Capitulo 48

Bee

R: Disculpa, ¿me dice donde está el despacho de Bette Porter?

-Lo siento, la Sra. Porter está reunida- respondió la chica que atendía la recepción de la galería.

R: Me da igual, ¿puedes decirme donde está su oficina?- se mostraba alterada.

-Srta., discúlpeme pero la Sra. Porter no puede atender a nadie mientras está reunida.

R: Vamos a ver, ¿sabes quien soy?-

-Eh…si, es usted Rachel Berry, pero no puedo hacer nada.

R: ¿Sabes lo que te puede suceder si Bette se entera que he estado aquí y ni siquiera le has avisado?

La chica pareció comprender la urgencia de aquella visita y temiendo más por las represalias de la actriz, aceptó avisar a Bette de su llegada.

Rachel esperaba impaciente ver aparecer a la directora del museo y pronto la encontró, con cara de pocos amigos acompañando a la pobre recepcionista que mostraba un gesto de temor.

B: Rachel, estoy reunida…no puedo abandonar la sala así como así.- espetó al acercarse a la morena.

R: Bette, lo siento pero tengo que hablar contigo, es urgente- respondió.

B: Dime...

R: A solas- lanzó una mirada a la recepcionista.

B: Vamos a mi despacho- la invitó a que la siguiera.- Espero que sea importante, sabes que soy directora de un museo, ¿no?

R: Es sobre Quinn- respondió al tiempo que se adentraba en la oficina.

B: ¿Quinn?... ¿qué sucede con Quinn?- preguntó preocupada.

Rachel respiró profundamente, no tenia ni idea de cómo afrontar aquello. Sentía que estaba fallando a Quinn pero no tenía más remedio que averiguar que estaba sucediendo.

R: Bette… ¿Quién es Bee?-

B: ¿Cómo?... ¿Que pasa con Bee?...- preguntó confundida.

R. ¿Cual es su nombre?...

B: Quinn… ¿por?, ¿Qué pasa?...Rachel me estás asustando.

R: ¿Quinn?...no…no…

B: Rachel, Bee, la amiga de Angie se llama Quinn…Bethany Quinn Corcoran.

Pudo escucharlo. Sentía como cabeza había explotado al escuchar el nombre completo de la pequeña.

R: No…no, no puede ser…esto no puede estar pasando y menos ahora- se lamentaba.

B: Rachel, ¿Qué ocurre?... ¿Que pasa con Bee?-preguntó nerviosa.

R: ¿Conoces a su madre?-

B: Claro…Shelby Corcoran.

R: Mierda Bette…mierda- maldijo- es mi madre.- confesó.

B: ¿Qué?...Rachel explícate porque no me entero de nada.

R: Shelby es mi madre biológica…y Bee…o Beth o Quinn como quieras llamarla…es…

B: ¿Tú hermana?

R: No…- Exclamó. Sentía que estaba traicionando a Quinn- es la hija de Quinn-.

B: ¿Qué?... ¿que broma es esta Rachel?

R: No es ninguna broma Bette- respondió completamente abatida- Quinn se quedó embarazada con 16 años y sus padres la dejaron sola…no podía hacerse cargo de Beth y la entregó en adopción a mi madre biológica…Shelby y yo no nos llevábamos muy bien.

B: No me lo puedo creer.

R: Quinn vio por última vez a Beth cuando apenas tenía dos años. Trató de recuperarla pero no hizo las cosas bien y Shelby abandonó Lima. Cuando vinimos aquí me pidió que no dijese nada, no quería recordar todo lo que pasó- hizo una pausa- entregar a Beth ha sido el mayor error de su vida y es algo que jamás podrá superar.

B: Dios Rachel…no tenía ni idea, no me puedo creer que haya pasado por eso…- se lamentaba.

R: ¿Quinn ha visto a Shelby?-

B: No…creo, al menos antes del accidente no la ha visto, pero no sé si ha hablado con ella después…

R: ¿Después?

