Una vez que entramos a la habitación…
- Descansa aquí un rato antes de que vuelvas - me ofreció
- Gracias! - le dije sincera
Me senté en el mismo sillón cómodo que ocupaba siempre, Danila llegó a mi lado con una de sus camisetas.
- Puedes cambiarte en el baño - me dijo con una sonrisa - no creo que quieras estar con esa ropa empapada de sangre
No me había dado cuenta de lo manchada que estaba mi ropa hasta ese momento, al notar eso es que llegó a mi nariz el olor de la sangre, mi propia sangre, hizo que me pusiera tensa en un segundo, mi estómago rugió y mis colmillos se sintieron filosos dentro de mi boca. Sin decir nada, pero viendo que Danila había notado este cambio, fui a asearme. Cuando estuve lista, tomé unas cuantas respiraciones para calmarme y volví al sillón.
- Creo que lo mejor será que me deshaga de esa polera - le dije a Danila - era linda, pero no creo que le pueda sacar las manchas de sangre
- Es una buena idea - convino - como han estado las cosas con Adrian?, supe que hubo un incidente esta tarde
- Siempre te enteras de todo - suspiré - cada día te pareces más a Dimitri
- No me entero de lo que hacen todos, sólo lo que haces tú - dijo sincero - y no te pregunto por curiosidad - explicó al ver mi cara - es porque en realidad me importa cómo estas llevando esto, sé que es difícil para ti, y ahora que no tienes a nadie para hablar de lo que te sucede con la sangre
- Christian lo sabe - le conté - Adrian se encargó de hacérselo saber en realidad
- En serio hizo eso? - dijo sorprendido
- Pensé que sabias del incidente - dije confundida
- Sabía eso, pero no que había pasado en específico
- Bueno, sacó a relucir al Adrian Ivashkov del que todo el mundo habla
- Podía esperarse que hiciera algo así, ya que está dolido por lo que le hiciste
- Lo sé, pero eso no le da derecho a contar las cosas que vivimos juntos, menos algo tan personal como esto - dije con un nudo en la garganta
- Y qué dijo Christian de todo esto? - quiso saber Danila
- Dijo que iba a mantener el secreto mientras yo lo hiciera, él sabe más o menos lo que es ser mirado diferente, ya sabes, por lo de sus padres
- Todos conocemos esa historia
- Eso fue todo lo que pasó, debo decir que me dieron ganas de golpear a Adrian
- Si quieres yo puedo hacerlo la próxima vez que lo vea
- Sé que te gustaría - sonreí - pero no vale la pena darle más audiencia, creo que está buscando llamar la atención
Pasamos un rato sumidos cada uno en sus propios pensamientos.
- Creo que hoy deberías alimentarte - dijo Danila de la nada
- Pero aún queda un día - dije despistada
- Pero perdiste sangre, vi tu reacción al notar el olor impregnado en ti - dijo de forma conocedora
- No tuve ninguna reacción - me defendí
- Sí que la tuviste
Miré mis pies, era verdad, no podía engañarlo, la sed me estaba empezando a molestar, más de lo normal.
- Debemos encontrar una forma de hacernos con un Strigoi - le dije a Danila mientras se sentaba a mi lado
- Hasta que no lo hagamos, esto es lo mejor que podemos hacer
Me acerqué a su cuello despacio, no me había alimentado desde el incidente con Adrian, por lo que estaba un poco reticente a la mordida.
- Confío en ti - dijo Danila tomándome la mano que tenía libre
Aun dudando un poco, clavé mis colmillos en su cuello, la sangre me cegó otra vez, estaba embelesada por su sabor, su olor y su color, logré controlarme y separarme de Danila.
- No llores - pidió con los ojos aún nublados por las endorfinas
- No estoy llorando - refuté tomando una toalla y poniéndosela en el lugar de la mordida
- Si que estas llorando - aseguró - no te preocupes, todo será más fácil, te lo prometo
Obedeciendo a un impulso lo abracé y apoyé mi cabeza en su pecho, él me acarició el cabello, y así nos quedamos, medio recostados en el sillón, dejé que mis lágrimas fluyeran libremente dejando que Danila me reconfortase entre sus brazos.
