Hola lectores y un gran saludo para ustedes, luego de pasar el primer aniversario regresamos como un capitulo ambientado en el futuro regresamos a nuestra programación habitual. Antes de iniciar pido disculpa por la demora de publicar este capítulo, principalmente le di bastante vueltas antes de hacer la publicación en lo personal estuve reescribiendo uno que otro punto de vista hasta incluí un par de ellos, superado este pequeño contratiempo traemos la primera parte de la fiesta.
Vamos con los reviews:
Cohenn: No creo que seas el único que le sucedió lo mismo con la Star embarazada. Mucho de lo que se menciona se viene a futuro eso incluye algunas importantes conclusiones como con el chico de la máscara y sobre la explicación de la cicatriz. No te preocupes con Hekappo ella creo que saldrá bien a futuro.
SugarQueen 97: Gracias, digamos que en parte tiene algo de Takagi San. En futuros capítulos podremos ver un poco más de la relación de futuros padre e incluso algunos puntos durante la etapa universitaria vendrán muchas sorpresa más.
Kevbray: Obviamente vendrán más capitulo ambientados en el futuro donde podremos divertirnos por montón, en el fondo afirmo y a la vez que muchas cosas van a suceder con varios de los protagonistas solo deben esperar.
Inzanity 14: La teoría de la cicatriz seguirá dando vuelta en los futuros capítulos obviamente, sabremos la razón de aquella cicatriz, como Star reaccionara. No quiero adelantar nada más a futuro pero esa cicatriz tendrá varias consecuencias para Marco.
Retomaremos la historia desde el capitulo numero 49 donde quedamos la ultima vez. En fin ya saben que tenemos mucha diversión por delante, este capítulo será bastante extenso como la siguiente parte pero mejor centrémonos ahora y vamos con el desmadre:
-¡MI ABUELA PUEDE HACERLO MÁS RÁPIDO!-gritaba Hekappo con el megáfono. –¡LEVANTEN ESAS PIERNAS!-tomando lugar junto a Selena y Marco trayendo tres gaseosas de dieta para disfrutar entre los tres.
Hekappo y Selena tras finalizar la fiesta de los maestros por fin de año, habían decido ver cómo iba el entrenamiento del equipo de hockey a cargo del joven Díaz. La entrenadora se sentía muy orgullosa de su pupilo por demostrar voz de mando como actitud de tiranía.
-Gracias, Marco-dijo Selena acomodándose en la silla de playa. –Esto es realmente divertido-comento.
-Te lo dije-indico Hekappo. –Es divertido verlas sufrir y torturarlas-lanzando una carcajada estruendosa.
-Sin duda es emocionante-dijo Marco abriendo su gaseosa. Hekappo dio un pequeño sorbo a la gaseosa de dieta estudiando detenidamente al castaño, no quería admitirlo pero la forma de gritar y dar órdenes la llenaba de orgullo.
-No te acostumbres, chico-comento. –Solo por esta vez te permito estar sentado aquí junto a nosotras.
-Si, entrenadora-contesto.
-No seas cruel-intervino Selena. –Casi te pones a llorar, cuando lo viste dando órdenes-riendo.
Pyros ignoro el comentario de la pelirroja pero realmente estaba orgullosa del chico. En lo personal le tenía cierto cariño y en el fondo sabia, que los abusos como bromas crueles estaban teniendo efecto en él.
-Hazme un favor-depositando en sus manos el megáfono. –Lléname de orgullo.
-Claro-dijo Marco poniéndose de pie. –¡Vamos señoritas, más rápido!-comenzando a dar órdenes.
-Ese es mi chico-se dijo.
En aquel momento cierta chica de cabellera rubia paso a pocos metros del castaño haciéndole un comentario que apenas pudo entender Hekappo.
-¡Oye!-grito Hekappo dando un salto y acercándose hacia él. –Ponla en su lugar-exigió.
-¿Cómo hago eso?-pregunto. –Star-pensó.
-Según tu experiencia-contesto. –Un poco de dominio sobre su joven pareja, para demostrar su macho alfa interior-pensó.
Selena solo arqueo una ceja mirando a su amiga y la propia Hekappo puso atención a lo que dijo:
-¡15 minutos más de trote!-dijo Marco. –Agradézcalo a Butterfly-indico.
-Ese es mi chico.-se dijo. –Igual merece un castigo particular Star-pensó Hekappo.
Año Nuevo En La Casa Butterfly (Parte I)
Ren nunca había sido la clase de chica en imitar o utilizar un estilo algún famoso pero en el fondo.
-Cigarrillo-se dijo. –Necesito fumar o me pondré de malas-revisando si llevaba el dinero suficiente para comprar e incluso revisaba una hoja con las anotaciones de su madre, en caso de necesitar salir de compras. Aquella mañana iba vestida con unos pantalón de mezclilla desgatado, una camiseta con las mangas rasgadas, una sudadera negra, un abrigo con capucha y calzando unas zapatillas cómodas.
-Según internet-revisando su celular. –Debo bajar unos diez calles, atravesar un parque y estará la tienda-verificando su información. En reiteradas ocasiones iba comprobando las calles para no perderse, en medio de su camino observo a dos mujeres avanzando por la vereda del frente
-¡Whoa!-viendo a la mujer de cabello blanco. –Quizás se lo debe decolorar-se dijo.
La segunda mujer tenía el cabello rizado color castaño, continuando su camino lentamente comenzó a surgir la necesidad de un cigarrillo.
-Maldita sea-se dijo. –Al menos es más barato una cajetilla que en Japón- recordando el precio apenas piso suelo norteamericano. En ocasiones se detenía para ver una que otra ardilla merodeando por los alrededores, se quedaba observando a los niños y como algunos chicos que pasaban junto a ella.
-Hikari estaría emocionada por todos los chicos deambulando por aquí.
Antes de cruzar en dirección del parque, saco nuevamente su teléfono celular revisando la ruta. Tras cruzar en el paso señalizado y atravesando el parque, los diversos colores de las hojas de los arboles captaron su atención.
