CAPÍTULO XLVIII
LA CONFESIÓN DE URANO
(Hace casi dos años, caballerizas del castillo Miranda)
EL fresco aroma de la alfalfa recién cortada perfumaba el lugar, la paja seca bajo su cuerpo era suave. La copa de vino de la Uraninana se había derramado, empapandole el vestido.
Nerviosa y con la respiración acelerada cerraba los ojos ante las caricias de aquellas vigorosas manos que se abrían paso por entre sus piernas. Con miedo se estremecía ante aquellos carnosos labios que sin pudor recorrían su desnudo torso.
"¿Nerviosa?", con una sonrisa en los labios, la princesa de Urano pregunto haciendo una pausa para contemplar el enrojecido rostro de aquella mujer.
"No", con pena la joven Misaki replico.
"Si tú lo dices", contesto con un ligero movimiento de hombros. Sonriendo deslizo sus manos hasta las caderas de la joven para terminar de quitarle la parte inferior de sus prendas.
El rostro de la mujer se encendió aún más al estar completamente desnuda frente a su amada princesa, quien con prisa terminaba por sacarse el pantalón.
Urano volvió al cuerpo de la joven para continuar con lo que hacía. Con una sonrisa en los labios de vez en cuando contemplaba las expresiones de la chiquilla. Su rostro enrojecido y sus tiernas caricias sobre su deiforme espalda le decían que no se detuviera, que hiciera de ella cuanto quisiera.
Por su parte, la joven Misaki susurrándole al oído pedía que la tomara y que no la atormentara más con sus caricias, en silencio y con una tierna mirada le gritaba que la amaba. Su razón le decía que se callara y no le confesara nada.
(Calabozos, palacio Tritón)
La atroz hambre había vuelto a despertar al pequeño que en vano buscaba el seno de la joven Midori. Ella con desesperación trataba de arrullarlo para hacerlo dormir.
"Por favor, ayúdenos. Este niño necesita algo de comer, ¿Qué no lo escucha llorar?", desesperada volvió a pedir a sus infames carceleros.
"Cállenlo, quiero dormir", desde el fondo del sucio pasillo, el tosco oficial grito. Su nombre era Calistrato.
"Es el hijo de la reina quien está llorando. Además es un bebé y no podemos callarlo… esta hambriento y tiene frió", el joven Mitoki desesperado replico.
"A mí que me importa si ese mocoso tiene hambre o frió, es tu problema y no el mío. El hijo de la reina seguramente ya ha bebido leche tibia y ahora duerme en su cuna y dentro de una cálida habitación. Este lugar es para despreciables ladrones y mendigos, no para príncipes", irónicamente el sujeto replico.
"En su conciencia quedara lo que a este bebé le suceda, la reina no le tendrá clemencia"
Finalmente Calistrato se acercó a ellos. Observando al pequeño Océano, rió; "Es un príncipe que por corona lleva un sucio calcetín. ¿Qué quiere de comer el príncipe?, ¿Filete?, el único filete que obtendrán es el de las enormes ratas que aquí abundan", el sujeto se inclinó tomando una que había caminado por encima de su pie, arrojándola dentro de la celda.
"Maldito bastardo", Mitoki grito mientras que con su pesada bota trataba de cazarla. La rata asustada trataba de correr sobre el charco de agua que en el interior de la mazmorra se había formado.
"No la mates. Es un ser indefenso", Midori pidió al joven.
El desdichado roedor corrió, pudiendo escapar por un pequeño orificio que había en una de las paredes.
"Tuvo suerte"
Calistrato torció la boca formando una sonrisa en los labios, luego grotescamente refirió aquello; "Y sí accedo a darte lo que pides, ¿Que me darás a cambio?", sugestivamente miro a Midori.
