Los personajes de Bleach pertenecen a Tite Kubo.
La historia es una adaptación del dorama "Full House"
Advertencias: AU. Contiene OoC .
Gracias a quienes comentaron con anterioridad: IchirukiLullaby, Chik-yinyang, Akemi227-chan, Haibara21, Darisu-chan, AlejandraSegovia, Gzn, Rukia-chan, Kureimy.
Gracias: Sunev31, Kinverlins, Ghosy, Gabriela Canales, Darkdan- sama, Karen Nicole Williams, Guest, FrikiHimechan, Arsarsursa.
CONTRATO DE AMOR
CAPÍTULO 38.- EL ENOJO DE LA FAMILIA KUROSAKI.
Rukia amaneció recostada en la orilla de la cama de Ichigo, se había quedado toda la noche cuidándolo. Cuando despertó, con cuidado tocó la frente del chico y para su alivio ya no tenía fiebre. Entonces bajó a la cocina para hacerle gachas de arroz, nada mejor que eso para recuperar energías después de una fuerte fiebre.
Ichigo se movió un poco y se acomodó de lado, pero se levantó de golpe cuando recordó que iba a ir de campamento. Agarró su celular y vio con enojo que ya era otro día, bajó corriendo a la cocina.
―¿Ya te levantaste? ―preguntó Rukia mientras movía la cacerola con gachas.
―Te dije que me despertaras después de media hora. ―le reprochó molesto.
―No podías ir en ese estado. ―dijo Rukia. ―anda, siéntate para que comas algo. ―le pidió poniendo el plato de gachas en el comedor.
―No voy a comer. ―respondió cruzándose de brazos.
―Come y en la tarde vamos a acampar. ―le comentó Rukia. ―Después de que vea a Renji para entregarle lo que me pidió. ―agregó
―Está bien. ―le contestó resignado. Sólo esperaba que Renji no le saliera con otra cosa para tratar de quitarle a Rukia.
Ichigo se sentó a comer, aunque seguía enojado porque nada de lo que le dijo Ishida le había funcionado hasta ahora.
―("Estúpido Ishida") ―pensó mientras comía las gachas.
Después de desayunar Rukia se puso a imprimir su proyecto e Ichigo, por órdenes de Rukia, se puso a limpiar la casa.
Minutos más tarde el timbre de la puerta sonó e Ichigo fue a abrir.
―¡Hola! ―saludaron Orihime e Ishida y se le quedaron viendo a Ichigo, pues traía un delantal rosa puesto.
―¿Qué pasa? ―preguntó Ichigo, que al ver la cara divertida de las visitas, se acordó que traía el delantal puesto y se lo quitó de inmediato. Se apenó por ello pero trató de disimular.
―Tenemos que hablar de algo importante. ―mencionó Ishida, reprimiendo sus ganas de reír, pensando que Ichigo ya había sido domesticado por Rukia.
―Si yo también tengo que hablar contigo. ―le respondió serio el actor. Tenía que ajustar cuentas con él.
Como la vez anterior, Orihime se quedó con Rukia en la sala e Ishida salió con Ichigo al jardín.
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―Oye ¿Qué se dice en la oficina?¿Ya se va a estrenar la película de Ashido? ―preguntó Ichigo curioso, pues tenía días que no iba a la oficina. Prefirió dejar lo de la guía de Ishida a lo último.
―Todavía no se ha dicho nada de eso. ―le comentó él. ―Pero dicen que si puedes no aparezcas por allá. ―le dijo serio.
―¿Por qué? ―preguntó alarmado Ichigo.
―Un periodista está investigando a Rukia a fondo.
―¿Qué?
―Como el matrimonio repentino fue raro está intentando averiguar qué pasa. Se pregunta si Rukia se casó por dinero.
―¿Por dinero? ―preguntó enojado, como podían pensar eso de Rukia.
―Como pagaste todas sus deudas. ―señaló Ishida.
―¿Deudas de Rukia?, si todo fue tu culpa. ―le reprochó enojado. Ishida bajó la mirada, sabía que tenía razón. ―No le cuentes nada de esto a Rukia, no quiero que se preocupe. ―le ordenó Ichigo.
