Aclaraciones:
Lo que está entre "Comillas" son pensamientos.
Lo que está entre -Guiones- son diálogos.
Lo que está entre —Guiones Largos— son pequeñas acotaciones.
Hime significa princesa.

¡Disfruten La Lectura ^^!

*···Capítulo 51: Se disipa la oscuridad, una mirada al pasado···*

/Parte II: Egoísmo y Debilidad… Él comienzo de todo\\

Un oscuro manto se disipaba sobre las figuras de dos jóvenes ninjas que se miraban frente a frente, soportando ambos la fría ventisca del amanecer…

-Aquí me tienes- dijo la chica, con sus celestes orbes fijos en el moreno que se encontraba frente a ella.

-Habla…- respondió sin más aquel chico de ojos negros y profundos.

La joven —por no decir pequeña— ojiazul, agachó un poco la cabeza, dando un suspiro mientras ponía en orden sus ideas, para después levantar su rostro y mirar fijo al chico, abriendo la boca y manteniéndola abierta unos segundos antes de articular palabra.

-Escucha con atención, porque no lo repetiré. Lo que pasa es…:- Bura comenzó a relatar todo lo que ella y sus amigas habían hecho, desde el inicio de la construcción de la maquina dimensional, hasta lo que ella era, es decir: Una sayayin.

Por su lado, Itachi escuchó todo con atención, sorprendiéndose a más no poder al saber de aquella dimensión de donde venía la chica, así como también de sus habilidades y del hecho de que la pequeña no fuera del todo `humana´.

-¿Cómo pudiste hacer algo así?- preguntó con un deje de molestia el Uchiha, pues entre toda la explicación, él tenía muy claro que esa chica había arriesgado su mundo y el de él, así como también a sus amigas, lo cual quedaba muy claro con la muerte de Airi, o bueno… Kiyomi.

-¡Ya sé que todo estuvo mal! ¿Crees que no lo sé? ¡¿Crees que no sé ya que esto no es un juego?! Pues te invitó a que reflexiones, porque no sabes lo que siento- respondió gritando la ojiazul, sorprendiendo al moreno.

La Brief no pudo evitar que sus orbes se cristalizaran al recordar lo sucedido con sus dos amigas: Una muerta, y la otra le odiaba a muerte. Sí, ahora ya sabía lo que era ser un ninja, así que no tenía por qué escuchar ni reclamos ni `sermones´ de nadie más; le bastaba con su conciencia.

Por su parte, el ojinegro dio un suave suspiro, sabiendo en ese instante que aquella chica estaba dolida y sufría por lo pasado, y debido a esto él tenía que ser más suave con ella…

-Lo siento. Ya has pasado por muchas cosas, y con tu conciencia tendrás suficiente. Perdón, no quise molestarte más- se disculpó en primera instancia el pelinegro, sorprendiendo un poco a la morena, quien rápidamente se limpió las lágrimas, aunque mirando aun con sorpresa al chico, pues no entendía porque esa compasión con ella si hace unos momentos parecía que quería echarle en cara todos sus errores, así como también le sorprendió que ese chico adivinara sus pensamientos.

-No, perdóname tú a mí, no puedo… —suspiró resignada— Pierdo muy fácilmente el control- se disculpó Bura, tratando de auto-controlar sus emociones, tomando algo de aire y dando otro suspiro.

-Ya lo note- murmuró el Anbu, ganándose una mirada asesina por parte de la chica.

-No lo dije con burla, es solo que… he notado que de verdad no controlas bien tus emociones- aclaró de inmediato Itachi, haciendo que la joven bufara un poco y se cruzara de brazos.

-Bueno ya, dejemos eso de lado. Entonces… ¿Qué harás? ¿Me delataras?- preguntó la Brief bastante preocupada, mirando de esta forma al moreno, quien solo dio un pequeño suspiro, mirando a la chica a los ojos, quien le miró igual.

Ambas miradas chocaron, provocando un leve escalofrío al contrario, a la vez que hacía que los jóvenes se perdieran en la mirada ajena, aunque este momento solo duró unos segundos, pues en seguida el Uchiha respondió…

-No. No le diré a nadie, porque hay algo que me dice que puedo confiar en ti. Además no eres mala, lo puedo ver, es solo que… Necesitas más entrenamiento ninja- concluyó el pelinegro, causando confusión en la kunoichi, quien parpadeó varias veces ante ese comentario, pues era más que obvio que el chico le había estado `analizando´.

Bura suspiró un poco más aliviada, cerrando un momento sus ojos y sintiendo otra brisa de aire fresco y matutino, por lo que dio un suspiro mientras una pequeña sonrisa adornaba sus labios, abriendo sus ojos casi de inmediato y fijando sus pupilas en el chico frente a ella.

-Gracias. Pero supongo que querrás que mi amiga y yo nos vayamos y no volvamos- pensó la ojiazul, mirando fijamente al Anbu, quien negó con la cabeza, desconcertándola.

-No, después de todo: Ambas siguen sirviendo fielmente a Konoha, y sin contar aquella `misión fallida´ han hecho un buen trabajo como kunoichis- contestó el ojinegro, sorprendiendo a la chica, quien sonrió un poco más ampliamente y estaba por dar saltos de alegría, pero…

-Lo único en todo esto, es que tú necesitas un maestro que te ayude, pues tus habilidades ninja están muy por debajo de las de tú amiga. Así que será necesario un muy duro entrenamiento para ti- finalizó el Uchiha, ya imaginando lo que vendría al haber dicho eso…

Una vena enorme de furia apareció en la frente de la sayayin, quien sin pensárselo dos veces, atacó al chico, tratando de golpearlo, pero siendo todos sus golpes esquivados con facilidad por el moreno, quien de un momento a otro, tomó la muñeca de la ojiazul y le pateó un tobillo, haciéndola caer al suelo boca abajo, torciéndole un poco el brazo al ponérselo tras su espalda, pues le seguía sujetando la muñeca.

-¿Lo ves? Ni siquiera me hiciste un rasguño- dijo Itachi, sonando algo serio pero a la vez algo divertido, cuidando no lastimar mucho a la kunoichi.

-¡Suéltame!- gritó de inmediato la joven `pelinegra´, pataleando y removiéndose bajo el Anbu, tratando de librarse de su agarre, cosa que no sucedería ni de broma.

-Basta. Debes admitir que te falta alguien que te enseñé a usar todas tus capacidades al 100%, así como también alguien que te enseñe auto-control, que es lo que más falta te hace- sentenció el pelinegro, sin soltar a la chica, solo mirando sus reacciones, viéndola quedarse quieta mientras le miraba de reojo.

-¿Y tú te crees perfecto como para venir a decirme eso?- preguntó molesta y con el ceño fruncido, fulminando con la mirada al ninja, quien ignoró olímpicamente esa mirada asesina y solo sonrió levemente.

-Sí- acortó con naturalidad Itachi, dejando un poco boquiabierta a la Brief, pues la niña nunca creyó escuchar semejante comentario tan orgulloso por parte de aquel Anbu.

-¿Ah sí? Sí te crees tan perfecto… ¿Por qué no me enseñas tú como debo ser?- preguntó ofendida Bura, aun mirando mal a su `agresor´, notando como este sonreía levemente.

