*** Hola! Un poquito más tarde de lo habitual, pero aquí estoy al fin con el siguiente capítulo! Justo a tiempo para acabar la semana :) Espero que os guste, y muchísimas gracias por los comentarios tan geniales que me habéis dejado, me animan mucho a seguir en esta recta final de la historia! Muchos besos para todos, nos vemos pronto con el siguiente! ***
*** Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad ***
CAPÍTULO 51 - OPOSICIÓN
Claro en el bosque rocoso
Seiya lloraba amargamente sobre el cuerpo sin vida de su madre, incapaz de reaccionar a su muerte.
Muy cerca suyo, Serenity gimió de pronto, despertada por su fuerte grito de dolor.
"Mmmm… Seeeeiya…?"
Su voz le hizo reaccionar.
"Odango…!" dijo en un suspiro, girándose a mirarla "Odango… estás bien?" le preguntó, acercándose a ella para ofrecerle una mano y ayudarla a incorporarse.
Mientras esto sucedía, escucharon más ruidos a su alrededor. El resto de las senshi también estaban volviendo en sí poco a poco.
"Chicas…!" exclamó Serenity con auténtica alegría "Están… están bien…!" añadió, mirando a su amado.
Seiya asintió.
"Sí, lo están, y todo gracias a ti" le dijo con una sonrisa llena de ternura que no llegó a sus ojos.
"Pero entonces… por qué estás llorando así…?" preguntó la Princesa, palpando su húmedo rostro con su débil y delicada mano "Qué sucede, Seiya?"
Cerró los ojos con fuerza para poder soportar el dolor de su corazón. Tomó la mano de Serenity con fuerza en busca del apoyo que necesitaba para decir esas palabras en voz alta, y comenzó.
"Mi… mi madre…" dijo, y en cuanto lo hizo dos ríos de lágrimas brotaron de nuevo de sus ojos "Ella… dio su vida por protegernos…"
Los ojos de Serenity se abrieron de par en par al instante.
"Galaxia… ha…?!" exclamó, y miró más allá de él, a la mujer que yacía a un par de metros de ellos. Había vuelto a su forma humana, y su cuerpo inmóvil tenía un color muy pálido "Oh no…!" musitó, sus ojos humedeciéndose mientras se cubría la boca con su mano libre "Seiya yo… no puedo…" empezó a llorar suavemente.
Seiya sonrió una sonrisa triste.
"Sé que no puedes curarla…" le susurró comprensivo "Y ella también lo sabía, no te preocupes. Has sobrepasado tu límite, y casi mueres ahora mismo al lanzar tu última magia. Ahora sólo debes descansar y cuidar de nuestro bebé"
"Seiya…" No sabía qué decir… Podía sentir el inmenso dolor en el corazón de su amado, y ella no podía hacer nada por él.
Mientras hablaban, las otras senshi se habían despertado poco a poco y fueron reuniéndose alrededor de la pareja. Estaban muy débiles, pero vivas y totalmente agradecidas a su princesa por ello. La noticia de la muerte de la reina de las Estrellas fue un duro golpe para todas ellas… Seiya ya no podía transformarse, Serenity estaba a duras penas consciente y aún era incapaz de levantarse, y todas estaban exhaustas y con sus poderes agotados.
"Qué… Qué vamos a hacer ahora…?" preguntó Venus "Si vuelve a atacarnos una vez más…" añadió, expresando en voz alta el mayor temor de todos ellos.
Como si de una premonición se tratase, el cielo rugió de nuevo. La oscuridad se condensó en un único punto, formando una esfera amorfa que descendió hacia el suelo. De inmediato, las senshi formaron una pared con sus cuerpos entre la nueva amenaza de aspecto extraño y su Princesa.
"Chicas…!" dijo Serenity, consciente de que ninguna de ellas estaba en condiciones de luchar.
La esfera oscura comenzó a burbujear hasta tomar la forma demoníaca de Apocalypse. Había vuelto para acabar con ellos.
En cuanto Seiya vio esto, se puso en pie junto a Serenity y caminó a través de la barrera de senshi para colocarse delante de ellas, encarándose directamente a Apocalypse.
"Se… Seiya!" exclamó Serenity preocupada. Él le había contado que su Star Yell había sido destruido… Ya ni siquiera podía transformarse.
"ESTÚPIDOS SOLDADOS DE LA LUZ… CON SU MÁS ESTÚPIDO COMANDANTE… QUÉ CREES QUE PUEDES HACERME AHORA QUE NO ERES NI CAPAZ DE CONVERTIRTE EN GUERRERO?!" bramó Apocalypse "YA NO ESTOY INTERESADO EN TI… TODO LO QUE NECESITO AHORA ES DESTRUÍR A LA BLANCA REINA IMPERIAL!"