B: Si…Bee….o sea Beth está encantada con Quinn y Shelby quería llamarla para que la cuidase en alguna ocasión, le entregué la dirección y el teléfono…

R: No…no, ni hablar Quinn no puede ver a Shelby.

B: Relájate, yo hablaré con ella, además Quinn no la va a recordar.

R: No puedes saber eso Bette, a San y Britt las reconoce.

B: Bueno tranquila, yo la llamo y le digo que no vaya…

R: Dime donde vive…quiero ir yo.

B: ¿Tu?...pensaba que habías dicho que no tenias buena relación con ella.

R: Hace unas semanas me la crucé por la calle y hablamos civilizadamente- hizo un pausa- Bette…déjame que vaya yo, quiero explicarle bien y lo antes posible.

B: ¿Estás segura?...-

R: Segurísima…

Bette accedió a la petición de la morena que rápidamente sacó un pequeño tarjetero donde tenía guardada la dirección de la mujer y se la entregó a Rachel, que tras despedirse, puso rumbo en busca de su madre.

S: Hey… la bella durmiente se digna a llamarme- Santana ironizaba a través del auricular del teléfono- me dijiste ayer que me llamarías y aun estoy esperando-

Q: Mmmm lo siento- acertó a murmurar.

S: ¿Todo lo arreglas con un lo siento?

Q: No…también estoy poniendo cara de pena, pero no puedes verme…

S: ¿Tengo que creerte?-

Q: Si quieres te paso con Nemo, está sobre mis rodillas y me está viendo- respondió al tiempo que acariciaba al pequeño.

S: Sigo sin comprender por qué le has puesto Nemo…es….en fin- se dio por vencida- ¿me puedes explicar a que vino lo de la capitana de las Cheerios?

Q: Estaba comiendo con Rachel…se le escapó que ella estuvo enamorada de la capitana de las animadoras del McKinley- sonreía.

S: Ah…es eso…bueno pero….un momento…-tragó saliva- ¿se le escapo?- preguntó al ser consciente de aquellas palabras.

Q: Si…

S: ¿Y tu lo has confirmado?-

Q: Ajam…

S: ¿O sea que me has utilizado?- preguntó molesta.

Q: No…digamos que era la gota que colmaba el vaso.

S: Explícame-

Q: Rachel me ha dado demasiadas pistas, todo lo que nos rodea indica que ella y yo éramos algo más que amigas y ese pequeño dato me lo confirmó todo, no tienes que darle más vueltas.

S: Un momento…pero… ¿Cómo estás tu?, quiero decir, te has enterado que estabas con ella y te quedas tan tranquila… ¿Dónde está el miedo ese que tenias por enamorarte de una amiga?- bromeaba.

Q: Se ha esfumado…se esfumó cuando me besó.- sentenció.

S: ¿Qué?- gritó.- no me lo puedo creer…la enana no deja escapar ninguna oportunidad.

Q: No fue ella…bueno sí, pero…en realidad fui yo quien se lo pidió.

S: ¿De veras?...pero Quinn, los besos no se piden, los besos…

Q: Se regalan o se roban…ya, ya lo sé- interrumpió.

S: Exacto- exclamó con una sonrisa- ¿Y que tal?

Q: Mal…

S: ¿Cómo?...

Q: Bueno…no mal de que no me gustase…es solo que no reaccioné como debería haber reaccionado.

S: Explícame…porque no entiendo nada.

Q: Rachel me besó, bueno fue un beso corto…algo dulce, no se si me entiendes….y yo en vez de responderle me quedé paralizada, no sabía que hacer y me moría de la vergüenza…

S: ¿Es eso?, ¿tienes el miedo de una adolescente que va a dar su primer beso?- bromeaba.

Q: Supongo…pero es superior a mi San, de veras…sabes creo que si no llego a saber que ella ha sido mi pareja, habría respondido de otra forma…pero cuando la veo y me pongo a pensar en la de cosas que…

S: Eso es absurdo Quinn. Que Rachel haya sido tu pareja te tiene que dar más confianza, tienes que dejarte llevar…ella te conoce mejor que nadie.

