativo.
—Tiene razón… ¡Por recibir ayuda externa Lamia Scale queda descalificado! ¡La victoria y el pase a la siguiente ronda es de Kami No Kyojin!—La gente de Bosco que apoyaba al gremio grito de emoción, la gente de Fiore no podía creerlo.
—¡Exijo una satisfacción! —Gritaba Ovaba desde su lugar haciendo girar a Yuka también. Por su parte los dos magos de Clase S suspiraron aliviados, a pesar de ello Jura se sintió mal por no haber podido participar por su gremio.
Mientras tanto los magos comenzaron a retirarse, Jareth seguía de pie sin soltar a Chelia que lo miraba sin poder entender en lo mínimo la actitud del peli azul, trago saliva aclarando sus ideas.
—¿Por qué? —Fue lo único que dijo, el de ojos zafiro se giró hacia ella y puso una de sus más suaves y amables sonrisas.
—¿Por qué? ¿No es obvio? —Ella se coloro al instante—Porque…Te amo Chelia…. —Eso fue lo que ella escucho pues en realidad lo que él dijo fue "Porque no podía permitir que te matara"—Ven, te llevare a la enfermería—Se ofreció causando un pánico en la chica que se separó cayendo de pompis al suelo pues no tenía fuerza para seguir en pie.
—¡No! —Chillo sonrojada, la miro extrañado y entonces noto el estado del brazo y la pierna del chico—Tu…—Murmuro suavemente.
—¿Eh? ¿Esto? —Sonrió ocultando el brazo quemado a su espalda—No te preocupes…No es nada, sano rápido—Mintió, le dolía horrible pero no lo iba a exteriorizar.
—Yo puedo ayudarte…—Murmuro apenada, el joven se puso de cuclillas a su lado y le acaricio la cabeza con su mano buena.
—No te preocupes, yo estaré bien—La joven no evito sonreír, el rostro amable del Slayer de agua era algo que le trajo mucha paz.
—Me has perdonado incluso después de cómo te trate…—Junto sus manos.
—Eso no importa…Después de todo, somos humanos…Tenemos derecho a equivocarnos ¿Verdad? —Se levantó entonces con su mano extendida—Vamos, levántate…—
Lo miro a los ojos, esos curiosos ojos azules del mismo color que los zafiros. No evito sonreír también y extendió su mano.
—Si…Jareth-kun…—
Mientras tanto en el palco de Real Deal los miembros del equipo principal discutían los eventos recién acontecidos, en una esquina sus magos de Clase S hablaban relajados.
—Bueno, como siempre Once se hace el héroe—Rio por lo bajo Iker.
—Ha roto muchas reglas—Se quejó Enzo, ambos después miraron con duda a su líder quien estaba extrañamente serio.
—Muy bien, van veinte minutos que no dices algo estúpido… ¿Qué pasa contigo Siete?—Hablo el Caballero número uno.
—Es que…—Trago saliva, se veía muy frustrado—… ¡Ya no podre enfrentar a Jura! —Soltó al tiempo que hacia un mohín totalmente infantil, todos en el palco se le quedaron viendo sin creerse lo que dijo.
—¡Ronald! —Fue el grito masivo seguido de muchos reproches.
—¡Es cosa de magos santos! —Se quejó el moreno cruzando de brazos como un niño haciendo un mega puchero. El regaño hacia el Caballero siete fue cortado cuando por la puerta entro un herido Jareth, quien solo puso un rostro de culpa por las miradas serias que le dirigieron.
—Bien hecho, ahora tendremos una multa—Fue el primero en hablar Serge, Jareth bajo la mirada.
—Lo que hiciste fue tonto e impulsivo Jareth—Siguió Iker.
—Ven acá para que te arregle ese brazo—Su hermana Luka lo jalo de la mano buena sentándolo y tomando el botiquín—No podrás pelear así ¡Pero querías ser el héroe! —Los regaños no paraban.
—Lo siento…—Fue lo único que murmuro, luego todos esos rostros "enojados" se volvieron cálidas sonrisas.
—¿Por qué? ¿Por salvar a una pobre chica de morir? —El cuatro se recargo en una pared mientras cerraba los ojos de forma suave.
—¿O por hacer honor a nuestro gremio? —El más viejo le hablo en ese tono relajado suyo que hacia saber que no estaba en problemas.
—Lo hiciste muy bien hermanito—Murmuro la pelirrosa, el muchacho suspiro de alivio pero al instante todas las miradas se dirigieron al amante de las reglas.
—…Hiciste lo mejor—Fue lo único que murmuro mientras veía desde el barandal el centro de la arena, todos se sorprendieron a sobremanera ¿Quién era ese y que había hecho con Enzo? Ronald se paró a su lado con una sonrisilla en labios.
—Haz cambiado, te volviste blando—Se "burlo" mirándolo de reojo, Fernández lo miro por el rabillo del ojo.