Seiya no se achantó, a pesar de que se dio cuenta de que su enemigo sabía que Serenity estaba embarazada, y eso significaba que dirigiría todas sus fuerzas directamente contra ella. Le lanzó una agresiva mirada asesina, su frente muy fruncida y sus manos apretadas en puños a los lados de su cuerpo, mostrándole la furia que sentía contra él por haber matado a su madre, y su determinación de hierro a luchar hasta el fin para proteger a los que amaba.
"No permitiré que le toques ni un pelo…" le dijo, con calma pero con tanta fuerza que daba miedo
"LA LUZ TERMINA HOY…!" dijo su enemigo, moviendo uno de sus brazos hacia arriba como si se preparase para lanzar algún tipo de magia sobre ellos.
Seiya cerró los ojos con fuerza, preparado para recibir su ataque. Protegería a Serenity y a su bebé pasase lo que pasase. A cualquier precio.
Pero de pronto, algo increíble sucedió.
Las mismas pequeñas gotas de luz que habían caído al suelo al morir Galaxia, ahora volvían a flotar hacia arriba por todas partes, como una lluvia inversa de luciérnagas.
Seiya sintió una extraña calidez y abrió los ojos.
"Qué…?"
Las luces se dirigían hacia él, y parecían estar entrando en su cuerpo, haciéndole brillar con un aura dorada. Miró hacia el frente y vio que las luces también estaban rodeando a su enemigo. Tantas, y con tanta insistencia, que parecía que estuviese siendo atacado por un enjambre furioso de lucecillas. Gritaba desesperadamente tratando de deshacerse de ellas, pero apenas podía moverse.
"Qué demonios es esto?!" Seiya escuchó decir a una muy conocida voz molesta detrás de él. Se giró al instante.
"Healer… tú también!" dijo, al ver cómo las pequeñas perlas de luz también se dirigían hacia su hermana.
"Sí… también se me están pegando a mí…" comentó Maker, mirando con curiosidad a las pequeñas lucecitas que ahora envolvían ya casi todo su cuerpo.
"Qué… son?" preguntó Mercury, acercándose a echar un vistazo.
"No tengo ni idea…" respondió ella
"Sólo… quitádmelas!" protestó Healer "Es muy raro!"
"Esperad…!" exclamó Serenity de pronto desde detrás de ellos, y todas las senshi se giraron al unísono a mirarla "Puedo… puedo sentir a Galaxia en ellas…!"
"Cómo…?" dijo Seiya
Pero no tuvo tiempo de hacer más preguntas.
De repente, todas las luces entraron en sus tres cuerpos al mismo tiempo, haciendo brillar a los hermanos con un intenso destello de luz dorada que cegó al resto de las senshi, haciéndoles cerrar los ojos por un instante.
"Qué ha sido es…" comenzó Venus, pero dejó la pregunta inacabada al ver lo que tenía frente a sus ojos "Ya… Yaten?"
"Taiki, eres tú?" preguntó Mercury con un gesto confuso
"Seiya…" susurró Serenity mirando a su amado desde el lugar donde permanecía sentada.
Los tres habían cambiado. Ya no eran Starlights, ni estaban en sus formas humanas. Seguían en su auténtica forma masculina, pero llevaban puestas unas ropas inusuales, muy parecidas a aquéllas que Serenity les había visto llevando durante el Milenio de Plata, en ese viaje que hizo cuando Galaxia la teletransportó allí para conocer su pasado.
Vestían prendas de colores oscuros, adornadas con brillantes placas de armadura de plata en sus pechos, piernas y brazos, y lucían unas finas y elegantes tiaras con estrellas sobre sus frentes…
Seiya llevaba una imponente espada de plata, Yaten sujetaba una larga varita decorada, y Taiki acarreaba un largo y esbelto martillo en su mano con guante de piel.
Habían nacido los nuevos Guerreros de las Estrellas.
"Oh Dios mío…" exclamó Serenity con asombro. Seiya realmente parecía un príncipe ahora. Un príncipe arrebatadoramente apuesto y sexy.
Seiya se giró para mirar al lugar donde Serenity permanecía sentada mirándole con una expresión anonadada.
"Odango…" dijo con una sonrisa "Hemos recibido de mi madre el poder de las Estrellas… y ahora podemos protegerte"
"Seiya…" susurró, atónita.
