Saga Esvástica
La partida comienza
-¡Ya escuche! Ósea, es que no pueden esperar.- Dijo un rubio de ojos verdes mientras caminaba por su recién re decorada casa.- Ósea, enserio, la gente de hoy es tan molesta.-
Con irritación y pesadez abrió la puerta principal, al otro lado le esperaba un rubio alto de ojos azules más frio que el hielo.
-¿Ósea y tu que haces aquí? No recuerdo haberte invitado.- Era claro que Polonia no quería a Alemania en su territorio. Últimamente el germánico se encontraba bastante peligroso, aunque se preguntaba como es que había logrado llegar a hasta aquí, si no mal recordaba su ejercito ya se había movilizado.
El rubio no dijo nada y solo lo miraba. Disimuladamente el rubio trago ¿Qué rayos le pasaba a Alemania? Empezaba a temer lo peor.
-Ósea es que alguien te comió la lengua ¿O que?-
De nuevo silencio.
-¿Alemania?-
-Polonia, he venido aquí para deshacerme la inmunidad de este mundo.-
Polonia se vio confundido ante las palabras.
-¿Ósea a que te refieres? No entiendo.-
Venido de la nada un puñetazo conecto con su mandíbula; impacto contra el suelo.
-¿Qué…- Una mano enguantada alzo a Polonia del suelo.
-Tu gente judía es tan inmunda que ni siquiera merece vivir.- Polonia temblaba incontrolablemente.
Tenía miedo.
-A-Alemania… ¿De que estas hablando?-
-Limpiare el mundo de toda esta escoria.- Su voz era terrorífica.
Lo soltó y Polonia cayo estrepitosamente en el suelo; estaba temblando, tenia miedo. Tenia que escapar.
Como pudo se empezó a alejar del oji azul, este camino con largos pasos a hacia el.
-¿Por qué estas haciendo esto?- Su voz temblaba.
Alemania entrecerró sus ojos y el gorro militar le proporciono una sombra tétrica. Sin contestar le propino en puntapié debajo de las costillas.
Un gemido se escapo de los labios polacos.
-Alemania…-La voz de Polonia parecía suplicarle.
Una patada en el estomago y la sangre mancho el suelo blanco. Golpe tras golpe, gemido tras gemido. El dolor era insoportable, quería correr y escapar.
Apaleado y con el ojo izquierdo hinchado, Polonia volvió a ser elevado en el aire. El dolor que sintió en ese momento fue indescriptible. Con sus ojos asustados miro los fríos azules; estaban llenos de sadismo.
-¿Quién te ordeno esto?- Hasta la voz de Polonia parecía herida.
Con un puñetazo de hierro en el estomago le murmuro.
-Adolf Hitler.-
Las piezas negras se empezaron a mover…
…
-¿Me llamaste, mate?- Pregunto la grave voz del moreno.
-Australia, disculpa por hacerte llamar tan de repente.- Dijo Arthur desde su asiento.- Ya hable con las otras colonias, solo faltas tú.-
Australia alzo su morena ceja confundido.
-¿Qué sucede?-
-Empezó a la guerra. Todas las naciones bajo mi mando entraran.- Sentencio Arthur.
Australia parpadeo confundido.
-Okey…Brindare lo mas que pueda de ayuda, pero no pienso dejar que mi tierra sea campo de batalla.-
Arthur asintió.
-Usaremos tus costas como puerto naval y reparación de barcos ¿Esta bien?-
En falta de palabras el solo asintió.
-¿Es todo, mate?- Pregunto el australiano.
-Es todo, gracias.- Con una media vuelta Australia le dio la espalda al rubio.
-¿Cómo le explicare esto a Nueva Zelanda?- Fue su único pensamiento al abandonar el lugar.
De las sombras salió otro rubio, su semblante serio.
-¿Estas seguro, Arthur?- La voz de Francia era mas seria de lo normal.
-Si; Alemania ataco a Polonia, hubo una masacre.- La voz de Inglaterra era nerviosa.-Voy a entrar a la guerra, con todo el apoyo que pueda.-
Francia asintió. Sabia el por que de las acciones de Inglaterra, esta era el inicio de una guerra y no faltaba tiempo para que los siguientes en ser atacados fueran ellos.
Inspiro con fuerza.
-Estoy contigo.-
Las blancas también hicieron sus movimientos…
…
-¿Qué harás?- La suave voz de Canadá pregunto.
-Lo que es problema de Europa es problema de Europa y no nos concierne.-
-Te quedaras neutral.- Dijo Canadá.
-Al igual que tu, esto no nos concierne.- La voz fue firme.
Discretamente Canadá se mordió el labio y escondió en su bolsillo una carta; la pulcra letra de Arthur se podía observar.
Algunas piezas se quedan estáticas,
…
-Es agradable, tenerlos aquí.- La voz de Isabel era tensa.
Nadie le respondió.
-Podremos hacer muchas cosas juntos.- Dijo tratando de asentar la atmosfera.
Y de nuevo, no hubo respuesta.
Suspiro. No llegaría a ningún lado con sus hermanos; ahora parecían darle la ley del hielo.
-Yo…- Fue interrumpida por el sonar del teléfono.- ¿Hola?-
Sus hermanos la miraron discretamente.
-¿Qué…-Preocupación era tangible.-E-Entiendo; de acuerdo, adiós.-
Se giro lentamente, sus ojos abiertos en preocupación.
-La guerra estallo en Europa.- Su voz se encontraba atemorrizada.
Algunas piezas buscan el refugio negado…
…
-Me uniré a ti, Alemania.- La gentil y perturbadora voz de Rusia penetro el silencio de la sala.
Alemania lo miro, sus ojos opacados y sus manos llenas de sangre.
-Bienvenido.- Fueron las únicas palabras.
Algunas piezas toman un lado a ciegas…
…
-¿El macho patatas?- La voz de Romano era despreciativa.
-Si, entrare a su lado en la guerra.- La usual voz alegre de Veneciano era incaracteristicamente seria.- ¿Entraras?-
Romano pensó en sus opciones, España estaba bajo la dictadura…Los latinos estaban en América. Lo único que le quedaba era Veneciano.
-Alemania nos cuidara muy bien. No dejara que nada nos pase.- La voz de Veneciano aunque tratara de ser confiada se veía asustada.
Romano suspiro; le valía un comino si el macho patatas los cuidaba bien o mal. El sur de Italia entraría en guerra solo para poder proteger a lo último que le quedaba de familia.
Otras piezas escogían su lado a consciencia;
…
-¿Qué harás?- Fueron las suaves palabras de la asiática.
El hombre solo la miro, ojos cafés y un semblante calmado se presentaban en el rostro del japonés.
-Lo pensare.- A continuación bebió de su taza.
Pero al final, este solo era un juego de estrategia y solo el mejor ganaría…
Empieza la partida y la paz se despide del mundo.
Trate de hacer este capitulo lo mas entendible posible; pero existen demasiados datos historicos de la WWII que suceden en el primer mes que fue dificil agregar todo, en lo que se podria decir es el prologo de la saga, espero que no haya sido confuso y haya sido de su agrado. De haber alguna confusion, por favor haganmelo saber, al igual que las observaciones.