―Sí, no se lo diré. ―respondió Ishida.
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Pero era muy tarde, pues Orihime ya le había contado todo a la chica de cabello negro.
―¿Una estafadora? ―preguntó Rukia asombrada.
―Sí, te investigaron y descubrieron que Kurosaki- Kun pagó tus deudas. ―le contó Orihime.
―Pero le estoy pagando con mi trabajo. ―dijo angustiada.
―Claro que sí, pero si esto sale a la luz va a ser un gran problema ¿No?
―Me olvidaré del tema, yo sé que no es cierto. ―mencionó Rukia tratando de ser optimista.
―Sí, no hagas caso. ―le dijo Inoue.
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Al mismo tiempo, en el hospital de Inuzuri, llegaba Hisagi buscando a Isshin, quien se encontraba caminando por los pasillos, acompañado de otro médico.
―Doctor Kurosaki. ―lo llamó la recepcionista. ―Lo busca este joven. ―le dijo cuándo se acercó.
―Buenos días. ―saludó el periodista. ―¿Es usted el doctor Isshin Kurosaki?
―Sí, soy yo. ¿Lo puedo ayudar? ―respondió Isshin amablemente.
―Soy el periodista Hisagi Shunhei. ―se presentó mostrando una tarjeta. ―Necesito una información. Usted es el padre del actor Ichigo Kurosaki ¿No? ―preguntó al ver la cara de confusión de Isshin.
―Sí, así es. Pero no tengo mucho que decir de él. ―respondió serio. ―creo que te has equivocado de persona. ―dijo y caminó unos pasos, no le gustaba hablar de Ichigo para los medios de comunicación.
―Pero tengo que decirle algo importante de su nuera, Rukia Kuchiki. ―dijo Hisagi. Isshin se interesó por lo que tenía que decirle sobre ella y lo pasó a su consultorio.
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Después de que Orihime e Ishida se fueran, Rukia se quedó muy pensativa. Aunque le había dicho a ella que se olvidaría del asunto, la verdad era otra, estaba preocupada. Si sólo porque últimamente no le había ido bien a Ichigo las fans se le habían ido encima, le preocupaba que pasaría ahora que saliera la noticia que lo había estafado.
―¿Qué te pasa Rukia? ―le preguntó Ichigo cuando la vio sentada en el comedor muy pensativa.
―Nada, es solo que… ¿Dicen que soy una estafadora? ―le preguntó preocupada.
―Ese Ishida…―murmuró molesto.
―No te preocupes, que no le daré importancia. Por lo menos yo sé la verdad. ―dijo ella tratando de minimizar el asunto.
―Sí, no pasa nada. No te preocupes por lo que digan los demás. ―comentó Ichigo sonriendo, ocultando su preocupación.
―Tienes razón. ―le sonrió Rukia.
Volvió a sonar el timbre de la puerta.
―¿Y ahora quién es? ―preguntó Ichigo y fue a abrir la puerta.
―¿Papá? ―exclamó asombrado al ver a Isshin parado afuera de la casa.
―¿No me invitas a pasar? ―preguntó serio Isshin.
―Sí, pasa. ―le indicó Ichigo. Estaba preocupado, pues su padre se notaba muy serio y enojado.
―¡Hola Isshin! ―Saludó Rukia alegre y trató de abrazarlo.
―Hola. ―saludó secamente dando un paso hacia atrás para esquivar el abrazo. Rukia e Ichigo supieron que algo andaba mal. ― Sentémonos por favor. ― indicó.
Se sentaron en la sala, Rukia junto a Ichigo e Isshin enfrente de ellos. ―¿De verdad están casados? Rukia tenía una gran deuda ¿Por eso se casó contigo? ―Preguntó Isshin sin rodeos. Ichigo mantenía la mirada en el suelo y Rukia lo veía angustiada. ―¿Qué está pasando aquí? ―preguntó subiendo su tono de voz.
―Lo siento. Perdoname Ishhin. ―pidió Rukia afligida.
