Los personajes de esta historia pertenecen a la extraordinaria Mangaka Rumiko Takahashi, es realizada sin fines de lucro-

CAPÍTULO 48

Graduación y Planeación del Futuro

Días después de la boda de nuestros mejores amigos, acompañé a Akane al centro comercial ya que teníamos que comprar los atuendos que usaríamos en la ceremonia de graduación. Fue lindo verla posar con los diferentes vestidos que se probó, sin embargo no pudo comprar el que le gustaba debido a que no contaba con el dinero suficiente.

Yo opté por usar el mismo smoking que me puse en el enlace de Ryoga y Ukyo, esa noche al ver que mi esposa regresaba triste a casa, pensé en la manera de ir por el traje que tanto le había gustado. Como ya había empezado a dar clases en el Dojo, ya tenía algunos ahorros para emergencias y el complacer a mi mujer con algo que le gustara, era una de ellas.

Tomé los 5 mil yens que costaba el vestido de gala color turquesa, al día siguiente me dirigí a comprarlo, lo llevé a envolver para regalo y al salir de clases se lo obsequié a mi hermosa peliazul; Akane derramó unas cuantas lágrimas por el detalle, me agradeció el que hubiera pensado en ella, sin embargo le respondí que lo único que me importaba era complacerla y hacerla feliz.

Ella se merecía todo, la Señora Saotome había hecho grandes méritos para merecer todo lo que pudiera brindarle. Primero que nada durante toda la preparatoria ella fue tenaz y dedicada, lo que la hizo alcanzar la excelencia académica, fue reconocida por el Director Kuno como la mejor alumna de la generación, por si fuera poco, durante el tiempo que fuimos compañeros siempre me ayudó con las materias que se me dificultaban.

Además, era mi deber darle todo lo que necesitara ya que apenas hace unos meses se había convertido en mi esposa y se había esmerado mucho en cumplir con las tareas del hogar y con sus deberes matrimoniales.

El día de la graduación, la esperé en las escaleras de casa, cuando bajó se veía hermosa, Kasumi y Nabiki la habían ayudado a ponerse más linda de lo normal, la maquillaron y peinaron su cabello de una forma que la hacía lucir tan sofisticada y sensual a la vez.

Al llegar al último escalón la tomé de la cintura y la besé apasionadamente, poco me importó que nuestros padres y sus hermanas estuvieran presentes, tenía que transmitirle el amor y orgullo que sentía de estar a su lado.

En la ceremonia dio un emotivo mensaje de despedida que conmovió a todos, incluso a mí que soy de carácter fuerte. Cada palabra hizo eco en nuestras mentes y nuestros corazones, nos invitó a ser mejores alumnos en la Universidad, a seguir siendo buenos amigos y sobre todo a no olvidar de dónde venimos.

Akane dedicó su premio de Excelencia Académica a su madre quien falleció cuando apenas era una niña, sin embargo también agradeció al Tío Soun y a sus hermanas por estar siempre apoyándola, todos los presentes nos conmovimos cuando le otorgó el reconocimiento a su padre.

Ya en la fiesta estuvimos bailando un muy buen rato, todos los mayores se adelantaron a casa dos horas antes de que terminara el festejo; nosotros nos quedamos platicando y bromeando con nuestros compañeros, algunos de ellos irían a universidades cercanas a Nerima, otros se independizarían y comenzarían sus estudios lejos de sus casas, pero sin duda todos acordamos que estaríamos en contacto.

Casi por regresar al Dojo, mi esposa y yo dimos un último recorrido por las instalaciones de la Preparatoria Furinkan, de esa escuela donde pasamos muchas locuras y aventuras, caminamos por cada una de las aulas en las que tomamos clases, subimos a la azotea donde muchas veces compartimos el almuerzo, me acerqué a ella, la tomé de las manos y le agradecí por elegir la misma Universidad que yo.

No pude contenerme, besé a mi dulce esposa apasionadamente, en toda la velada no había tenido la oportunidad de mostrarle afecto, el tiempo se detuvo por unos momentos, nuestros labios se unieron una y otra vez, cada ocasión con mayor intensidad, mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo, todo el día me había imaginado desvistiéndola.

Su cuello me invitó a dejar rastros húmedos en su piel, ella no paraba de acariciarme el cabello, enredaba sus dedos en mi trenza, susurró varias veces que me veía muy guapo vestido de esa manera, eso infló mi ego, pero había aprendido a ser prudente y no decir cualquier tontería que me viniera a la mente. Esa noche nos sentamos uno al lado del otro, ella se refugió en mi pecho, mientras mis brazos rodeaban su cuerpo, mi cabeza estaba apoyada en la suya, la amaba, amaba demasiado a "mi marimacho", quería despedirme de la preparatoria con un momento muy especial con el amor de mi vida.

