ADVERTENCIA: CAPÍTULO CON ALTO CONTENIDO SEXUAL
Umi POV
- ¡¿Qué tú estás qué?! -. Grité sin realmente quererlo, pero la noticia me sorprendió tanto que no pude evitarlo.
- Estoy embarazada, Umi-chan… -. Me repitió Kotori, con una linda sonrisa. - ¿acaso esto no te hace feliz? -. Hizo un puchero.
- Por supuesto que me hace feliz… e-es solo que… e-es muy repentino… -. Suspiré-. Perdón amor, no quise que mi reacción se malinterpretara… -. La abracé -. Me haces tan feliz…-.
- Umi-chan… -. Ella me devolvió el abrazo, pero sus intenciones eran completamente distintas a las mías-. Mmm… ¿está endureciéndose? -. Me miró a los ojos mientras acariciaba el bulto. – me encantas…-. Se mordió el labio, y besó mi cuello.
- E-Espera… ¿n-no deberíamos hablar del bebé en camino? -. Fui callada por sus labios sobre los míos.
- Por esa misma razón hay que aprovechar de hacerlo… ¿no crees? -. Sin darme cuenta, fui acorralada en nuestra cama-. Por favor, Umi-chan~-.
- Y-Yo… -. Suspiré-. Encantada… -. La tomé de la cintura y comencé a acariciar su cuerpo-. No importa cuántas veces te embaraces… tu cuerpo sigue siendo igual de perfecto como cuando te conocí… -. Levanté mi espalda para quedar a su altura-. Eres bellísima… -.
- M-Mou… -. Ella se sonrojó, y desvió la mirada-. E-Está muy duro…-. Dijo, mientras seguía acariciando mi miembro por sobre mis pantalones-.
- ¿Por qué no lo liberas? -. Sonreí.
- S-Sí…-. Cuando ella bajó el cierre de mi pantalón y lo desabrochó, logró ver cuán abultados estaban mis bóxers. – d-debe estar sufriendo de lo atrapado que está…-. A medida que metió su mano entre mi ropa interior, me miró a los ojos, y pude ver cómo mordía su labio cuando logró sacarlo-. E-Está más grande de lo normal… -.
- Lo está… -. Miré mi miembro ahora liberado, y no pude evitar mirar la entrepierna de mi novia-. Kotori… despójate de tu ropa interior…-. Susurré.
- D-De inmediato… -. Ella estaba extrañamente obediente-.
- … -. No pude articular palabra alguna cuando la vi bajar sus bragas y quitarse la falda, quedando expuesta ante mí-. E-Eso… ahora, vuelve a la posición que estabas antes…-. Me acomodé mejor en la cama-.
- ¿A-Así? -. Me preguntó una vez volvió a apoyarse en mis piernas-.
- Frótate… -. Le ordené-.
- … -. Ella solo asintió y comenzó a hacerlo-. A-Ah… -. Gimió una vez su húmedo centro comenzó a friccionar con mi pulsante miembro-.
- K-Kotori… -. La agarré de sus caderas, y comencé a mover las mías para intensificar el roce-. Q-Quiero… quiero hacértelo…-.
- … -. Ella no detuvo sus movimientos, de hecho, sin saber cómo se las ingenió, logró meter mi miembro en su interior sin que yo me diera cuenta-. H-Házmelo… f-fuerte… -. Ella comenzó a mover sus caderas de arriba abajo.
- Kotori… -. Me uní a sus embestidas. Apreté mis dientes y cerré mis ojos ante el placer que estaba sintiendo, pero cuando los abrí… cielos… ella era tan hermosa; su rostro transformado por el placer, su labio siendo mordido, y sus ojos enfocados solo en mí. Sus adorables gemidos me provocaban muchas cosas, cosas que no podía describir.
- M-Mis pechos… -. Ella se deshizo de su blusa y brasier mientras me montaba-. Toca mis… p-pechos… -. Puso sus manos junto a mi cabeza, y aumentó la velocidad de sus movimientos-. ¡A-Ahhh! ¡Umi-chan! -. Gritó una vez puse uno de sus pezones en mi boca, y comencé a frotar su clítoris con mis dedos.
