Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es My-Bella, yo solo traduzco.


Bebés, Mordidas, Exhibicionistas, ¡Oh Dios!

Edward POV

"Maaaaa," gritó Charlie sacudiendo su llavero de juguete y golpeaba mi pierna con él. Su grito fue cortado cuando finalmente descubrió como meterse una parte del juguete a la boca. Rápidamente se lo quite y en su lugar le di su chupete.

"¿Qué fue todo eso?" preguntó Emmett. "Acaba de pasar los últimos diez minutos intentando meterse esa cosa en la boca y en el segundo en que lo logra arruinas su diversión."

"Le están saliendo los dientes y es malo para él morder juguetes duros," expliqué.

"¿Le están saliendo los dientes? ¿Ya?" preguntó Jasper.

Me encogí de hombros. "Tiene cinco meses y usualmente el primer diente se muestra entre los cuatro y siete meses, así que esta justo a tiempo. Bella lloró anoche cuando sintió el diente que esta saliendo. Sus días para dar pecho están contados."

"Entonces estoy impresionado de que haya dejado a Charlie contigo," replicó Emmett.

"Las mueblerías no son un lugar para un bebé," dije.

Bella, Alice, Rose y Esme habían ido a comprar muebles para nuestra casa. Había tomado un tiempo, pero finalmente Bella me había perdonado y estuvo de acuerdo en que deberíamos mudarnos a la casa para el final del año. Ya que de todas formas iba a alterar el horario de Charlie cuando regresara a trabajar, pensó que deberíamos seguir adelante y mudarnos al mismo tiempo para evitar que él tuviera que ajustarse dos veces.

Charlie se quejó e intento girarse en mis brazos. Esos días intentaba moverse mucho más y rápidamente se frustraba por su falta de movimiento. Lo giré para que quedara de frente a mí y para practicar que se pusiera de pie. Sus piernas todavía no eran lo suficientemente fuertes para apoyarse, así que más que estar parado estaba en cuclillas.

"¿Qué pasa, pequeño? ¿Ya estas cansado de estar con papá y los tíos?"

Charlie dejó salir un gritito de irritación e intentó sentarse.

"¿Qué hay de tu gimnasio? ¿Quieres jugar con él?" le pregunté moviéndonos hacía el piso. Puse a Charlie sobre su espalda y puse el Baby Einstein sobre él. Tenía la forma de una oruga y a él le encantaba jalar las piezas para hacer música y encender las luces – era un regalo de sus abuelos y uno de sus favoritos.

"Hombre, eso lo calma de inmediato," Emmett se rió entre dientes.

"Ama la música tanto como Bella y yo," dije, estirando la mano y alisando un poco el cabello de Charlie. El pobre pequeño estaba condenado a tener un cabello tan rebelde como el mío.

"Lo hiciste que la escuchara tan pronto como fuera posible," dijo Jasper palmeando la espalda de Brandon, intentando hacerlo eructar.

Por suerte para nosotros, los niños se habían dado cuenta que éramos los únicos adultos en la casa y todos se estaban portando muy bien. Lily estaba construyendo algo con sus bloques – puede que eso lo heredara más de su tío Jasper que de sus padres – mientras Elizabeth estaba dormida y Brandon acababa de terminar su biberón.

Un par de semanas atrás intentamos quedarnos solos con los niños y todos se rebelaron contra nosotros. Lily había decidido correr desnuda por la casa, para el horror de Emmett, mientras que Elizabet y Brandon decidieron tener cólicos los dos, y Charlie se había negado por completo a estar con alguien. Él quería a su mamá y no se iba a conformar con otra cosa; no podía culparlo. Nuestras mujeres – y mis padres – habían disfrutado de una buena risa a nuestra costa ese día en particular.

"Entonces, ¿Bella esta emocionada por regresar a la enseñanza?" preguntó Emmett, tomando el bloque verde que Lily le estaba ofreciendo.

"Tiene sentimientos encontrados por eso, pero creo que más que nada esta emocionada," contesté. "Dejar a Charlie será difícil para ella, y creo que el saber que estará con Rose y Lily es de gran ayuda."

"Si, Rosie esta emocionada en verdad de tener al pequeño prácticamente todo el día," Emmett se rió entre dientes. "No tardará mucho antes de que intenté convencer a Alice de que también deje a los gemelos."

