Capítulo 51: Caballeros VS Tigres. Real Deal VS Sabertooth.

Los humos estaban más que caldeados, si había un par de gremios que estaban "rivalizados" esos eran sin dudas los Tigres y los Caballeros…Principalmente por las actitudes de sus dos líderes que no paraban de retarse con la madurez de dos grandes competidores.

—¡Vas a caer modelo de calzones! —Gritaba Sting desde su palco.

—¡No sin que antes caigas tu rubiecito! —Devolvía el insulto el moreno de Real Deal.

Aparentemente la madurez no era algo que ellos demostraran en exceso…Mas el primer encuentro estaba por darse así que de ambos lados los gremios daban sus mejores deseos a los primeros competidores que les representarían.

—Tú puedes Yukino-kun—Rufus como siempre daba apoyo a su compañera que se sentía terriblemente nerviosa por semejante encuentro.

—¡Da tu mejor esfuerzo Yukino-chan! —Su efusivo líder alzo el puño derecho mientras el pequeño Exceed que siempre le acompañaba repetía la frase de su compañero.

—Lo harás bien, siempre confié en ti—Decía Minerva que, gracias a su buen comportamiento, salió de prisión tras haber dejado Tártaros.

—Lo intentare señorita…—A pesar de su nerviosismo logro contestarle a esta última…Pues tenía miedo que le pegara o algo parecido.

—Ya te dije, llámame Minerva…Hazlo o te lastimare hasta que la muerte sea mejor que seguir viviendo—Advirtió con una mirada aterradora generándole gotas de sudor a todos—…Era una broma, no me miren así que era solo una broma—Suspiro con pesadez ¿Tan difícil era ver que ahora era una niña buena?

—… ¡Graciosísima señorita! —Orga soltó de golpe una risa tan realista como pudo y le pego en las costillas a los dragones gemelos para que le acompañaran más nadie lo hizo.

—…Muévete y trata de ganar Yukino—La ex demonio estaba llegando al límite de su paciencia, venga que ser buena no la hacía más paciente.

La albina dio un respingo y salió disparada del palco hacia el campo de batalla lista para su encuentro, mientras caminaba lejos los miembros varones de Sabertooth no podían evitar ver las bien…formadas caderas de su compañera contonearse al caminar, ¿Lo curioso? También Minerva lo hacía.

—Soy yo… ¿O Yukino tiene un gran trasero? —Hablo la mujer causando que el resto de los tigres abrieran la boca de la sorpresa ¿Acaso Minerva acaba de?...

Mientras tanto, en el palco de los caballeros.

—Sabes que hacer, no nos fallaras lo sabemos—El moreno que era su líder daba los últimos consejos al más joven del equipo.

—No se preocupen, acabare con ella…Pero no le pegare mucho—Aclaraba el chico mientras hacia un par de últimos estiramientos preparando su cuerpo para el masivo esfuerzo físico que representaba un encuentro así.

—No pierdas nunca la concentración—Hablo Luka mientras le sonreía.

—Siempre atento a tu alrededor, es Maga Celestial por lo que puede invocar más de un espíritu—Fue el turno del Caballero 4 de hablar.

—Y si puedes, tráeme su número 23—Todos miraron fijamente al Caballero de las Estrellas que solo alzo los ojos— ¿Qué?... —No entendía que parte de esto les parecía fuera de personaje.

Un minuto después ambos contendientes estaban listos para la batalla, tanto Yukino como Isco se miraron con respeto pues los rivales en ese torneo no eran enemigos.

—¡Eres hermosa! —Soltó de golpe el de Pergrande generando muchas gotas en las nucas.

—¡Oye maldito que estoy presente! —Se quejaba la loca de Mythycal Beast al ver a su no-novio coquetearle a otra mujer en su presencia.

—¡Comiencen! —El árbitro mejor dio por iniciado el encuentro, en cuanto lo hizo el 23 abrió los ojos re-equipando un par de armas cortas apuntando rápidamente a la maga que alzaba una llave dorada en la mano.

¡Ábrete puerta de los peces! ¡Piscis! —Tras un fuerte resplandor aparecieron dos enormes y largos pescados que cubrían a su portadora de los masivos disparos que comenzaron contra ella por parte de su rival.

Los ojos del menor se movían rápidamente estudiando cada movimiento de su rival disparando de golpe contra las escamas del pez negro generando un rebote que por poco le revienta la mano a la Auguria si no fuese porque el pez blanco uso su cabeza para bloquearlo.

—Isco puede ser muchas cosas…Pero es un genio a la hora de las peleas y del cálculo aplicado de vectores—Decía el Caballero numero 1 mientras observaba con detenimiento el encuentro sin sorprenderse de lo bien calculado que tenía el re-equipador cada disparo.

—Lástima que solo lo es en las batallas—Se lamentó la única mujer en el equipo con una gota corriendo por su nuca.

—Cambien de forma mis amigos—Pidió la joven pensando ya en pasar de la defensa al ataque, los enormes peces brillaron intensamente antes de cambiar su apariencia tomando sus formas humanas bloqueando los últimos tiros con sus lanzas mientras el atacante alzaba ambas armas vacías de balas.

—Ok, eso está genial—Admitió el de Pergrande al ver a los espíritus celestiales en su nueva forma.

—¿Es el de quien debemos encargarnos madre? —Pregunto el varón mientras apuntaba con su lanza—Pues le daré un buen escarmiento por atreverse a dispararnos—La otra espíritu se movió hasta estar a su lado.

—Con cuidado hijo, no debes de confiarte—Asevero antes de que ambos se desplazaran a gran velocidad en un vertiginoso ataque. El mago de re—equipo cambio de armas por un par de revolver de seis tiros al tiempo que estiraba las piernas.

—¡A por el! —El varón alzo la lanza y la trato de usar para apuñalar al oponente de su invocadora topándose solo con una bota en el rostro y siendo usado como punto de apoyo para saltar, evitando una segunda lanza y dar un par de disparos que reventaron las espaldas de los anteriormente peces.

—¡Te tengo! —Cayendo en un giro invertido pego un disparo colocado en dirección a la maga de Espíritus Celestiales más la bala cayó al suelo de golpe.

¡Puerta de la balanza, Libra! —Había dicho la joven mientras usando sus poderes gravitacionales para mantener las balas en el suelo.

—¡Maldito! —Los peces se levantaron de golpe recibiendo otro par de disparos en la frente generando que cayeran hacia atrás, el chico crujió el cuello fuertemente.

—¿Magia de gravedad? —Pregunto mientras el espíritu solo asentía, arrojo sus armas al aire y de golpe un enorme circulo de magia apareció bajo el— ¡Modo Comando! —Cada segundo una nueva arma reaparecía en sus manos más en cuanto la tocaba la lanzaba al aire generando un enorme circulo de malabares.

—¿Qué esta…? —Yukino abrió los ojos al entender su estrategia— ¡Detenlo Libra, él va a! —

Antes de que pudiera hacer algo el masivo ataque comenzó, conforme cogía un arma jala del gatillo una serie de veces descargando parque tras parque de balas sobre el espíritu de la Libra que trataba de generar campos gravitacionales que detuviera cada bala más le estaba dificultando tanto la tremenda cantidad.

—Es un mago sobresaliente, re-equipa ligeramente más rápido que yo—Comento Erza Scarlet con una mirada de interés—Aunque claro, el usa armas más pequeñas que las mías. Pero aun así su nivel es sobresaliente, será un placer poder enfrentarlo algún día—Mientras en el campo Isco giraba sus ojos hacia ella y sonreía ligeramente.

"Erza Scarlet quiere pelear conmigo… ¡En su cara profesora de la primaria que decía que nunca llegaría a nada en la vida más que sacarme los mocos! —Comenzó a acelerar la velocidad de disparo antes de cambiar la escopeta recortada que tenía en las manos por algo sencillo, había que actuar inteligente.

—¡¿Eso es un puto lanzagranadas?!—Grito Natsu de lo más emocionado antes de que entre los múltiples disparos una granada saliera disparada como un bólido más esta cayó de golpe al suelo por un impulso de gravedad de último segundo.

—Casi lo—Antes de poder terminar la frase la granada, no me lo creerán, pero exploto de forma violenta liberando un exceso de gas que cubrió la vista general de los combatientes.

—¡Señorita! —Sin que Libra pudiera saber de dónde le vino fue acribillada a tiros de varias direcciones sorprendiéndose mientras su cuerpo se desvanecía en energía por el exceso de daño físico.

—¡Libra! —Yukino estaba sorprendida, hacía mucho que no eran sus espíritus así de dominados por un solo oponente. Apretó uno de sus puños ¿Estaba obligada a usarla? No tenía más opción, en su otra mano alzo la treceava llave del Zodiaco.

—No lo creo—Con un rifle Winchester en manos apunto para destrozar la llave más tuvo que pegar un salto en invertido para no ser apuñalado por las lanzas de Piscis— ¡¿Qué tantos tiros debo pegarles para que se queden muertos?!—Grito disparándoles múltiples veces viendo como le evadían rápidamente.

—Y pensar que su debilidad es el agua—Natsu dijo de golpe riendo suavemente, el 23 giro directamente la cabeza al peli rosa.

—¿Lo es? —El Slayer se tapó la boca de golpe.

—¡Natsu! —Su rubia compañera le pego un zape por andar de bocón.

—Ahora si me van a conocer—Su rifle brillo siendo ahora substituido por una… ¿Pistola de agua?

—…Bromea, díganme que bromea—Pidió el varón de los peces de Piscis, más de golpe se vio bañado por un chorro masivo de agua digno de parecer el disparo de una manguera de bomberos convirtiéndolo en un pescado nuevamente.

—¡Oh por Zeus! —Se sorprendió la madre de Piscis al ver semejante "potencia" de disparo en un arma que parecía casi un juguete para niños.

—Deberían ver nuestras peleas de globos de agua—Se mofo el Caballero disparando a la madre que intento evadirlo más se vio finalmente alcanzada por el chorro y en cuanto este seso ambos ya eran peces—Ahora…—Se relamió los labios cambiando la pistola de agua por un lanzallamas generando pánico en los peces.

—¡Regresen amigos! —El cuerpo de los espíritus desapareció ante la orden de la maga quien alzo la última llave— ¡Ábrete, puerta del portador de la serpiente! ¡Ofiuco! —Un enorme círculo negro apareció sobre ella mientras una niebla negra comenzó a surgir del mismo, el cielo se nublo y el poder de la bestia estaba siendo liberado.

—Santo maestro montado en el capot de un Mercedes Benz—Decía el muchacho al ver la gigantesca serpiente negra moviéndose por el estadio y emitir su poderoso chillido.

—Lamento el haber tenido que hacer esto…Mas tu suerte se ha decidido—Antes que pudiera seguir su discurso una carcajada le dejo perpleja ¿De qué se reía?

—Esa cosa va a adornar mi pared—Decía mientras su cuerpo entero brillaba— ¡Re-Equipacion! ¡Asalto Completo! —Cuando el brillo seso fue visible un traje de combate militar, su cuerpo cubierto con diversos cuchillos, granadas y sendas balas en cinturones al tiempo que sostenía una ametralladora recortada.

