Todos estaban reunidos por el funeral de Sirius, no había tanta gente debido a que toda la comunidad mágica creía que era un asesino fugado de Azkaban y un Mortífago, sólo estaban miembros de la Orden y gente cercana. Harry intentaba contener el dolor que tenía dentro y si no fuera porque Alice le sostenía la mano se habría derrumbado allí mismo, a su lado estaban Draco con Ginny y Ron con Hermione. El sacerdote dijo varias palabras acerca de la vida y lo importante acerca de que merece ser vivida, pero para Harry eran palabras vacías, su único familiar había fallecido y nada lo traería de vuelta.
-Descansa en paz Sirius Black- dijo el predicador y acto seguido el ataúd fue llevado al panteón de la familia Black. Mientras se llevaban féretro Harry vio a la profesora Ming limpiándose las lágrimas de su rostro.
-Profesora...yo...lo lamento mucho. Sirius debería estar con usted, él la amaba, estoy seguro-dijo con voz entrecortada.
-Y yo lo amaba a él, desde el momento en que lo vi me enamoré perdidamente. Fue injustamente apresado y cuando volvió a mi vida creí que ahora tendríamos una segunda oportunidad, pero la vida no siempre es como uno quisiera, tú y yo lo sabemos mejor que nadie. Vine a despedirme de Sirius y también de ustedes-
-¿Se marcha?- preguntó sorprendido.
-No puedo seguir allí, cada rincón del colegio me trae recuerdos. Incluso los más triviales, el año ya casi termina así que no hay problema si me voy-
-Es la mejor profesora de Defensa que hemos tenido ¡No se marche!- le dijo agarrándola como un niño cuando sus padres lo envían a un campamento o internado.
-Eres muy amable Harry, pero dudo que necesites de mis clases. Desde la vez que tuvimos ese pequeño duelo me di cuenta que eres más hábil de lo que cualquier profesor podría imaginar, ya no tengo nada que enseñarte, fue un honor y privilegio haber sido tu maestra. Tal vez pienses que sea cobarde lo que hago, pero debo hacer lo que es mejor para el niño-
-¿Qué niño?- y al ver a su profesora acariciando su vientre entendió -¿Está embarazada?-
La mujer asintió -Íbamos a darles la noticia esta semana, Sirius no paraba de bromear acerca de la reacción de todos, en especial la tuya. Entiendes por qué debo marcharme, estos tiempos no son seguros, acabo de perder al hombre que amo, no podría perdonarme si también le ocurriera algo a mi bebé-
Harry aún estaba en shock por lo que acababa de descubrir, pero entendía los motivos que tenía la mujer para marcharse -Me aseguraré que al niño no le falte nada, se lo prometo. Cuando todo esto termine ustedes podrán irse a vivir a Grimmauld Place, siempre fue el hogar de los Black y su futuro hijo o hija, es y será siempre miembro de la familia, tanto de los Black como de los Potter-
-Eres un buen chico Harry. Tus padres estarían orgullosos- y le dio un beso en la frente antes de irse.
-¿Cómo está la profesora?- preguntó Alice.
-Tiene mucho con lo que lidiar. Es por eso que no volverá- dijo con tristeza.
-¿Va a renunciar al puesto de profesora de DCAO?-
-Ha durado más en ese puesto que la mayoría de sus predecesores. Y tiene otras preocupaciones en este momento- y vio en ese momento a un adulto a quien no conocía dejar unas flores en la puerta del panteón y le daba su pésame a la profesora. Había algo peculiar en ese hombre pero Harry no le dio importancia y se reunió con el grupo.
Los días pasaron rápidamente para Harry y sus amigos. Todos habían sacado excelentes notas, incluso Ron, quien era de los que estudiaba lo mínimo posible, tuvo mas de un "supera las expectativas" y hasta un "extraordinario" en clase de DCAO. Iban a encontrarse con las chicas en el Comedor y justo se toparon con una pandilla de Slytherins liderados por Zabini -Vaya vaya, si es el grupo de tontos-
-Curioso íbamos a decir lo mismo de ti ¿Cuantos "extraordinarios" sacaste este año? Sin contar la materia del profesor Snape obviamente-
-Cállate Malfoy, deberías estar avergonzado de traicionar a tu casa y a los tuyos. Será mejor que empieces a tener más cuidado o podrían encontrar tu cuerpo sin vida en el callejón- le dijo mientras lo miraba a él y hacía un gesto burlón, sabiendo que ese comentario se refería a Sirius.