"Eres un imbécil, no deberías hablarle de esa forma", Mitoki grito mientras que a través de los barrotes trataba de sujetarlo del uniforme para golpearlo, "Cuando salga de aquí te tumbare los dientes para borrarte esa horrible sonrisa"
"Sé perfectamente a lo que se refiere... todo sea por salvar la vida de este bebé", resignada replico. "Esto solo me demuestra que en su corazón no hay humanidad. Los dioses no quieran que su mujer se encuentre en una situación similar y un cobarde barbaján pretenda mancillarla"
Enojado, Calistrato golpeo la reja; "Al diablo con la humanidad... hagan lo que puedan y cállenlo, si no yo mismo me encargare de hacerlo", con fuerza sujeto la empuñadura de su espada.
"Yo no voy a permitir que ese hombre te haga algo malo"; Midori abrazo al pequeño contra su rostro.
(Fondo Marino)
Con sus manos, la deiforme Uraniana forzaba los barrotes de aquella prisión mientras que la reja poco a poco cedía a la presión que ejercía sobre ella.
"Eres una maldita. Pagaras todo el daño que me has hecho", grito con enojo. Sus ojos brillaban como tizones. En ellos solo había odio y venganza. "Te voy a arrancar la cabeza. Te haré pagar todas tus maldades… rogaras para que te asesine"
"Ríndete Urano, no podrás salir de tu prisión", la mujer soltó una carcajada. "Con Neptuno muerta, tú no serás ningún problema para mí", acercándose a ella, fijo la vista en el verde mirar de la deiforme Uraniana, era obvio que pretendía hacerla caer bajo su hechizo.
"Esta vez no podrás, bruja maldita", Haruka grito.
"Amara y Nerisa me convirtieron en esta maldita bruja"
Ante esas palabras, la rubia en su rostro dibujo una sonrisa. Sus ex amantes, Venus, Misaki y hasta Michiru conocían esa sonrisa cargada de lujuria. En el brillo de sus ojos se podía contemplar el más bajo de los deseos; "Tu odio no conoce límites, pero por cómo te expresas imagino que Amara se divirtió mucho contigo... ¿Sabes?, yo hubiera hecho lo mismo que ella"
La sonrisa en sus labios y aquella mirada irritaron a la hermosa joven, "Esa noche Amara me observaba y me sonreía como ahora tú lo haces, no cabe duda de que eres tan parecida a ella"
Haruka entonces prosiguió a atacarla con soases palabras; "Antes de conocer a mi esposa conocí a muchas como tú… ellas se metieron en mi cama, no sé si porque me amaban, si por curiosidad o si simplemente deseaban que yo compensara sus favores con mi oro y mi plata, cosa que así hice"
"Infame", Medusa grito.
"Como Amara, yo jamás me detuve a preguntar porque lo hacían, era obvio que yo no sentía nada por ellas, así que al final de la noche una o dos monedas sobre la almohada me deslindaban de cualquier compromiso y tranquilamente me retiraba a descansar"
"Hablas igual que ella, cállate", Medusa se cubrió el rostro, no podía soportar aquella humillación.
"Quieres que me calle porque sabes que es verdad. Dime, ¿Qué te dio Amara?"
Medusa grito, el recuerdo de aquella noche había vuelto más vivo que nunca.
-Flashback-
Medusa sonreía, había cumplido con su propósito. Amara sentada en una silla, desde el fondo de la habitación la observaba.
"Ven, ¿No piensas dormir?", pregunto la hermosa mujer de cabellos castaños.
Amara se puso de pie. Saliendo de la sombras y caminando hacia ella se inclino un poco para tomar el vestido que yacía sobre el suelo, "Vístete y vete"
La joven tomo aquella prenda sin comprender porque la echaba de su habitación, "¿Qué ocurre?"
"Simplemente es hora de que te vayas... prefiero dormir sola", Amara replico secamente.
Medusa comenzó a vestirse, "¿Qué hay de lo que te dije?", pregunto esperando que en algo hubieran cambiado los sentimientos de Urano.