—Presumido—Soltó una risilla su líder, cuando Isco se ponía serio podía ser un gran rival y un temible adversario.

—No comprendes los peligros a los que te enfrentas, Caballero—La Auguria trataba de sonar segura de sí misma más el joven solo corrió a toda velocidad hacia la enorme bestia gritando con fuerza al tiempo que comenzaba a disparar.

La serpiente emitió un chillido cerrando sus ojos para no verlos afectados por las balas lanzándose hacia delante de forma enceguecida para aplastarle. Un gran salto le ayudo a evitar el impacto al tiempo que arrojaba esa arma cambiándola por el mismo lanzagranadas con el que había derrotado a Libra liberando una grande tras otra sobre la bestia que emitió fuertes chillidos ante las explosiones, tras liberar todo su parque el arma desapareció y el de Pergrande aterrizo de pie a unos cinco metros de la Auguria.

—¿Qué más tienes para mí en tu llavero? —Pregunto pero antes de poder siquiera pensar en acabar con el encuentro un fuerte golpe de cola le mando a volar contra una pared.

—No debes subestimar a Ofiuco…Sus escamas son duras y resistirán tus ataques físicos—Advirtió la chica mientras de entre las llamas y el humo se alzaba intacto el espíritu celestial emitiendo otro chillido antes de, sin que nadie lo esperara, devorar al menor dejando a la mayoría del estado boquiabierto.

En el palco de su gremio nadie parecía seriamente asustado por lo que había pasado, lejos de eso el felino del grupo rio bajamente como un chiquillo mientras comentaba que "Le provocaría indigestión" si se lo tragaba sin un previo masticado apropiado.

—Déjate de juegos 23, acaba con esto—Demando Enzo Fernández mientras esperaba su turno de pelear, a pesar de que le habían reiterado que no lo haría por su estado actual de daño debido a "Sexo salvaje masoquista" según él.

La garganta de Ofiuco comenzó a agitarse fuertemente y de golpe un fuerte sonido de esfuerzo fue audible, las personas se sorprendieron al ver como la enorme víbora abría la boca lentamente siendo forzada por nada más y nada menos que por quien había devorado, ¿Lo curioso? El joven forzaba a su rival con nada más y nada menos que un perfecto Split de piernas dejando a más de uno sorprendido por su flexibilidad.

—Entrenar con Serge sirve de algo—Se burló/halago a su compañero la joven Rakitic mientras el rubio sonreía con ligera arrogancia pues de tanto golpear a Francisco algo se le quedo pegado.

—¡Trágate esto! —Sus manos brillaron mientras una gigantesca bazooka aparecía en sus manos disparando un misil derechito en la garganta de la bestia que lo devoro sin poder hacer nada para evitarlo explotando desde el interior viéndose inútil su defensa exterior. El cuerpo del monstruo cayo entre llamas y energía que se desprendía al verse derrotado.

—Im…Imposible—Yukino no podía creerlo ¿Ofiuco había sido derrotado? Solo Kagura había logrado algo así, no podía ser que ese joven tan enano y en apariencia débil fuese así de fuerte. El gatillero camino lentamente hacia la chica que no podía creerlo ¡No tenía más con que defenderse!

—Esto se acabó—En sus manos apareció otra Bazooka que apunto a escasos dos centímetros del rostro de la chica ¿Planeaba volarle la cabeza?

—¡Yukino! —Fue el grito de los Tigres dientes de Sable al tiempo que el tirador jalaba el gatillo liberando todo el poder su alma, el sonido fue sordo, quijadas contra el piso, nadie podía creer lo que acaba de pasar…

—…Ay—Fue lo único que dijo la joven albina cuando fue golpeada directamente por un enorme guante que había salido de la bazooka dándole en pleno rostro y haciéndola caer hacia atrás por el desmayo.

—¡Victoria! —Canto orgulloso mientras nadie podía creer que de hecho se hubiera atrevido a semejante babosada en una batalla oficial.

—Al menos no le voló la cabeza—Suspiro pesadamente la joven Heartfilia al ver que no había matado a su amiga.

—¡El ganador! ¡Francisco Asier, de Real Deal! —En el marcador aparecía el punto a favor de los Caballeros mientras las fuerzas medicas se llevaban a la inconsciente Yukino que tenía su naricita roja por el golpe, mientras el 23 volvía a su palco.

—¿Qué tal chicos? ¡Gane! —Decía con mucho ánimo pero solo se topó muchas miradas de enojo—… ¿Eh? —No entendía que pasaba.

—Le pegaste a una chica Francisco—La voz de Iker le reprendía severamente.

—Eres una decepción para nosotros—Fue el turno de Serge de regañarle.

—No te puedo ver a los ojos—Musito un decaído Ronald.

Enzo solo le miro por unos segundos antes de negar con la cabeza y girarse, no quería verle.

—Isco…Nunca lo creí de ti—Jareth parecía novia engañada en el momento.

—¿Qué sigue? ¿Me golpearas a mí ahora? —Luka prácticamente lo abofeteaba con la mirada.

—¡Ustedes me mandaron, cabronazos! —Lloriqueo el chico sin poder creerlo ¡Le mentaban la madre hasta por ganar sus peleas!

—Francisco, tu salario se recortará a la mitad por un mes por golpear a una damita—Hablo el maestro mientras el 23 solo lloraba de total frustración en una esquina diciendo repetidas veces "¿Por qué siempre yo?".

En el campo de batalla el segundo rival aparecía, de parte de los Tigres nada más y nada menos que el poeta: Rufus hacia su aparición levantando suspiros entre las fangirls al tiempo que del otro lado su rival estaba más que cantado.

—Yo voy—El cuarto Caballero dio un paso adelante, nadie puso objeción…Si alguien se metía con su Luka se buscaba un viaje directo al hospital con derecho de readmisión.

—Trata de no matarlo mucho Sergi-kun—Como siempre su líder le hacía mofa.

—Si le matas, nos lo cobran—le recordó el Diez alzando una ceja que se conocía bien el temperamento del rubio cuando se trataba de su compañera.

—No entiendo que tiene contra Rufus-kun, solo tomamos un café—La peli rosa suspiro, todos le miraron y pensaron a la vez ¿Cómo siendo tan inteligente no se daba cuenta del elefante en la habitación?

En el centro del campo ambos rivales quedaron de frente, el de ojos ceniza tenía un gesto serio mientras el joven de antifaz mantenía una suave sonrisa elegante adornando sus finos labios. El encuentro no había iniciado oficialmente.

—Eres una persona interesante, Caballero-kun—Hablo de la nada el rubio de Sabertooth, su interlocutor no respondió o hizo gesto al respecto—Tu compañera es una mujer brillante y muy bella mas no pareces prestarle la atención necesaria…Eso no tiene mucho sentido para mí—Increpo encogiéndose de hombros mientras al fin desdoblaba sus manos de detrás suyo.

—Te diré una cosa, y espero que te quede muy clara—Su voz severa resonó dejando al estadio en silencio antes de alzar una mano apuntando hacia la joven de cabellos rosas—Esa mujer idiota de allí es mi compañera—La chica estaba por protestar debido al insulto—Y si te atreves a tocarla… ¡Te matare! —Advirtió severamente dando un fuerte puñetazo al suelo que desquebrajo todo a su alrededor como si fuese simple papel mache sorprendiendo a más de uno por su tremenda fuerza física.

—…Y seguirá sin admitir que se aman—Murmuro Karim mientras su amigo Slayer solo reía nerviosamente pues tenía toda la razón.

—Si eso crees…—El Lohr no parecía sentirse intimidado, el árbitro dio por comenzado el encuentro.

¡Impulso! —Sus manos emitieron de golpe esa onda de energía que tanto le caracterizaban destrozando el "cuerpo" del Lohr que no era más que un simple "recuerdo" generado por su magia.

—Buen intento…Muy agresivo—Se escuchó su voz mientras la tierra comenzaba a temblar—Memory Make: Lanzas de Diamante—Del suelo sendas figuras cristalinas surgieron buscando empalar al rubio de Pergrande que de una poderosa patada las trozaba conforme iban saliendo.

—¡Ese maricon está usando mi magia! —Bramo furioso el líder de Real Deal al ver como copiaban su magia "única en el mundo".

—Vi la magia de tu compañero en los primeros días del torneo…Es muy interesante, me tomo cierto tiempo el poder copiar sus técnicas te admito—Retumbo la voz del muchacho.

—Deja de presumir cretino, usar la magia del idiota de Ronald no te hará ganarme—Alzo la mano izquierda—Y sé dónde estás ¡Impulso! —La onda de energía voló hacia la nada, obligando al mago de memoria a saltar lejos para evitar ser impactado.

—Estoy sorprendido ¿Cómo has logrado hallarme? —Su sonrisa no se borraba, parecía creer que tenía la situación totalmente controlada.

Sello de Rastreo—Decía mientras Rufus podía ver el símbolo escrito con energía en su costado.

—Interesante…Memoriza—Sus ojos brillaron estudiando el curioso tipo de magia, hasta ese momento desconocido para él.

—¡Concéntrate! —Bramo preparando una poderosa patada de hacha, viéndose en semejante situación activo rápidamente su magia.

¡Memory Make: ¡Ice Maker Shield! —De fondo insultos de Gray se escucharon al tiempo que un escudo de hielo recibía la patada quebrándose rápidamente, pero salvando de milagro al Lohr que se sorprendió al ver la fuerza física de su rival.

¡Impulso! —Sus manos apoyadas en el suelo produjeron el torrente de energía que lo levanto por los aires— ¡Patada de fuego! —Mientras giraba para la patada su pie se vio envuelto en abrazadoras llamas.

Memory Make: Aullido del Dios del Cielo—De sobre su rostro un fuerte torrente de viento arremolinado de color ennegrecido surgió impactando de lleno al Caballero más de entre el ataque el surgió fallando la patada solo por el contrataque que represento el aullido—Que fuerza tan monstruosa posees…Caballero-kun—Alago el de antifaz mientras se alejaba varios metros por su propia seguridad.

—Y espera a que te ponga una mano encima—Advirtió quitándose algo de polvo de la camiseta mientras alzaba los puños en una pose digna de un peleador de artes marciales mixtas. El combate no estaba terminado todavía, ambos estaban listos para seguir.

—En ese caso…Memory Make: Magia de Gravedad—El rubio abrió los ojos sintiendo su cuerpo brutalmente pesado, el cambio le llevo de cara al suelo sintiendo como la gravedad era unas trecientas veces la usual apenas pudiendo mover su cuerpo—Aplastare tu cuerpo hasta que tus huesos se revienten o tus órganos colapsen—Advirtió mientras mantenía sus dedos índices y medios en sus cienes concentrando su magia en lo que hacía.