Harry estuvo a punto de sacar su varita pero el rubio se lo impidió -Domina tus emociones y tu mente Harry- le susurró, en un tono que le recordó muchísimo al profesor Snape y luego se volvió hacia los otros -Nos gustaría seguir con este duelo de ingenio Zabini pero es obvio que estas pobremente armado. Ya continuaremos con esto el próximo año y espero que para entonces mejores tus notas o todos pensarán que eres un Squib que entró a Howgarts sólo porque su papito tiene influencias en el Ministerio- y todos quedaron callados ante ese comentario, incluso los de Slytherin se rieron por lo bajo.
-Esto no ha terminado- les dijo con odio.
-¿De veras? - dijo una voz y cuando se dieron vuelta vieron a las tres chicas.
-Esto es cosa de hombres, no te metas Weasley ¿No deberías estar en una beneficencia buscando ropa decente?-le dijo mirando la túnica gastada que tenia puesta.
La pelirroja se puso a escasos centímetros de él, parecía que iba a atacarlo con su varita que sostenía con firmeza, pero al cabo de unos segundos la guardó en su bolsillo, Zabini resopló mientras sonreía con satisfacción, la cual no duró mucho porque la chica usó su otra mano para darle un golpe de lleno en la cara dejándolo tumbado en el suelo y con pequeños hilos de sangre saliendo de su nariz -Ahora SI se ha terminado- y tomó a Draco de la mano mientras el grupo se marchaba de allí.
-Creo que nunca me gustaste tanto como en este momento- le dijo el rubio.
-Nadie se mete con mi novio excepto yo- respondió dándole un efusivo beso.
-¿A ella no le dices que domine sus emociones?-
-Quisiera verte intentando decirle que se calme. Y ella no necesita cerrar su mente como ciertas personas- le recordó su amigo. Harry quiso contestarle, pero en el fondo sabía que tenía razón.
-Potter, el director quiere verte en su despacho- le dijo la profesora Mc Gonagall.
-Sí profesora-
-Y señorita Weasley, yo le sugiero que domine su temperamento, si no fuera porque el año escolar ya terminó su casa habría perdido muchos puntos y nos hubiera costado la copa de la casa. Espero que entienda que siempre hay consecuencias por nuestras acciones- le dijo en tono serio, ya que seguramente se había enterado de lo que sucedió con la pandilla de Slytherins.
Harry estaba afuera del despacho del director, vio que estaba conversando con alguien por lo que decidió esperar, a pesar de estar del otro lado pudo escuchar sus voces claramente -¿Estás seguro de esto?- dijo la voz de Dumbledore.
-Completamente, me marché una vez, no volveré a hacerlo-
-Entonces supongo que debo darte esta lista de materiales y contenidos para que vengas preparado el próximo año-
-Gracias, en cuanto a lo otro...-
-No, aún no. Es demasiado pronto-
-¿Cuándo entonces?- dijo la otra voz con ansiedad.
-Cuando esté listo. Está pasando por momentos difíciles, tu sabes mejor que nadie las consecuencias de la guerra-
-Lo sé. Bien me marcho, nos veremos en unas semanas-
-Buen verano- y después de escuchar el ruido como a unas flamas, Harry supuso que la otra persona había utilizado la Red Flú de la chimenea del director.
-Harry muchacho, adelante pasa-
-Quería hablar contigo acerca de tu regreso a casa, ahora que Sirius murió te nombró heredero de Grimmauld Place-
-Pueden seguir usándolo como cuartel, siempre y cuando se me permita a mí y a Draco vivir allí-
-Por supuesto, con todas las protecciones que hay allí, no se me ocurre lugar mejor para que estés a salvo. Sin embargo falta un pequeño detalle para mantener la seguridad del lugar, como la casa te pertenece ahora a tí deberemos volver a hacer el encantamiento Fidelio y nombrar a un nuevo guardián de los secretos-
-Confío en usted plenamente señor-
-Agradezco tu confianza. Iremos a ese lugar cuanto antes y reforzaremos las defensas. Se me olvidó decirte que junto con la casa heredaste algo más ¿Kreacher?- y en ese momento apareció el elfo en la habitación.