Q: Exacto…ella me conoce pero yo no…no sé como hacerlo, no sé como lo hacía ni si ahora volveré a actuar igual que antes.

S: Quinn, deja de pensar estupideces…es un beso, los besos se dan, no tienes que aprender a besar es algo que se aprende cuando lo haces…solo tienes que dejarte llevar y créeme…sabrás que hacer en cada momento.

Q: No es solo eso San…también está lo otro.

S: ¿Qué otro?...me estoy perdiendo.

Q: No creo que en una relación de dos años solo nos hayamos dado besos, ¿comprendes?

S: ¿Hablas del sexo?

Q: No lo llames así- recriminó.

S: ¿Cómo quieres que lo llame?...es sexo Quinn, con amor…pero sexo al fin y al cabo….-sonreía.- ¿te vas a ruborizar?

Q: Pues si…me voy a ruborizar porque no te haces una idea de lo que se siente al no recordar nada.- se molestó.

S: Quinn, vamos a ver…piénsalo, Rachel y tu habéis estado juntas, en todos los aspectos y no pasa nada, ¿por qué iba a pasar ahora?

Q: Vuelvo a decírtelo, porque yo no recuerdo nada, porque no tengo ni idea de lo que se tiene que hacer y ni de lo que he hecho y me muero de ganas por descubrirlo- confesó un tanto exaltada.

S: Rubia…cálmate…mira, entiendo que estés así pero tienes que calmarte, confía en mi, confía en Rachel, ella mejor que nadie sabe por lo que estás pasando. No solo sabe lo complicado que es estar sin recordar nada, también sabe ese aspecto concreto.

Q: ¿Por qué estás tan segura?

S: Es Rachel- hizo una pausa- mira, no acostumbro a decir esto y menos de ella, pero tienes que confiar en la enana. Ella te quiere, te va a cuidar, te va a proteger y lo va a hacer de forma que te sientas bien.

Q: ¿Estás dando por hecho que está dispuesta a volver conmigo?

S: Espera… ¿me estás preguntando por mantener relaciones con Rachel y aun no habéis hablado sobre eso?

Q: Si.

S: Quinn… ¿me estás tomando el pelo?, al menos habréis vuelto, ¿no?-

Q: No…no, aun no hemos hablado de nada…

S: ¿Entonces que diablos haces pensando en eso si ni siquiera sabes como están las cosas entre vosotras?...es absurdo.

Q: ¿Qué pretendes que haga?... ¿Que me acerque a ella y le diga, mira sé que por algún motivo estamos separadas, que no somos más pareja pero yo tengo la necesidad de besarte continuamente y de conocer absolutamente todo ti?... ¿quieres que le diga eso?...va a salir corriendo, además…no puedo exigirle que vuelva conmigo, demasiado hace con seguir siendo mi amiga después de lo de Leisha.

S: Para… ¿Leisha?... ¿Lo sabes?

Q: Sé lo principal…sé que terminé en su casa haciendo algo que no debía, pero no sé por qué lo hice ni cómo…

S: ¿Te lo ha dicho Rachel?

Q: No…ni siquiera sabe que lo sé y no quiero que lo sepa, no puedo permitirme que entienda que ya estoy bien y quiera separarse de mí.

S: Dios Quinn, deberías decírselo, Rachel no se merece eso y tranquila, ella no se va a separar de ti, te lo vuelvo a repetir…es Rachel.

Q: Si he sido cruel con ella me lo tendrá en cuenta y no quiero jugármela. La necesito a mi lado y si puedo, tengo que hacer que vuelva conmigo.

S: A base de pedirle besos, ¿no?- bromeaba.