- … -. Mis caderas ya dolían de todo el esfuerzo físico que estaba haciendo, pero no me importaba, la satisfacción que pronto ambas sentiremos valdrá la pena.
Pasó poco tiempo cuando empecé a sentir sus paredes envolver mi miembro, junto a su respiración errática. Aumenté la fuerza con la que le daba desde abajo, provocando que ella gritara mi nombre y me suplicara que fuera más rápida… más agresiva… más bestial. Cambié nuestras posiciones, esta vez ella tenía su espalda pegada al colchón mientras yo ponía sus piernas sobre mis hombros, y la penetré nuevamente, pero esta vez, con fuerza y nada de delicadeza.
Ella abrió sus ojos ante la nueva sensación; mi miembro alcanzó un punto nunca alcanzado. Ella abrió su boca para seguir articulando mi nombre; sus manos se aferraron a sus propias piernas; sus paredes me apretaban deliciosa y dolorosamente, creo que ya está por venirse, pero yo no estoy ni cerca de venirme.
- Perdóname… p-pero c-creo que… ghh… t-tardaré un poco en venirme…-. Dije, mientras ella comenzaba a convulsionar debido a su orgasmo, el cual no acabaría por un tiempo.
- ¡U-Umi-chan! -. Gritó al jadear con fuerza debido a que yo continuaba con mis ministraciones. - ¡D-Detente! ¡N-No puedo… más! -. Dijo, pero su expresión y la forma en que su cuerpo lo disfrutaba me decía "no pares".
- Kotori… Kotori… Kotori… -. La miré a los ojos, leves indicios de lágrimas se asomaban en ellos; su lengua estaba levemente afuera, sus piernas temblaban y su agarre en mi ropa fue brutal. – Te amo… -. Le dije, pero nunca me esperé a que ella reaccionara de la forma en que lo hizo-. ¡¿Kotori?!-.
- M-Mala… -. Ella intercambió los papeles, y volvimos a nuestra posición inicial, pero esta vez, ella me hizo penetrarla en un lugar que no habíamos intentado… su ano.
- ¡E-Espera! ¡Te dolerá! -. Le dije, pero a ella no le importó-.
- Solo… s-solo… dame duro… ahí…-. Dijo, insertando poco a poco mi pulsante miembro entre sus paredes. – a-ahh…. -. Ella arqueó su espalda un poco, pero debo admitir, se sentía fantástico.
- ¡K-Kotori! -. Apenas me vi posicionada, comencé a embestirla desde abajo, pero nunca me esperé que ella comenzara a masturbarse mientras lo hacíamos. La vista era tan… tan sexy, y me excitaba tanto que no pude contenerme más-. ¡KOTORI! -. Grité, metiendo dos de mis dedos en su centro.
- ¡Ahhh! -. Ella gimió con fuerza mientras frotaba su clítoris-. ¡Umi-chan! -. Sentí todo su cuerpo comenzar a hacer presión en mí, esta vez, me vendría junto a ella-. M-Más rápido… ¡más fuerte! -. Su cabeza la inclinó hacia atrás. - ¡MÁS! -.
- … -. Con las fuerzas que me quedaban, la embestí con fuerza, sintiendo cómo mi miembro era dolorosamente apretado. – Kotori… -. Terminé teniendo mi orgasmo… y me fui dentro de ella.
- ¡Umi-chan! -. Ella gritó mi nombre una vez más, y cuando sentí mi miembro y dedos ser apretados con fuerza, más las convulsiones de sus piernas, supe que ella había acabado.
A los pocos minutos después logramos recuperar nuestro aliento; ella me miraba con ternura; nuestras manos estaban entrelazadas, y mi mano libre se dirigió a su vientre, acariciándolo en el proceso. No podía creer que ya fuera a tener otro bebé… bueno, sí era posible después de las incontables veces en que lo hicimos sin protección. Tan solo me alegra saber que esta vez, el bebé nacerá en un ambiente mucho más maduro, y no sufrirá lo que Asahi. Miro detenidamente los hermosos ojos de la mujer que amo, y me pregunto, ¿qué hice para ser tan afortunada?
- Te amo… -. Le susurré.
- Yo también…-. Ella se acercó a mí, y besó mis labios.
