Hola chicas, siento el retraso. Mandé ha arreglar el portatil. Tenía el disco duro quemado :0 Aquí os dejo la continuación. Nuestra Hermione empieza a preocuparse de Severus Snape. Esas llamadas de Lord Voldemort, a altas horas de la mañana... yo también me preocuparía ^^
Capítulo 51: La llamada del Que-no-debe-ser-nombrado.
El mes de Marzo pasó sin complicación. Ginny y Harry tuvieron más tiempo para ellos. Ronald pasaba más tiempo con Lavender. Hermione por su parte aprovechaba los días entre semana para estudiar y hacer deberes que los profesores le mandaban, ahora más que nunca. Estaban llegando a los exámenes finales.
La joven se esforzaba al máximo para pasar los fines de semana con su querido amado.
Únicamente con las reuniones que Dumbledore le proporcionaba a Snape. La joven empezaba a creer que el viejo no quería verles juntos. Snape por su parte, no quería tomarlo como algo personal, seguía trabajando para la Orden y no podía negarse a la llamada de Dumbledore.
Era sábado, Snape y Granger se encontraban ambos en la cama dándose amor.
Cuando Snape se sentó en el filo de la cama, tocándose el antebrazo izquierdo.
. ¿Qué te ocurre?
Snape intentaba no mostrar su enfado, la marca tenebrosa le ardía.
Hermione se levantó de la cama y de pie delante de Snape lo abrazó.
. Tengo que irme.
Snape rompió el abrazo de la joven. Ella lo miró asustada.
. ¿A dónde vas a ir?, ¿otra noche más?
La escuchaba, pero estaba ocupado vistiéndose con un movimiento de varita se acercó a la joven y la besó para desaparecer, no sin antes…
. Te quiero Hermione, acuéstate te resfriarás.
La joven observó cómo desaparecía y después de eso se miró los pies, estaba descalza. Decidió meterse de nuevo en la cama, pero no podía dormir. Quería esperarle.
Esa noche Hermione lo pasó muy mal. Las horas pasaban y Snape no volvía. Decidió leer un poco, para hacer la espera más llevadera aunque en su cabeza tenía una guerra de sentimientos negativos.
No pudo más y se quedó dormida.
Un sonido se escuchó al otro lado de la habitación.
Hermione se levantó sobresaltada. Cogió su varita que descansaba en la mesita de noche. Se levantó de la cama. Con sus pies descalzos se acercó con cautela hasta la puerta que daba al despacho.
Al otro lado se escuchaba un par de cuchicheos, eran dos voces. Hermione recordó las palabras de Snape, así que con la varita en mano quiso sorprender al intruso.
Abrió con cuidado la puerta y…
. ¡Lumos!
La estancia se iluminó por completo.
La joven se sorprendió al ver de quienes se trataban.
Allí un Draco Malfoy llevaba a un Snape medio inconsciente.
. ¡Severus!
Tal vez debía comportarse de otra manera delante de Malfoy, pero viendo que estaba en el dormitorio de su ex profesor y que el rubio no se sorprendió al verla… no era momento de intentar disimular.
Fue hasta donde se hallaba su pobre esposo.
. ¿Qué ha pasado?
Hermione miraba a Draco.
. Hermione, ayúdame a tumbarlo en la cama. Necesita descansar, ha tenido una mala noche.
La castaña abrió la puerta y ayudándose con Draco, ambos pudieron tender al profesor en la cama. Ella le desabrochó los zapatos y lo tapó hasta la cintura.
Draco observaba como la joven acomodaba bien a su padrino, hasta que ella se acercó.
. ¿Qué ha pasado?, ¿Quién le ha hecho eso?
. No lo sé, me lo encontré intentando llegar a su despacho. Cuando despierte que te cuente. Bueno yo me voy a dormir.
Hermione lo miró extrañada.
. Un momento, ¿Qué hacías a estas horas por los pasillos?
Draco rio al escuchar a la castaña.
. Vaya, ¿ahora quieres controlarme?, no era el único que estaba en los pasillos de las mazmorras. Weasley me estaba pisando los talones, como siempre. Alomejor piensa que estamos juntos…
. No digas bobadas, yo no estaría con un… con un…
. Dilo Hermione, dilo. ¿No estarías con una serpiente? Vaya, ¿y quién es él? No soy ciego, sé lo vuestro y a diferencia de tus amigos yo lo he aceptado.
