Aquí les dejo el capítulo final de esta larga historia...

Cuando comencé a escribirla, jamás pensé que sería tan larga y extensa. Tampoco pensé que me costaría tanto poder terminarla. Pasaron muchas cosas entre medio ... pasé por varios estados emocionales. Pero finalmente, terminada está.

Espero la hayan disfrutado...Cariños y espero leer sus comentarios!

- ¿Qué quieres hacer para tu cumpleaños Ryouta?- le preguntaba Aomine a su novio.

- ¿No lo íbamos a celebrar donde Kagamicchi?– le respondió Kise dejándose besar en su cuello – También jugar basketball con los demás… pero aún falta más de un mes para esa fecha..

- Ya sabes como es Satsuki, ella lo está organizando desde ya. Como Akashi y Murasakibara tienen que viajar…

- ¡Sí, será divertido arruinarle el departamento a Kagamicchi!

- Si, ahí será tu fiesta, pero ¿Qué quieres que hagamos nosotros? ¿Te gustaría hacer algo en particular? – preguntó acariciándolo por sus seductoras caderas

- Jajaja Daiki, me haces cosquillas – rió Kise, lo que provocó que su novio riera junto con él. Si había algo que Aomine adoraba, era hacer reír a su novio

- Me encanta verte reír Ryouta – le dijo mirándolo con cara de enamorado. – Te amo ..

- Yo también te amo – le dijo Kise besándolo en los labios

- Me encanta la idea de celebrar tu cumpleaños. Espero podamos celebrar todos lo que cumpleaños que te quedan juntos – le dijo tomándolo desde su barbilla, para que su novio lo mirara fijamente a sus ojos.

- Eso espero Daiki, porque en verdad, no pienso separarme de ti – le dijo colocándose repentinamente serio

- ¡Ni te atrevas siquiera a pensarlo rubio idiota! – le dijo tomándolo fuertemente por su nuca. El cambio en su expresión, no le pasó por desapercibido a Aomine. Estaba muy conciente de su novio para pasar por alto algo así.

- Debo reconocer que no me atrevo ni a pensarlo – le dijo algo tenso - Me aterra la idea. Mi felicidad está totalmente ligada a ti. Si tú me dejaras, no sé que haría – le dijo Kise algo desanimado.

- No pongas esa cara de tristeza Ryouta, eso no pasará. Al menos no en los próximos 10 años - le dijo besándolo en la frente con cariño – Mi felicidad también está ligada a la tuya y lo sabes ..

- Eso espero – le contestó el rubio mirándolo fijamente a los ojos.

- ¿No me crees? – le preguntó tomando posesión de su boca en forma un tanto brusca.

- Sí – le susurró apenas, fundiéndose en un apasionado beso – Pero igual tengo miedo del futuro ¿Sabes?

Aomine se detuvo al escuchar esas palabras. Ese era un tema que a Kise lo estaba molestando hace un tiempo a la fecha. Aomine lo sabía.

- ¿Crees que terminada la preparatoria nos separaremos verdad? – le preguntó mirándolo detenidamente. Los ojos de Kise se tendieron a poner rojos.

- Lo más probable es que tomemos caminos separados. Tengo miedo de ver a donde esos caminos nos pueden llevar.

- No importa lo que estudiemos ni a lo que nos dediquemos en el futuro. Siempre tendremos que llegar a un lugar donde dormir y pasar nuestros fines de semana, un lugar al cual llamaremos hogar. Y sin lugar a dudas, será aquí, en este departamento o en el lugar que juntos decidamos habitar. Porque viviremos juntos, no importa donde Kise…

- Por eso te amo tanto – le dijo Kise abrazándolo fuertemente. Escuchar a Aomine hablando del futuro de ambos, lo tranquilizaba. Su novio era el único capaz de transmitirle la paz que necesitaba.

- Todo dependerá de ti y del tiempo que decidas soportarme. Se que no te la he hecho fácil…

- No, para nada. Soy un santo, lo sé – comentó risueño

- Sí, eres todo un monje – le dijo burlándose de la "santidad" de Kise

- Jajaja- rió Kise repentinamente

- ¿Qué? – le preguntó sonriendo Aomine – Algo había hecho reír a su rubio en esos momentos

- Me estaba acordando de algunas cosas que me hicieron reír – contestó alegre

- ¿Qué? ¿Cómo qué cosas?