- ¿Cómo la llamaremos? -. Pregunté, ganándome su confusión-. Creo que será niña… -. Sonreí.
- ¿También lo crees? -. Aquellas palabras alegraron mi corazón-. La verdad, yo también creo que será niña… -. Puso su mano sobre la mía en su vientre-. ¿Cómo la llamaremos? -.
- Miyu… -. Dije, sonriendo ante el nombre de mi futura hija-. Sonoda Miyu…-.
- Miyu-chan…-. Kotori volvió a acariciar su vientre, esta vez, con una hermosa sonrisa.
- ¿Cómo crees que será? -. Pregunté.
- Mmm… - se quedó pensando unos segundos -. No importa cómo sea… -. Me miró con una sonrisa-. Porque sé que será hermosa y fuerte, al igual que su madre… -. Juntamos nuestras narices, y reímos ante nuestro comportamiento infantil.
Los días siguientes pasaron en un abrir y cerrar de ojos, y los síntomas de Kotori se iban notando poco a poco; en este tipo de casos agradecía el poder estar a su lado, incluso pedí un tiempo de vacaciones con tal de poder cuidar de mi hermosa novia, y la madre de mis hijos.
Al igual que las náuseas, mareos y antojos, los cambios de humor drásticos y lo intolerable que a veces podía ser, algunas veces me sacaba una sonrisa, porque sabía que era parte del proceso; por otro lado, alguno que otro moretón me dejó, y pasaba cuando no llegaba a la habitación con la comida que ella quería. Algunos podrían decir que es divertido e incluso gracioso, pero déjenme decirles, no tiene ningún chiste recibir un zapato volador en el abdomen cuando estás abriendo la puerta.
- Umi-chan~, ¿dónde está mi jalea? – me dio un escalofrío el sentir su voz tan cerca.
- Y-Ya casi está, amor… -. Le respondí lo más tranquila posible.
- Más te vale~-. Dijo, y sentí sus pasos alejarse.
- Uuff…-. Inhalé profundamente, y luego solté el aire.
Una vez tuve todo listo en la bandeja, me dirigí a su habitación a paso veloz, sería peligroso si la dejaba esperando por más tiempo. Ella ya estaba instalada en su cama, viendo televisión. Me dirigí silenciosamente hacia ella, y puse la bandeja junto a ella, lo cual llamó su atención.
- Gracias~ -. Dijo, depositando un beso en mi mejilla. - ¿comerás conmigo? -.
- No hay nada que se me antoje por el momento, quizás almorcemos juntas… pero ahora no tengo hambre… -. Dije lo más casual posible.
- Mmm… -. Llevó su atención hacia el plato con jalea-. ¿Qué harás de almuerzo? -.
- Nozomi me ayudará a preparar algo ya que viene de visita… -.
- ¿Nozomi-chan? ¿Por qué vendrá? -. Frunció el ceño.
- E-Ella cuidará a Asahi mientras tú y yo vamos a controlarte con la matrona hoy, ¿recuerdas? -. Dije, nerviosa.
- Oh… -. Bajó la mirada-. Sí, ya recordé… -. Supongo que se puso celosa por un momento.
- Bien, entonces iré a ver qué está haciendo Asahi… -. Sonreí, recibiendo un tirón de mi ropa-. ¿Qué pasa? -.
- Bésame… -. Demandó, e hice lo pedido-. Otra vez… -.
- Kotori… -.
- Por favor… -. Desvió la mirada-. Solo una vez más… -.
- … -. La besé nuevamente, intentando comunicarle a través del beso que todo estará bien-. Te amo… -. Susurré en su oído.
- Yo también… -. Chocamos nuestras narices, y me marché de la habitación.
Me dirigí al cuarto de Asahi para ver qué hacía, y cuando vi que dormía no pude evitar sonreír ampliamente. Él se ha comportado muy bien últimamente, lo que realmente me alivia pues así puedo cuidar tranquila a Kotori. Nuestro pequeño ya camina, pero aún le cuesta un poco, lo que es normal a su edad; cada vez que lo hace debe agarrarse de una silla pues da un par de pasos y se cae; pero al menos ya no gatea.