-Creo que este lugar ya tiene mi atención.
Mientras, en una tienda.
-Los amplificadores, la esfera disco y la máquina de humo todo en la parte posterior de la camioneta-indico Toffee mirando hacia el interior del lugar. –Pobre River, me pregunto cómo logro convencer a Moon para hacer otra fiesta-mostrando una sonrisa, recordando lo sucedido la ultima vez.
River le había comentado que nuevamente Moon le permitió hacer otra fiesta, tras su exitosa pero desastrosa reunión de maestro hace un par de meses en la residencia Butterfly, luego de acomodar y desplegando una lona sobre los aparatos para protegerlo en todo momento en caso de alguna lluvia ocasional.
-Gracias señores-entregando unos billetes a los dos chicos. –No lo gasten en un solo lugar-viendo a su amigo refunfuñando.
-Es un robo-dijo River y seguido de Toffee subiendo a la camioneta. –Tuve que dejar un cheque como garantía.
-Pero eso siempre se hace-indico. –No seas mezquinos.
-¿En caso que algo se averié?-pregunto. –Realmente es necesario-inquirió.
-Sí-contesto él. –River hombre-colocándose el cinturón. -No seas tacaño, todo es para prevenir algún imprevisto-comento.
-Estafadores-bufo.
Toffee por unos minutos soporto las quejas de River en relación a la renta de los equipos de audio. Al momento de ver otro vehículo pasar junto a ellos, consideraba la opción de arrojarla a las vías de transito pero en el fondo se estimaba como ser humano más que nada.
-¿Cuánto fue esta vez?-inquirió el pelinegro. –¿Unos 200 dólares?-pregunto nuevamente.
-200 dólares solo en Moon-fue su respuesta. –Cine, compras y peluquería-contesto.
-¡Oh!-exclamo. -¿Es el mismo DJ de la otra vez?-pregunto.
-Ese chico Ruberiot es bastante requerido pero acepto de inmediato apenas lo llame-contesto. –Otros 300 dolares más.
Toffee hizo memoria de su época universitaria junto a River, en aquel tiempo ambos eran reconocidos por sus constantes asistencia a las fiestas de las distintas facultades en especial a las de enfermería, donde más de una vez consiguieron obtener alguna citas pero todo sus andanzas terminaron cuando llego Moon a la vida de su amigo.
-Recuerdas las fiestas de las enfermeras-inquirió al rubio.
-Si-dijo River. –Éramos solteros, apenas teníamos dinero y solo nuestros movimientos de baile.
-Jajaja-lanzando una carcajada. –Y en aquel tiempo Moon solo era una diosa para todos, parecía que nadie podría conquistarla-comento.
-No me preguntes como lo logre-tratando de hacer memoria. –¿Qué paso con esa chica Cinthia?-pregunto recordando alguna de las incontables chicas de su amigo.
-Cinthia-dijo pensativo. –Esa era tuya-contesto.
-¿Enserio?-pregunto. –¿Era mía?-se dijo.
-Si-fue la respuesta de Toffee . –Yo estaba con Jazmín.
River continuaba charlando y a la vez centrando su atención en el camino, tratando de dar con la calle hacia el supermercado. Ambos recordaban sus tiempos en la universidad como todas sus alocadas aventura siendo jóvenes, solteros y sus pasos de baile o en las palabras de River los pasos mortales de seducción.
En la residencia Evans (hogar de Ren).
-Buenas tardes-dijo Angie. –Soy la presidenta del vecindario y ella es mi compinche Moon Butterfly.
-Es un gusto en conocerla-dijo Moon. –Es un poco baja-pensó.
-Adelante pasen-dijo Molly. –Mis vecinos me comentaron sobre su visita, las reconocí de inmediato.
Angie Díaz desde que asumió la presidencia del vecindario, solía sociabilizar el doble antes de ocupar el cargo. Pero unas de sus funciones favoritas era ir a saludar a sus nuevos vecinos y darle la bienvenida oficial junto a Moon e incluso darles un par de presentes en señal de buena fe y cordialidad.
-¡Molly!-dijo Moon. –Me acabo de enamorar de toda tu sala principal-abriendo los ojos de par en par, estudiando detenidamente toda la decoración como muebles.
-Gracias-contesto Molly, invitando pasar a las dos mujeres.
Angie Díaz como la nueva presidenta del vecindario y Moon Butterfly siendo la compinche, le dieron la bienvenida oficial al vecindario e incluso la propia peliblanca le extendió la invitación a la fiesta de año nuevo que se realizaría en el día de mañana 31 a las 9 de la noche en punto, hasta conocería a varios de los asistentes como amigos más cercanos para festejar a lo grande.
-Eso es fantástico-dijo Molly trayendo consigo algo limonada como galletas de jengibre. –Apenas he puesto algo de orden, disculpe si es algo sencillo.
-No te preocupes-dijo Angie.
-Para nada-dijo Moon. –Limonada-se dijo.
Las dos mujeres traían consigo una canasta de tamaño mediano con algunos presentes como una cuponera de descuento en diversas tiendas locales de Echo Creek, una botella de aceite para el cabello, un libro de bolsillo donado por Geralt, un tarro de café de Jalisco, México. Entre otros artículos principalmente algunos caramelos, muestras de perfumes y una lista con los números de emergencias.
-Gracias- dijo Molly. –En realidad agradezco su gran hospitalidad y todo eso. En el fondo quería llegar a un buen vecindario luego de mi divorcio.
Moon y Angie ni siquiera se incomodaron por la inesperada revelación de parte Molly, en el fondo ambas mujeres entendía sobre las rupturas de matrimonios tampoco realizaría algún juicio simplemente debía darle una cordial bienvenida como integrarla a la vida social del vecindario.
-Entonces-dijo Moon. –Veo que tienes una hija-indico mirando una fotografía de una chica de cabello negro.
-Mi pequeña Ren-dijo Molly. –Tiene 16 años pronto cumplirá los 17, ella es algo irónica pero espero que conozca a chicos de su edad.