El caballero usaba sus fuerzas para intentar levantarse, la presión de gravedad era tremenda siendo no solo un tipo de magia si no las de Libra y Kagura combinadas en una pues Rufus había combinado sus recuerdos de ambas magias en uno siendo casi cien veces la gravedad de la tierra más para sorpresa general el Caballero comenzó a levantarse lentamente notándose como hasta su cabello caía con fuerza al suelo.

—Imposible… ¿Qué tan fuerte puedes ser Caballero-kun? —Preguntaba el Lohr manteniendo la compostura pero ciertamente anonadado de que pudiera ponerse de pie ante semejante peso que debía tener su cuerpo.

—¿Bromeas acaso? En el Castillo tenemos un campo de entrenamiento donde a diario me ejercito a doscientas veces la gravedad terrestre—Alzo su puño y por increíble que pareciera comenzó a caminar hacia el a gran velocidad casi pudiendo decirse que corría— ¡Esto no es nada!—De un salto logro evitarle notando como, usando su aumentado peso, destrozaba el suelo de un feroz puñetazo y la magia de gravedad se cortaba debido al rápido movimiento de su invocador— ¡Impulso!—Doblándose en una rápida vuelta disparo el impulso de energía contra el de antifaz más este le miro directamente.

¡Olvidado! —Tan rápido como se formó el impulso de energía se desvaneció en el aire, suspiro de alivio si eso le hubiese dado de lleno dudaba haber salido indemne.

—Así que puedes hacer la magia desaparecer—Musito el de ojos ceniza mientras estiraba el cuello haciéndolo crujir fuertemente al tiempo que estiraba sus brazos, preparándose para irle con todo.

—No desaparecer…Simplemente "Se olvida"—Decía con su típica sonrisa misteriosa, crujiendo sus nudillos el Mathaus le miro antes de sonreír.

—En ese caso…Solo te reventare la cara de un golpe, para que nunca lo olvides—Lejos de lanzarse a la batalla de nuevo junto sus manos frente a él haciendo un símbolo curioso al juntar cada uno de sus dedos frente a él.

—… ¿Acaso? —Ronald no podía creer lo que veía, Enzo abrió los ojos desmesuradamente al tiempo que Iker no evitaba sonreír.

—¿Desde cuándo 4 puede hacer eso? —El Caballero 10 pregunto rápidamente, todos parecían en el mismo estado de estupefacción mas solo ellos parecían comprender de que se trataba.

—Hay tipos de magia que los gremios desarrollan—Comenzó a explicar el cuarto caballero de Real Deal—Magias que solo sus portadores pueden utilizar, como ya has visto a los magos de Fairy Tail ejecutar—Al momento que menciono eso los de dicho gremio se tensaron—Y los Caballeros de Real Deal no somos la excepción, todo Caballero que desee ser de Clase S debe dominar una de las grandes magias del Gremio—Lentamente su cuerpo comenzó a brillar de un fulgurante color azul mientras su magia desprendía puro poder.

—…Fanfarroneas Caballero, leí todo sobre ti y tú no eres un Mago de Clase S—Declaraba el de aterciopelado traje mientras veía como la energía de golpe cesaba, el ambiente se calmaba y el caballero exhumaba un suave suspiro.

Mente Clara—Fue lo único que susurro antes de dar un paso hacia adelante, posteriormente en un parpadeo estaba frente a su rival recetándole un poderoso golpe directo en el rostro dejándolo anonadado.

—¡¿Serge pude usar la Mente Clara?!—Grito Ronald sin poder creerlo, Luka era la única del equipo que parecía no estar sorprendida de esto y solo bajo la mirada levemente ocultando sus ojos jade con el fleco de su cabello.

—Él lo logro…Siempre ha estado listo para ser un Caballero de Clase S más nunca lo ha sido porque él quiere estar siempre para protegerme—Murmuraba cada palabra con cierto deje de tristeza más sintió entonces una palmada en la cabeza.

—Luka, si Serge puede alcanzar la Mente Clara significa que en sus pensamientos no anida ni rastro de duda, miedo u odio—Decía el más viejo del equipo antes de sonreírle ligeramente—Y si el no duda nada es porque tiene clara cuál es su misión—Dejo la frase al aire sabiendo que ella sabría completarla.

—…Su misión es…—

En el campo de batalla el Caballero no dio nada por sentado, de un salto impulsándose fuertemente hacia arriba propino otra severa patada al mago de Memoria que no podía siquiera seguir la tremenda velocidad de su rival.

Memory Make: ¡Tormenta de Fuego! —El cielo se envolvió en llamas que brotaban de la nada lanzándose como torrentes infernales contra el Caballero más este solo junto sus puños antes de lanzar un golpe al aire que, por su puro impulso, mando el fuego en todas direcciones menos la suya—Es imposible que sea así de fuerte…

—La Mente Clara desinhibe el cerebro de quien la logra alcanzar, dándole un control total de su cuerpo…Los humanos utilizamos a lo mucho una décima parte del potencial que nuestro cuerpo es capaz, pero con esta magia podemos liberar todo nuestro potencial y forzarnos a llegar más lejos—Explicaba el Siete de Real Deal que era de los pocos que podía utilizar dicho hechizo.

—El problema es que para alcanzarla uno no debe tener la mínima duda, cuestión o temor en su mente. Debes tener la mente tan clara como el agua y siempre despejada de odio o rencor—Continuo Iker viendo hacia Enzo que, a pesar de ser ridículamente poderoso, nunca había podido alcanzar dicho estado debido al rencor hacia su hermano.

—Castigare a Cuatro por habernos ocultado esta información—Musito el Fernández que solo se encogía en su lugar, sin poder creer que el Mathaus alcanzo la Mente Clara y el no.

—Yo no lo haría o podría patearte la cola, Enzo—Se burló su líder de forma un tanto infantil.

—Cállate Siete—Espeto cruzándose de brazos mientras nosotros volvemos al encuentro.

El cuatro alzo un puño apretándolo fuertemente juntando gran cantidad de energía física en el mismo preparándose para acabar el encuentro.

—Trata de hacerme olvidar esto—Murmuro saltando contra él, Rufus rápidamente dio un salto hacia atrás buscando evadirlo al tiempo que no perdía de vista las manos de su rival listo para inutilizar su magia.

"Le hare olvidar el hechizo que está preparando y luego contratacare a corta distancia"—El plan del rubio de Sabertooth estaba listo para ser ejecutado, todo se movía en cámara lenta para ambos magos. El puño se acercaba cada vez más y los labios del de ojos ceniza comenzaron a moverse.

¡Protector…! —Grito al mismo tiempo que su rival reaccionaba.

¡Olvidado! —Su vista fija en el puño del mago esperando eliminar la magia de este y estado a punto de gritar el nombre de su hechizo un feroz impacto casi le reventó el cráneo y sin poder creerlo sintió el golpe en pleno rostro levantándolo de suelo.

El público quedo mudo, nunca nadie había visto lo que acaba de pasar…La magia de Rufus no funciono pues él tenía que ver claramente al círculo de magia rival para hacerle olvidar pero Serge no había usado sus manos…Si no que para proyectar su magia el uso

—¡¿Ese tipo hizo magia con los pies?!—Grito de golpe Gray desde su palco sin poder creerlo, si ver a Lyon hacer magia con una sola mano era insólito el ver a ese tipo con círculos de magia rodeando sus pies era ya absurdo.

¡Smash! —Grito mientras se despegaba del rival solo para tomar fuerza desde las piernas y se catapulto hacia arriba dando una feroz patada en plena espalda de su volador rival comenzando un feroz combo de patadas y golpes combinados que siempre evitaban que este saliera volando.

—¡Acabalo idiota! —Gritaba su compañera totalmente emocionada, hacía mucho que no le veía pelear en solitario denotándose el potencial de su querido/odiado compañero.

El de Pergrande alzo su puño viéndose un símbolo complejo dibujado en el mismo que brillaba con gran intensidad.

¡K.O. ¡De un solo Impacto! —Bajando ese mismo puño le propino un último feroz puñetazo que mando al poeta como un bólido hacia el suelo generando un tremendo cráter al impactar mientras quedaba con la mirada en blanco debido a la inconciencia.

—¡El ganador! ¡Serge Mathaus de Real Deal! —En el marcador un segundo punto aparecía para los Caballeros mientras su rubio compañero caía al suelo aterrizando de pie y alzaba su puño en señal de victoria.

—¡Hala Real Deal! —Grito por lo alto siendo este gesto copiado por sus compañeros, tanto en el palco como en las gradas de espectadores.

—¡Presumido! —Farfullaba Isco desde su lugar de forma burlona, el Caballero caminaba lentamente de regreso a su palco más se detuvo por un segundo girándose hacia el de Fairy Tail topándose con la mirada de Gray Fullbuster quien tenía el entrecejo fruncido.

No dijeron una palabra, solo se miraron por unos segundos antes de apretar los puños con fuerza y desafiarse el uno al otro…El Caballero y el Hada se enfrentarían tarde o temprano, de eso no había duda alguna.

Le pateare el trasero—Fue lo que paso por la mente de ambos contendientes, en el palco de los Tigres no podían creer que habían perdido ya dos encuentros…Y bueno, de paso esos dos habían perdido la conciencia también.

—Muy bien, nos caemos a pedazos…Es hora de que yo me encargue—Los dragones gemelos y el Caza Dioses tragaron saliva ante las palabras de la mujer demonio, literalmente demonio, que era Minerva. Ella sonrió acariciando los hombros de Sting y Rogue ligeramente—Volveré pronto con al menos un punto, contare con ustedes para el resto

Declaro como si diese su batalla por ganada antes de dar esos lentos pasos contoneantes hacia la salida del palco más se giró un segundo antes de saltar al campo de batalla.

—Oh, una cosa más…Rogue, por favor no abuses de Yukino—Chan, es mi nueva amiga y no quiero la lastimes—La quijada de los Slayers, los tres, se fue hasta el piso antes que si "líder autoimpuesta" saliera del lugar.

—…No lo creí de ti Rogue—Murmuro Orga al tiempo que Sting le miraba feíto.

—¡Yo no pensaba en nada! —Grito totalmente mortificado el mago de oscuridad.

En la arena el público no estaba del todo seguro cómo reaccionar…Es decir, era Minerva Orland, también conocida como Bitchy McBitch o "La perra más grande del mundo" más seguía siendo Sabertooth y un gremio legitimo…Además que ya saben, ayudo a salvar el mundo y todo eso ¡Pero venga que era Minerva!

—No me vean así…Me pondré tímida—Si la gente no supo cómo reaccionar antes ahora menos, las palabras de la tigre dejaron anonadados a todos los presentes mientras ella se acariciaba una mejilla "sintiéndose apenada" por los cuchicheos y las constantes miradas.

—…Entonces, ella quiere contigo ¿No Erza? —Pregunto Natsu de la nada antes de comenzar a recibir un estrangulamiento con claras intenciones homicidas— ¡Tomare eso como un sí! —

En el palco de Caballeros todos discutían sobre quien debía enfrentarla, pero por sobre todas las cosas un punto estaba más que claro.

—¡Enzo tu no vas!—Gritaron a coro ya que el de Cabellos azules seguía terco de querer pelear con la buenota de cejas cholas.