-Podría entrenarte…- respondió el Uchiha, finalizando con el agarre que tenía en la chica y dejándola moverse ya, mientras él se alejaba unos cuantos pasos de ella.

La sayayin se sorprendió, pero terminó por levantarse con el ceño fruncido y mirando incrédulamente al chico.

-Sí claro. ¿Tú…? ¿Entrenarme a mí?- dijo orgullosa y prepotente la jovencita, ganándose que ahora fuera el pelinegro quien le mirara con incredulidad.

-No creo que estés en posición de ponerte así de orgullosa- burló un poco el moreno, ganando que la joven le lanzara un kunai, el cual detuvo sin problemas con la mano, dejándolo caer en uno de sus dedos y dándole vueltas, mirando con superioridad a la Brief, quien entre cerró los ojos con fastidio.

"Pues sí es bueno…" pensó con molestia la kunoichi.

-Tú tampoco, porque tus habilidades son nada comparadas con las de mi padre- acortó enfadada Bura, no queriendo aceptar que aquel ninja estaba humillándola y pisoteando su orgullo bien heredado de Vegeta.

-Tú misma lo has dicho… Las habilidades de tú padre, no las tuyas- acortó seriamente el ojinegro, no tardando en volver a esquivar los ataques de la niña, pues su comentario había sido la gota que derramó el vaso, y de nuevo la joven sayayin le había atacado con fuerza, aunque este nuevo ataque tuvo los mismos resultados que el anterior: Bura perdió.

Itachi terminó sentado en la espalda baja de la Brief, al ponerla de nuevo boca abajo y sujetarle las manos de las muñecas con una sola mano.

-Voy a matarte…- amenazó molesta la princesa sayayin, volteando un poco su cabeza y fulminando con la mirada al moreno, quien solo se encogió un poco de hombros, restándole importancia a su amenaza.

-Con tú nivel no mataras a nadie- dijo despreocupadamente Itachi, mirando a la chica, aunque sabiendo interiormente que eso era mentira y que la chica podía matar como lo había hecho con esos criminales.

-¡Claro que puedo! ¡Maté a 40 criminales!- se defendió la ojiazul, aunque desviando su mirada luego de haber dicho aquello pues se sintió mal de cierta forma.

Al escuchar las palabras de la niña, el chico dio un suspiro y le soltó, levantándose de encima de ella, y mirándole un poco más serio, viendo a la ojiazul levantarse con pesadez, viendo luego la mirada asesina que le dirigía.

-Necesitas ayuda porque no tienes control ni sobre tus sentimientos ni sobre tus habilidades, hasta tú lo sabes- concretó Itachi, ya más serio y calmado, escuchando un bufido por parte de la joven Brief.

-¿Entonces tú sabes mucho no…?- preguntó con sarcasmo y molestia Bura, no queriendo rendirse aun frente a aquel ninja.

-Lo necesario, lo necesario para ayudarte- comenzó a hablar el Uchiha, escuchando a la chica bufar.

-Vamos, sabes que necesitas ayuda. Déjame ayudarte- dijo un poco más suave el pelinegro, tratando de convencer a la chica de aceptar.

Aunque la joven sayayin quería negarse por orgullo, en el fondo sabía que él Anbu tenía razón…: Ella no tenía autocontrol. Y lo peor era que no tenía autocontrol de ningún tipo, lo cual era muy peligroso, y eso también lo sabía. Bueno… ¿Qué podía perder?

-Está bien…- cedió en un bajo susurro la Brief, agachando la cabeza con vergüenza, no queriendo mirar a aquel ninja que había doblegado su orgullo de guerrera y de sayayin.

Una pequeña sonrisa adornó los labios del ojinegro, mientras levantaba una mano y la ponía en la cabeza de la chica.

"De ahora en adelante te harás muy fuerte…" pensó Itachi…

·

···1 Mes Después···

·

Un día no tan agradable se vislumbrara en la aldea de la hoja.
Motivo: Llovía. Y llovía a cantaros, pero eso era perfecto para cierto ninja que gustaba de entrenar aun con lluvia.

-¡Ya para…! Esta helando y ya me canse…- se quejó una pequeña pelinegra, dejándose caer de espaldas en el lodoso suelo, jadeante y sin energías.

-Vamos. Hay que continuar…- respondió el pelinegro, caminando hasta su alumna.

-Ya aprendí y dominé dos jutsus hoy… ¡Dos! Así que déjame en paz- se quejó de nueva cuenta la chica, cerrando sus ojos y dejando que la lluvia le mojara por completo, temblando levemente por el frío que sentía.

Itachi suspiró, negando levemente mientras caminaba hacia sus cosas y las recogía, mirando de reojo a la kunoichi, quien seguía en la misma posición.

-Levántate o te enfermaras- advirtió el Uchiha mientras caminaba ahora hacia la joven, quien chasqueó la lengua.

-¿Y qué? No es como que sea tú problema…- dijo de mala manera la joven sayayin, quedándose en la misma posición, solo abriendo un ojo para mirar al chico, quien estaba frente a ella y le miraba con semblante serio para luego sonreír levemente y extenderle la mano.

-Sí lo es, ahora eres mi alumna…- concluyó el joven shinobi, escuchando un suspiro por parte de la niña, y luego sentir como tomaba su mano, por lo que le ayudó a levantarse del suelo.

-Vayamos a mi casa un momento, mientras pasa la lluvia- propuso Itachi, dedicándole otra pequeña sonrisa a la gennin quien le miró desconfiada, para luego suspirar.

-Está bien- aceptó Bura, soltando la mano del chico y corriendo a donde estaban sus cosas, regresando luego a donde su maestro, diciéndole con la mirada que ya estaba lista.

Ambos ninjas emprendieron camino con rumbo a los terrenos del Clan Uchiha, los cuales se encontraban muy cerca.

"Bueno, supongo que es mejor que irme a casa a estar sola todo el día" pensó la Brief mientras saltaba de techo en techo, terminando por mojarse aún más…

.·.

·.·

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-Tienes una casa bonita…- dijo la sayayin al haber entrado a la casa del moreno.

-Gracias, aunque en realidad es de mis padres- respondió Itachi, caminando hacia la cocina, extrañándose un poco de haberse percatado de que la casa estaba sola.

-Mm… ¿Y dónde están ellos?- preguntó la chica, mirando toda la casa.

-Padre debe estar trabajando, y madre… Seguramente debe estar en casa de alguna amiga- respondió el poseedor del sharingan, mientras preparaba un poco de té, dando un ligero suspiro al ver la tormenta que comenzaba.

-Ya veo… —murmuró, caminando hacia un pequeño mueble donde había varias fotos— ¿Son ellos?- preguntó al tomar una foto y mirar en ella a una hermosa mujer de cabellos azabaches, con un hombre de negros cabellos y junto a ellos se encontraban Itachi y otro pequeño azabache.

-Sí, son mis padres y mi hermano menor… Sasuke- respondió el Uchiha al regresar a la sala, a donde estaba la sayayin.