-Mi Marco tiene 17 años-dijo Angie.
-Star tiene la misma edad que Marco-se adelanto Moon. –Claro incluso que mi hija y Marco, novios.
-Novios-dijo Molly. –Los novios raros de los cuales se reían Ren- recordó.
Las tres mujeres continuaron charlando agradablemente durante lo restante de la mañana, sobre asuntos triviales en relacion a la ciudad. Luego de charlar con la nueva vecina del vecindario ambas mujeres regresaban a sus hogares para continuar con sus actividades cotidianas y Molly continuo con sus quehaceres.
-Realmente Molly es agradable-comento Angie. –Fue una buena idea en invitarla a la fiesta.
-Si-contesto ella. –Ahora que tienes el poder las cosas son muy diferentes.
-Es verdad- contesto. –En fin….Yo saldré en la tarde.
-Yo tengo una cita en el salón de belleza-indico Moon. –River paga.
-JAJAJAJA-lanzando una gran carcajada Angie. –Yo tengo la cita del salón para mañana… Rafael paga.
Las dos mujeres lanzaron una gran carcajada sintiendo algo de pena por sus respectivos esposos y la gran cuenta que saldría en sus cabellos para la fiesta de año nuevo.
-Vamos a tirar la casa por la ventana-se dijo Moon. –¡A LO GRANDE!...
En las afueras de la academia.
-Nos hablamos por whatsapp-dijo Star a Higgs mientras se despedía a la distancia. –¡FELICES FIESTAS!-le grito.
Tras concluir la práctica de aquel día y quedándose a charlar con las chicas del equipo de hockey, la rubia busco en el interior de su bolso deportivo sus audífonos para continuar su camino en dirección de su hogar pero en ese momento noto la presencia de su novio que se iba acercando, después de tener una pequeña charla con Hekappo y la maestra Selena.
-¿Casa o quieres pasar algun sitio?-pregunto acomodando el bolso en su hombro.
Star solo se limito a mirarlo furtivamente y omitiendo toda respuesta.
-Veamos si a Hekappo junior le gusta la indiferencia-se dijo y dando finalmente con sus audífonos. –Pero me gusto esa voz de mando-mordiéndose el labio inferior.
-Ya veo-dijo Marco. –Dos pueden jugar ese juego-contesto y buscando sus audífonos hasta un par gafas.
La rubia miraba de reojo al castaño mientras acomodaba los audífonos y se colocaba sus gafas, pensaba reírse de él por utilizarla en pleno invierno. La rubia se encamino en dirección contraria a su hogar pero Marco la siguió a pocos metros e incluso intento tomar de su mano pero ella lo rechazo.
-Muy maduro-dijo Marco. –Realmente lo está llevando a un nivel personal-pensó.
-Ignóralo, ignóralo, ignóralo-se repetía constantemente.
Ajustando el nivel de la música, trata que la ley del hielo funcionaria de un modo u otro, pero no podía evitar en pensar como los dirigías y esa aura de autoridad que emitió en medio del entrenamiento.
-Lo quiero besar, pero se puso algo bobo…..pero lo quiero besar…-mientras continuaba su debate en el interior de su cabeza. –Lo quiero besar-se repitió una vez más.
-¡Hola Marco!-dijeron dos chicas de ultimo año que coincidentemente iban pasando por la vereda del frente, saludando enérgicamente.
-Hola-contesto Marco. –Esas quienes son-se pregunto. Pero Star a pesar de llevar los audífonos puestos pudo ver toda la escena, lanzando un suspiro y tratando de mantener la compostura espero hasta que las dos chicas estuvieran lejos de ellos.
-Ellas son de ultimo año….¿verdad?-inquirió a la rubia. –¡OH!-solo dijo.
-Marco-dijo Star por mera causalidad su gruesa melena siendo mecida por el viento.
-¿Star?-pregunto.
La rubia dejo a un lado su bolso como celular y audífonos, colocando sus manos a la cintura. El castaño solo se quedo parado tratando de deducir los posibles escenarios para lo que se vendría a continuación.
-Maldita sea…puede ser cualquier cosa-se dijo. –¿Sucede algo?-pregunto con una sonrisa nerviosa.
Ella solo dio un salto hacia sus brazos y acercándose a su oído.
-Pensaste que iba a pasar lo mismo como en navidad-inquirió y mostrando una sonrisa coqueta. –Pobre Marco, eres muy afortunado en tenerme como novia-dando un beso juguetón.
El castaño respondió de inmediato el beso, comenzando a jugar con sus lenguas y dejando a un lado su bolso. Ambos jóvenes continuaban compartiendo el beso como si nada más importara pero en ese instante el sonido de una bocina los alerto.
-¡CONSINGANSE UNA HABITACIÓN!-les grito Hekappo riendo.
La pareja vieron conduciendo a Geralt su vehículo en compañía de la maestra Selena y Hekappo que continuaba diciendo ciertas cosas y realizando algunos gestos.
En el supermercado.
-Debo admitir que esta ha sido una de tus mejores ideas-dijo Toffee. –Y en el infierno va nevar.
-Venir temprano nos va ahorrar mucho tiempo, este lugar pasado de las 4 de la tarde va ser un verdadero manicomio-comento River.
Los dos hombres se encontraban esperando que la cajera del supermercado terminara de pasar los productos que iban desde gaseosas, aguas minerales, frituras, licores de diversos tipos para celebrar y hasta un barril de cerveza. Por su parte Rafael Díaz se encargaría de llevar el resto para la fiesta, todo la coordinación se había acordado en medio de la noche de poker, la cual gano Toffee nuevamente.
-Mmmmmm…..creo que tenemos todos-dijo Toffee revisando la lista.
-Sí, tenemos todo-contesto River revisando cada producto mientras dos chicos metían todo lo comprando en cajas. –Lo llevaremos todo en el asiento trasero, no tenemos espacio-indico.
-¡Vamos a tirar la casa por la ventana!-exclamo el pelinegro. –¿Ponche?-pregunto.
