La verdad Gabism es que estos capítulos son muy tristes. Me gustó mucho escribirlos, pero creo que acabé deprimida jejeje De todos modos creo que éste os gustará. Es muy tierno.
Besitos y no os deprimáis. Seguid leyendo que todo tiene arreglo jejeje
CAPÍTULO 48
Se ha dormido ya- dijo Kate cerrando con cuidado la puerta del dormitorio de Clementine- Es increíble la facilidad con la que lo hace- dijo sonriendo
James estaba sentado en la cama, con la mirada perdida.
Kate se sentó sobre sus rodillas y le apartó un mechón de pelo que caía rebelde ocultando sus ojos que lucían tristes y cansados esta vez.
En qué piensas?- preguntó ella conociendo de antemano la respuesta
En que tendrás que hacer la maleta- mintió él
No pienso hacerla- contestó ella- Así siento de verdad que esto es temporal y que pronto volveré.
Buena idea- dijo él sonriendo levemente
Tendrás que buscar una casa más grande. Si es un niño necesitaremos otro dormitorio- dijo ella intentando animarlo
Dalo por hecho- contestó James
Pasará pronto- dijo Kate apoyando la cabeza de él en su pecho- Cuando menos te des cuenta volveré. Intenta mantenerte ocupado, eso hará que el tiempo pase más deprisa.
James no contestó. Estaba oyendo latir su corazón, respirando su olor. No quería pensar en lo que haría mañana, cuando ella se fuera, para ocupar su tiempo. No quería pensar en mañana. Quería mantener este momento en su memoria. Retenerlo todo.
Yo me dedicaré a gastar tu dinero- dijo ella sonriendo- Compraré cosas para Clem, para el bebé, para la casa…
Y para mi nada?- dijo el sonriendo
No dices que necesitas pocas cosas?- dijo ella divertida
Es verdad, con que volváis de una pieza es más que suficiente- dijo James acariciando su espalda
Eso no lo dudes- dijo ella sonriendo- No vas a librarte de mi. Si te largas de aquí para darme esquinazo te perseguiré por todo el mundo.
Lo mismo te digo. Si se te ocurre liarte con algún médico de esos tocapelotas que te gustan saldré de aquí y te traeré aunque tenga que atarte- dijo James sonriéndole
Tranquilo. Dentro de un par de meses estaré gordísima, y los únicos médicos que se me acerquen lo harán con un ecógrafo en la mano- contestó Kate riendo
Apuesto a que gorda y todo seguirás estando preciosa- dijo James con tristeza pasando su mano por su vientre.
Quiero pedirte algo antes de irme, James- dijo Kate seria de repente- Necesito que me jures que si algo va mal aquí me lo contarás. Si hay algún problema, cualquier cosa. Júrame que no me vas a ocultar nada.
Te lo juro, pecas- dijo mirándola a los ojos
Hay algo que yo también quiero pedirte- dijo James echándose la mano al bolsillo trasero y sacando una pequeña cajita de color rojo.
Kate se tapó los ojos nerviosa y dijo sin mirar:
No, no, no! Tienes que ponerte de rodillas para hacerlo!-dijo riendo
Pero qué demonios!- dijo James- Sabes lo que voy a decirte?
Eres un desastre, James- dijo ella riendo- Dejaste esos pantalones tirados en el suelo, y pensé que eran para lavar. Así que los cogí y revisé los bolsillos por si habías dejado algo dentro. Entonces lo vi.
Maldita sea!- protestó él con una sonrisa
Vamos, vamos- dijo ella impaciente- Ahora no te eches atrás. Ponte de rodillas y di lo que ibas a decir.
De acuerdo- gruño él mientras se arrodillaba delante de ella
Kate Austen- dijo mirándola fijamente a los ojos- Quieres ser mi esposa?
Ella cogió la cajita con los ojos empañados. La abrió muy despacio, como si tuviera miedo de que fuera a romperse. Y sacó el anillo con mucho cuidado. Era de oro blanco. Y tenía dos filas de pequeños diamantes en la parte superior. Se quedó mirándolo maravillada. Era precioso, elegante pero nada ostentoso. Recordó el disgusto que tenía Sun cuando perdió su anillo de bodas. Entonces Kate la consoló diciéndole que era simplemente un objeto, que el amor era algo más que un anillo. Pero ahora comprendía que era más que eso. Ese anillo representaba el vínculo inseparable que tenía con James. Era un compromiso, una promesa, una vida juntos. Y no podía haber mejor momento que ese para recibirlo.
Se lo puso despacio sin dejar de mirarlo y entonces supo que nunca se lo quitaría.
Vas a contestar o me has hecho montar todo este numerito para decirme que no?- dijo James sonriendo de rodillas todavía
Me casaré contigo, James Ford- dijo ella sonriendo entre lágrimas- Será lo primero que haga cuando vuelva. De hecho, bajaré vestida de novia de ese submarino. Así que ve buscando alguien que nos case porque no pienso dejarte escapar.
Está hecho, pecas. Eko lo hará- dijo James sonriendo
Eko?- dijo ella sorprendida
Claro! Es cura- dijo divertido- Asesino y traficante pero cura al fin y al cabo. No puede ser de de otro modo. Un tipo así es quien tiene que casar a un par de delincuentes como nosotros- dijo James riendo.
De dónde lo has sacado?- dijo Kate mirando el anillo
Lapidus lo trajo cuando llegaron Claire y Nadia- contestó él- Lo elegí por Internet.
Es precioso, James. Realmente precioso- dijo ella sin dejar de mirarlo.
Y bien, piensas levantarte de ahí y besar a la novia o es que vas a mantenerte casto hasta el matrimonio?- dijo ella sonriendo con picardía
Y una mierda!- dijo James subiendo a la cama de un salto y acercándola a su cuerpo-
Pienso besar a la novia y hacerle el amor durante toda la noche, así que prepárate nena- dijo guiñándole el ojo
Te amo, James- dijo ella mirándole fijamente a los ojos
Y yo a ti, pecas- dijo James besándola con dulzura
Y se amaron durante toda la noche. Con la ternura de saber que el fruto de su amor era testigo de aquello, con la urgencia de saber que aquella noche acabaría, con el temor de perderse al día siguiente, con el dolor que tendrían que enfrentar en unas horas.
Y la luz de la mañana los encontró abrazados, mirándose a los ojos con devoción.
Júrame que volverás- dijo James ante el inminente azote de la realidad
Te lo juro, mi vida- contestó ella
Te esperaré, Kate- dijo James con firmeza
Llámame. Todos los días, James- dijo ella
Todos, Kate. Te lo prometo- contestó él
No te vayas, Kate- dijo Clementine desde la puerta observándolos con tristeza
Ven aquí, pequeña- dijo Kate invitándola a la cama
La niña se colocó entre los dos, mirando a Kate con dolor en sus ojos
James pasó el brazo sobre ellas, abarcándolas a las dos.
No podemos pedirle eso, Clem- dijo James- Aquí los médicos nos pueden ayudarla y no queremos que le pase nada a ella o al bebé.
Antes de Navidad, Clem- dijo Kate con seguridad a la niña- Volveré antes de Navidad.
Te echaré mucho de menos- dijo la niña con tristeza
Y yo a vosotros- dijo Kate con los ojos empañados
Todo lo que James quería, lo único que necesitaba en la vida estaba ahí. Debajo de su brazo. Y pronto iba a perder parte de ello. El destino se lo arrebataba. Cerró los ojos y las abrazó con fuerza.
