Capítulo FINAL: My First Last

Al fin llegó el día del concierto de L'Arc-en-ciel en el National Stadium.

Las últimas dos semanas, Hyde había seguido contigo en tu pequeño y modesto hotel y asistía todos los días a los ensayos de L'Arc-en-ciel. Volvía a la habitación por la noche y con el pretexto de seguir ensayando, te cantaba canciones y entonaba melodías con su poderosa y bella voz. El tiempo que pasaban juntos era intenso y alegre, pero ambos bien sabían que Hyde aún tenía una importante decisión que tomar con respecto a la demanda de Megumi y Akira.

La gente comenzó a llegar y a hacer fila a las puertas del Kokuritsu. Cada uno en su camerino, las estrellas de la noche daban los últimos retoques a su imagen. La puerta del camerino del vocalista sonó. Toc Toc

-Adelante...- Dijo Hyde delineando sus ojos de negro. La puerta se abrió de golpe y una vocesita llamó su atención.

-¡Papá! - Hyde volteó de inmediato y vio a su hijo correr hacia él.

- ¡Akira! - Sonrió el vocalista y de nuevo lo atrapó en brazos alzándolo luego. - ¿Como estás campeón? Te he extrañado mucho...-

El niño escondió la cara en el cuello de su padre y lo abrazó con fuerza.

-Perdóname Papá...Perdóname por no haber querido verte todo este tiempo. Estaba enojado, pero ya no lo estoy más...por favor no me mandes lejos...-

-¿Mandarte lejos? ¿De que hablas hijo? -

-Mamá dice que nos iremos a vivir lejos. Que ya no te veré más...-

- No, no, no... tranquilo. No irás a ninguna parte...-

-Mamá dice que estás mucho mejor sin nosotros. ¿Es cierto eso? ¿Ya no nos quieres papá? ...-

-Te amo Akira-kun. Eres lo más importante para mi...-

-¿Lo más importante? ¿Lo dices en serio?-

"Lo más importante" ¿Que es para mi "lo más importante"? Se cuestióno Hyde repentinamente. Penso en ti, en KAZ en L'Arc en ciel y todos sus miembros, su hijo, su esposa, su carrera...

- Lo digo en serio. -

- Entonces vuelve a casa... Me portaré bien. Volveré a la escuela y no daré problemas. Lo prometo. Pero no me alejes de ti papá. Por favor...vuelve a casa...-

-Akira...- Se escuchó la voz de Meguimi fuera del camerino.

-¿Te escapaste de tu madre? - Le preguntó Hyde a su hijo con un tono divertido.

-Es que ella no quería dejarme venir a verte...-

La sonrisa enternecida del vocal se expreso inevitablemente.

-No hagas eso hijo, tu madre se preocupa mucho por ti - le dijo en secreto y luego alzó la voz para ser escuchado aún fuera de la habitación - Estamos aquí, Megumi, pasa -

La japonesa abrió la puerta y se encontró con la imagen de su hijo en brazos de su padre, sonrió condesendiente y regañó de un modo muy ligero a su pequeño.

-Akira, cielo...tu padre está muy ocupado. - El niño se aferró a Hyde

-Pero no quiero que me mande lejos, no quiero que me abandone - Megumi entristeció de inmediato.

-Akira-kun, ya habíamos hablado de esto. Será genial ir a otro país. No tendrás que lidiar con los niños que te molestan y...-

-¡No! ¡Yo quiero estar con papá! -

Hyde lo abrazó tan fuerte como pudo y le consoló.

-No te preocupes hijo. Yo jamás te abandonaré - Y se acercó con el niño en brazos a Megumi.

-Pero Hyde crei que...-

-He tomado una decisión Megumi. - Le dio al niño en brazos - Hablaremos después del concierto. -

Megumi se quedó helada por la seguridad y lo amenazante que lucía Hyde al decir esas palabras. ¿Cuál podrá haber sido su decisión? Madre e hijo se dirigieron al Palco reservado para personas V.I.P desde donde verían la magistral actuación de su familiar.


Llegaste al concierto y entraste por la puerta del staff. No querías presionar a Hyde así que de inmediato te dirigiste al palco V.I.P reservado para la gente importante y artistas que vendrían a ver el concierto de L'Arc-en-ciel.