Taiki y Yaten se adelantaron, uniéndose a su hermano. También ellos estaban increíbles y realmente elegantes con su nueva apariencia de guerreros masculinos.
"Chicos, estáis listos para derrotar a este insoportable enemigo de una vez por todas?" les preguntó Seiya con una mirada agresiva
"Por supuesto que lo estamos" confirmó Taiki con su expresión más seria
"Ya es hora" dijo Yaten con una malévola media sonrisa
"Genial…" confirmó Seiya, alzando su espada para apuntar con ella hacia el enemigo, y después gritarle "Prepárate Apocalypse! Los Guerreros de las Estrellas han llegado para acabar contigo y proteger a nuestros seres queridos! STAGE… ON!"
Afueras del bosque
ChibiUsa se recuperó enseguida del impacto que había recibido su corazón al sentir la muerte de su abuela. Estaba destrozada, había llegado a querer mucho a la sublime Reina en muy poco tiempo… Pero debía ser fuerte para cumplir con su misión. Ahora que no tenían a Galaxia con ellos, sus futuros padres estaban en un peligro mayor que nunca. No tenía tiempo que perder.
Así que en cuanto se recompuso, se enjugó las lágrimas y animó a todos a seguir corriendo hasta encontrar a las chicas. Les necesitaban con urgencia.
Mientras se apresuraban a llegar hasta ellas, ChibiUsa le explicó al ansioso grupo lo que había pasado.
"Entiendo…" dijo Mamoru, preocupándose al saber de la muerte de una senshi tan poderosa que además significaba tanto para ChibiUsa.
Oodachi bajó la mirada. Por una parte, todavía consideraba a Galaxia una amenaza para él, pero por otro lado había sentido una afinidad con ella después de la conversación que habían mantenido a solas. Sus vidas habían sido bastante similares en ciertos momentos, estando ambos sumidos en la oscuridad y habiendo sido rescatados por la radiante luz de la princesa de la Luna, y Galaxia había terminado incluso perdonándole la vida aunque temía por aquéllos a los que más amaba. No pudo evitar sentir auténtica lástima por su muerte.
"Lo siento tanto, ChibiUsa-chan…" musitó Hotaru con ojos tristes. También ella había conectado mucho con la reina de las Estrellas.
ChibiUsa asintió como gratitud por su apoyo.
"Pero esto significa que debemos darnos aún más prisa… porque ahora ya no cuentan con ella para protegerles…" dijo enseguida
"ChibiUsa…" murmuró Mamoru, sorprendido por la madurez que mostraba a pesar de su juventud. Tendría que estar rota de dolor y llorando desconsolada, pero seguía concentrada en su objetivo.
"Mi misión todavía sigue en marcha… Vine aquí desde el Futuro para evitar que mi padre muriese protegiendo a mi madre… Para evitar que ese futuro maldito en el que él no existe vuelva a suceder" les explicó "Y eso es exactamente lo que voy a hacer…"
Sin embargo, sus palabras no concordaban del todo con sus sentimientos, que luchaba visiblemente por mantener bajo control.
Hotaru vio una tímida lágrima brillante escapar del ojo de su amiga, y cómo ella se apresuraba en secarla.
"ChibiUsa-chan… Es normal que te sientas así…" le dijo "Sólo… déjalo salir"
La pelirrosa se giró para mirar a su amiga con los ojos muy abiertos. Poco a poco, dejó de correr y se detuvo frente a ella.
"Hotaru… chan…" sus ojos se humedecían cada vez más.
Al ver esto, Oodachi se adelantó unos cuantos pasos, y agarró a Mamoru del hombro al pasar a su lado.
"Démosles un minuto a solas…" dijo el antiguo Jinete.
Mamoru miró a las chicas y después asintió, siguiendo al otro hombre.
En cuanto se quedaron a solas, Hotaru se acercó a su amiga para secar con su pálida y sedosa mano una lágrima que recorría su mejilla.
"Déjalo salir…" le repitió
ChibiUsa no pudo soportarlo más. De pronto estalló en lágrimas y enterró su cara en el hombro de su amiga, llorando amargamente. Hotaru la tranquilizaba acariciando su hermosa melena rosa mientras dejaba que su amiga se desahogase.
"Cuando vine al Presente… No… no... no estaba en mis planes salvarla… porque ni siquiera sabía de su existencia…!" empezó a decir entre sollozos "Pero entonces la conocí… Y yo… comprendí que ella iba a morir antes de que yo naciese… y… no quería que eso pasase…!"
"ChibiUsa-chan…"
"Ella es… ella era… tan increíble y fascinante… y poderosa, y tan amable…! Quería conocerla mejor, pasar más tiempo con ella…! Sólo necesitaba evitar su muerte, necesitaba cambiar el Futuro…!"
