Hola!

Y vamos por el primero del año :D

Bleach no es mío, yo inventé muchos detalles así que hay cosas que probablemente no cuadren con lo canónico. Hay una lista de reproducción y... ya conocen el resto.


Capítulo 49 "Bizarre love triangle".

La pelea contra el hollow había sido un poco más complicada de lo que Ichigo esperó pues ningún golpe parecía acertarle, y aunque tenía varias flechas clavadas, no se veía que se moviera como si lo hubieran herido de gravedad; luego de varios intentos por acabarlo, el adjuchas huyó de allí como si de pronto sintiera que no tenía por qué estar allí así que abrió una garganta para retirarse. El pelinaranja fue por su cuerpo mientras que el otro muchacho fue a ver cómo estaba su principal problema en ese momento.

Mucha gente alrededor de la zona ya se estaba recuperando y otras más ya se habían levantado, para sorpresa de Ishida, Shimura ya no estaba allí, suspiró con fastidio porque sabía que se le venía otra discusión con ella.

- Ya veré qué pasa mañana- se dijo el chico con fastidio.

- ¿Tan rápido se te fue?- preguntó Ichigo alcanzándolo.

- Supongo que sí...- respondió el otro encogiéndose de hombros. Hubo un incómodo silencio porque el shinigami sustituto tenía en la punta de la lengua una pregunta que no lo dejaba en paz desde esa mañana.

- Ya suéltalo ¿quieres?- le dijo Uryuu. Kurosaki se sobresaltó pero no dejó pasar la oportunidad.

- Sé que me dijiste que no me incumbía pero es que no me lo creo ¿por qué sales con ella?- cuestionó él como si conocer esa verdad fuera vital para pasar una materia.

"Por tu $#&% culpa" pensó el Quincy pero no le podía responder eso.

- Ella me lo pidió y sólo le dije que sí.

- Pero ¿por qué? Pudiste rechazarla si no te gusta, porque no te gusta ¿o sí?

- No ¿Por qué tanto interés?.

- Curiosidad, de todos los chicos, eras el último del que pensaría verlo salir con una chica. Sin ofender ni insinuar nada.

- ¿Tan raro es?

- Es que si no la quieres así entonces ¿para qué le dijiste que sí?

- Porque fue sincera cuando me dijo que le gustaba. No pude negarme además...- dijo Ishida no terminando su oración porque dudaba de lo que diría.

- ¿Qué?

- Seguramente lloraría si la rechazaba y no podría verme sin que le recordase ello. La verdad no tenía motivo para negarme- respondió el Quincy esperando que él no relacionara la situación con Inoue con la de él. Realmente se sentía un poco culpable por no detenerlo o decirle algo más cuando le pidió consejo y ello había desembocado en el pésimo estado de ánimo de Orihime y de Ichigo pero ya estaba hecho. Uno siempre piensa que al actuar puede lastimar a alguien pero lastima de igual forma el quedarse de brazos cruzados.

A Ichigo le indignó un poco ello porque Uryuu estaba siendo completamente indiferente a Tatsuki, como sí no quisiera darse cuenta de lo evidente. Tenía que preguntarle.

- Dime otra cosa, ¿qué pasa con Tatsuki?

Esa pregunta lo tomó por completa sorpresa pero le respondió porque quería ser claro, a esas alturas ese terreno pasaba a segundo plano.

- No pasa absolutamente nada. Solo somos amigos, o algo así pero simplemente eso. No te voy a mentir, sé que yo le gusto y...

- ¿Entonces por qué Shimura sí si ella está igual?- lo interrumpió Ichigo molesto. Ya no sabía qué era lo que le molestaba.

- Porque ella me...

- Dilo claro, es porque piensas que Tatsuki no es buena para ti ¿no es cierto?- dijo Ichigo adelantándose a su respuesta.

- ¡Es que no puedes esperar a que alguien mágicamente te empiece a corresponder sólo porque guardas sentimientos!- soltó Ishida para dejarle bien claras las cosas, si lo hacía, sería algo menos de lo qué preocuparse- Estoy seguro de que Arisawa-san esperaba que yo me diera cuenta de algo y darle señales pero no se puede, así no funciona. No es de decirlo hasta que me lo crea, ella no me gusta así y si flaquee en algo fue porque tú y ella estaban insistiendo mucho pero terminaron haciendo que rechazara cualquier pensamiento que tuviera. Por un momento sí pasó pero al siguiente ya no.

- Entonces ¿hubo posibilidad?- preguntó el shinigami sustituto completamente sorprendido

- Sí, por supuesto que sí pero cada que lo insinuaban, me daba por negarme y pues resultó en que rechacé por completo la idea. No es como contigo e Inoue, ella supo ser medio discreta y a ti te terminó gustando, las cosas se dieron para stedes- respondió Uryuu para ya reventar todo y que de una vez por todas se dijera todo. Si no pudo oírlo adecuadamente en su momento, lo haría ahora.

- ¡Pero la terminé cagando de la peor manera posible!- gritó el pelinaranja y luego se llevó las manos a su cabeza.- ¡De nada sirvió todo lo que ella sentía si yo terminé pisoteando sus sentimientos!

- No lo hiciste porque quisieras ¿o sí?- dijo el otro chico para calmarlo.

- No pero tenía qué.

- La verdad no sé qué decirte, yo no paso por algo así y aunque quisiera ser empático, no puedo terminar de comprenderte.

- Lo sé- murmuró el shinigami sustituto cabizbajo.

- Vas para tu trabajo ¿no?- preguntó Uryuu respirando profundo, lo intentaría ayudar mejor esta vez. El otro chico solamente asintió- Llama y di que no irás, no puedes así.

Ichigo no lo dudó y lo hizo, obtuvo el permiso para faltar sin mucho problema. Luego ambos muchachos fueron hacia la banca que anteriormente el Quincy había ocupado.

- Cuando me siento solo y sin saber cómo actuar, pienso en mi madre- dijo el chico de lentes.

- Yo también- respondió Ichigo todavía con la cabeza gacha.

- Pero no extrañándola sino que pienso en lo que diría, en sus regaños o en cómo me daría un consejo.

- Lo sé, mi mamá da mejores consejos que el idi... que mi papá.

- ¿Y qué dice ella con ésto?- preguntó Ishida intentando eludir el tema de los padres porque tampoco tenía muchas ganas de hacerlo.

- No dice nada lindo, me regaña y todos los días me deja sin cenar.

- Yo creo que tu madre te sabría decir qué hacer.

- ¿Y qué dice la tuya con tu situación, señor "no pude rechazar a alguien"?- preguntó el pelinaranja para alivianar el momento.

- No me habla. No porque piense que se molestaría con lo que pasó sino porque no puedo pensar en ella con algo así. Perdí a mi madre hace mucho así que nunca consulté ese tipo de temas. Sólo puedo ver su cara sonriendo y diciendo que todo irá bien.

- Bueno, creo que estamos iguales. Pienso en que ella me regaña porque yo mismo me siento así de irritado pero la verdad es que no alcanzo a imaginarla. Mi mamá también se fue hace ya varios años así que es difícil.

- Sí, lo es. Pero por ella, no deberías de estar así. Tomaste una decisión y debes de afrontarla, no andarte lamentando... eso te diría mi mamá- comentó Ishida suspirando.- No la imagino conmigo pero sí dándote un consejo.

- Gracias, y mi mamá te diría "aprende a querer a alguien no porque ella te quiera sino porque así lo sientes".

Y así, ambos siguieron comentando su situación, recordando a las ausentes y dándose ánimos.


Con lo conversado en la tarde, Uryuu pensó en que definitivamente no podía dejarlo para el día siguiente, podría ser muy tarde y por cómo se fue, era mejor aclararlo.

El estómago ya no le dolía aunque tenía moretones que esperaba que se desaparecieran pronto. También tenía sueño pues la noche anterior no había dormido mucho pero ahora o nunca.

Tocó el timbre con nerviosismo pues sabía que había una probabilidad 3:1 de que ella no le abriera y tendría que soportar a cualquiera de los otros dos "hermanos". Penosamente fue el caso y una alta figura le abrió la puerta.

- ¿Sí?- preguntó Shinsuke mirando hacia abajo y de inmediato frunció el ceño al ver al chico.

- Bu-buenas noches, busco a Shimura-san- dijo con toda la seguridad que pudo pero la gran altura y la cara de matón que puso el otro no le dio buena espina.

- Yo soy "Shimura-san"- respondió el pelinegro cruzándose de brazos para recargarse en el marco.

- Bueno, sí es obvió pero busco a tu hermana.

- Primero, no seas confianzudo conmigo y segundo ¿para qué?- preguntó el otro sin intenciones de pasar su recado.

- ¿Está o no?- insistió Uryuu no dejándose intimidar.

- Estoy- respondió la voz de la chica, Shinsuke se apartó al escucharla.- Gracias por abrir- le dijo ella a su hermano, éste se fue no sin antes darle al chico una mirada retadora y se fue a otro lugar. Se retiró porque no tenía nada qué decir allí.

- Buenas noches- saludó Ishida algo aliviado de haberse librado del pelinegro.

- ¿Qué quieres?- preguntó Aoi frunciendo el ceño también.

El muchacho la admiró por unos momentos, tenía la misma cara que su hermano, hasta se les hacían las mismas arrugas en e entrecejo. Se veían igual de intimidantes solo que ella no le provocaba nada; por un momento pensó en que si le gustase ella, sentiría la misma atracción por él debido al gran parecido... Mejor no divagaba por allí.

- Siento haberte dejado sola cuando estábamos hablando de cosas importantes- comenzó a decir el chico de lentes enfocándose pero no podía porque ella seguía con el mismo gesto y no parecía sorprendida de verlo.

- Ajá... Te dije que después te compensaría tu tiempo, yo ya había terminado de decir lo que quería- respondió Aoi desinteresada. Realmente no esperaba que él fuera pero allí lo tenia ¿de verdad se lo estaba creyendo? Se haría la difícil para ver qué tramaba él.

- Pero yo no.

- A ver, suéltalo- pidió ella recargándose en el marco de la puerta justo como Shinsuke.

Sí, definitivamente si alguien estuviese loco por ella, sentiría lo mismo por el hermano. Daban el mismo aire. Y eso era raro porque ahora sentía que se había besado con él.

- Si bien acepté tu propuesta porque creí que merecías una oportunidad, me parece que no deberías de rendirte tan fácil- sentenció Ishida seriamente.

- No me dejas opción- contestó la pelinegra suspirando.

- Mira, hagamos esto. Hoy no cuenta y empezaremos de cero mañana. Sin malentendidos, sin cuestionamientos y yo trataré de no hacerte sentir mal.

- ¿Por qué debería aceptar?- dijo ella despegando su cuerpo del marco para dar un paso al frente.

- ¿Porque tú me quieres?- respondió él mirándola dudosamente de arriba a abajo dándose cuenta de que la chica se veía cansada todavía, su cabello estaba mal trenzado, su postura rígida era la misma y al parecer probablemente tenía frío... "Mírala a la cara, ¡a la cara!" pensó enrojeciendo un poco.

- Sí pero da igual, no quieres que yo te quiera. Debe ser que no te parece la idea de que le gustes a una chica tan tonta, fuerte, fea y gorda- dijo ella simulando llorar mientras cubría su rostro. Ah no, no la iba a tener donde quería, no sabía qué tramaba el chico pero eso ya no era cuestión de gusto sino de que ahora a él le interesaba tenerla cerca.

- No es eso y ya te dije que no eres nada de lo que dices- respondió él entre harto y culpable, a esas alturas no sabía si ella de verdad estaba sentida por eso o no pero no retrocedería.

- Sólo lo dices para que deje de fastidiarte, vete o llamo a mi hermano- amenazó Aoi sin descubrirse el rostro, de verdad lloraba pero porque le salían lágrimas de estarse aguantando la risa y más al imaginarse a Shinsuke de verdad dando la cara por ella.

- No, dame un minuto, escúchame- pidió Uryuu levemente sorprendido porque llamar a un hermano grandote al que le hacen llorar a la hermanita nunca terminaba bien, eso creía porque desconocía el cómo se llevaban ellos.

- ¡Hermmmh- iba a gritar ella pero él le tapó la boca.

- ¡Sal conmigo, sé mi novia, o hasta casémonos pero no lo llames!- le pidió porque prefería no arriesgarse. No era miedo, era precaución pues no quería problemas ese día, sólo eso le faltaba: ser golpeado y perseguido por un sujeto gigante. Entonces se dio cuenta de lo que dijo y retiró su mano. La miró sorprendido porque sí lloraba pero tenía cara de haber oído que ganaba la lotería.

- ¿Hablas en serio?- preguntó la chica sonriendo de medio lado.

- Sí...- respondió él lamentándose haber ido hasta allí. Debió esperar pero ahora o nunca.

- Pero yo no te gusto y no me quieres, seguro ni te caigo bien. Me aguantaste hoy porque no quisiste ser más grosero conmigo y ahora vi que dices cualquier cosa porque le tienes miedo a mi hermano. Buen intento, pero no caigo. Adiós- respondió ella y le palmeó el hombro, se dio la vuelta para irse. Entonces él la detuvo.

- Espera allí y cierra los ojos- le pidió.

- ¿Qué me vas a hacer?- preguntó Aoi antes de obedecer.

- Nada que no te guste- respondió él sacando lo que lo tenia en ese predicamento. Ella cerró los ojos para ver qué hacia él pero no sintió nada más que el movimiento de su trenza.

Por fin le había puesto el cascabel al gato y en menos tiempo de lo que creyó. Hasta debería de haber un récord Guinness por ello, en sólo un día logró hacerlo, aunque literalmente le costó sangre, sudor y lágrimas.

- Listo, ábrelos- indicó Ishida casi queriendo desmayarse de la emoción. Sólo faltaba que ella no se lo quitase pero ya eran detalles.

- ¿Qué? Ahhh...- murmuró ella sin notar nada al inicio pero miró hacia abajo y se encontró con una delgada cadena plateada y un colgante hexagonal azul. ¿Qué rayos?- ¿Y ésto?- preguntó sin entender. Volteó a verlo para que le explicase.

- Siento haberte dejado sola hace rato y siento todo lo que dije y el cómo me porté, no te lo mereces- "o a lo mejor sí"- lo compré para ti porque quería darte algo, para que me creas cuando digo que no te rindas, tienes oportunidad- se sentía sucio y cursi pero hasta le recitaría todo Lord Byron y Neruda de lo aliviado que estaba.

- ¿Estás completamente seguro de lo que dices?- repuso ella y volvió a mirar la joya, era poco llamativa y definitivamente no la escogería por el color pero él se la estaba dando, hasta se la puso y no quería ser grosera quitándosela. ¿Qué significaba? Lo que fuera pero así de tanto quería que no terminaran. Tal vez era que quería vigilarla de cerca y encontrar una debilidad. Haría lo necesario para que él no obtuviera nada así que decidió que si él iba tan en serio, ella también.

- Sí.

- Si te arrepientes me voy a encargar de que nunca se te olvide lo que me acabas de decir- advirtió y para no hacer todavía más raro el momento, decidió abrazarlo por el cuello. Ishida se resignó al contacto y no tuvo más que abrazarla de vuelta solo que puso las manos en la cintura de ella donde la delgada camiseta de algodón dejaba sentir la inconfundible textura de las vendas. Jo, que no estaba mal en su teoría de la herida de ella.

- Te creo- respondió él soltándola pero ella no lo hizo.

- ¿Por qué te fuiste así?- le preguntó al oído pues se negaba a apartarse sólo para sentirlo al dar su respuesta, aunque la conocía, quería saber qué le pondría de pretexto.

- Recordé que tenía algo muy importante qué hacer en ese momento, algo que me encargó mi padre- murmuró él y la chica lo sintió tensarse. No era nada bueno mintiendo.- Por cierto, ya me tengo que ir, nos vemos mañana- dijo él para huir de allí.

- Está bien, Ishida-san, gracias- dijo ella señalando la joya al soltarlo.

- No es nada, me alegro que te guste.

Él dio un par de pasos pero ella lo alcanzó y le plantó un beso como el de la mañana sólo que un poco más duradero. Cuando se despegó de él, Aoi notó que tenía un espectador que recién llegaba del trabajo.

- Bu-buenas noches, te veo mañana- murmuró el pobre Quincy y caminó lo más rápido que pudo. No quería más problemas ese día.

Kyousuke estaba plantado allí con un tic en el ojo y cara de haber mordido una cebolla. La pelinegra lo ignoró por completo y decidió meterse.

- Alto ahí- le dijo él y ella obedeció por inercia.

- ¿Qué?

- ¿Se puede saber por qué estabas besando a Ishida?- preguntó conteniéndose de gritarle y armarle una escena.

- Porque le pregunté a mis ovarios y me dijeron que sí ¿algún problema?- le dijo ella con tono enojado y lo miró desafiante.

- ¡Pedófila! ¡Pervertidora de menores! ¡Traidora a tu sangre, a tu naturaleza! ¡Tienes mil quinientos sesenta y siete años, ya eres ultra vieja para él!- le gritó él mientras la apuntaba con el dedo.

- No tengo por qué aguantarte- respondió Aoi dándole un manotazo.

- ¿Cómo es posible que te lo besuquees así?

- Porque es mi novio.

- ¿Pero qué? ¿Te volviste loca? ¿La perdida de sangre te afectó a la oxigenación del cerebro? ¿Te drogaste?- le dijo ahora sí haciéndole un escándalo.

- No tengo por qué darte explicaciones, lo que yo haga en mi tiempo libre a ti te viene importando un pepino.

- ¡¿Pero por qué con él?!

- Porque me parece lindo- contestó ella encogiéndose de hombros y ahora sí se fue. Con eso él hasta enmudeció.

- Momentito ¿Qué traes puesto?- le dijo él alterado deteniéndola del brazo pero la pelinegra se volvió y le dio un cachetadón marca diablo.

- ¡¿Pero qué pregunta es esa?!- gritó ella agitando la mano porque le quedó ardiendo la palma e instintivamente se cubrió el pecho con los brazos cruzados.

- ¡Tarada, me refiero a lo de tu cuello!- respondió él molesto mientras se cubría con la mano la mejilla.

- ¡Es un simple collar, de vez en cuando hasta yo me merezco un regalo!- repuso Aoi y se metió a la casa dando un portazo.

- ¡Tiene algo raro, ese collar es algo malo, malo te digo!- le dijo el rubio pero no creía que ella lo hubiese escuchado. Se sentó en la escalerilla de la entrada y suspiró, pasó una mano por entre su cabello para luego alborotárselo. Se tocó donde todavía tenía la mano marcada y le ardió.- Supongo que me lo merezco.

- ¿Y lo dudas?- preguntó Shinsuke desde la ventana abierta, se asomó al oír tanto alboroto.

- Ahora sí me dio como se debe, ya me había cacheteado antes pero nunca me dolió así, hasta me ha de haber reventado un vaso.

- Bueno, al menos no sospecha que ya sabemos que sabe.

- Ya es algo.

- Ponte hielo y se te va a pasar- aconsejó el pelinegro.

- Ya soy una reliquia de mil setecientos ochenta y nueve años, no debería sentirme así por lo que vi- se dijo Yagami a sí mismo dejándose caer al suelo porque se sentía ridículo de estar celoso pero no podía quitarse esa imagen de la cabeza.- Ni cuando te casaste con Saori me sentí así.

- O tal vez ya no te acuerdas.

- Ay, quién sabe- murmuró el rubio fastidiado. Mejor no recordaba ese drama.

- Hablando de la difunta, esa chica, Orihime...

- Ya sé, sí son iguales.

- ¿Y la escogiste a propósito o es coincidencia?

- Es mera coincidencia, yo que voy a andar queriendo encontrármela en todas sus reencarnaciones.

- Ya ha pasado antes ¿no? Por eso no te sorprende el parecido.

- Sí, me ha encontrado al menos dos veces en los primeros cuatrocientos años y en todas termina dejándome, aunque parece que esta vez por fin encontró a su alma gemela.

- Y pues no le va a durar- dijo Shinsuke y se metió de nuevo a la casa para terminar de leer un libro de historia porque estaba muy desactualizado y la tecnología lo abrumaba.

- Tal vez deba ir en serio con "Saorihime" unos días. Igual voy a usar su alma y puedo manejarla mejor pero no me voy a sentir así si retomo mis viejos hábitos- se dijo Kyou suspirando mientras tocaba de nuevo su mejilla.


A la mañana siguiente, Kyousuke se encontró con que sólo tenía una marca oscura en donde Aoi le dio la cachetada pero no hizo nada por ocultarlo por lo que se fue así a la escuela luego de algunos días de ausencia de ésta. Ambos se alistaron y partieron sin dirigirse la palabra, él decidió decirle algo para romper el hielo y suavizar un poco las cosas pero se encontró con que el Quincy esperaba a la chica cerca de casa. Ella lo saludó dándole un beso en la mejilla y de inmediato lo tomó de la mano entrelazando sus dedos para caminar juntos. El rubio los vio irse mientras sentía que le ardía el estómago. Como quería aventarlos a un pozo en ese momento.

Nunca la había visto en ese plan con alguna otra persona, y aunque ella le dijo que tuvo algunos viejos amores, nunca la vio pero ahora hasta él se sorprendía de lo mal que lo ponía. Y aunque quisiera hacer algo, no tenía derecho a nada, ni ahora ni antes, Aoi ahora lo odiaba y él había sentido la intensidad de ese sentimiento así que lo más que Yagami podía hacer era no empeorar las cosas y conservar su distancia si no quería alterar su plan.

Dejó que se adelantaran para no seguir viéndolos y en lo que lo hacía, se encontró con Orihime.

- Buenos días- dijo ella llamando su atención porque él ni siquiera la notó hasta que le habló. Ahora estaba más tranquila pues habló con Tatsuki la tarde anterior, ella la animó un poco con respecto a su situación sentimental y le dijo que no se preocupara por Yagami, que lo ocurrido en su departamento fue "calor del momento" y que no contaba como algo significativo.

- Hola- respondió él sonriendo un poco.- No me llamaste para nada en estos días- le "reclamó".

- Lo siento, todavía estaba confundida y me daba algo de pena- admitió la pelinaranja levemente sonrojada.

- Bueno, es que no fue cualquier cosa, lo siento mucho si te incomodé.

- No te preocupes, yo también participé- murmuró la chica rascándose detrás de la cabeza con nerviosismo. No quiso mencionar nada acerca del moretón que se le notaba un poco.

- Ya aclarado el punto, será mejor que nos vayamos- le indicó y continuó su andar pero avistó a la "pareja".- ¡Ewww!- exclamó con desagrado. Orihime lo escuchó así que miró también en esa dirección por lo que vio lo mismo.

- Es un poco extraño ¿no?- dijo ella para hacer conversación de ese tema pues también estaba curiosa.

- Mucho, no sé cómo ni por qué- respondió Kyou cruzándose de brazos.- Ella nunca mencionó algo referente a él.

- Entonces Ishida-kun fue el que lo pidió- respondió la pelinaranja pensando en voz alta, se basó en lo que vio el día anterior para hacer esa afirmación.

- ¿Por qué lo crees?

- Ayer durante el almuerzo, Tatsuki y yo vimos que él la besaba- le comentó la chica sin saber que le echaba más leña al fuego.

- ¡¿Qué?!

- Pues...

- Olvídalo, ese es su problema, no me voy a meter en eso- le dijo él comenzando a caminar seguido de Orihime, quien ahora tenía sabía que no podía contarle sobre su deducción a su amiga.