—No pueden decirme que hacer, ninguno tiene autoridad—Decreto cruzándose de brazos como un chiquillo en puchero, venga que hasta él podía ser inmaduro en ocasiones.

—Soy tu líder—Declaro el 7.

—Soy tu Capitán—Declaro ahora el 1.

—Soy tu Maestro—Declaro ahora el viejo Florence.

—No iré, con una condición—Les miro fijamente, todos le miraron preparados para todo intento de escape de su parte—Quiero un aumento—Y solo dijo esto el maestro lo tiro de una patada al campo de batalla.

—¡Maestro, el está herido! —Chillo Luka sin poder creer que el mismo "sabio y noble" maestro había dejado a su mago competir así.

—Luka-kun, esto es cuestión de honor. El pequeño Enzo-kun tiene todo el derecho de—

—Lo dice porque va a contratar a otro mago y no quiere pagar todavía más ¿Verdad? —Corto Iker su rollo inspirador pues ya le veía las verdaderas intenciones.

—… ¿Saben lo que es pagar 72 millones de Jewels en puros salarios por año a todos ustedes? ¡El dinero no crece en los arboles muchachitos! —Lloro el pobre hombre, tener tan buenos magos tenía sus partes negativas sin dudarlo.

—Oigan chicos—Murmuro el líder que de un tiempo acá había estado algo silencioso, todos se giraron hacia el— ¿Notaron que Enzo está más alto? —La pregunta al principio pareció una broma más al ver detenidamente se dieron cuenta que tenía razón: El Décimo Caballero tenía sus pies envueltos con unos zapatos comunes y no botas altas militares como era usual significando que ahora llegaba casi al metro ochenta por su propia cuenta.

—¿Cómo rayos? —Serge al ser tan alto no se había percatado en lo mínimo del cambio.

—¡Que me diga cómo le hizo! —Demandaba Isco que ya estaba harto de ser tan chaparro.

El mago de cuerpo celeste encaro a su rival, la Tigresa le miro un tanto interesada en tan curioso rival y sobre todo en el hecho que este venia herido ligeramente de los costados del cuerpo y los antebrazos revelando los tatuajes en cada costado de los mismos, su número diez y su nombre escrito en el otro con la Z rayada por el centro.

—Lindos tatuajes—Admitió la mujer en un tono relajado al tiempo que el muchacho sonreía ligeramente, una mera torcedura de labios que hasta se podía confundir con una mueca.

—Y deberías ver los otros…Quizás si tienes suerte—El resto de los Tigres no podía creer el descaro de ese tipo ¿Le estaba coqueteando a su señorita? ¿Acaso estaba loco?

—¿Suerte?... Si tú tienes suerte no te arrancare cada uno con una lija—Alzo su mano enguantada apretando el puño de forma cruel mientras le dirigía esa mirada de psicópata que hacía a Lucy dormir con la luz prendida por las noches.

—… ¿Ya estamos con eso? Déjame te invito un café primero—La mujer se descoloco ante la respuesta.

—Eres atrevido. —Decía moviendo la mirada por el cuerpo ajeno.

—Solo cuando me intereso. —Encogió los hombros antes de volver a doblar los labios—Y estoy comenzando a interesarme…—Si, en definitiva estaba loco.

—Te torturare hasta que la muerte parezca una liberación. —Alzo una mano apretando el puño de forma que sus dedos crujieron de forma sonora, pero esto no parecía intimidar al caballero en lo mínimo.

—¿Ya hablamos de liberaciones? Vamos al menos un poco de juego previo antes…—Ante su comentario morboso la mano de la anterior demonio le tomo del rostro, cubriéndole la boca y jalándole con fuerza hacia ella viéndose fijamente.

—No soy una mujer idiota a la que te puedes tirar, Caballero…Soy un tigre y los tigres siempre se comen a los Caballeros—Espeto con un tono severo mientras bajaba su agarre liberando sus labios para ahora tomarle del cuello con la misma presión.

—Y tu comprende algo, Tigresa…—Su mano del mismo lado que la que ella usaba para sujetarle le tomo la palma con fuerza doblándole la mano a Minerva quien no mostro señal de dolor ante esto más se vio sobrepasada en fuerza física al menos—Si intentas devorarme…Te arrancare la piel y convertiré en un trofeo para mi pared—Sus miradas estaban cargadas de electricidad, ella torció los labios.

—Si me ganas…Esta noche soy tuya—El hombre alzo una ceja—Pero…Si yo te gano—Su otra mano acaricio la camisa derruida del Caballero lentamente—Te hare chillar como un cerdo en matadero…—Esa crueldad no parecía digna de una persona en un gremio legitimo.

—Ahora si hablamos mi idioma…—

—¡Enzo mantenlo PG13 desgraciado, hay Jareths e Iscos presentes! —Se quejó su líder ante la impudorosa escena que se montaban esos dos.

—Ah sí, lo olvidaba…La batalla—Musito ya con fastidio al verse interrumpido más entonces vio como una mano frente a su cuerpo brillando de multicolores.

Magia del Dios de la Guerra: ¡Ih Ragdo! —La explosión de energía mando al Fernández por los aires impactándose contra la barrera mágica mientras de fondo se escuchaba un "Te lo dije" de parte de Iker.

—Esto…No prueba nada—Murmuro mientras resbalaba de la barrera lentamente, en el proceso pudo ver a Kinana viéndole con cara de muy pocos amigos—…Puedo explicarlo—Movió sus labios para dar a entender esto antes de despegarse de un salto para evitar ser golpeado por otro ataque de la psicópata que era su rival.

—Sera mejor que te muevas Caballero ¡A los Tigres nos gusta jugar con nuestra comida! —Decía la mujer continuando con sus masivos ataques más su rival se movía usando su vertiginosa velocidad.

—Intenta atraparme primero, princesa tigre. Soy el mago más rápido del mundo—Asevero seriamente mientras continuaba evitando cada ataque con su velocidad de cometa estudiando la composición de ataque rival.

—Si tu velocidad es el problema—Rápidamente conjuro otro hechizo generando sus ya famosos campos de transportación atravesando uno con la mano buscando golpear a su rival más este atrapo su mano y entro por el mismo portal propinando una poderosa patada al aire que ella tele transporto con otro portal al suelo causando que este se resquebrajara.

¡Impacto de Estrella! —La mano libre del mago de cuerpo celeste lanzo el poderoso ataque pero la mujer respondió rápidamente con su propio ataque.

¡Ih Ragdo! —Ambos poderosos ataques chocaron en una masiva explosión que les obligo a separarse varios metros viéndose entre el humo que se levantó.

¡Cometa Explosivo! —Su cuerpo se vio cubierto por el aura azul claro saliendo disparado como un meteoro por todo el campo evadiendo las descargas de energía de Minerva que intentaba acertarle un golpe al menos más su velocidad no se lo permitía.

Se mueve demasiado rápido, necesito tenderle una trampa—Pensó la mujer mientras juntaba sus manos una vez más desapareciendo en el acto, el Fernández suspicazmente se elevó lo más que pudo para tener el mayor rango de visión posible.

—Sal de donde quiera que estés—Musito utilizando su aguda vista para estudiar el campo de batalla más de la nada sintió un fuerte dolor en el costillar girándose para ver la mitad del cuerpo de la mujer saliendo de un portal y apretando su costillar.

—Te duele… ¿No? —Pregunto con su tono sádico disfrazado de dulce mientras apretaba con más fuerza y, saliendo del portal enteramente, le abrazaba con piernas y su brazo libre en un constrictor agarre sin dejar de torturar sus costillas impactadas.

Maldición, la maldita está apretando mi costilla fracturada…Espera…Huele delicioso—Desvarió por un segundo antes de recordar que estaba siendo torturado al sentir otro fuerte apretón, además de que la mano en su cuello utilizo la pulsera de acero que ella llevaba para raspar con fuerza una herida en el hueso de la clavícula del Caballero que gruño de dolor.

—Puedo sentirlo, cada punto con dolor en tu cuerpo me pide a gritos que le torture—Murmuro en su oído antes de morderle el lóbulo fuertemente casi al punto de hacerlo sangrar.

—En serio, estoy como un diamante en una tormenta de hielo—Ironizo/no del todo el varón antes de concentrar toda su fuerza mental para juntar sus manos entre el agarre de la mujer— ¡Magia de Cuerpo Celeste Explosivo: Grand Chariot! —Minerva giro el rostro sorprendida al ver el símbolo por los cielos ¿Cuándo lo había?... ¡En su huida! Cuando el mago escapaba de sus ataques aprovecho para preparar ese ataque.

—Chico astuto—Dio una lamida final a su oído antes de dar un salto en caída libre siendo perseguida por el Fernández que buscaba darle con su gran velocidad antes que el ataque la golpeara más ella movió sus manos—Pero no tanto como crees…—Un portal devoro a Enzo haciéndolo aparecer en el suelo de la arena donde cayó deteniendo su ataque con su puño al impactar el suelo y se giró abriendo los ojos, su propio ataque estaba cayendo sobre el con toda la furia que uso para conjurarlo.

—…Le daré de nalgadas—Fue lo único que dijo antes de ser impactado de lleno por las salvajes explosiones de su propio Grand Chariot sorprendiendo a los Caballeros de que su compañero haya cometido tales descuidos.

—¡Enzo! —Gritaron sus compañeros, a pesar de su envidiable velocidad con esas heridas y la poca distancia para evadirlo era imposible decir que salió indemne del ataque.

—Ojalá lo haya hecho pedazos—Murmuraba Ariana con todo el "cariño" que le tenía al Fernández menor.

—¿Cómo puedes apoyar a Minerva? Sabes lo que nos hizo a mí y a Milliana—Le recrimino su mejor amiga, Kagura, a su lado la Neko temblaba de pánico de recordar el trauma.

—Mi espalda…Mi espalda…Mi espalda—Lloriqueaba la pobrecita.

—No la apoyo, solo apoyo la tortura para Enzo—Sonrió ligeramente ante sus palabras, su compañera suspiro negando.

—No tienes remedio…—

En el campo de batalla el humo comenzó a despejarse mientras en uno de los pocos lugares sin haber detonado Minerva reaparecía intacta y se acomodó el vestido con un simple movimiento.

—Los tigres siempre….—Detuvo su frase sorprendiéndose al escuchar un sonido de succión, entre el humo fue visible como toda la energía del Grand Chariot estaba siendo absorbida rápidamente en un remolino que se juntaba en un solo lugar…La boca de Enzo— ¿Cómo lo hizo?—Abrió los ojos sorprendida, solo había visto a un tipo de personas hacer eso.

—¿Cómo lo hizo? —Se preguntaron los Caballeros de golpe.

—¡¿Cómo lo hizo?!—Grito el estadio de golpe al tiempo que al fin la energía se terminaba de juntar en la boca del muchacho que la devoro exhumando un suspiro de azul refulgente.