-Pues claro-dijo River comenzando a reír. –Es año nuevo...se viene un mejor año.
-Fantástico-contesto Toffee. –Este próximo año aprendo crochet-se propuso.
De regreso al parque.
-¡Whoa!-dijo Ren continuando su paseo por el parque.
La chica recorrió de Norte a Sur como de Este a Oeste todo el lugar, en ocasiones se detenía para sacar una fotografía y enviarla a su mejor amiga en Japón o simplemente seguía a una que otra ardilla que merodeaba cerca de ella para ver hasta donde llegaba.
-Tengo varias fotografías-revisando su celular. –Apenas llegue a casa, voy a revisarlas en mi computadora y luego las voy a publicar en Twitter-se dijo. Regresando nuevamente por donde vino, algunos chicos que iban en dirección contraria a ella. Se quedaban viéndola pasar y murmurando entre ellos.
-Y esa chica.
-Ni idea.
-Debe ser nueva- afirmo el primero de ellos.
Ella solo se limito a lanzar un suspiro continuando su camino y acomodándose la capucha sobre su cabeza. Nuevamente siguió el mapa tratando de orientarse y viendo un enorme letrero con luces de neón.
-Uhm….si creo que este es el lugar-se dijo y cruzando hacia la otra calle. -¡¿El novio raro?!-se dijo.
Aun lado de la entrada principal del Slup&Stop, estaba sentando en una banca Marco Díaz revisando su celular y reproduciendo un mensaje de voz.
-¡CONSEGUITE UNA HABITACIÓN!...JAJAJAJAJAJ-escucho Ren. –Si él está aquí….¿donde está la rara de su novia?-se pregunto entrando en la tienda por sus cigarrillos.
En el interior de la tienda.
Star recorría las neveras de extremo a extremo buscando jugo de frutas tropicales que tanto le gustaba.
-Piña, mango…..maracuyá o melón-se preguntaba en ese instante. –Mmmm…..quizás frambuesa-revisando el resto de las opciones en sabores.
Entre sus brazos llevaba unas galletas de chocolate, una barra de cereal y una caja de leche para Marco. Mientras trataba de decidir miro de reojo a una figura pequeña que estaba solo a unos pocos metros de ella viendo las gaseosas y decidiendo finalmente por un par latas de cola.
-¿Un niño?- se pregunto. –Realmente es pequeño, debe tener unos 14 años- se dijo.
Star trataba de calcular la altura de ese chico con capucha, el cual debía estar aproximadamente 1.60 cm, utilizando como referencia su altura de 1.75 y la de Marco que estaba cercana al 1.80 cm. Suponiendo que estaba en los cálculos corrector.
-1.60….yo estaba en esa altura cuando tenía 14 años-pensó.
La chica de la capucha tomo una segunda lata de gaseosa y encaminándose hacia el pasillo de las galletas. Star la espió por el cristal de la nevera no daba pasos demasiados largos, solo se movía tranquilamente por los pasillos en dirección de la caja registradora.
-Nunca la había visto antes….quizás este de paso por la ciudad-se dijo y decidiendo por un jugo en botella de maracuyá. –No es malo variar-en caminándose hacia la caja. El chico de la capucha estaba terminando de pagar, la rubia noto además de las galletas y las dos gaseosas de cola sumado a un paquete de cigarrillo.
-Gracias-dijo y recibiendo el cambio. Cuando fue su turno de pagar por sus respectivos artículos, continúo viendo de reojo a la chica que estaba ya fuera de la tienda.
-¿Cuánto es?-pregunto Star
-Son 5 dólares-indico el encargado de la tienda.
-Ok-contesto y pagando su compra. -¡¿QUE?!-dijo en voz alta viendo por la puerta.
En las afuera de la tienda.
-Por amor a los tacos-se dijo. –Realmente tiene mucho tiempo libre y solo se centra en enviarme audios de voz, para molestarme-revisando los mensajes de Hekappo. El castaño solo se limito a dar un suspiro respondiendo algunos mensajes de Tom y Tad.
Desde que los tres se habían conocidos solían charlar entre ellos por largas horas por medio de whatsapp. Algunas conversaciones iban en relación a las usuales intereses de los chicos como deportes, alguna buena canción, videojuegos o cómic dependiendo del género y entre otras cosas.
-El video de los cachorros-se dijo. –Tad como pudo ver este vídeo más 50 veces-escribiendo al chico.
-Tad, madura deja de enviar el condenado vídeo de los cachorros-respondiendo Tom. –¡MADURA!-le escribió.
-¡Es divertido!-contesto Tad.
-Sí, es divertido las primeras 3 veces-escribió Marco. El castaño continuaba respondiendo los mensajes de whatsapp, en el momento de levantar la vista vio una figura a pocos metros de él. -¿Y ese?-se pregunto pero la inconfundible voz de su nieta llamo su atención.
-¡HEY!-dijo Star saliendo de la tienda. –No eres algo joven para fumar, niño-acercándose a la figura encapuchada.
-Jajaja-dijo Ren. –Niño-bufo.
-¿Está todo bien?-pregunto Marco acercándose.
-¡Marco!-dijo Star girándose en su dirección. –Él esta fumando y es bastante joven para hacerlo-indico.
El castaño observo a la figura encapuchado notando que algo no estaba dentro de lo mencionado por su novia.
-Creo que es una chica-se dijo. –Hola soy Marco Díaz….. y tu nombre es- inquirió en ese momento.
La rubia miro completamente desconcertada la escena viendo como aquella figura se quitaba su capucha revelando un largo cabello negro y ojos como gatos, mostrando una sonrisa simple y dando cuenta que era una chica.
-Es un gusto-contesto. –Soy Ren Sato Evans-presentándose.
-Es un gusto igualmente-contesto Marco dándole un pequeño empujón. –No seas mal educada-indico.
-Pensé que era un niño-dijo en voz baja. –Hola soy Star Butterfly-presentándose.