Q: No te rías de mí, no me ayudas en nada

S: Escúchame rubia, tengo que entrar en la facultad para tramitar unos asuntos y tendré que colgar pero antes quiero decirte algo…

Q. Dime...

S: Rachel es probablemente lo mejor que te ha pasado en la vida, después de conocerme a mi claro está- hizo una pausa- a Rachel no la vas a conquistar pidiéndole besos, no la vas a conquistar tratando de ser una experta en la cama…a Rachel no la vas a conquistar porque ella está loca por ti. No tienes que darle más vueltas a todas esas cosas que te llenan la cabeza, simplemente disfruta de lo que te toca vivir. Rachel es una de las personas más dulces y cariñosas que conozco y no va a hacer nada que pueda hacerte daño. Simplemente déjate llevar y sobretodo, habla con ella…olvida esa vergüenza y dile lo que sientes sin miedos, ella no va a salir corriendo.

Q: Guau…sabes, tenía la extraña y absurda idea de que no te llevabas muy bien con ella- sonreía.-pero veo que no es así.

S: Que la trate mal no significa que no me importe y sobretodo que no sepa aceptar todo lo bueno que tiene. Rachel ha hecho todo lo que yo soñaba hacer, ella tuvo el valor de aceptar lo que le ocurría contigo mientras yo trataba de ocultar lo de Britt…ella siempre ha sido paciente conmigo, me ha dado grandes lecciones y lo mejor de todo, ha hecho que seas feliz…yo seguiré lanzándole indirectas, pero solo yo se las digo…no permito que nadie más lo haga.- sentenció.

Q: Pues deberías decírselo a ella…a veces las personas necesitamos que nos apoyen, que nos digan cosas buenas…

S: Quinn…voy a colgar la llamada- fue brusca- ya me has hecho hablar demasiado.

Q: ¿Sabes que te adoro?

S: Lo sé…piérdete rubia- se despidió cortando la llamada mientras Quinn permanecía con una absurda sonrisa en su gesto.

Los nervios se apoderaban de ella, trataba de respirar y mantener el pulso mientras tocaba el timbre de la puerta. Sentía miedo, no sólo por hablar con ella sino porque no sabía cual iba a ser su reacción.

R: Hola- saludó un tanto sorprendida.

-Hola…-un extrañado hombre le abría la puerta.

R: ¿Vive aquí Shelby Corcoran?

-Sí…tu eres… ¿Rachel Berry?- preguntó completamente confundido.

R: Si… ¿puede avisarle que he venido?-

-Claro, pasa…-dejó entrar a la morena- espera aquí- le indicó mientras se perdía por un estrecho pasillo.

Rachel observó la estancia. Era amplia, luminosa, un enorme piano de cola adornaba el lugar en el extremo opuesto donde se encontraba un gran sofá. Estanterías con decenas de libros y varios cuadros de pinturas impresionistas. Un gran ventanal iluminaba la sala, decorada con colores pasteles y un suelo de madera oscuro.

Los pasos de Shelby la sacaron de su embelesamiento.

S: ¿Rachel?- habló al llegar al salón-¿Qué haces aquí?

R: Hola…lo siento, siento presentarme así en tu casa pero hay algo importante que tengo que decirte.

S: Pasa, siéntate

R: No…prefiero no hacerlo- respondió nerviosa.

S: Está bien, ¿Qué ocurre?

R: Es sobre Quinn…-espetó.

S: ¿Qué le ocurre a Quinn?,

R: Tuvo un accidente…

S: Lo sé- interrumpió- también sé que ha perdido la memoria, Bette Porter me tiene informada.

R: ¿Que?- preguntó confundida- ¿Cómo que Bette te mantiene informada?..

S: Rachel…Quinn ha estado cuidando de Beth sin que yo supiera que era ella…Bette es madre de una amiga de Beth y ella la llevaba con Quinn…

R: Si, si, sé que Bette es la madre de Angie y que hoy mismo he descubierto quien era la famosa Bee de la que hablaba Quinn, ¿pero cómo has dejado que ella la cuide sabiendo quien es?

