°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 38: Yo soy imbécil y él idiota, que manada mas ideal °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Quiero saber porque mierda hago esto. La verdad es que no tenía idea, la verdad es que si no fuese por Taylor no estaría aquí ahora, una parte de mi quería hacer esto, pero el miedo fue más grande que mis ganas y simplemente no lo hice… pero aquí estoy, y todo porque Taylor es demasiado perceptivo, y consiguió convencerme de hacerlo, a pesar de que aun no sé si es buena idea, a pesar de saber lo mucho que lo iba a extrañar, a pesar de saber que de una manera u otra iba a terminar arrepintiéndome.
Habíamos llegado a San Diego, admito que durante el viaje estuve en silencio, con mi mente perdida en los bosques de la reserva rogando porque no pasara nada cuando los vampiros italianos llegaran, la conversación con mi madre y con Jacob me daba vueltas en la cabeza, aunque lo mas bizarro era que la conversación con Edward también lo hacía, él era un mugroso chupasangre que se las daba de sabelotodo, pero me sentí realmente bien al poder hablar con él, tanto así que deseé volver a hacerlo antes de tener que irme, no sabía el porqué Edward Cullen me daba la confianza para tenerlo de confesor, quizás porque todos me decían que a pesar de leer los pensamientos ajenos se mantenían en silencio y respetaba tu intimidad… aunque la razón del porque quería hablar con él era irritante, el puro hecho de tenerle confianza a una sanguijuela ya me preocupaba.
Taylor me llevó abrazada todo el camino, acariciando mi cabello, besando mi frente o la coronilla de mi cabeza, jugando con nuestras manos entrelazadas o jugueteando conmigo a adivinarle la forma a la nube, el juego más infantil que se le ocurrió, pero el que más me hizo reír, él siempre se comportó de la forma en la que me gusta que se porten conmigo, pero mi cabeza estaba demasiado enredada como para disfrutar al 100% sus caricias. Fueron doce horas hacia San Diego entre las cuales me las pasé pensando o riendo con Taylor cada vez que él decía algo para hacerme reír, mentalmente le agradecí sus intentos por animarme.
Había pasado una semana desde que volví y mi vida había retomado su rutina, las mañanas y tardes trabajando en la cafetería, luego compartiendo un tiempo con Loreto en el departamento, ella no dejó de molestarme porque finalmente había aceptado darle una oportunidad a Taylor, de hecho, la frase "te lo dije" se había vuelto su preferida últimamente. Mi costumbre por las noches: iba a las clases de Taylor, algunas veces volvía a mi pieza, otras me quedaba con él en su departamento, el cual estaba en el segundo piso del edificio donde tenía su gimnasio. Yo me daba cuenta de mi estado de ánimo, el cual no era el mismo de antes, pero intentaba ser lo más normal posible, la angustia en mi pecho era causada por el conocimiento de que el tiempo se acababa y que pronto los Volturis llegarían a la Push provocando posiblemente un enfrentamiento, donde podría morir mucha gente que conocía y a la cual le tenía estima, aunque ellos no lo supieran y la mayoría de las veces los odiara por ser una banda de verdaderos estúpidos descerebrados… aun así les tenía un poco de cariño. No los quería muertos, tal vez heridos o en estado de coma, pero no muertos.
Taylor se daba cuenta de mi estado anímico, pero no me decía nada, seguramente porque sabía cuál era la razón. Loreto también notaba que algo me ocurría, y algunas veces me preguntó que me pasaba a lo que yo respondía 'nada importante, problemas en mi casa nada más', ¿Qué otra cosa la podía decir? Claro que nada más, ya que ella no sabía lo que yo era realmente. Deseé contarle mi secreto, a ella y a Taylor, sobre todo a este último, decirles que yo era licántropo, decirles que me transformaba en un lobo gigante, decirles que un enorme clan de vampiros atacaría el lugar donde yo solía vivir y que por eso mi ánimo estaba peor que antes.