-Tienes una familia hermosa y… unida- murmuró con cierta tristeza la ojiazul, dejando la foto en su lugar y desviando su mirada, aunque desde luego el moreno notó sus sentimientos.

-Tú también tienes una familia bonita- dijo con voz queda el Anbu, obteniendo la mirada confundida de su alumna.

-También vi una fotografía de tú familia- respondió Itachi a la pregunta silenciosa de la Brief, a lo que ésta solo suspiro.

-No es así —acortó— Mi familia no es unida. Mama está trabajando con mi hermano mayor desde hace ya algún tiempo. Y papa… él casi no está en la casa, está entrenando- confesó la ojiazul, dando otro suspiro mientras miraba de reojo al chico, quien se sorprendió un poco ante la nueva información.

-Tampoco mi familia es muy unida que digamos: Papa trabaja la mayor parte del tiempo, yo… yo estoy de misión muy seguido, y dejamos a mi hermano y madre solos muy seguido- confesó también el poseedor del sharingan, sorprendiendo bastante a la sayayin.

-Al menos tenemos algo en común…- dijo Bura, dando otro suspiro mientras se abrazaba un poco por el frío del clima, además de estar completamente mojada.

El Uchiha notó el frío de la chica, por lo que salió un momento de la sala, volviendo con una toalla en sus manos, poniéndosela por la espalda a su alumna, quien se dejó hacer, sintiendo la calidez del cuerpo ajeno que la envolvió solo por unos segundos, lo cual le causó una extraña sensación que prefirió dejar pasar.

-El té está listo…- dijo de repente Itachi, yendo de nuevo hacia la cocina y preparando dos tazas de la bebida, mientras por su cuenta la joven Brief solo sostenía la toalla, permaneciendo un poco envuelta en ella, perdiéndose un momento en sus pensamientos hasta que una taza de té humeante frente a ella le sacó de su mente.

-Gracias…- agradeció con una pequeña sonrisa la ojiazul, tomando la taza y dándole un pequeño sorbo.

-De nada- respondió el pelinegro, también sonriendo levemente.

Hubo un buen rato de silencio en aquella casa, solo se apreciaban a las dos siluetas de los ninjas sentados en un sillón, tomando té.

La lluvia torrencial que se apreciaba sobre la Aldea de Konoha, poco a poco fue cediendo, hasta que ya solo caían unas cuantas gotas.

-¿Segura que quieres irte ya?- preguntó Itachi, mirando a su alumna quien asintió con una pequeña sonrisa.

-Tengo que irme. Mañana tengo una misión y deberé salir de la aldea. Es una misión sencilla pero…- comenzó la kunoichi, siendo interrumpida por el Uchiha.

-Pero eso prueba que el Hokage está confiando de nuevo en ti- concluyó el moreno, haciendo sonreír un poco más a la chica.

-Sí. Bueno, entonces… ¿nos veremos en unos dos o tres días?- preguntó la `supuesta pelinegra´.

-No, lo siento pero tendré una misión y no estaré durante unos cinco días, así que nos veremos después- respondió el poseedor del sharingan, haciendo suspirar un poco a la joven.

-Claro…- dijo la chica, encogiéndose de hombros con tranquilidad, saliendo de la casa del moreno, siendo seguida por este.

-Espera… Etto… Practica los nuevos jutsus que aún no dominas, y cuando regrese… te iré a buscar- dijo el Uchiha al estar unos cuantos pasos atrás de su alumna, quien le miró y sonrió alegre, asintiendo con felicidad de estar aprendiendo nuevas cosas.

-Claro que sí. Nos vemos Itachi-sensei- se despidió la Brief, para luego hacer un ademan con la mano e irse saltando de techo en techo, dejando al pelinegro con una sonrisa en sus labios, mirándola irse, sonrisa que se borró al escuchar una voz tras él…

-¿Quién era ella?- preguntó una seria y autoritaria voz detrás del chico, a lo que este suspiró entrando a su casa.

-Nadie, no era nadie padre…- respondió Itachi a su progenitor, quien entró a la casa caminando tras su hijo.

-Mientes. Conozco esa mirada… ¿Quién era ella?- cuestionó molesto Fugaku, tomando del brazo a su hijo y jalándolo, deteniéndolo y haciendo que le mirara a la cara.

"¿Mirada? ¿Qué mirada?" pensó confundido el joven Uchiha, mientras miraba a los ojos a su padre.

-Nadie. Solo una joven que conocí. Nadie en especial…- respondió un poco cortante Itachi, soltándose con fuerza del agarre de su progenitor.

-No quiero juegos, Itachi. Ya tienes una novia, y quiero que la respetes. Tú ya me has decepcionado mucho como para que esto sea una nueva decepción- dijo el hombre, sonando serio y con furia reprimida en su voz.

El joven moreno permaneció impasible, dándose media vuelta, dándole la espalda al mayor.

-Tú eres quien me decepciona a mí…- susurró por lo bajo Itachi, sintiendo como el chakra de su padre se elevaba, muestra de que iba a atacarle, y eso iba a suceder de no ser por la llegada de los dos miembros faltantes de la familia.

-¿Ahora porque están peleando?- se escuchó la preocupada voz de Mikoto.

La mujer entraba a su hogar cargando a Sasuke, quien se encontraba levemente envuelto en una pequeña manta para no mojarse y enfermar.

El pequeño azabache salió de la manta y miró a su padre y hermano, bajándose de inmediato de los brazos de su progenitora y corriendo hacia su hermano, quien dio vuelta, mirándole con una sonrisa.

-¡Itachi!- gritó emocionado y feliz el pequeño, llegando a donde su hermano mayor y saltándole encima, a lo que este abrió los brazos y le atrapó en un pequeño abrazo, cargándolo.

-Hola, Sasuke…- dijo con una cálida sonrisa Itachi, cargando con cariño a su hermanito.

-No peleábamos por nada, madre…- respondió el joven Anbu, para luego retirarse a su habitación aun con su hermanito en brazos.

-¿Qué pasó ahora, Fugaku?- cuestionó preocupada la mujer, mirando a su esposo, quien solo le envió una última mirada de advertencia a su hijo mayor, para después mirar a su esposa.

-Tú hijo… Trajo a una niña aquí- respondió enojado el jefe de la familia, sin causar la más mínima sorpresa en su mujer.

-¿Y cuál es el problema?- preguntó tranquilamente Mikoto, caminando hacia la cocina para calentar la comida, siendo seguida de su esposo que le miraba mal.

-¿Cómo que…? ¿`Cuál es el problema´? Es obvio cuál es el problema: Nuestro hijo ya tiene una novia y debe respetarla- gruño molesto Fugaku, escuchando a la mujer suspirar.

A las afueras de la casa, sin que nadie se hubiera dado cuenta, se encontraba la sayayin quien había vuelto para hablar algo con Itachi, pero que se había quedado a escuchar las conversaciones.