―¿Qué te perdone? ―le preguntó molesto, más bien sintiéndose traicionado por la persona a la que consideraba su hija. ―Esto es una locura. ―dijo Isshin con ira. ―¿Esto es lo que querías? ―le preguntó a Ichigo. ―¿Para esto abandonaste la carrera y te convertiste en actor? ¿Para esto te fuiste de casa? ¿Para vivir como querías? ―Isshin le hablaba con dureza, quería mucho a su hijo, pero se sentía enojado y decepcionado.
―Sí. ―le contestó Ichigo enojado. ―No te preocupes papá.
―¿Qué? ―preguntó Isshin. Rukia miraba angustiada la escena entre padre e hijo, no le gustaba verlos discutir.
―Vivo como quiero y me cuido solo. No te preocupes papá. ―Le gritó Ichigo. ―no necesito de ti.
―¡Ingrato! ―exclamó Isshin enojado al momento que se paraba para darle una bofetada.
―Isshin, no le pegues. ―rogó Rukia interponiéndose entre ellos. ―No es su culpa, es mi culpa. ―dijo entre lágrimas.
Ichigo subió corriendo a su cuarto, era la primera vez que su padre le pegaba de esta forma, pudo sentir todo su coraje, decepción y dolor. Se acostó en su cama, estaba deprimido y arrepentido de haberle causado ese disgusto a su padre.
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―Lo siento. ―se volvió a disculpar Rukia con Isshin. ―No pensaba provocarles tanto dolor a ti, a Masaki y a la abuela. Pero así ocurrieron las cosas. ―dijo con tristeza. ―Lo siento de verdad.
―Ya es suficiente. ―indicó Isshin, para él era difícil hablarle con esa rudeza. ―Tendrías tus propias razones, señorita. ―Rukia se sorprendió al oírle llamarla señorita con tanta frialdad. ―No obstante no importa la razón, hay cosas que se pueden hacer y otras que no. No debiste engañar a tu familia por dinero. ―le dijo serio. ―¡Ah!, no somos familia. ―dijo decepcionado.
―Isshin yo…
―No quiero alargar esto. ―la interrumpió Isshin. ―Es hora de que rompas con Ichigo. Sé que debería decírselo a él, pero te lo pido a ti. Vete. ―le dijo con dolor y tristeza, pero creyendo que era lo mejor para todos.
Luego se levantó del sillón y salió de la casa. Rukia se quedó muy triste y llorando, había perdido a la familia que tanto amaba.
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Cuando Isshin salió, la máscara de fortaleza y determinación que se había impuesto, se quebró. Comenzó a llorar de dolor y tristeza por haberle pegado a Ichigo, pero en ese momento se sintió ofendido, pues su hijo no valoraba todo lo que lo quería y lo que se preocupaba por él. También porque Rukia le había causado una gran pena, y no sólo a él, también a Masaki y a la abuela que la querían tanto.
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Rukia se limpió las lágrimas, tenía que ir con Ichigo y no deseaba que la viera así, tenía que ser fuerte para él.
―Ichigo ¿estás dormido? ―le preguntó al acercarse a su cama.
―Vete. ―contestó con desgano.
―Levántate y come. ―le dijo ella.
―No quiero comer. ―respondió. Aún estaba acostado en la cama. ―no estoy de humor.
―Pues yo tampoco voy a comer. ―declaró Rukia cruzándose de brazos. Ichigo se sentó enseguida.
―No, tú tienes que comer. ―indicó preocupado.
―No quiero.
―Está bien, comeré si tú comes. ―le dijo Ichigo. Aunque no tenía ganas de comer, no quería que Rukia se malpasara, pues podría enfermarse.
Así que los dos bajaron a comer.
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―Rukia ¿Estás bien? ―le preguntó preocupado mientras comían.
―¿Por qué?
―Ya te lo dije antes, no importa lo duro que sea, te compraré flores para el dolor. Que no se te olvide. ―le dijo Ichigo. Ella le sonrió.
―Ichigo, iré mañana a Inuzuri para explicarles. ― comentó sus planes.
―No vayas, sólo te harás daño. ―le pidió Ichigo. ―No vayas. ―le volvió a pedir antes de levantarse de la mesa.