Pero claro que no podía, sería romper el tratado, sería asustarlos o pero aun podrían encontrarme loca y tratar de internarme en una clínica, aunque sería bastante improbable que lograsen hacerlo, pero como sea el caso si les cuento la historia de mi vida real sería perderlos y en estos momentos estaba demasiado depresiva como para quedarme sin amigos, los únicos dos a los que consideraba así. 'Taylor no es tu amigo, es tu novio', me dijo esa estúpida voz en mi cabeza a la cual no pude decirle nada porque tenía razón, si era la voz de mi conciencia quería ahogarla, mi vida era más fácil cuando no tenía sentido de la moral y atacaba a quien se me pasara por el camino, era mucho menos feliz que ahora, pero al menos sabía que tenía que hacer, burlarme del resto para sentirme un poco mejor, en esos tiempos la voz de mi conciencia estaban tan deprimida como yo ¿Por qué ella se curó más rápido que yo misma? No lo sabía, pero si sabía que era un verdadero fastidio, estaba más viva que nunca recriminándome lo que le estaba haciendo a Taylor y Loreto.
Ahora no tenía idea de nada. Había perdido totalmente la capacidad de raciocinio. Quería volver a la Push y pelear al lado de la manada, defenderlos sin importar si moría o no, pero por otra parte no quería ir, ya que sabía lo que me esperaba estando allí, no tendría a Taylor para calmarme o simplemente para abrazarme logrando que me sintiera querida por un momento, allí estaría sola, completamente sola, tan envuelta por el amor de todos los lobos imprimados y vampiros enamorados que me darían ganas de vomitar.
Así me pasé otra semana más, pensando hasta que terminaba con dolor de cabeza y sin llegar a ninguna determinación, ese día había recibido mi pago mensual de la cafetería, la cual sumada a las propinas me daba bastante dinero y quedé de juntarme con Taylor para almorzar juntos.
- ¿Cómo estás cariño? – me preguntó Taylor apenas me vio. Tomó cariñosamente mi cintura y me acercó a él para alcanzar mis labios. Fue un beso extraño, tierno como solía dármelo siempre, pero tenía un extraño sabor a tristeza.
- Cansada, trabajé medio día pero aun así se aprovecharon de mi nobleza – bromeé sonriéndole, él me devolvió la sonrisa, pero no era la de siempre, esta tenía algo raro en ella, algo que no me gustó y que se complementó a su beso. Algo no iba bien.
- ¿Qué ocurre? – le pregunté.
- ¿Sabes qué día es hoy? – sus ojos estaban fijos en los míos, claro que sabía que día era, le agradecí enormemente a Loreto por recordármelo ayer.
- Claro que si, por eso te pedí que almorzáramos juntos, hoy cumplimos dos semanas de novios – tomé su mano e intenté olvidarme de todas las cosas que me preocupaban para concentrarme en ser una novia decente para Taylor, él se merecía como mínimo eso después de toda la paciencia que ha tenido conmigo. Él me dio una sonrisa enorme al tiempo en que enredaba sus dedos con los míos.
- A pesar de lo que me dijiste, era una buena novia Leah- me dijo sonriendo – y estoy seguro que eres aun mejor cuando tu cabeza está en el lugar que corresponde – me miraba fijamente mientras hablaba, ya sabía yo que él se daba cuenta de que mi cabeza estaba en otro sitio, pero aun así hice como que no sabía de que me hablaba.
- ¿Por qué me dices eso?
- Leah, sé muy bien que estas preocupada por lo que ocurre en la reserva, no soy tonto, a pesar de que intentes ocultarlo te conozco lo suficiente para darme cuenta, además eres pésima escondiendo tus sentimientos, eres un libro abierto para mi – dijo, yo no articulé palabra alguna ya que no tenía nada con que defenderme y cualquier cosa que dijera solo me hundiría mas – yo te quiero Leah, y te quiero mucho, tanto como para ser capaz de decirte que es mejor que te vayas.
- ¿Perdón? – pregunté asombrada, eso no lo veía venir. Tuve una sensación de dejavú. No era la misma escena de antes, pero si el mismo sentimiento.