"A Rosalie siempre le han encantado los niños," dijo Jasper con una sonrisa. "Ese fue su primer trabajo, sabes. Ella era la niñera de todas las familias de nuestra cuadra. Por supuesto, usualmente significaba que yo tenía que ayudar, pero en verdad ella hacía la mayor parte del trabajo, incluyendo los pañales. Solía hablar de cómo un día iba a tener una gran familia y nuestros padres tendrían montones de nietos que mimar." Jasper hizo una pausa y la sonrisa de su rostro decayó un poco. "Dejo de cuidar niños después de que nuestros padres murieron, y en su lugar comenzó a trabajar en carros. Arreglaba carros viejos, golpeando las abolladuras de las defensas... creo que la ayudo a lidiar con el enojo. Yo sólo sabía que si estaba en la cochera con las puertas cerradas, necesitaba permanecer lejos de ahí."

"Todos tenemos nuestras maneras de lidiar con el dolor y la pérdida. Al menos Rosalie fue capaz de canalizarlo en algo positivo," le dije.

"Si, como adornar ese Volvo tuyo," dijo Emmett con una gran sonrisa. "Todavía recuerdo el día en que se metió con el motor y le dio unas cuantas patadas a los caballos de fuerza. Te veías como si hubieras muerto e ido al cielo."

"En ese momento, era la mejor cosa que había en mi vida," dije con honestidad.

"Y tres meses después, la pequeña Bella atendió nuestra mesa, tomo nuestras ordenes y robo el corazón de Edward," Jasper se rió entre dientes. "Y finalmente le dio otra cosa aparte del Volvo a la cual amar ciegamente."

"Muérdeme, Jazz," bufe, golpeando ligeramente su pierna con mi puño.

"Por el mugroso chupetón de tu cuello, diría que ya fuiste lo suficientemente mordido," dijo Emmett, sonando tanto divertido como molesto.

"Culpa de Bella," dije con orgullo.

"Entonces, ¿en verdad se esta sintiendo bien?" preguntó Emmett.

Una sonrisa inmediatamente apareció en mi rostro cuando pensé en lo agradable que era tener finalmente a mi Bella de regreso. "Si, Em. Ha vuelto a su personalidad juguetona, bromista y segura de sí misma."

"Ha sido un infierno de año," dijo Jasper. "Hay que intentar hacer el siguiente más tranquilo, Edward y Emmett."

"No nos digas eso y te dejes fuera a ti," replicó Emmett. "Aquí tu eres el gran padre de los gemelos."

"Sip," dijo Jasper con orgullo, mirando el pequeño rostro de Brandon.

"Así que, ¿Qué les compraste a ellos y a la duende para Navidad?" preguntó Emmett.

"A ella le conseguí lo mismo que a Bella, Rose y Esme este año. Certificados de regalo para el spa que tanto les gusta," le dijo Jasper. "Pensé que les podría servir algo de relajación y cuidado del cuerpo."

"Oh, estupendo," dijo Emmett, rodando los ojos. "Podemos esperar otro día de niñeros."

"Papi, mira," demandó Lily.

Emmett obedeció inmediatamente, dándole toda su atención a su hija. "¿Qué pasa, princesa?"

"Papi, construí," dijo orgullosamente, señalando la estructura de bloques que era tan alta como ella.

"Buen trabajo, osita Lily" le dijo Jasper.

"Ahora soy monstruo," soltó unas risitas. "¡Rawr!" gritó, formando garras con sus dedos. Movió las manos hacía adelante y los bloques volaron por todas partes.

El ruido asusto a los bebés y mientras yo intentaba tranquilizar a Charlie, Jasper estaba ocupado con Brandon y Emmett levantaba a Libby – el apodo oficial de Elizabeth gracias a Lily, y por alguna razón, amado por Alice – del corralito, intentando consolarla.

"Si, brillante idea, chicos. Vamos a casarnos y tener familia," dijo Emmett lo suficientemente alto para ser oído sobre los llantos.

"Sabes que te encanta," lo desafió Jasper.

"Demonios sí," Emmett se rió entre dientes. "Es sólo que olvide mis tapones para los oídos en casa, es todo."

"Papi, perdón," dijo Lily, palmeando su pierna para llamar su atención.

"Esta bien, princesa. No sabías que asustaría a los bebés," le dijo Emmett. "Gracias por pedir perdón. Eso fue muy lindo de tu parte."