"Tiene novia… Creo que debo tener cuidado con lo que hago" pensó la ojiazul, para luego irse y ya no escuchar más…

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·.·

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Bura caminaba por un pequeño pueblo que quedaba a unos kilómetros de la aldea de la hoja. Habían pasado dos días desde que salió en su misión, acompañada de otros dos gennin y un jounnin como debía ser. Aunque ya hubiese acabado la misión, ella y sus compañeros gennin tuvieron el permiso del jounnin a cargo para pasear un rato por el pueblo, antes de volver a la aldea…

"Me preguntó… ¿Cómo estará Itachi?" pensó la sayayin, caminando con la vista baja y sin dejar de pensar en su maestro.

Por alguna extraña razón no dejaba de pensar en él desde que comenzaron a entrenar juntos, o más bien, desde que él comenzó a entrenarla.

La chica dio un suspiro mientras atravesaba una calle solitaria, caminando por algunas tiendas igual de solitarias.

-Hey tú…-

Una voz llamó a la joven morena, quien detuvo su andar y miró de reojo a quien le llamaba, notando que era una mujer rubia de ojos color miel, de notable carácter voluble.

"La he visto antes ¿pero…? ¿En dónde?" se preguntó mentalmente la sayayin, dando vuelta y encarando a esa mujer.

-¿Qué quiere?- preguntó a la defensiva la ojiazul.

-Es solo que… Tú te estás haciendo famosa por tu gran hazaña de haber matado a tantos criminales en un solo día- dijo aquella mujer, con notable malicia en su voz, haciendo enojar a la chica, quien apretó una mano en forma de puño, sintiendo odio crecer en su interior.

-¿Qué? ¿Acaso a mí también me mataras?- cuestionó un tanto divertida aquella rubia, viendo a la pequeña comenzar a correr hacia ella, por lo que ella también corrió, saliendo de aquel pueblo y yendo a pelear al bosque, notando como la morena le seguía con gran velocidad…

·.·

En cuanto ambas mujeres estuvieron en el bosque, la Brief comenzó a atacar con furia a la rubia, siendo sus ataques detenidos y repelidos sin problemas por la mayor.

-¿Eso es todo? Creí que serías más fuerte. Supongo que los rumores exageraron todo- dijo con sorna la mujer ojimiel, sonriendo burlonamente, sonrisa que desapareció al sentir un fuerte golpe en su estómago, por lo que tosió un poco pero no tuvo mucho tiempo de recuperarse, pues la joven kunoichi comenzó a golpearle con más fuerza y velocidad.

Un extraño poder había emanado de Bura al haberse molestado, y ese mismo poder le cegó y la volvió fuerte, muy fuerte, por lo que sin problema alguno, venció a la rubia tan solo unos minutos después…

"¿Cómo…? ¿Cómo es posible? De verdad que ella es especial" pensó la mujer, curando sus heridas y viendo como la chica volvía en sí y caía al suelo sin energías, jadeando.

-¡Ay Tsunade!- se escuchó un estruendoso grito, por lo que ambas mujeres que acababan de pelear, miraron hacia el lugar proveniente de aquel grito, viendo a una joven morena correr hacia la rubia.

"¿T-Tsunade? ¡Ella es…!" pensó la ojiazul, mirando un poco hacia la mujer con quien había peleado.

-Deja de berrear así, pareces mi madre…- se quejó Tsunade, poniéndose en pie y viendo a su oponente.

"Ella es uno de los tres sannin" pensó la ojiazul, comenzando a ver borroso y terminando por quedar inconsciente…

.·.

·.·

.·.

-Yo le dije claramente que no lo hiciera, pero ay va usted a hacerlo aun así-

Bura escuchaba gritos y quejidos, sabiendo que eran de la ojinegra pues reconocía su voz.

-Sí ya sabes que no te hago caso… ¿Para qué te molestas en berrear? Y ya cállate, está despertando- respondió la rubia al ver como la pequeña kunoichi se removía y abría sus ojos con pesadez.

-Hola…- saludó naturalmente la Senju, sonriendo levemente.

-¿En… en dónde estoy?- preguntó la ojiazul, mirando un poco a su alrededor.

-En un lugar seguro —contestó, sonriendo un poco más— ¿Cómo te sientes?- preguntó luego Tsunade.

-Bien. Yo… —se levantó, quedando sentada en la cama, dándose cuenta solo hasta ahora que estaba recostada en una— Lo siento mucho Tsunade-hime, no sabía que era usted… Lamento haberla maltratado- se disculpó apenada la sayayin, agachando su mirada un momento.

-Oye… fui yo quien te incitó a pelear, así que no te preocupes- dijo tranquilamente la rubia, sonriendo ampliamente, por lo que ganó la mirada extrañada de la Brief.

-¿Por qué lo hizo?- preguntó de repente Bura.

-Pues… —suspiró un poco— Porque he escuchado muchas cosas sobre ti. Desde acusaciones monstruosas, hasta cosas inimaginables. Por eso necesitaba enfrentarte, conocer tu poder y habilidades, pero principalmente conocerte a ti como persona- respondió la Senju, poniéndose seria y mirando de igual forma a la menor, quien se sorprendió por un momento, y luego bajo la mirada algo triste.

Shizune guardó silencio, mirando la escena y esperando a ver cuál era el plan de su maestra, pues ella solo sabía que Tsunade quería pelear con esa chica pero no sabía el motivo ni que ganaría con eso.

-No te pongas triste, porque ahora que he peleado contigo he descubierto que… —hizo una pequeña pausa, sentándose en la orilla de la cama y tomando del mentón a la chica, levantando suavemente su rostro, haciendo que le mirara— Que eres una chica especial y única, y que no eres para nada a como esos rumores te describen- dijo Tsunade con una sonrisa cálida, soltando el mentón de una sorprendida sayayin, acariciándole luego el cabello.

-Pero… sigo sin comprender porque estoy aquí- dijo un poco más tranquila la pequeña gennin, mirando extrañada e inocente a la rubia.

-Porque quiero proponerte algo: Quiero que me dejes entrenarte. Quisiera ayudarte a controlar tú poder, ayudarte en todo lo que sea posible- respondió con una sonrisa la ojimiel, sorprendiendo a ambas jóvenes menores.

-¡¿Qué?!- gritó Shizune con sorpresa, siendo ignorada por su maestra.

Bura abrió sus ojos con desmedida sorpresa, aunque casi de inmediato apareció en su mente la imagen del moreno que ya le ayudaba.

-Eres muy amable, pero yo ya tengo a alguien que me está entrenando…- dijo un poco apenada la ojiazul, sonriendo levemente, aunque sorprendiendo a la rubia.

-¿Quién te entrena? ¿Y porque no me había enterado?- cuestionó Tsunade.

-Pues… es que es un… ¿secreto? O más bien… es que es algo que está pasando discretamente, y me entrena Itachi Uchiha- informó la joven `pelinegra´, sonriendo con cierto cariño al pensar en el Uchiha, lo que extrañó a la Senju.

-Entiendo, pero yo puedo enseñarte cosas distintas. Puedo enseñarte a ser un médico ninja, así puedes ayudar a colegas que se encuentren heridos, o curarte a ti misma- explicó la rubia, sonriéndole complicemente a la gennin, quien ladeó la cabeza levemente, recordando a Kiyomi, por lo que sonrió con cierta nostalgia.

-Está bien. Quiero ser tú alumna, además no creo que a Itachi le moleste- sonrió feliz la ojiazul, haciendo sonreír a su ahora maestra.

