Capítulo 53
Cómo se conocieron
― ¡Alibaba te mato! ―Se dijo Akai a sus adentros.
La persona en cuestión no paraba de roncar y estampar su mano en la cara de los demás. Por culpa de eso ella se despertó quién sabe a qué hora. Murmuró un insulto a regañadientes, armando una nota mental de vengarse luego. Se volteó dándole la espalda. Suspiró cansada y miró al magi que dormía a su lado con un brazo alrededor suyo. Al principio la idea de dormir los cinco juntos; Hovenia, Alibaba, Morgiana, Aladdín y ella, sonaba muy bien. Pero, con lo molesto que es el rubio, prefería dormir sola o únicamente con la persona que responde sus sentimientos. Notó que a quien contemplaba frunció el ceño. Su expresión era como esas que tienes durante un mal sueño. Enseguida sacó conclusiones sobre lo que le perturbaba. Se movió un poco hacia él rodeando sus propios brazos a su alrededor. Acarició su cabeza disfrutando el agradable aroma de su persona. Una pequeña sonrisa se formó en los labios del joven de Alma Toran.
―Qué alivio ―pensó cerrando los ojos.
Sintió como se acercaba el otro, abrió sus orbes para verlo con la cara hundida entre sus pechos. En circunstancias normales gritaría, aunque, hoy era la excepción. Se sonrojó puesto que no estaba acostumbrada a este tipo de contacto. Ella no le permitía esas conductas, solo una o dos veces la tomó por sorpresa. Aun así, le parecía tierno, a veces podía ser adorable como un niño de diez años.
Al día siguiente Akai despertó con la sensación de tener algo encima de ella. Trató de desplazar sus brazos hasta que se espabiló. Se percató de que Aladdín estaba literalmente sobre ella abrazado a su cintura. Al igual que la noche anterior su cara permanecía en el mismo sitio. El magi soltó un bostezo y dijo medio dormido:
―Qué suave ―sonrió de oreja a oreja y restregó su cara en esa zona.
―P-P-P-PERVERTIDO ―Gritó sacándoselo de encima.
Todos despertaron estrepitosamente. Se los puso al tanto de la situación mientras Akai se moría de la vergüenza. Se encontraba muy enfadada rechazando cualquier disculpa de su pareja.
―Perdonameeee ―se lamentó abrazándola por los hombros― es muy difícil matar viejos hábitos, además eres hermosísima. ¡Cómo resistirme!
―Tal vez... ―murmuró ella ocultando su rostro en el pecho del mago.
― ¡Lo tomaré como un sí! ―Sonrió apretando su agarre en ella.
―Todo lo que empieza bien acaba bien ―comentó Alibaba abandonando la habitación con Morgiana.
― ¡Obviamente! ―Hovenia los siguió y acotó antes de irse―: ¡Al! Akai es tal y como me la describiste ―soltó una risa.
― ¿Le hablaste de mí?
―Tal vez demasiado ―respondió.
― ¿Cómo se conocieron?
―Fue en Kina, cuando Mor, Hakuryuu y yo desaparecimos ―explicó comenzando a relatarle la historia...
Apenas nos habíamos liberado de Arba caí de rodillas, me dolía todo el cuerpo.
― ¡Aladdín! ―Mor-san y Hakuryuu se acercaron a mí alarmados.
―Tranquilos, estaré bien... Solo necesito descansar ―les dije respirando hondo.
―Será mejor que te llevemos a mi palacio ―indicó el rey de Kina Takeruhiko Yamato― hasta que te recuperes deja que nosotros cuidemos de ti.
Así fue como acabé en una cama del palacio oriental de Kina. Algunas veces al día entraba alguna señorita que servía en el lugar a tratar mis heridas y a veces Hakuryuu venía también para chequear con Zagan que todo estuviera bien. Mor-san comenzó a entrenar con los leones rojos y a preguntarles sobre su tierra natal, mientras que Hakuryuu se fortalecía en combates contra Yamato-san. Yo, por otro lado, apenas me estaba recuperando. Ellos preferían que no empleara mi magia para curar mis heridas y descansara, lo que realmente necesitaba. ¡Pero era muy aburrido! Apenas pasó una semana desde que desaparecimos de los ojos de todos, de los de Akai. No paraba de pensar en ella y en cómo estaba. Mas, estaba seguro de que se encontraba a salvo, sentía su rukh tan vivaz como siempre. Me desplomé en el lecho con el dorso de la mano sobre los ojos. Solo meditaba en qué podría ocurrir luego. Había tanto que quería hacer antes de reaparecer con todos. Planeaba ir a ver a la Madre Dragón para poder aprender más sobre cada rincón de la magia.
Unos pequeños toques en mi puerta llamaron mi atención, me reincorporé lentamente. Solté un quejido ya que mis heridas aún no estaban del todo cerradas, en ocasiones sangraban con el más mínimo movimiento. Qué bueno este no era el caso.
― ¡Permiso!
―Pase ―dije sin reconocer la autora de la voz tras la puerta.
― ¡Hola! ―La señorita de cabellos negros y blancos sonrió de oreja a oreja― ¡Soy una de las protectoras de su majestad! Mi nombre es Hovenia.
― ¡Ah! Te recuerdo, creo que una vez nos vimos ¿verdad?