Ella le sonrió y luego se giro, viniendo hacía donde estábamos Charlie y yo. "¿Charlie quiere un bloque?" dijo, ofreciéndole uno azul.

"No justo ahora, pero ¿podrías darme su manta azul de la silla?" pregunté, señalándola.

Asintió con emoción, sus rizos saltando por todos lados. Corrió tan rápido como sus pequeñas piernas se lo permitían hasta la silla, tomo la manta en sus brazos, y luego camino de regreso con cuidado, bajando la vista para asegurarse que no pisaba la manta. "Ten Charlie," dijo, dejándola a nuestro lado.

"Gracias, osita Lily," le dije, dándole un beso en la mejilla.

Se rió y luego saltó hacía la esquina para juntar sus bloques. Puede que se pareciera mucho a Emmett, pero definitivamente tenía el amable corazón de Rose y su dulce personalidad.

"Voy a llevar a este pequeño arriba y ver si puedo hacerlo tomar una siesta," les dije a Jasper y Emmett cuando me levanté del suelo.

"Traidor," dijo Emmett, sonriéndome. "Déjanos solos aquí abajo, superados en número."

"Ya estamos superados en número," le recordó Jasper.

"Los veo al rato," me reí entre dientes, subiendo las escaleras con Charlie. Agarre el libro de su habitación y luego lo lleve a la mía, recargándome en el sofá con Charlie y su manta en mi pecho. "¿Quieres terminar de leer sobre el oso Pooh?" pregunté, sosteniendo el libro para que Charlie viera la portada.

Dijo unas cuantas palabras sin sentido y luego pego su mano al libro – esa fue una versión suficiente de un 'si' para mí.

"Veamos… creo que mami se quedo donde el oso Pooh se queda atrapado en el árbol," dije, buscando la página correcta.

Mientras leía, Charlie movía la cabeza a su alrededor, algunas veces veía las páginas del libro y otras a mí. Y ocasionalmente, esa mano suya descubría el camino hasta mis labios antes de que pudiera detenerlo. De acuerdo con el libro de bebés, él sólo intentaba descubrir como es que las palabras salían de mi boca, pero eso no significaba que fuera agradable tener de repente dedos estirando de tus labios.

Tomo casi dos capítulos antes de que finalmente sus ojos se cerraran y dejara de luchar contra su sueño. Acomode un poco mejor su mantita a su alrededor y entonces espere para ver si estaba completamente dormido antes de moverlo a su cuna. Estaba acostumbrado a que Bella lo acostara y difícilmente estaba satisfecho con la forma en que yo lo hacía.

Sosteniéndolo así, era más fácil ver lo mucho que había crecido últimamente y comencé a sentirme culpable de nuevo por que Bella regresara a trabajar. Ella quería sentir que compartía las responsabilidades conmigo, pero todo lo que yo quería es que estuviera aquí con Charlie, disfrutando de estos momentos con él. Tendría que hablar con ella de nuevo, y esperar que estuviera más receptiva a la idea ahora que ya no estaba molesta por la casa.

Bella POV

"Cariño, ya estoy en casa," gorjeó Alice cuando entro saltando por la puerta principal de la casa. "¡Demonios! Edward no esta cerca para decirme 'querida' y recibirme," hizo un puchero.

"Permíteme," Rose se rió entre dientes. Se aclaró la garganta y bajo la voz. "Ya bajo, querida."

"Obviamente, ustedes damas tuvieron una buena experiencia de compras," dijo Jasper, sonriéndole a su esposa y hermana.

"Bella no se quejó en absoluto," contestó Alice mientras tomaba a Brandon en sus brazos. "Hola, bebito. ¿Me extrañaste la mitad de lo que yo te extrañe?" preguntó, cubriendo su rostro de besos.

"Por la sonrisa de su rostro, yo diría que si," Jasper se rió entre dientes.

"Cambio," gorjeó Alice, poniendo a Brandon en el hueco del brazo de Jasper y tomando a Libby de él. "Hola, corazón," arrulló, frotando su nariz contra la de la bebé. "Te compré algo hoy."

"Alice, acordamos esperar hasta que fueran suficientemente grandes para darse cuenta de que están siendo mimados," la regañó Jasper.

"Pero, Jazz, es una diadema para bebé. Es rosa y tiene volantes y un pequeño moño blanco," replicó, sacando tanto como podía su labio inferior. "Será la niñita más linda que cualquier padre haya visto alguna vez."

