Y aquí estamos de nuevo...

Bueno, bueno, bueno...antes de tomarnos un respiro y conocer qué está pasando con los Cullen, un detalle del capítulo anterior que quizá pueda preocuparos...

Cuando comenté que para mí, el capi 49 era incluso más duro que el 48, me refería en concreto al orgasmo no deseado de Bella. Sinceramente os digo que no sé hasta qué punto pueda ocurrir o no...en una mujer. Pero sabéis que para un hombre la cosa es diferente. Intentando entender cómo debe ser no querer hacer algo y físicamente no poder controlarlo, algo que hemos podido ver en pelis como "El principiante", con Clint Eastwood o "Thursday", con Thomas Jane, he querido, a través de Bella, mostrar la impotencia añadida, el enfado con uno mismo... cuando quieres decir NO y "no lo parece". Vaya, no sé si me he explicado muy bien...

Pues lo dicho. Echemos un vistazo a los Cullen...


Cap 50. ¿Quién? ¿Por qué?

POV Edward

Creo que hasta puedo oler su sangre. Esa dulce y embriagadora tortura. Su sangre…

Creo que he percibido un movimiento en su pecho. Demasiado lento, demasiado vago. Diría que parece inmóvil.

Si me esfuerzo un poco más, puedo reconocer su piel bajo el color gris, o el rojo, o el morado. Su suave y tentadora piel. No se sonroja.

Sus ojos están cerrados. No puedo leerlos. Siempre puedo leer sus ojos.

Si esa mujer desnuda, golpeada y torturada que veo en la mente de Alice no fuera Bella, diría que está muerta.

Pero es Bella.

Busco una explicación a este fantástico rompecabezas. No sé cuánto tiempo llevo intentando descifrarlo, pero me tiene absorto Es un laberinto mental del que parece que no puedo encontrar la salida, y eso me aturde, porque yo siempre encuentro la salida. Yo siempre tengo una explicación.

Y lo que veo en la cabeza de Alice no la tiene.

Extraño…

Creo que me muevo. Siento el aire en mi cara. Voy a mucha velocidad. Hacía un siglo que no tenía esta sensación. Es como si estuviera soñando. Por una parte no dejo de ver esas escenas de Bella en mi mente, y por otra, veo pasar árboles y sombras delante de mí, figuras que me acompañan, como un borrón a mi lado.

En mi sueño, Alice me habla y no la entiendo, y Jasper, a su lado me envía una oleada de tranquilidad. Me río de ellos. Qué sueño tan extraño. No entiendo este sueño. Pero tampoco entiendo estas escenas que veo.

—Carlisle—ahora soy capaz de entender a Alice—Creo que está en estado de shock—ya no la entiendo. ¿A quién se refiere? ¿A Jasper? Lo miro. Yo lo veo bien.

—Edward—es Carlisle al teléfono. Me habla a mí.

¿Sí? Quiero contestarle, y de repente, no encuentro mi voz.

—Edward, hijo, háblame—eso intento, pero ¿qué diablos pasa?

No puedo contestarle. ¿Qué ocurre? Miro a Alice y es como si la viera por primera vez. Abro los ojos en shock.

Sí, soy yo el que está en shock. Veo a Alice y a Jasper. Ellos están bien. Soy yo. Yo soy el problema.

Y entonces la pesadilla pasa a ser realidad y la realidad se entremezcla con visiones, gritos de angustia, voces que piden respuestas, llantos y lamentos.

Creo que voy a desmayarme.

Pero eso tampoco lo tengo permitido.

No puede ser ella. No es Bella. No puede ser…

¿Estás segura, Alice?

Es lo que he visto.

¿Así?, ¿de repente…? ¿muerta?

¡Es lo que he visto!

Bella.

Muerta.

El dolor de Alice me llega tan fuerte y tan intenso…es difícil diferenciarlo del mío propio. Ahora sé por qué Jasper está tan concentrado. Una y otra vez sus oleadas de tranquilidad son rechazadas. Va a costarte mucho conseguir algo aquí, amigo.

