Capítulo 51: Sola y Abandonada, La Llegada a Isla Cruces

Sin imaginar siquiera que su enemigo había comenzado la misma travesía que ellos, los hermanos Sparrow sabían que el tiempo se les estaba acabando, sobre todo a Jacky, a quien Jack había ofrecido como parte del pago de su deuda con Davy Jones.

Sabiendo ahora sobre la traición de su hermano, Jacky había comenzado a idear la mejor manera de ganarle aquella partida, pero también había comenzado a desconfiar de todo el mundo, viendo traiciones en su contra en cada rincón de la embarcación. Sintiendo que nuevamente volvía a estar sola y que no podía confiar en nadie… como aquella vez en que quiso rescatar a James de la horca y nadie la apoyó.

Jacky había permanecido encerrada en su camarote desde que había empujado a Elizabeth al agua, y suponiendo que ya estaban cerca de su destino, se arriesgó a salir a cubierta para buscar a James y pedirle que la ayudara. ¿Pero él estaría dispuesto a hacerlo después de lo que había pasado entre ellos dos? No estaba muy segura de eso, puesto que, hasta ahora, no tenía ni idea de lo que él pensaba de ella, porque cada vez que intentaba iniciar una conversación con él, éste siempre la cortaba en seco con frías palabras, volviéndole la espalda y partiéndole el corazón.

A pesar de que ella seguía determinante en su decisión de no casarse con él, se preguntaba si no había cometido un error al enamorarse de él… Sí, ella estaba enamorada de él pero le costaba mucho demostrárselo. ¿Cómo demostrarle a un hombre lo mucho que lo quería si ella misma todavía se sentía un hombre? Era algo ciertamente perturbador… para cualquiera que se viera en su misma situación.

—Pero no he conocido a nadie en mi misma situación… —murmuró mientras oteaba sigilosamente hacia afuera, sacando la cabeza de la escotilla e imaginando conspiradores a la vuelta de la esquina—. ¡Ojalá todo volviera a ser tan simple como antes! ¡Cuando piratear libremente por el Caribe era lo único que me interesaba!

En ese momento vio a Jack Sparrow pasear muy contento por la cubierta de estribor, escena que la motivó a pensar en otra posibilidad para su salvación.

—Bien, si no puedo volver a ser un hombre, siempre me quedará la posibilidad de tomar para mí misma el corazón de Jones y ordenarle al Kraken que se devore a mi hermanito, así yo seré la única e inigualable capitana Sparrow… —murmuró con una maliciosa media sonrisa.

Entonces, sin que ella se diera cuenta, Ana María y Marty pasaron al lado suyo, saludándola y sorprendiéndose al verla brincar sobresaltada y profiriendo un pequeño grito.

Sus subordinados se miraron muy extrañados, preguntándose qué le estaría pasando ahora a su siempre complicada capitana.

—¿Se siente mal, mi señora? Está muy pálida… —inquirió el enano.

—¡No! ¡Me siento muy bien! ¡Excelente! —exclamó vehementemente la aludida, con una extraña mezcla de desconfianza y temor, mirándolos de reojo y apretujándose contra la pared del castillo de popa, como si quisiera evitarlos a toda costa—. Nunca me he sentido mejor en mi vida. ¿Por qué lo preguntan? ¿Es que quieren que enferme gravemente y que Jack sea el único capitán del Perla Negra? ¡Traidores! ¡Sí! ¡Más que traidores! ¡Están confabulando contra mí! —los acusó con el dedo, respirando agitadamente.

Ana María frunció la boca.

—Vámonos, Marty, ésta está borracha, solamente dice tonterías.

Y luego de que los tres se dirigieran miradas sospechosas, cada cual tomó un rumbo diferente, pero Jacky no se atrevió a darles la espalda y caminó hacia atrás hasta chocar repentinamente contra alguien. Profiriendo un grito de terror, se volvió inmediatamente y se dio de lleno con James Norrington.

—¡Norricito! ¡Norry! —exclamó loca de alegría, abrazándolo desesperadamente con todas sus fuerzas—. ¡No sabes lo feliz que me siento al verte!

James la miraba como si ésta hubiera perdido la razón y, quitándola de encima, le preguntó:

—¿Pero qué demonios te sucede? ¡Se suponía que estabas enojada conmigo!

—¡Traidores! ¡No veo más que traidores en todo mi barco! —exclamó, tomándolo frenéticamente del cuello de la camisa, comenzando a sacudirlo.

—Navío —corrigió él, estoicamente.

—¡Lo que sea! ¡Pero lo importante es que todos están contra mí! —replicó desesperada, dirigiéndole una mirada terriblemente acusadora a un pobre tripulante que pasaba cerca de allí, asustándolo.

—¿En serio? Pues eso es algo que no me sorprende, capitana Sparrow —se mofó James—… Hasta yo mismo me declararía en tu contra.

Jacky, sorprendida con aquellas irónicas palabras, lo soltó y murmuró cabizbaja:

—Entonces todo está perdido… Estoy sola o solo o lo que sea que sea yo…

Él la miró detenidamente por algunos segundos, en completo silencio, aun muy extrañado por su conducta.

—¿Me podrías decir por qué necesitas encontrar el cofre de Davy Jones? He estado buscándote para preguntártelo —le pidió de improviso, sobresaltándola, pues ella no esperaba semejante pregunta en ese preciso instante.