"Bien," suspiro derrotado. "¿Al menos le trajiste algo también a Brandon?"

"Duh," replicó Alice, rodando los ojos. "Y también te gustará," dijo, buscando en su bolsa. Saco una pequeña pelota de baseball de peluche y se lo dio a su esposo. "Ahora puedes comenzar a entrenarlo para que disfrute del baseball. Oh, y tienes que enseñarle ese truco con el bate que tu haces. Cada vez que te veo hacerlo, me dan ganas de saltar sobre ti."

"Um… no creo que eso este bien," dijo Rose, unas cuantas risitas se le escaparon.

"¡Yo no!" gritó Alice. "Cualquier chica que ponga sus ojos en mi hijo cuando este en la secundaria."

"¿En verdad quieres que tus niños tengan citas?" preguntó Emmett, viéndose sorprendido. "¿Olvidaste como eras en la secundaria? ¿O las historias que escuchaste sobre mí?"

"No del todo. Y aunque le advertiré a Brandon que no sea un C-E-R-D-O cerdo, nunca estaré en su camino para encontrar al amor de su vida," explicó Alice.

"Bueno, este a sido otro interesante viaje dentro de la mente de la duende, pero antes de que mi cerebro se convierta completamente en puré, ¿alguien podría decirme donde esta mi esposo?" pregunté, dejando mis bolsas en una silla vacía.

"Nos abandono hace como media hora," contestó Emmett. "Charlie no se a dormido, o Edward esta escondiéndose de nosotros."

"Si es inteligente, definitivamente se esta escondiendo de ti," me reí entre dientes.

"¿Hey, Squirt?" gritó Emmett.

Me detuve en el segundo escalón y me gire para verlo.

"Muérdeme," dijo con una enorme sonrisa, moviendo su trasero hacía mí.

Ni siquiera me detuve para preocuparme sobre como lo interpretaría Emmett; sólo regresé lo que él me estaba dando. "Gracias, pero llene mi cuota de mordidas ayer con Edward." La risa de mi familia me siguió todo el camino hacía el segundo piso, y mis propias risas me siguieron hasta que alcance el rellano del tercer piso. No quería que mi voz arruinara los intentos de Edward por que Charlie tomara una siesta; mi pequeño era exigente sobre quien lo ponía a dormir.

Me asome por una esquina de la puerta, buscando en la habitación de Charlie y esperando verlo en la mecedora. Pero la mecedora y la habitación estaban vacías así que me fui a mi cuarto. Hubo un pequeño crujido en la puerta, así que empuje el resto del camino para abrirla y encontré la cama vacía. Estaba a punto de bajar las escaleras y ver si de alguna forma Edward había logrado escapar de la casa cuando un pequeño movimiento me llamo la atención.

Entré en la habitación, encontrando a Edward dormido en el sofá con Charlie en su pecho y un libro en sus piernas me trepé en silencio en la cama para poder verlos juntos por un ratito. Eran tan idénticos en algunas formas, y ni siquiera era por que tuvieran la misma rebeldía y color de cabello. Eran las pequeñas cosas como la forma en que sus labios se fruncían cuando dormían, o como cuando suspiraban dormidos era una profunda respiración que hacía que sus pechos subieran por completo para después bajar de nuevo. Y definitivamente Charlie tenía la sonrisa de su papá – grande y brillante, y llegaba hasta sus ojos, aunque estos se quedaron con mi color café.

Charlie se removió dormido, moviendo sus manos hechas puño y frotándolas contra su ojo y nariz. El movimiento despertó a Edward, que bajo la vista hacía nuestro bebé, revisando si se había vuelto a dormir o si se había despertado por completo. Frotando por última vez su nariz, Charlie dejo salir un suspiro y se relajo de nuevo, haciendo sonreír a su papá.

"Hola guapo," susurré, sin querer despertar al bebé o asustar a Edward.

Giro su rostro hacía mí, dándome una genial vista de esos ojos verdes. "Señorita, no debería estar aquí. Mi esposa llegará a casa en cualquier momento y no le gustará encontrarla comiéndose con los ojos a su esposo."

