She wants the boys to notice her rainbows, and her ponies

Oficialmente soy la peor novia del la historia del estado o del país.

Después de pasar toda la tarde viendo los comentarios de los treinta vídeos de The Renesmees, así como la bien elaborada pagina de facebook, me puse a llorar.

Nunca me había imaginado que los chicos subieran las tonterías que hacíamos en la antigua casa de Jacob, ni lo que cantábamos en el Karaoke de Sarah's, las editaran y las hicieran parecer vídeos de una importante banda Indie. Demonios, eramos una banda Indie con miles de fans!

Oh, si. Miles! Teníamos mas de veinte mil Likes en Facebook y mas de quinientas mil reproducciones en total de todos los vídeos en YouTube.

Los vídeos eran muy buenos, los comentarios super tiernos y algunos pasados de tono. Adolescentes de todas las edades y países, querían hacerle cosas a mi novio, al vocalista, al bajista y al de los teclados, entiéndase Jacob, Embry, Quil y Seth. En cambio yo -para mi desgracia- era llamada la Princesa del Rock. Diosa del Rock me gustaba mas, tal vez por que ese era el sobrenombre que Jake me dio. Tenia comentarios en los que decían que no era yo quien tocaba la guitarra, en otros decía que era la reencarnación de Hendrix -cosa que yo ya sabia-, tenia propuestas de matrimonio, propuestas indecorosas, muy, muy indecorosas y una invitación a Italia para mi cumpleaños. Como sabían cuando era mi cumpleaños?!

Ah, si. Las fichas técnica con nuestros datos que los chicos subieron.

Me vi junto a los chicos una y otra vez en esos vídeos que habían subido y escuché lo bien que sonábamos. Atónita, vi imágenes que jamas vi que grabaran. Quien las había grabado? Yo bailando en la playa sola y con los demás, sonriendo, pasando mi cabello tras mi oreja, dando vueltas con los brazos extendidos bajo la fina lluvia.

La ultima canción que subieron, no me gusto mucho. Supuse que la había escrito Jacob, y no me gustó que me viera de esa forma. Para mi la canción hablaba de una niña mimada. Soy una niña mimada?

Maldición, si lo soy!

Pero me gustaba el titulo de la canción, Candy, y la voz de Embry sonaba genial. No era una canción como las que hemos tocado, era muy bailable y tenia unos tonos medio setenteroso algo así. Sonaba muy pop británico. De hecho casi todas las canciones originales eran pop con toques de rock, gracias a mis manitas extraterrestres; no se por que Seth afirmó que eramos una banda de rock. Tal vez si lo eramos en un principio y cuando tocábamos canciones de los grupos de rock de los 80's y en cuestión de semanas nos transformamos al comenzar a tocar las canciones originales de Jake, que hizo pasar como mías. Tal vez mis principios e influencias poperas los hizo transformarse sin darse cuenta.

No quise llamar a Jacob para disculparme por la manera en que lo había tratado: lo corrí a empujones de mi casa gritándole cosas muy hirientes. Como dije antes: era la peor novia de la historia del estado. El se merecía una gran disculpa en persona. No podía ir a su casa, por que era pasada la media noche. Así que tomé una libreta y traté de escribir una disculpa. Las palabras no me salían. Mucho menos le pude escribir una canción.

Mejor comencé a escribir mis comentarios acerca de lo que había visto y unas cuantas condiciones.

Primero: The Renesmees? Que están locos? Tienen que cambiarle el nombre!

Segundo: Por que rayos no me lo dijeron?

Tercero: Como se les ocurre ponerme como la líder de la banda en la descripción del perfil de facebook!

Yo ni siquiera sabia que tuvieran planes de convertirse en una banda de rock, hasta que Jacob me llevo vendada a su antigua casa. Yo no quería estar en esa banda, mucho menos ser su líder. Que drogas usan esos niños de La Push?!

Cuarto: Puedo demandarlos por usar mi imagen sin mi permiso. Bueno, no los demandaré, pero en mi ira me cruzó por la cabeza.

Quinto: Quien edita los vídeos? Y quien me grabó cuando yo no me daba cuenta?

Cuando tocábamos frente a la cámara, Claire estaba detrás de ella, pero no creo que mi amiga editara los vídeos. Tal vez era Jacob como lo dijo Angela.

Tenia mas puntos, pero todos se fueron desvaneciendo conforme mi ira se escurría de mi cuerpo y me inundaba el remordimiento.

Cuando por fin me fui a la cama, lo hice tarareando Candy... Era una canción muy pegajosa.

-Tío Emmett! -corrí hacia el y me tomo en brazos.

-Feliz Navidad, mi hermosa Princesa de Caramelo.

-Felliz Navida! - abracé a mi tío. El huele bonito, como papi y belo Carlisle.

-Sigo sendo de caramelo? En semptembre compi cuatro - puse mi mano frente a su cara, con el pulgar doblado.

Mi tío Emmett mordió mis dedos y gruño. El sempre me hace reír.

-Si eres de caramelo, mi hermosa princesa - me besó en la mejilla y me dejo de nuevo en el suelo.