Arropé a mi hijo, besé su cabeza, y me dirigí a la cocina. Cuando abrí el refrigerador comencé a revisar los posibles ingredientes que usaría según la receta que busqué en internet; el problema no era el que yo no pudiera cocinar, sino que simplemente no pude realizar el plato, es algo difícil y las veces en que lo intenté no me quedaba como lo deseaba; por la misma razón, Nozomi vendrá a ayudarme. Ella al principio me preguntó el porqué mi insistencia con aquel platillo, a lo cual le respondí: Kotori me lo pidió.
Recibí un mensaje de Nozomi avisándome que llegaría en unos minutos. Chequeé que la casa estuviera en buenas condiciones y que realmente se notara que la limpié. Aproveché de ver si Kotori necesitaba algo más, pero me encontré con que se había dormido con la bandeja sobre sus piernas. Entré nuevamente lo más silenciosamente posible, saqué la bandeja y la puse sobre uno de los muebles; apagué la televisión, y la acomodé para que siguiera durmiendo.
- Umi… chan…. -. Susurró mientras dormía, a lo cual sonreí.
Besé su cabeza, y me alejé de la habitación con la bandeja en mis manos. Cuando me iba hacia la cocina, escuché a alguien golpear la puerta; cuando verifiqué de quién se trataba, abrí la puerta.
- Buen día, Umi-chan… -. Me saludó Nozomi.
- Gracias por venir, Nozomi… -. Le di un corto abrazo y la dejé entrar.
- ¿Y Kotori-chan? -. Preguntó una vez entró por completo.
- Está durmiendo -. Contesté con una sonrisa al recordar su rostro adormecido.
- ¿Ha sido muy difícil el proceso? -. Me preguntó, poniendo una mano sobre mi hombro.
- Si te soy sincera, lo ha sido-. La miré seriamente -. Pero no le quita la emoción que siento cada día que la veo despertar a mi lado, sabiendo que dentro de ella está creciendo mi bebé…-. Dije con una sonrisa.
- Ya veo… -. Ella sonrió, y apretó levemente mi hombro -. Elicchi envía saludos, dice que lamenta no poder venir, pero tú sabes cómo son las cosas a veces… -.
- ¿Consiguió trabajo? -. Pregunté, expectante a su respuesta-.
- Sí, por la misma razón está como loca adaptándose a los horarios y procesos… -. Rio.
- Pensar que consiguió trabajo tan rápido, creo que eso nunca ha pasado… -. Reímos en conjunto-.
- Eso pasa porque mi Elicchi fue una de las mejores… -. Infló su pecho con orgullo-.
- ¿Y qué hay de ti? -. Preguntó.
- Yo aún no quiero buscar trabajo, me tomé un tiempo de descanso luego de todo lo que ha pasado, además, me ha permitido disfrutar de tiempo para mí… -. Dijo, con una amplia sonrisa-.
- Me alegra oírlo… -.
- ¿Te parece si vamos a la cocina? -.
- Por supuesto… -. Y nos dirigimos allí.
Cada vez que pasamos tiempo juntas, a solas, no puedo evitar recordar cómo eran las cosas al principio; Eli aún apegada al pasado, Nozomi sufriendo por la densidad de su mejor amiga y el amor de su vida; pasaron tantas cosas durante este último tiempo que no puedo creer que estemos aquí, como si nada hubiera pasado.
- ¿Sabes? -. Ella rompió el silencio que se había formado-. Hay veces en que… cuando sueño, recuerdo el día en que Elicchi te desafió a elegir entre ella y Kotori-chan… -. Suspiró, a lo que la miré atenta.
- Nozomi… -.
- Recuerdo lo mucho que sufrí viéndola observarte desde lejos, con un brillo especial en sus ojos… -. Dejó de cortar las verduras, y me miró a los ojos-. Pero… ¿sabes? En el momento en que me miró por primera vez, con el mismo brillo en sus ojos con que lo hacía contigo… ¿cómo crees que me sentí? -.
- ¿Por qué estás trayendo este tema ahora? -. Estaba confundida, no sabía a qué quería llegar.
- Me sentí confundida… -. Susurró-. Porque incluso después de algunos meses en que comenzamos a salir, yo seguía pensando que ella lo hacía por lástima… -. Se cruzó de brazos, como si intentara protegerse-. Incluso… muchas veces llegué a odiarte… -.