Sonreí por su broma y rápidamente pensé en una respuesta. "Eso es muy malo para ella. Pero, francamente, en primer lugar nunca debió dejarte solo. Fácilmente podrían aprovecharse de un hombre hermoso como tu. Un momento, estas poniendo a dormir a tu bebé y al siguiente, estas siendo obligado a comer Twizzlers y ver Como perder a un hombre en 10 días."

Edward bufo, intentando no reír para no despertar a Charlie. "¿Asumo que esos son los planes de esta noche, amor?"

"La primera parte de la noche, al menos. Alice ha exigido una noche de películas familiar, como antes. Aunque no estoy muy segura de que ella este consciente que esperar que un lapso de dos horas vaya ininterrumpido por pañales, comidas, o sólo el llanto general por querer llamar la atención es un poco fantasía a este punto."

"Lo aprenderá muy pronto," dijo, acurrucando a Charlie contra su pecho cuando se puso de pie. "Déjame llevarlo a su cuna y entonces te daré una apropiada bienvenida."

"¿Lo prometes?" pregunté, sonriéndole cuando caminaba alrededor de la cama.

"Por supuesto," contestó, sonriendo lo suficiente para mostrar sus hoyuelos.

Debió estar muy emocionado de cumplir esa promesa por que regreso a la habitación en cuestión de minutos, envolviendo un brazo a mi alrededor y jalándome hacía la cama con él.

"Tienes suerte de que no grite y desperté al bebé," me reí entre dientes, golpeándole el hombro.

"Tengo mucha suerte de tenerte," murmuró, sus labios besaban con avidez mi cuello.

"¿Me extrañaste?" bromeé, enredando los dedos en su cabello.

Asintió sólo un poco y tarareó contra mi cuello, haciéndome hormiguear de la cabeza a los pies. "Siempre te extraño cuando no estás a mi lado."

Sabía que debía decir algo en respuesta, pero era difícil pensar con la forma en que sus labios acariciaban mi cuello mientras sus dedos subían y bajaban por mi costado.

"Te extrañé," susurró en mi oído. "Te amo," agregó, pasando sus labios sobre los míos.

"También te extrañe," dije, finalmente recordando como hablar. "Realmente me gusta la forma en que me muestras que me extrañaste."

Al fin las cosas entre Edward y yo eran normales de nuevo. Ninguno de nosotros podía mantener las manos para nosotros mismos de nuevo y otra vez hablábamos de cualquier cosa y todo a la vez cuando estábamos juntos – la mayoría eran actualizaciones a Edward de lo que Charlie había hecho durante el día, pero el tema no importaba. La única cosa que importaba era que tenía a mi mejor amigo de regreso y Edward a la suya. Incluso admitió que había extrañado a Charlie con locura el día después de nuestra escapada de fin de semana. Yo había estado tan concentrada en lidiar con la casa de la manera correcta, que nunca se me ocurrió que había olvidado todo sobre darle a Edward tiempo con Charlie. Y por supuesto, ya que era Edward, no me lo dijo o si quiera pidió ver a Charlie. Dijo que se imaginó que yo necesitaba estar con nuestro hijo y ya que de todas formas él había causado el desastre, era lo correcto. Le dije que estaba loco y que nunca, jamás, hiciera eso de nuevo, y después hice un montón de cosas para compensarlo, como enviar a Edward y Charlie a salir a una tarde padre-hijo. Edward había llevado a Charlie al parque para ver a los patos, y, aparentemente, mis dos chicos se habían divertido mucho; definitivamente tendría que ir con ellos al parque en el futuro.

"Tengo otras ideas de cómo mostrártelo," musitó, sus labios ahora estaban del otro lado de mi cuello. Maldito sea este sexy hombre y sus persuasivas palabras – toda la familia estaba abajo y no había forma en que pudiéramos pasar desapercibidos el tiempo suficiente para disfrutarlo.

Sentí que su mano levantaba mi blusa y rápidamente lo detuve, riéndome un poco cuando me salí de debajo de él y me levanté de la cama. "De ninguna manera, Tutor-boy. No voy a correr el riesgo de que alguien venga a buscarnos y tengamos que parar justo a la mitad. Vamos abajo para poder divertirte con mi historia de compras."

"Dime aquí," hizo un puchero, agarrando la cintura de mis vaqueros y jalándome más cerca de la cama.

"No," me reí, golpeando juguetonamente su mano. "Tendré que repetirla para Emmett y Jasper, y sólo quiero decirla una vez. Además, estoy hambrienta. Alice sólo me dio quince minutos para almorzar y ni siquiera lo disfruté con la manera en que me decía que me diera prisa."

