Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.

Nota de autor: Capitulillo del domingo, como siempre. Rebeca, encanto gracias por las ayudas, así en plural. "insertar corazoncito". Aquellos interesados en las buenas historias, pasad por su perfil u/3953563/Sadder-than-Silence


...

Me despierto por culpa de la luz que entra por la ventana. No he tenido pesadillas ni me he despertado en toda la noche. Me cuesta ubicarme porque tardo en reconocer la habitación. Estoy en casa de Peeta en la habitación de invitados, con Gale. Le miro y él sigue dormido. Tiene la boca entreabierta y respira suavemente. Me pregunto cómo puede ser tan guapo. Y cómo puedo tener la suerte de despertarme a su lado, con su brazo rodeándome, sintiendo como me quiere. Soy estúpida por no haberlo visto antes. Creo que ese pensamiento estará siempre en mi cabeza. "Estúpida por no verlo". No puedo evitarlo y le beso dulcemente. Sus labios me devuelven el beso casi al instaste.

—Podría acostumbrarme a despertarme así…

—Acostúmbrate…–Susurro— Quiero que te despiertes así cada día.

—Eso ha sonado tremendamente tierno…—Susurra y vuelve a besarme.

—¿ Y eso te gusta o no te gusta?— Susurro yo también.

—Me gusta… es raro, pero estaría loco si no me gustara…—sonríe y yo le imito.

— Voy a dejar de ser tierna…— Susurro— Tengo hambre…—Gale se ríe.

—Ese lado no romántico también me gusta. Yo también tengo hambre…¿Crees que se habrán despertado ya?

—Sí…Peeta es muy madrugador…

— creo que eso se pega…Madge también lo es…— Se levanta de la cama y le miro mordiéndome el labio.

—Va a ser un poco, ehm….raro…—murmuro sin dejar de mirarle.

—¿Raro por qué?

—Porque les hemos oído follar, y ellos a nosotros. Y se supone que están enamorados...

—No le des muchas vueltas Catnip. — Se inclina para besarme y retirar las sabanas—Levanta ese precioso culito de la cama y vamos a desayunar.—Suspiro y me levanto. Gale se muerde el labio también mirándome.

— No me mires así o volverán a oírnos…— Sonrío recogiendo mi ropa interior y poniéndomela.

—Definitivamente esas bragas también son muy sexis…

—No mucho…Son más sexis algunas que solo me pongo contigo…—Susurro poniéndome la camiseta también.

—¿Tienes ropa exclusivamente para mí?

—Claro…—Digo como si fuera lo más normal—me parece lógico, eres especial…

—Soy especial…

—Siempre lo has sido, Gale.— le beso cuando se acerca.—Ponte los pantalones y vamos…

—¿Vas a bajar con la camiseta?—Le levanto una ceja.

—Me tapa más que el vestido…—Murmuro.

— Creo que en eso tienes razón…—me besa dulcemente y luego se pone los pantalones.

Cuando bajamos a la cocina huele a café y tortitas antes de entrar. Cuando entramos veo como los ojos de Peeta y de Madge pasan de mí y mis piernas a Gale. Peeta va vestido como la noche anterior y Madge lleva una camiseta y unos pantalones que me suenan demasiado, en dos segundos me doy cuenta de que esa ropa es mía. Supongo que Gale se la prestaría, es ropa que ya no me pongo pero que tengo en su loft, por si acaso. Y que ella lleve ropa mía debería molestarme. Pero no me molesta. Aunque la camiseta le quede un poco más justa en la parte del pecho.

—Buenos días…—Murmuro mirando a Madge que se pone roja como un tomate, ¿estaba mirándome las piernas? Tiro un poco más del bajo de la camiseta cuando ella sonríe.

—Buenos días…—Contesta la rubia pasando de mis piernas al torso de Gale. Puedo ve incluso como le brillan los ojos, casi suspiro teatralmente.

—Buenos días Katniss…—Peeta se acerca a mí con su delantal manchado de harina y me da un improvisado beso en la mejilla que me deja sorprendida y hace a Gale carraspear y rodearme con un brazo la cintura, obligándome a pegarme a él.—Gale…—Le hace un movimiento de cabeza, saludándole, aunque también se pone un poco rojo al darse cuenta del acercamiento.

—Buenos días Rubia…—Madge entrecierra un poco los ojos mirándole.

—No me llames así, Moreno.— Espeta la última palabra entre dientes, pero a Gale parece hacerle gracia ya que sonríe.