Hotaru la abrazó con más fuerza.
"Pero no pude…" ChibiUsa siguió llorando "Todo ha sucedido mucho antes de lo que yo me esperaba… Parece que el Futuro no es tan fácil de cambiar después de todo, verdad?"
"El esfuerzo necesario es inmenso… Y aun así, puede que a veces sea imposible…" dijo Hotaru "Pero ten por seguro que murió satisfecha por saber que fue protegiendo a sus seres queridos… Igual que estás haciendo tú"
"Hotaru-chan…" dijo, conmovida, alzando su cabeza para mirar a su amiga. Hotaru sonrió con tristeza en respuesta.
De pronto, su conversación fue interrumpida.
"Chicas…!" escucharon a Mamoru llamarlas mientras corría hacia ellas "Están justo aquí, detrás de esos árboles!"
ChibiUsa y Hotaru se giraron a mirar en la dirección en la que él les estaba señalando. Pudieron distinguir un claro en el bosque. Sin dudarlo un instante, deshicieron su abrazo y corrieron hacia allí.
Claro del bosque rocoso
Sin dejar tiempo a Apocalypse de reaccionar a sus nuevas transformaciones, y mientras seguía ocupado tratando de librarse de la nube de luces zumbadoras que le rodeaban, el nuevo trío de Guerreros de las Estrellas le atacaron implacablemente.
"Star Hammer Creation (*)!" gritó Guerrero Maker
"Star Wand Purification (*)!" exclamó Guerrero Healer
"Star Sword Aggression (*)!" chilló Guerrero Fighter
Los tres blandieron sus nuevas armas frente a ellos simultáneamente, y tres torrentes de pura energía fueron dirigidos hacia el enemigo al instante, que fue alcanzado directamente por ellos.
"I… Increíble…" tartamudeó Venus mientras se ruborizaba, alucinada por sus asombrosas nuevas formas y poderes.
"Tanta cantidad de poder…!" dijo Jupiter, impactada
"Tienen… tienen la magia de las Estrellas…!" exclamó Mercury "Ahora poseen el inmenso poder de Galaxia…!"
"Increíble…" comentó Uranus
"Desde luego que lo es… El poder que están irradiando es impresionante ahora…" confirmó Neptune, sintiendo sus nuevas y poderosas auras.
Detrás de ellas, Serenity sintió de pronto una calidez muy intensa en su interior… Algo estaba cambiado en su barriga y estaba haciéndola brillar también con un aura dorada.
Mars se percató de este brillo y se giró a mirarla.
"Serenity… qué…?" comenzó a preguntar, y Serenity se ruborizó al instante cuando vio a su amiga mirarla extrañada mientras ella se acariciaba el estómago con una mano.
Pero no tuvo tiempo de dar explicaciones, ya que su conversación fue interrumpida de pronto por una voz muy familiar.
"USAGIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!" un grito muy agudo se oyó resonar por todo el espacio que las rodeaba.
Los ojos de Serenity se abrieron de par en par, y hasta se le escaparon las lágrimas cuando se giró hacia el origen de esa voz.
"ChibiUsa!" respondió en voz alta, todavía incapaz de levantarse.
Todos se giraron a mirar a los recién llegados.
"Small Lady…! Hotaru-chan!" exclamó Pluto con alivio al ver a sus queridas niñas por las que tanto se había preocupado. ChibiUsa corría como loca para encontrarse con su madre y Hotaru ya estaba transformándose en Sailor Saturn y corriendo en dirección opuesta, hacia el enemigo, con una expresión seria y concentrada. Después miró más allá y vio aparecer a Mamoru en el claro del bosque, transformándose también, preparado para la batalla. No pudo evitar que el rubor subiese a sus mejillas.
"Oodachi…!" exclamó Mars en cuanto le vio, y al segundo siguiente corrió hacia él, saltando entre sus brazos.
"Melena nocturna…" respondió él, enterrando su rostro en el cuello de ella y respirando su delicioso aroma. Para él, ella olía como un fuego salvaje.
"Estás… estás bien?" le preguntó preocupada, apartándose sólo lo suficiente para mirarle a sus místicos ojos
"Lo estoy, siempre que esté a tu lado…"
"Oodachi…" susurró ella
"No podía mantenerme al margen por más tiempo, sabiendo que podrías estar en peligro"
Ella sólo pudo sonreír con ternura ante sus palabras. Le comprendía, ya que ella sentía lo mismo por él.
