Finet La chica menos inesperada
Holiguiiss mi gente, después de un final "fino" me atrevo a decir que en este chapter me van a odiar mucho, no solo porque pienso terminar de la misma manera "fina" y volveremos nuevamente a una faceta de comedia con un ligero gusto de sal-pimienta… Este fic está hecho de imaginación Vallartense, Jalisciense y Mexicano… que lo disfruten…
La historia y personajes adicionales son de mi imaginación. HDA (Hora De Aventura) no me pertenece en lo más absoluto. Si fuera mío, haría un piche desmadre XD
Chapter-39: Revelaciones imprecisas.
La música del baile iba en aumento, era el momento de atacar ya que los oídos de sus víctimas no podían percibir del todo sus intenciones; sin demora agarro el cuello del muchacho atravesándolo con una larga espina. El joven héroe se incorporó con esfuerzo mientras sentía el líquido recorrer por todas del cuerpo; saltó del balcón seguido por una chica morena con una expresión de concentración de igual forma que de preocupación por él, no le dio tiempo de avisar las espinas ya que fue sostenida de la cintura para ir ascendiendo al cielo nocturno, como intento de perder el rastro.
El Medicum apenas logró salir fuera de los límites del Dulce Reino para terminar con un aterrizaje forzoso en el suelo manchando los trajes de gala por completo:
― ¿Te encuentras bien?―preguntó la joven a escuchar un leve quejido de dolor más una tos por el polvo que trago.
―Sí, no te preocupes―exclamó intentando sonreír.
El rastro de sangre que dejo el héroe era lo suficiente visible para saber dónde se encontraban, ambos se incorporaron y sacaron sus armas listas para el combate. Por fortuna o desgracia solo eran dos criaturas, una de las cuales Finn aflojo su agarre y sus ojos eran incrédulos ante la escena; por otro lado ella sabía que este día iba a llegar.
―Relájate―sugirió la chica.
No era de esperarse ver a Jake en su forma salvaje acompañado de una criatura del Inframundo 4 siendo montada por el anfitrión de dicha emboscada.
―Te doy a elegir, puedo volver a la normalidad a Jake si aceptas convertirte en mi esposa o peleas hasta morir como de costumbre―el ceño de Nicolet era forzado, no podía sostener por mucho tiempo.
Ella no pudo responder nada al ver el ataque de Finn ir directo a la criaturas parecida a un clamar gigante con mandíbula de jabalí, pero fue terriblemente tacleado por su amigo; él se había enfrenado por muchas cosas, pero enfrentar a la persona con la que compartió padres cuando el mundo no lo quería, es desgarrador. En sus ojos mostraba una furia consigo mismo de tener que hacer lo posible por liberar a su amigo, peleo contra Jake poseído por la locura.
Por otro lado Nicolet se enfrentaba al calamar con tenacidad, pero ante todo pronóstico fue vilmente atrapada por los tentáculos con ventosas de picos y uno de ellos se clavaba en el vientre de forma constante.
―Medicum, espero que te grabes esto en la mente…―chasqueo los dedos como señal de ataque.
Jake logró alejarlo de su espada y su pata se hizo lo suficiente grande como para dejar inmóvil a su oponente, con varios intentos en vano intento salir de esta situación.
―Idiota, ¿Qué le vas hacer Hijo de Puta?―preguntó mientras su mirada se centraba en la escena.
― ¡Ya acaba de una maldita vez!―suplicó la chica mientras el pico penetraba su vientre.
―Tu querida novia jugaba de forma muy peligrosa, ¿No es así?―se dirigió a ella y con sus dedos de aguja acaricio la cara, cada caricia equivalía una nueva herida en el rostro―Se ve tan hermosa como cuando la tome entre mis brazos esa madrugada, lástima que no funciono―exclamó mientras miraba con satisfacción la cara de su oponente.
― ¡Calla! ¡No te creó nada!―gritó y sintió una especie de ahogo por la precisión en su cuello.