Sorprendida, sus ojos miraron primero a Norrington y luego a Billy –quien se encontraba a su lado y a quien ella no había reparado hasta en ese momento- y después miró a la cabrita blanca, que acompañaba fielmente a su nuevo amiguito, balando muy contenta.

—¿No es esa la cena de mañana? —inquirió Jacky, levantando una ceja y olvidando sus propios problemas.

Leyendo aquella horrible sentencia en los labios de su capitana, el afligido chico abrazó fuertemente al inocente animal, negando vehementemente con la cabeza aquel macabro destino.

—No lo molestes, Jacky. Billy se ha encariñado con esa cabra y dudo mucho que quiera que se la coman.

—¿Ah no? —miró detenidamente al niño y su mascota—. Pues qué lástima, grumetillo, las cabras son deliciosas; sobre todo cuando no se tiene otra cosa qué comer — hizo como que mordía una rica pata de cabra imaginaria.

Viendo que Billy estaba dispuesto a defender al animalito a capa y espada, la capitana sonrió y se colocó de cuclillas frente a ellos.

—Está bien, grumetillo, puedes quedarte con ella. Pero más te vale que limpies sus "recaditos" de la cubierta si no quieres que los lance a patadas a ambos por la borda, ¿eh? —le refregó el cabello con gran energía, despeinándolo.

Billy, lleno de alborozo, se le lanzó encima, abrazándola efusivamente, por lo que Jacky, sintiéndose un tanto abochornada, se lo sacó de encima y se puso de pie, volviendo finalmente su atención hacia James Norrington.

—Los dos hacen una buena pareja, ¿no te parece? Aunque personalmente no me gustan peludos… —lo miró significativamente y, no pudiendo soportarlo por más tiempo, se le lanzó encima, colgándose de su cuello—. Es por eso que te elegí a ti, ¿savvy? Tú no eres peludo, ya lo comprobé…

—¡Oh! Ya basta, Jacky —se la quitó de encima—. ¿Por qué no respondes de una vez a mi pregunta?

—Y qué me darás tú si te la respondo, ¿eh? —volvió a acercarse a él, abrazándolo cariñosamente por la cintura—. ¿Protección? La necesito desesperadamente, ¿sabes?

—No te daré nada y arréglatelas tú sola en el lío en el que ahora te has metido y que no me interesa saber —fue la dura respuesta, tomando con brusquedad las manos de Jacky, apartándolas fuertemente y con muy poca delicadeza.

Refregándose las adoloridas muñecas, ella le dirigió una mirada muy poco afectuosa, sintiendo por primera vez la verdadera fuerza masculina de Norrington sobre ella; aquella fuerza que él nunca había utilizado en su contra, hasta ese momento. Jacky supo, entonces, que finalmente las cosas habían cambiado completamente entre ellos.

—Gracias por nada. ¿Y para qué quieres saberlo? —inquirió a la defensiva.

—Debo saber por qué debo ayudarte a encontrarlo.

—¿Acaso desconfías de mis verdaderos propósitos?

—¿Es que alguna vez me has dado motivos para pensar lo contrario?

Jacky lo miró detenidamente, muy desilusionada al ver la fría y dura actitud del hombre a quien ella aún amaba.

—Tú no sabes perdonar, ¿verdad?

—Perdonar es para los débiles —fue la dura respuesta—. Además, si yo llegara a perdonar a alguien, dudo mucho que fuera a ti.

—Eso es mentira —replicó la capitana, luchando contra sí misma para no romper a llorar o romperle la nariz a él, puesto que aquella gélida actitud por parte de él la destrozaba—. Esas son palabras de tu padre; tú no eres así. ¿Te atreves a acusarme de ser deshonesta cuando tú lo eres contigo mismo?

James se quedó callado por algunos segundos, sabiendo que ella tenía razón, pero como se sentía herido y traicionado por el rechazo de Jacky a su propuesta de matrimonio, decidió seguir haciéndola sufrir como ella lo había hecho sufrir a él.

—Basta ya con esas tonterías y dime de una vez lo que quiero saber.

Jacky suspiró amargamente y, dándole la espalda para que él no notara su dolor, decidió contárselo todo.

—Ya sabes que alguna vez trabajé para… ¡Agh! Beckett, fue entonces cuando comencé a comandar este hermoso navío hasta que liberé a un grupo esclavos africanos, momento en que mi lindo navío fue hundido inescrupulosamente por la gente de… ¡Agh! Beckett… ¿Sabes? Siempre asocié al Perla Negra con la libertad —se volvió hacia Norrington, con sus ojos llenos de ilusión—, es por eso que tuve que hacer un trato con Davy Jones para que lo sacara de las profundidades del mar y poder ser otra vez su capitán durante 13 años… —sus ojos se ensombrecieron—…. A cambio de eso y ya pasados los 13 años, debo servirlo durante 100 años o enfrentarme al Kraken…

—¡Ay, Jacky! ¡Por favor! ¡El Kraken y Davy Jones no existen! —exclamó James, incrédulo.

—¿Ah no? ¿Y cómo crees que obtuve otra vez al Perla Negra, eh? ¿Pescándolo con un anzuelo? —replicó ofendida, poniendo los brazos en jarra.

—Está bien, tal vez Davy Jones sí exista, pero no creo que el Kraken exista en verdad, esos son puros cuentos de marineros borrachos.

La pirata negó con la cabeza, apenada por la falta de imaginación de su querido Norry.

