Fiesta: Seducción
Sólo había una respuesta cuando el amor de tu vida te miraba con sus preciosos ojos marrones rojizos, brillantes a causa del deseo, y al mismo tiempo oscurecidos debido a la lujuria.
Eso ni siquiera debía ser posible. Y, sin embargo, así era.
Sí.
Sí.
Mil veces sí.
- Quizá...
La expresión en el rostro de Katsuki era, más que claramente, de ofensa.
- No te mostraré nada.
Nikiforov se inclinó, su rostro deteniéndose a la altura del ajeno, pero no hubo contacto.
- Me lo mostrarás todo.
Yuri se estremeció.
- ¿Q-Qué...? - aclaró su garganta, - ¿por qué debería mostrarle nada a una persona que no me desea?
Viktor resopló.
- Porque 1) Soy tu prometido, 2) no te dejaré ir y 3) - acarició el cuello ajeno, con la yema de sus dedos, y sonrió cuando la piel contraria se estremeció bajo su toque, - no solo te deseo más que a nada. - Rozó sus narices, y luego sus labios, - yo te amo más que a mi propia vida, Yuri.
Sintió los brazos ajenos pasar por su cuello, y Yuri entrelazó las manos luego de rodear la nuca del mayor.
- En ese caso, - suspiró, - deja que te muestre... - posó sus labios sobre los contrarios, en un beso efímero y agridulce, con sabor a licor. - Y... haz conmigo... lo que quieras...
Algo en el interior de Viktor se prendió.
.
El comienzo del fin.~ :"D