"¿Puedo hacerte algo?" se ofreció mientras se levantaba de la cama.

"¿Queda algo de la ensalada de pollo que hiciste ayer?"

"Creo que si. ¿Queso y mayonesa?"

"Yo puedo hacerla, Edward. Sólo quería saber si todavía quedaba ensalada."

"Sin embargo, quiero hacerla para ti. ¿Qué te gustaría para tomar?"

"Té dulce, por favor. Oh, y sólo el queso. Creo que ya tuve mucha mayonesa durante el embarazo."

"Esta bien," se rió entre dientes, abrazándome contra su costado cuando bajábamos los últimos escalones.

"¡Ahí esta! El traidor," dijo Emmett, usando la mano de Lily para señalarnos. "Díselo, osita Lily."

"No, papi. Quiero a Edward," argumentó, sacudiendo sus rizos.

"Buena niña, osita Lily," me reí entre dientes, cargándola y besando su mejilla.

Envolvió sus pequeños brazos en mi cuello y lo apretó antes de hacerse para atrás y besar mi mejilla. "Te quiero Bella."

"También te quiero, cielo," dije, poniéndola en mi cadera. "¿Te divertiste hoy con papá y los tíos?"

Asintió con emoción. "Soy monstruo. Bloques hicieron boom. Y bebés lloran. Perdón."

"¿Todo eso en una tarde? Debes estar lista para una siesta."

"No siesta. Soy niña grande."

"Incluso las niñas grandes necesitan siestas," dijo Rose.

"No, mamá. Construí," argumentó Lily moviéndose en mis brazos. Corrió hacía la esquina y comenzó a apilar sus bloques.

"Rose, creo que en verdad puedes tener a una futura arquitecta en tus manos," dijo Jasper. "Ha estado jugando con esos bloques casi todo el tiempo."

"Debiste haber visto su actuación de monstruo, Rosie," Emmett se rió entre dientes. "Estaba muy orgulloso."

"¿En verdad hizo llorar a los bebés?" pregunté, acurrucándome en el sofá de dos plazas.

"Si, pero lo superaron rápido," replicó Emmett.

"Emmett hizo ridiculeces y los niños se entretuvieron inmediatamente," dijo Jasper, sonriéndole a mi hermano mayor.

Emmett sonrió e hinchó el pecho. "Si, una vez más yo salve el día."

"Hermano oso, ya que tu fuiste el que le enseñó a Lily a jugar a los monstruos, ¿no significa eso que técnicamente fue tu culpa el que los bebés lloraran?" pregunté.

Se acercó y se dejó caer junto a mí, poniendo su gran brazo sobre mis hombros y jalándome a su lado. "Permíteme usar una nueva frase que aprendí de una película muy importante… cierra el pico, Squirt."

"Estas tan loco," me reí, alejándome de él. "Y muévete, por favor. Estoy guardando el lugar para mi esposo."

"Por Dios, actúas como si lo amaras o algo así," bromeó Emmett levantándose, despeinando mi cabello antes de irse a sentar con Rose.

"O algo así," me reí entre dientes, intentando alisar mi cabello.

"¿Le dijiste a Edward acerca de la noche de películas?" gorjeó Alice.

"Si, le dije. Ambos estamos interesados en ver como resulta," le dije.

"No de nuevo," suspiro Alice.

"¿Qué pasa?" preguntó Jasper.

"Bella esta convencida de que dos horas de película es esperar demasiado ya que los bebés aún son muy pequeños," explicó Alice. "Creo que sólo esta intentando salirse de la noche de película."

"Y yo creo que a los quince minutos de empezada la película, y el primer bebé llore, tu serás obligada a cambiar el siguiente pañal sucio," la reté.

"Eso suena como nuestros días viejos jugando verdad o reto," Rose se rió entre dientes. "Tal vez deberíamos hacer mejor eso."

"No creo que la mayoría de nuestros retos sean apropiados para niños," replicó Jasper, mirando directo a Emmett.

"Oye, no me mires a mí," se quejó Emmett. "Tu eres el maldito exhibicionista."

"De hecho, Lily ha asumido ese trabajo," dijo Edward entrando en la habitación con mi comida.

