Capítulo 38: De regreso a Royal Woods En Canadá, Lincoln y Lucy habían decidido poner fin a su exilio, era la hora de volver, así que habían cerrado todo lo relacionado con el "Programa", además de que éste justo terminaba en Mayo y habían preguntado Marcell y su gente si querían renovarlo pero ellos decidieron que no, que ya debían volver a casa, ya que "extrañaban" a su familia". Iba a ser un momento de suma tristeza para ellos, pero había algo que les impedía sentir dolor o llanto, iban a extrañar a Ottawa y toda la belleza que les había tocado, pero había una misión por cumplir, la vuelta a casa, la hora de ajustar cuentas con todos ellos.

Para ellos, ese Infierno había comenzado hacía ya 12 meses, un maldito año para ser exactos, habían tenido que pasar por todos los problemas que jamás hubieran imaginado, pero por alguna extraña razón, sus vidas habían cambiado mientras que en Royal Woods todo se había ido al completo demonio, los Louds, a pesar de haber sobrepasado la desaparición de sus hijos, aún los extrañaban, querían disculparse por todo el daño que les habían hecho, incluso Lisa, quien había quemado sus "Teorías de la Mala Suerte", arrojando todo al Fuego en un signo de perdón, e incluso subiendo un vídeo a Internet en donde se disculpaban, pero al ser vistos por Lincoln y Lucy, éstos simplemente se rieron, Abel les había enseñado a odiar, a despreciar al enemigo, a humillarlo más de lo que había hecho, simplemente era una buena obra de teatro el ver a toda esa familia llorar y pedir de que por favor volvieran, pero ya no habría más amor en sus hijos cuando los vieran cara a cara, prácticamente iban a volver, pero para tomar la venganza en sus manos y a llenar a Royal Woods de muerte y destrucción.


Mayo: Adiós, Canadá, adiós a todos serían las palabras de despedida de aquellos chicos, quienes habían puesto en marcha todo para el 1 de Mayo, la salida sería en la mañana del día anterior, ya que, tal vez, algunas líneas de buses de larga distancia no operarían por el "Día del Trabajador", así que aprovecharon ese día para volver a Michigan.

- A las 8 de la mañana sale un bus de aquí hacia Michigan. Informó Lucy, quien tenía los dos boletos.

- Perfecto, las Sapuris aparecerán con nosotros cuando las invoquemos, así que será mejor que terminemos de empacar y nos iremos preparando para el viaje. Pidió Lincoln, mientras que le sonreía a su hermana y ella se le acercaba y lo besaba.

- Dentro de poco, las calles se llenarán de sangre, juro que a la primera que le sacaré toda su sangre será a Amber, pero antes le haré sufrir por todo lo que nos ha hecho. Juró Lucy, mientras que un resplandor rojo en ambos jóvenes podía verse en sus ojos.

- El Fuego...sus almas se quemarán como papeles, ¡no! mejor dicho como la basura que son. Mencionó Lincoln.

- Sí, no dejemos a ningún niño rico o deportista vivo, a todos esos hay que matarlos a sangre fría. Añadió Lucy, mientras que su hermano la besaba en los labios.


Wilbur sentía que un momento tan terrible como lo eran las matanzas en las escuelas de EEUU podría llegar en cualquier instante, no quería suspender las actividades pero había intentado en convencer a los equipos de que jugaran otro día y no ese Viernes, pero ya estaba todo decidido, además tenían entradas vendidas y no podían devolver el dinero.

- ¿Qué voy a hacer? Si juegan, estoy seguro de que algo malo va a pasar...Dios...Dios...Mitsumasa, amigo, ¿qué debo hacer?. Se preguntaba el peli gris, quien ya había visto los ojos de lo que era la Muerte y tenía nombre: Abel.

Justo en ese momento, sonó el teléfono y atendió rápidamente.

- Escuela Royal Woods, habla el Director Wilbur Huggins. Se presentó con su tono de educado pero manteniendo el miedo oculto bajo su ser.

- ¿Wilbur Huggins?. Escuchó la voz de una joven del otro lado de la línea.

El Director quedó en silencio, sabía quién era.

- ¿Hola? ¿Está bien?. Preguntó la muchacha y el hombre respondió.

- Señorita Saori...Señorita Kido Saori...Sí...todo...[Se puso serio, tenía que mantener la calma en su cuerpo y alma] Escuche, lo que su abuelo me había dicho...Iba a decirle, pero la chica venía para eso y se le adelantó.

- Conozco muy bien lo que está pasando, no se preocupe, ese espíritu no va a sembrar más terror, se lo prometo. Juró la chica, quien era la Reencarnación de Athena.

- Sí, pero necesito que lo encierren, yo no puedo, además...Intentaba seguir hablando.

- Sea paciente, le prometo que ésto no quedará así, tiene usted mi palabra. Le volvió a jurar de que el Mal no iba a triunfar y pronto colgó.

- ¿Hola? ¿Señorita Saori?. [Preguntó Wilbur pero ya había terminado la llamada] Dios...está bien, confío en su palabra.


Mientras tanto, tras varios días de espera, finalmente había llegado el día en que regresarían Lincoln y Lucy a casa, a su querida Royal Woods, habían conseguido mantener oculta su identidad, tal vez la Ley y la Policía los darían por muertos al haber pasado tanto tiempo, a pesar de que se necesitan cuatro años para declara a alguien ya fallecido oficialmente después de desaparecer, pero en aquellos momentos de suma tensión en la ciudad, donde justo reclamaban justicia por los daños acontecidos, la Policía tuvo que darlos por muerto en Diciembre del año anterior.


Flashbacks: Lincoln y Lucy habían grabado antes un vídeo donde expresaban su odio hacia la sociedad, hacia Royal Woods y en especial hacia los deportistas y las familias ricas, ansiaban sentir el sonido y sabor de la sangre por aquella ciudad que les había dado la espalda, habían ansiado ese momento, tantos entrenamientos, tanto odio, tanta furia que crecía como flores pero éstas destilaban veneno, como un Dragón que sembraba su destrucción y muerte a las zonas que recorría.

Comenzaba a grabarse el vídeo de la cámara que estaba en la computadora de Lincoln, en ella se veía a ambos hermanos, vestidos de negro, ambos hermanos como aquellos dos jóvenes que habían sembrado la muerte y el terror el "Instituto Columbine", ésto iba a ser el comienzo de algo mucho más aterrador que lo ocurrido en Abril de 1999.

- Nos abandonaron, nos han tratado como la mierda más baja del Mundo, todo por un capricho, ¡por el puto capricho de Lynn Loud, la culpable de todo esto! ¡Van a pagar caro por el daño que nos han hecho, van a ahogarse con su propia sangre! ¡La última cosa que verán en sus vidas serán el destello de nuestro Cosmo estallando en todas partes, mientras que sus cuerpos quedan destrozados!. A Amber García, espero que tu muerte me sea placentera, voy a arrancarte el corazón y después me lo voy a comer en tu cara, ¡no! ¡lo voy a usar para mandárselo al Espectro Pharaoh de la Esfinge, la Estrella Celeste de la Bestia!. Exclamaba Lucy, mostrando su odio y luego venía Lincoln.

- ¡No voy a dejar vivo a ningún deportista, voy a sacarles las entrañas a todos ellos y me bañaré en su sangre! ¡Cuando vea al puto de Allan, voy a meterle este poder en su cabeza de mierda! [Agarra una foto de aquellos dos jóvenes y la prende fuego, mientras que pisotea sus cenizas! ¡Muy bien, pedazos de deportistas malditos, voy a sacarles los testículos y a pisarlos con mis botas! ¡No se les ocurra escapar o llamar a la Policía o a las putas de sus madres, ni tampoco intentes llamar a ese malparido de tu primo, si lo haces, Allan, voy a explotar todo el colegio con todos ustedes adentro, los llevaré directo al Infierno y en especial a mi familia e incluso a toda la ciudad de mierda y hasta a la Policía, si algún agente viene a detenernos, lo mataré junto a toda su familia! ¡Teñiré las calles con su sangre y vísceras! ¡Deportistas enfermos, les cortaremos sus cabezas vacías y se las daremos a Cerbero junto con sus tripas!. Gritaba Lincoln, mostrando todo un estado de furia y locura, parecía poseído e incluso se podía ver en la mirada del muchacho todo lo que estaba arrojando, igual que un avión bombardero al soltar sus bombas.

- ¡No me importa lo que digas, no me importa si me piden perdón a Lincoln y a mí, yo los mato a todos en esa familia de perdedores y débiles! ¡Si vuelves a tocar a Lincoln, Lynn, saco mi "Avaricia de la Vida" y te vuelo la jodida tapa de los sesos! ¡Tampoco me importa si los ricos me ruegan piedad, los mataré a todos y vuelvo a repetirlo, me bañaré con su sangre y esto es para ustedes, Amber y Jennifer, nos vuelven a molestar, les lanzaré todo mi poder, que es tan letal como una escopeta y les vuelo la cabeza, ¿entienden, pedazos de basura?!. Agregaba Lucy, también "poseída" por aquella furia implacable y quemaba fotos de Amber y hasta tenía otras donde habían "disparos", los cuales eran ataques que provenían del Cosmo que ambos llevaban encima.

- ¡Toda Royal Woods va a arder; prenderemos fuego cada institución, empezando por el maldito colegio y luego iremos por la Justicia corrupta, mataremos a todos los policías y militares, son todos iguales, corruptos, tal vez perdonemos a los que verdaderamente luchan por la Justicia verdadera pero al resto los haremos mierda, no dejaremos ni un alma de pie, arrojaremos a todas ellas no solo al Inframundo, sino también a la Colina del Yomotsu para que caigan en el "Agujero de la Muerte" y cuando Hades despierte, esa ciudad podrida será su Segundo "Campos Elíseos"!. Añadieron ambos hermanos a la vez y de ahí terminaron con el vídeo, al cual lo subieron y mandaron por toda la Internet e inclusive hacia su familia para que lo vieran, pero éstos no llegaron a verlo en esos momentos tan difíciles.


Fin del Flashbacks: Y en ese momento preciso momento, Lincoln y Lucy abordaron aquel bus de larga distancia con destino Royal Woods, Michigan, lo primero que haría sería bajarse a pocas cuadras de la estación central, ya que iban a ir directamente para su "Segundo Hogar", allí se refugiarían e iban a esperar a que llegara el Viernes, salían el Martes y dos días antes del mencionado, en total tres, cosa que para cuando las cosas estuvieran listas, a primera hora de la mañana irían hasta su escuela y esperarían hasta que dieran las 11 AM, justo cuando estaba por empezar el partido de baseball local entre las "Ardillas" y los "Tiburones".

Se sentía en el aire la esencia de una batalla que iba a tener lugar, de las vidas que iban a ser cegadas, en toda guerra hay víctimas, en ambos bandos, no importa la zona o distinción, la Muerte no reconoce diferencias, todos son iguales ante ella y aquella estaba por ejercer un gran papel en tres días por Royal Woods. Otros sentimientos que pasaban por sus mentes eran tantas personas que los habían ayudado: Haiku, Liam, Rayos Oxidados, Zach, Rocky, el Doctor Clinton, el Director Huggins e incluso la Señorita Agnes Johnson, pero esta vez ellos solo podían perdonar a las personas que habían sido buenas con ellas y no traidores como a Clyde o gente más repugnante como lo eran Amber o Allan y su primo, simplemente esos estaban en la "Lista Mortal".

- "Todo finalizará en Royal Woods, toda la existencia de esos miserables hijos de puta terminará allí. No voy a tener piedad sobre nadie, ni siquiera en los deportistas o en la gente que vayamos a herir, a todos ellos los remataremos de la peor manera". Pensaba Lincoln, mientras que escribía esas palabras en un diario que había conseguido en Canadá. Lucy se hallaba profundamente dormida y recostada en su pecho y en aquellos momentos, se iniciaba el viaje de regreso a Michigan.

La vuelta a casa, el regreso de Troya a Ítaca, Esparta y Micenas, ésto significaba una sola cosa: Venganza.

Para ellos, había sido un año de exilio, para Odiseo de Ítaca, tras burlarse de los Dioses y que fue castigado por herir al Cíclope Polifemo, hijo del Dios Poseidon, castigando al héroe en su camino para volver a su amada Patria y reencontrarse con su esposa Penélope y su hijo, Telémaco, para ellos llegaba el momento de acabar con los "Pretendientes", los cuales eran simbolizados por su familia y enemigos.

- "En tres días, haremos temblar los cimientos de esa maldita ciudad". Pensó Lucy en lo más profundo de su mente, mientras que el bus iniciaba el viaje y atravesaba ahora la Provincia de Quebec, en poco tiempo estarían metiéndose en las frontera canadiense-americano.