"Usagi…!" dijo ChibiUsa, alcanzando finalmente el lugar donde Serenity permanecía sentada, y lanzándose a sus brazos para abrazarse con fuerza a su cintura "Mamá…" le susurró. Estaba llorando.
"ChibiUsa…" respondió la princesa de la Luna, conmovida, mientras acariciaba el pelo de su futura hija en un intento de consolarla. Era la primera vez que la llamaba 'Mamá' en el presente…
"Lo… lo siento tantísimo…! No llegué a tiempo… y ahora… ahora Galaxia está…!"
"Mi querida ChibiUsa… Esto no es para nada culpa tuya…" respondió Serenity, secando las lágrimas de la jovencita de pelo rosa "Nosotros somos los que debemos protegerte a ti por ahora… Y eso es lo que Galaxia hizo. Nuestro enemigo es muy poderoso… Estaba a punto de matarnos a todos, pero ella nos salvó. Ella… dio su vida para salvarme a mí, ChibiUsa"
"Mamá…" dijo, mirando a la increíble mujer sentada frente a ella. Con ese bonito vestido sedoso de un blanco prístino esparcido a su alrededor, y su suave cabello que parecía flotar con elegancia cada vez que se movía, tan brillante ahora que ni siquiera parecía dorado sino de un tono de plata perlada, tenía un aspecto mucho más parecido a la Reina que ella conocía del Futuro… Tan parecida a la madre que ella conocía…
"Y todavía sigue ayudándonos, incluso ahora…" continuó Serenity "Les ha dado a los Starlights el poder de las Estrellas, ese poder tan fuerte que ella poseía. Y ahora se han transformado en los Star Warriors, los Guerreros de las Estrellas, que están luchando con valentía contra nuestro enemigo para defendernos, como los auténticos herederos del reino de las Estrellas que son"
ChibiUsa miró hacia adelante asombrada, fijándose en la batalla que estaba teniendo lugar.
A unos metros de distancia, los Guerreros Fighter, Maker y Healer casi habían logrado derrotar del todo a Apocalypse con sus increíbles nuevos poderes. Cuando estaba a punto de morir, la oscuridad que formaba su cuerpo comenzó a explotar descontrolada, lanzando caóticos rayos de energía oscura en todas direcciones, en un último intento de permanecer en este mundo.
"Cuidado!" exclamó Jupiter cuando vio lo que estaba sucediendo, y se acercó más a Serenity y ChibiUsa, tratando de protegerlas. Venus, Uranus y Neptune hicieron lo mismo. Todavía no podían usar sus poderes, pero estaban preparadas para defender a su princesa con sus propios cuerpos si era necesario.
Mercury encendió su Visor VR.
"No dejéis que esos rayos os alcancen…! Son malignos!"
Los recién llegados actuaron rápido.
Oodachi le dio a Mars un beso rápido en la frente.
"Necesitan mi ayuda…" le dijo, y se alejó de su lado.
"…Oodachi!" le gritó, pero él ya no la escucho. Ante sus ojos, se transformó una vez más en War, el Jinete. Su aspecto era tan temible que no pudo evitar sentirse inquieta. Temía que si retornaba a su forma maligna, no fuese capaz de regresar.
Pero en cuanto se hubo transformado, el Jinete alzó un brazo y gritó al aire.
"Flaming Army Barricade (*)!"
Al instante, un ejército de guerreros con armaduras apareció delante de las senshi protegiendo a su princesa, y escudándolas por completo de la oscuridad lanzada por la destrucción de Apocalypse.
"Oodachi…" murmuró Mars, todas sus dudas disipándose al instante.
"Sigo aquí, Melena Nocturna…" le contestó con su gutural voz de Jinete "Tu amor me mantiene cuerdo"
En cuanto Saturn vio lo que estaba sucediendo, corrió hacia el lugar donde estaba Apocalypse.
"SATURN…!" gritó Pluto al verla
"Dome of Silence!" exclamó la senshi morada, ignorando su llamada
Un escudo en forma de cúpula translúcida apareció desde su guadaña y la rodeó por completo, dejándola tanto a ella como a su enemigo en su interior. Las senshi vieron enseguida que el poder del enemigo rebotaba ahora contra las paredes de la cúpula, incapaz de traspasarlas.
"Qué… es eso…?" preguntó Neptune, sorprendida
"Es la nueva barrera inversa de Saturn…! No permite que la magia salga de ella…" aclaró ChibiUsa con un deje de preocupación en su voz "Que alguien la detenga…! Me da miedo lo que puede tener pensado hacer…!"