—A veces es bueno no ser tan estricto, tú sabes el honor y—Fue cortado de golpe.
—Lo dices solo porque con Jareth lastimado podrás pelear ¿No, perra? —Le acuso con las cejas alzadas, el de la cicatriz solo hizo una mueca burlona— ¡Maldición lo sabía! —Le dio un golpe al hombro, pero no de manera enojada.
Mientras tanto Jareth veía como su mejor amigo estaba en una esquina, se mordió el labio suavemente y le llamo.
—Isco ¿Qué pasa? —Cuestiono dudoso, desde que llego no le había dirigido la mirada.
—Jareth…—Giro el cuello como si estuviera poseído— ¡Mal amigo! ¡Roba novias! —Le grito, el peli azul se puso pálido.
—¡Isco no es lo que crees! —
—¡Rival del amor! —Re-requipo entonces un par de armas apuntándole.
—¡Isco baja eso! —Le regaño Luka.
La puerta se abrió y cerró de golpe, todos miraron como un muy pálido maestro Florence entraba al lugar tomaba aire y buscaba desesperado donde sentarse. Rápidamente Serge le proveo un asiento sin entender que le sucedía, el mayor se limpiaba el sudor con un pañuelo de fina bordura.
—¿Qué pasa maestro? —Cuestiono el Cerceras, sorprendido del estado de shock en su maestro.
—Me han comunicado como será nuestro castigo por los actos de Jareth—Inquirió, todos tragaron saliva—Por el simple hecho de intervenir nos cobrarían una multa y un encuentro de castigo…Pero debido a la ayuda que Enzo y Ronald al defender a todo mundo en la batalla pasada solo nos multaran con doscientos mil Jewels—Todos se extrañaron, eso no era tan malo.
—Bueno eso es poco, cooperamos y se acabo—Ordeno el moreno de Joya pero el maestro alzo una mano pidiendo calma y llamando su atención de nuevo.
—Pero la maestra de Lamia…—
Karim: Flashback.
El maestro de Real Deal discutía con los encargados del torneo quienes ya habían llegado a un acuerdo con él, suspiro relajado todo parecía en orden…Hasta que la puerta se abrió y una mujer bajita y arrugada entro al instante se reconocieron los maestros mutuamente.
—¡Florence mi amor! —Grito de golpe la mujer, el de Pergrande pego un grito al cielo.
—¡Por el sagrado primer Maestro! —Casi salto por la ventana pero su poco autocontrol restante se lo impidió.
—Y pensar que ese mozalbete que se atrevió a intervenir en el encuentro era de los tuyos, venia aquí dispuesta a pedir su lugar en el torneo, pero si es por ti…Una cita puede arreglarlo, guapetón—Le cerro un ojo, el maestro de Real Deal trago saliva.
—… ¿Cuántos millones quieres a cambio de no tener que salir?... —
Karim: Fin del Flashback.
Los Caballeros tenían rostro de que contenían la risa, todos hasta los más serios como eran Iker y Enzo intentaban no estallar a carcajadas por lo que decía su viejo maestro, el hombre miro al Poseidra.
—Jareth-kun generalmente no te castigaría y hasta te premiaría por tus acciones…Pero como tengo que ser yo el castigado te quitare la mitad de tu salario por este semestre—El muchacho lejos de quejarse solo asintió varias veces.
—Está bien maestro, después de todo vivir con doce millones por semestre me parece excesivo—En el instante que dijo eso los ojos del maestro se abrieron de par en par. En las frentes de todos a excepción de Ronald enormes venas de frustración crecieron.
—¿A él le paga doce, Maestro? —Iker murmuro en tono fúnebre pues siendo de los más antiguos a él le pagaban once.
—Al novato le pagan más…—Serge Mathaus fue el siguiente pues a él le pagan solo ocho a pesar de ser un criado en el Gremio.
—Increíble la preferencia…—Enzo Fernández fue ahora, el recibía diez millones por semestre a pesar de ser de las estrellas y el que malditas sea destruía menos.
—¡A mí solo me pagan seis! —Se quejó la peli rosa apretando las vendas de Jareth con demasiada fuerza ¡Maldita discriminación por ser mujer!
—¡¿Seis?! ¡A mí solo tres! —Isco fue el último en quejarse, que terrible era ser el novato.
—A mí me pagan uno y soy feliz—Decía Karim muy relajado, era un gato y aparte le quitaba todo a Jareth así que no se preocupaba mucho por el dinero.
—A mí todo me vale, yo recibo diecisiete—Ronald soltó una carcajada pues sabía bien que era el mejor pagado del gremio.
—¡Maestro queremos un aumento! —Fue la protesta colectiva, el mayor solo se ajustó los lentes con un dedo y se preguntó:
—… ¿Qué le hice gran maestro? ¿Qué? —Imploro a los cielos el pobre Florence.