El es muy alto, tan alto como mi casa.

Jalé de la mano a mi enorme tío.

-Mira mis ponies! Tengo mas ponies y arcoiris!

Corrí por el pasillo hasta llegar a mi puerta rosa y brincando entré a la habitación.

Mami pintó mi habitación con arco iris y ponies. Amo los ponies y los arco iris. Todos lo saben. Mami pintó de rosa mi habitación y un gran gran gran arco iris y muchos ponies. Es mi regalo de navidad.

-Tía Alice me trajo a Conejito! - le mostré mi nuevo regalo, que estaba con sus demás amigos.

-Conejito?! -mi tío Emmett se rió ruidosamente-. Es un ponie, princesa, no un conejito.

-Pero es blanco! - le arrebaté mi nuevo regalo.

-Si, pero...

-Su nombre es Conejito - le saqué la lengua y besé la cabeza de Conejito.

-Toc toc! -papi entró a mi habitación con una sonrisa. Tras de el venia Jasper, el novio de tía Alice.

-Venimos a tomar el te - Jasper se sentó en mi mesita rosa con arco iris. Tía Rosalie, la pometida de mi tío Emmett, me la regalo en mi cumpleaños.

Emmett se hizo chiquito, chiquito, chiquito y se sentó en mi sillita, al igual que papá. Sonreí al ver lo graciosos que se veían. Senté a Conejito con Jasper, a papá le di a Canela y a Emmett le di a Nubecita. Ellos son mis ponies. Amo los ponies.

Puse mi nuevo juego de te que mis belitos me regalón -también tienen arco iris- sobre la mesa y comencé a servir el te y las galletitas.

-Nessie? Que haces?

-Jacob! -corrí a sus brazos, pero no abracé su pecho. Yo le llegaba a las rodillas-. Jacob? Por que estas tan alto? - pregunté con mis manos en las caderas.

-Siempre he estado así, pequeña - con una sonrisa me tomó en brazos.

-No, tu eres alto, pero no tanto.

Jacob soltó una carcajada alegre y mi corazoncito saltó.

-Quiero que conozcas a alguien, preciosa -besó mis mejillas y mi corazón salto de nuevo. El es muy lindo. Lo quiero mucho-. Ella es Carlie, mi novia - volteó a su espalda y vi a una chica de largo cabello lacio del mismo color que mis rizos.

Sus ojos eran del color de los míos, su cara me parecía familiar. Tenia el mismo nombre que yo. Vestía pantalones negros ajustados, blusa blanca y muchas pulseritas negras, de su cuello colgaba un trengulo al revés dorado.

-Tu novia? - mi Jacob tenia novia?

-Si, me voy a casar con ella. Quiero que la conozcas.

-No quiero. La odio! Te odio! -luché por alejarme de el. Que me bajara de sus brazos. No quería que me tocara-. Te odio!

-Ness, no digas eso.

-Eres un idiota! Eres un imbécil! Vete! - lo empujé con mis pocas fuerzas y solté a llorar contra su cuello.

Jacob se iba a casar! Jacob no era mio.

Desperté de golpe, asustada. Me revolví en la cama hasta quedar boca arriba. Ponies, arcoiris, Jasper, papá y Emmett tomando el te conmigo como en las navidades de mi infancia... Jacob presentándome a mi misma como su prometida. Que sueño tan mas freky!

Puse ambas manos sobre mi corazón tratándolo de controlar, pero aun seguía respirando aceleradamente.

Ponies y arcoris... Ponies y arcoiris... Por que decidió Jacob escribir sobre mi obsesión de niña? No! Eso yo jamas se lo he dicho a Jake. Oh no! Oh no! Esa no la escribió Jacob... Edward que demonios has hecho?! Solo mi familia sabe eso!

Ponies y arcoiris!

Aun recuerdo que no sabia contar hasta diez, pero tenia modales de una señorita inglesa al comer, con tan solo cuatro años. Era educada y no sabia contar hasta diez.

Edward que has hecho?!

En verdad Jacob se merecía la disculpa mas grande del mundo. Pero como empezar?

Me levanté de la cama y fui corriendo al baño. Me duché con rapidez y al regresar a mi habitación escogí mi guardarropa para ir a ponerme de rodillas frente a la casa de Jacob. A pesar de que el día anterior el cielo se había hecho pedazos sobre nosotros, la mañana pintaba un buen día. Saqué mis altos zapatos rojos, blusa roja de manga corta, jeans ajustados y una chaqueta de denim. Busque en mi baul/alhajero unos bonitos accesorios también rojos y mi bolsa de mano del mismo color. Tardé un buen rato frente al espejo maquillándome de una manera en que me viera super linda. Tenia que verme bien para mi gran disculpa.

Caminé por la solitaria calle y di vuelta en la esquina, ahí me di cuenta de que era aun muy temprano para un sábado en Forks. Tal vez Jacob aun no estaba despierto. Eran pasadas las ocho, pero el auto de Billy no estaba. Decidí esperar en los escalones de la entrada hasta que Jake estuviera despierto, pero escuché ruidos en la casa.