—¿Qué tal has dormido, Rubia?— Gale sonríe pícaramente. No tiene que decir mucho más para que a Madge le suban aún más los colores.

—Tan bien como tú…—Parece recomponerse un poco.

—Entonces lo has hecho estupendamente… Y por lo que oímos…—Sonríe mientras que se sienta a su lado. La última frase hace que Peeta deje de atender a los huevos revueltos que está haciendo y me mire.

—¿Oísteis…?—me mira a mí como si nuestros dos acompañantes no estuvieran. Yo asiento sonriendo un poco, no burlándome. Solo para que vea que no pasa nada.—Vaya, yo…

—No tienes que explicar nada…—Cojo el queso rallado que tiene él al lado y lo echo sobre los huevos, como a mí me gustan.—Sois amigos, solteros y guapos…—Le miro mientras que vuelve a atender los huevos, y yo saco de la sartén las últimas cuatro tortitas, me pregunto cómo puede ser capaz de atender todo a la vez, incluso hay zumo recién exprimido. Normalmente nos hemos compenetrado para hacer el desayuno cuando dormía aquí. Pero hoy por su delantal parece haberlo hecho él todo.

—Katniss tiene razón, no es como si ellos hubieran estado jugando al parchís. También os oímos—Madge contraataca, no sé si para apoyar a Peeta o para atacar a Gale. Sea como sea, eso hace que note las mejillas un poco más calientes.

—Lo siento, es como suelen acabar nuestras peleas…—Gale sigue picando a Madge, lo sé porque cuando me giro ambos se están mirando.

—Gale…creo que ya tienen suficiente información…—Dejo el plato lleno de tortitas sobre la mesa. Y me siento junto a Gale.— este desayuno ya es incomodo de por sí, no lo pongas peor…— Le suplico en un susurro. Gale suspira y asiente.

— Al menos espero que tengáis hambre…—Peeta se sienta al otro lado de Madge.

—Yo tengo muchísima…—Sonrío sinceramente y me sirvo una buena cantidad de huevos y me pongo a comer. Gale me imita y también se pone a comer. Madge se sirve una tortita y también come, de repente en la cocina solo se oyen nuestros cubiertos. Demasiado silencio. Un silencio muy incomodo.

—¿Vais a estar todo el rato en silencio?— Madge posa sus cubiertos sobre el plato y nos mira, tan seriamente que me intimida un poco.

—Como sigas mirando así a Katniss no va a hablar nunca, Rubia—Gale me acaricia la espalda un poco. Y le miro— ¿Qué?—Me sonríe.— Tienes que ver la cara de susto que se te pone cuando te mira…—Noto mis mejillas arder de nuevo.

—No exageres tanto Gale…—murmuro intentando bajar la vista y no mirar a Madge.

—¿Te doy miedo?—Madge me mira fijamente. Y niego con la cabeza, notando como mis mejillas arden. Madge sonríe.—¿En serio que os dedicáis a estafar y matar a gente? No tienes pinta de estafadora así.

—Mira…—la miro suspirando—Cuando estoy con alguien en…ese plan, soy muy diferente. Me meto en el papel de Katherine. A la que intimidas es a Katniss, no a Katherine. Es muy diferente.—Madge sonríe.

—Así que te intimido…—Madge apoya la cabeza en una de sus manos sonriendo más.—¿Por qué?—Me encojo de hombros.

—¿A parte de porque eres una mujer escultural, como un puto ángel caído, que tumba con esos ojazos, y que te has tirado a mi chico? No me intimida nada más…—Madge ríe suavemente.

—Tú también eres escultural y también te lo has tirado, es más, él te prefiere a ti. Seguro que cuando se acostaba conmigo pensaba en ti.—Gale casi se atraganta cuando dice eso. Madge le mira— Prefiero que no digas nada, no quiero saberlo—Murmura.

—Katniss se siente inferior a ti…—Peeta lo susurra como si fuera un secreto. Esa frase hace que Madge abra la boca tanto que parece que va a golpear la mesa. Yo suspiro, Peeta tiene razón. Madge es, tan perfecta como Peeta, puede que incluso más y yo de perfecta tengo poco.

— No es inferioridad, pero…es raro estar al lado de alguien tan perfecto como vosotros…— Señalo a Peeta y luego a ella.

—¿Está hablando en serio?—Mira a Gale, él se encoge de hombros pero al final asiente.—¿Pero tú te has mirado al espejo? Y no solo el físico, para engañar tienes que ser inteligente…

—No sé hacer otra cosa, bueno, servir cervezas y aguantar a borrachos…

—Katniss, has aparentado saber de arte…y no has metido la pata nunca. Y apuesto que con…otros, tuviste que aprender otras cosas.—Peeta me apoya—Quizás seas perfecta a tu forma. A mí me lo pareces.