"Te lo dije y ahora te lo repito. No siento nada por ti", contesto no tomándole importancia.
"Pero... ¿Que pasara?... ¿Mañana en la noche puedo regresar?", Medusa pregunto mientras se dirigía a la salida.
Amara se encogió de hombros, "Haz lo que quieras, no me importa"
-Fin flashback-
Medusa no pudo contener la ira que aquel recuerdo había hecho nacer en su pecho, así que convirtiéndose en esa grotesca criatura, avanzo hacia la rubia semidiosa. "Pagaras las humillaciones que Amara me hizo pasar"
Haruka sintió su respiración en el rostro, así que dejando de luchar contra su prisión, continuo atacando a la criatura con sus frías y procaces palabras, "Misaki", dijo recordando a la joven de cabellos castaños, "Esa pobre chiquilla se entregó a mí y yo descaradamente me aproveche de su ingenuidad... antes de hacerlo, le di la oportunidad de elegir, le dije que yo no la quería y si deseaba continuar esa era su elección... ella simplemente me sonrió dándome autorización de profanar su bello cuerpo"
"Te burlaste de ella", llena de ira la criatura bufo.
"Lo hice", Urano sonrió, "Así como Amara se burló de ti... luego vino Venus... ¡dioses!, en verdad merece ser la deidad del amor... es buena en lo que hace"
"Me repugna la forma en la que hablas"
"A mí también", la rubia semidiosa pensó, ella misma estaba asqueada por las palabras que fluían por su boca, pero estaba decidida a continuar con esa forma tan descarada de hablar, ante eso Medusa parecía flaquear. "Con ella no supe cómo comportarme, no sabía si pagarle sus favores o simplemente darle las gracias... con ella en verdad me equivoque. Despechada así como tú lo estás, hizo que yo me comportara de la peor forma... hizo que yo tratara de burlarme de mi ahora esposa"
"Sin vergüenza, ¿Así te expresas frente al cadáver de la mujer que dices amar?... ¿Te burlas de esas mujeres en su cara?"
Haruka entonces cerró los ojos y negó con la cabeza. En ese momento el más profundo de los dolores se apodero de ella; "Ella lo sabia todo, jamas le oculte algo... ahora es más que obvio que la he perdido para siempre", por su mejillas las lágrimas finalmente comenzaron a caer; "Estoy segura de que Amara no se arrepintió de lo que te hizo... yo si me arrepentí de lo que le hice a esa mujer"
"¿De qué hablas?", Medusa cuestiono observando como las lágrimas fluían por su pálido rostro.
"Misaki", Haruka murmuro,"¿Recuerdas que te dije que humille a la que sería mi esposa?... en ese entonces yo no era consciente de lo que sentía por ella, pero cuando lo hice pensé que ya era muy tarde como para tratar de enmendar mi error. Fue entonces cuando recibí su carta... en ella Misaki me decía que se había entregado a mí porque me amaba... ella me había entregado lo mas valioso que una joven mujer puede poseer y yo vilmente me aproveche de su ingenuidad. En su carta ella me entrego la sucia moneda con la que la humille, ¿sabes por que lo hizo?", preguntó viéndola a los ojos.
"No me importa saber"
"Porque ella es muy diferente a ti... porque ella de mí no esperaba amor, no esperaba nada. Por un funesto error había perdido a la mujer que en verdad amaba, entonces yo seriamente pensé en pagar el error que había cometido con esa joven, estaba decidida a tomarla como mi esposa, pero eso hubiera sido muy cruel de mi parte. Hubiéramos sido muy infelices, ella amándome y yo amando a otra"
"Es una estúpida"
"No lo es", Haruka grito, "Ella es buena, renuncio a mi cuando supo que mis sentimientos pertenecían a otra, ella perdono mi terrible falta. Me divertí con Venus y tiempo después ella me confeso cuanto es que me ama y porque en verdad me ama renuncio a su egoísmo y me dejo vivir en paz al lado de mi mujer... tú eres todo lo contrario a ellas, eres mala, eres egoísta"
"Cállate", Medusa se arrastró hacia ella.