—Davy Jones sí existe tanto como existe el Kraken y ya han pasado los 13 años… —lo miró como si buscara en él una especie de consuelo—. Pronto vendrá a reclamar el pago de su deuda... y tengo mucho miedo de lo que pueda pasarme, ¿savvy? —sonrió nerviosamente.

Norrington se dio cuenta de que ella le estaba diciendo la verdad, se sentía muy preocupado por su bienestar y no deseaba por nada del mundo que ella terminara en manos de aquel monstruo. Quería ayudarla, quería abrazarla y susurrarle suavemente que todo saldría bien y que él siempre estaría allí para protegerla; pero su orgullo herido le decía que eso sería una debilidad de su parte y que Jacky se merecía sufrir lo que estaba sufriendo. Y así, sus oscuros deseos de venganza prevalecieron sobre los buenos sentimientos de su corazón.

—Bien —comenzó a decir con una voz terriblemente fría—, eso deberías haberlo pensado mejor antes de hacer un trato que, al final de cuentas, te mandaría tarde o temprano al infierno que te mereces.

Jacky lo miró atónita, jamás había imaginado que él la trataría de esa manera, permaneciendo insensible ante su delicado problema. ¡Se suponía que la amaba y era capaz de hacer cualquier cosa por ella!

—¿Para qué entonces quieres el cofre? —insistió James, sacándola de su estupor y volviéndola a la dura realidad de un golpe.

—Yo… bueno… —por primera vez en su vida, el dolor no la dejaba encontrar las palabras adecuadas para contestarle—… sé que en ese cofre Davy Jones guardó su corazón…

—Y el que obtenga su corazón lo controlará a él y por consiguiente al "Kraken", ¿verdad? —James completó la oración.

—Sí…

—¿Y si tú lo obtienes ya no te verás obligada a cumplir con tu parte del trato, verdad?

—Sí…

Ambos se quedaron en silencio por espacio de algunos minutos. El pequeño Billy se sentía muy afligido al darse cuenta de que las cosas no iban nada bien entre ellos.

—Bien, yo te pedí a cambio la brújula y tú me dijiste que me la entregarías si te ayudaba a buscar ese cofre o si me entregaba a ti… —le dijo James con un tono de voz muy hiriente—. Anoche hice finalmente lo que querías y espero que cumplas con el trato, Jacky. ¿O piensas buscar una manera de no cumplirlo, eh?

Con el corazón encogido por la pena, la capitana pudo percibir el enorme desprecio que había en cada una de sus palabras; como si él, en vez de amor, le hubiera entregado un vulgar paquete sin importancia.

Viendo que ella nada decía, James se despidió esbozando una cruel sonrisa, satisfecho de haber logrado lastimarla.

—Te deseo la mejor de las suertes, capitana Jacky Sparrow. La necesitarás…

Al ver que él le daba la espalda, como si estuviera abandonándola definitivamente, Jacky no pudo con su dolor. Aquel dolor que ella nunca había sentido antes. ¿Cómo podía él tratarla de esa manera? ¿Tan perverso podía llegar a ser él? ¿Tan hiriente y vengativo? ¿Qué había pasado con aquel caballero galante, serio y enamorado de antes? Pero, a pesar de todo eso, ello lo amaba; lo amaba como se lo permitía su propia personalidad. ¡Estaba demasiado aficionada a él como para dejarlo ir! ¿A quién más fastidiaría? ¡Tonto idiota! ¿Es que no se daba cuenta de que así era su forma de amar? ¿Qué todo lo que ella le había entregado era todo lo que era capaz dar? ¡Nada más se le podía pedir a un Sparrow cuya libertad era mucho más importante que su propia vida!

—¡¡Norry!!

Él se detuvo al escucharla y lentamente volvió su rostro hacia ella, seriamente intrigado.

—¿Qué quieres?

—¿Cómo puedes tratarme de esta manera tan cruel? —comenzó a decirle, logrando ser realmente sincera tanto con él como con ella misma—. ¿Es que no te das cuenta que lo único que necesito es a ti? ¡Mi cama se siente tan fría y solitaria sin tu presencia en ella!

Dando un bufido de fastidio, él comenzó a caminar de aquí para allá, revolviéndose nerviosamente los cabellos.

—¡Maldición, Jacky! ¿Es que no puedes pensar en otra cosa que en eso? ¿Es que no puedes dejar de hablar de esa forma tan, tan, tan… vulgar? ¡No sé qué demonios te vi!

Jacky lo seguía con la mirada, pasmada con aquellas palabras, pues era la primera vez que lo escuchaba quejarse en verdad de ella.

—¿Q-qué quieres decir con eso, Norry? —por primera vez, tuvo miedo de lo que él le diría.

Norrington se detuvo por fin y la miró. Y aquella gélida mirada heló la sangre de nuestra protagonista, pues no había visto amor en sus fríos ojos verdes, solamente odio y rencor.

—Quiero decir que ya no siento nada por ti, Jacky —aquellas duras palabras se clavaron como espinas en el corazón de la pirata, quien apenas pudo replicarle.

—… Pero yo sí te amo… de verdad… —Temerosa de perderlo para siempre, había encontrado el valor para declararle sus verdaderos sentimientos, como se lo había prometido la noche pasada, cuando ambos se encontraban juntos en su lecho de amor.

Pero Norrington no reaccionó como ella hubiera querido, pues éste no hizo otra cosa que reírse con una carcajada llena de desdén.