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Aunque Ichigo le pidió que no fuera, al día siguiente Rukia salió temprano para ver a Masaki y su familia.
―Rukia. ―murmuró de forma seria Masaki, sorprendida por verla afuera de su casa.
―Hola. ―saludó apenada. ―¿puedo hablar contigo y la abuela?
―No creo que la abuela te quiera recibir. ―le dijo con rechazo, no característico de ella.
―Por favor. ―suplicó Rukia.
―Pasa. ―indicó y caminaron hacia el cuarto de la abuela. ―Abuela, Rukia quiere hablar contigo. ―le informó a través de la puerta del cuarto.
―No tengo nada que hablar con ella, dile que se vaya. ―le gritó la abuela desde adentro.
―Abuela, por favor perdóname. ―pidió Rukia llorando pegándose a la puerta. ―Perdóname.
―Que te vayas, no quiero escuchar tus palabras falsas. ―mencionó la abuela, también llorando. Aunque al principio se resistía, Rukia terminó ganándose su corazón.
―Vamos. ―le dijo Masaki a Rukia y le hizo una seña para que la siguiera de nuevo a la puerta principal.
―Masaki perdóname. ―le pidió Rukia, pues también sintió que Masaki estaba decepcionada de ella.
―¿Por qué te disculpas ahora? ―le preguntó seria. ―lo mejor es que te vayas a casa.
―Pero yo los quiero mucho y no fue mi intención lastimarlos.
―Eso lo hubieras pensado antes. ―comentó ella. ―Discúlpame pero no puedo perdonar que por tu culpa Isshin e Ichigo se han distanciado más. ―dijo Masaki reprimiendo las ganas de llorar. ―Así que vete por favor. ―le pidió abriéndole la puerta.
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Rukia regresó a Karakura, pero se quedó en una banca del parque llorando hasta entrada la noche. Necesitaba desahogarse con alguien, así que le habló a Renji, quien sin pensarlo fue a encontrarse con ella al parque.
―Al principio no me daba cuenta de que estaba tan equivocada, pero ahora sé que cometí un error. ―le platicó a Renji. ―Aunque nunca fue mi intención lastimar a Ichigo y su familia. ―dijo con tristeza, Renji la escuchaba atento. ―Y ahora me siento fatal y deprimida, porque sé que a pesar de todo Isshin, Masaki y la abuela me siguen queriendo mucho. ―platicó llorando, le dolía el corazón por hacerlos sufrir.
―Ahora mismo todo es un desastre. ―comentó Renji. ―Pero cuando pase un tiempo, todos lo comprenderán.
―¿De verdad pasará eso? ―preguntó angustiada.
―Por supuesto.
―No sé qué hacer. ―dijo con zozobra.
―Rukia no te sientas así, no es tu culpa. ―mencionó Renji, adivinando sus sentimientos.
Ella suspiró, deseaba poder hacer lo que Renji le decía, pero no podía dejar de sentirse miserable y culpable, por alejar a Ichigo de Senna, por enemistarlo con su padre, por lastimar a personas tan buenas y amorosas como Isshin y su familia. Se arrepintió de haber aceptado la propuesta de Ichigo, de haber firmado aquel contrato con el que comenzó todo.
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Renji llevó a Rukia a su casa, cuando ya estuvo más tranquila.
―Perdóname por llamarte cuando te necesito. ―se disculpó con Renji cuando bajó del coche.
―No te preocupes, si me necesitas otra vez, llámame. ―le dijo con una sonrisa.
―Gracias, cuando me necesites, tú también llámame. ―comentó Rukia.
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Ichigo estaba muy preocupado, esperando a Rukia en la sala. No sabía que había pasado con ella, no sabía si estaba con Renji.
―¿Dónde has estado todo el día? ―le preguntó al verla entrar, poniéndose de pie.
―Por ahí.
―¿Con Renji? ―preguntó acercándose a ella.
―Sí, he estado con él. ―Ichigo se molestó. ―¿Ya cenaste? o ¿Quieres que te haga algo? ―Rukia trató de actuar normal.
―¿Qué hicieron juntos? ―preguntó molesto.
―Teníamos cosas de qué hablar. ―dijo seria.