-Hola Marco y Star-dijo nuevamente y percatándose de cierto detalle. –Ordenando sus nombres queda algo muy gracioso….¡Starco!-comento riendo. La joven pareja se miro analizando la combinación de sus dos nombres quedando completamente sorprendidos.
-Genial-contesto Star. –Nunca te había visto por aquí-indico.
-Sí, es verdad-dijo Marco. – ¿Estas de paso?-pregunto.
-Soy nueva en la ciudad-contesto. –En realidad vivo cerca de ustedes, novios raros-indico.
Nueva York, Apartamentos de la zona norte.
-Firma aquí, aquí….tu inicial y por ultimo aquí-indico el encargado de los apartamentos. –Y los 35 dólares, para darle a la persona de limpieza.
-Está bien-contesto Tom. -35 dólares, solo por utilizar la azotea por una noche.
Tom en conjunto de Lilacia, Kelly y Tad. Estaban organizando para hacer una fiesta para Star y Marco, principalmente algo entre su pequeño círculo de amigos para celebrar lo que fue navidad y año respectivamente. Lilacia y Kelly dijeron que se encargarían de la decoración para la fiesta, sobre Tad estaba reuniendo una gran recopilación de canciones para disfrutar en medio de su pequeña reunión. Para Tom debía tener todo lo necesario desde bocadillos hasta algo para beber y obtener la azotea del sitio para disfrutar la noche de invierno.
-Listo-dijo Tom. –Y los 35 dólares- entregando el dinero.
-Aquí tiene y recuerde no hacer un gran desastre, joven Lucitor-dijo el encargado. –Felices fiestas-entregando el pase.
Minutos después subió hasta la azotea para observar y tomar algunas fotografías, con el fin de enviárselo a Kelly para coordinar adecuadamente todo el decorado.
-Mmmmm….creo que dos mesas, una para los bocadillos y el reproductor de música-se dijo y enviando las fotografías. –Al menos Kelly, es más organizada…..realmente Tad tiene suerte que sea su novia-riendo por las particulares situaciones de su amigo.
Tom continúo sacando fotografía y enviándosela a la chica morena. En cuanto a Lilacia ella carecía de total organización como noviazgo esporádico en su vida, pero en lo personal prefería solo observar esos verdaderos desastres.
-¡Oh!-se dijo leyendo el instagram de Star. –Marco al poder….-continuando su lectura y las fotografías.
Por uno minutos estudio la secuencias de imágenes en relación al entrenamiento de aquella mañana, rápidamente escribió un comentario con algunos emoticones en relación al título. Kelly había comentado como Tad y hasta Lilacia había dejado su comentario.
-Era esa canción…macho…..man, creo que era de Village People- tratando de recordar la popular canción. –La buscare en youtube y se la enviare- riendo por su mejor amigo.
Residencia Pyros, Habitación de Hekappo.
-Perdedor, perdedor, perdedor y perdedor-se dijo Hekappo dejando de lado su teléfono celular. –Por amor al cielo, como no puedo conseguir un hombre decente. No pido solo que sea decente, gane mucho dinero, tenga un deportivo y me compro muchas cosas caras- pensando en su fantasía. Mientras estaba tumbada en su cama, la figura de su hermana gemela la observo desde el umbral de la puerta con cierta diversión.
-La fantasía del esposo multimillonario- inquirió Hécate a ella. –¿Verdad?...
-Boba-contesto. –Eso fue hace un mes, ahora es la fantasía del súpermultimillonario.
-No nada de malo que fantasees con novios imaginario, claro si tiene 13 años-bufo. –O era a los 12 años.
-¡CALLATE!-dijo Hekappo arrojando su almohada hacia ella. –No hagas darte una paliza.
-UYYY-contesto. –La pequeña Hekappo va a darme una paliza- bufo. Hekappo dio un salto de su cama quedándose a pocos metros de ella. Tomando su bate de beisbol entre sus manos.
-Te voy a dar una buena paliza-dijo sosteniendo el bate. –Yo sigo siendo la más ruda. Hécate miro de pie a cabeza a su hermana, tratando de contener una carcajada por la actitud de peleadora callejera.
-¿Bromeas?-pregunto. –Por amor al cielo, realmente necesita conocer a gente de su edad- se dijo la hermana gemela.
-No-fue su respuesta. –Te voy a dar una buena paliza.
-Ok, no gracias no tengo ánimos de pelear- índico. –Y tengo cosas que hacer-ignorando toda la situación. Hekappo contuvo un grito y regresando nuevamente a su fantasía con su hombre ideal o en este caso con su súpermillonario novio.
Mientras.
-Y esa es mi historia-concluyo Ren dando un sorbo a su gaseosa. –Alguna pregunta-viendo a la pareja.
-Yo-dijo Star alzando la mano. -¿Eres niña?-pregunto nuevamente.
El castaño se arqueo una ceja tratando de entender como la rubia no podía convencerse, sobre la nueva chica. -No puede ser-dijo Marco. –Sin duda es una chica, aunque sea baja. Sin ofender claro está-viendo a la pelinegra.
-No hay problema-contesto Ren. –Creo que me va a fastidiar un rato sobre lo de ser niño-pensó.
-Quizás tú te las creas pero yo tengo mis dudas-afirmo la rubia. –Puede ser un truco barato-pensó. Marco solo se limito a dar un suspiro intercambiando una breve mirada con Ren que solo esbozo una leve sonrisa bastante interesante.
-¡HEY!, novio raro-dijo Ren. –Cúbrete los ojos-indico.
-No tienes que mencionarlo-contesto Marco cubriéndose los ojos como le dijo la chica. –Por que las chicas deben ser tan raras- se pregunto.
En cuanto Star miro toda la escena completamente confundida y sintiendo como la chica de cabello negro le tomaba la mano. La rubia quedo aún más confundida pero nada le preparo para lo que vino a continuación.
-¿Qué haces?-pregunto. –Tengo miedo.
-Esto te confirmara que soy una chica-contesto Ren. -¿Ahora me crees?-pregunto. Star se quedo completamente muda viendo como su mano estaba sobre el busto de la pelinegra, confirmando por una vez por todas que era una chica.