—Ahora…—Se movió tomando aire fuertemente— ¡Rugido del Dragón de las Estrellas! —Minerva estaba en shock por lo que apenas y pudo evadir el refulgente ataque que como un torrente de brillante azul corto el cielo impactando en la barrera.

—¡Sabia que olía a Dragón Slayer! —Grito Jareth de golpe.

—¡Ese bastardo me va a escuchar! —Fue el turno del Siete que casi arroja diamantes del coraje.

—¡¿De dónde mierda obtuvo la Lacrima?!—Gritaba Erza sorprendiendo a todos por su lenguaje tan florido digno de Gajeel.

Tras el impacto del rugido el ahora revelado Dragón Slayer se quitó los restos de la camiseta mostrando su torso marcado acompañado del tatuaje de corona en su pecho y una enorme cicatriz de apuñalamiento en el costado derecho del cuerpo y muchas más en su espalda mientras crujía su cuello.

—Vayamos en serio, Minerva—Decía en el mismo tono ronco que uso en su batalla con Jellal y Oración Seis mientras se inclinaba suavemente sus manos—Dame tu fuerza…

The Devil: Si se lo están preguntando…Si, me atreví.

¡Impacto de Pegaso! —Golpeo el aire frente el antes que una lluvia de refulgentes puñetazos volara hacia su oponente, Minerva aunque estupefacta por este hecho alzo sus manos rápidamente.

¡Desdoble! —Abrió un portal pero antes que pudiera entrar su espalda se vio golpeada severa cantidad de veces sorprendiéndose de no poder siquiera seguirlos con la vista.

—¡Te tengo! —Grito lanzándose contra ella más la mujer se giró abriendo las manos de golpe.

¡Jaula de Espacio! —El portal se abrió consumiendo al atacante Slayer, cuando dijo la técnica Milliana tembló de pánico ya que con esa técnica ella fue torturara. La de Saber suspiro pesadamente jadeando de dolor mientras trataba de cerrar el portal—Quédate dentro…

—Oye… ¡Déjame salir, hay tentáculos aquí! —Se escuchaban fuertes y claros los gritos del varón mientras se veían fuertes destellos de luz— ¡Sal de mis pantalones! ¡Golpe del Dragón de las Estrellas! —Los impactos de energía seguía fluyendo del agujero mientras varios parpados temblaban preguntándose seriamente que pasaba allí dentro.

—Su velocidad…Es tremenda—Murmuraba la mujer mientras al mover su cabello era visible como su vestido quedo destrozado para dejar su espalda visible hasta casi donde esta pierde el nombre siendo visibles los moretones de los poderosos impactos del Caballero.

—¡Que me saques de aquí! —Se escuchaban los reclamos del Caballero mientras más energía salía de la dimensión de bolsillo— ¡Magia de Cuerpo Celeste Explosivo: ¡Dragón de la Estrella Ascendente! —Un tornado de energía estelar refulgió fuera del portal antes que Minerva pudiera cerrarlo, este se estrelló contra el suelo y tras un rápido giro el mago de Pergrande apareció.

—Fascinante…Pocos magos son capaces de escapar de mi prisión dimensional—Admitió la mujer que se giraba hacia el que era su rival sonriendo levemente, el aludido solo se levantó haciendo su cuello crujir.

—Eres la segunda persona con quien me vi obligado a usar mis nuevos poderes como Dragón Slayer, deberías sentirte honrada—Ante el sarcástico comentario la mujer soltó una carcajada.

—Tú enfrentas la magia única que los Dioses de la Guerra, tú deberías ser el honrado…No te culparía si me besas los pies—Alzando su pie derecho, haciendo gala de su gran agilidad, movió ligeramente la punta de forma claramente burlona, el mago de cuerpo celeste rio guturalmente.

—¿Oh? ¿Quieres un beso? —Usando su velocidad de Cometa se posiciono frente a ella, la mujer previo esto tomándole del cuello con fuerza estranguladora más esto le importo poco al atrevido Fernández que sin vehemencia pego sus labios a los contrarios en un apasionado beso.

—Esto es… ¿Sexo masoquista? —Preguntaba Isco, cuya pobre y virgen mente no podía procesar todo eso que estaba pasando.

—¡Enzo, enano libidinoso! —Rugía su líder sin poder creer que su amigo amante de las re

—¡No puedo creer que me besara con el! —La Neko Milliana se sentía totalmente traicionada.

—Entonces… ¿Es tu Ex? —Preguntaba Adamaris de forma burlona a una Larissa que echaba humo por las orejas del coraje.

—¡Ese sujeto se está propasando con la señorita! —El maestro de Sabertooth no podía creer semejante atrevimiento del de Pergrande.

—Eh, Sting creo que la señorita le está metiendo la lengua—Murmuro el Cheney sin poder/querer creer la situación.

Separándose del beso la Orland tomo del mentón con fuerza a Enzo apretándole la piel mientras torcía los labios en una macabra sonrisa.

—Definitivamente te matare…—Murmuro acariciando una de sus mejillas y con el pulgar delineando el contorno bajo de su cicatriz.

—Bien, pero cenamos primero ¿No? —Cuestiono con las cejas alzadas antes de ser separado por una poderosa patada de la maga de guerra que alzo ambas manos con los dedos índices y medios extendidos.

Una enorme figura luminosa apareció detrás de la fémina que acumulaba cada vez más energía siendo la misma técnica con la que destruyo una gran parte de la ciudad de Crocus en el Daimato Enbu.

—"Me estas obligando a hacer algo que no quiero hacer"—Hablaba en su perfecto Alemán mientras preparaba su poderoso ataque, El 10 la miro bastante serio para su actitud hasta el momento y gruño.

—No queda opción—Musito para sí mismo antes de alzar la mano izquierda a la altura de su hombro sorprendiendo a sus compañeros.

—Ay este hijo de su—Si antes se había disgustado con Serge por usar la Mente Clara en esa fase y no guardarla para algo más importante ahora si estaba enojado.

—¿Enzo va a…? —Pregunto Serge alzando una ceja, inquisitivo.

—Sí, el muy desgraciado se atreverá a usarla—Gruño el Siete ¿Qué todos querían quitarle el gusto de usar por primera vez las magias del gremio? ¡Era su lugar como el líder hacer eso!

—La segunda gran Magia de los Caballeros—Murmuro Iker mientras un rojo intenso se formaba alrededor del Caballero de las Estrellas que emanaba directamente de su pecho desnudo, justo donde estaba su corazón.

—Cuando tu corazón tiene un deseo que sobrepasa la razón, un impulso que te mueve más allá de lo que tu cuerpo se permite, en ese momento podrás entender la fuerza de mi…—Su mano alzada junto toda esa energía en forma de flamas en una esfera de brillante color estrellándola contra su pecho para liberar un torrente de energía— ¡Alma Ardiente! —La energía que desborda el mago celeste era sencillamente exorbitante, pocas veces se había sentido tal magnitud de energía que irradiaba puro calor.

—Enzo es un idiota…No sabe lo que hace—Gruño de nueva cuenta el líder viendo lo que hacía su camarada.

—No entiendo porque estas tan celoso, tu sabes usar el Alma Ardiente a incluso un nivel mayor—Se quejó Luka ante la actitud de su "hermano adoptivo" más este no parecía estar escuchando.

—No es eso, 14—Hablo el mayor del grupo mientras acariciaba su propia nuca con algo de estrés al tener que explicar esto a los jóvenes—El Alma Ardiente como saben toma un sentimiento que porte el Caballero y lo vuelve pura energía…Es decir, transforma los sentimientos en poder más para esto no puede ser un sentimiento común si no uno que sea tan fuerte que rompa toda la razón de ser y te obligue a llegar más lejos de lo que eres regularmente capaz…—

—Es por eso que ustedes no pueden utilizarla, Luka—Continuo el Mathaus la explicación mientras veía la batalla cruzado de brazos—No basta con "cariño" afecto o incluso con el afecto…Debe ser algo tan fuerte que te regresaría de la muerte misma—Su mirada severa hizo a la jovencita callar.

—Y lo que impulsa a Enzo, lo que le da todo este poder va contra el propósito del Alma Ardiente…Él está haciendo que su poder crezca a base del odio que siente por su hermano—Un nudo fuerte se formó en las garganta de los presentes, Ronald no solía ser serio más esto lo ameritaba sin dudas—Uno debe usar esta técnica para defender lo que es justo, utilizar el amor más puro, el deseo más sincero y la pasión más ferviente para defender los ideales y lo que uno ama…Mas Enzo corrompe esto utilizando su odio por Jellal….

El mago junto sus manos formando una X sobre su cabeza mientras preparaba la técnica que utilizaría para ponerle contra a la de Minerva. Abrió la boca para exclamar fuerte y claro.

¡Arte Secreto del Cazador de Dragones de las Estrellas! —El feroz rugido del Slayer sorprendió a todo mundo, habían presenciado ya varias veces esas palabras provenientes de los varios Caza Dragones en la Isla y siempre era sinónimo de una explosión muy grande y vidas en riesgo.

¡Ih Ralgas! —La esfera multicolor se formó en las manos de la Tigresa viendo un mar de estrellas formarse sobre el Caballero que juntaba sus manos.

¡Explosión Galáctica! —Ambos continentales ataques chocaron uno contra el otro generando una fuerza de choque bíblica, ninguno de los dos deseaba retroceder en lo mínimo por lo que solo juntaron más energía para incrementar la fuerza con la que empujaban al rival.

¡Que poder, que magnifico encuentro! ¡Me haces feliz de estar viva! —Gritaba la mujer en alemán mientras sonreía enormemente aplicando todo su poder en ese ataque más Enzo no estaba dispuesto a rendirse en lo mínimo si no que por el contrario frunció el entrecejo fuertemente.

—No puedes vencerme…Porque no hay fuerza en el mundo que pueda sobrepasar ¡Al odio que le tengo! —Bramo furioso generando un fuerte dolor en los pechos de varios presentes, pasando por su mejor amigo hasta llegar a la joven Scarlet. El ataque de Enzo comenzó a crecer cada vez más, su fuerza era desmedida totalmente incrementándose conforme su odio se transformaba en más energía negativa que impulsaba su ataque hasta que finalmente ambos poderes no pudieron colisionar más desatando una salvaje explosión que inundo el estadio e ilumino los cielos.

La luz comenzó a desaparecer tras el feroz impacto, en el campo dos figuras caminaban una a la otra de forma tambaleante. Por un lado el Caballero con su cuerpo magullado y herido por la salvaje explosión, la mujer en harapos que apenas y podían considerarse ropa pues solo cubrían los lugares primordiales siendo su demás piel expuesta cubierta por heridas y magulladuras de la brutal batalla.

—Dime tu nombre…Caballero—Dijo la mujer tras tomar una gran bocanada de aire, el hombre alzo la vista viéndola con sus refulgentes ojos aun impulsados por su Alma Ardiente que lejos de desaparecer ahora irradiaba aún más energía.

—Enzo…Decimo Caballero de Real Deal, Caballero de las Estrellas—Alrededor de ambos apareció un enorme círculo mágico más ella no tenía energía para responder.