—Carlisle—no reconozco mi voz, pero debe ser suficiente, porque hay un Gracias a Dios en la mente de Alice.

—Hijo—jadea mi padre—Estamos aquí. Esme y yo salimos ahora mismo a buscarla. Llamad en cuanto lleguéis. Nosotros llamaremos si hay novedades. Emmett y Rosalie ya vienen de camino.

No soy inmune a la preocupación de mi familia y a la unidad y aplomo con la que se moviliza ante una situación de tal urgencia. Me siento acompañado y sé que puedo contar con ellos. Lo que no sé es si ya es tarde.

Me sumerjo de nuevo en mis pensamientos y en la mente de Alice. Tenemos seis horas de camino por delante.

La mente de Alice es una sucesión dantesca de imágenes que quiero asimilar rápidamente para conocer la situación a la que tenemos que enfrentarnos. No pienses en ella, sólo observa y saca conclusiones.

Me obligo a verla como un dato y siento cómo protesta mi corazón ante tal atrocidad. Es Bella. Mi Bella. Mi vida.

¡Así no ayudas, Edward! Concéntrate. Analiza—grita Alice en mi mente.

Sé que tiene razón y que a veces soy capaz de ver cosas donde otros no ven nada. Bella me necesita. Estoy para ella. Estaré siempre.

Con esas tres frases comienzo a intuir el infierno en el que está atrapada mi amor.

Jacob. Él le está haciendo daño. ¿Ha aprovechado su amistad para apresarla?

Jacob es un vampiro ahora. Esto no tiene ninguna lógica. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Quién? Sí, quién…

Sólo hace unos meses que Jacob ha desaparecido. Un neófito. Reciente, muy reciente. No puedo imaginar algo más peligroso para un humano. Y mucho más, para Bella.

El remordimiento araña la superficie de mi piel al recordar las visiones de Alice. Deberíamos haber estado más atentos.

FlashBack

Edward—Alice me abre su mente para enseñarme lo que ha visto—Creo que esto ya se está pasando de la raya. Deberíamos avisar a Bella.

Alice ha visto a Jacob obsesionado, trastornado por Bella. La sigue, la llama, va a su casa.

Ve un diario en el que relata lo que siente por ella. Su enamoramiento se va convirtiendo poco a poco en obsesión, y ésta en enfermedad.

Sabes lo que te dirá Bella—estoy preocupado, pero conozco muy bien a Bella—Que es Jacob, que no es ninguna amenaza, que sabe cómo ocuparse de él…—pongo los ojos en blanco—En fin, ya sabes. Pero no sería mala idea que estuviéramos pendientes de ella, intentar que no esté sola mucho tiempo.

Como quieras, pero yo sigo diciendo que deberíamos advertirla…

Vamos a probar, a ver qué tal, ¿vale?—convenzo a Alice sólo a medias—No quiero precipitarme y asustarla antes de tiempo si realmente no hay peligro. Si puedo evitárselo…

Sí, ya sé, ya sé—ahora era ella la que ponía los ojos en blanco—"Hay que evitar que Bella sufra".

Fin FlashBack

Ninguna de las visiones de Alice llegan a ocurrir, porque Jacob desaparece.

Jamás pensó nadie que la desaparición de Jacob tuviera que ver con su transformación en vampiro.

Ninguna sospecha. Nada. ¿Quién podría haberlo hecho? No hemos detectado la presencia de ningún otro vampiro en la zona.

¿Quizá había sido casualidad? ¿Quizá Jacob se fue de Forks y se encontró con algún vampiro que, por alguna razón, en vez de matarlo, decidió transformarlo? Es rocambolesco, pero posible. ¿Algún vampiro que lo vio como posible pareja? Quizá.

Y sin embargo, había vuelto a por Bella. Era imposible que durante el primer año hubiera tomado esa determinación por sí solo, sin la tutela de algún vampiro adulto, alguien que le enseñara a alimentarse y a controlarse. En otro caso, Bella no hubiera sobrevivido al primer ataque.