Lentamente introduje mi mano bajo la falda de su vestido, comencé a acariciarla como tanto le gustaba, ella agradeció que lo hiciera, de inmediato llegué a su zona íntima y la toqué por encima de las bragas, nuestros besos habían sido tan intentos que había provocado humedad en esa área.

Ella no perdió el tiempo, bajó su mano por mi abdomen y llegó hasta mi pantalón, introdujo su mano y empezó a darme placer dando caricias de arriba hacia abajo por dentro de mi bóxer. Obviamente ya estaba sumamente excitado, su delicioso olor me invitaba a desvestirla.

Con la mano que tenía libre, desabroché el cierre de su vestido, hasta que conseguí despojarla de él, debido a las innumerables ocasiones que había hecho el amor con Akane, ya no era difícil el desnudarla, aunque sin duda, seguía provocando incluso más sensaciones en mí el verla sin ropa.

Ella hábilmente me desabotonó la camisa, para cuando acordé mi pantalón y bóxer también se encontraban en el piso, el saco del smoking lo coloqué debajo de ella para que no se ensuciara, despacio me puse encima de ella, seguí estimulando su monte de Venus, mientras que mi boca degustaba de sus deliciosas montañas, mi peliazul no dejaba de mirarme fijamente a los ojos, tampoco perdía oportunidad para susurrar cuanto me amaba.

Mi miembro estaba completamente erecto, estaba listo para penetrarla, ingresé en ella despacio, Akane se aferró a mi espalda con ambas manos, yo me encontraba sobre mis rodillas en medio de sus tersas piernas, nos movimos en un vaivén exquisito, cada ocasión las embestidas eran más fuertes, quería que gritara mi nombre, logré que lo hiciera con la voz entrecortada, su boca buscaba mis labios para unirnos en candentes besos.

En esa posición podía ver lo hermosa que es, levanté sus extremidades inferiores para tener mayor acceso a su vagina, la penetré con movimientos más y más rápidos, hasta que me expresó que estaba a punto de explotar de placer, continué dándole muy recio, también estaba casi listo para llegar al clímax, al poco tiempo lo conseguimos, llegamos al orgasmo.

Lo que no imaginábamos es que durante todo el acto, el pervertido de Gosunkugui estuvo observándonos con cara de bobo, permaneció por varios minutos en estado de shock al presenciar un acto de amor puro. Caí en cuenta que había visto a mi mujer desnuda, por lo que consiguió que lo mandara a volar muy lejos de Nerima.

Esa noche regresamos a casa con una ola de sentimientos encima, llegamos a casa y aún nos quedaron ganas de seguir conversando de lo sucedido en la fiesta.

Pasaron los días y los meses, ingresamos juntos a la Universidad, mi mujer optó por la carrera de Periodismo, mientras que yo continué por el camino de los deportes. Gracias a que ambos éramos muy buenos en diferentes disciplinas de artes marciales, conseguimos se becados por la institución, prácticamente nuestra estancia en ella era gratis, lo cual me ayudaba a solventar nuestros gastos con las clases que impartía en el Dojo.

Poco a poco la dinastía Saotome – Tendo se fue haciendo de mayor prestigio, a los pocos meses de empezar a dar clases, ya habíamos conseguido remodelar por completo el viejo piso de madera y las paredes de inmueble, ambos dábamos clases a niños y jóvenes tanto de Nerima como de otros lugares de Japón, habíamos adquirido tanta popularidad que gente de todos los estatus sociales acudían para impartir a sus hijos disciplina y pasión por el artemarcialismo.

En el último mes hemos visitado mucho a Ukyo y a Ryoga, están por tener a sus bebés, Dios los bendijo con un parto doble. El despistado de nuestro amigo de la bandana se ha vuelto más distraído y desorientado que nunca.

Hace unos días se extravió de camino al consultorio del Doctor Tofú, Uchan lejos de enojarse por que tuvo que esperarlo dos largas horas en el hospital, se echó a reír a carcajadas, ya que le causó mucha gracia que su esposo haya ido a parar a un establo de cerdos y haya acabado lleno de lodo por todos lados, por fortuna para ellos, un policía lo guió con mi concuño.

Además nos enteramos por Kagome que Shampoo y Mousse están esperando un hijo, todo parece indicar que por fin ella está entrando en razón y comienza a gratificar a mi amigo ojiverde, devolviéndole un poco de amor del que él le ha dado toda su vida.

Nosotros a pesar de que somos presionados continuamente por los viejos para darles un heredero, hemos pensado bien que eso no pasará hasta que terminemos de estudiar. He hablado con mi esposa y le ambos coincidimos que lo ideal es tener algo que ofrecerles.

Durante estos meses he planeado junto con nuestros seres queridos una verdadera boda para mi dulce marimacho, Kasumi y Nabiki están organizando todo, mientras que mis amigos me han dado algunas ideas para hacerle una bonita petición de matrimonio a mi esposa, ya que cuando nos casamos, no tuve la oportunidad de hacerlo de la forma en que ella lo merecía.

Continuará…