Destino
Era un pequeño huérfano de tres años en una aldea ninja; no se sentía especial y a pesar de su poca edad; sabía que no habría mimos, abrazos o cariños.
Lo estaban manteniendo, para formarlo como guerrero.
El infante de piel oscura, recorrió con la mirada a los otros niños que vivían en el orfanato.
Abrazó el muñequito raído – única posesión – y suspiró; deseaba tanto ser alguien especial, no un niño huérfano más.
Sin embargo ¿quien sabe a que se debía? su orfandad, su entorno, su genética o esa sapiencia natural de los niños; el caso es que sabía, que sólo sería un shinobi común, si no trabajaba lo suficiente.
Por eso dándole un último abrazo a su amigo; lo dejó y se levantó, caminando con dirección a donde los mayores entrenaban…
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El compañero del hijo del Raikage, sería elegido por su fuerza y destreza.
Al ser elegido B supo que todo su esfuerzo había válido la pena; pues no sólo sería compañero, si no hermano, del futuro Yondaime Raikage.
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A no existía más y el estaba preso en Konoha.
Más no se sentía tan sólo, después de todo, Gyūki estaba con él.
La puerta de su prisión fue abierta y por ella entró, una exuberante mujer y su guardaespaldas…
Killer Bee vio con admiración a la recién llegada…
Tsunade rodó los ojos y amenazó al Jinchūriki:
–¡Deja de ver mis pechos, pervertido!
B sonrió, no muy arrepentido.
–No es malo solo ver…
Tsunade se cruzó de brazos y negó; luego sonrió picara:
–Oh, no creo que mi esposo piense lo mismo, y mi familia Uchiha tampoco.
Bee bufo molesto.
–En esta aldea, hay demasiados Uchiha…
Tsunade asintió y agitó la mano.
–Deja de hacer berrinche y dime si necesitas algo; soy la encargada de tu salud.
–¿Por que se preocupan por un preso, que aparte es Jinchūriki?
Preguntó genuinamente curioso Killer Bee.
La Senjū se movió y con ella su guardaespaldas.
Shisui miraba afiladamente las acciones de Tsunade y Bee.
–Esa es la política y si fueras un niño, serías educado en Konoha. –explicó la mujer.
–Como arma… –dijo con seguridad, el shinobi de color.
–Oh no, mis abuelos, los fundadores, dispusieron que los niños debían ser protegidos y permitirles vivir su infancia.
–... ¿Los huérfanos también?
–Por supuesto, y los que rescatamos de otras aldeas.
Tsunade notó la expresión pensativa del de Komugakure y usó cierta información, para convencerlo de confiar.
–Nuestro Yondaime es huérfano … podrías preguntarle, si no me creés.
Killer Bee no respondió, sin embargo permitió que la médico lo revisará.
Cuando lo dejaron solo; Bee pensó… Una aldea donde no tenía que haber dejado su muñeco e infancia con éste…
El hombre de color, decidió que deseaba conocer, más detenidamente Konoha.
…
¡Hola!
Traté de buscar algo lindo de la infancia de Bee, pero no hubo
Espero encontrar algo, más adelante.
Muchas gracias:
Zanzamaru, Sakura1402, neko-hime-snape, Ambu780 y kane-noona.