—¡Ja, ja, ja! ¿Qué me amas de verdad, dices? ¿Y crees que eso a mí me importa?

—Yo sé que siempre esperaste a que te lo confesara… —le dijo, retorciéndose las manos de lo nerviosa que estaba. Esta vez no había teatro, no había disfraz, no había exageraciones ni payasadas. Ahora era ella misma, o él mismo, sincerándose como una persona enamorada.

—Sí, lo esperé. ¡Y sólo Dios sabe cuánto tiempo lo esperé! ¿Pero alguna vez se te ha ocurrido pensar que yo finalmente me cansaría de esperarte?

—¿¡Por qué cuando empiezo a decir la verdad tú no me crees!? —insistió desesperada.

—Bueno, aprende del cuento de Juanito y el lobo —se burló.

Jacky estaba furiosa, ¿por qué demonios James se afanaba en ser tan estúpido?

—Eres un mald… Eres un… Un…

—Dilo, lo estoy esperando. A estas alturas nada me sorprende —la desafió—. Ibas a insultarme, ¿no?

La aludida, derrotada, se dejó caer, sentándose pesadamente sobre la cubierta.

—¿Qué importa ya…? —dijo apesadumbrada.

James, intrigado, la miraba de reojo. Ella siguió hablando:

—Nunca en mi vida me importó nada; sólo el Perla y el Océano… Y ahora todo en mi vida está de cabeza…

—Bienvenida a mi mundo —rebatió él con dureza.

Jacky lo miró desde el suelo, casi suplicante, y le dijo:

—Cuando te conocí, supe desde el primer momento que tratarías de poner una soga alrededor de mi cuello… Pero esto que me haces, es mucho más doloroso y un castigo mil veces más cruel…

—Bueno, así sabrás lo que siento cada segundo de esta asquerosa vida que llevo.

Jacky, luchando orgullosa para que las lágrimas no salieran de sus ojos, se dejó derrotar por la frialdad sus palabras, atormentándola de una forma que nunca antes había experimentado. Esa crueldad la devoraba, mortificándola hasta límites nunca antes conocidos por ella. Lo amaba, sí, lo amaba; ¿pero por qué debía sufrir tanto por eso?

Desesperada, se levantó del suelo.

—¡Ya no quiero tener esta… soga ahogándome cada momento! —exclamó, llevando sus manos al cuello—. ¡¡Si de verdad quieres hacerlo, mátame de una vez, ya no quiero seguir soportando este sufrimiento!! ¡¡Ya no me importa el Kraken!! ¡¡Ya no me importa nada si lo que pretendes es matarme en vida!!

—¡Ja! ¿Tú sufres? ¿Es posible que tengas corazón? ¿Y qué me dices de mí? ¡No he tenido un solo momento de paz desde que te conocí! ¡Casi un año he sufrido día a día por el amor que jamás me dabas! ¡Te divertías mortificándome a cada instante! ¡Ja! ¿Y dices que sufres? ¡Pues olvídate de mí y ya!

—¡Por favor, Norry! ¡Te lo suplico! ¡No me hagas esto ahora! ¡No cuando me he dado cuenta de que te amo de verdad! —juntó las manos, suplicando desesperada por su perdón, pero él no quería perdonarla, quería que ella sufriera terriblemente por haberlo desairado.

—¿Y qué quieres que haga? ¿Qué te perdone por haber destruido toda mi vida? No lo creo… ¿Cómo quieres que crea que me amas si no quieres casarte conmigo? ¡Hasta debí renunciar a mi promesa de tener mi noche de bodas contigo para poder darte gusto! ¿¡Y aún así te negaste a casarte conmigo cuando te lo pedí!? ¡Dejé que me pusieras las manos encima como se te antojara! ¿¡Y no quieres casarte conmigo!? ¿Es que te he pedido acaso un imposible? ¡Maldita seas, Jacky Sparrow! ¡Solamente te pedí que te casaras conmigo! ¡Nada más!

—¡También querías que yo renunciara a mi vida de piratería, y eso sí es algo de lo que no estoy dispuesto a renunciar…! ¡Ni siquiera por ti! —replicó con gravedad.

—¡Ja! ¿Lo ves? Tú no quieres renunciar a nada… ¡Yo soy el único que tuvo que renunciar aquí!

—Pero admite que lo disfrutaste, y mucho —rebatió con su antiguo brillo picaresco en sus ojos negros.

—Sí, lo disfruté, pero tú te encargaste de lanzarlo todo por la borda negándote a contraer matrimonio conmigo.

—No voy a renunciar a mi libertad —replicó terca como una mula, comenzando a enojarse ella también—. Yo no soy como tú, atado a una vida de obediencia y sumisión; sin poder tomar tus propias decisiones… Eres tan patético que hasta yo también me pregunto qué demonios vi en ti.

—¡Ah! ¿Así que ahora soy patético? Bien, perfecto… —rabioso, Norrington le dio la espalda, dispuesto a marcharse de una vez de allí, dejando a Jacky con la boca abierta, pues ella había creído que ambos iban a iniciar una cómica batalla de insultos inocentes, como lo hacían antes, pero al darse cuenta de que eso ya no volvería a suceder nunca más, un terrible sentimiento de infinita tristeza, abandono y soledad comenzó a gobernarla completamente.

