Cuando se tranquiliza se moja el rostro, tiene que componerse antes de ver a Ginny, no hay toallas de papel, se seca con la camiseta y ahoga una maldición al ver que la ha manchado, al parecer necesita jabón, no solo agua, Ginny se enfadará por la camiseta manchada. Se queda quieto un momento y echa a llorar de nuevo, ella jamás le ha reñido por cosas así, se ha enfadado y presionado porque no come bien o se salta comidas, porque trabaja demasiado y no descansa lo suficiente, y siempre se ha preocupado porque conviva con sus hijos, porque lo consideren, él no es ningún tonto, sabe que si sus hijos le escriben es porque ella lo pide.

-por Dios!...murmura sacudiendo la cabeza como si estuviera aturdido…a que viene todo esto? Y ahora?

Se calma de nuevo, trata de componer su estampa una vez más y continúa su camino. Empuja despacio la puerta de la habitación, solo hay una luz de noche, en la cama Ginny duerme, la pierna lastimada sigue inmovilizada y cuelga de un arnés. Se acerca y se acomoda en una silla, ella continúa con los ojos cerrados y una expresión tranquila, acaricia suavemente su mano.

-Harry…murmura entre abriendo los ojos.

-hola amor…se obliga a sonreír…cómo vas?

-bien…ella se esfuerza por alertarse…no siento dolor, una molestia leve quizá, el médico te ha dicho algo?

-si

-y?

-lo que ya sabíamos, está rota.

-cuando me operan?

-aún no lo sé…angustiado pasa saliva…tiene que ser pronto, no es igual que la otra vez.

-a que te refieres?...cuestiona asustada.

-no es nada amor…aprieta su brazo tratando de confortarla…que la medicina cambia y ahora tenemos dos opciones entre las cuales elegir.

-y cuáles son?

-soy yo quien tiene que decidir…señala amable pero decidido…así que tú no te angusties, relájate.

-está bien, que me dices de Lily?

Harry la entretiene un momento contándole de la rifa, ella echa a reír divertida. También le dice que sus hermanos están afuera, durmiendo en la sala de espera.

-pobre Angelina, la van a volver loca.

-ella es responsable…aclara Harry soltando una risita…por lo que dice Ron, no protestó para nada.

-no lo hará, ama a George y quiere mucho a todos sus sobrinos, no solo a Lily

-pero nuestra hija es la preferida…le hace un guiño cómplice…a que sí?

-a que sí!...reafirma Ginny más tranquila.

Hablan un poco más, Harry nota que lucha contra el sueño provocado por el medicamento, deja la silla, le da un beso tierno en la frente y regalándole un cariño se despide.

Se va en busca del médico pues ya tomó una decisión, su esposa la pasará mal, de hecho todos la pasarán mal, encamar o inmovilizar a Ginny por largo tiempo será la muerte, pero así se desate el infierno, se arriesgará primero con la malla.

Cuando regresa a la sala de espera sus cuñados están despiertos tomando café, Ron les ha contado lo dicho por los médicos así que solo les notifica la decisión que tomó. Ron afirma que George todo lo toma a broma, pero la verdad es que todos los Weasley son así, las bromas sobre lo que sufrirán con Ginny encamada no se hacen esperar, cada uno aporta lo suyo por lo que pasan bastante rato con ese tema.

Ginny es intervenida al día siguiente, Harry se aleja el tiempo necesario para asearse y cambiarse de ropa. George y Angelina llevan a Lily al hospital para que vea a su padre, y ya que están ahí, los Weasley la meten de contrabando para que salude a su madre. Como Ginny tiene que permanecer tres días más en el hospital, se turnan para acompañar a su cuñado.

El lunes a media mañana Harry está de pié justo enfrente de la habitación de su esposa, lanzando ahogadas maldiciones, la enfermera está dándole un baño de esponja, se enfada más al recordar que él quiso hacerlo pero la enfermera no se lo permitió alegando que ese es su trabajo.