-Bien… De ahora en adelante tú serás mi alumna- dijo sonriente la ojimiel.

Shizune solo suspiro con resignación al ver lo que pasaba.

"Nos esperan días muy largos" pensó la morena medico ninja…

···

···Diez Días Más Tarde···

···

-Estoy muy de acuerdo con que usted la entrene Tsunade-sama. A Hatsumi le servirá mucho aprender los jutsus médicos- dijo con una pequeña sonrisa Itachi…

Bura había llevado a Itachi a donde había despertado después de su pelea con Tsunade, lugar que en realidad era un pequeño y discreto hotel en un pueblo cercano a Konoha. Desde luego que estaban allí los tres, hablando sobre el entrenamiento de la Brief, aunque claro…: La verdadera identidad de `Hatsumi´ no se la reverían a Tsunade, por mucho que confiara en ella, la sayayin sabía que era mejor mantener oculto su verdadero origen.

-Muy bien. Entonces hablemos sobre el plan de entrenamiento…- dijo la rubia con una leve sonrisa.

Después de unas horas de hablar sobre el `plan de entrenamiento´ el Uchiha se fue de vuelta a la aldea, dejando a su alumna con su nueva maestra, para que comenzaran de una vez con el entrenamiento para ser médico ninja.

-Oye… ¿Hace cuánto que conoces a ese chico?- preguntó curiosamente la ojimiel, mientras tanto ella como sus dos alumnas, caminaban hacia el bosque para entrenar.

-¿Mm? ¿A Itachi? Pues… lo conozco desde hace un mes ¿Por qué?- respondió y preguntó a la vez la ojiazul, mirando a su maestra con cierta confusión por la pregunta.

-Por nada. Era solo… curiosidad. Pero bueno, estamos aquí para entrenar, no para hablar de chicos- dijo tranquilamente pero algo efusiva la rubia, deteniendo su andar, deteniendo obviamente a las menores.

"Pero… la que empezó a hablar de chicos fue ella" pensaron Shizune y Hatsumi, dando un suspiro después.

-Comencemos…- dijo la Senju con un brillo extraño en sus ojos…

·.·

Había pasado todo el día completo, y ahora unas hermosas estrellas se apreciaban en el oscuro manto que era el cielo.

-Ya…ya… me… muero…- decía sin aire la sayayin, estando tirada en el suelo, viendo el cielo y jadeando, tratando de moverse pero sintiendo un agudo dolor en todo su cuerpo.

-Ay vamos… fue muy poco lo que hicimos hoy- dijo con tranquilidad Tsunade, mirando a su discípula con naturalidad y calma.

-¡Eso sin duda NO fue poco, Tsunade!- gritó Shizune, escandalizada de todo lo que la rubia le había obligado a hacer a la ojiazul.

Todo comenzó con Bura corriendo esquivando rocas grandes que su maestra le lanzaba, continuando con que la chica había tenido que correr, arrastrando una roca enorme que Tsunade amarró a su cintura, y no conforme con eso, la rubia subió a esa roca y le dijo a la ojiazul que corriera lo más rápido que pudiera. Y eso fue tan solo un poco entre todo lo que hicieron.

-Fue poco…- dijo inocente la Senju, encogiéndose de hombros, mientras que la sayayin se quedaba medio muerta en el suelo.

-¿Qué hacen?- preguntó Itachi al llegar a donde estaban las tres mujeres, viendo a su alumna más muerta que viva, tirada en el suelo, por lo que suspiró un poco, acercándose a ella.

-Solo está cansada. Estará bien…- dijo con una pequeña sonrisa Tsunade, recibiendo críticas por parte de Shizune, críticas que ignoró olímpicamente.

-Lo sé. Me la llevare a su casa. Nos veremos después…- dijo serenamente el Uchiha, tomando en sus brazos a la Brief y llevándosela con él, mientras la de ojos miel solo asentía aun sonriendo…

.·.

·.·

.·.

-Bájame…- murmuró la sayayin, entreabriendo sus ojos y mirando un poco a su maestro, quien caminaba por el bosque con rumbo a Konoha.

-Estás exhausta, no podrás caminar mucho- respondió Itachi, siendo eso una indirecta de que le seguiría cargando hasta que llegaran, por lo que su alumna solo dio un suspiro y cerró sus ojos, dejándose llevar sin replicar nada, para sorpresa del poseedor del sharingan.

Durante un buen rato el camino fue silencioso y tranquilo, hasta que ambos ninja llegaron a la aldea, fue entonces cuando el silencio fue roto por la chica.

-¿Por qué no me dijiste que tenías novia?- preguntó Bura, sorprendiendo levemente al moreno, pues este no se imaginaba como la chica se pudo haber enterado de eso.

-Porque no es algo que me guste contar- respondió sin más el ojinegro, continuando con su camino por las ya solitarias y nocturnas calles de su aldea, aunque su respuesta descolocó a la gennin.

-¿Cómo que no es algo que te guste contar? Digo… tienes una novia, alguien a quien amas y que te ama- preguntó curiosa la sayayin, mirando al chico con intriga.

-Pues… Lo que sucede es que yo no la quiero, la respeto porque es una buena chica, pero no estoy enamorado de ella. Mi padre la escogió para mí porque ella es la mejor kunoichi del Clan, por eso es mi novia- explicó sencillamente el Uchiha, sorprendiendo bastante a la ojiazul.

-Vaya… Debe ser algo… eh… difícil tener que vivir con la idea de estar con alguien a quien no quieres- dijo pensativa la Brief, sintiéndose extraña por el recién descubrimiento.

-No tanto- respondió sin más Itachi, continuando con su camino.

-¿Y no puedes… dejarla? ¿Cancelar tú compromiso con ella?- preguntó curiosamente la sayayin, mirando a los ojos al Anbu, quien le miró de igual forma.

-No puedo. Debo seguir con ella- respondió el moreno, quitando su vista de la azul de la chica, mirando hacia el frente.

Por alguna extraña razón, Bura se sintió mal por esa respuesta, aunque decidió no darle importancia, después de todo, eso era problema del Uchiha no de ella. Ella estaba muy bien con su novio, Goten.

-¿Y tú… tienes novio?- cuestionó de repente el ojinegro, mirando de reojo a su alumna, quien se sorprendió por la pregunta.

-Sí…- contestó sencillamente la kunoichi, sonriendo levemente ruborizada.

Extrañamente, la respuesta de la chica no le agradó mucho al pelinegro, quien aunque se mantuvo sereno por fuera, por dentro sintió algo extraño al saber que la jovencita ya tenía a alguien especial en su corazón.

-Supongo que debe ser de tú mundo y que él no sabe que estás aquí- dedujo hábilmente el poseedor del sharingan, sorprendiendo un poco a la joven gennin.

-Sí, es de mi mundo, aunque supongo que eso era obvio. Lo que me sorprende es que dedujeras que él no sabe nada acerca de mi vida ninja. ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo supiste eso?- preguntó con una suave sonrisa curiosa la ojiazul, mirando fijamente al chico, quien le miró un momento, solo un momento en el cual un fugaz pensamiento cruzó su mente…

"Porque sí fueras mi novia y sabría lo que haces… No estarías aquí hoy, porque no te dejaría arriesgarte" pensó Itachi, sorprendiéndose a sí mismo por ese pensamiento, y desde luego que recriminándose haber pensado así, pues estaba mal; tanto él como la chica, tenían parejas y debían respetarlas.