Nunca antes había sentido semejante soledad, nadie en el Perla Negra se había puesto de su lado, nadie le había demostrado siquiera algo de verdadera simpatía, haciéndola sentir como una intrusa, una extraña. Alguien que no tenía derecho a vivir entre ellos. Como mujer, supo que sus derechos habían disminuido considerablemente ante los demás. Ella era un accidente, en cambio, su otra mitad era el legítimo capitán Jack Sparrow: un hombre con todo el derecho de ser admirado y seguido por los demás.

Jacky sabía que sus días estaban contados y que nadie estaría dispuesto a ayudarla, por lo que se vio obligada a tragarse su orgullo y actuar de inmediato para que, por lo menos, lograr que Norrington estuviera de su lado.

—¡Jack va a entregarme a Davy Jones para pagar su deuda y no tengo a nadie que me ayude porque no existo para nadie…! ¿Podrías tú ser ese "nadie" que se pusiera de mi lado? —le pidió.

James se quedó muy quieto, y, sin volverse a mirarla, le respondió:

—Tú ya no me importas; y espero, con sinceridad, que el Kraken acabe contigo de una vez por todas para que me dejes en paz.

Nuestra capitana se quedó con la boca abierta, impresionada con aquellas palabras pronunciadas con tanto odio y desprecio por parte del hombre que alguna vez le había prometido amarla hasta el final de los días. Aquello no era lo que había esperado de él. Furiosa, no quiso que James se quedara con la última palabra, así que su réplica fue igual de dura.

—¿A sí? ¡Pues yo espero, con igual sinceridad, que mueras muy pronto! ¡Como el maldito miserable traidor que eres!

Volviendo su rostro hacia ella, con una fingida sonrisa, él le dijo:

—Alégrate; tal vez se cumplan nuestros deseos...

Billy, apesadumbrado, se marchó con Norrington, acompañado por su inseparable blanca cabrita.

Jacky estaba irascible, si antes había deseado con todo su corazón que James volviera a amarla, ahora deseaba fervientemente que desapareciera de su vida para siempre.

"¡No te necesito!, ¿savvy? —pensó—. ¡No eres más que un inglés pesado y arrogante! ¡Espero que te pudras en el averno como te mereces! ¡Yo te maldigo, James Norrington!".

Mientras tanto, sentada sobre la escalera del castillo de popa, la joven Elizabeth no podía evitar sentirse terriblemente angustiada por sus sentimientos, sus confundidos sentimientos hacia su querido Will y hacia Jack Sparrow, quien había comenzado a ponerla muy nerviosa cada vez que se acercaba a ella. ¿Por qué? ¿Por qué debía ella sentirse tan confundida acerca de lo que sentía por él? ¡No era justo! ¡No ahora que estaba comprometida con Will! ¡No ahora que bien podía tentarse en olvidarlo en manos de Davy Jones y quedarse definitivamente con Jack!

"Debo hacer algo o temo que terminaré cometiendo un terrible error…" —pensó muy angustiada, temiendo por lo que ella podría llegar a hacer si se dejaba tentar por los malos pensamientos que la atormentaban desde el momento en que había contemplado la idea de vivir un romance con Jack Sparrow, consumida por la tristeza de haber perdido, aparentemente, a su amado William Turner.

—Mi formidable percepción intuitiva del ser femenino me dice que estás preocupada —le dijo el mismísimo capitán Jack Sparrow, sentándose a su lado con una botella de ron en la mano.

Ella lo miró con el ceño fruncido para luego desviar la mirada hacia el otro lado. ¿Por qué debía ocurrirle todo a ella? Era la persona menos indicada para que esté a su lado en ese momento.

—A estas alturas ya debería estar casada… Estaba preparada para mi noche de bodas… —declaró con tristeza.

Jack se le quedó mirando bastante pensativo, notándola vulnerablemente sentimental, así que supuso que aquella era una muy buena oportunidad de convencer a la muchacha para que fijara de una vez sus ojos en él.

Ofreciéndole la botella de ron para que ahogara sus penas, comenzó a hablarle sutilmente mientras la chica aceptaba su ofrecimiento de muy mala gana tras haber dudado unos segundos en aceptar la bebida que ella tantas veces había condenado como degradante de la caballerosidad.

—¿Sabes, Lizzy? —comenzó a decirle mientras Elizabeth fruncía el rostro al tenerlo tan cerca suyo, puesto que el olor que despedía aquel sucio y alcohólico pirata no era muy agradable; ni su presencia le era realmente requerida—. Yo soy capitán de un barco; y en mi condición de capitán de barco podría oficiar… una boda. Aquí, en esta cubierta, si quisieras… ahora…

—¡Oh! ¿Qué? No, gracias —se negó, sintiéndose molesta y ofendida con aquella descarada propuesta, devolviéndole bruscamente la botella mientras se levantaba y se dirigía hacia la balaustrada.

—¿Por qué no? Somos muy parecidos. Tú y yo, yo y tú. Nosotros… —insistió Jack, siguiéndola, tratando de persuadirla.

—¡Oh! Salvo por el sentido del honor, la decencia, la moralidad… —lo miró desaprobadoramente, disgustada— y la higiene personal.

Como si aquello fuera nuevo para él, levantó su brazo y olió su axila, asegurándose de la veracidad de aquellas acusaciones.

—Nimiedades —exclamó, encogiéndose de hombros y acercándose aún más a ella—Tú vas a terminar como yo. Acabarás cambiando de opinión, eso lo sé.