S: No puedo hacer nada, hace unos días Bette me dio la dirección de Quinn para que fuese a conocerla y vi a Judy entrar en la casa…supe que era Quinn y no me atreví a entrar…debí haberlo supuesto cuando Bette me dijo que la chica se llamaba Quinn…no hay muchas chicas que lleven su nombre.

R: Ma….-se detuvo- Shelby, no puedes dejar que Quinn siga viendo a Beth. Los médicos no quieren que sepa nada de su pasado hasta que ella no lo recuerde y puede ser desastroso si se entera que tiene una hija.

S: Lo sé Rachel, Bette me ha explicado todo, obviamente yo no le he dicho nada de quien es Beth realmente, sé que Quinn no habla de ella y no quiere que nadie lo sepa.

R: Es lo mejor…no podemos jugar con algo así…

S: No he terminado de hablar…-se mostró firme- que yo no quiera que Beth y Quinn se vean no depende de mi.

R: ¿Qué?, claro que depende de ti, Shelby, no podemos ser tan cruel con ella…está cuidando a su hija y no lo sabe y lo que es peor, no podemos decírselo.

S: Beth es mayor, tiene casi 6 años Rachel y adora a Quinn. No hay un solo día que no me pregunte por ella porque sabe que está enferma.

El corazón de la morena se encogió al escuchar como unas leves pisadas se dejaban oír y por el pasillo aparecía la pequeña, con un pequeño bikini rosa y una muñeca entre sus manos.

B: Mami…vamos a la piscina- suplicaba un tanto extrañada al encontrarse con Rachel en el salón.

S: Ya voy cariño…mira, ¿recuerdas a Rachel?-

Beth asintió con la cabeza mientras miraba con timidez a la morena.

R: Hola Beth- acertó a responder sin apartar la vista de la pequeña.

Era increíble como le recordaba a Quinn. El pelo era un poco más oscuro que el de la rubia pero su mirada, su sonrisa era la misma.

S: Beth…Rachel ha venido a saludarte y mandarte un beso de parte de Quinn.- espetó esperando la respuesta de la pequeña.

B: ¿Quinn no viene?- preguntó un tanto desilusionada.

R. No puede- interrumpió- pero me ha dicho que te de un beso de su parte.

B: ¿Puedo?- preguntó mirando a su madre.

Shelby sonrió dándole permiso. La pequeña se desprendió de los brazos de la mujer y caminó hacia Rachel, plantándose ante ella y obligándola a agacharse hasta quedar a su altura.

B: ¿Le puedes dar un beso también de mi parte?- preguntó nerviosa.

R. Claro-

La pequeña no dudó y se acercó a la morena, dejando un cariñoso y sonoro beso sobre su mejilla. Rachel creyó morir. Tener a la pequeña tan cerca y conocer el dolor que sentía Quinn tras haberla dado por perdida era superior a ella.

B: ¿Le puedes decir que la echo de menos?...y…y que me gustaría volver a jugar con Nemo…

R: Claro…se lo diré…ella está enferma, lo sabes ¿no?

B: Si…pero se va a poner bien, Alison me lo ha dicho.

R: ¿Alison?- preguntó extrañada.

S: Alison es su muñeca- interrumpió Shelby- Bee cariño, vuelve al jardín…y sigues jugando con papá- ordenó sin tener que sonar muy dura. La niña apenas volvió a lanzar una mirada a Rachel y abandonó la estancia corriendo, mientras gritaba algún tipo de lema o slogan para que su supuesto padre supiese que iba hacia el jardín.

R: ¿Su padre?- preguntó.

S: Rachel, yo también tengo derecho a rehacer mi vida…-respondió- de todos modos, no es eso lo que te tiene que preocupar.

R: Lo sé…solo que no sabía…-dudó.

S: ¿Has visto a Beth? Adora a Quinn, y lo siento mucho Rachel, pero no pienso evitar que mi hija lo pase mal sin motivo… Si ella quiere verla, la verá.