—A mí también me lo pareces. Perfecta en casi todo—Gale me pega más a él, guiñándome un ojo—Sobre todo en una cosa,—se acerca más a mí— perfecta bajo las sábanas...—me susurra al oído y no sé si Peeta y Madge lo oyen, pero esas palabras hacen que se me erice la piel.

—Nadie es perfecto— Dice Madge— Ni yo, ni tú, ni Peeta y ni siquiera él— Mira a Gale.— Todos tenemos defectos… Así que deja de estar acomplejada, con cualquier cosa que estés pensando.

— La Rubia tiene razón.—Madge vuelve a entrecerrar los ojos mirándole pero no le dice nada.

—No muerdo. Y puesto que vamos a pasar demasiado tiempo juntos… Me gustaría veros de otra forma. Peeta me ha hecho pensar—Carraspea— Deberíamos…intentar ser amigas…— Susurra— si quieres…—En ese momento su móvil suena indicando que le ha llegado un mensaje. Casi como un gesto mecánico saca el móvil y lo mira, podría adivinar de quien es por la sonrisita estúpida que pone.

—Podemos intentarlo…—Murmuro aunque no creo que pueda dejar de sentir celos.

Madge me sonríe y supongo que deja zanjada la conversación porque vuelve a atender a su tortita, cuando se la acaba contesta él mensaje y coge otra. Yo sigo desayunando y aunque el silencio no es tan incomodo no dejo de pensar en que no sé si podré ser amiga de Madge. No creo que aguante como mira a Gale, como se lo come con los ojos, y como también se come con la mirada a Johanna, y quizás llegue a algo más con ella, y siendo egoísta, a Johanna la quiero cerca de mí. No solo por lo que me hace sentir sexualmente. Sino como amiga. Es la única con la que puedo tener conversaciones de chicas.

Cuando acabamos ayudo a recoger a Peeta, es algo que también me sale por si solo al estar aquí. Incluso como tenemos el pacto de que si el cocinaba solo, yo fregaba, me pongo a limpiar lo que hemos manchado, aunque Peeta me insiste en que no lo haga, pero al final se cansa y deja de insistir.

—¿Puedo hablar contigo un momento?—Murmura Madge detrás de mí. Cuando me giro los chicos han desaparecido.

—Ehm…Claro…—Sonrío un poco y vuelvo a los platos, me alegro de no haber usado el lavavajillas no me atrevo a enfrentarla.

—No es un misterio lo que pasó anoche con Peeta…

—No, no lo es— Sonrío un poco porque noto por su voz que parece avergonzada— pero como dije, solteros y libres…

—Lo sé…— Suspira— Ehm…No sé cómo decir esto—Suspira—Sabes que estoy hablando mucho con Johanna…—Sonrío.

—Algo me ha contado.

—¿Sois muy amigas?—Susurra.

—Somos muy amigas…es mi mejor amiga.

—Eso me ha dicho, que te lo contaba todo.

—Todo.— Recalco.

—¿Te ha hablado de mí?—Podría ser mala y ponerla en un aprieto, pero voy a intentar ser su amiga.

—Sí, mucho.— Resopla suavemente haciendo que uno de sus bucles se levante un poco.— Suéltalo ya Madge.

—No sé cómo decirlo…—Carraspea y vuelve a suspirar—¿Podrías evitar decirle a Johanna lo que oíste anoche?— Acabo de fregar y me seco las mano antes de mirarla.

—¿Por qué?—Quizás en eso esté siendo mala por hacer que me lo explique, pero con esto, veo que Johanna está llevándosela a su terreno.

—No quiero que sepa que he estado con él. Con nadie…

—A ti te gusta Johanna.— No lo pregunto, lo afirmo y ella se ruboriza apartando la mirada.

— supongo que si somos amigas, Esto se les cuenta a las amigas. Aunque seas…la novia. Resumiendo, podría decirte que…Johanna está ayudándome a desenamorarme de Gale.

—Y yo podría decirte que más o menos lo sabía. No dejáis de mandaros mensajitos. Llamaros tres veces o más al día…

—Entonces entenderás que lo de anoche no debería saberlo…

—Madge, no tienes de qué preocuparte. Johanna no va a enfadarse ni a dejar de hablar contigo porque hayas tenido una noche de pasión. ¿Por qué solo ha sido una noche o habrá más?