Hermione se quedó callada.
. Bueno, me voy. Buenas noches, Granger.
. Gracias, gracias Malfoy.
El rubio hizo un movimiento de mano, como queriendo decir que no pasaba nada y dicho esto cerró la puerta del despacho dejando a la joven de pie sola.
Hermione no pegó ojo lo que quedaba de oscuridad, observando a su Snape.
Los primeros rayos de sol inundaban la torre Gryffindor. La joven abrió los ojos y pegó un brinco de la cama.
. ¡¿Qué hago aquí?!
Se encontraba sola en el dormitorio.
Se dispuso a vestirse para acudir a desayunar.
Eran cerca de las 9.15am y llegaba con la hora justa.
. Buenos Días Hermione, ¿Qué tal has pasado la noche?
Ginny le guiñaba un ojo, mientras le pedía que se sentara a su lado.
La joven no sabía cómo había llegado hasta allí.
. Ginny, buenos… buenos días…
. ¿Qué te ocurre amiga?, estas rara.
. ¿Así?, pues… quería comentarte una cosa…
Miró más allá de la mesa y Draco la observaba detenidamente.
. ¿Con quién has pasado la noche?
Hermione seguía mirando a Draco, pero cerró los ojos molesta.
. ¿Cómo que con quién?
. Si, esta noche no estabas en tu cama y esta mañana apareciste… pero tu ropa…
. ¿Mi ropa qué?
Ginny molesta habló un poco más alto.
. Esta mañana tu ropa de ayer no estaba en los dormitorios…
. No me he fijado, me pegué una ducha y salí de allí.
Hermione bajó la cabeza confundida.
Ginny lo notó y la abrazó.
. Cuéntame amiga. Algo te ocurre.
. Ahora no, cuando acabemos de desayunar.
Una vez que acabaron, Hermione invitó a pasear a Ginny a Hogsmeade para hablar sobre lo ocurrido.
Llegaron a las Tres Escobas. Allí las chicas eligieron unas cervezas de mantequilla.
. Bueno, cuéntame.
Hermione le contó lo sucedido, pero primero pidiéndole que por favor no le contara nada a los chicos.
. Snape se fue de madrugada dejándome sola unas horas. Yo estaba asustada, Ginny… algo dentro de mí me decía que algo iba a ocurrir... Así que me quedé dormida, y desperté asustada…
. ¿Quién había allí?
. Era Snape con… con… Ginny por favor, no se lo comentes a nadie, por favor…
. Tranquila Hermione, no diré nada. Te lo prometo.
. Era Draco.
. ¿Draco?, ¿Qué hacía entrando en el despacho?
. Traía a Snape medio inconsciente… no pude negarle la entrada.
. Entiendo.
. Llevé a Snape a la cama y le di las gracias a Draco, por cierto. Él sabe de lo nuestro.
. ¿Él lo sabe?, vaya y ¿cómo?
. Severus es el padrino de Draco.
Hermione lo soltó al fin. Ahora lo entendía todo. Como aquella vez, intentaba ayudar al chico. Aquella noche cuando Harry y ella, investigaban a su ex profesor.
. Hermione, ¿sabes qué significa eso?
. Lo sé, pero Harry no se debe enterar.
. Tranquila, no lo sabrá.
Hermione aun sabiendo que Ginny no lo divulgaría por el castillo, se sentía mal por haberlo contado.
La mañana fue tranquila. Aprovecharon la tarde contando anécdotas con los demás compañeros y jugando al snap explosivo.
Llegó la noche y Hermione tenía pensado acudir de nuevo a las mazmorras.
Pasadas las 11.30pm, se acercó con la insignia de prefecta, por si alguien la encontraba fuera de su torre.
Llegó a la puerta del despacho y llamó varias veces. Nadie contestaba. Empezó a preocuparse. Dio media vuelta y decidió dar un paseo.
Era tarde y si la pillaban podía meterse en un buen lío, así que muy a su pesar se fue a dormir.