-Uhmm…..te creo-contesto Star recuperando el control de su mano. –Eso fue raro-se dijo y viendo a Marco que aun tenía el rostro cubierto.
-¿Acabo?-pregunto el castaño.
-¡Sí!- fue la respuesta de ambas chicas.
En un restaurant de comida italiana.
-Nada de Mal-dijo Toffee. –Le falto más queso parmesano.
-Siempre le falta queso-bufo River. –A la salsa le falta pimienta.
Luego de comprar todo lo necesario en el supermercado como ir a buscar los equipos amplificadores para la fiesta. Ambos decidieron detenerse para almorzar, charlar un poco y tratar ciertos asuntos más personales o mejor dicho recordando sus años en la universidad.
-Ya estamos en nuestros cuarenta-dijo River. –En fin mañana tiramos la casa por la ventana.
-Ya lo has repetido como unas 20 veces-dijo Toffee. –A todo esto…..¿Moon tiene tu tarjeta?-pregunto.
El rubio se quedo mudo por la pregunta mientras su amigo y colega. El pelinegro tenía esa extraña habilidad de deducir ciertas cosas en las personas, no necesitaba una respuesta sino ya había entendido por completo lo sucedido con la tarjeta.
-Peluquería-dijo Toffee. –Pobrecito...-pensó.
-Si-contesto River lanzando un suspiro. –Mi tarjeta va a reventar.
-Te compadezco-respondió. –Me llega a dar algo de lastima…..un poco-se dijo continuando con su almuerzo.
-Baboso con suerte- dijo River. –Ya quiero verte cuando te atrapen-pensó.
Por La Tarde.
Londres, Inglaterra. (Tren subterráneo)
-Para ser víspera de año nuevo, apenas anda gente-se dijo Margot acomodándose la capucha de su abrigo, extrajo su celular del bolsillo continuando con su búsqueda en relación a cierto chico que conoció en su estadía en el estado de California.
–Maldita sea- pensó y acomodándose en los oídos los audífonos escuchando algo de música a un bajo volumen.
Algunos usuarios del tren principalmente chicos de su edad se quedan viéndola por unos minutos tratando de demostrar su galantería, a diferencia de otras chicas Margot era un hueso duro de roer, principalmente buscaba alguien que le diera cierta estabilidad emocional. Había superado hace un tiempo aquel periodo de salir con diferentes chicos, estaba centrada en sus estudios superiores como su trabajo de DJ, en resumida cuenta ella estaba ante todo antes de cualquier chico. Cuando finalmente el tren subterráneo hizo su llegada solo camino un par pasos abordando unos de los vagones y tomando lugar en uno de los asientos cercanos, acomodando entre sus brazos la mochila.
-Solo un par de estaciones-se dijo. Minutos después llegando a su destino y tras subir las escaleras de acceso llego hasta una zona donde un sinfín de Pub estaban abierto tomando rumbo hacia el norte.
-A trabajar.
Habitación de Ren.
-Muy bajo-se dijo. –Un poco más de volumen- acomodándose los audífonos y revisando las fotografías en su computadora portátil.
Luego de ocasional encuentro con la singular pareja o en sus propias palabras los novios raros como los había bautizados. Tras el almuerzo se encerró en su habitación metiéndose en sus asuntos, algunas de las fotografías que tomo las envió a su mejor amiga como a otros familiares de ella ansioso de saber cómo le iba en Norte América.
-Al menos no tengo grandes planes para el resto del día-se dijo Ren quitándose las zapatillas y calcetines. -¡Esto es vida!-exclamo. Continuando con sus intereses un leve golpeteo a la puerta de su habitación capto su habitación quitándose sus audífonos y respondiendo:
-¡Pase!-dijo Ren.
La puerta se abrió por completo mientras la figura de una chica de larga caballera rubia vestía con una sudadera azul, una chaqueta de cuero, pantalones de mezclilla ajustada y un par de zapatillas converse.
-Hola-dijo Star. –Vamos a jugar.
Ren apenas dio credito de lo que estaba viendo frente a ella, luego de regresar en compañía de la singular pareja. Le habían mencionado que posiblemente vendría a buscarla para pasar la tarde, en el fondo pensó que solo fueron simples palabras.
-No-fue su respuesta. – ¡Que le sucede a esta chica!-se dijo.
-No seas cruel-dijo Star acercándose a ella. –Arriba….debes ponerte los calcetines, las zapatillas y salir a jugar….es malo quedarse adentro.
-¡MAMÁ!-grito Ren resistiéndose. –Esto es allanamiento-resistiéndose pero la rubia era mucho más fuertes.
-La señora Evans….me dejo entrar-contesto Star. –Debes salir…estas muy pálida.
-Mira quién habla-dijo Ren haciendo un esfuerzo. Luego de cinco minutos de resistirse por parte de la pelinegra, estaba en su sala principal colocándose el abrigo viendo a Marco y otra chica rubia esperando en las afueras de su hogar que la saludaron energéticamente.
-Cariño debes salir-dijo Molly ayudándola con su abrigo y dándole un beso en la frente. –Ve a jugar con tus nuevos amigos.
-No quiero-dijo Ren siendo tomada por Star, arrastrándola hacia afuera. -¡MAMÁ!-fue lo último en decir.
-¡NOS VEMOS CARIÑO!-dijo Molly desde la distancia.
-¡Whoa!-dijo Úrsula. –Tú madre te lanzo a la calle como si nada.
-Si-contesto Ren siendo arrastrada por las dos rubias en contra de su voluntad. –Yo solo quería quedarme en mi habitación.
-No seas así-dijo Marco. –Vamos a divertirnos-indico.
-Si, Ren-dijo Star. –Tenemos un karaoke en casa y aprovechemos de conocernos mejor.
-No se cantar-contesto ella. –Soy terrible.
-Eso no importa-dijo Úrsula. –Todos somos terribles para cantar-riendo.
La pelinegra lanzo un suspiro caminando por su propia voluntad aceptando de todas forma su destino, en el fondo se estaba haciendo la idea de frecuentar continuamente a la singular pareja e incluso la prima Úrsula le parecía algo divertida.