— No, solo ha sido una noche, estaba mal..…No puedes imaginar cómo se puso Gale, llamándote, maldiciendo… No sé cómo no la tomó conmigo porque fue mi culpa…

—Gale puede enfadarse mucho, pero no suele transmitirlo, y él sabía que no era tu culpa, fui yo quien llamo y le colgó.—Carraspeo— estabas diciéndome que estabas jodida…

— Si, y bueno, Gale insistió en que le trajera…y aún siento algo…ya sabes… y Peeta estaba ahí, me abrazó… un beso llevo a otro…

— Como siempre pasa— Sonrío. Ella asiente.

—Pero antes lo hemos hablado. Somos amigos, nos dejamos llevar. Ya hubo una vez, aunque estábamos bebidos…

—Peeta me lo contó, cuando le conocí creí que erais pareja. Hacéis buena pareja.— Ella sonríe.

—Todo el mundo lo dice. Pero eso, somos amigos, nada más, nos cuidamos el uno al otro…Y está Johanna.

— Johanna no va a enfadarse si llega a saberlo, es más, seguro que te preguntará que si disfrutaste y si Peeta la tiene o no grande.— Río aunque ella me mira como si tuviera tres ojos.—Madge, sabes cómo es ella, lo haría.

—Cierto…Creo que es lo que me gusta de ella…

— ¿Lo loca que está?

— Sí— Ríe.— Me encanta como habla, como me habla, ella no anda intentando tratarme como una princesa. Me dice locuras, me hace reír, no evita ser basta y ruda, como hace la mayoría, aunque sé que está seduciéndome, pero lo hace muy diferente a cualquier hombre.

— ¿Tú…?—Murmuro

—Nunca había pensado en una mujer así…

—Pero llegó Johanna— Intento no suspirar. Porque me pasó igual con mi amiga. Ella asiente.

—Me ha puesto todo del revés. Estoy hecha un lío. Enamorada de un chico con pareja, y empezando a gustarme una mujer.

—Creerás que lo hago por mi propio interés pero, Johanna…dale una oportunidad. Aunque sea una mujer— Me sorprendo a mí misma dándole el consejo. Porque sigo queriendo a mi mejor amiga cerca.

— Sé que te has acostado con ella.—Creo que me atraganto con mi propia saliva.

— No se calla una…— Sonríe

— También sé que tuvo algo con Gale.

—Sentía muchos celos de ella cuando la conocí…como contigo…y ahora…mira…

— Así que podemos tener una oportunidad…

—Podemos…— Sonrío sinceramente— Además tenemos algo muy gordo juntas. Lo de mi jefe…

— Sí, deberíamos empezar a buscar por donde pillarle…

—Tiene muchos negocios turbios— Susurro— Tráfico de armas, de drogas, prostíbulos, a nosotros…

— Sabes que esto podría salpicaros, que podríais acabar en la cárcel…

—Lo sé…— Susurro— Pero, a veces pienso que eso es mejor que la vida que llevamos. No podemos estar así toda la vida. Acabaríamos mal, en la organización hay un hombre…que era bueno cuando tenía nuestra edad…pero…en cuanto cumples cierta edad dejas de ser apetecible…ahora es un alcohólico. No quiero verme así, ni a Gale…a él menos que a nadie…Ni a…

—A Johanna…Se que también es una de vosotros…— Susurra—Como comprenderás, tampoco la quiero a ella encerrada. Conseguiremos apartaros de ese tío, como sea, y saldremos vivos de eso, todos.

— Eso espero…

—Necesitamos a alguien que nos cuente los trapos sucios de vuestro jefe…

— Snow, prefiero que no le llames así.

— Creo que también lo prefiero— Murmura

— Necesitamos un topo ¿no? Eso es imposible…

— ¿Y el alcohólico? Sabe cómo es esto, ¿no querría ayudaros?— La miro durante un par de minutos y asiento— Quizás, tendré que hablarlo con Gale…

—Hazlo…

— En cuanto estemos a solas…Prefiero hacerlo así.

Gale me mira por enésima vez desde que nos montamos en su coche y le conté el plan que teníamos Madge y yo para librarnos de Snow. Y cada vez que me mira yo me pongo más nerviosa porque noto como sus nudillos se ponen blancos al apretar el volante. La siguiente vez que me mira resoplo.

—Mantente atento al tráfico, Gale.

— Estoy atento.—Murmura.

— No, no lo estas, no dejas de mirarme.— El resopla.

— Es que no lo entiendo.— me mira un par de segundos aprovechando un semáforo.