"¿Sabes porque Amara jugó contigo?, ¿Sabes porque yo jugué con ellas?"
"No quiero escucharte", la criatura chillo con enojo.
"Amara se divirtió contigo porque pensaba que a Nerissa jamas podría tenerla"
"Nerissa era una mujerzuela", Medusa grito.
"Eso lo dices porque estas llena de odio, pero sabes que no es verdad. Eres una víbora", acusadoramente Urano la señalo con su dedo.
(Mazmorras del palacio Tritón)
Otra hora había pasado y aquel tormento precia que jamás llegaría a su fin. Midori rogaba porque la soberana llegara y pusiera un alto a aquella terrible injusticia, entonces un milagro ocurrió.
"¡Oye!", un joven oficial se acercó a la reja y con voz silenciosa llamo a la joven.
"¿Qué ocurre?", Midori se acercó a él, hablando con el mismo tono bajo para no despertar a Océano. Parecía que aquel inocente se había resignado y se había olvidado del hambre que lo aquejaba.
"El oficial de hace rato se ha ido a dormir, yo trabajo del otro lado de las celdas y he escuchado a ese bebé llorar... ¿Qué le ocurre?", el joven pregunto.
"Tiene hambre y frió... cuando nos han arrestado han roto todas su cosas y yo no puedo alimentarlo, su madre está muy lejos de aquí para hacerlo"
El joven negó con la cabeza, "Parece que no tienen corazón... es solo un bebé", gentilmente le acaricio la cabeza cubierta por el calcetín.
"¿Puedes ayudarme?... no te lo puedo pagar, cuando me han arrestado me lo han quitado todo", Midori pidió.
"Esperaba a que el jefe se quedara dormido para poder venir a ver qué ocurría... "Tengo un poco de leche, quizá podría servir"
"No creo que sea buena idea, podría matarlo", Midori negó con la cabeza.
"Tienes razón aunque... creo que... sí, lo haré...", el joven dijo totalmente animado.
"¿Qué ocurre?", pregunto la doncella.
"¿Sabes?, yo tengo un hijo pequeño... un poco mayor que ese bebé. El jefe casi siempre duerme hasta el amanecer y yo no vivo muy lejos. Podría ir a mi casa y conseguirte un poco de leche o si confías en mí, entrégame al bebé para que yo pueda llevarlo a donde mi esposa y ella alimente"
Midori se quedó pensando un momento, aquel ofrecimiento era demasiado tentador, pero también peligroso, "No puedo hacer eso. Su madre lo dejo bajo mi cuidado", la joven replico a su propuesta.
"Entonces no me tardare", sin demorar más, el oficial se alejó corriendo.
(Fondo Marino)
Luego de haber dicho todo aquello, Haruka tomo con fuerza aquellos metales.
"Ahora déjame salir de aquí para que pueda vengar a mi esposa… para que pueda arrancarte esa grotesca cabeza", grito tratando de abrirlos.
"Te dije que esta seria tu tumba, resígnate ante la inminente muerte", burlonamente contesto desde su trono.
"Yo no me rendiré tan fácilmente… te haré pagar por todo el mal que has hecho"
Medusa entonces sonrió, "Está bien Urano, te ofreceré un bello trato, trato que ella rechazo", poniéndose de pie comenzó a caminar hacia ella.
"No estoy de humor para hacer tratos… déjame salir"
"A Neptuno le ofrecí salvarte la vida a cambio de que me pidiera perdón, ella lo rechazo y estúpidamente te abrió el pecho para envenenar su propio cuerpo"
Aquellas palabras hicieron temblar a la rubia, "¿Qué hizo que?", pregunto no entendiendo porque Michiru había decidido terminar con su vida.