En cuanto la joven dijo esas palabras, escucharon a Saturn lanzar un segundo hechizo.
"Silent Wall!"
"Qué… Por qué ha invocado su Muro también?" preguntó Uranus
Pluto enseguida comprendió lo que ChibiUsa trataba de decirles. Sin dudarlo un instante, se dio la vuelta y corrió hacia ella.
"Pluto!" la llamó Uranus, pero ya se había marchado.
Los Guerreros de las Estrellas dejaron de atacar, ya que sus poderes estaban siendo bloqueados por el muro de Saturn.
"Qué es lo que ha hecho la pequeña?" preguntó Healer, sin comprender su plan
"Está bloqueando tanto nuestros poderes de entrar, como los de Apocalypse de salir. Ha creado una jaula perfecta" explicó Maker, frunciendo profundamente el ceño.
"Pero por qué haría una cosa así…?" preguntó Fighter
"Saturn!" exclamó Pluto cuando alcanzó el borde de la cúpula.
Trató de entrar pero no pudo… La Silent Wall de Saturn no la dejaba pasar.
"Yo-misma… No puedo entrar…" dijo una voz desde el interior del cuerpo de Pluto. Por supuesto, Charon había sentido su fuerte deseo de entrar, y ella había tratado de hacerlo también. Pero estaba hecha de pura magia, y lógicamente tampoco podía atravesar ese Muro.
"SATURN!" chilló Pluto desde fuera de la cúpula, con más fuerza.
"Pluto…" Saturn reaccionó al fin, apenas abriendo sus ojos
"Saturn… Sal de ahí, vas a resultar herida!"
"Esta es nuestra oportunidad de acabar con él de una vez por todas…" contestó ella, con tanta calma que daba miedo. Estaba en paz, a pesar de estar recibiendo el daño de los últimos ataques de Apocalypse "Ésta es mi magia perfecta definitiva… Cualquier cosa puede suceder en el interior de esta cúpula, y nada en el exterior se verá afectado por ello… Puedo incluso destruir el mundo aquí dentro, y todos los demás permanecerán a salvo afuera…"
"Ni siquiera pienses en hacer algo como eso!"
"Soy la senshi del Silencio y la Muerte, Pluto. Sabía que este momento llegaría antes o después… Es mi deber… Siempre lo ha sido"
"No, no lo es…! No puedo aceptarlo!"
"Del mismo modo que tu deber es renunciar a todas las relaciones personales y a cualquier forma de amor para guardar la Puerta del Tiempo como la senshi solitaria… el mío es dar mi vida para acabar con este mal para siempre…"
"No… NO!" Las lágrimas recorrían ahora el rostro de Pluto, mientras golpeaba la superficie cristalina de la cúpula con los puños "Yo… siempre he dicho eso pero la realidad es que no puedo vivir sin amor… No puedo evitar amar…! Por encima de mi deber y mis sentimientos hacia mi Reina, siento el amor y ninguna fuerza de este Universo puede cambiar ese hecho…! Y mi mayor deseo es poder pasar mi vida junto a las personas a las que amo…! Mi querida niña, te quiero tanto… Me importas igual que si fueses mi propia hija…! Por eso… No puedes sacrificarte…! No por tu deber como senshi, nuestra Princesa jamás querría algo como eso! No puedes dejarte morir, Saturn! Nosotras… Lucharemos para encontrar otra manera de cumplir con nuestro deber y vivir nuestras vidas junto a nuestros seres queridos! Podemos hacerlo juntas… Lo HAREMOS juntas… Te lo prometo!"
"No hay otra manera…" dijo, su gesto inmutable y sereno
"La hay! Tiene que haberla…!" insistió Pluto, llorando desesperada
Saturn volvió a cerrar sus ojos poco a poco, alzando su guadaña sobre su cabeza, preparándose para lanzar su magia más destructiva. El hechizo que acabaría con toda existencia en el interior de esa cúpula.
"NO! Por favor! Hotaru-chan, no lo hagas! NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!"
"Death… Reborn… Revo… AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!"
Todo sucedió tan rápido que Pluto ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar. Observó atónita, con sus ojos llorosos muy abiertos, lo que sucedía a su alrededor.
Saturn había comenzado a hacer descender su guadaña para acabar con el mundo en el interior de la cúpula.
Pero de pronto, una figura negra la había empujado con fuerza y la había tirado al suelo, interrumpiendo su magia y haciendo que los escudos a su alrededor desapareciesen.
Cuando Pluto miró a la persona que acababa de salvar a su querida niña, no podía dar crédito.
"Tu… Tuxedo… Mask!"