- Jajaja – Cosas que han pasado durante todo este tiempo que llevamos juntos

- ¿Cómo qué? ¡Han pasado demasiadas cosas a decir verdad! – comentó Aomine colocándose de espaldas con sus manos en su nuca sonriendo como idiota. Le encantaba revivir junto a su novio los tiempos pasados…

- Síiiii – Me estaba acordando de cómo me sedujiste. Cuando estaba lesionado de mi pie y me trajiste en brazos hasta mi habitación. Así de herido y desvalido ya te querías aprovechar de mí ¿verdad? desde ese momento, me empezaste a engatuzar… jajajaja

- Nada de eso – Solo te quise ayudar – Parecías un débil cachorro que apenas se podía poner de pie. Además que esa lesión te la habías hecho jugando conmigo… me sentía culpable después de todo..

- Es verdad, pero me cuidaste…

- Si y ese día me llevé tu chaqueta favorita…

- Sí la cual aún no me devuelves – comentó sonriendo

- Esa chaqueta es mía – Me queda mejor a mí

- ¡Ja! – Eso es lo que tú crees…

- ¿De qué más te acuerdas? – le preguntó Aomine curioso.

- De la primera vez que fui a tu casa.. y te enojaste porque te pusiste celoso de tu familia …

- Ellos habían acaparado toda tu atención. Además que te reías como un idiota – le dijo con los ojos cerrados, pero aún así esbozando una gran sonrisa

- Es que tu familia es genial. Ese día me hicieron reír mucho. Finalmente era cierto lo que dijiste aquel día…

- ¿Qué cosa?

- Eso de que siempre cuentan las mismas historias - rió feliz

- Ohhhh eso no le va a gustar a mi madre cuando se lo diga…

- No te atrevas Ahomine….

- Jajajajajaj – rió Aomine besándolo nuevamente

- Por esos días estaba tan deprimido… fue un verdadero milagro que llegaras a mi vida – le dijo refugiándose en los brazos de su novio.

- Sí, es verdad. Nunca imaginé que tú te pudieras sentir así. Siempre te veías tan alegre, despreocupado y superficial… nunca pensé que tuvieras tantas tristezas y preocupaciones…

- No sé cómo dejé que te acercarás a mí. No quería estar cerca de nadie – le dijo mirándolo fijamente

- Yo tampoco quería a nadie cerca de mí. Todo me aburría y no me interesaba nada ni nadie … me has cambiado tanto Ryouta..

- ¿En serio? – le preguntó feliz

- Sí, ha sido increíble todo – le dijo algo emocionado

- Aunque no todo ha sido tan bueno – comentó Kise

- Hemos peleado harto…

- Y de seguro lo seguiremos haciendo – rió

- Síiii – le dijo besándolo nuevamente - A ti te encanta pelear conmigo

- No, no me gusta. Sabes que no puedo estar sin hablar contigo. Cuando peleamos y no hablamos, de inmediato te comienzo a extrañar. Me siento incompleto… vacío

- Lo sé, me pasa lo mismo. Pero debes reconocer que ya casi no lo hacemos. Aún cuando te pongas meloso y no me dejes descansar porque no te callas nunca – rió Aomine

- ¡Ibas tan bien Ahomine! - le dijo Kise haciendo un puchero

- No te enojes – le dijo Aomine besándolo

- No me enojo – rió

- ¿Aún cuando haga esto? - le preguntó colocando sus dedos en la entrada de su novio (la cual se encontraba completamente llena de su esencia y del lubricante que habían usado momentos antes)

- Ahhhhh Daiki – susurró Kise al sentir como el miembro de su novio ya se encontraba totalmente erecto de nuevo.

- Hoy no te dejaré levantarte de esta cama ¿Me escuchas? - ¡Te haré el amor durante todo el día! Este día es solo nuestro – dijo comenzando a penetrarlo nuevamente

- Ahhhhhh – lo escuchó gemir nuevamente.

- Rayos Ryouta, se siente tan bien esto – le dijo mientras empujaba su miembro lo más adentro de Kise que podía

- Me encanta que por fin puedas hacérmelo así de rudo – le dijo Ryouta excitado por los embistes de su pareja

- Fueron muchos meses de cuidado. Pero ahora que ya estás totalmente repuesto de esa lesión, podemos volver a hacerlo de la forma ruda que tanto te gusta – le dijo Aomine pegándose más a su novio, acelerando los movimientos

- Sí – me encanta cómo me tomas – Eres tan fuerte y caliente…

- Y tú tan perfecto. Me encanta tu piel, tu aroma y tus formas – le dijo sujetándolo fuertemente por su trasero para embestirlo en forma más profunda

- Ahhhhh – gritó Kise aferrándose a las sábanas de la cama – Daiki ….