―¿De qué hablaron?
―¿Por qué preguntas?, son cosas entre él y yo. ―Rukia no quería contarle lo que pasó con su familia, ni como se sentía.
―¿Qué tenías que decirle que no puedes hablar conmigo? ―preguntó con enojo, por los celos.
―Hay cosas que no se pueden hablar contigo. ―dijo cansada.
―Así que lo que no me dices a mí… se lo dices a él. ― le reprochó. ―Dímelo, ¿Qué diablos es? ―le preguntó furioso por su silencio. Rukia se controló, pues no quería decir algo de lo que se arrepintiera después. ―¿Hablaron de pasear juntos o hablaron de besarse? ―Ichigo estaba cegado por los celos y no midió sus palabras.
―¿Qué? ―pregunto contrariada.
―Sé que se gustan mucho, pero lo siento, aún no te he dado el divorcio. ¿Qué podemos hacer? ―le dijo enojado. ―¿Por qué no dices nada? ―le gritó porque Rukia sólo lo veía incrédula.
―Quedé con él y le conté lo duro que es para mí estar contigo. ―Rukia ya no soportó más, le tenía que decir cómo se sentía en realidad. ―Lo mal que me siento siempre, y el dolor que siempre me causas. ―alzó la voz y evitó su mirada, Ichigo se quedó sorprendido. ―¿Sabes lo que he llorado desde que te conozco? ―le preguntó mirándolo a los ojos. ―¿Sabes lo difícil y doloroso que ha sido estar contigo?
―Pero ahora puedo hacer que ese dolor desaparezca. ―le prometió él, arrepentido.
―¿No me vas a hacer daño? ―preguntó ella con desconfianza.
―No te haré daño y cuidaré de ti. ―dijo sincero.
―¿Cómo vas a hacer eso? ¿Sabes lo que es cuidar a alguien? ―le preguntó molesta. ―El comprar helado a alguien que llora no es cuidar a alguien. ―Ichigo se quedó callado, se sintió mal al escucharla hablar con esa dureza. ―estás equivocado, tú no sabes cómo cuidar a una persona, no sabes cómo querer, no sabes cómo demostrar tus sentimientos. ―Ichigo provocó que todos sus sentimientos salieran a flote, y ahora no sabía cómo detenerlos. ―No sabes cómo proteger a una persona e incluso has hecho daño sin darte cuenta. ―dijo entre lágrimas. Fue hasta ese momento que Ichigo comprendió todo el daño que le había hecho a Rukia. ―Y ya no quiero sentirme más así, por eso dejémoslo ahora. ―Rukia ya estaba cansada de esperarlo, de amarlo en silencio, de sufrir por no ser correspondida. ―Separémonos y vete con Senna.
―Rukia, ¿Tú crees que Renji no te lastimará? ¿Crees que no te hará daño? ―preguntó Ichigo, estaba sufriendo también. ―¿Él puede cuidarte? ―preguntó con los ojos llorosos. Tenía miedo de escuchar la respuesta, tenía miedo de escuchar que Rukia se sintiera protegida por Renji.
―No lo sé. ―respondió ella. ―A lo mejor más que tú sí. ―dijo por el enojo del momento y subió corriendo a su cuarto.
Ichigo cayó de rodillas al suelo, y en la soledad de la sala desahogó todo su dolor a través de lágrimas amargas que recorrían sus mejillas.
―Perdóname Rukia, yo te amo, pero sólo te hago daño. ―dijo sollozando. Esa noche tomó una decisión, ahora si definitiva. La amaba tanto que no podía seguir arrastrándola al infierno que era vivir con él.
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Rukia se despertó esa mañana con un amargo sabor de boca, sintiendo una gran tristeza. Estaba arrepentida de haberle hablado así a Ichigo. Aunque era lo que sentía realmente hubiera podido decírselo de otra manera. Además no fue muy sincera con él, porque si bien es cierto que había llorado mucho por su culpa, también gracias a él conoció el amor y tuvo muchos momentos felices.