Estaba tirado en el suelo, sujetando con fuerza entre sus brazos a la pequeña Saturn. La guadaña de ésta se había caído de sus manos y reposaba sobre el suelo justo delante de ellos. Estaba tan conmocionada que ni siquiera se movía.
Pluto reaccionó finalmente y corrió hacia ellos. Cogió a la joven adolescente por los hombros, y sin decir palabra tiró de ella hasta sujetarla con fuerza en el más grande y fuerte abrazo que nunca le había dado. Ambas rompieron a llorar.
Mientras Pluto seguía sujetándola sin dejarla ir, abrió los ojos para ver a Tuxedo Mask levantarse con dificultad, mirándolas. Había agarrado a Saturn entre sus brazos cuando la empujó y por tanto había sido él el que había recibido el fuerte golpe contra el suelo en su lugar. Le dolía toda la parte derecha de su cuerpo.
"Cómo… lo… has… hecho…?" Pluto logró preguntarle entre sollozos. Todavía no comprendía lo que había pasado.
"No soy un senshi, recuerdas?" dijo, con una media sonrisa tintada de tristeza "Aparentemente, su escudo no me afecta a mí…"
La barbilla de Pluto empezó a temblar de nuevo, y dos torrentes de lágrimas brotaron descontrolados de sus ojos. Apretó con más fuerza a la chica entre sus brazos y enterró su rostro en el hombro de ella, permitiéndose llorar libremente de alivio, para dejar salir todos los nervios y la pena al haber pensado que la había perdido para siempre.
"Gracias… Muchísimas… gracias…" le susurró a él con un hilo de voz.
En el instante en el que las barreras de Saturn cayeron, los Guerreros de las Estrellas reanudaron sus ataques.
War los protegía a todos como podía, invocando más y más de sus fantasmas con armadura, pero pronto comenzó a sentir la debilidad del sobreesfuerzo. Todavía le quedaba mucho para estar del todo recuperado.
"Casi… Casi le tenemos… Puedo sentirlo!" comentó Healer
"Pero por alguna razón, nuestros poderes parecen no acabar con él del todo!" recalcó Maker
Fighter arrugó la frente. Era cierto… No dejaban de atacar, y estaba claro que Apocalypse estaba ya tan débil que ni siquiera era capaz de contraatacar, pero por algún motivo no podían matarlo.
"Estáis combatiendo la oscuridad con la oscuridad…" dijo de pronto una voz muy suave.
Los tres se dieron la vuelta al instante.
"Vaya…" dijo Healer únicamente en un suspiro
Serenity estaba detrás de ellos, su brazo pasado por los hombros de ChibiUsa para sostenerse en pie, y con una apariencia como si tuviesen delante a la diosa más bella que jamás hubiesen podido siquiera imaginarse, con ese impresionante y delicado vestido de reina y ese pelo que destellaba en plata.
"O… Odan… go…" Fighter se quedó sin habla ante su belleza pura.
"Tenemos que combatir la oscuridad con la luz…" continuó ella, su voz muy calmada
Esa declaración hizo reaccionar a Fighter, que supo exactamente a qué se refería.
"No, Odango… No puedes luchar más… estás muy débil, debes descansar y cuidarte… Nosotros encontraremos la forma de encargarnos de esto"
"No hay ninguna otra forma que no implique el sacrificio de las personas a las que amo…" dijo ella, dirigiendo su mirada a Saturn que seguía entre los brazos de Pluto "Además, le habéis debilitado tanto con vuestros poderes de las Estrellas que no supondrá un gran esfuerzo para mí…"
"Y yo la ayudaré" añadió ChibiUsa
"ChibiUsa…" murmuró Fighter, conmovido "De acuerdo, lo haremos juntos" añadió, mirando a su amada directamente a los ojos y dedicándole una sonrisa muy dulce.
Se acercó a ella y la tomó de su mano libre.
"Tened cuidado" dijo Maker, colocándose junto a Healer mientras observaba a la futura familia caminar hacia el frente.
Los tres juntos recorrieron varios metros hacia adelante, dirigiéndose hacia su terrible enemigo, dejando a todos sus amigos detrás de ellos. Una vez que estuvieron a solas, Fighter miró a sus chicas.
"Estáis seguras de que podéis hacer esto?" preguntó "Odango, puedes soportar volver a usar tu magia una vez más… estando tan débil y en tu… estado?" dijo, ruborizándose un poquito
Las mejillas de Serentiy también se sonrojaron, mientras observaba a su futura hija por el rabillo del ojo.
ChibiUsa se percató de su incomodidad y les miró con una sonrisa traviesa.