- ¡Diablos Ryouta! – exclamó tomando el miembro de su novio para comenzarlo a masajear mientras lo penetraba. Los golpes en el trasero y el ruido que se producía entre las embestidas, los tenían muy caliente a los dos.

- Ahhhh… – gritó fuertemente Kise mientras se apoderaba de su miembro también. Colocó su mano sobre la mano de su novio, y comenzó a masajear su miembro en forma más violenta. Estaba gimiendo de una forma nada decorosa. Estaba totalmente entregado al placer. Aomine estaba demasiado extasiado. Pocas veces había visto perder el control a Kise de esa manera. Estaba fuera de si.

- Ryouta, me encanta verte así – le dijo Aomine al oído – Me encanta verte gemir y entregarte de lleno al placer…

- Ahhhh no pares, no te detengas Aominecchi –

- No, no lo haré – le dijo embistiéndolo más fuerte

- Eso Daiki, más adentro… más fuerte… mételo más… estoy por acabar – le gritó

- Mierda Ryouta, me corro – le dijo tirando de sus cabellos hacia atrás mientras lo embestía con más fuerza que antes

- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh – gritó con fuerza Kise

- Ahh ahhhh ahhhhhhhhh – gritó Aomine exhausto al acabar

- ¡increíble! – exclamó Kise tratando de recuperar el aliento. -¡Esto ha estado increíble Daiki!- le dijo agitado.

Pero Aomine se apoderó de sus labios fogosamente. Volvió a penetrarlo fuertemente y sin despegar sus labios de su boca, lo embistió algunas veces más para luego ahogar un nuevo gemido, tanto o más fuerte que el anterior.

- ¿Acabaste de nuevo? – le preguntó Kise tratando de normalizar su respiración

- Si- le dijo jadeante – Ha estado increíble ..

Kise sonrió. Luego cerró los ojos exhausto. Para él, no había nada mejor que caer dormido inconsciente luego de tener un espectacular orgasmo producido por la persona que amas.

- ¡Será muy bueno volver a verlos en un par de semanas! – escribía Kise en el chat del grupo.

- Sí, ya era hora de que nos volviéramos a reunir. Ha pasado un tiempo, no crees Ryouta.

- Si Sei – le respondió contento

- No podemos no celebrar tu cumpleaños después de todo – escribió Murasakibara

- Por supuesto que no. Si no lo hiciéramos este idiota lloraría por un mes – rió Aomine en forma maliciosa

- Odiaría si no fuera así Ahomine – le escribió Kuroko molesto – Me encanta esa faceta tuya Ryouta, eres muy sincero con tus sentimientos después de todo..

- Gracias Kurokocchi – lescribió Kise feliz

- Si Ryouta, no escuches al idiota de Ahomine – comentó Midorima

- Vaya, hasta el Tsunderima ShintAho te defiende! - ¡Dios ahora si que estoy en desventaja! – exclamó Aomine afectado por la situación

- Sí Daiki, ahora sí que estás en franca desventaja. No podrás meterte con Ryouta, sino nos tendrás de enemigos a todos - comentó Akashi. Aomine colocó un emoticón de asustado.

- ¡BakAkashi! – escribió Murasakibara - ¡No asustes a Aomine!

- ¿Cómo llamaste a Akashi, Murasakibara? – le preguntó Midorima mientras leía las palabras escritas en el chat con los ojos abiertos de par en par

- Bakashi. Así le digo cuando mi Seijuro se porta mal. Él debe ser un buen niño y no estar asustando al resto. Más al idiota de Mine-chin

- ¡Ya nadie me respeta por tu culpa rubio idiota! – le dijo golpeando a su novio (quien por supuesto se encontraba a su lado)

- ¡Es a mí a quien ya nadie respeta Daiki! – escribió Akashi divertido

- Jajaja – rió Kise feliz. Todos sonreían alegres. Ese tipo de conversaciones, antes habían sido impensadas por cualquiera de ellos.

- Hey Ryouta, hoy me reuniré con el idiota de Kagami – le dijo Aomine

- ¿Ehhh? ¿Con Kagamicchi? – le preguntó Ryouta sorprendido

- Sí me llamó. Quiere hablar de algo conmigo. Supongo que es de tu cumpleaños….