Apenas accediste al palco y ahí estaba ella. Elegante, nívea, angelical...sentada al lado de su hijo, esperando por el inicio del concierto. Su presencia te hizo sentir incómoda e incluso estuviste a punto de retirarte, pero antes de que pudieras regresar por donde viniste ella volteó y fijo sus ojos almendrados en ti.

-Oishi-san... - dijiste acercándote a ella y haciendo una reverencia. Ella se levantó de su asiento y te reverenció de igual modo. El ambiente se tensó. Solo estaban ustedes dos ahí. La esposa no querida y la amante adorada. Aunque Hyde y ella se hubieran separado hace ya algún tiempo, mientras su matrimonio no fuera anulado, tu seguías siendo la amante de Hyde. Te sentiste avergonzada y ella molesta con tu presencia.

La llegada de otra dama pareció ser la salvación. Megumi miró hacia un punto fijo a tus espaldas y sonrió amablemente al pronunciar.

-Sakai-chan, bienvenida. Viniste a ver a Tetsu. Que dulce.-

Tu volteaste a mirar y en efecto. Ayana estaba a tus espaldas con la misma cara atónita que tu seguramente tuviste al descubrir a Megumi en el palco. Ayana sin duda conocía bien a Megumi y sabía de su situación con Hyde, pero tu le agradabas y también conocía los sentimientos que Hyde tenía por ti. Sentimientos que ya no tenía más para Megumi.

-Oishi-san Dijo reverenciando con sumo respeto por la mujer mayor. Luego se dirigió hacia ti un poco tímida - (tu apellido)-chan...es bueno verte también -

La reverenciaste igual que a Megumi y las tres permanecieron calladas por un momento que pareció eterno. Pronto la aparición de un cuarto en el sitio, te dio el pretexto perfecto para deshacer el incómodo momento. Apenas lo viste entrar, tus ojos se abrieron de par en par.

-Draven...- Dijiste y avanzaste hacia el despidiéndote educadamente de las damas. Tu amigo también se alegró de verte y se abrazaron con fuerza. No se había visto desde aquel concierto en Osaka - ¿Veniste al concierto solo? -

-No - Comenzaron a hablar en español - Los chicos están bajo el escenario. Serán los músicos de reparto del concierto -

-¿Y tu no? -

-¡Por favor! Tetsuya-san es genial. No necesitan otro bajista en absoluto - rió tu amigo

-Jajaja, si ya lo creo - Pausa de silencio- Y...Ammm... él... -

-Dan no vino - Respondió Draven entendiendo inmediatamente que era Dan quien te preocupaba ahora.

-Ya no quiere trabajar con Hyde ¿cierto? -

-Hyde y Dan tienen diferencias irreconciliables... -

-Lo se... lo lamento mucho...- Bajaste la mirada sintiéndote mal por lo ocurrido.

-No es tu culpa...- Dijo el colocando una mano en tu hombro. Reconfortandote y un ambos exhalaron un suspiro al unísono.

-¿Que pasará con la banda?- Le preguntaste.

-Eso...Bueno...Nos mudaremos a USA...- Respondió él y la sorpresa te hizo alzar la cara y fijarla en la mirada evasiva de tu amigo.

-¿Que? ¿Por que? -

-Cambiaremos de sello. Vamos a trabajar con Sony USA - Dijo el al rascarse la nuca.

-¡Draven, no pueden! -Te alarmaste - Todo el dinero que han ganado no será nada comparado con la multa que les van a imponer si cancelan el contrato con Vamprose, aún les quedan casi 4 años para finalizar..-

-Nosotros no cancelamos el contrato... Fue Hyde-san..-

-¿Hyde? -

-Si, el mismo fue quien nos contactó con el productor de Sony USA. Consiguió que financiara nuestro video y el concierto de Osaka. Al productor le gusto nuestro estilo y decidió que comercializamos lo suficiente para entrar en el sello. Hyde mismo le cedió los derechos. Dijo que no nos haría bien como banda que cambiáramos de miembros. Hyde sabía que Dan no quería trabajar mas con el. Por eso nos libero y no piensa cobrarnos la multa ni le pidió a Sony el pago de sesión de derechos. Todo lo hizo sin nada a cambio...- Explicó Draven sumamente conmovido y melancólico.