- Eso, que es mejor que vuelvas a la Push – esto sí que era bonito, ¿Qué le pasaba a todo el mundo que me echaba de donde estaba? Primero Jacob y ahora Taylor ¿es que acaso la del problema soy yo?
- ¿Por qué mierda crees que tienes el derecho de decirme que debo hacer? no, no me iré, esta vez no haré caso a lo que me digan – dije parándome de la mesa en la que nos encontrábamos, él se levantó junto conmigo y me tomó del brazo antes de que pudiese girarme, estaba enojada ya que por un momento sentí que la historia se repetía y que nuevamente me quedaban sola, sentí la misma opresión en el pecho, tenía más que claro que las circunstancias eran completamente distintas, y aun así me sentí repentinamente sola. Di un manotazo a su brazo para que me soltara con demasiada fuerza, al instante me arrepentí ya que él tomó tu extremidad y me miró asombrado, fue demasiada la fuerza que use con él.
- Tienes una buena derecha – dijo, pero en su rostro no había rastro de alguna broma, ahora él sabía que mi fuerza no era equivalente a mi contextura corporal, sabía que algo en mi no era normal – no pensé que tuvieses tanta fuerza. Realmente me ha dolido.
- Eres un debilucho – dije mirando al piso. Taylor tomó mi mano y salimos del sitio en el que estábamos, no opuse resistencia alguna y lo seguí. Me llevó hacia un parque, el cual estaba casi desocupado, posiblemente por la hora o posiblemente porque el destino me quiere tan poco que desea que Taylor me llene de preguntas que no puedo contestar. Nos sentamos en una de las bancas que estaba oculta detrás de los árboles.
- ¿Qué fue eso? – me preguntó luego de un momento de silencio.
- ¿Qué fue qué?
- Eso, el golpe que me diste – respondió demasiado serio para mi gusto.
- No seas exagerado, me enojé y te golpeé con más fuerza de la que debía, tu solo no soportaste un pequeño golpe – dije inventando escusas por el camino. Maldije mi mala capacidad para la mentira, estaba tan acostumbrada a decir sin tapujos todo lo que pensaba que cuando requería de la mentira esta se me negaba rotundamente.
- Claro, como también soy yo quien corre lento, yo quien es friolento y siento tu piel más caliente que lo normal, yo quien tiene problemas auditivos mientras que tú escuchas normal… Leah, no soy tonto.
- Se que no lo eres – no podía decirle nada que explicara esas cosas por lo que me quedé callada, él tampoco dijo nada, seguramente esperando que yo hablara primero, pero al ver que no lo haría suspiró derrotado.
- Veo que es una de las cosas que no me dirás – suspiró cansado, maldición, odio tener que ocultarle esto, odio tener que ver como él me entrega todo de si mientras yo solo aquello que puedo aparentar – otra más.
- Taylor, hay cosas que no puedo decir porque simplemente no son secretos míos, son de mi pueblo, quisiera… - intenté contarle algo mas pero las palabras se me atoraban en la garganta y se negaban a salir, alguna vez Jacob nos prohibió hablar de la leyenda usando su voz de alfa, solo por mera precaución, ahora sentía como esa orden detenía mis palabras y me desesperaban en lo más profundo.
- Está bien – dijo Taylor de forma comprensiva, estos secretos iban a ser un problema entre nosotros, otro más, y todos son culpa mía – Leah, no quiero que mal interpretes mis palabras, yo no te estoy echando de aquí, la cuidad no es mía como para hacerlo, es solo que en tu rostro se puede ver la preocupación por la gente de la reserva, no sacas de tu cabeza el problema que está pasando allá, dudo mucho que escuches lo que el resto te está diciendo, estas callada, ni siquiera dices ironías, hace días que no veo salir tu sarcasmo Leah, eso es signo de que algo te preocupa más de lo que tú misma admites.
- No hay quien los entienda, cuando suelto mi sarcasmo soy la maldita harpía del lugar, y cuando no es porque algo malo me pasa y también les molesta.