"Ella se rindió fácilmente"
Haruka soltó los metales y caminando hacia donde Michiru yacía, la tomo en sus brazos, "¿Por qué Michi?", amargamente comenzó a llorar.
"Por estúpida, por débil… Nerissa nunca fue así"
"Deja de compararnos con ellas… deja de culparme por tu estúpido error", Urano grito furiosa.
"Pensé que ustedes eran más fuertes, ahora veo que son débiles", Medusa se volvió, dándoles la espalda.
"¿Por qué Michi?, debiste escapar de aquí y volver al palacio. Océano necesita más a su madre que a su padre", la semidiosa lloraba con ella en los brazos.
Medusa al contemplar el dolor que aquejaba a la rubia sonrió y volviéndose a ella, expreso; "Te dije que tenía un trato para ti"
"Ya te dije que no me importa", Urano grito mientras que con cuidado depositaba la cabeza de su amada sobre el húmedo suelo. Estaba decidida a luchar a muerte con aquella criatura.
"Debería importarte… la vida de tu esposa a cambio de la tuya… la salvare a cambio de que permanezcas a mi lado… para siempre"
Aquellas palabras enfurecieron a un más a la deiforme mujer, así que arrojándose contra la reja, con sus manos comenzó a forzar el duro metal, "Su vida no es algo con lo que puedas jugar", en ese momento las manos de la rubia comenzaron a sangrar, estaba utilizando su máxima fuerza.
"Vete Urano… déjame aquí", débilmente la aguamarina murmuro. En su cuerpo aun quedaban fuerzas.
"¿Mi amor?", Urano volvió la vista hacia atrás, viendo como su amada se movía un poco.
"Vete, huye... salva a mi bebé... Tengo mucho frió", expreso con la voz apagada.
"Eso es imposible, mi veneno mataría a cualquiera", Medusa grito con terror. Aquello que sus ojos veían era increíble, nadie había logrado sobrevivir a su odio.
Haruka sonrió con alegría y esperanza, ver que su amada con vida le devolvió el ánimo, así que aferro sus manos aún más a la reja. En ese momento no le importaba el dolor de las heridas en sus manos. "De aquí no saldré sola, saldremos juntos"
"Ya basta", Medusa grito al ver como el metal poco a poco se torcía, hasta que un crujido ensordecedor se dejó escuchar. Era la prisión que había sucumbido ante el poder de aquella mujer.
"Te dije que no podrías escapar", Haruka grito, de pronto sorpresivamente en su mano apareció su hermosa espada. Con esa mortífera arma en sus manos, se lanzó en contra de aquella mujer para asesinarla…
Notas de autor:
Por poco y no hay capitulo, desde ayer no tenia internet, pero volvió a buena hora para actualizar.
Notese las diferentes clases de amor, Misaki y Venus aman a Urano y desean que sea feliz, por eso ya no intervinieron (Aunque Venus sea medio rogona), ellas no son egoístas como Medusa.
Kuro1989, imagínate a Medusa de madrastra :O :O pobre bebé.
Osaka, el príncipe Endimión no sabía que se enamoraría de la princesa de la luna. Algo tiene que hacer.
Kyoky, Michiru no puede morir, algo tiene que hacer Haruka para salvarla. Misaki o Venus son buena opción para convertirse en la esposa de Haruka, aunque si me inclino más por Misaki. Ella no fue interesada como Venus.
GreciaTenoh, si había pensado en que Midori se quedara con el bebé, pero también es cierto que no se pueden dejar vencer. ¿Crees que Venus se va a conformar con hacerle un hermanito a Océano?, ella va a querer completarle el equipo de fútbol a Urano (En un episodio de SMSS dice que quiere nueve hijos... hasta se pelea con Lita) XD XD
Vicki, extrañaba leerte, me alegra que estes de vuelta. Haruka y Michiru algo tienen que hacer para volver al palacio a rescatar a esos inocentes y obviamente para castigar a esos malditos que han maltratado a su bebé.