Mi cuerpo se estremece involuntariamente al pensar en su muerte. NO. NO. NO. Concéntrate en Jacob.

Quizá el vampiro que lo ha convertido le ha ayudado en el proceso. Pero, ¿por qué? ¿Con qué fin? Si algo sé de los mi especie es que no hacen nada porque sí. ¿Y qué puede ofrecer Jacob a cambio a su vampiro creador para que este esté dispuesto a ayudarle? ¿Qué podría obtener un vampiro adulto ayudando a un neófito a secuestrar y torturar a …No lo pienses…un humano?

Es posible que Jacob se haya cruzado con un sádico que simplemente quiera disfrutar del espectáculo…No, adiestrar a un neófito es un trabajo demasiado laborioso sólo para eso. ¿Quizá el vampiro adulto también quiera algo de la víctima? ¿Puede tener Bella algo que interese a otro vampiro? ¿El qué? ¿Por qué? Y tendría que haber conocido ya a Bella para saberlo…

Preguntas, preguntas. Y ninguna respuesta.

Hemos llegado a casa.

Carlisle y Esme han buscado algún rastro de Bella por todo el pueblo. Emmett y Rosalie están en estos momentos buscando en el bosque.

En casa de Bella sólo han encontrado rastros de nuestros efluvios. Nada fuera de lo normal.

Rosalie y Emmett llegan del bosque tan descorazonados como el resto de la familia.

Estoy en la mente de todos ellos. Busco donde ellos han buscado. Puedo sentir el dolor y la preocupación de todos ellos. Y escucho sus ánimos y sus esperanzas. Y sé que esconden sus temores.

Tranquilo hermano. La encontraremos.

Edward, estará bien, ya lo verás.

Hijo, ten esperanza.

Se va a enterar ese cabrón cuando lo cojamos.

—No hay nada en el bosque, Edward— Rosalie se acerca y me abraza—Lo siento.

—Gracias Rose—contesto conteniendo mi miedo y mi agonía—Si tú no has encontrado nada, es que no estuvo ahí.

Confío en el instinto de Rosalie. Es una estupenda rastreadora.

Jasper está exhausto. Tiene mucho trabajo con toda la familia. Y debe canalizar la aprensión de todos nosotros para que toda esa angustia no le consuma. Y necesitamos de su serenidad para organizar nuestra búsqueda.

Ha sido una larga noche de búsqueda infructuosa. Estamos reunidos en el salón preparando la siguiente actuación.

Estoy ausente. Estoy con Bella.

Alice no percibe ningún cambio. Las mismas imágenes siguen apareciendo en su cabeza.

Necesito encontrar una pista, algo que nos haga movernos.

Quienquiera que sea que haya estado merodeando a Bella, no ha dejado ni rastro.

Merodeando a Bella. ¡Claro!—el pensamiento de Alice nos hace dar un respingo a ambos.

¿Cómo no se nos ha ocurrido antes? Sabemos perfectamente quién ha estado merodeando a Bella durante meses. Jacob.

—Vamos a casa de Jacob—siseo ya de camino, dejando atrás a mi familia, que apenas tarda un instante en seguirme.

Quizá el vampiro que ha convertido a Jacob ha estado en su casa, y quizá quede algo de él allí. Cualquier posibilidad, cualquier hipótesis es mejor que nada.

Nada más entrar, Rosalie lo capta.

—Tanya—susurra. Y la imagen de Tanya Denali explota en la mente de todos.

¿Tanya?

¿Tanya?

¿Tanya Denali?

Tanya…

Todos están sorprendidos. Pero yo sólo puedo recordar la noche en que mi mujer me defendió ante un vampiro.

Cada minuto de tu ridícula vida, te arrepentirás de este momento.

Sus palabras resuenan en mi cabeza y amargamente tomo conciencia de que mis más oscuros temores se hacen realidad.

Al final, yo soy el responsable de la muerte de Bella.


Ainssss...mi pobre...

Esa Tanya...GRRR...

¿Y ahora qué?

Besos,

P.