-Kreacher fue llamado y vino adonde está su nuevo amo- y luego volvió a hablar para sí mismo como si no lo escucharan -Ahora debo servir a un grupo de traidores y sangre-sucias. Mi ama se le partiría el corazón si viera al viejo Kreacher con semejante gentuza, al menos el amo Sirius ya se ha ido para siempre-
-¡Basta Kreacher! ¡Te prohibo repetir la palabra sangre-sucia o que insultes a Sirius!- le gritó luego miró a su director -No lo quiero-
-No quiere, Kreacher debería estar sirviendo a la señorita Bellatrix, la última digna de llamarse Black-
-Debes entender que ha estado conviviendo con miembros de la Orden desde hace rato. Si lo liberaras podría contarle cosas importantes a los Mortífagos y a Voldemort-
-Yo...puede quedarse con nosotros siempre que prometa comportarse-
-Lo hará si se lo pides-
-Kreacher, puedes seguir viviendo en Grimmauld Place, pero no vuelvas a hacer esos comentarios acerca de mis amigos o de tu anterior amo-
-El amo manda y Kreacher obedece- dijo de mala gana -¿El amo desea otra cosa?-
-No, eso es todo. Puedes volver a casa- y el elfo hizo un gesto, que pasaba por un intento de reverencia y desapareció de allí -No me siento cómo con lo de "amo"- dijo recordando a su amiga Hera.
-Puedes pedirle que te llame como quieras. Aunque la verdad los elfos se sienten más cómodos así-
-¿Puedo retirarme señor? Quisiera pasar los últimos momentos con mis amigos-
-Claro adelante-
Remus Lupin se encontraba en el bar conocido como "cabeza de puerco", famoso por sus económicos precios y clientes de cierta clase. Le hizo una seña al cantinero, quien volvió a llenarle el vaso y antes de que se fuera agarró la botella -Puedes dejarla, te ahorraré tiempo-
-¿Problemas con alguna mujer?-
-Ojalá así fuera, sería más sencillo- respondió mientras bebía otro sorbo.
-Nunca es sencillo cuando se trata de mujeres, créame- le dijo y se fue a atender a otro cliente.
-¿Tuviste un mal día?- le dijo una voz femenina y cuando giró el cuello, vio a la mujer lobo que había estado en el ataque meses atrás.
-Eres tú ¿Qué haces aquí?- preguntó sorprendido y pensando si había un ataque en camino o algo parecido.
-Buscando trabajo, pero por lo visto no andan buscando camareras-
-¿Qué, el trabajo de mortífago ya no paga tan bien?-
-Desde esa noche no he vuelto a ninguno de ellos-
-Tal vez alguien necesite un perro guardián para su casa- dijo hablando más por el alcohol que por otra cosa. La mujer lo miró de mala gana y se fue de allí. Al cabo de unos momentos le pareció ver la imagen de su amigo fallecido a su lado "siempre supiste como tratar a las mujeres lunático, en especial a una que necesita ayuda y está sola"
Lupin se refregó los ojos y ya no había nadie allí y supo que había cometido un error. La encontró hablando con un sujeto que tenía toda la pinta de ser un delincuente -Claro, puedo conseguirte un lugar donde quedarte, por supuesto que siempre hay un precio que pagar- le dijo en tono sugestivo, cosa que lo enfureció y se interpuso entre ellos.
-¿Oye que crees que haces?- le dijo el desconocido.
-La dama ya tiene planes. Lárgate-
-¿Y sino qué? -
-No te lo recomiendo- le respondió y antes que pudieran pelear la chica lo agarró del brazo y se fueron de allí antes que la cosa se descontrole.
-¿Acaso quieres que te maten?-
-Yo iba a preguntarte lo mismo, era obvio lo que ese tipo iba a hacerte-
-¿Y a tí que te importa?-
-Lamento lo que dije antes. Mi mejor amigo acaba de morir y no aún lo estoy procesando, si necesitas trabajo y un lugar donde quedarte puedo ayudarte-
-¿Y qué quieres a cambio?- le preguntó con desconfianza.
-Que me prometas que no volverás a este lugar ni con la gente de Greyback-
-¿Por qué te preocupas por mí?-
-Porque he estado en tu lugar, solo y sin nadie que entienda lo que es llevar una bestia adentro. Si no fuera por mis amigos hubiera terminado en un camino oscuro del que nunca hubiera retornado ¿Cómo te llamas?-
-Elizabeth, pero prefiero que me digan Lizzie ¿Y tú?-
-Remus Lupin- y le estrechó la mano pero fue más un saludo cariñoso en vez de un apretón de manos.
Nuevo capi, prometo que en el proximo habrá mas accion ;)