-Entiendo... -

-Dan esta indeciso. Aún no sabe si seguirá o no con nosotros. Nos pidió tiempo. Lo veremos en USA en 2 meses si es que acepta. Tenemos planeado vender la casa de madera, a menos que tu desees quedarte en Japón, entonces sería tuya. -

-Vender la casa de madera ...- repetiste sintiendo nuevamente que una parte de ti, de tu alegría, se quedaba en esa casa y sería robado y olvidado cuando se vendiera. -No lo se. Necesito hablar con Hyde... -

-Claro. No hay problema. -

-Entonces..¿eso es todo? -

-Si. terminamos aquí en japón. Es hora de seguir adelante...-

-Si...-

- Escucha, no se que vaya a pasar entre ustedes pero ten - Draven te extendió un papelito con un número de 4 dígitos - Es un número buscapersonas. Marcalo desde cualquier país y de cualquier teléfono seguido de mi numero o el de Dan o el de cualquiera de los otros chicos y enlazará la llamada. Es único, privado y personal. No lo pierdas...-

Recibiste el papel y lo miraste.

-Está bien, lo guardaré... Ahora, discúlpame un momento. Debo ir a ver a Hyde. - Dijiste, pero en ese preciso instante las luces se apagaron. Los fans comenzaron a gritar y una voz melódica y potente se hizo presente en las bocinas a todo volumen, retumbando con eco que se propagaba por cada rincón del recinto:

"Calling..."

Era Hyde y el inicio de Chase. El concierto estaba iniciando.

-Creo que tendrás que esperar al medio tiempo - Dijo Draven sarcástico y juguetón. Tu le sonreíste y te sentaste. Efectivamente, tendrías que esperar para verlo.


-Ok chicos, esta saliendo todo de maravilla. Tiene 30 minutos para descansar, el escenario secundario estará listo muy pronto - Dijo el director y los músicos se dirigieron a la sala de descanso

-Haido ¿estás bien? -

-Si, Tetsu. Solo me siento algo decaído...-

-¿Quieres que llamemos al médico? -

-No. Yo...solo necesito descansar un poco. Disculpen chicos, necesito estar a solas. Estaré en mi camerino. - Con suma preocupación el vocal se dirigió en soledad a su camerino y cerró la puerta. Se miró en el espejo. Sus ojos estaban tristes, sus labios secos, su porte estaba decaído. Colocó las palmas de sus manos en la mesa y dejó caer su cabeza hacía adelante, casi tocando su pecho con la barbilla. No se sentía feliz.

A los pocos minutos tocaste a la puerta y entraste sin esperar una respuesta. Ahí estaba él. La estrella. El hombre mas apuesto de todo japón, El ídolo de más de dos décadas, Hideto Takarai, serio... con la tristeza y la desesperación reflejadas en sus ojos.

-Hyde...-dijiste al descubrirlo mientras lentamente te acercabas a él. Cuando estuviste a su lado él te miro; sus ojos temblaban queriendo decirte algo. Algo triste, algo incierto; y sus labios se torcieron en melancolía. Súbitamente te aprisionó en sus brazos con suma fuerza y vehemencia, como si necesitara de ese contacto para seguir en pie.

- Perdóname... No quiero hacerle daño...No podría vivir si lo lastimo. No puedo seguir así...- Pudiste sentir la desesperación de sus palabras, el apretar de sus dientes y de todos los músculos de su cara en un claro esfuerzo sobrehumano para no llorar.

-Hyde...- lo abrazaste con ternura y comprensión. Él sólo se aferraba más a ti y continuaba hablando con una voz quebrada y débil.

-No puedo...por más que busco la manera no puedo encontrarla... Perdóname... -

Sus palabras eran claras para ti. El problema de Hyde solo tenía una solución. Y tu habías jurado hacer "lo que sea" por verlo tranquilo, por hacerlo feliz. Sentiste la resignación acudir a tu cuerpo. Le abrazaste más fuerte si es que eso fue posible y tu voz serena y arrullante se dirigió al oído de tu amado

-Pero cielo...ya has encontrado tu respuesta. ¿No es por eso que estás tan triste? -

-No, no, no, no Esa no puede ser la única manera. Dejaré las bandas. Anunciaré ahora mismo que este es el último concierto de L'Arc en ciel yo...- Se separó del abrazo pero te tomó por los hombros para mirar tu cara frente a frente. Tus ojos ya mostraban la misma tristeza que los de él.