- Está bien, nos vemos mañana entonces. Mándale mis saludos – le dijo Kise feliz

- Sí, gracias. Te llamo en la noche – le dijo Aomine al cortar la comunicación.

Kise veía como pasaba la hora y Aomine no llegaba al parecer.

- ¡De seguro Ahominecchi desafió a Kagamicchi y se fueron a jugar basketball! – pensó Kise enojado. Tenía sueño y quería dormir. Pero no lo haría hasta saber que su novio había llegado bien. Al cabo de dos horas, no le quedó más remedio que escribirle un mensaje:

- Daiki, muero de sueño. ¿Aún no llegas a tu casa? ¿Todo bien?

- Hola Ryouta, si ya estoy en mi casa. Disculpa se me pasó la hora. Descansa, te llamo mañana.

- ¿Quieres que te llame? – le preguntó Ryouta extrañado

- No, hablemos mañana. Te quiero, descansa

- Yo también. Buenas noches Daiki

- Sí buenas noches – le respondió Aomine segundo antes de caer rendido por el sueño.

(*******)

- ¿Qué sucede aquí? – preguntó exaltado Midorima al ver la escena que estaban montando Kuroko con Kagami fuera del centro comercial. Nunca en su vida los había visto discutir de esa manera. Tanto él como Takao habían quedado impactados.

- ¿Ehhh? ¡No metas tus narices en esto Midorima! – le dijo en forma despectiva Kagami

– No es mi intención hacerlo estúpido Bakagami, ¿Pero acaso no se dan cuenta del espectáculo que están dando? – les preguntó molesto

- Lo lamento Midorima-kun – le dijo Kuroko secándose los ojos con una de sus manos. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.

- ¿Qué le hiciste a Kuroko maldito Bakagami? – le gritó Midorima al pelirrojo. Era muy raro ver a la sombra de Seirin en ese estado..

- Ya te dije que no te metas estúpido – le contestó Kagami enojado. Estaban por iniciar una pelea en la vía pública.

- ¡Deténgase señores! – les dijo Takao involucrándose. No es necesario que llamen más la atención – dijo mirando a la gente de sus alrededores que los miraban preocupados. - Será mejor que nos vayamos de este lugar …

- Yo me voy de aquí – No se preocupen … no quiero hablar más contigo Taiga – comentó Kuroko triste

- ¡Espera ahí Tetsuya! – le gritó Kagami desesperado

- ¡Deja a Kuroko en paz! - ¡Ya te dijo que no quiere hablar contigo! – le gritó

- ¡Midorima! – exclamó furioso Kagami para ver como Midorima lo miraba preocupado.

- No es el momento Kagami, ambos están muy alterados ahora. Kuroko no te escuchará. Es mejor que le des tiempo – comentó

- Tsk – exclamó Kagami para alejarse del lugar furioso. No permitiría que Midorima le diera un sermón ni que Takao se burlara de él.

- No me parece correcto dejar que Kuroko se vaya así ¿No crees Shin-chan? ¡Se ve muy afectado! – comentó Takao

- Acompañaré a Kuroko hasta su casa – le dijo Midorima – Será mejor que te vayas a tu casa directamente Takao. Te llamaré cuando haya llegado a la mía …

- ¿Ehh? - ¿Lo acompañarás? – le preguntó algo asombrado. Midorima lo miró preocupado.

- Si, creo que será lo mejor Kazunari – Nunca había visto a Kuroko así. Será mejor que me asegure que llegó bien. No te preocupes, te llamaré apenas pueda ¿Sí? – le dijo besándolo suavemente en los labios

- Si Shin-chan – le respondió Takao sonriente. Le encantaba la faceta de padre preocupado de su amado tsundere.

- No es necesario que me acompañes – le dijo Kuroko cuando fue alcanzado por Midorima.

- Eso no es algo que tú vas a decidir en ese estado Nanodayo – le dijo Midorima ajustándose los lentes. - ¿Me puedes decir que fue lo que sucedió?

- Terminamos hace unos días – le contestó directo como siempre. – Pero Taiga me sigue buscando…

- ¿Terminaron? ¿Tú y el idiota de Kagami? – le preguntó con los ojos abiertos de par en par

- Sí – le respondió Kuroko

- ¿Pero qué dices Kuroko? ¿Por qué? ¿Qué pasó? – le preguntó en forma alterada. Algo nada común en el peliverde.

