Cap. 51: ¡Lanzate!

-Jacob, no creo que sea buena idea…- Pensó Seth. Dios… ¿Acaso tenía miedo? Jacob no podría lastimarme.

-Creo que Seth tiene razón…- Pensó Max. Leah se rió.

-Seth, Max… ¡si siguen molestando se van!-

-No, no… está bien-

-Lo siento…-

-Muy bien. Leah, Quil, Embry, Max y Jude sostengan a Seth. No quiero que me mate en el medio de la pelea- Podía sentir los nervios creciendo en mi interior. No sabía si eran míos o si eran de los demás.

-Jacob… si la lastimas…- Seth no pudo terminar la frase. Yo sentí un cariño hacia él, tan grande, que me dieron ganas de besarlo. Podía ver en sus pensamientos que él me quería proteger de todo daño…

-No te preocupes, Seth…-

-Confío en que no le harás nada, Jacob…- Pensó Max con un tinte de enojo en su voz.

-No va a pasar nada…-Podía sentir como sus voces se hacían más distantes a cada segundo… como si un eco dejara las palabras grabadas en mi cabeza…

-Eleanor…- Hablaba lentamente… y mi mente no le respondía.

-Eleanor… ¿Estás lista?...- El sonido de su voz me molestaba…

Lo único que quería era sacar esa voz de en medio.

-Jacob… está pasando de nuevo…- ¿Quién era Jacob?... ¿Aquel lobo que estaba en frente mío tenía nombre?

Miré a mí alrededor… un bosque… y más lobos cerca nuestro. Uno de ellos rodeado por cinco lobos más… aquel lobo color arena…

-No lo mires, Eleanor…- Me dijo el lobo rojizo con su doble voz. Inmediatamente tuve que obedecer.

Lo miré fijamente a él… sentí los gruñidos saliendo por mi garganta, esperando asustarlo. Aquel lobo era mucho más grande que yo, pero vencerlo significaría subir de rango.

Sentí como si algo caliente se estuviera desprendiendo de mi cráneo…

Solo quedó la furia.

El lobo comenzó a gruñirme con fuerza y a mostrarme sus colmillos. Yo hice lo mismo… no podía sentirme amenazada.

-Eleanor…- Esa voz…

-¡Seth, cállate o te transformas de nuevo!- ¿Qué eran esas voces? ¿Por qué las podía escuchar?

Sentí la presión creciendo a nuestro entorno… el miedo, la amenaza. Todos gruñían… ¿O acaso era mi garganta la que emitía aquellos sonidos?

Lo miré por unos segundos… el lobo amago a atacarme y eso fue lo que bastó para que yo me lanzara contra él.

Ladridos, gruñidos, aullidos de dolor, sonidos de piel desgarrándose…

Eso fue lo que se escuchó en el momento en el que mis colmillos se hundieron contra su hocico. El lobo aulló del dolor y yo seguí atacándolo, tratando de morder cualquier rincón de piel en su rostro. El lobo lanzó sus garras hacia mí y pude sentir el ardor en mi rostro cuando desgarraron mi piel.

Más furia… él debía morir.

El lobo me tenía atrapada en un juego de mordidas salvajes. Salté hacia atrás y lo embestí con fuerza, haciéndolo caer contra el tronco de un árbol.

-Demonios…- El se levantó en menos de un segundo y me embistió a mí. Caí sobre unas raíces que sobresalían de la tierra. Una de ellas se clavó sobre el costado superior de mi lomo. El dolor no importó yo solo debía clavar mis dientes en su yugular. Corrí hacia él, y justo cuando estaba por llegar a su cuello, él tomó mi nuca, y me tiró contra el suelo con fuerza. Pude sentir la tierra amoldándose de manera irregular a mi cuerpo. El me mantuvo en el suelo con sus colmillos clavados. Pero eso no era todo. Yo gruñí con tanta fuerza que sentí que me desgarraban la garganta. Con las garras de mis patas traseras logré desgarrar la piel de su estómago. No era muy profundo pero aún así le salía sangre.

Me relamí el hocico y pude sentir el sabor de la sangre. En mi mente pude ver la clara imagen de un lobo blanco con sangre sobre su rostro y su lomo. Había dolor en aquella imagen… un dolor muy extraño.