-Cariño... piensa en los demás...-

-¿Que yo piense en los demás? y ¿quien pensará en mi?..-

-Yo lo haré mi amor...siempre pensaré en ti y siempre te recordare...- Estaba claro. No hacia falta explicar las cosas. Desde el principio comprendiste que la única manera de solucionar todos los problemas de Hyde, lastimando a la menor cantidad de gente posible, era separándose. Era que él regresara a casa, con Megumi y con su hijo y esa era la única salida. - Toda mi vida... -

-Perdóname... Trate de hacer las cosas bien. trate de encontrar otra salida; trate de...- Se lamentaba el vocalista sintiendo vergüenza frente a ti.

-No mi amor. me siento muy orgullosa de ti. -Le dijiste sonriendo con ternura y alegría. Te miró incrédulo. Cuando tu lo rechazaste él también había dicho estar orgulloso de ti y la situación ahora se daba a la inversa. Se lo reafirmaste con tus siguientes palabras - Estoy satisfecha de haberme fijado en el hombre correcto. Si hubieras elegido diferente, probablemente estaría muy desilusionada. Todo hombre con honor y valores haría la elección que tu estas haciendo. ¿No es acaso los hijos, la familia, el linaje..lo más importante? -

"Lo más importante". De nuevo esa frase que le obliga a meditar profundamente sobre que es para Hideto Takarai lo más importante. Casi sin pensarlo una risa infantil acompañado del recuerdo de la cara regordeta de su hijo vinieron a su mente. Él es y siempre ha sido, lo más importante. Por eso Hyde decidía dejarte. Por eso Hyde te dejaría ir aún a costa de todo su dolor y de que ese corazón de diamante eterno quedase dentro de su pecho roto e irreparablemente herido.

De nuevo tocaron a la puerta y la voz del director se escuchó en al otro lado de la puerta.

- 15 minutos Haido-san -

Ninguno de los dos respondió. Solo bajaron las miradas y meditaban a mil por hora en lo que justo ahora les sucedía. Hyde tomó tu mano y miró en ella el anillo recién regalado.

-También lo hago por ti... - Te dijo con pesadez- No dejaré que Akira se vaya lejos y entonces Megumi no me dará el divorcio... Mientras no me libere de mi compromiso, no tengo nada que ofrecerte y tu te mereces todo lo bello que existe en el mundo ...- A ambos les dolió saber que aquel hombre, que se contaba entre los pocos que lo tenían todo, no podía darte realmente nada, por más que lo deseara, por más que lo intentara.

-Siempre te dije que sería feliz con solo tu presencia... con solo tu compañía. Nunca pensé que hasta eso se volviera demasiado pedir...-Acotaste con comprensión pero sumamente desilusionada y dolida.

-Lo lamento tanto... - Se miraron por unos instantes a los ojos. No sabían como serían las cosas de ahora en más y no querían preguntárselo. Las cosas no pintaban bien. Suspiraste.

- 10 minutos Haido-san - Volvió a sonar la voz tras la puerta.

- Creo que ya debo irme - Le dijiste entendiendo que no les quedaba mucho tiempo antes que Hyde tuviese que regresar al escenario. Le diste la espalda y te encaminaste a la salida. Hyde no te detuvo. Pusiste la mano en la perilla y apenas empezabas a girarla cuando Hyde alzó la voz y te llamó por tu nombre.

-(Tu nombre)... - Te detuviste de abrir la puerta y giraste el cuelo lentamente. Cuando tu mirada se enfocó por completo en el lo observaste erguido, herido, con un par de lágrimas negras recorriendo sus mejillas.

-(Tu nombre)... - Repitió - ... Te amo...-

Ahí estaban por fin. Esas palabras que todos los que lo amaron habían querido escuchar para sí. Aquella muestra fonética de amor verdadero, aquella frase que Hyde no le había podido decir a nadie más. El sentimiento más intenso que Hyde había sentido en su vida, revelado y admitido en voz alta. Tu corazón se detuvo, tu respiración se pausó, tus emociones se desbordaron silenciosamente por tu ojos que al igual que los de él, se empezaban a empapar.

- Y tu amor es lo más valioso que yo tengo ...- respondiste emulando la respuesta única que el te dio a ti por tanto tiempo. De nuevo a paso veloz te acercaste a él para abrazarlo rodeando su cuello - Te amo con todas mis fuerzas...- le confesaste.