Toqué la puerta con mis nudillos, esperando no ser corrida a patadas. Lo cual era lo mas probable.

Jacob abrió la puerta lentamente y me vio de arriba abajo con ojos muy abiertos; el ajustado atuendo había funcionado para distraerlo. El aun traía la pijama puesta, unos viejos pantalones negros de algodón y una camiseta sin mangas, blanca. Casi me escurre la baba al ver a Jacob con una ligera sombra de barba. Jacob tiene barba? Nunca lo había imaginado, siempre va tan... pulcro y... limpio... Que vine a hacer? Ah, si! A disculparme.

-Jacob... lo lamento tanto. Nunca fue mi intención... Es solo que... lo que vi me tomó totalmente desprevenida, jamas lo hubiera pensado. Yo...

-Yo también lo siento, Ness. Debí decirte, lo se. Yo pensé que queríamos lo mismo... ademas te lo iba a decir, lo juro. Pero... en tu cumpleaños, era tu regalo... Angela no debió decirte... -suspiró con mirada triste.

Mi regalo de cumpleaños? Bien, alguien en algún momento tiene que salir de entre los arboles a dispararme, lo merezco completamente.

-Le diré a Embry que quite todo - susurró en voz baja.

-No, Jake... a eso vengo... a pedirte perdón y... decirte que... en realidad... me gusta. Pero tengo unas condiciones, podría decirse. Pero principalmente vengo a pedirte perdón de rodillas, si es necesario.

-No, así esta bien, déjalo.

Miré los ojos de Jacob y vi algo que no había notado antes. Jake había llorado.

-No, no lo dejare así. Por favor, dime que tengo que hacer para que me perdones. Lo que te dije ayer no... no lo dije de verdad. No creo que seas un imbécil y... y no te odio -mis ojos se llenaron de lagrimas al imaginar lo que debió sentir al escucharme decir esas palabras.

-No llores - me estrechó entre sus fuertes y desnudos brazos.

-Lo lamento, en serio. No quería decirte todo lo que te dije. Perdóname - sollocé en su cuello. Mis altos zapatos hicieron que pudiera alcanzar su grueso cuello.

-Ven, vamos a sentarnos.

Jacob cerró con seguro la puerta y me llevó hasta su sala. No dijimos nada durante mucho tiempo, solo estuvimos acurrucados, abrazados estrechamente en el sofá.

-En verdad me gusta lo que hicieron -susurré contra su cuello-. No lo borres, solo... me gustaría que cambiaran algunas cosas.

-Por ejemplo? - su voz sonó diferente. Mas ronca, mas... primitiva?

-Pues... para empezar, el nombre. The Renesmees? En que estaban pensando? También tienen que quitarle eso de que soy la vocalista principal y líder de la banda, esa es una mentira monumental. Escribe que soy la corista o la niña de la pandereta.

-Niña de la pandereta! - soltó una carcajada.

-O si vas a seguir haciendo pasar tus canciones como mías, solo pon que soy la autora.

-Algo mas?

-Pues... la ultima canción... esa... no la escribiste tu verdad?

-No toda.

-Quien te dijo sobre mis ponies y arcoiris?

-Tu papá.

-Lo sabia. Anciano chismoso.

-A mi me parece lindo.

Me incorporé sentándome derecha, lejos de su cuerpo calientito.

-En verdad lo siento, Jake. Me perdonas? - hice un pucherito y batí mis pestañas.

A parte de mala novia, soy manipuladora. Que gran avance, Ness. Eres mala.

-Te perdono con unas cuantas condiciones.

-Cuales? - batí mis pestañas de nuevo.

-Para empezar... quiero conocer a... Como se llama? Ah, si. Nubecita, Canelita y a Conejito. Y a Caramelo, a Lluvia, a Cielo, a Ballito.

Ahogué un grito. Jacob se sabia los nombres de mis ponies!

-No!

-Entonces no te perdono tus gritos, tus empujones, ni que me corrieras de tu casa.

-Jake... Bien! -refunfuñé-. Tendré que sacarlos del garaje. Y tu me vas a ayudarme a buscarlos, por que no se exactamente donde están.

-De acuerdo -la kilowatica sonrisa de mi novio me deslumbro por completo-. Ahora, otra de mis condiciones...

Se puso de pie y me tendió la mano.

-Ven.

-A donde?

No me contestó, solo se encaminó a las escaleras y lo seguí como perrito faldero. Cuando llegamos a su desordenada pero limpia habitación, entendí sus intenciones.

-Jake, no. Estamos en tu casa... - sus labios suaves y dulces se posaron en los míos.

-Te quiero en mi cama, Ness - su boca se deslizó lentamente hasta mi garganta.

Sus palabras fueron como echarle leña al fuego. Mis venas estaban en llamas, todo mi cuerpo lo deseaba, lo necesitaba.

Mientras sus manos me desvestían, nuestras respiraciones agitadas me fueron envolviendo como un manto. Pasé la punta de mis dedos por su áspera mandíbula y se sintió muy bien. Quería que esa barba matutina recorriera mi cuerpo desnudo, inundado de alborotadas hormonas de adolescente.