Sam adoraba hablar con Lincoln mientras esperaba que Luna terminara su concierto, en cierta manera era el chico que le viera encantado conocer en el pasado, era agradable algo atolondrado pero de un gran corazón, podía dar todo por hacer sonreír a sus hermanas.
Se acomodó un mecho rebelde detrás de su oreja y se sonrojo al notar que empezaba a coquetear inconscientemente con el menor, el cual gracias al cielo era algo torpe en esa clase de situaciones.
— — ¿Y dime linc? — Pregunto algo coqueta — ¿Cómo te gustan las chicas? — era una pregunta inocente, pero algo dentro de ella quería saber, si de alguna manera ella era una fantasía del hermanito de su novia.
El chico se sonrojo levemente — me gustan inteligentes — susurro casi entre dientes — el físico no me importa mucho en realidad — miro nervioso a la novia de su hermana, la cual dejaba ver un poco su escote, el chico miro un poco, era obvio que ese debía ser un error ¿no es cierto? En verdad no le estaba mostrando esos generosos pechos de forma consiente, ella era la novia de luna al final, se sonrojo a un más duro al notar una leve erección entre sus pantalones, al ver a la chica acomodarse la blusa de forma inocente.
— — Debo ir al baño — balbuceo, mientras salía disparado, ocasionando una leve sonrisa de parte de Sam, la cual sonrió a ver a Luna llegar — ¿está bien? — pregunto su novia besándola mientras dejaba su guitarra a su lado.
— — Mas que bien — respondió Sam recordando el tamaño de la erección del chico mentalmente — solo tuvo que ir al baño de improvisto — sintió algo dentro de ella calentarse un poco, mientras empezaba a besar a Luna sin dejar de lado esa pequeña fantasía con el pequeño Linc, en definitiva la cosa en la casa Loud se pondría un poco más interesante.