R: Pero mamá…no puedes- se detuvo al ser consciente de como había llamado a la mujer- no puedes hacerle esto a Quinn, no ahora.

S: Rachel…tranquilízate, no tengo intención de ir a su casa, no pretendo que Quinn me conozca o reconozca…Beth podrá verla siempre que vaya con Bette.

R: No me parece justo, Quinn no sabe nada y eso es…es como si estuviéramos riéndonos de ella…y no lo voy a aceptar.

S: No seas dura, nadie se ríe de Quinn, fui la primera en lamentar lo que ha sucedido pero ya es tarde, ella quiere a Bee y Beth la adora…dejemos que vaya así…

R: ¿Y que pasa si la reconoce?

S: Es un riesgo que tenemos que tomar.

R: ¿Qué?...ni hablar…ni hablar lo oyes, no dejaste que Quinn estuviese con Beth hace 4 años no puedes pretender que ahora, justamente ahora que su salud corre peligro le permitas eso, sabiendo que puede hacerle daño…

S: Rachel, Beth puede ayudar a Quinn, si no vuelve a recordar nada le gustara tener al menos la ilusión de ver como dos niñas como Angie y Bee le apartan aunque sean durante unas horas de todo ese horror que está viviendo…

Rachel se quedaba sin argumentos. Sabia que no era buena idea, Quinn lo iba a pasar mal si se enteraba de todo pero ya era tarde. Se había encariñado de la pequeña y Beth también lo hacía con ella. Era imposible no quedar cautivada con la niña. Shelby tenía razón, quizás tener contacto con las pequeñas podría ayudarle a mantenerse un poco al margen de sus males, pero el riesgo era demasiado.

S: Escúchame, prometo no interferir en nada pero deja que Beth y Quinn mantenga contacto…a ambas les puede venir bien.

Rachel se lamentaba y tras varios segundos en silencio decidió abandonar la estancia.

R. Si veo que algo va mal, te alejas- amenazó.

S: Lo prometo-

Rachel no tardó en marcharse. Todo en su interior daba vueltas y solo se veía estabilizado con la imagen de la pequeña Beth dándole aquel beso.

Podría ser real, podría ser cierto que la pequeña llevase en sus genes la misma magia que su madre desprendía y conseguía enamorar con una simple mirada.

La tarde pasó veloz, Quinn la estaba esperando para aquella pequeña fiesta que Ashley había preparado en su casa y ya debía estar impaciente.

No se equivocaba, la rubia se despidió a toda prisa de su madre y se montaba en el coche de la morena, con Nemo entre sus brazos y una enorme sonrisa.

Q: Me ha llamado Ash, me ha dicho que tenia que coger el bikini…-espetaba completamente ilusionada.

R: Lógico…las fiestas en la casa de Ash siempre terminan en la piscina.

Q: Estoy emocionada…-sonreía- es la primera vez que me voy a meter en una piscina…espero recordar como se nada.-bromeaba.

R: Tranquila, no dejaremos que te ahogues…-

Q: Eso espero…por cierto…. ¿que tienes que hacer mañana?

R: ¿Mañana?...mmm no sé, creo que nada, ¿por?

Q: Me ha llamado Bette…Angie está de vacaciones y tiene entradas para el museo arqueológico, al parecer hay algo especial para los peques… ¿te apuntas?

R: ¿Museo arqueológico?, ¿quieres ver dinosaurios?-

Q: Si…me hace ilusión…

R: ¿Y quieres que os acompañe?- preguntó sonriente.

Q: Bueno…Bette aún no se fía y no quiere dejarme completamente a solas…pero si vienes tu…ella no vendría- sonreía.

R: ¿y te fías de mi?...

Q: Claro…eres la única en quien confío, además…no puedes rechazarme un plan como ese.

R: No tengo opción- sentenció- una tarde entre dinosaurios y chicas, imposible de rechazar.