—Un nombre digno…Yo soy Minerva, Minerva Orland—Alzo su mano como si no estuviera por ser atacada más el caballero dudo unos segundos, como si su nombre le causara algo pero termino tomándole dicha mano y alzándola ligeramente para besar su dorso.

—Un placer…Señorita—

—Es mío el placer…Caballero…—

Grand Chariot

El refulgente ataque cayó de los cielos impactando de lleno el pleno del estadio, cuando el humo del ataque opaco el Fernández sujetaba a su derrotada rival en brazos con la mano izquierda mientras alzaba la derecha en señal de victoria.

—¡El ganador! ¡Enzo! ...—Tardo un minuto en elegir uno de los veinte apellidos en las descripciones— ¡Enzo de Real Deal! —Grito de golpe dándole dos puntos los Caballeros que ya sumaban 4 asegurándose casi el pase a la victoria, más teniendo ellos dos magos de Clase S y uno de Súper S nada estaba decidido aún.

El palco de los Caballeros estaba lleno de vida, discutían la estrategia para la siguiente batalla…O eso harían si no estuvieran preguntándose una y mil veces de donde coño había Enzo sacado la Lacrima de Dragón Slayer sin que ninguno, en especial Jareth, lo hubiesen notado. El cuerpo del Caballero Celeste cayó de un salto dentro del palco generando que todos le vieran con reproche.

—Tienes muchas explicaciones que dar, tu…—Las palabras del moreno de Joya se cortaron al ver una mano perfectamente marcada en la piel asoleada del que era su mejor amigo—¿Qué…te paso? —Extrañamente no pudo concentrarse como tenía planeado en el punto importante de la conversación.

—…Preferiría no hablar de ello. —

—Flashback—Dijo Karim de la nada, Jareth que lo cargaba le miro extrañado.

—¿A quién le hablas? —Pregunto curioso.

Flashback.

Fernández Jr. llevo a la dama de Saber a su palco dejándola sentada en el borde del mismo, su cuerpo recargado en el barandal mientras con una mano acariciaba su herida mejilla y ella con la mano derecha le acariciaba el tatuaje de corona sobre su corazón.

—A sido interesante, joven Caballero…—

—Igualmente, señorita…—

La joven se dio la vuelta y se puso de pie en el palco ante la mirada atónita de los demás tigres, si de por sí ya estaban sorprendidos casi se les salieron los ojos al escuchar un poderoso tronido acompañado de un jadeo de la "señorita" que se giró fuertemente sonrojada y furica.

—Te advertí que te daría una nalgada—Sonrió de forma burlona tirándose hacia atrás para escapar más la mano de ella se estiro a través de un portal sujetándole del cabello—Ay no me—Y antes que su tremenda velocidad le ayudara le recetaron la madre de todas las bofetadas.

Fin del Flashback.

—Bueno… ¿Quién sigue? —Trato de hacerse el tonto e ignorar el elefante en la habitación más las miradas severas de sus compañeros le hicieron saber que no se saldría con la suya tan fácilmente— ¿Algo que quieran preguntar?...

—¡¿De dónde mierda sacaste esa Lacrima?!—Soltó de golpe su BFF.

—¡¿Por qué no nos informaste previamente?!—Fue el turno de Iker de perder su temple.

—¿Puedo olerte? Los Slayers de segunda generación tienen un aroma muy peculiar—Todos miraron a Jareth con cara de extrañes ante su petición—…Ignoren mi comentario.

—Gay—Soltó Isco en un tosido muy falso.

—Enzo-kun, por favor…Explícate—Suplico su maestro en un tono sencillo, el parecía ser la voz de la razón en esos momentos.

—Vera Maestro…Hace unos meses un compañero mío—Su mirada fulmino al Aveiro que al instante comprendió haciéndose chiquito de la vergüenza—Me comento de una "sencilla"—Soltó esa palabra con veneno mientras el moreno buscaba donde esconderse—Misión…Que duraría solo unas semanas, misión que por supuesto no me impediría formar parte de la convocatoria para la Copa—Gruño mientras el fusilado por sus miradas silbaba suavemente.

—Te juro que no tenía idea—Trato de defenderse de una manera no muy inteligente ganándose otro gruñido.

—No me hagas darte un Rugido de las Estrellas en la cara—Advirtió agresivamente, carraspeo tratando de calmarse, su Lacrima le volvía muy irritable—En resumen…Estuve varios meses en las montañas de fuego al Oeste de Pergrande enfrentando a un Gremio Oscuro llamado Dark Star—Continuo explicando mientras alzaba una mano suavemente—Ellos buscaban la Lacrima de Dragón Slayer que supuestamente tenía una tribu de las montañas de fuego, yo encontré a esa gente y las salve de los invasores…Tras esto me condecoraron con la Lacrima que se adaptó a mi magia formando la Lacrima del Dragón Slayer de las Estrellas al fusionarse con mi Magia Estelar—Termino de contar mientras acariciaba la cicatriz de su ojo que brillo ligeramente por su poder.

—Bueno…No puedes decir que te fue mal ¿Eh amigo? —La enorme sonrisa falsa del Dos Santos le arranco una mueca sarcástica al Slayer de segunda.

—Perdí un ojo, tuvieron que substituirlo por esta Lacrima, tengo ataques de ira incontrolables y mi libido si antes estaba mal ahora está mucho peor ¡¿Te parece que no me fue mal?!—Gruño tomándolo de la camiseta y cargándolo de golpe sin esfuerzo alguno.

—Bueno…Estas mal alto—Dio como último punto, el peli azul suspiro y lo soltó rodando los ojos.

—Como sea…E allí la razón de mis poderes, y si no aclare nada es porque esto se encuentra en mi reporte en el Castillo como informe a mi llegada a la isla—Todos se quedaron boquiabiertos ¡Era cierto, él lo había dicho! Vean el capítulo si no me creen.

—Bueno, pero te puedo oler ¿O no? —Pregunto de la nada el Poseidra.

—Ya te dije que se jodan tú y tu gato—Soltó de golpe.

—¿Y yo que culpa tengo? —Pregunto Karim al sentirse insultado por ninguna razón, al menos esta vez.

—Jareth-kun, concéntrate por favor recuerda que ahora es tu turno de combatir—Hablo el maestro tratando de recordarles que aún seguían en competencia y las batallas más importantes estaban por llegar. El Slayer asintió antes de tragar saliva…Sentía que algo realmente malo estaba por pasar.

—Tu puedes hermanito ¡Acabalo! —La chica del grupo trato de aumentar la moral de su hermanito, el solo sonrió nervioso y asintió.

—¡Hazlo pedazos Jay-Jay!—Isco como siempre daba su apoyo a su amigo, aunque fuese su "rival del amor" como solía decir.

—Hare mi mejor esfuerzo—Dijo en un tono bajo mientras bajaba a Karim que solo sonreía alzando su patita.

—Gambate—Fue lo único que dijo mientras su compañero se daba la vuelta topándose con los pesos pesados de su gremio.

—Acábalos 11—Iker le sonrió afablemente.

—Tú puedes, 11—Serge alzo su puño ofreciéndolo para que lo choque, el Poseidra contesto el gesto pero tuvo que contener una cara de dolor ante el fuerte impacto con el duro puño del Mathaus.

—No lo eches a perder, gitana—Enzo solo fue…Bueno, Enzo.

—Jareth—Un serio Christian le llamo viéndole fijamente, el Slayer esperaba todo menos eso—Recuerda…Que sin importar nada, eres nuestro amigo, nuestro hermano…Y que eres nuestra familia—Murmuro tomando su hombro suavemente, el muchacho se extrañó ante sus palabras.

—Lo se ¿Por qué lo mencionas?—Pregunto dudoso de esa actitud ¿Qué acaso iba al matadero o algo parecido?

—Solo quiero que lo tengas en mente ¿Ok? —Sonrió como era típico en el más se notaba que algo le preocupaba, el de cabellos azules no pregunto más y se encamino hacia la arena.

Su rival ya la esperaba, el siempre serio Rogue Cheney se encontraba en el medio campo con los ojos cerrados a la expectativa de su oponente. Cuando finalmente estaban ambos en la arena el de Real Deal trago saliva juntando valor.

—Que sea un buen encuentro—Dijo en voz audible aunque denotándose que no estaba del todo seguro, el de Saber no tuvo reacción ante las palabras de buena voluntad.

—No puedes ganar—La voz templada del pelinegro sorprendió al de ojos zafiro finalmente abriendo los ojos le miro con cierto desdén—Lo veo en tus ojos, tú no tienes la voluntad de un vencedor—Jareth se sintió desosegado, dio un paso atrás.

—No puedes saber eso—Dijo más para sí que como respuesta al rival.

—¡Comiencen! —Grito el árbitro.

—Te lo mostrare…—El cuerpo del de Fiore se movió a gran velocidad, alzando una mano propino un fuerte golpe que el mago de Caellum a penas y pudo contener con ambas manos siendo forzado a retroceder varios metros.

—Apenas y pude—Antes de terminar su frase su rival apareció tras el sujetándolo de la larga trenza que era su cabello y usándola para jalarlo contra el suelo pisándolo entonces en el estómago sacándole el aire.

—¡Le dije que se cortara ese cabello! —Se escuchó el quejido de Enzo que por esta vez tenía la razón.

Comenzó a mover su bota Rogue para general más dolor al Poseidra que no lograba quitárselo de encima al ser este físicamente más fuerte. Tomo el poco aire que le quedaba en los pulmones.

¡Rugido del Dragón del Agua! —El fuerte torrente obligo a Rogue a tomar su forma de sombra moviéndose rápidamente por el campo y reformándose a varios metros.

Cota de Espinas del Dragón de las Sombras—Coloco ambas manos en el suelo antes que una gran cantidad de espigas oscuras comenzaran a brotar del suelo, Jareth al ver eso se levantó de un salto comenzando rápidos saltos hacia atrás para buscar evadir el ataque.

¡Torrente del Dragón del Agua! —Cunado sus pies caían al suelo para dar otro salto generando que gran cantidad de agua surgiera de donde iba pisando volviéndose en un feroz torrente que impacto contra las espigas evitando así que el ataque prosiguiera.

—Lento—Jareth se giró para ser recibido por otro fuerte golpe en el rostro, antes que su cuerpo tocara piso la rodilla del Slayer rival le esperaba golpeándose contra esta en la espalda doblándose fuertemente jadeando de dolor.

—¡Maldita sea, Jareth no mete las manos! —Farfullaba Isco de impotencia al ver a su amigo ser sujetado de las manos, Rogue mantuvo su rodilla en la espalda rival jalando con fuerza en una fuerte llave.

—11 no tiene oportunidad, ese es un verdadero Dragón Slayer—Condeno Enzo la debilidad de su compañero, no con desdén o enojo si no con molestia de que fuese herido por esto.

—Sabía que esto sucedería…Luka—La peli rosa miro a su líder que con sus puros ojos le dio a entender que estaba planeando.

—…No, ¡No puedes! —Grito de golpe sobresaltando al resto ¿De dónde había venido eso? La muchacha apretó el rostro en una furia que pocas veces le habían visto, estaba consternada y eso era visible.