- Para mí nunca has sido una harpía Leah, no soy parte de tu manada, soy Taylor y personalmente adoro tu humor negro. Es solo que se que no estás bien y pienso que lo mejor que puedes hacer es volver a la reserva, aunque sea por un par de días para solucionar lo que te atormenta.
- ¡Nada me atormenta! – grité intentando de que sus palabras no me convencieran de volver, no podía hacerlo ni si quiera por unos días, unas cuantas horas bastarían para obligarme a no regresar jamás. Sabía que volver a la Push había sido mala idea. Estaba tranquila aquí en San Diego. Pero no, tenía que volver para que me vida se pusiera de cabezas nuevamente.
- No te pongas así – me pidió Taylor tomando mis hombros – escúchame bien Leah Clearwater, tienes asuntos pendientes en tu pueblo y no puedes pretender escapar de ellos por el resto de tu vida – levanté de golpe mi cabeza para mirarlo ¿Cómo demonios supo que tenia cosas pendientes allá? – tarde o temprano te van a alcanzar Leah, eres una mujer hermosa, fuerte – su dedo pulgar acariciaba mi mejilla - y terca como mula, por eso mismo estoy seguro de que puedes con cualquier cosa – quería contarle todo, decirle que soy mitad lobo, que me quiero enamorar de él de forma desesperada y con todo mi ser, que no puedo hacerlo por mis estúpidas leyendas, que no le convengo nada y que lo mejor que puede hacer es estar con alguien que lo merezca y que no esté maldita como yo.
- No quiero ir – negué con la cabeza mirando al piso.
- Sabes bien que eso es mentira, quieres ir – sentí su mano pasar por mi cabello – no te engañes a ti misma Leah, hace casi dos semanas que tienes la maleta casi sin desarmar, es como si esperaras un llamado para salir corriendo.
- No sabes lo mal que lo pasaré allí – susurré solo para mí, pero al parecer el escuchó.
- Si quieres voy contigo – levanté mi cabeza de golpe y lo miré asombrada – puedo cerrar el gimnasio, como si fueran unas vacaciones, no importa si son unos días o algunos meses, tengo un poco de dinero ahorrado, lo suficiente para ambos… Leah veo en tus ojos que debes y quieres volver y que solo te detiene el miedo, por eso, voy contigo, si lo deseas seré tu apoyo, no te dejará sola si me necesitas – nunca alguien me había dicho algo así, nunca nadie me había puesto por encima de sus propias prioridades, se me hinchó el pecho de felicidad al saber que realmente alguien sería capaz de hacerlo, ya sea por amistad o por algo mas, pero al mismo tiempo sentí que le estaba haciendo más daño a él que a mí, algo dentro mío me advertía de las altas posibilidades de que Taylor se enamorara de mi si las cosas seguían por esta vía, y yo estaba consciente de que nunca podría corresponderle con la misma intensidad de sentimientos, ya que se supone que mi alma gemela se encontraba entre los arboles de Forks corriendo en forma de lobo. ¿Pero como desligarme de algo que me da tanta seguridad? Porque eso era Taylor para mi, seguridad de que me sentiré querida en sus brazos, seguridad de que me aceptará aunque mi temperamento sea horrible, seguridad de que esta allí para mí y no para una maldita chupasangre… mierda ya no sé ni si quiera que estoy diciendo.
- No llores – dijo Taylor pasando sus dedos por mis mejillas, no me había dado cuenta de que había comenzado a llorar, y yo odio hacerlo ya que toda la coraza que me llevó meses de sufrimiento armar se destruía en pocos minutos, pero ahora las lagrimas caían sin pedirme permiso alguno. Caí en cuenta de que no me importaba llorar frente a Taylor ya que él no me miraba con ojos de lastima o de recriminación o burla, él lo hacía con comprensión y apoyo. Supe que las lágrimas que estaban cayendo eran para él y para nadie más, eran de agradecimiento por todo lo que él había hecho por mí, y por todo lo que seguía haciendo y por lo que extrañaría que hiciera. Entonces me percaté de otra cosa, mis sollozos eran de despedida, ya que inevitablemente volvería a la Push, no podría vivir con la incertidumbre del resultado de la batalla, y no podría perdonarme a mi misma si algo le pasaba a Seth, o a Jake… por mucho que odie a ese lobo estúpido, no puedo si quiera imaginármelo herido, me duele el solo pensarlo.