Ella volvió su rostro hacia él. Jack estaba muy cerca de ella, casi encima.

—Te ves muy seguro —replicó Elizabeth, desafiándolo.

—Una palabra, cielo: curiosidad —replicó el seductor pirata, por lo que ella se vio obligada a volver su mirada hacia otro lado mientras él seguía hablándole segura y suavemente—: Deseas libertad. Deseas hacer lo que quieres hacer porque te encanta ser egoísta con tus impulsos. Deseas saber qué se siente. Un día no vas a poder resistirte… —se apartó un poco de ella, sonriéndole triunfalmente.

Pero Elizabeth estaba preparada para bajarlo del pedestal en el que él mismo se había subido.

—¿Por qué no sirve tu brújula? —le preguntó a secas, volviéndose hacia él.

Incomodado, Jack se vio obligado a responderle con muy pocas ganas, sabiendo que la joven se refería a que, en sus manos, la brújula no funcionaba porque él sí sentía algo por ella; algo verdadero que lo confundía en sus verdaderos propósitos.

—Mi brújula no tiene nada, funciona muy bien… —replicó, desviando su mirada hacia el mar para evitar mirar a la astuta muchacha.

Pero ella estaba dispuesta a acorralarlo con la verdad; a probarlo.

—Sí, tú y yo somos iguales —insistió Elizabeth, con su propia versión de la verdad—, porque hay algo en común entre los dos y llegará un momento en que vas a demostrarlo, haciendo lo correcto.

—¡Adoro esos momentos! Les envío saludos con la mano cuando pasan por aquí —se burló él, dirigiéndose hacia la balaustrada y apoyándose en ella, seguido luego por la insistente muchacha, que se colocó cómodamente a su lado.

—Vas a tener la oportunidad de demostrar tu valentía, Jack. Y cuando lo hagas descubrirás… que eres un buen hombre —le reveló esperanzada, mirándolo y confiando plenamente en sus palabras y en el mismo Jack Sparrow.

Él la miró sorprendido y luego volvió a dirigir su mirada hacia el mar.

—Hay evidencia de lo contrario… —confesó con una disimulada sonrisa.

—No, tengo fe en ti —le sonrió encantadoramente, volviendo su espalda hacia la balaustrada, apoyándose en ella para poder observar mejor a aquel enigmático pero atrayente pirata—. ¿Te digo por qué?

—Cuenta, linda.

Y así, sabiendo ella sobre el poder seductor que ejercía sobre él, comenzó a probarlo, coqueteándole, hablándole insinuantemente, acercando su hermoso rostro al de él.

—Curiosidad. Sé lo que quieres, Jack; la oportunidad de ser admirado y de recibir la recompensa. No vas a poder resistirlo... Tú querrás saber qué se siente… —lo tentó acercando cada vez más sus sensuales labios a los de él, casi seduciéndolo, hechizándolo.

—Sí, quiero saber qué siente… —confesó el capitán Sparrow, dejándose llevar por las sugestivas palabras de la joven, disponiéndose a ir más allá de lo que nunca habían llegado, volviéndose hacia ella para prepararse a besarla.

—Pero, siendo un buen hombre, sé que jamás me pondrías en una posición que comprometiera mi honor… —Elizabeth siguió susurrándole mientras Jack acariciaba su mejilla y se disponía a besar aquellos sensuales labios que clamaban por un beso suyo. Pero, cuando justo iba a realizar su cometido, vio horrorizado que la mancha negra había regresado a la palma de su mano con la que acariciaba a la muchacha.

Jack cerró su puño y no besó a la joven, mirando con gran desconcierto tanto a ella como a su mano.

Elizabeth sonrió satisfecha, ignorando las verdaderas razones por la que él no la había besado.

—Sabía que entenderías. Me siento orgullosa de ti —le dijo, pero en ese preciso momento, el vigía divisó lo que todos habían estado buscando: Isla Cruces.

—¡¡Tierra a la vista!!

Sorprendidos, Jack y Elizabeth voltearon al mismo tiempo hacia el otro lado, en donde se encontraba la isla.

—Y sí… —se quejó Jack mientras Elizabeth y los demás tripulantes del Perla Negra se amontonaban en la balaustrada de estribor para poder ver mejor a la isla.

—Quiero mi jarrón —murmuró asustado.

Y sin que nadie la notara, Jacky Sparrow se encontraba oculta entre las cajas de las provisiones, mirando sombríamente a toda su tripulación y a su mismísimo hermano que andaba de aquí para allá, desesperado.

Notas de Una Autora Descuidada:

James finalmente a demostrado que puede ser muy cruel, Jacky está desesperada, Elizabeth confundida y Jack asustado… Nuestra capitana ya no se siente cómoda entre los suyos… Por fin la división entre ambos comenzó a afectarla y está dispuesta a ser la única Sparrow para que la reconozcan como tal. Tiempos sombríos se aproximan… ¡Y nuestro tan anhelado combate de espadas en Isla Cruces también!