¡Concéntrate!

Antes de darme cuenta, el lobo de pelaje rojizo me tomó por la parte superior de mi pata. Sentí como sus colmillos traspasaban mi piel, mi carne y mis huesos. Entonces me lanzó con fuerza por los aires.

Volé… volé… y mi cuerpo chocó dolorosamente contra otro árbol. Al caer al piso traté de levantarme, pero el dolor en mi pata me hizo caer. La miré por unos segundos y noté como la sangre caía como si se tratara de una fuente.

Vi al lobo acercarse a toda velocidad, y antes de poder siquiera moverme, él me tomó por la nuca una vez más, clavando sus dientes en otro lugar, y me lanzó hacia el lado contrario.

Caí al suelo deseando quedarme allí. Estaba cansada… me dolía la pata. Pero debía seguir peleando.

Me levanté, sosteniendo mi pata en el aire. Cada vez que la apoyaba el dolor aumentaba.

Gruñí hacia el lobo que se acercaba peligrosamente hacia mí. Quería asustarlo, pero él sabía que yo ya había perdido.

Seguí gruñendo… para mí, la pelea no había terminado.

Corrí, sintiendo el dolor, pero dejándolo de lado e intenté embestir al lobo, pero él me volvió a tomar por el cuello y yo caí al suelo rendida…

Comencé a patear en cualquier dirección, esperando encontrar su cuerpo…

-¡Basta, Eleanor!- La doble voz me hizo parar, pero aún así tenía todos mis sentidos alerta.

El lobo me soltó y yo me paré en el lugar…

No iba a perder mi orgullo.

Vi a los cinco lobos sosteniendo a aquel lobo color arena. Él luchaba por salir del pequeño círculo, pero los demás eran muy fuertes. Uno de ellos, el que tenía pelaje blanco y negro, no luchaba demasiado. Más bien daba la vuelta para mirar mi pata.

Quise gruñir, pero la orden de mi Alpha me lo prohibía.

-¡¡Te dije que no la lastimaras!!- Aquella voz…

-Lo siento, Seth, enserio…- Seth… Mi novio…

Comencé a recordar… todos hombres lobos… Jacob mi alpha… el lobo color blanco y negro era Max…

Un calor molesto cubrió mi cabeza…

-¡Seth! No te preocupes… yo… ouch…- Al apoyar mi pata sentí un dolor punzante.

-Lo siento, Eleanor…-

-Está bien…-

-Seth, ¡BASTA!- Y mi novio dejó de luchar. Los demás lo dejaron salir y él corrió a mi lado para lamer mi pata que estaba comenzando a curarse.

-Buena pelea- Dijo Leah.

-¡Parece que Jacob sigue siendo el mejor!- Se escuchó decir a Quil en tono de broma. Yo me reí.

-¡Igual te gano, Ateara!- Él me gruñó en chiste.

-Voy a llamar a Carlisle- Dijo Jacob desapareciendo por el bosque. Pronto sus pensamientos se desconectaron de los nuestros.

Seth acarició su hocico con el mío y yo le agradecí.


Abbey P. O. V:

Obviamente que llamé a las chicas para que vinieran a ayudarme con lo que debía usar. Claro que ambas gritaron como locas y me dejaron sorda, pero eso no importó mucho. Yo estaba aún más emocionada que ellas.

Cuando llegaron, tanto Eleanor como Michelle tenían bolsas de ropa y estuches enormes de maquillaje. Digamos que yo no era la típica chica que usaba maquillaje. No era que quisiera decir "Oh, las que usan maquillaje son idiotas" simplemente no me importaba mucho ponerme maquillaje. Además me era difícil ponerme base gracias a mis pecas… siempre quedaban raras.

La cosa era que al llegar, ambas estaban con enormes sonrisas en sus rostros y enormes ganas de maquillarme.

Al ver la diferencia entre la ropa de Eleanor y la de Mikki me sorprendí. Me seguía siendo extraño ver a Eleanor en una pequeña remera de tiritas, pantalones cortados y ningún tipo calsado.

-Oh por Dios… ¡que emoción!- Gritó Eleanor saltando las escaleras en tan solo tres veces. Era muy extraño verla saltar. Siempre caía con una gracia impresionante y era demasiado ágil.