Si, volvería, pero sola, mi egoísmo no arrastrará a Taylor a un lugar tan peligroso como Forks, estará lleno de vampiros sedientos y lobos nuevos temperamentales, no puedo ponerlo en ese tipo de peligro y no me perdonaría a mi misma que algo le pasara. Muy a mi pesar tendré que despedirme de él, decirle adiós a mi sitio seguro, adiós a la única persona que me ha hecho sentir querida alguna vez. Lo abracé lo más fuerte que pude sin hacerle daño, el rodeó mi cintura con sus brazos y disfruté de las cosas que me hacía sentir por última vez.
- Te quiero mucho Taylor – le susurré al oído usando todo mi poder para soltar las palabras, una frase que llevaba años sin usar con nadie y que ahora le decía a él a pesar de lo mala que soy para expresar mis sentimientos.
- Es la primera vez que me lo dices – susurro a mi oído estrechándome con más fuerza a su cuerpo – es hermoso escucharlo salir de ti.
– Te quiero Taylor – repetí - por eso me duele tanto despedirme de ti… gracias por todo, no sabes cuánto… – no sabía cómo decirle lo mucho que me afectó su cariño – me diste un lindo regalo todo este tiempo, perdón por no poder retribuirte como corresponde.
- Te irás sola – dijo separándose de mí, era una afirmación más que una pegunta.
- Sí, no puedo arrastrarte a esto, no sería bueno para ti – dije levantándome, él se me unió.
- No me arrastrarás, yo me estoy ofreciendo.
- Fueron unos lindos meses, pero… - y ahora no solo me iba si no que terminaba con él. Me sentí una persona de lo más baja en esos momentos.
- Entiendo – me dijo sonriendo pero sin querer hacerlo en realidad – no fue tan malo después de todo ¿no? – le sonreí.
- Fue mejor de lo que pensé – le dije sinceramente.
- Te voy a extrañar – dijo abrazándome, si supiera lo mucho que le echaría en falta una vez que esté lejos de aquí, es seguro que esta sería la última vez que lo vería, si se armaba una batalla estaba casi segura que moriría en el campo, no me interesaba salir con vida de allí, además soy la más débil de los lobos, y prefería mi muerte a la de Seth. Me acerqué un poco hasta alcanzar sus labios. Pasaron unos minutos en los que el beso demostró cuanto lo extrañaría, ya que yo no podía decírselo en palabras - ¿prometes llamar algunas veces para saber de ti? – me preguntó.
- Claro, nos turnaremos – dije sonriéndole y alejándome un poco de él, Taylor me devolvió la sonrisa.
- Claro, un día tu y otro yo.
- Mas te vale que busques a alguien – le dije caminando hacia atrás – no valgo tanto, de hecho no valgo nada, no merezco que me esperes y te golpearé si sé que te has quedado solterón ¿de acuerdo? Tal vez deberías intentarlo con Loreto, harían una linda pareja. Solo… sigue
- Lo mismo digo – me dijo – mira bien quien está a tu lado Leah, estoy seguro que si abres los ojos lo verás claramente – yo detuve mi marcha y lo miré, le iba a pedir que me explicara eso, pero él se giró y se fue. Sentí como una nueva lágrima bajaba por mi mejilla mientras mi refugio se alejaba de mí volviéndome a sentir completamente sola.
Ahora estoy parada en el terminal de buses de Seattle con la imagen de Taylor despidiéndose en mi cabeza y los ojos llorosos de Loreto por mi marcha, ella sabía que me pasaba algo, sabía que eso estaba en la reserva, sabía que tarde o temprano volvería a mi tierra para intentar arreglar las cosas, pero no por eso reprimió las lagrimas, haciéndome prometer que si volvía a San Diego la llamaría y volvería a la misma pieza, sin importar si ella la tenia arrendada a alguien más o no.