"No os preocupéis por mí… Por supuesto que sé que ella ya está embarazada…"
"Ch… ChibiUsa…!" protestó Serenity, poniéndose colorada como una niña
"Después de todo, es de mí de quien está embarazada… Lo sentí en el instante en que sucedió…"
"Que tú… QUÉ?!" ahora Serenity estaba roja como un tomate
"Esto… ya sabes… Odango y yo… bueno… nosotros…" comenzó a excusarse Fighter
"…por favor… Ya sé cómo funciona eso… sólo ahorradme los detalles…" dijo la pícara adolescente de pelo rosa
"CHIBIUSAAAAAAAAAA!"
"Odango, por favor, no te alteres!"
ChibiUsa sonrió ampliamente. Le seguía encantando provocarla… Aunque ahora ya tuviese el mismo aspecto que su madre.
"Bueno, el hecho es que nos va a ser de gran ayuda en este momento…" dijo ella, poniéndose seria de pronto
"Qué… quieres decir?" preguntó Fighter
"Como yo ya existo en su interior, puedo contactar conmigo misma y transferir mis poderes actuales al bebé… Eso le otorgará a Usagi la energía extra que necesita para llevar a cabo su magia"
"….eh?" preguntó Serenity, que se había perdido en el razonamiento
"Ah ya entiendo… Como vuestros cuerpos están conectados en el Presente, vuestros poderes puede fluir del uno al otro…!" dijo Fighter
"Eso es!"
"De manera que ella puede usar tus poderes para su propia magia!"
"Claro! Sólo tiene que concentrarse en buscar esos poderes en mí y…"
"Dejad de hablar de mí como si no me tuvieseis aquí delante!" protestó Serenity, molesta
Tanto el padre como la hija soltaron una risilla, a pesar de la situación en la que se encontraban. Eso hizo que el corazón de Serenity se llenase de alegría y amor. Le dio las fuerzas que le hacían falta.
"Bueno, hagámoslo" dijo Fighter "Preparada, Odango?"
"Eso creo…"
"No te preocupes, estamos aquí contigo" le contestó Fighter, lanzándole una de sus arrebatadoras sonrisas que siempre la reconfortaban.
Serenity asintió, y se sonrojó al sentir que él le agarraba con fuerza de la mano. Un segundo más tarde, ChibiUsa tomó su otra mano con una dulce sonrisa.
Estando de esa forma los tres cogidos de las manos, pensó que el amor que sentía podría llenar el Universo entero.
Serenity respiró hondo y cerró los ojos. ChibiUsa hizo lo mismo, seguida de Fighter. Entonces, los tres comenzaron a brillar. Fighter con un aura dorada, Serenity rodeada de un brillante halo plateado, Y ChibiUsa sumergida en una misteriosa luz iridiscente.
"Puedo sentir vuestros dos poderes…" dijo Serenity en un susurro, con los ojos aún cerrados.
Pero el de ChibiUsa la inundaba por dentro. Era un poder inmenso. Podía sentirlo concentrándose alrededor de la pequeña ChibiUsa no nata, transmitiéndole calidez desde el interior y restaurando toda su energía.
De pronto, el Cristal Imperial de Plata apareció frente a su pecho rodeado por un millar de destellos. Tenía la forma de una hermosa flor de diamante. Entonces comenzó a brillar más y más hasta que su luz fue tan intensa que cegaba. Cuando comenzó a reducir su fulgor, se había transformado en una impresionante y bellísima corona, con el Cristal de Plata en forma de corazón en su centro. La corona flotó con gracilidad hasta la cabeza de Serenity donde se posó delicadamente en su lugar sobre su pelo argénteo.
Ella entonces abrió los ojos y miró directamente a su enemigo, todavía retorciéndose en su agonía frente a ellos.
"Imperial Love Genesis (*)!"
Gritó las palabras que acudieron a su mente, y el Cristal de Plata en su corona brilló de pronto lanzando un destello de luz hacia su enemigo y por toda el área donde la batalla había tenido lugar.
Por un instante, todo quedó bañado en la más calmante, brillante, reconfortante y pacífica luz que jamás hubiesen sentido.
Cuando la luz se atenuó hasta desvanecerse, Apocalypse había desaparecido para siempre.
(*) Star Hammer Creation: Creación del martillo estelar
(*) Star Wand Purification: Purificación de la varita estelar
(*) Star Sword Aggression: Agresión de la espada estelar
(*) Flaming Army Barricade: Barricada de la armada llameante
(*) Imperial Love Genesis: Génesis del amor imperial