―Sí, hace una semana. En ese momento le vi muy débil, es bueno que esté bien. Es un gusto conocerle Aladdín-sama.
― ¿Sama? ―Incliné ligeramente mi cabeza, qué chica más extraña.
Ella asintió como si fuera una obvia respuesta.
―Usted es superior en cuanto a rango, no solo por ser un magi ¡Es un príncipe!
―Era un príncipe, mi tierra fue destruida hace tiempo ―le corregí inmediatamente.
Hovenia dio un paso al frente cerrando la puerta tras ella.
―Lo sé, su majestad me contó todo y lamento lo que ha pasado ―Hizo una reverencia― pero para mí sigue siendo de la realeza.
―Eres rara.
―Lo dice el magi de otro mundo hijo de nuestro dios ―tarareó tomando asiento en la orilla de mi cama.
Comencé a rearme repentinamente, definitivamente no era el tipo de persona que te encuentras todos los días. Debo admitir que es muy, muy simpática.
―El rey me contó un poco sobre tu situación, aunque no lo entiendo con claridad ―Soltó una risilla avergonzada.
A partir de ese día Hovenia veía a diario a charlar hasta que me recuperé. Resulta ser que nos llevamos mejor de lo que esperaba, aunque a veces tiene sus riñas con Nanaumi. Ellas tienen algún tipo de enemistad que se originó cuando eran niñas, realmente no sé qué fue lo que las dividió.
― ¡Hola Aladdín-sama! ―Hovenia apareció detrás mío de un salto.
―Se supone que somos amigos así que llámame de otra manera ―insistí.
―Mmm... ¿Qué tal Al? ―sugirió con una sonrisa.
― ¿Al?
Ella asintió varias veces.
― ¡Al te queda mejor! Aladdín es muy largo y raro ―reprochó ella.
―B-bien ―Rasqué mi nuca ante el malhumor de Hovenia, creo que no estoy acostumbrado a los apodos.
Resulta ser que nos hicimos buenos amigos muy rápido. Tenía una familia muy numerosa, exactamente cuatro hermanos imperativos. En alguna que otra ocasión me invitó a comer a su casa.
― ¿Qué le pasa hoy a Hovenia? ―interrogó Hakuryuu al verla tan enfadad.
―Discutiendo con Nanaumi-oneesan otra vez ―contesté.
― ¿Hacemos algo? ―preguntó Mor-san.
―Creo que es lo mejor, si no acabará todo como la última vez ―Cerré los ojos pensando en los estragos de la última pelea entre ellas― ¡Vamos Mor-san!
Ellas seguían gritándose la una a la otra por algún asunto trivial por el que no prestamos mucho interés. Morgiana tomó a Nanaumi de un hombro y la jaló lejos, pero Hovenia no decidió calmarse. Es más, iba en dirección a su enemiga para continuar con esa charla no muy amistosa. Solté un suspiró y cargué a mi amiga como si fuera un saco sobre uno de mis hombros. Ella pataleaba como una pequeña niña y exigía para que la soltara.
― ¡QUÉ ME SUELTES HE DICHO!
―No hasta que aprendas a comportarte ―repliqué sentándola en el suelo.
―Aun así ―Se cruzó de brazos y piernas― soy la mayor y deberías tenerme respeto.
―Alguien de veinte años con una actitud de tres ―Solté una ligera risa ubicándome frente a ella.
― ¡No es justo! ¡Ella empezó!
―Y tú la seguiste ―argumenté― te rebajaste a su nivel, entonces.
―Bueno... ―Infló sus mejillas avergonzada al juzgar por el color de su rostro― me hizo enfadar.
N/A
Heyyyyy XD qué cuentan?
AL FIN FANFICTION ME DEJA PUBLICAR ACÁ OMGG SHJHFGHHGGFGFJGFJ
Dejando eso de lado XD les contaré algo que me pasó hace una semana por ahí...
Ese momento donde publicas el cap 52, tu mejor amiga lo lee y te dice:
Yumiko: Si no supiera lo que pasa en el próximo cap estaría pidiendo spoiler...
Me tira el spoiler que supone que vendrá y resulta que no acierta y eso no es lo que pasó en este cap 7u7 y...
Yumiko: Entonces... Spoiler! :v
Yo: Y que haras si no te doy spoiler?
Yumiko: Sabes que el martes nos volveremos a ver..Sabes que se donde vives...
Uhhhh qué miedo XDDDDD (noten que con esto me mato de risa u) Luego de eso hablamos del fic y pos se me ocurrió como acabarlo, digamos que ya sé más o menos cuántos caps faltan para el final. Digamos que entramos en la última etapa del fic, pero estaré por aquí por un buen rato. ¡No se me depriman!
Ahora para arreglar los 3 un spoiler para que se maten pensando en lo que pasará XD
― ¡Al igual que Alibaba-kun no cambiaste en nada! ―comentó el magi alegremente.
― ¡ES MENTIRA! ―gritaron los dos príncipes iracundos.
―Ya, ya déjenlo en paz ―intervino la muchacha pelirroja― hizo su esfuerzo ―Le dio unas palmadas en la cabeza.
Con esto me retiro que mañana tengo escuela /3
Noami-chan