—No hay nada que entender, Gale.

— Yo creo que sí. Quieres contarle a Haymitch que quieres librarte de Snow metiéndole en la cárcel.—Aprieta los dientes— me pregunto qué coño te habrá dado la Rubia.

— A mí Madge no me ha dado nada. Pero tiene razón. Necesitamos a alguien que esté cerca de Snow. Para saber qué piensa, y qué hace. Y así pillarle con las manos en la masa.

— Oh, claro— Dice irónicamente— Vas a acercarte al borracho y decirle, "Mira, Haymitch, que queremos destapar los trapos sucios de Snow, porque yo no he querido matar a mi objetivo, y ya que intento matar a mi hermanita, quiero que lo pague".— Intenta imitar mi voz. Yo resoplo.

— Seguro que Haymitch está tan harto como nosotros. Últimamente bebe más que nunca.

—¿Cuánto hace que no le ves?

—Desde que intento convencerme para que matara a Peeta. Parecía preocupado.

—¿Habló contigo?¿ y como que parecía preocupado?

— Sí, me dijo que no fuera idiota, que me iba a poner en peligro. Que confiara en él, que sabía perfectamente que con Snow no se jugaba. Que nadie que juega con él acaba bien.

— ¿Y cuando esperabas a contarme eso?— me encojo de hombros.

— Después de lo de Prim y Rory ya no importaba…

— Me importa todo lo que tenga que ver contigo. ¿Cuándo vas a darte cuenta?¿Cuántas veces te lo tengo que repetir? Todo, absolutamente todo, lo que tenga que ver contigo, incluso aunque sólo te rompas una uña, me importa, y quiero que me lo cuentes.

— Bueno, pues ya lo sabes.— Me cruzo de brazos— Ya está en verde— Gale resopla y emprende la marcha de nuevo.

—No quiero que hables con Haymitch.

—Gale, tengo que hacerlo, creo que puede ayudarnos.

—Hablaré con él yo. Si algo va mal, yo seré el responsable.—Murmura.

—No—Me aterro— No, no, no,— No puedo dejar de repetirlo.— Si te pasara algo. Yo…—Susurro— No puedo dejar que te pase algo. Si te pasa algo yo…— Repito— Yo no puedo vivir sin ti, Gale. No puedo. Te necesito.—Gale sonríe levemente y alarga la mano para acariciarme la mejilla y los labios.

— Y yo no puedo permitir que te pongas en peligro de nuevo. Nunca más…

—Gale, no soy una princesa en apuros…

— No te trato como a una princesa. Snow es peor que los malos de Disney.— eso me hace sonreír.—Sabes a lo que me refiero, Katniss.

—¿ Y si Haymitch le va con el cuento a Snow? Tú mismo has dicho que es peligroso.

—Si le va con el cuento yo sufriré las consecuencias. Lo prepararé todo para que os vayáis… Los niños, mi madre y tu.—Niego con la cabeza.

—Yo no me voy a ninguna parte sin ti.

— No voy a discutir eso.—dice entre dientes.

—Yo tampoco. Sabes lo cabezota que soy. No vas a conseguir apartarme de ti. Después de todo lo que hemos pasado, de lo que me ha costado darme cuenta de lo que siento, no voy a separarme de ti. Eso no se discute.

—Katniss…—Murmura.

—Katniss nada.— Resopla y da por zanjada la discusión porque no dice nada más, aunque sé que no le gusta como la he acabado, aunque no diga nada. Lo noto en sus manos y en sus ojos, que ya no me miran.

Llegamos a su casa sin volver a abrir la boca. Y Gale cierra la puerta de su lado con más fuerza de lo que debería. Suspiro, genial está enfadado. No sé por qué no puede entender que si él no quiere dejarme ni ponerme en peligro yo no quiera hacer lo mismo. Soy fuerte, podría hacerlo, manejar la situación con Haymitch, además podría aprovecharme de mi escote, que tan embobado se queda mirando el pobre alcohólico a veces.

—Gale…

—¿Qué?— Espeta dirigiéndose hacia la salida del garaje que da a la casa.

—No me hables así…—Le contesto como él me ha contestado.

— Pues deja de ser tan cabezota, Catnip—me mira por primera vez desde que acabamos la anterior conservación.

— No soy cabezota. Entiéndelo. Te quiero, eres una de las personas más importantes de mi vida. Prim y tú lo sois todo para mí. Si te pones en peligro— Suspiro— ya te lo he explicado.—Susurro.