—Sí, sí puedo—Asevero mientras se cruzaba de brazos autoritariamente—Como líder y Séptimo Caballero de la primera Orden de Real Deal, te ordeno—La muchacha gruño ante esas palabras, nunca en su vida él había ordenado algo a alguno, ni siquiera a los de menor rango—Que liberes a Jareth Chase Poseidra—Los demás no parecieron entender en un principio salvo Serge que abrió sus ojos grises totalmente desosegado.

—¡Juraste que nunca lo harías! ¡¿No te das cuenta que lo destrozaras?!—Le reclamo furiosa mientras todos los muebles a su alrededor se levantaban de su poder desbocado.

—¡Lo sé! —Grito, todos callaron de golpe pues él nunca le había gritado a nadie y menos a una mujer, no así al menos—Lo se…Pero Jareth no puede vivir una mentira como si fuese la verdad, no es ético lo que le hicimos—La muchacha se mordió el labio casi al punto de hacerse sangrar.

—Lo que le hice…—Corrigió ella apretando sus uñas por igual generándose heridas en las palmas.

—No, lo que le hicimos. Como su líder debí evitarlo, como su líder debí apoyar a Jareth y apoyarlos a todos y no lo hice…Me arrepiento de eso—Cerro los ojos fuertemente y apretó la mandíbula—Pero no es un error que ustedes o Jareth deban pagar, si te pido que hagas esto Luka es porque sé que es el momento apropiado…—

—¿Cómo lo sabes?... ¿Porque crees que él está listo para semejante carga? —Murmuraba la de ojos jade, más que frustración su mirada reflejaba culpabilidad y dolor por su hermano.

—No lo sé—Admitió sorprendiendo ligeramente a todos—Pero…Lo que, si se es que Jareth deberá afrontarlo, y el mejor momento es ahora que nosotros, su familia, estamos con él y además…Siento que conoció a la persona ideal para ayudarlo con este problema—Enzo al escuchar mencionar la palabra familia hizo de lado el rostro ligeramente. El moreno por su parte desvió la mirada hacia el palco de Fairy Tail donde Natsu Dragneel gritaba a todo pulmón que el peli azul de Real Deal se defendiera mejor.

Un fuerte grito de dolor rompió la tensión, en el campo los brazos de Jareth estaban casi a su límite más Rogue no tenía indicios de querer detenerse y lejos de eso de sobre su hombro una sombra surgió formando una espiga buscando terminar la batalla.

—¡Es hora o nunca Luka! —La muchacha junta sus manos estallando en llanto justo en el momento que grito.

—¡Perdóname Jareth! —Junto su poder psíquico destruyendo el sello que hacía ya mucho había colocado en el— ¡Liberación! —Los gritos de agonía se detuvieron, no podía nadie comprender por qué pues visiblemente no había cambio alguno más los ojos del Slayer revelaban lo que estaba pasando, el sello de sus recuerdos se había roto al fin liberando al verdadero Jareth. Miles de momentos se agolparon en su mente, su abuela, su antiguo gremio pero por sobre todas las cosas alguien volvía a su mente…

—Emma…—Fue lo único que susurraron sus labios, apretó los dientes con fuerza antes de soltar un atronador grito lleno de agonía. Rogue que hasta el momento se había mantenido serio se sorprendió por esto dudando incluso por un segundo en su fuerza, un círculo mágico de gran tamaño apareció bajo el Slayer que continuo gritando cada vez más fuerte mas no de dolor físico esta vez si no de pura cólera emocional.

"Debo detenerlo ahora"—Fue el pensamiento del Cheney mientras bajaba la espiga de oscuridad rápidamente para inutilizar a su oponente antes que lograra lo que sea que planease más el Caballero giro el rostro viéndole, Rogue sudo frio: Sus ojos antes de un sencillo zafiro ahora refulgían con pura rabia, sus dientes afilados y apretados le daban un aspecto aterrador que no recordaba en nada al chico temeroso con el que había empezado el combate. Este apretó el agarre del Cheney destrozando sus propios brazos en pura agua, y evadió el mortífero ataque más este no logro evadirlo del todo pues la espiga impacto el inicio de su larga trenza rebanándola.

Las largas hebras de cabello azul se agitaban salvajes en el aire al ya no estar más unidas al a cabeza de su portador, este solo reformo sus brazos sujetándose la cabeza fuertemente mientras más recuerdos llegaban a él.

¡Eres un tonto!

—Te amo, Jay—Kun…

—Sí, acepto casarme contigo…

—Perdóname Jareth…

Apretó los ojos con fuerza mientras sendas lágrimas escapaban de él, otro desgarrador grito acompañado de un maremoto de agua que escapaba de su cuerpo ante la impotencia de tanto dolor acumulado. Rogue no podía entender lo que sucedía, su mirada generalmente seria estaba estupefacta ante lo que sucedía.

El agua comenzó a descender lentamente hasta finalmente desaparecer, el Slayer estaba allí de pie con la mirada al suelo y los mechones mal cortados de su cabello cubriéndole el rostro debido a lo mojados que estaban.

—¿Qué te ha pasado? —Pregunto con su voz más fría posible el Cheney a pesar de sentirse netamente desconcertado.

Chase no le respondió, solo dio la espalda a su rival caminando lentamente en dirección al palco de su gremio. Ante este acto el Slayer de las Sombras junto sus manos deslizándose como una sombra tras su rival, a pesar de todo el barullo armado el combate seguía y él sabía que debía ganar. Se alzó de entre las sombras para un ataque sorpresa más una rápida patada giratoria del Poseidra casi le desnuca, anonadado por su velocidad trato de tomarle la pierna sintiendo como esta se volvía líquido que posteriormente formaba un torrente que le impactaba contra el piso con tremenda presión.

—¡No te metas en mi camino! —Bramo en un furico estado, sus ojos cada vez más llenos de rabia ciega. Ante semejante poder Rogue no tuvo más opción, su cuerpo comenzó a irradiar energía oscura mientras su piel se envolvía en escamas.

Dragón Force… ¡Rugido del! —Su ataque se vio cortado cuando Jareth le puso la mano en la boca cubriéndola fuertemente, esa mirada llena de furia ciega dejo anonadado al Cheney quien a pesar de estar en ese estado no se sentía capaz de ponerle batalla al Caballero.

—…Me rindo—Dijo en todo lo alto empujando a Rogue hacia atrás, tardaron un segundo en procesarlo más los árbitros rápidamente dieron por terminado el encuentro.

—¡Jareth Poseidra se ha rendido! ¡El punto es para Sabertooth! —En la pantalla el marcador ya indicaba un 4—2 con aun dos puntos a favor de los Caballeros más los Tigres habían ya recortado distancias de manera significativa.

—¡¿Qué rayos le paso a Jay?!—Gritaba Natsu desde su palco sorprendido de todo lo que había pasado, el Caballero se giró para verle dejando mudo a Salamandra, los ojos de Jareth eran totalmente diferentes a lo que el recordaba, su aura no era la misma…Ese sencillamente no era su amigo.

—Natsu…—Lucy al instante noto el cambio en su compañero, tomo su mano suavemente al ver como los ojos jade de Natsu se oscurecían ante la dolorosa visión de su querido amigo en ese estado.

—Debo ir a verlo—Dijo dando un giro rápido más se detuvo al tener aun sujetada la mano de Lucy recordando que en poco tiempo ella debería de luchar contra Zhang, un mago de nivel sencillamente inhumano—Lucy, yo…—

—Ve—El muchacho se sorprendió ante sus palabras, ella lejos de disgustarse o angustiarse le sonrió con toda la ternura del mundo mientras apretaba su mano—Debes de ir, tu amigo te necesita. —

—Pero Lucy, tu pelea—

—¿Bromeas? Abre ganado para cuando regreses—Decía con una gran sonrisa mientras soltaba su mano para agarrar el musculo de su antebrazo izquierdo en señal de fuerza, Dragneel sonrió ampliamente—No te tardes que seguro ese tonto está en problemas y solo alguien aún más tonto podrá salvarlo—Le pidió, sabiendo que una persona como Natsu nunca dejaría a un amigo abajo pero que tampoco la abandonaría sin que ella misma se lo pidiera.

—Volveré pronto ¡No ganes antes que vuelva! —Grito antes de salir fuera de la habitación corriendo a toda velocidad, no debía de tardar en encontrar el palco de los Caballeros pues sentía que las cosas no saldrían bien entre Jareth y sus camaradas.

—Natsu…—Todos los miembros del gremio abrieron la boca al mismo tiempo—Digan algo y les tirare un Urano Metria—Y nadie dijo nada.

Por su parte Jareth ya había llegado al palco de los suyos, sus pasos fueron silenciosos y nadie se atrevió a decir palabra alguna solo dejando la tensión seguir. Sus ojos azules se fijaron rápidamente en Luka quien bajo la mirada llena de dolor y angustia.

—Jareth, yo—Antes que la chica pudiera decir algo más una sonora bofetada la hizo callar, cayo hacia atrás apenas pudiendo sujetarse con las manos para amortiguar el golpe. Serge se lanzó contra el Slayer más sus brazaletes de entrenamiento fueron paralizados por el poder de su compañera que no quería que interrumpiera.

Ninguno espero semejante reacción, ese ya no era el Jareth que ellos conocían.

—¡Maldita mentirosa! —Bramo furioso, al fin había estallado— ¡Me juraron que no volvería a recordar nada! —Su vista ahora se enfocó en el líder que solo alzo la mirada dando la cara con valentía ante sus actos—Tu…—Murmuro en una voz infectada de odio.

—No tienes que culparla, yo fui el culpable—Dio un paso enfrente para estar cara a cara con su acusador viéndole por unos segundos con furia por lo que le hizo a la mujer—Discúlpate con Luka…—

—No me disculpare con la maldita que me mato en vida—Escupió rabioso mientras con su dedo índice picaba el pecho del siete empujándolo levemente—Ustedes prometieron sellar mis recuerdos ¡Ese fue el trato! —

—¡Ese trato era una porquería Poseidra! —Le tomo de los hombros con fuerza, debían hacerlo entrar en razón— ¡No puedes vivir en una mentira, no puedes huir de tu pasado por doloroso que sea! —Calmo sus palabras, su mirada lentamente se volvió compasiva—No puedes dejar que su recuerdo te atormente…—

—… ¿Crees saber lo que es mi perdida? —Gruño con fuerza usando ambas manos para soltarse del agarre del moreno alejándose unos pasos de todos— ¡¿Tienes una idea de lo que yo perdí?!—Pateo con fuerza el suelo cuarteando el mismo piso, Karim en su lugar soltó un sollozo mientras bajaba la cabecita, Luka por igual contuvo su llanto tanto como pudo.