"No," gruño Emmett. "Fue una sola vez y tuvimos una larga platica sobre por que nunca, jamás, jamás puede hacer eso de nuevo."

"¿Podrías relajarte?" se rió Rose, empujando el hombro de Em. "Sólo es una niña y el doctor dijo que era perfectamente natural que quisiera intentarlo ahora que ya no usa pañales."

"Em, ¿no eras un exhibicionista de bebé?" pregunté, acurrucándome contra el costado de Edward – en mi opinión, era el mejor lugar de toda la casa. "Podría jurar que hay la mitad de un álbum dedicado a tu trasero desnudo," agregué.

"Soy un chico," se encogió de hombros.

"Oh, ni siquiera empieces con tu mierda de los chicos pueden pero las chicas no, Emmett Swan," le advertí. "Sabes que odio esa doble cara."

"Jasper, apóyame en esto," dijo Em, girándose hacía él. "Si Brandon y Libby decidieran correr desnudos por la casa, ¿Cuál te haría reír y cual te haría tomar una manta para cubrirlo?"

"¿Por qué mis bebés correrían desnudos?" preguntó Alice.

"Por que es una etapa por la que pasan todos los bebés," explicó Rose. "Especialmente les gusta intentarlo después de la hora del baño."

"No creo que los míos lo hagan. Creo que estarán felices de ponerse sus esponjosas batitas," dijo Alice.

Todos nos miramos los unos a los otros antes de empezar a reír.

"Saben, hace tres años, sentados como estamos ahora, habríamos estado hablando sobre a donde ir a bailar, o que banda iba a venir a la ciudad. Extraño eso un poco, pero también me gusta esta conversación," dijo Alice. "Todos cambiamos y maduramos, pero aún así lo hacemos juntos y lo compartimos entre nosotros."

"Profundos pensamientos de la duende," bromeó Emmett, guiñándole un ojo. "Y aquí estaba yo pensando que íbamos a pasar la noche escuchando tus historias de compras de hoy."

"Lo que me recuerda…" gorjeó Alice lanzándose a un detallado minuto a minuto reporte de nuestro viaje por tres mueblerías y dos tiendas de bebés. Todavía estaba hablando cuando Esme y Carlisle llegaron a casa, así que Esme exigió que todos se quedaran a cenar y ordeno pizza. Todos nos sentamos juntos en la sala, escuchando a Alice y pasando a los bebés alrededor de la habitación. Este era exactamente el tipo de recuerdos que quería que Charlie tuviera de su familia… todos felices, saludables y vivos.

Y me imaginé que ya que en toda mi vida nunca había pedido por mucho, los poderes podrían hacerme un 'permanente', como Emmett decía. Era tiempo de que la familia Cullen comenzara a tener buenos momentos otra vez, y con la Navidad que Rosalie y yo habíamos planeado, no había ni una sola duda en mi cabeza de que todos tendrían una muy feliz Navidad.


Hola!

Aquí les traigo este nuevo capi, como podrán ver regresamos a los viejos tiempos de PEDLV, espero que les haya gustado.

El capitulo anterior causo algo de polemica xD haha por el comportamiento de Bella, aquí les dejo la explicación en palabras de la autora:

"Bella no estaba muy molesta sobre la casa, pero si por que quedo completamente excluida. Ella entiende que Edward tenía buenas intenciones y es exactamente la razón por la que se dio algo de tiempo para tranquilizarse. Eso demuestra lo mucho que sus experiencias la han hecho madurar. La vieja Bella hubiera despotricado y criticado e incluso tal vez lo hubiera mordido"

Estoy de acuerdo en que se vio más como un berrinche que como otra cosa, la actitud de Bella, pero por ahí me dijeron en un comentario algo que es muy cierto; yo no se lo que es estar casada, así que tampoco puedo saber como debería reaccionar ante una situación así (OJO, que estoy dando mi opinion en base a mí, no critico las opiniones de nadie)

Dejando de lado el drama del capi pasado, les comunico que ya subí el outtake que les había dicho, tiene la conversación en Edward POV y más que nada tiene lemmon, así que si alguien no le gusta mejor que ni lo lea.

Creo que eso es todo de mi parte, gracias por sus lindos comentarios! Sobre todo a mis chicas SALESIA, Andrea Cullen y Amy que no tienen cuenta y no les puedo responder, pero aún así se toman un minutito para dejarme sus comentarios!

Besos

Moni!(: