Su hermano era un grandísimo imbécil. ¿Cómo podía dejar así a su novia? ¿Su novia? No sabía si los enfermos esos tenían relación de novio-novia aparte de la relación amo-esclava. ¿Cómo podían aceptar algo así?

Entendía que Albus este metido en esa mierda, siempre fue inseguro y patético. No es sorprendente que necesite humillar y maltratar a otros para tener una erección. Podía apostar lo que sea a que en una relación normal Albus saldría llorando a la primera. Su hermano era demasiado débil para tener un compromiso normal con una persona.

Se adentró en el bosque… Ya debían ser las 6 de la tarde o algo así, el sol ya se estaba metiendo. Lo mejor sería encontrar a Celine cuanto antes, la pobre chica se perdería si intentase regresar a La Madriguera sola ¿Lo peor de todo? El inútil de su novio no movería un dedo para buscarla.

Recorrió la orilla del lago, pues era más sencillo rastrear más terreno así. Luego de caminar por algunos minutos escucho un sollozo. Era Celine… Ya debía estar cerca.

Avanzó un poco más y ahí estaba. Sentada en el suelo y abrazando sus rodillas, la pobre chica no dejaba de llorar. Sin decir nada James se sentó a su lado. Celine lo miró interrogante pero ni un sonido salió de su boca (ninguno aparte de sus hipidos por el llanto)

- -Tus amigos no pudieron ubicarte - Explicó James. Era extraño pero no se sentía nada incómodo con la chica.

- -No me sorprende - Dijo Celine con voz ahogada - Son personas de ciudad, se pierden cuando ven más de dos árboles juntos.

El comentario de la chica le saco una sincera carcajada a James. Eso era exactamente lo que él pensaba.

- -Supongo que es estúpido preguntar por qué estas así - Afirmó James mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo para dárselo a la chica.

- -Crees que es tonto ¿cierto? Piensas que soy una ridícula por hacer un escándalo así por algo de hace 10 años…

- -Es algo que te afecta… No soy quien para decir que cosas deben afligirte y cuáles no. No tengo idea por lo que has pasado y si mal me equivoco mi hermano tampoco.

- -¿Cómo sabes que Al no sabe por lo que pase? - Preguntó Celine intentando en vano ocultar su asombro.

Así era James, sabía leer a las mujeres, sabía que cosas decir cuando estaba con las mujeres, él las conocía.

- -Si lo supiera no hubiese defendido a Sam… - James tomo aire y continuo - No digo que sea correcto armarle escenas de celos, de hecho me parece un poco peligroso, pero no peligroso para Al ni para su relación. Creo que es peligroso por ti, hay algo que ocultas, que no compartes con nadie y te hace ser así.

- -Todos ocultamos cosas - Respondió Celine volteando los ojos - Nuestro pasado nos hacen quienes somos, si decides contarlo o no, ese es tu problema.

- -Dicen que hablar ayuda…

Celine lo miró a los ojos. Tenía unos ojos marrones hermosos, tan puros y sinceros, podías ver su alma a través de ellos. Celine no se ocultaba por las apariencias, Celine era autentica e inocente. Era una mierda que alguien tan buena y noble haya terminado en las garras de un pervertido como su hermano.

- -Soy un poco insegura - Murmuró Celine.

- -¿Un poco? - Bromeó James levantando una ceja y causando una risita chillona en la muchacha.

- -Vale, soy muy insegura. Pero no es culpa mía.

- -¿A qué te refieres? - Preguntó James genuinamente interesado.

Celine cerró los ojos y respiro profundo, luego lo miró fijo nuevamente.

- -Mi familia no tiene mucho dinero… Yo… Yo ni siquiera pude terminar la escuela. Mis padres no pudieron comprar los materiales y me hicieron trabajar desde pequeña - Confesó Celine con voz suave y dulce - Soy stripper, es el único trabajo que alguien sin educación puede conseguir y ganar lo suficiente como para tener una vida decente…

Cuando terminó de hablar la muchacha aparto la mirada avergonzada, obviamente se sentía inferior por no haber terminado la escuela y tener que trabajar en algo así porque no le quedaba otra opción. Cualquier persona tendría problemas de autoestima si hubiese pasado lo que tuvo que vivir Celine. Ahora entendía mejor su reacción al enterarse que su novio estuvo enamorado de alguien como Sam, la autoconfianza hecha persona.

- -No tienes por qué avergonzarte, Cel - Aseguró James con voz firme. Suavemente la tomo por el mentón y la obligo a mirarlo a los ojos - Pasaste por cosas increíblemente difíciles y aun así, desde que llegaste, no ha pasado un día en el que no te haya visto con esa hermosa sonrisa pintada en el rostro. No creo que debas compararte con Sam ni con ninguna otra, menos ahora sabiendo las circunstancias ¿Eres tan cruel como para humillar así a las demás mujeres?

- -¿Cruel? - Preguntó Celine completamente perpleja - No te entiendo ¿Por qué habría de humillaras si me comparo con ellas?

Era tan inocente y honrada, esa mujer no tenía una célula de maldad en el cuerpo. Era la primera vez que James conversaba con una persona así.

- -Honestamente ¿Cuál de las mujeres que están en La Madriguera tendrían una sonrisa en la cara y un corazón tan noble como el tuyo, luego de recibir tantos golpes por la vida? ¿Cuántas mujeres de Londres se habrían levantado como tú? ¿Cuántas personas en el mundo admitirían frente a un desconocido sus inseguridades? ¿Tienes idea de cuan valioso es tu corazón?

Nuevas lágrimas resbalaron por la mejilla de Celine, pero James sabía que esas lágrimas no eran de vergüenza o inseguridad, eran de esperanza.

- -¿De verdad me ves así? - Preguntó Celine con ilusión en su voz.

- -Me sorprende que nadie te lo haya dicho antes - Admitió James limpiando con la mano la mejilla de la chica.

Celine le dedico una sonrisa resplandeciente, las sonrisas que las mujeres otorgan cuando realmente te las ganas, las sonrisas especiales.

- -Me agrada hablar contigo, eres muy amable - Confesó Celine con una sonrisa tímida. La novia de su hermano era realmente linda.

- -Créeme a mí me agrada más hablar contigo - Aseguró James - Eres la única persona que no se la pasa repitiendo que debo ser más ambicioso y pensar solo en dinero y bla, bla, bla.

- -No creo que debas cambiar - Afirmó Cel totalmente seria - El dinero es importante, seguro, pero tus valores valen muchísimo más. ¿Crees que cualquiera se adentraría en el bosque y se sentaría para consolar a una desconocida? Tienes un corazón de oro, James Potter, no lo vendas por seguir las expectativas de los demás.

Vaya… Era la primera vez que alguien le decía algo así ¿Cómo alguien como Celine podía estar con una persona como Albus? Celine era un ángel en las garras de un demonio.

- -No sabes lo que significa para mí que pienses así - Dijo James dedicándole una sonrisa agradecida - Cel… Vales demasiado, ¿estás a salvo rodeada de… tus amigos?

- -Descuida - Contesto la muchacha - No me harían daño.

- -Prométeme que si algún día te sientes en peligro me buscaras - Pidió James preocupado - No importa la hora ni el día, si alguna vez sientes miedo… Yo podría cuidarte.