-No - Ordenó él recibiéndote en brazos y buscando de inmediato tus labios con los suyos para callarte con besos - Ya no lo digas. Por favor no me lo digas más... es mi turno para ser sincero - Decía Hyde entre besos apasionados y dolorosos, húmedos de llanto - Te amo (tu nombre) como nunca he amado a nadie en la vida - Tu obedeciste y no hablaste más. Te limitaste a besar con ahínco a tu querido y a escuchar las palabras de amor entrecortadas e intercaladas con besos sedientos y caricias desesperadas. - Eres el amor de mi vida, ahora lo sé. Nunca pude decirlo porque siempre estuve esperándote a ti. Estoy seguro de que todo lo que he vivido no ha tenido otro objetivo que el finalmente conocerte solo a ti,amarte, estar contigo...Gracias...Gracias por aparecer en mi vida...Te amo. Te amo...Te amo...-

- 5 minutos Haido-san...- Dijo la voz rompiendo con aquel bello e intenso momento.

Hyde y tu separaron sus labios y miraste su rostro. Secaste con los pulgares sus lágrimas.

-Cariño, necesitarás retoque de maquillaje...- El volteó a mirarse en el espejo y efectivamente, miró su delineado corrido.

-Tienes razón...- suspiró - Oye... esta noche volveré contigo al hotel y hablaremos sobre esto. ¿Estas de acuerdo? Yo...tengo que mudarme con Megumi pero no dejaré de pelear por nosotros. Trataré de convencerla y de llegar a acuerdos con ella. Akira también tendrá que entender y... - Colocaste un dedo en sus labios.

-Está bien mi amor... tranquilo. Si esta es tu decisión la respeto. Debemos hacer lo correcto. Y te apoyo en esto.-

-Este no es el final (tu nombre) No dejaré de pelear por nosotros, si tu no lo haces...- Le sonreíste, le besaste la frente.

-Ve a maquillarte...-

Ambos salieron del vestidor Hyde te dió un ultimo beso en los labios.

-Te amo, por favor no lo olvides... - Dijo encaminándose por el pasillo hacía el escenario, sin dejar de voltear a mirarte; tu te quedaste recargada en la puerta de su camerino mirando como se alejaba hasta que, al cruzar unas bambalinas, ya no lo viste más. Solo entonces tu rostro se torció en una mueca de profundo dolor. Hyde no podría estar tranquilo si tu seguías cerca de él. Había decidido mudarse con Megumi para poder estar con Akira, pero el siempre tendría en mente la idea de dejar las bandas, pelear con Megumi, huír de todo, a menos... a menos que tu desaparecieras de su vida. No era Akira ni Megumi la razón de la desdicha de Hyde, pues había vivido feliz con todo y ello por mucho tiempo. Él causante de la desdicha de Hyde, era el amor que se tenían el uno al otro. Un amor imposible, un amor negado que despertó para consumirlos, en amor o en dolor. No podías dejar que Hyde siguiera sintiendo confusión. Le habías prometido hacer "lo que sea para verlo feliz" y no había habido un Hyde más feliz, que el Hyde que no te conocía.

Sabiendo que tu decisión te flagelaría para siempre, caminaste por aquel pasillo en dirección opuesta al escenario y a Hyde. Empezaste a caminar cada vez más rápido con la cabeza baja mirando solo el suelo bajo cada paso que dabas; por eso no miraste a Ken en la lejanía, si no hasta que te estrellaste contra él.

-¡Hey...a donde vas peque... - Dijo Ken -... ¿Que sucede? ¿Estás bien? - Te tomó del mentón y levanto tu cara, una cara llorosa y dolida.

-Debo irme Ken-sama...Debo irme ahora mismo. Por favor despídeme de Yuki y de Tetsu... nunca los olvidaré...diles que les he tomado un gran cariño y que...-

-Wowowowow Espera. ¿Que ha pasado? ¿Por que te vas? -

-Las cosas no están saliendo bien Ken-sama... -

-Linda, las cosas a veces no salen como uno desea, pero ese no es motivo para abandonar...- Te sonrió. Le sonreiste. Con una sonrisa tan resignada tan llena de certeza, tan noble y decidida.

-Prometeme que les diras que los quiero... - Dijiste y Ken entendió que no escucharías razones y que tu decisión estaba tomada. Suspiró

-Lo prometo...- Dijo entendiendo que no había nada más que hacer.