(*)
Christian me había sorprendido enormemente con su actitud, ya que a pesar de todo su sarcasmo y demás, no había sacado a relucir nada de lo que le había contado. Con respecto a las alimentaciones él se quedaba cerca mientras iba a ver a Danila, o bajo la atenta mirada de Rose o Mason, por el ejercicio de cuidar a los Moroi se habían suspendido nuestros entrenamientos, pero siempre encontraba una excusa para poder ir a verlo.
- Qué haces ahora en la tarde? - le pregunté a Christian un día que las clases terminaron temprano
- Bueno tenemos que ir a una parte - contestó misterioso
- Qué parte? algo misterioso? malvado? fuera de la ley? - dije entusiasmada
- Nunca has escuchado las frases de "la curiosidad mato al gato" o "la paciencia es una virtud"? - dijo entretenido
- Primero no soy un gato - respondí - y segundo, no estoy de acuerdo con eso de la paciencia, lo mío es de actuar de una vez y zaz, asunto terminado
- Pero en esta ocasión no te daré pistas, señorita cero paciencia
- No tengo cero paciencia, solo dije que no me gustaba
- Como sea! - dijo poco interesado en seguir mi hilo de conversación
Atravesamos el campus hacia el edificio de los más pequeños, ingresamos a unas salas que quedaban un poco alejadas de todo, se veían abandonadas.
- Sabía yo que invocabas demonios en tu tiempo libre Ozera - dije triunfal
- No es nada de eso... Idiota! - me respondió
- Es divertido? - dije sin prestar atención a su insulto - hacer un pentagrama de fuego? Llamar al diablo? Y...
- Cállate Sev - pidió - a veces creo de verdad que estás loca
- No estoy loca! - me defendí - sólo tengo mucha imaginación
- Un loco nunca admitiría que lo está – al ver mi cara se encogió de hombros - pues deja de soñar despierta, ya llegamos
Christian abrió una puerta y entró a lo que era una amplia sala toda cubierta de concreto, en el lugar había mas personas, una chica Moroi rubia con cara de muñeca que sabía que se llamaba Mia, también estaba Claudine y Nikolai, a las otras tres personas que estaban, no las había visto, o más bien no me había fijado en ellas.
- Es un club de renegados? Por eso me has traído? - dije medio espantada
- No es un club de renegados - dijo Mia un poco ofendida
- Es más como un club de pelea - dijo otra chica
- Vieron la película de Brad Pitt? Nada sale bien de ese tipo de clubs - dije bromeando
- Basta Sev, no hay tiempo para tu humor aquí - me cortó Christian
- Mis disculpas Lord Ozera - dije con exagerado tono de disculpa y una reverencia
Christian rodó los ojos y sin prestarme más atención fue al centro de la habitación.
- Hola chicos - saludo Christian - estamos listos para hoy! Conmigo viene...
- Sevya Astakhov - dijo Nikolai
- Hola - saludé a todos con un gesto de manos
- Bueno, ya que te conocen - dijo Christian - aquí están Nikolai, Claudine, Mía, Sebastian, Carl y Andrea
Todos me dieron una sonrisa.
- Sabía que estabas entrenando gente, pero no pensé que era de esta forma - dije asombrada
- Qué pensabas? que pedía el gimnasio para entrenar? - pregunto entretenido
- Bueno considerando que esto no es legal - dijo Mia
- Y todos ustedes entrenan? - miré a Nikolai - o tu vienes por extensión ya que estaa protegiendo a Claudine?
- Todos somos parte de esto - respondió Carl por él
- Y no hay nadie que los ayude con el entrenamiento físico? – pregunté
- Nikolai nos estaba ayudando con esa parte - dijo Andrea
- Danila iba a venir - me explicó Chrsitian - pero es a la misma hora que su clase de magia
- Wow... ya había olvidado las clase de magia – suspiré
- Así que he venido yo en su lugar - dijo una voz tras de mi
Al darme vuelta vi a Misha en su traje de entrenamiento, me dio una mirada hostil, la misma que me dirigía desde el momento en que había pasado el incidente en que Izz me hizo seguir a Danila, Misha se acercó al grupo y dio miradas de reconocimiento a todos.
- No era necesario que trajeras a Astakhov contigo - le dijo a Christian
- Es mi deber protegerlo, es parte del ejercicio estar con él todo el día - le dije molesta
- Aun así - dijo Misha
- La traje por eso y porque puede ayudarnos, además, por el entrenamiento se está perdiendo sus clases de magia - explicó Christian - le vendrá bien practicar con nosotros
- Como quieras - le dijo Misha
El entrenamiento fue sorprendente, para ser unos Moroi digamos, estaban en buena forma todos, al menos podían correr dos vueltas en ese espacio y no quedar sin aliento, Nikolai los ayudaba alentándolos y yo le seguía los pasos, luego empezaron a practicar su magia, que era ofensiva, se habían conseguido unos maniquíes desaliñados que recogieron seguramente de la basura, a ellos los atacaban, Mia y Carl manejaban magia de agua, y hacían burbujas con agua de unos bidones, lograban también manejarla en forma de látigos o algo por el estilo, Claudine manejaba magia de tierra, lo que de pronto me recordó sin ningún sentido a Aiden, ella intentaba que Nikolai se derrumbara generando temblores en un espacio reducido, Andrea estaba practicando conmigo magia de aire, daba unas ráfagas tan fuertes que me derrumbó un par de veces, Christian había prendido el maniquí un par de veces y Misha estaba con un extintor evitando que el arruinado objeto dejase de ser del todo útil.
- Van a tener que conseguir mejores cosas para practicar - dije cuando terminamos de entrenar
- Como si fuese fácil hacerlo - dijo Carl
- Recuerda que el Consejo de Guardianes no aprueba nada de esto - me recordó Misha
Nos fuimos del lugar en silencio, cuando íbamos en la mitad del patio es que vi que alguien se nos acercaba, pareciera que mis pensamientos lo habían invocado porque de la nada, o eso me pareció, venia hacia nosotros Aiden Dashkov.
- Qué hace ese tipo aquí? - pregunté sintiéndome molesta
- Él es una especie de pariente de Claudine - explicó Nikolai
- Pariente?! – dije impactada
- Digamos que es más o menos la única familia que me queda - dijo ella
Aiden llegó a nosotros con una sonrisa de emoción, al cruzarse sus ojos con los míos sentí esa punzada en la cabeza que me recordaba lo que había pasado en año nuevo.
- Señorita Astakhov - dijo al verme tomando mi mano y besándola antes de que pudiese reaccionar - me alegro mucho de verla otra vez, espero que ahora podamos platicar en calma
- No sé si eso sea una buena idea - le dije soltándome de su mano con brusquedad
- Prometo comportarme esta vez - me guiñó un ojo
- Ustedes se conocen? - preguntó Christian enarcando una ceja
- Tuvimos un encuentro en año nuevo - explicó Aiden
- Qué tipo de encuentro? - quiso saber Nikolai
- Solo bailamos - dije sin darle importancia y retomando el paso
- Prima - dijo Aiden saludando a Claudine - cómo has estado?
- Mejor de lo que estaba - ella sonrió con nostalgia
- Vamos, ahora me encargaré de subirte el ánimo unos días - dijo Aiden
- Y por qué está usted aquí Lord Dashkov? - preguntó Misha
- He venido para hablar sobre magia con el Guardián Andreev y los que están en la clase de magia especial - explicó Aiden
- Qué tipo de magia practicas? - preguntó Christian medio sorprendido, estaba segura de que quería saber si usaba magia espiritual
- Magia de tierra - dijo Aiden - es sólo curiosidad
Luego de eso nos despedimos, Misha hizo un movimiento de manos en nuestra dirección y se fue a paso rápido, los demás fueron cada uno en su propio camino, nos quedamos solos con Christian.
- No me caen bien los Dashkov - anunció Christian
- A nadie le caen bien – suspiré
- Qué encuentro tuviste con él? - preguntó interesado
- En año nuevo... ese chico tiene una magia extraña, puede hablarte en el pensamiento...
Le expliqué a Chris todo lo sucedido con Aiden, como el hecho de que su magia tenía que ejecutarse sólo mirando a la otra persona, así como la mía era sólo tocando a los demás, así como que me había agotado de una forma alarmante el que él me hablase de esa forma.
- Supongo que viene para seguir las preguntas de ese día - le dije a Christian
- Es probable, aunque debes tener cuidado, su tío es quien atacó a Lissa - me recordó
- Lo sé, créeme que ahora no dudaré en atacarlo, fui muy paciente esa vez