-No lo sé… Simplemente lo deduje- respondió el Uchiha, restándole importancia al cómo había llegado a esa conclusión.

Aunque aún tenía curiosidad, Bura decidió restarle importancia al asunto también, por lo que solo suspiró un poco.

-Como sea… Sí, mi novio es de mi mundo, él… es amigo de mi hermano mayor, y pues… es… 7 años más grande que yo- confesó la sayayin, sorprendiendo ahora sí a su maestro, quien le miró intrigado.

-Pero no nos importa la edad, yo simplemente lo quiero, y él a mí. Aunque mi familia no lo sabe, porque… bueno… no nos dejarían estar juntos por lo mismo de la edad- siguió explicando la kunoichi, causando un extraño sentimiento en el moreno. Tal vez… ¿celos?

-Ya veo… Pero yo opino que deberías decirle sobre tú vida aquí, después de todo… Es tú novio- opinó el moreno, mirando de reojo a la chica, quien suspiró un poco.

-No quiero hacerlo…- dijo en un susurro la Brief.

-No te puedo obligar a nada, queda en ti sí le dices o no- dijo con tranquilidad Itachi, continuando caminando.

De nuevo el silencio reinó entre ambos ninjas, solo que está vez… El silencio fue hasta que llegaron a la casa de la chica.

-Llegamos- avisó el ojinegro, caminando hasta la puerta de la casa, bajando allí a su alumna, quien dio un leve suspiro, sintiéndose cansada y adolorida, por lo que sin perder tiempo, abrió la puerta de su casa.

-Gracias por traerme… Nos veremos mañana- agradeció la chica, despidiéndose de su maestro, quien asintió levemente.

-Claro. Descansa…. Hasta mañana- se despidió el Uchiha.

Bura entró a su hogar de Konoha, mientras que Itachi se iba a los terrenos del Clan, pero no a su hogar sino que fue a otro lado…

.·.

·.·

.·.

Itachi había llegado a un bosque que se encontraba entre los terrenos de su Clan, y en dicho bosque, había una pequeña laguna. El lugar era tranquilo y pacífico, por lo que el moreno lo usaba para descansar o pensar, como ahora…

"Creo… que me estoy enamorando de ella" pensó el Uchiha, quien yacía sentado en la orilla del lago.

-Muy pocas veces te he visto así de pensativo…- se escuchó la voz de otro joven, quien comenzó a acercarse a Itachi.

-Hola Shisui…- saludó el Uchiha menor, sonriendo levemente al ver a su amigo acercársele.

-Hola… Te preguntaría como estás, pero es obvio que tal vez… Preocupado- intuyó Shisui, sentándose al lado de su amigo, quien suspiró levemente.

-Así es… Estoy preocupado- aceptó Itachi, mirando las aguas del lago, viendo las estrellas reflejadas en él.

-¿Es por esa chica que trajiste el otro día a tú casa?- preguntó el pelinegro mayor, sorprendiendo levemente a su mejor amigo.

-¿Cómo sabes eso?- cuestionó extrañado el menor, viendo a su amigo suspirar.

-Pues… todo el Clan lo sabe. Algunos vieron cuando llegaste con ella, así que el rumor se expandió muy rápido- explicó Shisui, escuchando un suspiro por parte de su amigo.

-Claro, era obvio- murmuró más para sí el menor.

-¿Entonces…? ¿Qué pasa con esa chica?- preguntó curioso el Uchiha mayor, mirando intrigado al otro joven Anbu.

-Supongo que debes recordar a la chica que mató a todos los criminales que perseguía desde hace un tiempo. Pues esa chica es ella…- comenzó su explicación Itachi, sorprendiendo al mayor, quien decidió guardar silencio para que continuara.

-Decidí entrenarla, y eso he estado haciendo desde poco más de un mes. Aquel día había estado entrenando con ella bajo la lluvia, fue por eso que decidí traerla a casa para que descansara y no se fuera a enfermar, pero Fugaku se dio cuenta y… discutimos un poco- terminó de relatar el menor pelinegro, dejando boquiabierto al mayor.

-Pero…pero… ¿Por qué la estas entrenando?- cuestionó extrañado Shisui.

-Por qué es buena, solo necesita que la ayuden a controlar sus poderes y emociones- contestó con simpleza Itachi, descolocando momentáneamente a su mejor amigo.

-Bueno… pero supongo que eso no es lo que te preocupa- concluyó el mayor Uchiha, diciéndole con eso a su amigo que hablara, instándole a que le contara su preocupación.

-Sí, eso no es lo que me preocupa… Me preocupa el hecho de que… me estoy enamorando de ella- confesó Itachi, mirando a su amigo quien ahora sí se sorprendió bastante, aunque la expresión de sorpresa fue remplazada por una expresión seria y preocupada.

-Itachi…- dijo algo serio Shisui.

-Lo sé. Por eso estoy preocupado…: No debo acercarme a ella, ni a nadie; mi deber es proteger la aldea, cueste lo que cueste. Y a ella no debo ni quiero sacrificarla conmigo- dijo seriamente Itachi, aunque en su mirada se podía leer un poco de dolor, el cual ocultó rápidamente y sonrió levemente.

-Me alejare de ella- finalizó el menor de los Uchiha.

-Será lo mejor- apoyó el mayor.

Ambos morenos dieron un suspiro, sabiendo que por la decisión que habían tomado de proteger la aldea, no podrían estar con nadie pues arriesgarían a esa persona, y eso no se lo permitirían…

-Me voy a descansar, tengo una misión mañana…- dijo Shisui, poniéndose de pie al igual que su amigo.

-Yo me voy a descansar- dijo Itachi.

Los amigos se despidieron dándose un pequeño abrazo, para que luego cada quien se fuera a su casa…

.·.

···Un Mes Después···

.·.

Itachi y Bura entrenaban como siempre lo hacían.

"Alejarse de ella… Sí claro" pensó sarcástico Shisui, mirando la escena de entrenamiento, estando oculto entre los árboles, aunque dando un suspiro casi en seguida, pues sabía que no podía ser muy estricto con su amigo, después de todo… Sí de verdad Itachi se había enamorado de la chica, era normal que le costara separarse de ella.

"Espero que sepas lo que haces…" pensó el moreno, para luego irse a entrenar él también, dejando de vigilar a su amigo y a la chica.

-Bien hecho… estás mejorando más y muy rápido- felicitó Itachi, a lo que la joven sonrió orgullosa de sí misma.

-Lo sé, pero te lo debo a ti… Sí tú no me entrenaras, yo seguiría siendo la misma de antes. Así que… Gracias- agradeció sinceramente la joven sayayin, para leve sorpresa del Uchiha, aunque este sonrió en sus adentros, orgulloso de que su alumna estuviera madurando y haciéndose más fuerte.

-De nada…- dijo suave el moreno, sonriendo levemente.