-Gracias, Ken-sama... a ti también te echaré de menos..- Le diste un beso en la mejilla y luego continuaste tu camino de salida del recinto.


El concierto terminó y Draven bajó del palco a los camerinos para encontrarse con sus bandmates y con los Laruku. Al entrar, saludó alegremente.

-¡Vaya concierto! Ustedes si que saben como darle brillo a un show..-

-Muchas gracias Draven. Esperamos que pronto ustedes también contraten a sus pirotécnicos y comiencen a hacer espectáculos de otro nivel. -Dijo Hyde - Por cierto... ¿Dónde está (tu nombre) ? ¿No vendrá a camerinos? -

-¿Pero...pensé que se habría quedado aquí o tras bambalinas. En el medio tiempo dijo que iba a verte y no regresó más... - Dijo Draven y Ken estaba escuchando la conversación.

-Ya veo... Iré a buscarla, si la ven por favor pídanle que me espere en mi camerino. - Dijo Hyde y salió del cuarto de juntas seguido por Ken. Hyde avanzó un par de pasos por el pasillo cuando Ken le llamó.

-Hyde...- El aludido volteó y detuvo su andanza

-¿Que sucede? -

-Se ha ido...-

-¿Que? -

-(Tu nombre)... No está aquí...-

-¿Como lo sabes? -

-La encontré cuando iba de camino al escenario. Estaba triste y me pidió que la despidiera de Tetsu y de Yuki...-

-N...no lo entiendo. ¿ A dónde fue? -

-No lo se Haido, pero parecía triste...-

-Lo se, debe haber ido al hotel. La llamaré. Gracias Ken.-


Estabas sentada en el aeropuerto con las 3 maletas que representaban todo lo vivido en Japón. Habías comprado un boleto de regreso a tu país por que al final de cuentas, ya no tenías nada que hacer en aquel país asiático. Dan, Draven y todos tus amigos se mudarían a USA en un par de semanas. La casa que tanto tiempo los albergó sería vendida al mejor postor. Hyde volvería con su familia y tu solo eras un tropiezo en su carrera. Lo mejor era volver a casa, volver a tu vida, volver al lugar que perteneces.

Tu teléfono sonó.

-Hola Hyde... - Ya sabías que se trataba de él.

-...- El no sabía que exactamente decirte.

Pasajeros con destino a (tu país) favor de abordar la puerta 6. Su vuelo despegará en 10 minutos. Dijeron por el altavoz

-No... -Dijo Hyde que perfectamente escucho el anuncio - Dime que no es cierto... Dime que no estás en el aeropuerto...Por favor dime que no huirás de mi... - Su voz de inmediato se quebró y tu pudiste sentir toda su soledad y su desconsuelo por el auricular. Con llanto contenido apenas pudiste responderle.

-No, mi amor... No estoy en el aeropuerto... no me alejaré de ti - Mentiste. Porque decir la verdad era demasiado desconsolador. No podías decir esas palabras ni serías tan cruel para hacer a Hyde escucharlas. Él de inmediato supo lo que pretendías. Mentir. Mentir en voz alta. Tal vez el corazón se creería la mentira y entonces sufriría menos. No solo lo entendió. También le pareció que cualquier mentira, cualquier ilusión, cualquier fantasía, por falsa que fuera, era mejor que decirse adiós.

- ¿Vendrás esta noche a nuestro hotel?- Dijo él con un hilo de voz.

-Si mi amor...- Continuabas mintiendo con el llanto incontenible.

-No llores mi amor... Está todo bien. Llevaré la cena para ambos y te cantaré una canción...-

-Gracias mi vida... Te amo - Tu llanto ya era sumamente audible y la gente que pasaba a tu alrededor te miraba con lástima y empatía. "Pobre chica" pensaban.

-Y tu amor es lo más valioso que yo tengo...- Dijo Hyde ya siendo incapaz también de controlar su llanto y sus sollozos se hicieron tan audibles que incluso Tetsu, que pasaba por el pasillo, se detuvo en la puerta del camerino de Hyde al oír el llanto de su colega. - ¿Te casarías conmigo? -Continuó Hyde con la mentira; con el espejismo que se había convertido en su único consuelo.

-Claro que me casaré contigo, Hyde... Seré la señora Takarai y estaremos juntos para siempre...- Seguías mintiendo para ser un poquito menos infeliz.

