Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son de un japo loco llamado Masashi Kishimoto xD (si fuera mía la hago hentai y romántica).

Demostrando la verdadera fuerza y ciertas intenciones de cierto Uchiha que anda rondando a una Sakura que ya no lo quiere xDDD o lo quería. Bueno... disfruten el episodio, gracias por sus comentarios. Espero volver pronto para la actualización.


Nota: NO al PLAGIO por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^


De la Teoría a la Práctica

Las aventuras de Sai

Por Clarisce

Capítulo 39: " Seres queridos "


Soñaba con un buen día, los dulces trinos de las aves, aquél enorme sol sobre ellos mientras sonreían juntos al lado de su pequeño, era un bebé hermoso, con las mejillas sonrojadas y una alegría no muy típica de sus padres.

- ¿Sakura? –dijo una voz muy extraña para ella.

Una vez más tenía ese sueño, un mundo perfecto en el que tenía algo que en la realidad no podía obtener, paz.

La Haruno abría levemente sus ojos, estaba muy cansada pero lograba divisar a alguien frente a ella, sentado al lado de su cama.

- ¡Enfermera! –gritó Sasuke levantándose de su lugar para luego volver a estar con la joven de cabellos rosados- al fin… al fin estas aquí –dijo muy tranquilizado.

- Uhm… ¿Sasuke-kun? –pronunció débilmente Sakura.

- Sí –tomó sus manos y le sonrió levemente- ¿cómo te sientes?

- ¿Cómo quieres que me sienta? Acabo de tener a mi hijo, ¿dónde esta? –dijo girando su cabeza al lado contrario de Sasuke, dio una mirada parcial al lugar y no vio a nadie ahí- ¿qué pasó? –comenzaba a decir con dolor- ¿dónde esta mi hijo? Ah…

- No, Sakura. Cálmate por favor –añadió el Uchiha apretando su mano con cariño.

- ¿Dónde está? ¿¡¿Dónde! –decía constantemente con el dolor quebrando su voz.

Finalmente la enfermera entró en la habitación, fue hasta las bolsas de suero que tenía unidas por intravenosas y le inyectó un tranquilizante, en esa etapa de su recuperación lo que menos debía hacer es preocuparse y sentir dolor, entre más pronto se recuperara mejor podría asumir la situación. Sasuke suspiró aliviado después de aquella inyección acariciando la cabeza de Sakura con cariño, era afortunado de ser el último que ella viera antes de dormir.

- ¿Por qué no trae al niño para que duerma en la habitación de la señora? –dijo la enfermera viendo a Sasuke.

Prefiero que estén lejos, si el niño muere estando con ella no podrá superarlo. Es mejor que siga siendo tratado en terapia intensiva.

- Lo mejor para un niño es que esté con su madre –dijo la enfermera antes de marcharse y cerrar la puerta de la habitación.

- Sakura no merece estar con él, por su falta de responsabilidad y deseos de morir es que ese niño esta al borde de la muerte, no dejaré que ella vuelva a fallarle, no dejaré que le haga más daño y así mismo no dejaré que ella se haga daño –acarició la cabeza de la Haruno- deberías haberte comportado mejor conmigo.

Lo dicho… ya son más de 4 semanas de recuperación, las mujeres menores de edad suelen ser más propensas a morir en el momento del parto, aunque Sakura era una kunoichi de condición fuerte cayó en una depresión, la cuál origino su poco apetito por lo tanto al no alimentarse debidamente el niño nació poco desarrollado, además hubo un desgarramiento que causó un derrame.

Sasuke se preguntaba continuamente cuando acabaría toda esta travesía, odiaba todo lo que tenía que ver con los hospitales, le traía malos recuerdos. La rutina de todos los días era vagar por los pasillos después de haber estado la mayor parte del día junto a Sakura leyendo alguna revista, iba al área de terapia intensiva y se quedaba de pie frente al enorme ventanal que daba al cunero de los bebés monitoreados.

- Sigues vivo… -dijo bajando la voz.