Querida Flint a secas: depravada… sencillamente depravada… ¿pero por qué acusarte cuando yo misma hice precisamente lo mismo? XD Je, tanto Norry como Jacky acusaron a la pobre Lizzy de "zorra", XD ¿Cuándo volverán ellos a revolcarse en su mugre? No lo sé… snif… La cosa está muy verde… : ( Menos mal que aclaraste… no quiero ni imaginarme que Norry se revuelque como un zorro con un Sparrow equivocado… ¡ejem! XP Lo de "Zorra al agua" se ha convertido en una de las frases favoritas de los lectores de este fic y muchas han declarado que quieren ser como Jacky… je, pero qué modelito a seguir tienen… XD Sip, noté que en tu espacio de MSN no tenés nada… ¡pero tampoco pude entrar el que me dijiste! Buuuaaaahhh!!!!

Querido D4rK Sid3: nop, no podía dejar de contemplar un semi romance entre Elizabeth y Jack XD Pero… y si ella se quedara con Jack, ¿qué sería de Will? Sí, será muy interesante cuando se encuentren Isabel y Jack frente a frente… no sé, tal vez se burlen de sí mismos y se sientan, en cierta forma, atraídos… Hay algo que a Isabel le falta y sé muy bien quién podrá ponerla definitivamente en su lugar en el tercer fic. Para hablar del pasado de Jack tendría que documentarme bastante, pero aún así, siempre temo cometer algunos de mis despistes, je XD Sí, hay algo en Jack que quizás logre atraer a Isabel, y a la inversa… porque James hará algo que logrará que Isabel se olvide de él para siempre. En cuanto a James y Jacky, parece que no tienen solución, y él comenzó a seguir el rumbo que finalmente lo acabará dejando a Jacky bastante desamparada… En el próximo fic Jack y Jacky formarán una verdadera alianza entre hermanos, buscando la venganza de quienes los traicionaron. Tenemos el Dengue para rato, ¡ya llegó a Bs As y la gente es terriblemente estúpida achándose la culpa unos a otros siendo todos culpables! En la radio que escucho por las mañanas por fin dijeron que en China tienen las vacunas contra el Dengue y el Hanta Virus (las dos calamidades que sufrimos en mi ciudad), pero el mentiroso gobierno que tenemos no pueden traerlas por un estúpido convenio comercial con EEUU… La estupidez y arrogancia humana… en fin, podés escuchar la radio en w w w . r a d i o g u e m e s . c o m . a r que es de mi ciudad. Pronto espero leer tus fics : ) desde Argentina, Gaby : )

Querida Santillán: no te preocupés, esto vendría a ser algo secundario comparado con la escuela y el… ¡teatro! ¡Amo el teatro! Asistí un tiempo a clases de teatro y me sentía en el paraíso personificando otras personas… ¡y lo hacía tan bien! Uno de mis mayores deseos es escribir una verdadera obra de teatro : ) Sip, se pelearon muy rápido, ¿verdad? ¡Y por una tontería! ¡Tontos orgullosos! ¡Echar a perder algo tan maravilloso que tenían! Pronto vendrá la tercera parte, sí señora XD

Querido akatsuki juan: nop, mi querido lector, no tenés memoria de pollo (si no, mi querido gallito chasco-kiki, llamado cariñosamente: "Chasco", no me reconocería como su dueña legítima, je) tenés memoria de pez o de pescado, vos elegís, nada más que uno es peor que el otro y yo pertenezco a los de memoria de pescado XD Bueno, mi separatista amigo, espero que tu revolución termine dando frutos de libertad de expresión, aunque sean algo "olvidadizas", je XD Je, vos te perdiste en el colegio y yo me equivoqué de curso… ¡qué vergüenza! XD No, ver a Jacky llorando exagerada y desconsoladamente resulta algo muy cómico, la pobre… ; ) aunque creo que ahora no se lo ha tomado muy a la ligera… : ( Y Jack, el pobre y desafortunado Jack, ¡no pega una con las mujeres! (Me alegra que tu imaginación sea tan fértil como la mía, pero eso me juega en contra cuando mi hermano comienza a describirme, maliciosamente, cosas asquerosas que luego me imagino sin querer…) Sipi, los celos son algo peligrosillos al igual que pescar un resfrío por haber sido lanzado al agua por una persona celosilla… Jacky ya sabe lo que va a hacer, ¿pero tendrá la buena fortuna de lograrlo? ¡Ya lo veremos! Y Norry ya se enteró y no le importa un comino, ¡pobre Jacky! Sip, uno puede aprender malas costumbres de sus criados, especialmente de los criados ingleses, je XD Sip, desde ahora comienzan tooodas las traiciones racionales y no racionales XD y los hermanos Sparrow se verán en figurillas y la batalla en Isla Cruces será interesante con Jacky incluida en el reparto, ¿no? ¡Espero que me salga bien como con Escapando de los Pelegostos! No, no olvidaré tu despistada pregunta (o despistación), pero te recuerdo que TODOS, al otro día del suceso acontecido entre Jacky y Norry, sabían acerca de los "griteríos de euforia", je, je, je XD, aunque no se traumó ninguno… ¡Billy es un chico afortunado a pesar de su sordera! ¡Oh! Jacky y Norry se arreglarán, pero será en el próximo fic : ) ¡Un saludo a tu pequeño amigo en los corchetes, el alter ego, inner Juan, otra personalidad o como quieras llamarlo! XD que te apoya en tus despistaciones, te recuerda en tus olvidos, se pregunta qué van a ponerse mañana y se enoja con vos por no tenerlo en verdadera cuenta! X) No te preocupés, siempre escribo mucho, como pocos vegetales, hago la tarea y hago caso a mis padres, je… ¡y siempre seré feliz contando historias y con ustedes al otro lado de la compu!