- Quizás deberías intentarlo con Taylor – le dije dándole una sonrisa de despedida, ella me miro y sonrió con tristeza
- ¿Y tener tus sobras? Ni pensarlo – me bromeó limpiando una lágrima que caía de su mejilla
- Tu eres mucho mejor que yo para él, estoy segura que serian muy felices juntos – ella hizo como que pensaba su respuesta
- Lo intentaré, me sacrificaré por ti y le podre empeño al guapo de Taylor – dijo imitando una cara de mártir, yo reí por su comentario sabiendo que lo decía completamente en broma, pero deseando con lo poco de corazón que tenía que las cosas entre ellos resultaran.
Si, aquí estaba ahora, mirando a mí alrededor preguntándome si esto era bueno idea y extrañando a Taylor más de lo que me gustaría, odio hacerme dependiente de alguien, ya que siempre termino sola, era la ley de mi vida. Tomé el primer taxi que vi y pedí que me llevaran a la reserva. Tenía dos maletas grandes con mi ropa, además de un bolso con mi computador y una tarjeta del banco en mi bolsillo, alegué problemas familiares y viaje urgente en mi trabajo para poder renunciar, pero alcancé a ahorrar bastante dinero mientras estaba trabajando, dinero que ahora tenía en esa tarjeta en el caso de que la necesitase. El camino a la Push fue bastante corto, quizás los nervios hacían que el tiempo pasara más rápido, no lo sabía con claridad, pero el nudo en mi estomago se instalo sin querer salir, tenía claro que apenas llegara me pedirían explicaciones y yo les contestaría solo con mi mirada asesina. Si no tenia respuestas a mis propias preguntas, menos las tendría para las del resto.
Quiero saber porque mierda hago esto. La verdad es que no tenía idea, la verdad es que si no fuese por Taylor no estaría aquí ahora, una parte de mi quería hacer esto, pero el miedo fue más grande que mis ganas y simplemente no lo hice… pero aquí estoy, y todo porque Taylor es demasiado perceptivo, y consiguió convencerme de hacerlo, a pesar de que aun no sé si es buena idea, a pesar de saber lo mucho que lo iba a extrañar, a pesar de saber que de una manera u otra iba a terminar arrepintiéndome.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: si alguien dice algo malo de Taylor, aunque sea mínimo, me pondré en huelga y no volveré a escribir hasta que se me pase el enojo, y no les conviene porque quedan aun dos o tres capítulos míos antes de que vengan los de AGNES, así que se quedarían sin historia… no pueden no amarlo en este cap!!!! Me niego rotundamente a que lo odien ¿leyeron?
Ahora que me descargue, digo lo difícil que fue para mi escribir la despedida de esos dos, porque, después de todo Leah quería a Taylor, y Taylor la quiere tanto como para decir todo lo que dijo… me encanta él!
esop, perdón el atraso pero no tengo vida actualmente y la linda de AGNES me espera como buena amiga que es.
pd: a Loreto (la real) espero que encuentres pronto tu Taylor con traje naval… si es asi me presentas a su amigo xD
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•:ahhhhhh que pena por taylor!! el en verdad la kiere pero la deja ir porq sabe q es lo mejor para ella, T.T que penita me tirito la pera =( , bueno y como ven leah vuelve a la push, no podiamos no hacerla volver, era como si deber!!!!! jajajajja =D amo a tay pero mas amo a jake jajaj soy suiza con leve inclinacion a jake xD pero eso es culpa de lirit jajajaja bueno ojala les guste y sigan leyendo!!!!!
SI LES GUSTO UN REWIIIIIII SI NO LES GUSTO TB!!!!!!!
PORFIS ES EL ALIMENTO DEL EGO DE NOSOTRAS LO QUE NOS HACE ESCRIBIR MAS Y MEJOR JAJAJA
EL 9 DE MAYO ES LA OTRA ACTUALIZACION!
BESOS
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94 POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
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Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
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