-¿Qué vamos a cantar?-pregunto.
-Ni idea-contestaron al mismo tiempo los tres.
Las dos rubias, el castaño y la pelinegra se detuvieron en el cruce designado esperando hasta que se les cediera el paso. Marco les explicaba a las tres chicas sobre el entrenamiento especial que debía realizar bajo la mirada de la poco convencional Hekappo Pyros, en otras palabras como estaría fuera de la ciudad un par de semanas por viajar a Nueva York y luego a Londres. Ren escucho todo en silencio sacando su cajetilla de cigarrillo del bolsillo ofendiendo en ese instante, siendo solamente Úrsula la que acepto.
-Gracias, Ren-dijo la rubia. –Mentolados.
-Era los únicos que tenían-indico ella. –¿Vas de vacaciones?-pregunto.
-En realidad-intervino Star. –Es una luna de miel adelantada.
-Star-dijo Marco sonrojado. –Solo vamos acompañar a tu tía.
La prima Úrsula solo lanzo una risilla un tanto picara rodeando a la chica de cabello negro susurrándole algo de suma relevancia.
-Básicamente ellos….-dijo la rubia por unos minutos pero detallando lo importante.
-¿Es Broma?-pregunto Ren poniendo atención a las siguientes palabras y viendo como la joven pareja, estaba completamente sonrojados como tomates. –¡WHOA!...no se preocupen su secreto, se queda conmigo.
-¡NO HABLES LO QUE NO TE INCUMBE!-dijo la pareja al mismo tiempo. -¿ENTENDIDO ÚRSULA?-preguntaron
-Están realmente rojos-contesto la rubia. –Niños...
-Ren, puede pensar que somos raros-dijo Star.
-En teoría-tomo la palabra la chica mencionada. –Son raros en mi opinión, pero me agradan….no me abraces-viendo a Star.
-Mejor…..-estuvo a punto de decir Marco. Cuando frente a los cuatro se detuvo una camioneta con dos hombres uno era rubio y el otro tenía el cabello negro. –Hola-viendo al padre de Star como a Toffee.
-Hola-contestaron al mismo tiempo los dos hombres.
-Hola-dijeron las tres chicas.
El rubio como el pelinegro notaron la presencia de la chica nueva, recordando lo mencionado por Moon hace un par de días.
-¡Hey!-dijo River. -¿Eres la nueva vecina?-pregunto.
-Si-contesto Ren. –Soy Ren Sato Evans.
-Un gusto-dijo Toffee. -¿Están ocupados?-pregunto.
Los cuatros se miraron entre ellos y respondiendo que no, en ese momento tanto River como Toffee tenían una sonrisa un tanto maliciosa.
-Necesitamos su ayuda-dijo River.
En el salón de belleza.
-Carguelo a la tarjeta de mi esposo-indico Moon acomodándose en la silla y reclinándose levemente hacia atrás. –Gracias River, por pagar-se dijo.
Moon había permito realizar la fiesta de final año invitando a varios amigos de la familia pero necesitaba estar presentable para la fiesta. Aplicando algo de extorsión a su propio esposo obtuvo su tarjeta de crédito para pagar el salón además de arreglar su cabello incluyo manicura, una mascarilla facial y un masaje capilar.
-Esto es divertido-se dijo Moon. En ese instante cuatro chicas del salón se pusieron manos a la obra e incluso le ofrecieron algo té para disfrutar, su momento de ser mimada.
-Le saldrá bastante caro, a mi buen River-poniéndose cómoda.
Mientras.
-¿Por qué cerraste temprano la tienda?-pregunto Selena acomodándose en el sillón.
-Es 30 de diciembre…..y digamos que iba algo lento-contesto. –Tan lento que no entro ningún cliente-se dijo.
La pareja estaba disfrutando solo tiempo de calidad, luego de un singular año para ambos. Estando a puertas del año nuevo e incluso asistirían a la residencia Butterfly para festejar.
-Creo que es la primera vez que paso año nuevo sin mi familia-comento Selena.
-Sí, te lo creo-contesto. –Antes de tener la tienda, siempre estaba de viaje siempre solía dar los abrazos de año nuevo, con mis colegas pero eran algo aburridos y tampoco eran de festejar-comento.
-¡Vaya!-exclamo. –En mi familia apenas llega el primer día de año nuevo, se hace una gran fiesta pero este año no podre asistir-indico.
Geralt apoyo su cabeza en el regazo de su novia posando su mirada hacia ella, la maestra solo se limito a sonreír por su gesto.
-Pareces un niño-comento Selena.
-Sí, es verdad-contesto Geralt.
Horas después, Residencia Butterfly.
River miraba con gran entusiasmo como Star, Ren, Marco, Úrsula y el propio Toffee estaban comenzando a decorar toda la fachada de la casa. Las tres chicas estaban instalando las luces en la puerta principal como en el césped para dar la bienvenida a sus invitados, en cuanto a Marco y Toffee estaban descargando los amplificadores, la esfera disco y los bocadillos como bebestibles para la noche siguiente.
-¡Oye!-dijo Toffee.-¿Qué haces parado?-pregunto.
-Solo superviso-contesto River y dando un sorbo a su café. –Alguien debe hacer-bebiendo otro poco.
-Concuerdo con el maestro-dijo Marco. –Todos estamos ayudando y solo te quedas parado-indico.
-Es verdad, tío-dijo Úrsula. –Solo nos ha visto poner orden al lugar, tú solo te quedas mirando-comento.
-¡Sí!-exclamo Star.-Nosotros estamos haciendo todo el trabajo-sumando al resto.
River solo mostro una mueca de completo disgusto en respuesta, pero Ren que estaba ayudando por mera casualidad mantuvo silencio.
-Vecina nueva-dijo River. –Tú no has dado alguna opinión-indico.
Los demás posaron su mirada en ella pero la chica, no parecía verse incomoda sino bastante serena.