-Pues creo que es todo por hoy, además me tengo que ir… Tengo una cita con mi novio- avisó la Brief, lo cual le causó una leve punzada de celos al poseedor del sharingan, pero desde luego que permaneció impasible y no mostró sus sentimientos.

-Claro. Yo tengo una misión, así que nos veremos pasado mañana- informó el ojinegro, sorprendiendo a su alumna, pues últimamente tenía más misiones.

-De acuerdo. Mucha suerte y… cuídate mucho- se despidió la joven sayayin, acercándose a su maestro y dándole un beso en la mejilla, para luego dedicarle una sonrisa y comenzar a caminar con rumbo a las afueras de la aldea, aunque su última acción sorprendió, confundió y ruborizó tenuemente al pelinegro…

·.·

Bura corría de árbol en árbol, sonrojada por lo que acababa de hacer…

-¿Qué rayos me pasa?- se preguntó en voz baja, pensando en el Anbu, sin poder quitárselo de la mente mientras corría hacia su verdadero hogar…

.·.

···Corporación Capsula···

.·.

Bura fue a volando directamente a su habitación en cuanto cruzó el portal, dándose un baño y arreglándose para una cita secreta que tendría con su novio secreto, aunque en su mente no se encontraba el joven sayayin, sino que en sus pensamientos estaba un Uchiha…

-Bura te ves muy linda…- aduló Goten, al ver bajar a su novia por las escaleras de la como siempre desierta Corporación.

-Gracias…- sonrió un poco la Brief, mirando su ropa:

Un kimono con mangas largas, color azul oscuro con flores blancas, con un listón blanco amarrado en la cintura, dicho kimono llegaba hasta las rodillas de la chica, esto con unas botas azules oscuro de tacón tamaño medio delgado.

La joven peliazul caminó hasta donde su novio, tomándole la mano y caminando con el hacia el patio de la Corporación, que fue en donde ambos alzaron vuelo, yendo a un lugar desconocido para la chica, pues el pelinegro le había dicho que la llevaría a comer a un restaurante nuevo…

·.·

Tras un rato de vuelo, Goten y Bura se encontraban entrando a un pequeño pero acogedor restaurante que se encontraba flotando en el centro de una laguna…

-Es hermoso…- dijo con una sonrisa la ojiazul, mirando desde el agua hasta toda la decoración del lugar.

El mayor sonrió con gusto al ver así de feliz a la chica…

-¿Te gusta?- preguntó sonriente Goten, acariciándole el cabello a la joven Brief, quien le miró sin dejar de sonreír.

-Me encanta…- respondió Bura, dándole un beso en la mejilla a su novio, viendo a una mesera acercarse a ellos.

-Buenos días. Vengan, por aquí…- señaló la trabajadora, llevando a los dos chicos a una mesa cerca de unas paredes de cristal, por las cuales se podía ver el agua del lago, dando una hermosa vista.

El sayayin le acomodó la silla a su novia, quien sonrió apenas ruborizada, sentándose y mirando con calidez al mayor.

Después de unos minutos, los dos chicos yacían hablando sobre sus vidas, como habían estado y lo que habían hecho desde hace unas semanas que no se veían…

-La situación de la Corporación no ha cambiado mucho entonces…- dijo Goten, mirando con cierta preocupación a la menor, ésta solo suspiró y miro hacia el agua del lago.

-No. Mama y Trunks siguen trabajando porque aún está algo mal la situación de la empresa, así que la Corporación casi siempre está sola, por lo que yo también estoy sola…- rio un poco nerviosa pero triste la Brief, dando otro suspiro más.

-Bura, de verdad siento mucho que estés sola —dijo tomando la mano de la joven por sobre la mesa— Tal vez sí… les dijéramos lo nuestro, ya no tendríamos que escondernos y podría estar contigo en la Corporación- propuso el chico, sorprendiendo a la joven peliazul, quien con delicadeza deshizo el agarre de manos que había hecho su novio.

-No creo que sea momento, Goten. Además no tienes por qué preocuparte, no estoy sola, siempre que puedo llevo amigas a la casa, además están los animales de la Corporación, así que descuida, estoy ocupada y no estoy del todo sola…- respondió Bura, sonriéndole un poco a su novio, quien sonrió levemente, aunque extrañado del comportamiento de la chica pues la sentía extraña.

-De acuerdo, como quieras. Es que no puedo evitar preocuparme por ti…- murmuró el ojinegro, dando un pequeño suspiro, desviando su mirada algo apenado de lo que acababa de decir.

-Lo… lo comprendo, pero no tienes por qué preocuparte. Hago muchas cosas y usualmente estoy acompañada de alguien- dijo suave la joven ninja, recordando a Tsunade y en especial a cierto Uchiha, por lo que desvió su mirada, mirando algunos peces en el lago.

-¿Te encuentras bien? Te siento extraña…- pregunto Goten, mirando extrañado y preocupado a la menor.

-Sí, estoy bien, son solo imaginaciones tuyas…- respondió sonriendo la ojiazul, mirando al mayor, aunque la plática fue interrumpida por la mesera que volvió con la orden que ya habían pedido los sayayines, la cual era algo extensa y sorprendió un poco a la gente del lugar.

-Gracias…- agradecieron ambos jóvenes a la trabajadora, para luego tomar los palillos y mirar con hambre sus platos.

-Itadakimasu- dijeron al unísono los chicos, comenzando a comer con gusto…

·.·

En cuanto la joven pareja terminó de comer en el restaurante, salieron de ahí y comenzaron a caminar un poco.

-Lo siento, pero me debo ir… Quede con mi mama para ayudarla en algunas cosas- dijo Goten, mirando con pena y algo de tristeza a la menor, quien suspiró un poco.

-Claro. No te preocupes, nos veremos después- aceptó Bura, deteniendo su andar al igual que su novio.

Ambos se miraron y se dieron un pequeño beso en los labios, para que luego el sayayin comenzara a flotar un poco.

-Nos veremos pronto, te quiero- se despidió el pelinegro, haciendo sonreír levemente a la Brief.

-Hasta luego. También te quiero- se despidió la ojiazul, sonriéndole falsamente al mayor, quien en ese momento no descifró que esa sonrisa era falsa.

Goten se fue con rumbo a su hogar, mientras que Bura se dedicaba a volver al suyo, solo que ella iba caminando, perdida en sus pensamientos…

La chica se sentía extraña, bastante a decir verdad; y lo peor es que no sabía el porqué, simplemente sentía algo extraño cuando pensaba en Goten o Itachi…
Antes al pensar en el sayayin, la Brief se sentía feliz y llena, pero ahora ya no. ¿Desde cuándo ya no le importaba sí veía o no a su novio? ¿Desde cuándo ya no era feliz con él? ¿Desde cuándo prefería estar en el mundo ninja que en su casa y con su novio?
Algo malo le pasaba…
¿Desde cuándo quería ver al Uchiha y entrenar con él? ¿Desde cuándo verlo le hacía sonreír? ¿Desde cuándo le gustaba ser entrenada por él?
Tal vez… lo que le pasaba no era tan malo. ¿Acaso sería que…?