—No queremos decir que comprendemos tu perdida Jareth, es solo que—

—Estaba embarazada…—Las palabras murieron de la boca de todos, todos y hasta el más frio de todos como era Enzo abrieron los ojos con completa sorpresa, Luka ya no soporto y estallo en un ahogado llanto. Serge tardo unos segundos en procesarlo y al fin lo entendió, Luka había visto cada recuerdo de la vida de Jareth para poder bloquearlo, ella sintió ese dolor que lo invadía…Era por eso que ella estaba renuente a liberarlo de la mentira que era su nueva vida.—Mi esposa…Murió, protegiéndome—Soltó con dificultad, su voz hasta entonces violenta y cargada de odio se quebró mientras apretaba sus ojos, puños y mandíbula con todas sus fuerzas—Ella murió teniendo dos meses y medio de embarazo…Nuestro hija murió con ella—Comenzó a respirar agitadamente, sentía que le faltaba el aire.

No sabían que decir, no había palabras lógicas que les permitieran expresar el arrepentimiento de haberle devuelto todo ese dolor. Ronald apretó los ojos con fuerza antes de dar un paso a él.

—Jareth, nosotros…—

—No te molestes—Le corto tras tomar aire fuertemente de una bocanada y mirarle fijamente—Abandono Real Deal—Soltó de golpe dándose la vuelta para caminar hacia la puerta, miradas de shock invadieron a los Caballeros quienes no se movieron excepto uno.

—No iras a ningún lado…11—Advirtió un severo Enzo que se entrometía entre él y la puerta—No hasta que—Antes que terminara la frase el Poseidra se le acerco a escasos centímetros del rostro viéndole fijamente.

—Yo no escucho a huérfanos—Las quijadas de todos se aflojaron, Enzo abrió los ojos desmesuradamente antes de pasar por su lado, chocándole el hombro apropósito, y salir del palco de los Caballeros con un rumbo desconocido.

—Enzo…—El siete se acercó a su mejor amigo sintiendo que en cualquier momento estallaría en una cólera ciega e intentaría matar al joven ahora desertor más lejos de esto el Fernández solo camino hacia el borde del palco viendo el campo.

—Déjalo…Esta lleno de dolor, no sabe lo que hace o dice—¿Con que cara podría recriminarle? El mismo estaba invadido por el odio generado por una perdida, aunque sus palabras dolieron en lo más profundo de su ser no recrimino al Slayer por esto…No podría pues él sabía lo que era perder a la persona que más amabas en el mundo por injusticias del destino.

—…Te quiero amigo—Fue lo único que murmuro el moreno de Joya, no era como si eso fuese a solucionarlo todo pero siempre quería apoyar a su amigo en los momentos más difíciles. Tomo aire fuertemente antes de dar un aplauso que llamo la atención de los abatidos Caballeros—Bien…Tengo una batalla que ganar—Luka se levantó del suelo con la ayuda de Serge y le miro recriminante.

—¿No piensas hacer nada sobre Jareth? —Pregunto la muchacha que aun sentía sus emociones demasiado descontroladas como para poder ponerle un orden a sus ideas.

—No…Alguien más se encargará de eso—Murmuro esto último más para sí mismo que para ellos pues él podía sentir claramente como una magia de fuego se movía a gran velocidad tras la magia de agua de Jareth—Debo terminar este encuentro rápido—Declaro saltando al campo de batalla de un largo salto causando furor en el público al ver al más poderoso de los magos de Real Deal a la batalla.

Los tigres no dudaron en este momento de flaqueza, su líder Sting fue el valiente en brincar a la batalla generando por igual furor entre las fangirls que tenía el rubio incluyendo por supuesto a muchas miembros nuevas de Sabertooth.

—Al fin nos vemos, Caballero—Hablo el tigre más la mirada del moreno le hizo callar, ese hombre lucio totalmente diferente al tipo burlón que siempre se topaba.

—Lo siento, Sting—Hablo mientras juntaba sus manos haciendo la seña de la Mente Clara con las manos—Pero no quiero pelear…Por lo que te mostrare algo…—El Eucliffe le miro renuente pero dispuesto a los desafíos le miro expectante.

—Te escucho. —Murmuro expectante de que iba a mostrar.

—Liberare todo mi poder…Solo por un segundo—Hablo seriamente antes de comenzar a refulgir de puro poder—Y si tu consideras que puedes vencerme en ese estado…Lucharemos—Todo mundo en el estadio quedo sorprendido por semejante idea del Caballero.

—¿Crees que simplemente me rendiré ante eso? —Pregunto más la mirada severa del Caballero le hizo entender, gruño con fuerza ¿Le tomaba por un crio miedoso? —Vale, si ese es tu trato ¡Acepto! —Furioso por la insolencia rival el decidió a liberar su poder también, en un parpadeo libero su Dragón Force expulsando un poderoso—¡Rugido del Dragón de la Luz! —El ataque voló al moreno que solo hizo la cabeza de lado para evitarlo y mantuvo su rostro serio.

—Ya viste ambas magias en acción a la vez, tanto la Mente Clara como el Alma Ardiente—Tomo aire con una gran bocanada—Ambas técnicas son diferentes y normalmente se contrarrestan una a la otra…Pues una Mente Clara inhibe los impulsos que alimentan el Alma Ardiente, y un Alma Ardiente llena de deseo una Mente Clara—Junto ambas manos con fuerza generándose un fulgor rojo y azul en cada palma sorprendiendo al maestro de Saber—Pero…Ser el 7 de Real Deal implica ser un líder y una regla para ser Líder…Es dominar ambas técnicas a la vez—Golpeo su propio pecho con ambas manos.

Un zumbido, era todo lo que las personas en la isla entera podían escuchar. Tal era el poder del mago santo que su cuerpo era una enorme sombra proyectándose en el torrente de energía que su cuerpo proyectaba. En el otro lado de la Isla, Natsu que había ido en la búsqueda de Jareth se giró sorprendiéndose de ese poder que a ciencia cierta solo podía comparar con el de Gildartz.

—A.…Ah…Ah…—Sting estaba petrificado, nunca en su vida había visto semejante despliegue de poder mágico. Quizás la única fuente de mayor poder que haya enfrentado fueron los Dragones y solo eso, su propia Dragón Force palidecía ante la fuerza de ese oponente que solo continuaba aumentando su poder de forma exponencial.

El torrente de energía se cortó de golpe, todo ese poder volvió a su liberador que solo exhumo aire de forma pesada antes de al fin volver su energía a estado pasivo, sus ojos oscuros refulgentes de poder se apagaron lentamente.

—Eso…Es el poder básico de la Mente Clara y el Alma Ardiente…El día que use su máximo poder será el día que tenga como objetivo matarte—Lentamente se dio la vuelta sabiendo que Sting no pelearía más, el Slayer cayo de rodillas con la mirada catatónica…La fuerza de Natsu en el Daimato no era nada comparada a esto…Dudaba que siquiera junto con Rogue pudiera derrotarlo.

—…Nos rendimos…—

¡Real Deal gana! ¡Real Deal está en Semifinales de la Copa de Campeones! —El estadio estallo gracias a la gente de Pergrande que celebraba la victoria de su gremio, el líder de los Caballeros alzo la mano en señal de triunfo mas no hizo gesto alguno de alegría…No había nada que celebrar.

En el palco de las Hadas todos se sentían en shock ¿Qué había sido eso? Ninguno había presenciado semejante fuerza de una sola persona, Gray cayo lentamente en una silla, Gajeel solo se recargo en una pared usando su mano mientras Lucy luchaba por mantenerse de pie.

—No tengo dudas ahora—La voz del rubio más alto llamo la atención de todos, dejando caer su abrigo al suelo y con relámpagos emitiéndose de varias partes de su cuerpo torció los labios en una gran sonrisa desafiante—Podemos ganar esta copa—Erza sonrió ampliamente ante sus palabras.

—Laxus…—Fue el murmullo grupal, a pesar de lo loco que podía sonar, ellos confiaban en el Slayer de Relámpago que lejos de lucir asustado estaba más emocionado que nunca por un encuentro pudiendo incluso decirse que actuaba como el pequeño escupe fuego de su gremio.

—Pero primero…A ganar, Heartfilia—Ordeno de una forma brusca como era típico en él, la muchacha irguió sus rodillas casi vencidas por el temor y sonrió devuelta a sus compañeros.

—¡Sí! —Grito emocionada mientras el resto comenzaban a darle palabras de apoyo buscando prepararla para la gran batalla que se le avecinaba en el próximo capítulo.

En la parte superior del estadio dos espíritus veían los encuentros con sumo interés, los primeros maestros de Fairy Tail y Real Deal observaban a sus pupilos con orgullo.

—Te lo dije, no hay mago más fuerte que mi 7—Se jacto orgulloso el viejo Santi mientras Mavis solo negaba con una sonrisa algo burlona.

—Eres más tonto de lo que crees si piensas que solo ese hombre te dará la victoria, viejo amigo—Respondió la rubia, el de canas iba a responder más una aterradora presencia causo pánico en sus espíritus— ¿Los has sentido? —Pregunto levantándose de golpe para buscar la fuente.

—Sí, no había sentido algo así en toda mi existencia—Una fuerza que causo pánico a los dos grandes maestros y fundadores de los grandes gremios del torneo.

Entre las gradas del estadio dos curiosas personas conversaban, uno era un joven de cabello negro y un lunar bajo el ojo izquierdo, sus ojos eran del mismo color mientras su cuello era rodeado por una larga bufanda de color gris. Su rostro pasivo se giró a ver a la mujer a su lado, una bellísima joven de cabellos grises, sus ojos eran de un profundo e inhumano color amarillo llevando puesto un curioso vestido azul con diseño de tres círculos en la falda el vientre y la parte superior del escote inexistente.

—A sido un gran encuentro, ¿No te parece azafata? —Pregunto el varón, su voz era elegante y un tanto jovial casi sonando como un adolescente.

—Ciertamente, me divertido mucho ante la presencia de estos elegidos—La voz de la mujer era un tanto curiosa, sonando como la de un robot mezclado con una mujer que hablaba en tono infantil—Y he disfrutado estas… ¿Cómo se llaman? ¿Gomitas? —Preguntaba mientras en su mano sostenía el paquete vacío de golosinas.

—¿Elegidos? —Pregunto el varón más su mirada se entristeció rápidamente—No sé de qué hablas azafata, no hay nada que se pueda hacer ante la llegada de "ella"—Su tono se volvió lúgubre lentamente.

—Oh pobre y pequeño que no ve más allá de sus narices—La mujer alzo su mano que no sostenía golosinas revelando un libro, este se abrió por su solo cambiando de páginas mostrando diversas cartas del Tarot: La Torre, La Sacerdotisa, Los Amantes, La carroza, El Emperador, La Emperatriz, La Estrella y al final formando un triángulo con las últimas dos de cabeza, el Tonto, El Juicio y la Muerte—El destino…Esta en las cartas—Musito la misteriosa mujer.

—Todo destino acabará…Y el hombre en la primera fila será el encargado de ello—Su tono no perdió esa melancolía mientras sus ojos negros enfocaban al hombre que había mencionado, el mismo que hacía semanas había llegado a la isla con un solo propósito: Destruir todo lo que era considerado "Paz"…