— Sé que me quieres, desde que te has dado cuenta no dejas de repetirlo.—Noto como me sonrojo y él sonríe.

—Puedo dejar de decírtelo.— Respondo cruzándome de brazos.

— No quiero que dejes de decírmelo.

—Pues no te quejes…— Susurro— Y déjame quererte de verdad. Estamos juntos. Y estamos juntos en todo. Para lo bueno y para lo malo. Y ahora toca lo malo, no va a ser todo de color de rosa bajo las sabanas. Snow es cosa de los dos.

— No quiero ponerte en peligro encanto...

—¿No ves que ya lo estoy? Y he sido yo quien nos ha puesto en peligro. — Suspiro.

— Tú prendiste la mecha nena, pero ahora me alegro de que lo hayas hecho. No podíamos seguir así. Y menos estando juntos. Los celos nos matarían…

—Además de que son buena gente…¿no?

—Tengo que reconocer que sí.—Susurra— A parte de esa grandísima idea, ¿Qué más hablaste con ella?

—Sabe lo nuestro con Johanna, aunque no sé si sabe que hemos estado con ella a la vez— Susurro porque entramos en la casa— Y sigue pillada por ti pero Johanna la esta seduciendo, mucho.

—Madge es una chica genial a Johanna le vendrá bien…

— Eso creo…— Sonrío y le beso dulcemente—Voy a ver cómo ha pasado la noche mi hermana…— Gale me atrae hacia él y me besa de nuevo.

—Luego ven a ducharte conmigo…— Sonrío.

— Espérame…— sonríe y me da un rápido beso.

Ambos subimos al piso de arriba, Gale se dirige a su habitación, o nuestra habitación, ahora no lo tengo muy claro, y yo me voy al final del pasillo, a la habitación que ahora ocupa mi hermana. Supongo que aún seguirá durmiendo. Es temprano, Hazelle habrá ido a llevar a Vick y Posy al colegio mientras que Rory y Prim se quedan descansando en casa para acabar de recuperarse. Rory está casi recuperado del todo, salvo por unos pocos moratones y la escayola. Sé que mi hermana está peor, es posible que tenga que pasar por una segunda operación en su pierna escayolada, aunque las costillas le están soldando bien y ya no tiene ningún moratón en la cara.

Cuando abro la puerta de la habitación tengo que ahogar un grito por lo que veo. Puedo ver a Prim desnuda, al menos de cintura para arriba y a Rory inclinado sobre ella besándola apasionadamente, al menos a él le veo la ropa interior puesta.

—¡Katniss!— es mi hermana la que grita y empuja a Rory de sobre ella. El chico se aparta tapándose con las sábanas de la cama. Mi hermana se cubre el pecho.

— ¡¿Se puede saber qué coño estáis haciendo?!— Creo que empiezo a hiperventilar cuando lo digo. Gale que había entrado en su habitación aparece por la puerta, se queda mirando a los niños y veo como sonríe un poco.

—Sal de la cama Rory— Le ordeno, creo que estoy enfadándome demasiado. Por todo. Verles así, la sonrisa de Gale y porque deberían estar descansando y estaban manoseándose.

— Creo que no es una buena idea…— Murmura el chico.

— ¡¿Cómo que no es una buena idea?! ¡Sois unos críos! No deberíais estar haciendo…oh Dios…— resoplo.

— Catnip yo también pienso que no es buena idea…

—¿Por qué?— le miro y no puedo evitar enfadarme más al ver como vuelve a sonreír.

—A ver, Catnip, recuerda, ¿Qué nos pasa a los chicos cuando nos excitamos…?— Creo que abro los ojos como platos cuando me doy cuenta de lo que pasa.— Bingo Catnip…

—Voy a salir de la habitación, y vas a ir a darte una ducha fría al baño, te quiero fuera de aquí en cinco minutos.— salgo de la habitación seguida por Gale que ríe suavemente.

— No sé donde coño le ves la gracia, Gale— El ríe un poco más fuerte.

— En tu cara, estás pálida, como si hubieras visto un fantasma.

— Estaban a punto de…Dios…— Me paso las manos por la cara y el pelo— ¿Crees que ellos ya…lo han hecho?— Gale suspira.

—Claro que sí, nena. Se quieren mucho…y ya sabes que cuando quieres a alguien podrías pasarte el día entero haciendo el amor…¿no?— Asiento.

— pero son unos críos…es mi hermana pequeña…

— No es una niña, tiene dieciséis años. Una edad perfecta para estrenarse. Y se cuidan, ¿te fijaste en el par de condones que había sobre la mesita?