- Te compraré un gran anillo de diamantes, mi amada...-

-Ya tengo uno... -le dijiste logrando que esta ilusión sacara una sonrisa que brilló en medio de todas las lágrimas que se escapaban de tus ojos al ver en tu dedo el anillo que representaba el corazón de Hyde.

-Entonces es oficial. -Siguió el gimiendo - Estamos comprometidos...-

-Si...-

Disculpe señorita, no puedo dejarla abordar con el teléfono encendido. Dijo una azafata con sumo pesar pues te vio hecha un mar de lágrimas. Hyde la escuchó. Tu no supìste que contestar. Ni a Hyde, ni a la azafata. No podías decirle adios a Hyde ni colgarle el teléfono, era desgarrador colga o decir adios.

-¿Estás yendo a nuestra habitación, querida? - Preguntó queriendo ignorar a la azafata y su comentario.

-Si, mi querido prometido. Estoy yendo a nuestro lugar...-

-Te amo (tu nombre). Te amo como a nada y como a nadie en este mundo... Te amo... Te amo... Te amo... ¡Maldita sea TE AMO! - Dijo desesperado y fúrico de impotencia.

-Y tu amor es lo más valioso que yo tengo...- Dijiste con ternura.

Y siendo incapaz de colgar o de decir adiós simplemente dejaste el teléfono ahí, en un asiento del aeropuerto. Todos miraron como besaste aquel aparato y lo dejaste encendido, con una llamada en curso. Japoneses al fin, supieron el gran dolor que podría causarte colgar esa llamada, concretar esa despedida, y todos respetaron el aparato que se quedó inerte y enlazado. Hyde supo lo que hiciste porque escucho tu voz cada vez más lejos mientras no parabas de decirle "Te amo" luego no te escuchó más pero pudo seguir oyendo a las personas y el movimiento en la sala del aeropuerto.

Tenía demasiado respeto por ti y por lo que sentían mutuamente. Él tampoco sería quien dijera adiós ni quien colgara la llamada, así que hizo igual que tu. Dejó el celular encendido y con la llamada en curso, secó sus lágrimas y salió del camerino. Se encontró con un Tetsu anonadado detrás de la puerta y le miro como pidiendole auxilio.

-Haido yo...lo lamento mucho...-

-No Tetsu... -Respondió el vocal - Tu siempre tuviste razón, no debí involucrarme con ella. Me lo dijiste siempre y mira lo que he hecho ahora...la he hecho llorar... - Estaba por continuar su camino y pasar de largo a Tetsu cuando este alzo la voz de nuevo.

-No Haido. Yo estaba mal y tu estabas bien. Tal vez no terminó como querías pero... me siento feliz de que hayas descubierto el amor. Pensé que jamás lo encontrarías. Que siempre pertenecerías al mundo y que tu corazón jamás conocería la calidez de un querer... dime Haido... ¿Acaso no ha valido la pena? -

Hyde alzo la cara y emulo todos los momentos vividos a tu lado. Desde su primer beso, las veces que caminaban de la mano, aquella tímida persona que eras cuando pasearon por Kyoto tomados del brazo. Tu sonrisa, tus caricias, la primera vez que te hizo suya, la primera vez que te cantó una canción, el anillo, tus promesas, tu SI a su propuesta de matrimonio.

-Si...valio la pena. Sufriria todo de nuevo y volvería a vivir todo de nuevo por volver a tenerla conmigo una vez mas...solo una vez mas... -

-Hyde... se que esto es demasiado triste para ti asi que, podemos hacer la conferencia, Si quierer irte de L'arc... yo...-

-No. Tetsu, has acertado en lo que dices. Todo valió la pena. Y yo viviré por perpetrar las promesas que le hice. Y voy a demostrarle a Megumi y a Sakura y a todos los otros que yo no soy el culpable de sus desdichas. Siempre hay opción, mientras uno no pierda la esperanza, puede continuar con su vida. Ellos eligieron destruirse por causa mia. Fue su decisión y yo no tuve nada que ver con eso. Voy a demostrarles que no se debe morir de amor. Todo lo contrario. Se debe vivir para guardar en la memoria los bellos momentos y se debe vivir para demostrarle a tu ser amado que siempre fuiste digno de su cariño. Voy a continuar por que le prometí que lo haría. Quiero que me mire donde quiera que esté y sepa que cumplí todas mis promesas. Que sepa que no desperdició su amor en un hombre de poco valor... -