Con pesar se levantó de la cama, se sentó frente al tocador y mecánicamente comenzó a cepillar su cabello mientras se veía al espejo. Su rostro lucia cansado y ojeroso, tal vez porque no había dormido bien últimamente. Aunque su cuerpo estaba en la habitación, su mente divagaba en aquella noche que se sinceró con Ichigo, dejó de cepillarse y se metió a bañar. Después bajó las escaleras y fue a la cocina. Ahí vio la nota pegada al refrigerador.
― "Rukia, gracias por todo. Cuídate." ― Rukia leyó la nota, sintió una gran tristeza y las lágrimas comenzaron a salir sin que fuera capaz de detenerlas. No importaba que hubiera pasado una semana desde su partida, cada vez que leía la nota se ponía triste, pero ahora también la acompañaban la soledad y la melancolía.
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Aquella noche Ichigo decidió dejar a Rukia, no porque no la amara, sino porque la amaba tanto que no quería volver a dañarla, no quería ser el causante de que su rostro se mostrara triste y agobiado, quería que ella fuera feliz, que siempre tuviera una sonrisa en el rostro, aunque fuera con Renji.
En ese momento Ichigo se estaba arreglando para la conferencia que daría a los medios de comunicación para dar a conocer que se iba a divorciar, la misma que se trasmitiría en vivo por una cadena televisiva. Eso era lo mejor así, los medios de comunicación o su público, no le podrían hacer más daño a ella, así él tampoco la lastimaría más.
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Rukia estaba sentada en el comedor viendo al jardín, recordaba los momentos que había pasado junto a Ichigo, el timbre de la puerta la hizo salir de sus recuerdos.
Al abrir se sorprendió al ver a Senna. La verdad no le era grata su presencia, pensaba que tal vez se iría a jactar de que al final se había quedado con Ichigo, pero aun así la invitó a pasar y se sentaron en la sala.
―Espera un momento, tengo que buscar algo. ―comentó Rukia recordando que tenía algo que le pertenecía. Subió a su cuarto y de un cajón de su cómoda sacó un anillo de oro, aquel que Ichigo había arrojado al jardín y ella había recogido. ―Esto es tuyo. ―le dijo a Senna depositando el anillo sobre la mesita de centro. Senna lo agarró y lo observó con cuidado.
―¿Mío? ―preguntó confundida, pues no lo reconoció.
―Es el anillo con el que Ichigo te iba a pedir que te casaras con él. ―reveló Rukia. Senna se sorprendió ―Creo que es hora de devolvértelo. ―Senna se quedó en silencio, pues la tomó por sorpresa el saber que Ichigo le iba a pedir matrimonio. ―Ichigo te quiere mucho, así que hazlo sonreír. ―le pidió Rukia.
―No creo que pueda. ―le contestó Senna con tristeza. ―Yo no puedo hacer a Ichigo feliz. ―dijo colocando el anillo sobre la mesa. ―La razón por la que vine es porque escuché que se separaron. ―A Senna le costaba trabajo hablar, le era difícil dejar a un lado sus sentimientos por Ichigo. ―Conozco a Ichigo desde hace mucho tiempo y por eso sé que él no sabe expresar bien sus sentimientos. ―le dijo Senna con una pequeña sonrisa, Rukia la escuchaba atenta y confundida.
―Eso lo sé bien. ―le contestó Rukia.
―Pues no pareces saber que él te ama. ―le dijo Senna, Rukia la vio con sorpresa.
―¿Qué dijiste?
―Que él te ama, desde hace mucho tiempo. Pero como es tan cabeza dura nunca se animó a decírtelo. ―explicó Senna. ―Por eso te pido que le des una oportunidad.
―Pero yo no puedo hacer nada por él. ―dijo con tristeza, pues aún se sentía culpable de que se hubiera distanciado con su familia.
―Estás equivocada. ―replicó Senna. ―Yo he visto lo feliz que es cuando está contigo, he visto como lo ayudaste a dejar la soledad en la que vivía. ―Senna comenzaba a llorar también. ―Tú fuiste la que lo ayudó a que se volviera a acercar a su familia. Tú has sido su luz en la oscuridad. Rukia ¿tú lo amas?