—No, y casi mejor…— Suspiro.

— Quizás Prim podría tomar la píldora como tú…quizás te quedarías más tranquila…aunque les veo responsables…

— Lo que no quiero es que se acuesten, joder…

— Eso no vas a poder evitarlo. Si no lo hacen hoy lo harán mañana, y si no es aquí pueden hacerlo en un baño de los cines o el probador de una tienda de ropa.

— Es que es tan pequeña…es mi patito…

— Katniss— Me coge las manos y me las besa— Yo tenía su edad en mi primera vez, y tú acababas de cumplir dieciocho años.— me besa en los labios— déjales que se quieran. El sexo no es malo. ¿no?

— No…claro que no.

— Eres muy liberal con el sexo, entre nosotros. Se liberal con tu hermana, vuelvo a decirte que quiero que seas la hermana compresiva y no la madre histérica. No quiero que les eches la bronca. Bastante avergonzados están…deberías haberles dejado seguir…— entrecierro los ojos y aprieto los dientes— ¿qué? Sabes lo que frustra que te interrumpan. Déjales que se diviertan y recuérdales que los embarazos adolescentes ocurren…y ya está.— Asiento.

— Voy a intentarlo…aunque ahora mismo quiero castrar a tu hermano pequeño…sois tan parecidos…

—entonces tu hermana estará satisfecha…

— ¡Gale! No estoy para bromas…— el sonríe.

— pero es culpa vuestra. Debéis tener algo que nos atrae tanto a los Hawthorne…

—Claro…ahora es culpa nuestra…—resoplo— Pero no me cambies de tema…tu hermano estaba a punto de tirarse a mi hermanita…—murmuro.

— Catnip por Dios, deja de ser tan…retrograda con Prim. Se cuidan…he visto como me bajan los condones… y yo no los uso… eso es lo importante.

—¿Cuántos te faltan?

— Unos cinco de la caja de 24, y dos de los de sabores…

— Eso es demasiada información.— Gale suspira.

— ¿Qué esperabas? ¿Qué fueran cogiditos de la mano y se dieran besitos en las mejillas?

—No…pero…— Suspiro.

—Nena, mejor que tu hermana empiece así, con un novio y no con un desconocido y borracha.— le miro seriamente.

— Eso no tiene gracia. No me arrepiento de haber empezado con un desconocido y borracha.

—No me refería a como empezaste tú, joder.—Espeta— Me refería a que hay mucha chicas que lo hacen. Demasiadas.

—¿Lo dices por experiencia?¿has desvirgado a muchas?— entrecierra los ojos.

—A dos, por lo general me daba cuenta que lo eran y evitaba llegar al final…—Murmura y suspiro, a veces, como esta, parece como si se arrepintiera de nuestro primer encuentro.

—Catnip…—me levanta la cara para que le mire—No me arrepiento de nada de lo que he hecho contigo. Te quiero nena.

—Lo sé…aunque ahora estoy enfadada…¿Por qué no me dijiste lo de los condones?

—¿Para verte así?— Sonríe y yo suspiro. Me coge la cara como suele hacerlo, acariciando mis mejillas y me besa con ternura.— Vas a entrar a hablar con tu hermana. Le dirás que sientes haberles gritado. Que no quieres controlarla, pero que te preocupas por ella. Le dirás que quieres que tenga cuidado y lo haga siempre con protección y que si tiene alguna duda, puede contar contigo.—Asiento como un autómata.— Y no vas a pensar en ella como la niña que sacaste del orfanato. Es una mujercita.— Asiento de nuevo.

Justo cuando Gale me está volviendo a besar Rory sale de la habitación con solo una toalla cubriéndole. Tiene la piel de gallina y está tiritando y sale cojeando, no sé como habrá entrado en la ducha con la escayola, aunque parece no dolerle mucho. Rory solo tiene dieciséis años y ya es casi tan alto como Gale y está empezando a ganar masa muscular. Cada día es más como un clon de su hermano. Aunque no compartan padre.

—Lo siento Rory…

—Yo también— Susurra ruborizándose.

— Yo hablare con el machote.— Dice Gale pasando un brazo por sus hombros.— entra con la señorita— Gale me guiña un ojo y entro en la habitación de mi hermana cerrando la puerta detrás de mí.

—Hola…— Prim me mira con los labios apretados y los brazos cruzados, lleva puesto de nuevo el camisón con el que duerme, por comodidad con la escayola.—No pongas esa cara, Prim…

— ¿Qué cara quieres que ponga? Has…has obligado a Rory a largarse de aquí—Murmura apartando la mirada.— era la primera vez que estábamos juntos y solos desde el accidente…— Suspiro, ahí va implícito que no era la primera vez.