-Eleanor, deja de hacer eso… es raro- Dijo Mikki tratando de no reírse.

-Lo siento… ¡es que me encanta!- Y al subir a mi habitación, fui atacada por toneladas de ropa y maquillaje.

Me cambié al menos 26 veces, me maquillaron 10 y después de TRES HORAS, encontraron el atuendo perfecto. No era ni muy exagerado ni muy simple.

Tenía puesto un jean de tono claro, una remera violeta que era un poco holgada a propósito (la usaba adentro del pantalón), un trench coat negro para no morirme de frío y unos tacos increíbles que Eleanor tenía de color negro. Me había dicho que se los había regalado Alice Cullen. Definitivamente me gustaban los zapatos y jamás me había dado cuenta de que podría estar tan loca por un par.

Bueno, el maquillaje era simple. Muy poca base, rubor rosado (muy poco) delineador, rimel y el infaltable gloss.

Mi cabello, normalmente lacio, estaba suelto, con algunos bucles en las puntas.

Una vez que estuve lista las miré a las chicas emocionada y pregunté:

-¿Cómo me veo?-

-¡Como una Diosa!-

-¡Hermosa!-

-¡Increíble!-

-¡Se le va a caer la baba!-

-¡Se va a morir!-

-¡No te va a sacar los ojos de encima!- Y luego ambas lanzaron grititos histéricos. Yo me reí (Y me salió una risa un tanto histérica)

-¿Cuándo va a llegar?- Preguntó Mikki. Eleanor miró hacia el reloj que estaba atrás suyo. Su cabello danzó… era extraño verla sin su cabello largo, pero definitivamente le quedaba hermoso el pelo así.

-A las 6 y media-

-¡Uy, nos vamos! ¡Faltan 15 minutos!-

-¿Quince minutos?- Grité desesperada… mi habitación era un desorden.

6:30…

Ya es hora… va a llegar en cualquier momento. En segundos, capaz. ¿O no?... Seguro que se tarda un poco…

-¿Qué haces?- No lo sé… capaz que viajando a Miami.

-Espero a Embry…-

-¿Embry?- Oh, Dios.

-¡Papá! Ya te dije que Embry me invitó a salir-

-Oh, sí… cierto- Sí… al fin se va…- Oye… ¿Ese chico te gusta?- ¿Era capaz de preguntarme eso?

-¡Papá!- Ugh, odio cuando se ríe de mi.

-Bueno, bueno… no te enojes- ¡Sí! Vete a ver futbol- Oh… quiero conocerlo- Oh, genial…

6:32…

Son solo dos minutos… eso no es nada. Pudo haberle pasado cualquier cosa. Dos minutos son tan solo 120 segundos… no es tanto. Capaz que si me los pongo a contar…

No… si me los pongo a contar va a ser más lento todavía.

Oh, capaz que ya pasaron 20 segundos… tan solo faltarían 100. ¿Pero faltar para qué?

-Abbs, ¿viste mi pelota de basket?- Debajo de la mesa del jardín, Jude…

-No…-

6:35…

5 Minutos no es nada… es la típica… siempre se tardan cinco minutos. ¿Se habrá lastimado? ¿Algo le habrá pasado? ¡Capaz que se quebró caminando hasta mi casa! ¡Capaz que se congeló!...

No, no creo…

6:38…

….And the mirror's reflection
I'm a-dancing with myself

Oh, when there's no one else in sight
In the crowded, lonely night
Well, I wait so long for my love vibration
And I'm dancing with myself

oh, dancing with myself
oh, dancing with myself…

-¡¡Campeona!!- Ugh… me cortó la canción… Esperen… ¿Yo estaba cantando Glee? Ugh… debo dejar de escuchar a Eleanor cantar Glee.

-¿Qué pasa?...- Ugh, ojala que no me pida que me levante.

-Oh… no, nada…- Genial…

6:40…

No va a venir… seguro me dejó plantada… ¿y yo que voy a hacer? ¿Acaso no le gusto? ¿Acaso no le importo? Oh por Dios… ¡fue todo una broma! ¡Yo jamás le guste!

Genial… ahora me deprimí…

¿Qué voy a hacer sin Embry? ¿Qué voy a hacer para olvidarme de él? ¡Es imposible olvidarse de él! ¡No quiero olvidarme de él!

¡No voy a olvidarme de…!

DING DONG

-¡¡¡¡¡Llegó Embry!!!!!- Wow… sí que salté.

-¡Hazlo pasar!- Sí… jaja…

-¡¡No tenemos tiempo!! ¡¡Adios!!- ¡Hora de mi… cita… con Embry Call! ¡AHHHH!

-¡Pero Abbey…!- ¡Muy tarde!


-¿Te gusta?- Me preguntó al sentarse. Debo aclarar que esa camisa celeste le queda muy, muuuy sexy.

-Me encanta…- Miré el lugar. Jamás había venido. Estaba a las afueras de La Push. Era un lugar antiguo y se notaba que la comida no era de esas modernas y sin sabor, sino de las caseras y deliciosas. Sonreí… ese lugar me hacía acordar a mis abuelos. Ellos solían llevarme a lugares así cuando era más pequeña. Ahora se mudaron a Florida. Querían disfrutar del sol.- Jamás lo había visto-

-Es un lugar muy exclusivo…- Dijo con aires de estrella. Yo me reí.

-Claro… solo para gente tan importante como tú- Dije irónicamente.

-¿Eso fue ironía?- Yo me reí…- Dolió Road- Dijo dramáticamente.

-Te recuperarás…- Un mozo gordito nos atendió. Me hacía pensar en Santa Claus… tenía una sonrisa tan bondadosa que me daban ganas de abrazarlo.

-¿Te decidiste a traer a la famosa Abigail?- Yo sonreí… ¿Acaso él había hablado de mí? Aww… era tan tierno. Él se puso rojo (o más bien… oscuro) y tosió un poco.

-Em… sí…- Yo sonreí… No podía creer que había hablado de mí con el mozo.

-Es un buen chico…- Me dijo con esa sonrisa de Santa que me daba ternura. Yo sonreí.

-Eso parece…- Dije yo en broma. Embry se rió y también lo hizo el mozo. ¡Juro que tenía risa de Santa!

-Ahora les traigo la carta- El mozo desapareció con su sonrisa tierna y yo miré a Embry con suficiencia.

-Así que…- Dijo él algo nervioso. Jamás alejó sus ojos de mi rostro.

-Así que…- Levanté mis cejas una vez. Él se rió.

-Mira… no es lo que piensas. No soy un acosador- Yo me reí tan fuerte que las pocas personas que estaban en aquel bar/restaurante se dieron vuelta.

-No creo que seas un acosador- Volví a reírme y él también lo hizo. - ¿Por qué piensas eso?- Pregunté extrañada.

-Por lo de "Te decidiste traer a la famosa Abigail"- Miró hacia otro lado un tanto avergonzado. Yo lo miré fijamente… quería que me mirara. Él se había dado cuenta de que mis ojos estaban fijos en su rostro, así que me miró.

-Yo creo que eso fue muy tierno…- Sonreí. Su rostro se iluminó de una manera que creí que era un niño en una juguetería toda para él.

-¿Enserio?- Entonces su mirada pasó a ser ególatra. Sabía que lo hacía en broma.

-Claro… quiero decir ¿Quién no hablaría de mí?- Bromee. Él se rió.

-Nadie… eres demasiado bonita como para que alguien no hable de ti…- A pesar de que esa era la típica frase de un chico que te quiere conquistar, él lo dijo con una verdad grabada en su rostro, que de verdad me lo creí- ¿Abbey?...- Preguntó con voz un tanto insegura. ¿Acaso el me iba a preguntar algo que yo quería que me preguntara?

-¿Sí?...- Pregunté, escondiendo todo tipo de emoción- Él respiró con fuerza.

-Yo…- ¿Acaso me iba a decir que le gustaba? ¿Me iba a decir que quería besarme hasta quedarse sin aire?

-¿Sí?...- Pregunté apurándolo.

-Em…- Sabía que me iba a decir algo importante-¿Me pasas la sal?...- Y un frío me pasó por la espalda. Sentí toda la emoción caer por un acantilado. Definitivamente no esperaba eso.

-Claro…- Él me miró algo culpable y yo lo miré tratando de sonreír. Pero me era algo difícil… quiero decir… me sentía algo decepcionada.

Embry sabía como hacerme reír… sabía como hacerme sentir mariposas en el estómago, sabía cómo tratarme, sabía como mirarme… era como si fuese perfecto para mí. Yo tenía tantas ganas de besarlo y estar abrazada a él para toda la eternidad. Tenía tantas ganas de poder decirle novio y sentirme segura en sus brazos. Por que no solo quería besarlo… quería reírme con él, quería compartir todos mis secretos con él, quería dibujar su rostro una y otra vez… quería ser alguien en su futuro.

Pero parecía que jamás iba a poder decirme la verdad.


Sentí una opresión en el pecho al ver la puerta de mi casa.

No quería entrar… no quería que todo terminara… no quería irme sin al menos decirle todo lo que sentía. Quería que él lo hiciera…

Estaba algo enojada con él por no haberme preguntado lo que me iba a preguntar. Yo sabía que no era un simple "¿Me pasas la sal?" Sabía que era más… sabía que era mucho más.

Era tan frustrante saber que él no me lo iba a preguntar… era tan horrible sentir ese vacío en el estómago. Y no… no era ese vacío que una chica ve al chico que le gusta. Este era un vacío de soledad.

Ese vacío se tenía que ir…

Y si él no me lo quitaba, entonces yo iba a tener que sacarlo.

-¿Embry?- Me puse de costado para poder quedar enfrentada a su figura. Él me miró y paró la camioneta al llegar a mi casa.

-¿Sí?...-

-¿Recuerdas cuando me pediste la sal?- Pregunté sin vueltas. Él me miró algo nervioso.

-S… sí-

-No me querías pedir la sal ¿Verdad?-

-¿De qué hablas?- Preguntó tratando de parecer confundido.

-Que tu querías decirme otra cosa… ¿Estoy en lo correcto?- Él no contestó hasta que yo carraspee

-Abbey… lo siento… enserio. Es que yo soy algo tímido y…-

-Mira Embry, si querías decirme otra cosa puedes decírmela ahora-

-Es que no sé de qué estás hablando- ¡Oh por Dios! ¿Acaso me la iba a hacer difícil?

Sentí una ola de enojo… y otra de confianza.

-¡Mira, sí lo que querías hacer era esto!… ¡lo hubieras hecho!-

Tomé su rostro…

Me acerqué sin preámbulos…

Y lo besé…

Lo besé como si fuese el último día. Mis labios se amoldaron perfectamente a los suyos… como si fuesen piezas creadas para unirse entre ellas y con nadie más.

Y cuando mi aliento chocó con el suyo me dí cuenta de lo que estaba pasando…

Yo… Abigail Astrid Road… estaba besando a Embry Call.

Entonces mi pecho se infló de felicidad… y juro por mi vida que sentí coros de ángeles cantando detrás de mí. No fue de esos besos insulsos y babosos que los otros chicos daban… era uno perfecto… increíble.

Mi rostro se separó unos pocos centímetros del suyo para respirar. Noté que sus manos estaban agarrando mi cabello y que mis dedos se entrelazaban con sus cabellos.

-Wow…- Dijo en un suspiro. Yo no podía respirar bien. Estaba sin aire.

-No lo puedo creer…- Sus labios volvieron a encontrar los míos. Yo ya no tenía control sobre mi cuerpo. Todo me temblaba. Mi corazón dio miles de vueltas en su lugar…

Jamás iba a olvidar ese momento.


Eleanor P. O. V:

-¡NO LO PUEDO CREER!-

-¡ERES UNA GENIA!-

-¡ES TAN TIERNO!-

-¡OH POR DIOS!-

-¡ES TAN WOW!-

-¿COMO TE LO PIDIO?-

-¿Y QUE TE DIJO?-

-¡OH ERES TAN VALIENTE!-

-¡CUENTANOS!-

-¡¡¿Pueden dejar de gritar?!!- Nos gritaron Coliny Brady a mí y a Michelle. Nosotras nos reímos y tratamos de dejar de gritar. Abbey estaba abrazada de Embry…

SU NOVIO… AAAAHHHHH… ¡sí!

Estábamos en la playa. Era de día y habíamos decidido juntarnos las dos manadas. Según Seth este era mi "Rito de iniciación"… aunque no sabía cual era el sacrificio. Estaba segura de que no iba a haber alguno.

-Chicas… ¡dejen de gritar!- Dijo Abey todavía abrazada de Embry. Él le dio un beso en la frente y Mikki y yo soltamos un "AWWWWW" al unísono.

-¡Son una pareja tan linda!- Dijo Mikki completamente enternecida. Mi hermano que estaba a unos metros, la oyó.

-Oye… ¡nosotros también somos linda pareja!- Me reí tanto al escucharlo decir eso.

-No… ustedes son asquerosos- Dije tratando de no recordar- Sin ofender- Le dije a Mikki. Ella se encogió de hombros y le restó importancia.

-¡Oh! ¡Dense un beso! ¡Beso, beso, beso, beso!-

-¡Sí! ¡¡Un beso!!- Y los chicos comenzaron alanzar aullidos lobunos, excepto por Jude que gritaba "NO, NO, NO" a todo pulmón. Yo me les uní al instante y Abbey y Embry nos complacieron con un beso en los labios.

Oh… eran tan tiernos.

Sí… tiernos…

Oh… ¿Pueden respirar?

Ugh ¿Qué es eso?

¡Oh, por Dios!... ¿Así nos veíamos Seth y yo?

Em… ¿Chicos?

-Creo que voy a vomitar…- Y Jude desapareció corriendo.

-Mejor nos vamos…- Dijo Mikki al ver que el beso se profundizaba demasiado.

-¿Vas a ver el "rito de iniciación"?- Pregunté acercándome a donde estaban los otros chicos.

-¡Claro! Aunque… ¿Cuál es el rito?-

-No tengo idea-

-¡¡Linda!!- Seth me atrapó entre sus brazos y yo me reí felizmente- Debo decir que cada día estás más hermosa- Mis pies no tocaban el suelo.

-¡Debo decir que cada día estás más sexy!- Le dije al oído. Él me lanzó un gruñido juguetón y trató de morderme el cuello. Yo me reí y me alejé para que no llegara a hacerlo.

-Después se quejan de nosotros- Dijo Max, que tenía a Mikki subida a caballito en su espalda, pasando por al lado nuestro. Yo le saqué la lengua y tanto Mikki como Max me devolvieron el gesto.

-Déjalos… ellos no entienden que eres completamente irresistible…- Me susurró al oído. Su aliento me provocó cosquillas. Me reí y él me mordió la línea del comienzo de mi mandíbula, juguetonamente. Antes de darme cuenta, sus manos ya estaban sobre mi estómago.

-Seth… aquí no…- Dije en voz baja, sabiendo que todos me iban a escuchar. A pesar de eso, me reía como una niñita.

-Oye… no es mi culpa que me vuelvas loco- Dios… si seguía diciéndome esas cosas, iba a llevármelo al rincón del bosque más alejado y a hacer quién sabe qué con él.

-Si ahora pareces un perro en celo, imagínate cuando Eleanor esté en bikini- Dijo mi primo Quil (a quien yo le había pedido perdón millones de veces por la pata rota y quien me había disculpado dos millones) pasando por nuestro lado. En sus brazos se encontraba la pequeña Claire jugando con su peluche de lobo. Regalo de Quil, obvio.

-Cállate Ateara. Estás celoso de que yo tengo una novia y tú una niña a quien cuidar- Quil le mostró los dientes en una falsa amenaza y todos a nuestro alrededor se rieron.

-¡Oye Clearwater! ¡Deja a la chica en paz!- Gritó Jared. Dios… ya empezaban con lo de la sobre protección.

-No queremos escucharte corromper con su mente hermano- Gritó Paul haciéndome reír. Ahora que lo conocía mejor, me caía muy bien. Era temperamental, pero muy divertido.

-¡Oigan! No se metan con Seth… ¡porque si lo hacen, llega Eleanor y los desmiembra vivos!- Dijo Leah haciéndolos reír a todos…

-No me parece gracioso- Dije a pesar de estar aguantando la risa.

-Pues… ¡a mí sí!- Gritó Jared.

-¡Cállense!- Gritó Seth antes de volver a mirarme con su sonrisa sexy.

-Y… ¿Cuál es el rito?...-

-Bueno…-


-¿QUE?-

-Oh, vamos Eleanor… todos tuvimos que hacerlo-

-¿Estás loco? ¡Yo no voy a hacer eso!-

-¿Por qué no?-

-¡Es suicidio!-

-Es un pequeño acantilado…-

-¡Claro que no! ¡¡Es el acantilado más alto de La Push!!-

-Son solo unos segundos…-

-Sí claro, uno segundos… ANTES DE MORIR-

-Te aseguro que te va a encantar… es como un golpe de frío impresionante-

-Para eso me meto al mar-

-¡No es lo mismo!-

-No lo voy a hacer…-

-Vas a tener que hacerlo. Sino, no podrás seguir peleando - Instintivamente miré a Jacob con odio. El me sonrió con suficiencia.

-Te odio…- Murmuré sabiendo que ambas manadas me habían escuchado.

-¿Saltaras?- preguntó Seth algo preocupado- Por que si no quieres no lo haces- Aww… era tan tierno.

-¡No seas aguafiestas Seth!- Grito Leah.

-Saltaré… con la condición de que me dejes pelear cuando esté enojada- Jacob sonrió. Normalmente cuando me enojaba, Jacob no me dejaba pelear.

-Hecho-

-¡¡Espera!! Cuando te refieres a pelear… lo dices en broma ¿verdad?- Preguntó mi hermano preocupado. Yo me alejé del borde y comencé a sacarme la remera, sin contestarle la pregunta. Claro que debajo de la remera tenía mi bikini.

-¡AUUUUU!- Gritaron Colin y Brady. Sin previo aviso, vi a todos los chicos golpeándolos en la cabeza.

-¡Idiotas!- Gritó Jacob

-¡Es mi prima!- Dijo Quil asqueado.

-¡Es mi hermana!- Max los golpeo con fuerza

-¡Es mi novia! ¡Yo solo puedo decir eso!- Seth con más fuerza.

-Depravados- Leah les pego en la panza.

-¡Es mi amiga!- Dijeron Jude, Embry, Jared y Paul empujándolos.

-¡Es una niña!- Dijo Sam tan asqueado como Quil. Los tomó de los cuellos y los llevó lejos del acantilado. Todos se reían… hasta yo.

Leah se sacó la remera y quedó en pantalón corto, como yo.

-¿Voy yo primera?- Pregunté sintiendo un calor en mi pecho. Sabía que si no saltaba, me iba a arrepentir.

-Hazlo rápido-

-¿Quieres que valla contigo?- Preguntó Seth todavía asustado.

-No… mejor voy sola- Dije dándole una sonrisa de confianza.

Caminé unos cuantos metros hacia atrás. Mi corazón estaba en mi garganta. Si lo pensaba mucho, no lo iba a hacer.

Solo corre.

-¡WOOHOOO CORRE ELEANOR!- Gritó Paul antes de caer en el abismo.

Quise gritar con fuerza al sentir aquel vértigo en mi estómago, pero antes de poder hacerlo…

Mi cuerpo colisiono contra el agua.

Y luego de unos segundos…

Salí a la superficie sintiendo la adrenalina en mis venas.

-¡¿ESTÁS BIEN?!- Gritó Seth desde arriba, sin necesidad de hacerlo. No podía contestar… estaba simplemente muda, tratando de recuperar el aliento.

-¡Eleanor!-

-¿Te gustó?

-¿Cómo estuvo?-

-¡No te asustes! ¡Ya bajo!- Gritó Seth. Unos segundos después él cayó a unos 10 metros de distancia.

-¡¡OTRA VEZ!!- Grité con una gran sonrisa. Las risas de los demás se escucharon en menos de medio segundo.


Se las hago corta porque me tengo que ir jajaja :P

BESO ENTRE ABBEY Y EMBRY, NOVIASGO, ESCENA TIERNA ENTRE ELLE Y SETH Y TIRADA DE ACANTILADO :O jajaja

La canción que abbey estaba cantando es "Dancing with myself" la versión de gle... es GENIAL! AGUANTE ARTIEEEE (el que la canta jajaja)

Bueno las dejo porque ando corta de tiempo...

BYEEE...

Lauuu :D