―Grábatelo. El pico en el vientre de tu doncella no se compara con el dolor que lleva dentro por esa noche…
― ¡Bastardo! ¿¡Qué le hiciste!?―los celos lo cegaban de una forma casi monstruosa.
Por otro lado Guston se deleitaba con el sufrimiento de ambos, no pudo evitar soltar una pequeña carcajada por la escena; mientras el héroe gritaba y maldecía, la chica se quedó callada, mucho para su gusto. El Medicum intento nuevamente y al fin logró poder mover su mano, miró a Jake con una cara triste al pensar en lo que tenía que hacer; pero ese pensamiento fue fugaz al ver sus ojos.
Parecían pelear contra algo, cosa extraña ya que cuando lo ataco no notó eso; sería su oportunidad, al salir de la pata y con la corbata en mano logró montar sobre Jake. Agarro su espada y fue directo al calamar, aunque lograron atravesar su piel no fue lo suficiente y tuvieron que hacer repetidas veces la misma acción. Esas acciones las tomó el can poseído por su instinto, mientras Finn se enfrentaba cara a cara con Guston Roller, por inercia sonrió al ver el semblante serio del héroe con una espada apuntando directo a su objetivo.
Esto de cierta forma le recordaba demasiado a Diaval por sus antiguas batallas por quien dominaba el cuerpo, con el paso de los años dejo de hacerlo y guardo sus fuerzas para el momento donde entrara en vulnerabilidad. Debía de admitir que el chico podría derrotarlo con facilidad, pero él no se dejaría vencer de esa manera y peleó contra la filosa lámina de la espada con sus propias manos de aguja. El sonido penetraba en los alrededores y las gotas color carmesí descendían de forma elegante; era fuerte a pesar de tener el veneno corriendo por su cuerpo, el temor de que se desplomará en cualquier momento de su enfrentamiento no le importó, sabía que podía ponerse en pie.
Estuvo a punto de perder al dejarse llevar por los juegos de su oponente, él muy descarado sonreía con cinismo sin remordimiento de lo que había causado por el tiempo; solo necesitaba clavarle la espada y atravesar todos esos músculos ¿Qué tan difícil seria esa acción? ¿En qué punto preciso se lo quería clavar? Su adversario era más hueso que tejido y órganos internos, a lo que recuerda que él era el antiguo corazón de "El Lich".
Con el rabillo del ojo descubrió que la morena aún seguía en pie, con el vientre sin expulsar sangre lo cual le parecía extraño, al volver la mirada descubrió que su adversario se enfocaba nuevamente en la pelea de la misma forma, es decir, que él también miró a la chica:
―No sangrará. Por ahora―exclamó siniestro dándole en el clavo a lo que pensaba.
Las emociones nublaban la conciencia de Finn y esto dificultaba su concentración en la batalla, un movimiento erróneo y podía decirse que era su muerte; a no ser que la espada se clavó en el pecho de su oponente por el sorpresivo escudo, el cual estaba atravesado por los fríos dedos de aguja. Guston Roller retiró la mano del cuerpo en pie; Nicolet sirvió como escudo y las gotas poco a poco brotaban, pero no con abundancia, su cara mostraba horror al ver sus manos desvanecerse como humo negro y solo se pudo escuchar un sonido sordo cuando desapareció en totalidad del entorno.
Habían ganado.
El Medicum sintió desfallecer por la sustancia, con esfuerzo logró que su espada volviera a su forma inofensiva para desplomarse en frente de la morena.
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Sintió el aire salir de sus pulmones, ¡No era algo que te decían todos los días! Una parte de él se alegraba de ese "incidente", aunque la otra prefería no haber escuchado los regaños de un padre colérico; pero de alguna forma extraño como era regañado por el mismísimo ex-Rey Helado por el bien de su hija. Caminó por los pasillos con paso constante, se encontraba pensativo ante los hechos que dictó la doctora y no pudo evitar que sus labios formaran una sonrisa boba con un ligero sonrojo en las mejillas.
Abrió la puerta de la habitación y se sorprendió al ver dos intrusos con sombreros de pirata; al ser ella la Reina y su ausencia en como dirigir un imperio que no tenía reglas estables, estaban ahí un chico de dieciséis y un niño de ocho preocupados por ella:
― ¿No ha despertado?―rompió el silencio el rubio mientras se recargaba en la pared.
― ¿Cómo si te digiera…?
―No.―respondió en seco el menor interrumpiendo la burla que había formulado el mayor.
El silencio entró por la ventana mientras los tres miraban fijamente el cuerpo casi inerte de la morena, los ojos azules de Finn miraron por la ventana sin ocultar ese ligero rubor que adueñaban su rostro:
― ¿Ella volverá con ustedes?―preguntó y enfocó su mirada en ellos.
―Claro, ella es la soberana―contestó con arrogancia el mayor― ¿Por qué lo dudas, Rubio oxigenado?―interrogó de forma casi indiferente.
Pero realmente quería saber la nueva excusa tendría en mente él, solo para cuestionar ¿Qué tan boba o ingeniosa era? Finn, con un brillo en los ojos mostró su collar y explico de forma suave sus motivos:
―Si nos llegas a mentir, tendrás que enfrentarme―amenazó como último el menor antes de retirarse de la habitación junto con el mayor.
Se quedó solo con ella, ahora no dejaría que la situación se escapara bajo sus manos, el viejo corazón de "El Lich" se había ido y ya no existían los avistamientos de esos extraños monstruos; se levantó y acomodó un poco el ramo de flores que había en la mesa de noche, escuchó un leve suspiro y miró con asombro unos ojos abriéndose poco a poco:
―Nicolet―la llamó de forma sutil.
―Finn…―su voz era muy baja por lo débil que se encontraba, aunque no la culpaba― ¿Qué año es?
No pudo evitar soltar una carcajada por esa pregunta. Le explicó que estuvo dormida por una semana, necesitaba reposo y el cuidador sería él, ante esto último ella solo negó; pero al ver el copo en el cuello no tuvo de otra que seguir las indicaciones de su nuevo enfermero. Así pasaron los días, hasta que llegó un tema que nunca pensó tocar:
― ¿Te gustaría tener hijos, princesa?―casi escupe el café por la pregunta tan ¿inusual?
―Finn. Nosotros no… quiero decir tú y yo…―intentaba buscar las palabras, pero fue tan confuso hasta llegar a sentir mareos.
Se paró rápidamente de su lugar y fue directo a su viejo amigo con el que siempre la ayudaba en estos momentos, el baño. Había llegado a cerrar el baño y de manera automática inclinarse al toilet para vomitar; el rubio toco la puerta, algo preocupado de la condición de ella:
―Finn ¡Mierda deja de tocar!―exclamó entre aguacareos― ¿¡Por qué mierda no vuelves a tu casa!?―interrogó antes de poner nuevamente su cara al escusado.
―No quiero discutir―respondió mientras intentaba abrir la puerta.
― ¡Vete, Maldita sea! ¡Mañana pienso par…!―no pudo terminar por el amargo sabor de la boca.
―Nicolet…―se recargó en la puerta―No puedes volver en esa condición. Se lo prometí a tus hermanos.
Al escuchar esas palabras la chica se levantó con dificultad, llegó a la puerta con una expresión horrible, ¡No había bebido ningún gramo de alcohol! Nada, desde que el Medicum se mudó a la cabaña con la excusa de cuidarla no la dejaba beber aunque fuera una gota por los medicamentos recetados:
― ¿A qué te refieres con eso? Mis hermanos básicamente te odian―afirmó
―Lo sé, pero…―tragó duro un poco, se sentía nervioso; pudo incluso escuchar la respiración de la morena traspasar la puerta―No quieren que su sobrino o sobrina este sin su padre―finalmente lo dijo.
―Debes de estar bromeando…―se agarró el cabello de forma histérica mientras sus ojos estaban listos para expulsar agua salina ― ¡Soy estéril, Finn! ¿¡No puedo tener hijos!?―parecía ver a través de la puerta la negación del rubio.
―Eso yo mismo pensé…
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Yo me estaba muriendo de los nervios y de ira por lo que te había hecho ¿Por qué me lo ocultaste? ¿No soy gente de confianza? ¿O ya habías analizado todos mis pasos y pensaste que era lo que planeaba? Me estaba recuperando poco a poco, pero a ti aun te seguían haciendo pruebas por alguna extraña razón, fue después de una semana al estar completamente rehabilitado me llamaron por los papeles.
Miré la puerta de tu habitación, y me dirigí a la oficina con poca importancia; vi a tus padres y a Gonner esperándome, al parecer iban a dar noticias sobre tu estado:
―Antes que de aviso de los resultados quiero saber ¿Quién es el padre?―interrogó la doctora mirándome a mí y a Gonner.
―Doctora, yo ya le dije que soy el padre de N…―fue callado por la voz de la enfermera.
―Lo sabemos, pero nosotras nos referimos al bebé que lleva su hija―explicó la mujer.
― ¡Ah! Era es… ¿¡Espere!? ¿¡Qué acaba de decir!?―los cuatro estábamos sorprendidos.
― ¿No lo sabían? Ups…―la enfermera se avergonzó y se escondió detrás de la doctora.
―Bien ¿Entonces quién es el padre?―volvió a preguntar.
―Él―meseñalo esa lagartija con una expresión seria a mi persona.
―Pero…―recordé las palabras de ese Hijo de puta, estaba a punto de hacer una estupidez por ira.
―Ella solo se ha metido contigo ¿Qué otra persona podría ser?
― ¿No lo entiendes Gonner? Ella fue…―no sabía si era cierto, si la palabra correcta era esa u otra.
―Vamos. No seas modesto, ella solo se metió contigo. No sucedió eso―esas palabras de alguna forma sirvieron de consuelo.
― ¡Yo soy el padre!―exclamé orgulloso, pero solo recibí una bofetada como respuesta.
Me sorprendió que fuera la mano de Betty la que me cacheteo mientras los demás miraban algo sorprendidos lo que sucedió.
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―Al parecer no estabas en etapa de procrear, cuando salíamos y llegaste a comprometerte…―hizo una ligera pausa y puso la frente en la puerta―Pero has vuelto y me vas acabar con el vacío que siento.
La puerta se abrió de golpe y la chica abrazo fuertemente a Finn, por un momento quedo sin palabras, incluso sin la capacidad de devolverle el abrazo hasta que el cerebro dicto hacer esa acción:
―No soy acta para ser madre. Tú eres un héroe y yo…―se mordió el labio inferior para suprimir algo.
―No importa―respondió en automático.
Descubrió que eso era una de las razones por las cuales se fue, pero no la más fuerte, se apartó un poco y con la expresión seria marcada en el rostro le pregunto sobre lo ocurrido. Ella sabía la respuesta y se negaba a decirle eso, si tan solo tuviera mucho más tiempo, si tan solo estuviera muerta, sería más sencillo.
No había vuelta atrás, le diría su forma de ver el por qué partió de Ooo.
―Temía que te lastimaras, sé que no eres de papel. Pero cada vez eran más feroces las batallas y terminabas más herido de lo previsto…―el chico miró los ojos sinceros de ella―Aunque me decías con una sonrisa "No es nada, es solo un rasguño" ¡Prefería no haber nacido al verte de esa manera!
Ya no deseo escucharla y la calló con un beso, porque le valía poco lo que ocurría; eran simples gajes del oficio como héroe y eso lo sabía ella de por medio, no le preguntaría nada más, con eso era más que suficiente.
Había recuperado el cálido sentimiento de estar junto a ella.
Vero: El siguiente chapter es más el estilo cómico...
Vivis: Ya solo faltan como seis chapter para terminar el fic...
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