—Lo siento cariño…Me cuesta creer que estés creciendo tan rápido…

—No crezco rápido, tengo dieciséis años. Ya no soy una niña— Deja de mirarme—Acepta que Rory es mi novio y que me acuesto con él.—Murmura— Y acepta que lo seguiremos haciendo te guste o no.

—Prim…

— No deberías habernos visto así. Lo sé, no esperábamos que llegarais tan pronto…

—Déjame hablar…—Le pido y ella suspira— Se que no eres una niña…y sé que quieres a Rory. Y no voy a impedirte que estés con él. De la forma que quieras…Ya no tengo que explicarte nada…¿no?— Ella niega con la cabeza, ruborizándose— Está bien…— Tomo aire y lo suelto despacio. Recordándome a mi misma que tengo que ser una buena hermana y no una histerica. Que tengo que confiar en ella y en Rory.—¿Tenéis cuidado?

— Siempre…No somos estúpidos. Usamos condones…—Oír la voz de mi hermana pronunciar esa palabra sigue siendo raro.

— Que le robáis a Gale…— me mira con los ojos como platos.

—Creíamos que no os daríais cuenta…

—Son muchos para no darnos cuenta… Uno, quizás, dos también…pero ¿siete?—Carraspeo— Además, Gale y yo no usamos preservativos, Patito.— ella frunce el ceño—Tomo la píldora desde hace unos años— me siento a su lado— Entre Gale y yo tenemos esa confianza, Solo entre él y yo— Espero que entienda que él es el único con el que no uso otra clase de protección.

—Entonces con los demás…sí…¿no?

— Sí, con los demás sí.—Me cuesta hablar con Prim de esto.

—Eso me gusta, Katniss, que solo tengas esa confianza con él.—Sonrío.

—me alegra que te guste…Sabes que él y yo…

— También sois novios…— Sonrío, me gusta esa forma tan adolescente de decirlo.

— Sí, algo así.

—Os habéis comportado como novios desde que le conozco, supongo que desde antes…Por fin lo admitís…

—Éramos amigos…

—Los amigos no se comportaban como vosotros lo hacíais. Ni siquiera los follamigos, Katniss…

— Ya lo sé….— Ella sonríe un poco.—Le alegro de que lo sepas…

—¿Tienes alguna pregunta, sobre…sexo?

—¿Me dejarás tomar la píldora también?

—Iremos al ginecólogo para que te la recete…— Me muerdo el labio inferior. La idea no me hace gracia, pero no voy a impedírselo, como ella ha dicho quiera o no lo harán. Mejor que lo hagan con seguridad.

—Gracias…—Se inclina un poco y me abraza con fuerza.

— De todas formas, me gustaría que esperarais un poco para volver a estar…juntos…Aún estás recuperándote, un movimiento extraño podría mover las costillas que se están soldando. Esperad un par de semanas.

—No puedes pedirme eso Katniss…

— Hay otras cosas que podéis hacer, Prim.—le respondo rápidamente. Mi hermana me mira y sonríe. Asiente.

— Supongo que tienes razón…— Bueno, no ha sido tan malo, hablar con ella.

—quería decirte otra cosa más…

—¿Otra charla de hermanas?—Sonrío.

— Algo así…Gale y yo vamos a dejar el trabajo— Veo como su sonrisa se ensancha, pero yo no puedo sonreír— Puede ser peligroso. Y puede llevarnos un tiempo…Quizás tengamos que mudarnos…

—¿Pero con Gale y su familia?—Asiento.

—No voy a separarme de Gale…

— Entonces no me importa irme hasta el polo norte si hace falta.— ambas sonreímos y ella vuelve a abrazarme.

...


Nota de autor: gracias por haber llegado hasta aquí, significa mucho para mí, empezamos con desayunos incómodos, planes de rubias cañón y charlas de hermanas...

Actualizo los miércoles y los domingos.

Agradecimientos: gracias a todos por leer, y muchas gracias por vuestros reviews! Me gustaría que la gente que no tiene cuenta, la tuviera, o que en su defecto se dieran a conocer el face (como ya hizo una chica) así mis agradecimientos y contestaciones serían más personales, y no tendría que "aburrir" al resto de lectores con contestaciones aquí.

Adelanto: como ya sabéis en mi pagina de facebook (está en mi perfil)

Besos de fuego!