FACTORES EXTERNOS
Cuando Pepa volvió a la habitación con la cena se la encontró vacía.
Pepa: ¿Silvia?
Silvia: ¿Pepa eres tu?
Pepa: ¡Yo y la cena si!
Silvia abrió la puerta del baño y salió.
Pepa: ¿Estas bien? Estas temblando..
Silvia: Tardabas y empece a asustarme y vino una enfermera y me he metido en el baño... dios.. que estúpida...
Pepa: No pasa nada, tranquila, siéntate y cenemos.
Silvia: Mientras estaba en el baño entró el celador. Nos ha dejado platos y cubiertos.
Pepa: ¡Que amable el hombre!
Silvia: ¿Que has traído?
Pepa: No he encontrado gran cosa...
Silvia: ¿Chino? No me habrás traído... ¿Si? ¡Me encanta!
Pepa: (Sonriendo al verla ilusionada) Lo se.. es lo único que comes en el chino, como los niños pequeños, arroz tres delicias y pan.
Silvia: ¡Eso no es cierto!
Pepa: Bueno eso tendrás que demostrarlo ¿Cerdo agridulce?
Silvia: (intentando disimular su cara de asco) ¿Cerdo?
Pepa: jajaja es para mi, para ti la ensaladita.
Cenaron tranquilas, riendo y como no Pepa no paró de hacer el tonto y contar chistes. Su miedo habia desaparecido y haria lo que fuese por ver sonreir a Silvia. Parecia que lo conseguia pero no estaba segura de que Silvia quisiese que se quedase...
Pepa: Se acaba el horario de visitas. ¿Estas segura de que quieres que me quede? Puedo avisar a tu padre o a tu hermana so lo prefieres.
Silvia: No tienes que quedarte si no quieres.
Pepa: Quiero
Silvia: ¿Entonces?
Pepa: No se.. yo.. esta bien...
Y lo hizo sin pensar, le salió instintivamente. Posó su mano sobre la de Silvia.
Silvia por su parte notó el contacto y se sobresalto, retiro la mano y el miedo apareció en sus ojos.
Al instante Pepa lo supo, no debía haberlo hecho, la había asustado.
Silvia también fue consciente de su reacción y al instante bajó la mirada avergonzada.
Pepa: Lo siento.
Silvia: No lo sientas, no es tu culpa, Yo.. yo quiero tenerte cerca pero no puedo.. yo quiero poder estar a tu lado pero no puedo yo..
Pepa: Eis, tranquila, lo entiendo. Estaré a tu lado, estaré contigo tan cerca como tu puedas soportarlo. No quiero que mi presencia te haga daño pero quiero estar a tu lado, es lo mínimo que puedo hacer. Si tu quieres claro...
Silvia: Quiero.
Pepa: Pues no se hable mas
Silvia: Pepa...
Pepa: Dime
Silvia: Los medicos han dicho que estoy..
Pepa: Lo se, tu padre me lo dijo, ¿Pero no es un poco pronto? No se, yo no entiendo mucho de esto, la medico eres tu pero ¿En tres días ya se sabe?
Silvia: Supongo, análisis de sangre.. no lo se..
Pepa: Entonces es posible que Gonzalo...
Silvia: Es posible..
Pepa: Pues espero que así sea porque no me perdonaría que ese cabrón te halla dejado embarazada.
Silvia: Sea de quien sea pienso tenerlo.
Pepa: Pero y si...
Silvia: ¿Y si es de el? Si es de el también lo tendré porque entonces estaré embarazada porque tu me amas. Porque si no fuese así no estaríamos aquí.
Pepa: No lo entiendo..
Silvia: ¿El que?
Pepa: Que estés tan entera, tan segura...Es cierto que siempre fuiste la mas fuerte de las dos pero.. no lo entiendo..
Silvia: Tengo miedo Pepa, tengo miedo a derrumbarme a dejar salir todo mi miedo , mi rabia.. tengo miedo.. dios he estado un rato sola y no lo he superado y no me gustaba, no me gusta tener miedo, no me gusta sentirme débil. Supongo que por eso me empeño en mantener la cabeza fría, en demostrarme que estoy bien porque tengo miedo a ser frágil a que puedan romperme. No quiero a necia cerca no quiero que se preocupen por mi, ni que se acerquen y menos que me toquen , no quiero ser débil Pepa... Pero luego me quedo sola y.. tengo miedo porque cuando estoy sola me doy cuenta de que si soy débil de que soy frágil de que ya estoy rota y.. quédate conmigo Pepa.. por favor...
Pepa: No lo dudes, pero tendré que separarme de ti un instante, hay que llevar esto a la cocina. (Refiriéndose a los platos y los cubiertos)
Silvia: Llama para que se lo lleven...
Pepa: Claro
El celador volvió a por los platos y le trajo a Pepa una almohada y una manda pues pasaría allí la noche aunque dormiría poco. Entre velar el sueño de su princesa y la incomodidad de aquella silla lograría dormir como mucho una hora.