Tetsu quedo gratamente sorprendido de lo que acababa de escuchar. Miro a un erguido y decidido Hyde caminar por el pasillo en dirección a la puerta de salida. Por primera vez, Hyde haría lo correcto. Se reivindicaría. Había renunciado a su propia felicidad en aras de demostrarle a todos que era capaz de pagar por los errores cometidos, con estoísmo, con honradez. Tu amor no solo lo había hecho madurar, lo había hecho fuerte, lo había hecho crecer, lo había hecho mejor persona. La persona que Tetsu siempre había visto en Hyde y que por diversas razones había quedado oculta bajo gruesas capas de ego y fama. Sonrió con tristeza porque comprendió lo triste de la situación. Al fin su amigo encontró el amor, pero el amor para él, siempre había estado negado.


El vocalista no quiso esperar a sus amigos. Subió a su auto y compró cena para dos. Luego, se dirigió a la habitación que compartía contigo. ¡Quien sabe! Quizás si estuvieras ahí. Quizás no subiste al avión. Quizás regresaste al hotel. Quizás estabas esperándole a que llegara con la cena.

No perdió la esperanza cuando llegó al hotel y vio solo sus cosas, ni rastro de las tuyas. Tampoco la perdió cuando la comida se enfrió. Ni cuando la televisión nacional cortó su programación al ser ya muy tarde. Fue hasta que miró el reloj de pared y vio que pasaban ya de las 3 de la madrugada que comprendió que no vendrías. Que se resigno a pensar que en verdad te habías ido. Pero él estaba decidido a cumplir con todo lo que te había prometido; él te había dicho al teléfono que te cantaría una canción, así que tomó su guitarra y comenzó a entonar una hermosa y triste balada.

Tu llevabas varias horas en el avión, el transporte que te alejaba cada vez más de Japón y de el amor de tu vida. Dejaste en esa pequeña isla a los dos hombres que más te habían amado, cada uno en compañía de una mujer a la que no podían amar. Las luces de un anuncio se encendieron.

Estimados usuarios, ya hemos salido de los radares de Japón, ya pueden encender sus dispositivos electrónicos tales como mp3 y video juegos. Solo recuerden no encender redes móviles o aparatos celulares, gracias.

A fin de salir de tus tristes pensamientos, encendiste tu mp3 y colocaste los audífonos en tus oídos. Entonces ocurrió un suceso curioso del que ustedes por desgracias jamás se enterarían. El tiempo se sincronizo de una manera tan perfecta que Hyde cantaba solitario en aquella habitación de hotel y al mismo tiempo en tus audífonos se reprodujo exactamente la misma canción. Era como si el te la estuviera cantando a través del mp3 porque incluso Hyde comenzó a entonarla en el instante mismo que la canción sonó en tu reproductor. Una canción de tristeza, de despedida, de adiós...un adiós con una pizca de esperanza a la que ninguno de los dos renunciaría jamás porque se convertiría en una razón para continuar, una razón para ser feliz, un rincón en la memoria y el corazón de ambos, intocable, inolvidable. El recuerdo del verdadero amor.

Sayounara (L'Arc-en-ciel)

Las alas que vuelan se expanden hacia el pequeño cielo
Tranquilamente, los días se están moviendo
Con esta mañana vino un adiós
cabalgando en el viento
Pretendíamos no saberlo, probablemente
a pesar de que nos hacíamos los inocentes,
desde algún lugar, miramos hasta este tiempo

Una vez más muéstrame tu sonrisa, no te preocupes
Hoy todo está tan tranquilo
A pesar de que quiero volver a ese tiempo...
Nos encontraremos de nuevo, gracias
Hasta entonces... adiós

Los pétalos de flores que caen están sonrientes
y dan el último beso como decoración
Si nos quedamos en silencio, las lágrimas van a salir, así
que, te ruego...
Tomado de
Una vez más muestrame tu sonrisa, no tiembles
Tan sólo levanta tu cara
Cuando venga una nueva estación
nos encontraremos de nuevo, gracias

Por amarme... adiós

La canción terminó tanto en tu reproductor, como en la guitarra y voz del vocalista de L'Arc-en-ciel.

Nunca más volviste a ver en persona a Hideto Takarai.

Y Hideto Takarai, jamás volvió siquiera a saber de ti.

Fin