Apoyó ambas manos en el vidrio y acercó al máximo su rostro, la mirada la tenía inexpresiva, la había tenido así desde la primera vez que lo vio, no sabía… si sentirse furioso, alegre, sorprendido o asustado; ¿qué significaba ese niño? Al principio lo veía como una oportunidad para acercarse a Sakura, luego pensó en él como una piedra en el camino y al final… se convirtió en una molestia, si no existiera… Sakura sería para él, no habría ningún impedimento para que disfrutaran de alocadas noches de pasión, solamente serían… Haruno y Uchiha, si este niño moría, ella olvidaría por completo cualquier lazo que tuvo con aquél que pasó sus manos por su cuerpo, tendrían propios hijos, todos serían unos "Uchiha" de cepa. Pero…

- Parece que no puede respirar –añadió el Uchiha viendo como algunas máquinas que vigilaban los signos vitales del pequeño se alteraban, veía aquél blanco cuerpecito metido en esa incubadora tratando de hacer funcionar sus pequeños pulmones- ¿te morirás… –preguntó en voz baja aún observando la batalla de vida o muerte del niño- o lucharás contra tu destino?

A los pocos minutos el monitor se normalizó y el niño volvió a respirar relativamente normal; Sasuke era, de alguna manera, un mounstro… veía como el hijo de Sakura se convulsionaba necesitado de aire y no hacía más que observarlo, algunos otros habrían llamado de inmediato a una enfermera o a un doctor para que viera que pasaba con el pequeño pero él… lo observaba, como si esperara algo de él, como si supiera "algo"… quizá esperaba que le demostrara que merecía vivir, siendo así el Uchiha se sentiría orgulloso. Si es débil y crece débil, morirá siendo débil, pero si lucha para dejar atrás este episodio de debilidad y lo supera entonces Sasuke habría tenido razón en no desconectarlo de esa máquina cuando tuvo oportunidad o de al menos… asesinarlo en alguno de esos momentos en que se quedaba solo.

- Quien debe morir, que muera –dijo el Uchiha quitando las manos de aquél vidrio que lo separaba de los cuneros.

Aún bajo la mirada fría y decidida del Uchiha se escondían varios sentimientos, todos eran confusos pero al mismo tiempo definirían de a poco el futuro.

No se decide ni se toman decisiones a la ligera, se piensa que cuanto más rápido escoja una opción más fácil será deshacernos de la que resta, pero no siempre es así… hay decisiones que nos persiguen aún cuando las hemos eliminado, aún cuando creemos que es lo mejor.

Apenas las lágrimas podían cubrir todo el daño que la había marcado, Tenten tenía 1 semana de impedimento, el doctor le había recomendado que se quedara en casa, sus padres resolvieron levantar una denuncia contra el agresor, aunque ella no había dicho una sola palabra desde que la violaron.

Tenía algunos moretones en su boca, pero más en sus piernas y brazos, no podía moverse, el simple hecho de estirar sus brazos la hacía gruñir de enojo, dormía en su habitación, con las luces apagadas, abrazada a su almohada, quién iba a pensar que muy lejos de ella Suigetsu también trataba de dormir, pensaba en ella…

- ¿Suigetsu? –preguntó Jyugo acercándose al rincón de su compañero.

- ¿Qué? –contestó sin verlo.

Ayer…

- ¡Vamos! No estoy de humor, dime lo que quieres y vete.

- Eres insoportable cuando te lo propones –agregó Jyugo sentándose al frente de él.

- No he podido ver a Tenten, parece que se enojó. Estoy… molesto por eso –dijo Suigetsu bajando el tono- es la primera vez que me siento molesto por una cosa como esta.

- ¿Cosa? ¿No crees que has llegado al límite? –preguntó Jyugo.

- Se que he tenido una mala vida –se levantó del suelo y apoyó su espalda en la dura pared rocosa al igual que su compañero- he asesinado sin compasión a demasiada gente, he violado mujeres y me he divertido… -mostró su sonrisa afilada- pero esa niña no me provoca sentimientos así, he tenido miles de oportunidades, no… he podido dejar de pensar en ella, en sus curvas, en su voz… quiero que con esa misma boca, con la que le dice a su novio que lo ama, me diga "más" o que desee que le haga el amor. Por una vez en mi vida –se puso serio- quiero saber lo que se siente.

- ¿No estarás enamorado de ella?

- ¡Bah! ¡Eso jamás! Soy un chico malo, yo no puedo sentir amor. En cuanto tenga sexo con esa mocosa esta obsesión dejará de atormentarme, solamente espero a que ella me lo pida.

- Tanto orgullo no te servirá de nada –agregó Jyugo poniéndose de pie- piénsalo… -fijó su mirada a él- es bueno sentir algo tuyo por una vez en la vida. Todas las mujeres que has tenido, has asesinado y has jugado… no eran tuyas, por eso no desarrollabas un lazo de pertenencia, pero Tenten… hizo que te pusieras celoso –sonrió divertido y salió de la cueva tranquilamente- piensa si serías capaz de hacer cualquier cosa por ella o no.

Suigetsu se quedó sorprendido por un breve momento y consternado por la sabiduría de Jyugo, ¿en verdad había algo que lo estaba cambiado?, en fin… sus palabras eran reflexivas y de algún modo llegaron a hacerle pensar en lo que vivía con ella, la "pertenencia", lo "suyo"… si ella era suya entonces… ¿sería feliz?

- Tengo que verla –se dijo a sí mismo decidido y finalmente su tormento acabó, momentáneamente.

Jyugo hablaba de límites, aprendía muchas cosas relacionándose con la gente de la aldea, había encontrado un poco de paz, siendo le único del equipo de Sasuke en no tener problemas de esa magnitud. Suigetsu era tan complicado, orgulloso y despreocupado, no le importaba el mañana, aún cuando su vida dependiera de ello, era fugaz y atrevido, era un muchacho que vivía sin imaginar que pronto todo cambiaría.

- Bien, ahora debería buscar mi disfraz –se dijo a sí mismo Suigetsu al vagar cerca de Konoha.

Esa vez en la que fue a vigilar a Tenten había encontrado a un muchacho de la academia al que le robó su ropa, claro que primero tuvo que dejarlo inconciente sin matarlo, Tenten despreciaba a los forajidos asesinos, por lo tanto… sin intención el muchacho de los dientes aserrados procuraba no hacerlo más, ¿alguna razón en específico? Él decía que no era por ella, lo pensaba y se lo repetía, pero… en el fondo, muy en el fondo, deseaba gustarle, deseaba que los demás aceptaran que ella era suya y para eso era preciso no ganarse mucha mala fama en Konoha.

- ¡Bien! Así nadie se dará cuenta, ahora… tengo que ponerme serio. Las personas son tan estúpidas que se asustan con una simple mirada mía. ¡Ah! –sonrió- Estoy hablando sólo de nuevo –se golpeó la frente con la palma de su mano.


Flash Back

- ¿Sabías que la gente que habla sola esta loca? –agregó Tenten divertida.

- La loca eres tú –dijo rápidamente Suigetsu.

La remedó colocando su mano sobre su cintura y meneándola burlonamente, además se tocaba el cabello continuamente, expresiones propias de su compañera la cuál tenía alguno que otro tic nervioso.

- Y con esa actitud piensas que te tomaré en serio –le dijo la joven de cabellera castaña cruzando los brazos con enojo.

- No quiero que me tomes en serio, quizá… es al contrario –con atrevimiento la tomó por sorpresa con sus manos y la besó- te quiero tomar en todas las formas posibles.

Tenten se había sonrojado y volteado a otro lado para alejarse de él, odiaba que él la asustara de esa manera. Era tan espontáneo, no era como Neji, era diferente… era apasionado y con su propia locura la hacía sentir miles de mariposas en el estomago, mariposas y todo lo que se pudiera imaginar, la sensación de cosquillas recorría su cuerpo.

- Dime algo… -dijo Tenten en voz baja llena de ternura.

- "Algo" –respondió con el mismo tono lleno de ternura.

- ¡Idiota! –le golpeó la cabeza mientras una vena le saltaba en la frente- Arruinaste el momento romántico.

- ¡Hey! Yo sólo quiero sexo contigo, nada de romance, soy alérgico.

- ¿Vas a prestar atención? –agregó más seria.

- ¡Ok! –dijo Suigetsu asustado.

- ¿Sientes lo mismo que yo? Siento que… te amo –Pregunto con voz clara pero luego expresó sus sentimientos en un tono muy bajo.

- ¡Estas realmente loca! –le gritó exaltándose- No podría sentir lo mismo que tú, porque tú no tienes claro lo que sientes por mí.

El muchacho supo decirlo, a pesar de entrar en su juego de amor, simplemente sabía como salir, ella estaba comprometida con un muchacho al que quería. Tenía un novio y hasta que esa barrera estuviera fuera de su juego él no haría nada ni le diría nada aunque ella quisiera matarlo.

- ¡¿¡¿Y para eso me hiciste venir a mitad de la noche? –le gritaba Tenten estando sobre el pobre Suigetsu, lo agitaba tomándolo por la solapa contra el piso, él había decidido dejar que ella le hiciera cualquier cosa, era tan difícil poder contestarle alguna de sus agresiones, hasta le parecía divertido… ella era linda cuando se enojaba o cuando lo golpeaba- ¡yo te digo que te amo y tú me vienes con retórica!

- ¿Qué dijiste? –preguntó sorprendido.

- ¡Nada!

- ¡Ok! No me importa, pero ahora cambiaremos de lugar –ingeniosamente Suigetsu hizo que Tenten quedara bajo él y ahora la tenía a su merced, acercó su rostro a su boca y procedió a besarla… aún sin saber si había escuchado correctamente lo que ella dijo.

Final del Flash Back


- No… -dijo Suigetsu consternado.

El tiempo se detuvo y una vez más sintió esa sensación de temor y dolor recorrer su cuerpo, infinidad de veces tuvo que pasar por ello, pero eran cuestiones físicas, consecuencias de peleas sangrientas a muerte con otros ninjas. Su voz… comenzaba a quebrarse y de a poco podía ver cómo aquellos "sentimientos" que decía no tener… finalmente afloraban.

Parado frente a la casa de Tenten, sin valor para preguntar más, sin saber que hacer o decir; pretendía encontrarla en el mismo lugar en el que siempre habían tenido sus citas, pero no estaba… fue a algunos lugares y solamente daba miradas por ahí para ver si estaba, pero no. Finalmente pensó que ella era muy dedicada a su hogar y fue a verla… la madre de Tenten le abrió, él era bueno para mentir, contó un cuento en el que él era señalado como el mejor amigo y alumno de Tenten.

- ¿Quieres verla? –preguntó la madre de Tenten.

- Ella… ¿cómo está? –dijo Suigetsu.

- No ha hablado desde que la encontraron en el bosque –dijo entre sollozos- el doctor dice que se le pasará pero… no lo sé –tomó un pañuelo y se limpió la nariz.

- ¿Cómo pudieron hacerle algo así? –apretó los dientes con enojo- ¿puedo verla? –preguntó Suigetsu.

- No te aseguro que vaya a responderte. La visitaron sus amigos y ella no reaccionó, solamente se queda sentada en la cama y llora –la mujer se echó a gimotear- no dice mi nombre, ni responde al suyo. Mi marido piensa que ella necesita terapia.

- Tenten me quie… -estuvo a punto de decir lo que creía que ella sentía por él pero se detuvo a los ojos de todos él aún era su amigo- digo, me querría ver. Se lo aseguro, señora –dijo Suigetsu suavemente.

- Bien, te llevaré hasta su habitación. Y… por favor no enciendas la luz, se pone histérica –agregó con la mirada fija al piso.

Caminaron por un pasillo hasta llegar a la habitación de la joven, para Suigetsu era la primera vez en entrar a un lugar tan familiar como ese, al mismo tiempo conocer a la madre de Tenten le hizo pensar tantas cosas… tantas que influían en ella para haber sido como era.

- Puedo hacerlo… puedo hacerlo… -dijo Suigetsu con firmeza.

No era un buen escenario o momento para ir y… de una vez por todas acabar con la imagen dulce y sana que tenía Tenten, lo que vería quizá lo lastimaría, un poco aunque sea, sentía que deseaba estar a su lado y consolarla, le faltaban fuerzas y los huesos mismos le temblaban de miedo.

- Te esperaré afuera –dijo la madre de la joven a Suigetsu.

- Si –respondió y giró la perilla para abrir la puerta y entrar a la oscura habitación.

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Fin de Episodio 39