Suena el celular, responde de manera automática, es su asistente preguntándole si no irá a la oficina y que hace con sus citas. Harry se da un golpe en la frente, ni por un instante recordó su empleo, le da instrucciones a la chica y termina la llamada. Por la tarde, aprovechando que Ginny duerme, se va por un café, ocupa una mesa apartada en la cafetería, toma la bebida observando a los otros comensales, algunos son cercanos a los enfermos, se nota por su aspecto cansado, otros más están ahí por cortesía. Le llama a su asistente y le pide que haga una cita con el comité, cuelga y vuelve a marcar, esta vez con la psicóloga.

Todo marcha satisfactoriamente así que cumplido el periodo establecido, Ginny es trasladada a su casa, donde la espera su familia y una enfermera. Lily salta feliz de poder estar de nuevo con su madre, mientras los Weasley, sabiendo que necesita reposo, permiten que sean sus padres quienes pasen algo de tiempo con ella, además Harry no ha hablado con Ginny, así que rápido ponen pies en polvorosa, dejándolo solo.

En la habitación de huéspedes Ginny está inquieta, el mobiliario fue cambiado, parte de lo que ve ahora no lo utilizo años atrás, ocupa una cama de hospital y hay una silla especial para sus necesidades, una silla de ruedas y en un rincón ve un andador, espera ansiosa que su esposo se acerque, sabe que está atendiendo a su hija. Angelina y George ofrecieron que siguiera con ellos en lo que se organizan pero la niña extraña terriblemente a su madre, ante su expresión de tristeza al escuchar la charla de los mayores, Harry y Ginny les agradecieron y decidieron que se quedara en casa, ya se las arreglaran.

Cuando la enfermera toma un descanso para cenar, Lily ya está metida en la cama así que Harry se acerca a la habitación de huéspedes, se detiene un poco en la puerta, jala aire y llama suavemente.

-hola…se esfuerza por sonreír…estás cómoda?

-demasiado, diría yo…suelta enfadada…que es todo esto?

-tranquila…se acerca y ocupa una silla junto a la cama…lo vamos a necesitar.

Tomándose su tiempo y sin omitir detalle, le informa de su estado, de las opciones que le ofrecieron y la decisión que tomó. En un inicio ella se asusta, no pensó que la rodilla estuviera tan mal, su esposo la tranquiliza repitiendo lo dicho por los médicos.

-un año!...suelta ahogada…santo Dios, Harry! Que voy hacer un año limitada de movimientos?

-que haremos…corrige cariñosamente Harry…pues nada, ir tirando, que vamos a hacer?

-pero, como?...insiste Ginny…hay que llevar a Lily al colegio, estar con ella, ya sabes cómo es…Harry sonríe…la tienda, mis papás.

-tranquila, estaremos bien, tienes a Sally para atender la tienda, de Lily yo me encargo…Ginny lo mira incrédula...y de tus papás…hace una pausa pensativo…no sé, déjame hablo con tus hermanos. Lo de menos seria trasladarlos aquí, puedo dejarles la habitación y mudarme a la de los chicos, pero no creo que se acomoden, están muy hechos a su casa.

-tú? encargarte de Lily?...no puede evitar hablar desconfiada…si trabajas todo el tiempo Harry, ocupas hasta la hora del almuerzo, como le harás?

-dame una oportunidad Gin…entiende su desconfianza pero habla sentido…sé que las cosas han sido muy diferentes, pero cambiaran. Además estamos en una situación especial, crees que no lo entiendo?

Ginny lo observa, su rostro muestra huellas de cansancio, pero su mirada tiene algo diferente, hay una calma que hace mucho no veía. Su esposo fue cambiando con el paso del tiempo hasta que la impaciencia y el estrés se convirtieron en algo normal.

-será difícil Harry…habla quedo…yo seré difícil.

-lo sé…sin dejar de mirarla acaricia su mano…pero los esposos deben estar juntos, cierto?

-cierto.

Siguen hablando, él le advierte que con las enfermeras y el servicio tendrán gente moviéndose por ahí todos los días, ella lo escucha sonriendo mientras le recuerda que no puede contar con él para limpiar o cocinar.

La casa está en silencio, todo está bien, la enfermera descansa en un sillón mientras Ginny, con los ojos suavemente cerrados, recuerda la plática con su esposo mientras intenta dormir. Abre los ojos de golpe, la psicologa no fue mencionada.