"¡No!" gritó mentalmente Bura, al haber llegado a la conclusión de que se había comenzado a enamorar de Itachi.

"Claro que no, eso no puede y ¡No! Es. Sí, no siento nada por él. Nada" trató de mentirse la ojiazul, dando un resoplido y comenzando a volar…

La mentira que la chica se dijo a sí misma se derrumbaría más pronto de lo que ella esperaba…

.·.

···1 Semana Después···

.·.

Itachi y Bura acababan de terminar su entrenamiento y ahora ambos estaban sentados en el suelo, uno al lado de otro, ambos tomando un poco de agua, cada uno perdido en sus pensamientos.

Lo sucedido del beso en la mejilla que la Brief le había dado al Uchiha, ni siquiera fue mencionado por ninguno, no se dijo palabra de aquello, ni siquiera el moreno se lo contó a Shisui, eso fue algo que maestro y alumna guardaron en secreto.

Las pupilas negras hacía rato que se habían posado en la chica, recorriendo su rostro, detallando sus facciones y gestos, sintiendo algo que nunca había sentido y que sinceramente nunca creyó sentir…

-¿Qué me ves?- preguntó suave la sayayin, mirando a los ojos a su maestro, ya que se había dado cuenta de cómo le miraba, aunque la mirada del moreno le producía algo extraño… Le hacía sentir su corazón latir a mil, y le hacía sentirse segura, protegida.

Solo por un momento, Itachi ya no quería pensar, porque sabía que sí pensaba… Iba a terminar enredándose en sus pensamientos y solo ganaría sentirse mal. Así que solo por una vez… la única vez en su vida… No iba a pensar en las consecuencias de sus actos. Solo una vez… Quería ser egoísta y escuchar a su corazón.

Con delicadeza, el poseedor del sharingan puso su mano en la mejilla de su alumna, acariciándola suavemente, para luego delinear el contorno de su rostro con la yema de sus dedos, produciendo pequeños toques eléctricos agradables en la sayayin. Y sin pensar más… el Uchiha acercó su rostro al de la chica, sintiendo su respiración levemente agitada, siendo obvio que estaba nerviosa por ese acercamiento repentino. Ya sin pensarlo más, Itachi juntó sus labios con los de la joven sayayin, quien se sorprendió un poco pero correspondió el corto beso, para leve sorpresa del pelinegro.

Los dos ninjas se separaron unos escasos milímetros, sintiendo ambas cálidas respiraciones mezclarse, mirándose a los ojos con un extraño brillo en sus respectivas miradas.

-Itachi, tú… tienes novia, y yo novio- murmuró suave la Brief, sin quitar sus celestes pupilas de encima de las oscuras del chico.

-Lo sé…- susurró en respuesta Itachi, volviendo a acercar sus labios a los de la chica, rozándolos suavemente sin llegar a juntarlos.

-Está mal…- susurró Bura, entrecerrando sus ojos y ruborizándose.

-También lo sé…- murmuró el Uchiha, para luego juntar de nuevo sus labios con los de su alumna, dándose un cariñoso beso que ambos correspondieron y sostuvieron con amor…

Con ese simple beso, con ese pequeño momento de egoísmo, con ese momento de debilidad, ambos jóvenes causarían un cataclismo que arrasaría con mucho y del cual no se divisaba un final cercano…

/CONTINUARA…\\\

Agradecimientos:

Inochan-uchiha: Ya viste que no es el final, para eso aún nos falta un poquitín ^^ así que descuida.

Erza Fullbuster LOVE: Descuida, comprendo n_n Y Yo prefiero a Bura con Sasuke xD es que originalmente esa iba a ser la única pareja, no iba a haber Itachi x Bura, eso salió de repente para darle más drama al Fic. Y también sé que mejore, pero aún me falta mejorar más :D

Safira Hatake: No te preocupes, comprendo que a veces se olvida comentar xD y… aún no sé cómo se llamara la segunda temporada D: tengo varias opciones pensadas pero aún no lo decido, pero en cuando lo decida, se los diré ^^ aunque creo que terminaré diciéndoselos hasta que terminé esta temporada ^^U Y gracias :)

SamusTorresMcCartney: ¡Sí, Sasuke sufrirá…! Bueno pasara pronto, o tal vez no… Pero igual habrá el final feliz en la segunda temporada n.n

Luna Creciente: No es nada, me gusta responder los comentarios de los fans. Y de nada por la imagen ^^ me alegra que te haya gustado. Con respecto a la página de Fics… Claro, sería un gusto enorme visitarla cuando la tengas lista. Y… sí, el mapache es chismoso
Gaara: ¡No es cierto!
Yo: ¿Entonces qué haces aquí?
Gaara: ¡Tú me obligas a estar aquí…! –Le tapó la boca-
Yo: Ejem… Discúlpame por preocuparte D: prometo que no sucederá de nuevo, es que tuve algunos problemas familiares y pues por eso no escribí.

LudmiUchiha: Bueno, sino puedes ver los links, puedes ir a mi perfil de Deviantart, solo busca mi nombre que es… que es… -mirando alrededor- Etto… Gaara ¿Cuál es mi nombre de Deviantart? :DU
Gaara: ._.UU Lynn0Uchiha0Tanimoto
Yo: Arigatou. Pues es ese ^^ busca mi perfil y allí podrás ver las imágenes n_n y pues… los Flash Back duraran aproximadamente 5 capis, este fue el segundo, así que nos faltan 3 ^^ y me alegra que te encante mi fic Q_Q –llorando de felicidad-

Daniela rivera s: Pronto xD pronto verás cómo se desarrollara el final de esta temporada, ya en unos capis lo veras. Siento dejarte con la intriga, pero así debe ser n_n

¡Gracias a ustedes por sus lindísimos comentarios! ¡Mil gracias de verdad!

Bueno, les pido disculpas, sé que me tarde mucho, bastante a decir verdad, pero fue por un motivo, y es que he tenido algunos problemas, principalmente mama está enferma y pues tuve que cuidarla y hacer más deberes en la casa, y eso me quitó tiempo e inspiración, pero ya estoy de vuelta ^^ y tratare de subir la conti el próximo Jueves, no este, el otro xD

Ahora… ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? ¿Bueno no creen? –suspiro- Todo comienza con un beso. ¿Recuerdan? Bura le dio un beso en la mejilla a Sasuke y así empezó todo con él. Los besos de Bura son venenosos D: ok no xD

Espero que les haya gustado y pues… Algo iba a… ¡Ah sí! :D
Aún no tengo nombre para la siguiente temporada, ya tengo varias opciones pero aun no decido, así que lo más seguro es que les diga el nombre cuando ponga el último capítulo de esta temporada.
Otra cosa…
Sí cuento bien, (que espero que sí) Este Fic durara entr capis más ^^ Ya entramos a la parte final de esto.
Por último: No sé sí les importe o no… pero este pasado 6 de septiembre fue mi cumple *-* Cumplí 18 años. ¡Ya soy legal! *u*

Ahora sí, es todo… Saludos a todos, kisses de chocolate, pásenla bien… ¡Feliz inicio de semana!
Nos vemos en el próximo capítulo…

¡Sayonara!