- … -. Aquella confesión me sorprendió bastante, aunque a la vez no tanto.
- Pero… no podía seguir culpándote… -. Suspiró-. Así que tomé la decisión de encararla en ese entonces… -. Sonrió-. Salió mejor de lo que esperaba, pero aún había inseguridad en mí… -. Me miró a los ojos-. Pero eso fue hasta ayer… -. Comenzó a llorar-. Verás… E-Elicchi… e-ella… -. Me mostró su mano, y fue ahí cuando me di cuenta de lo que estaba pasando-. Me pidió matrimonio… -. Una hermosa sonrisa adornó su rostro.
- ¡Felicidades! -. La abracé sin pensarlo.
- Lamento haberte asustado… Umi-chan… -. La escuché decir-.
- Descuida, debo admitir que estaba confundida por la forma en que comenzaste a hablar… -. Suspiré aliviada-. Pero me alegra que solo sea eso…. -.
- Lo lamento… -. Me sonrió-. No pensé que el decírtelo de esta manera fuera a ser problemático… -. Me sacó la lengua-.
- Pues lo fue…-. Le di un pequeño golpe en el brazo-. Debes trabajar con tu inseguridad, Nozomi… -. Sonreí-. Ella te ama, lo puedo notar por la forma en que te mira mientras tú no estás atenta…-. Su sonrojo me hizo sonreír-. Se feliz con ella… -.
- Lo seré… -.
Luego de aquella emotiva conversación, continuamos cocinando. Al poco tiempo después, sentí unas manos rodear mi cintura, a lo cual me sobresalté.
- Perdón por asustarte, Umi-chan… -.
- Kotori…-. Suspiré en alivio-. Mala… -. Me volteé y la besé-. ¿Pudiste descansar? -.
- Sí… -. Me sonrió -. ¿Y Nozomi-chan? -. Miró a su alrededor-.
- Está con Asahi… -. La abracé, y apreté un poco-. Kotori… -.
- ¿Mmm? ¿Qué sucede? -. Me miró confusa-.
- Necesito decirte algo esta noche… -. La miré directamente a los ojos, perdiéndome en ellos.
- Mmm… está bien, pero me dejarás con la duda todo el día… -. Hizo un adorable puchero-.
- Sé paciente, amor… -. La besé nuevamente-. El almuerzo está casi listo, así que sé paciente, ¿sí? -.
- Por ti, siempre… -. Reí ante su comentario, si tan solo supiera que no ha sido nada paciente respecto a otras cosas.
Nozomi no quiso quedarse a comer con nosotras porque Eli estaría por llegar del trabajo; a pesar de que insistimos, cuando nos amenazó de agarrar nuestros pechos si no desistíamos, llegamos al acuerdo de que otro día almorzaríamos juntas.
La tarde pasó rápido entre películas y una que otra siesta. Kotori, al estar embarazada, se cansa más rápido de lo usual así que es entendible. En una de sus siestas, aproveché de llevarme a Asahi a dar un paseo por el centro; aún había luz de día, así que no habría problema. Dejé una nota sobre la mesa para cuando Kotori despertara y no nos viera.
La verdad, el verdadero propósito de esta salida era poder comprar algo en específico, y no estoy hablando de un anillo, eso lo tengo guardado desde hace mucho tiempo… pero con todos los acontecimientos, nunca pude hacerle esa propuesta. Asahi miraba curioso todo lo que pasaba junto a nosotros, incluyendo animales y personas. Cuando llegamos a la florería, le pedí a la asistente que me preparara un gran ramo con dedicatoria. Ella me sonrió y se demoró lo menos posible en preparar aquel ramo. Una vez con el ramo listo, me dirigí a la pastelería para comprar un pastel de queso, ese que a Kotori tanto le gusta. Debo admitir que me fui algo cargada, pero debía agradecer que uno de los asistentes se ofreció a llevar el pastel a mi casa, así no correría el peligro de que mi hijo se cayera mientras lo cargaba.