―Sí. ―le respondió Rukia sin titubear. ―Pero ya es muy tarde, está a punto de dar la conferencia.
―Rukia, si lo amas lucha por él. ―alentó Senna. ―ve a buscarlo. ―Rukia no le contestó, se quedó pensando un poco.
―Senna ¿Me llevas? ―le preguntó secándose las lágrimas.
―Claro. ―le respondió con una sonrisa.
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Mientras tanto los periodistas ya se encontraban en la sala de prensa esperando a Ichigo, Yoruichi, Urahara e Ishida lo esperaban afuera de la sala.
―Yoruichi ¿está bien hacer esto? ―le preguntó preocupado Urahara. ―Podemos decir que lo ha estafado. ―él se preocupaba mucho por como esto afectaría a la carrera artística de Ichigo.
―¿Qué? ―preguntó Ishida enojado. ―Eso es una tontería, Rukia no es ninguna estafadora.
―Pero se trata de Rukia, la gente terminara olvidándolo. Es más importante salvar la carrera de Ichigo. ―le argumentó Urahara.
―Pero…
―Ya paren. ―interrumpió Yoruichi. ―Esto lo empezaron ellos, así que hay que dejarlos que lo resuelvan a su modo. ―En ese momento llegó Ichigo. ―¿Estás preparado? ―le preguntó Yoruichi.
―Sí. ―le contestó.
Ichigo entró a la sala de conferencias, acompañado por Yoruichi y los demás. Como era de esperarse el lugar estaba lleno de periodistas, pues su divorcio era el escandalo más importante del momento. Ellos comenzaron a tomar fotos una vez que entró al lugar. Ichigo caminó serio y fue a sentarse a la mesa donde se encontraba el micrófono. La familia de Ichigo también veía la conferencia por la televisión, ya que un noticiero trasmitía en vivo.
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Al mismo tiempo Rukia y Senna iban a toda velocidad en el coche, Rukia rogaba que llegara a tiempo para detenerlo.
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―Gracias por venir. ―habló Urahara desde el estrado. ―En esta ocasión solamente Ichigo hablará y no responderá preguntas. ―dijo Urahara, cediéndole la palabra al actor.
―Buenos días, les agradezco que hayan venido. ―dijo Ichigo. ― La razón por lo que los he citado hoy aquí es porque quiero explicar algo sobre una chica. ―trataba de mantenerse sereno. ―Hay una chica a la que amo. ―sus palabras sorprendieron a los reporteros. ―la quiero de verdad. Es una mujer que ha llenado de esperanza y alegría mi vida. Cuando estoy con ella desaparece la tristeza y el dolor, gracias a ella se ha alejado la soledad. ―a Ichigo le costaba trabajo reprimir el llanto. ―Por eso, porque la amo tanto y porque la quiero proteger, es que me divorcio.
―¡Ah!, ¿Qué? ―los periodistas exclamaron con sorpresa, varios comenzaron a mandar las noticias por email o mensaje. El público que la veía en vivo también se sorprendió por la noticia.
―Sé que tienen curiosidad, pero no les diré quién es. ―mencionó Ichigo. ―Es una persona normal y corriente, pero es la persona más importante en mi vida. ―dijo con sinceridad. ―Es todo lo que tengo que decir. Gracias por venir. ―declaró Ichigo dando por terminada la rueda de prensa.
Se levantó de su asiento y en medio de los flashes de cámara y de los reporteros que se querían acercar a entrevistarlo caminó hacia la salida.
―¡Retrocedan por favor! ―Pedían Urahara e Ishida tratando de contener a los medios.
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Rukia ya había llegado al edificio y corría desesperadamente por el pasillo que llevaba a la sala de prensa, pero ignoraba que Ichigo estaba por irse.
―Este capítulo estuvo plasmado de dolor y tristeza (o al menos eso intenté), pero me gustó, porque al fin Rukia se desahogó. Quizá no fue la manera correcta, pero finalmente Ichigo entendió que ha actuado mal. Ahora sólo hace falta que sean sinceros con el otro y expresen sus sentimientos.
―Ya el próximo es el capítulo final.
Gracias por leer y comentar la historia.
Saludos.