Después de lo hablado con Ishida, Ichigo se sintió mentalmente mejor pues el Quincy lo consoló un poco acerca del cómo se sentía. Tenía mejor estado de ánimo y ahora estaba dispuesto a sobrellevar mejor la situación, así que se levantó sin pesar de la cama y fue temprano a la escuela, se sorprendió de ver que era de los primeros en llegar. Sacó su tarea de la mochila para revisarla antes de entregarla, todo parecía perfecto. Suspiró satisfecho y esperó que el resto de sus compañeros terminaran de aparecer. Vio al chico de lentes de nuevo ser arrastrado por la pelinegra pero ahora no se veía tan reacio al contacto.

Todo era bueno y bonito en su vida hasta que los vio.

Yagami venía conversando con Inoue tranquilamente y al pasar por la puerta, él le tocó la espalda a la chica, quien de inmediato fue a saludar a su mejor amiga.

Ichigo no se detuvo a considerar su reacción pero para cuando se dio cuenta, se plantó enfrente del rubio y sin darle tiempo de siquiera parpadear, le dio dos puñetazos justo en la boca haciendo que el chico cayera al suelo y ya allí se puso sobre él para repartirle más golpes en la cara hasta que lo sostuvieron de los brazos y lo apartaron pero Kurosaki forcejeaba.

- ¡Contrólate!- le gritó Ishida agarrándolo con fuerza.

- ¡Déjenme!

- ¡No! te va a ir mal si sigues- le dijo Aoi, quien fue la otra persona que lo sostenía. Lo hacía más por tranquilidad que por el rubio, si fuera por ella, lo habría dejado allí a que siguiera golpeándolo.

- ¡Muchachos, ¿qué rayos pasa aquí?!- preguntó la profesora Ochi dejando caer todas sus cosas. Se acercó rápido a ellos y se percató de lo ocurrido. - Ay no, y ahora que la preparatoria está en serios problemas, vienen ustedes y se pelean.

- Técnicamente, Kurosaki golpeó a Yagami- dijo Ryo Kunieda, que como el resto, sólo se quedó mirando.

- ¿Qué quiere decir con serios problemas?- preguntó Uryuu, como que sentía de dónde venía el problema.

- Ayer, seis alumnos aparentemente pelearon con vándalos de otro instituto, tres en la mañana de los cuales se habló en la junta y otros tres en la tarde. La asociación de padres dice que juntarán firmas para cerrar esta escuela porque no la consideran ni tampoco creen que de verdad enseñemos como se debe.

- Pero si ya habían peleas antes, ¿por qué ahora se pusieron en ese plan?- comentó un chico.

- Las riñas no habían sido evidentes porque nadie había ido a parar al hospital y ahora tener a seis alumnos en el mismo día llenando una sala no habla bien de nosotros. ¿Cómo podemos decir lo contrario si al día siguiente un alumno ataca al otro?

Todos guardaron silencio ante la exposición del problema.

Los culpables de tal suceso se miraron sorprendidos pero ella de inmediato se tranquilizó, al contrario de Uryuu, quien perdió todos los colores de su rostro. No se despegaron la vista por un largo momento.

Orihime y Tatsuki se acomedieron y se agacharon a ver a Yagami, la de cabello corto lo incorporó; él estaba bien pero la boca le sangraba, las mejillas las tenía rojas y el ojo estaba amoratado.

- Eshtoy bien- susurró Kyousuke tentado a golpear a Kurosaki de vuelta pero se detuvo al ver que el Quincy y Aoi se dedicaban una mirada sospechosa.


"Bizarre love triangle" de New Order, un leve viaje a los 80's :D y creo que el título queda porque las 'relaciones' quedan así: Tatsuki↔Ishida↔Aoi←Kyousuke→Orihime↔Ichigo

Y pues todos los sucesos tienen una causa, ¿o creyeron que los chicos golpeados sólo eran porque sí? jojojo.

Ojalá que les haya gustado, ¡Cuídense!

Que la fuerza los/las acompañe (metal la la la) So now I come to you, with open arms. Nothing to hide, believe what I said~