Llegamos a casa unos minutos después, entré y me encontré a Kotori con los brazos cruzados y un mohín, al parecer estaba molesta. El asistente de la pastelería me miró y le indiqué que dejara el pastel sobre la mesa más cercana; cuando lo hizo, le di un poco de propina, y con un "gracias", se marchó. Dejé a nuestro hijo en el sillón, indicándole que no se moviera por unos segundos. Me dirigí a Kotori, quien ya había visto el ramo de flores.
- ¿Para mí? -.
- Por supuesto… ¿para quién más? -. Me reí ante su puchero-. Te amo… -. La besé.
- ¿Trajiste pastel? -. Sus ojos brillaron-.
- Sí…-.
- ¿De queso? -.
- Tu favorito… -. Junté nuestras narices, y luego recibí un apasionado beso.
- ¡Gracias! -. Corrió hacia el pastel.
- Bueno… me lo esperaba… -. Suspiré-. Vamos Asahi, te llevaré a tu habitación… -.
Kotori POV
Cuando Umi-chan se dispuso a hacer dormir a nuestro hijo, me quedé sola en la cocina, pensando el porqué llegó de esa manera. No es que ella no sea atenta ni nada de eso, solo que siento que la intención es diferente. No tuve mucho tiempo para deducir sus planes porque ella llegó y se sentó junto a mí. Su enorme sonrisa y sus cautivantes ojos ponían mi cuerpo entero a temblar, realmente, esta chica me vuelve loca.
- Kotori… -. Me sobresalté al escuchar su voz tan repentinamente.
- ¿Q-Qué sucede? -. Titubeé.
- Tengo algo preparado para ti… -. Se acercó a mí, y besó mis labios-. Perdóname por no haberlo hecho antes… perdón que esta no sea la mejor manera… pero ya no puedo esperar más… -.
- ¿Umi-chan? -. Estaba confundida-.
- Cierra los ojos… -. Susurró a mi oído.
- B-Bien… -. Hice lo pedido-.
- No los abras hasta que yo te diga… -.
- S-Sí… -.
Escuché sus pasos alejarse de la cocina, a lo cual me confundí. Así pasaron alrededor de cinco minutos, y ya estaba comenzando a impacientarme. Justo cuando estaba a punto de abrir los ojos y salir a buscarla, sentí sus manos sobre mis hombros, lo que me hizo sobresaltar un poco.
- Perdón por eso… -. Rio.
- D-Descuida… -. Seguía con mis ojos cerrados-.
- Kotori… -. La sentí besar mi cuello-. Te amo… -. Luego besó mis labios, a lo cual los abrí gustosa-. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida… -. Siguió besándome-. Gracias por brindarme la felicidad de ser madre… -. Bajó sus labios hasta mi clavícula-. Por la misma razón… quería hacerte una pregunta… -. La sentí apartarse de mí, a lo que comencé a extrañar su calor.
- ¿Umi-chan? -. Me puse nerviosa-.
- Kotori… abre los ojos… -. Al hacerlo, no la vi frente a mí, hasta que bajé la vista-.
- U-Umi-chan…. -. Cubrí mi boca con mis manos al verla de rodillas frente a mí.
- ¿Te casarías conmigo? -. Su sonrisa era galante, y su mirada me devoraba-.
- ¡Sí! -. No necesitaba pensarlo ni razonarlo, he pasado tantas cosas con esta mujer, tantas aventuras y anécdotas; dolores, desamor, alegrías, pasión… y lo más importante de todo, amor-. Sería un sueño hecho realidad ser tu esposa… Umi-chan… -.
- Prometo cuidarte, amarte y defenderte hasta el día en que muera… -.
- El cual espero no llegue nunca… -. Nos besamos, sellando aquel momento.
- Te amo… Kotori… -. Ella me levantó en sus brazos, e hizo que mis piernas rodearan su cintura.
- Yo más… -.
Lo que pasó después no es necesario decirlo, creo que todos lo saben; lo único que puedo decir es… lo que menos hicimos, fue dormir.
~Fin~
Y hasta aquí llegó este fic xD ¡al fin lo terminé! :'D por cierto, haré un Omake revelando el nacimiento del pequeño o pequeña :3 y sería lo último que escribiría de este fic... :'( gracias por su apoyo y enorme paciencia!