-¿Quieren mi opinión?-pregunto Ren.
-¡Sí!-contestaron todos al mismo tiempo.
-Pues….-dijo Ren. –Básicamente creo que es abuso de poder, ni siquiera nos está pagando. Solo nos ordeno hacer esto-indico.
Marco, Star, Úrsula y Toffee estuvieron completamente de acuerdo en las palabras de la chica. River solo mostro una mueca de completo desagrado de todas formas iba a ignorar las opiniones de ellos e incluso se mostro bastante desafiante por sus palabras.
-Creen que voy a intimidarme por esas palabras-inquirió a ellos. –¡JA!...que piensan hacer-viéndolos a todos ellos. Los cincos solo se limitaron a mirarse entre sí. –¡Lo sabia!-bufo River. –Ninguno de ustedes tiene las suficientes agallas para enfrentarme-comenzando a reír.
-¿Qué significa esto?-pregunto una séptima voz.
-Alguien está en problema-comento Star con una sonrisa burlona. –En serio problemas...
Luego de tragar saliva, se giro lentamente viendo a su esposa con una mueca de completo disgusto estudiando todo lo que estaba sucediendo en ese preciso momento.
-Hola querida-dijo River mostrando una sonrisa nerviosa. –¿Cómo te fue en el salón de belleza?-pregunto.
-Bien-contesto quitándose sus gafas. –¡River Johansen!...eres un completo aprovechador, obligando a Star, Marco, Úrsula y la nueva vecina-comenzando su reprimenda. –Es un gusto….soy Moon Butterfly Butterfly, ya conocí a tu madre Molly y dile que amo su sala principal- presentándose formalmente.
-Un gusto- dijo Ren. –Se lo decolora o es así-se pregunto nuevamente.
-Pero….-trataba de decir River. –Yo...
-Nada de peros-dijo Moon. –Ahora te pondrás ayudar como todos y la única que manda…. ¡SOY YO!-le dijo recalcando las últimas demás contuvieron una carcajada mientras River estaba completamente en silencio. –¿Entendido?-pregunto.
-Sí, cariño-contesto.-Y me gusto como quedo tu cabello-prestando su ayuda de inmediato.
-Gracias-contesto y viendo al resto. –Y ustedes….a trabajar…..mañana es año nuevo y vamos a tirar la casa por la ventana- comenzando a dar las ordenes.
Al día siguiente, pista de carrera de la academia.
-¡DÍAZ!-grito con la forma de todo sus pulmones.
El castaño se detuvo en medio de sus flexiones de brazos, llevando su mirada hacia su entrenadora que estaba con una expresión de autentica furia. Al tratar de entender lo que estaba sucediendo solo se limito, a intercambiar una mirada con ella que continuaba mostrando el ceño fruncido y dijo:
-No te hagas el tonto…..tonto-dijo Hekappo. –Al menos di algo en tu defensa.
-¿Tonto?-pregunto. –Uhm….mmmm…no entiendo-contesto Marco.
-¡HOMBRES!-grito nuevamente y tomando su megáfono. –¡IDIOTA!-grito por tercera vez. Marco solo se limito arquear una ceja tratando de entender la razón de la molestia de su entrenadora. En el momento de mirar hacia la gradas encontró tres razones lo suficientemente compresible para entender su enojo.
-¡Ah!...eso-dijo Marco.
-¡HOLA MARCO!-dijo Úrsula saludando al igual que Star y Ren, mirando las tres su entrenamiento desde las gradas con gran entusiasmo.
-¡HOLA!-contesto Marco. –Genial, ahora va a torturarme el doble-se dijo. Hekappo miro a las tres chica y posando nuevamente su vista en su estudiante como secretario personal.
-Esa es la razón-dijo y dándole un palmazo en la nuca. –Yo solo te autorice para salir con una chica, no con tres-le indico.
-Pero ellas son solo amigas-contesto Marco. –Claro que conocimos a Ren solo ayer, pero ella es agradable y todo eso-se dijo.
-Eso no me importa-dijo Hekappo dando un segundo palmazo al castaño. –¡Solo una chica!-exclamo.
-Pero solo estoy con Star-contesto. –Y desde cuando debo necesitar tú autorización-inquirió en ese momento.
De un rápido movimiento la entrenadora lo derribo como si nada, en cambio las tres chicas apenas dieron créditos por lo sucedido. El castaño era alto para su edad y un atleta en todo el sentido de la palabra pero resulto que ella fue mucho más agresiva en ese instante.
-Primero soy tu superior, segundo eres mi subordinado y tercero tu hermana mayor-dijo Hekkapo. –¿Entendido?-pregunto.
-Está bien-contesto Marco. –¿Qué sigue?-pregunto.
-20 minutos de trote alrededor de la pista-dijo Hekappo.
-Si-contesto Marco cabizbajo. –Ella sin duda es fuerte-se dijo.
-¿Si qué?-pregunto Hekappo.
-¡Si, entrenadora Hekappo!-dijo Marco e iniciando su trote. –Siempre se pone como loca.
Las tres chicas continuaron mirando toda la escena pero la rubia, ya conocía el carácter de la entrenadora y de la singular relación con Marco.
-¡Whoa!-dijo Star. –Ella si sabe-se dijo.
-No quiero ser una metiche-comento Ren. -¿Pero eso es legal?- pregunto.
-Sí, nunca había visto a una entrenadora ser así. Eso es abuso de poder-comento Úrsula.
La rubia escucho los comentarios de su prima y su nueva amiga que continuaban hablando sobre la tiránica disciplina de la entrenadora Pyros. En el fondo sabia que lo hacía por el bien de su novio pero solo podía mirar de forma pasiva y guardar su opinión.
-Ella es así-contesto Star. –Ni loca le reclamo o voy a ser castigada-se dijo.
Bien lectores recuerden que pueden dejar sus reviews como impresiones, ahora bien tratare de tener a finales de este mes la conclusión y recuerde estamos a puertas del arco argumental de Nueva York y Londres.
Les deseo todo el ánimo y hasta la próxima.