Querida captain sweeney lina: je, pobre de tu despistadillo hermano, se olvidó del pequeño pero importante detalle de la sordera de Billy XD Bueno, le pasa a cualquiera, incluyendo a esta despistada escritora tuya, je XD Celosa, envidiosa, extraña… ¿qué le vio Norry? Sólo él sabe : ) Jacky ahora luchará por ella misma, ¿pero logrará la victoria? Je, je, je, bonito juego de palabras: copia, original, pirata… :D Miranda tiene varias canciones que me gustan, sip : ) Nop, no habías sugerido ese tema de Pulina rubio, creo… XP

Querida xsweetxxbloodx: ¡Hola, Nallely! Creo que ya te había leído antes, ¿no? ¡Gracias por volver! : ) Ya falta muy poco para el final ¿eh?, así que no dejés de leer todavía : ) Sí, a mí también me parecía una pareja un poco extraña, ¡ni siquiera había contemplado antes semejante pareja! Pero pasó y resultó muy bien, creo que a todos les agrada esta sufrida parejita de enamorados : ) Si quieren estar juntos, ambos deberán ceder un poco y ser menos orgullosos. ¿Tan difícil es? : ( ¡Oh! ¡Tramposa! ¡¿Leer el capi para adultos con 15 años?! Vaya, ¿y lo pudiste leer sin problemas? (Espero que no me acusen se corruptora de menores, je) Sí, Jacky debería estar agradecida por tener a un hombre que la respete, ¡pero uno nunca se da cuenta lo que tiene hasta que lo pierde! X( Sus problemas van a solucionarse, te lo prometo, y será una reconciliación inolvidable ; ) Como habrás leído, volvieron a pelearse, y, aunque no se insultaron, fue una pelea muy fuerte : ( Ellos lucharán juntos al final, ya verás : ) ¡Paciencia! Bueno, a Jacky la ciegan los celos, pero sabe muy bien que Norry aún siente algo por Elizabeth y por eso es tan celosa la pobre : D ¿Así que sos otra fiel fanática de Sparrabeth? Vaya, ya son varios… veré lo que hago, pero no garantizo nada, ¿eh? : ) ¿preparáste tus maletas? ¿me podrías contar a donde fuiste? Si querés… ; ) ¡Vos también cuidate mucho!

Querida Yrazemita: no te preocupés por el final, he leído varias sugerencias y, junto con mis ideas, trataré de hacer un súper final para que todos se sientan satisfechos, que es mi meta principal : ) je, je, je… Jacky es incorregible… ¡para tenerle miedo! ¡Eh! ¡Decile a tu novio que no se haga mala sangre por eso! Habiendo otras cosas peores por la que ponerse como loco… Los hombres son un poco complicados y posesivos… ¡pero los necesitamos tanto! Como ellos a nosotras, je XD

Querida Harisha: Je, a todos le gustó esa frase… ¡Jacky es genial! XD y malvada… ; ) Bueno, ya leíste lo que quiere hacer ella: lo mismo que su hermano… pero creo que puede llegar a ser impredeciblemente malvada si lo logra… ¡ejem! Jack no tiene suerte con las mujeres a pesar de su magnetismo animal X) ¡pero creo que se esfuerza demasiado y las chicas se le escapan! Lo de entregar a su querida hermanita a Jones será algo difícil ahora que Jacky ha tramado su propio plan, je : ) Sinceramente no creo que vuelvas a necesitar a tus shock y vergüenza, pues ese capi fue el único que sea de "esa clase", je XD Eso de que las cosas se solucionan hablando y no peleando, deberías decírselo a nuestros protagonistas, je : ) Sí, sería muy pintoresco ese dibujo XD

Querida CeledrianMoon -Kampanita-: ¡Se nota lo mucho que la "quieres" a Elizabeth, ¡ja, ja, ja! Es curioso que yo no sienta por ella ni gusto ni disgusto : ) Y en cuanto a Jacky, ¡sí que se le nota lo mucho que la aborrece! XD Ni siquiera lo disimula… X) Jacky y Norry se han peleado peor que antes… ¡tonto orgullo! Se van a arrepentir… : ( y muy pronto. Sí, Jacky debe ser un espectáculo verla llorar así :D y, celosa, es capaz de cualquier cosa por poner a Lizzy en su lugar : ) y en cuanto a Will, bueno, gustos son gustos, ¿no?

No he visto la gran cosa, Dragon Ball Evolution (que no me pareció mala) y la miniserie de Jane Eyre en Europa Europa, los Simpson, Futurama, Padre de familia, Padre Americano, etc. ¡Descubrí que están dando Escalera el Cielo en el canal Unitel de Bolivia! ¡Yupiiii!!!!! Estoy viendo y descargando Las Aventuras de Jackie Chan y descargando también Ranma ½ .Ahora estoy leyendo Vivir la Historia de los Navegantes Vikingos, El Conde de Montecristo y el manga de YuYu Hakusho. En este preciso momento estoy escuchando el opening y el ending en castellano de Slum Dang en mi CD de recopilaciones de openings y endings en castellano de animé ; )

Nos leemos pronto!

Gracias por leer!

Cuídense!

Sayounara Bye Bye!

Gabriella Yu

PD: creo que faltan 4 o 3 capítulos para el final O.O

PD2: ¡mi ahijada me ha contagiado sus piojos! ¡¡¡Nnnooooooooooooo!!!!!

11