- No importa Midorima-kun – Solo terminamos – Aprovecho de decirte, que el cumpleaños de Kise-kun lo celebraremos en la casa de Akashi…

- ¿Akashi ya sabe de esto?

- Sí, le tuve que decir …

- Ya veo – le dijo mirándolo de reojo

Kuroko apuró el paso.

- ¿A dónde vas Kuroko? – le preguntó Midorima preocupado

- A mi casa – le contestó molesto por la intromisión

- ¿Hablas en serio?- le preguntó Midorima asombrado

- Sí ¿por qué? – le preguntó Kuroko molesto

- Porque tu casa queda del otro lado Kuroko – le dijo Midorima ajustándose los lentes

- Tienes razón – le dijo Kuroko algo avergonzado, para luego comenzar a caminar en la dirección correcta.

Ante esto, Midorima decidió acompañarlo todo el camino. Caminaron en silencio. Midorima sabía que Kuroko no quería hablar del tema y él no lo presionaría, pero sabía que debía haber pasado algo serio, para que ellos dos hubieran terminado.

- Gracias Midorima-kun por acompañarme – le dijo Kuroko a modo de despedida al divisar su casa.

- De nada Kuroko – No te ves nada bien. No quería que caminaras solo, fue por eso que te acompañé…

Kuroko sonrió. Definitivamente Midorima siempre seguiría siendo un Tsundere.

- Aún así te agradezco que me acompañaras y que decidieras no preguntarme nada. En verdad te lo agradezco – susurró despacio ocultando su rostro .

- No voy a presionarte a hablar si no quieres hacerlo – comentó Midorima lanzando un gran suspiro. – Sé que debió haber pasado algo delicado entre ustedes para que terminaran.

- Sí – le dijo con lágrimas en los ojos. Midorima se preocupó de inmediato

- ¿Te golpeó? ¿Te hizo daño de alguna manera? – le preguntó Midorima exaltado. Ver así a Kuroko no le gustaba nada

- Se va a ir a Estados Unidos – le respondió Kuroko entre lágrimas. - Alex su entrenadora, lo promovió para entrar a la NBA ¿Lo puedes creer? ¡El cumplirá con su mayor sueño después de todo! ¡Yo no puedo retenerlo!- sollozó angustiado.

Midorima sonrió conmovido. Sí, definitivamente así era la manera de pensar y de sentir de Kuroko. El siempre se pospondría así mismo por los demás. El claramente se sacrificaría por Kagami y su felicidad, aún cuando la de él mismo estuviera en juego.

- ¿Él te pidió que terminaran? – le preguntó Midorima adivinando la respuesta

- No. Yo lo hice. Taiga estaba dudando. Sé que no quiere dejarme solo ¡Pero yo no puedo permitirlo Midorima-kun! ¡Y seguir con esta relación a distancia es imposible! ¡No sería justo para ninguno de los dos! – gritó mientras las lágrimas corrían incesantes por sus mejillas.

- Kuroko – le dijo Midorima mirándolo sorprendido. Ver a Kuroko así era impensado. Tan impensado como que ellos dos estuvieran hablando de eso, a esas horas. En la calle. A pesar de que ahora se llevaban mucho mejor, nunca se habían confidenciado ese tipo de cosas.

- Lo lamento Midorima-kun, no quería molestarte con esto. No debería habértelo dicho – Nos vemos mañana – le dijo despidiéndose rápidamente

- Espera – le dijo deteniéndole fuertemente por su muñeca – Me alegra que me lo dijeras Kuroko. - Me alegra que hayas tenido la confianza para contármelo – Solo que no sé que decirte, no puedo creer que Kagami se vaya, aunque seguramente para él es un sueño hecho realidad …

- Sí, lo sé… por eso no puedo oponerme ni decirle nada… - sollozó

- ¿Y Kagami está conforme con tu decisión? – le preguntó mientras se sentaba en una banca que estaba bajo el farol del alumbrado público. Midorima quería que Kuroko se sentara a conversar del tema tranquilamente.

- No, está furioso conmigo. Me dijo que era un egoísta por hacer esto, pero no encuentro justo continuar así… - le dijo Kuroko sentándose a su lado.

- ¿Y no has evaluado la posibilidad de ir con él? - ¿Acaso sus padres no son ricos? – le preguntó

- Eso no es posible. Mi familia está aquí… mis padres, mi abuela. Yo también tengo mis propios sueños que cumplir. Amo el basketball, pero jamás podría ser un jugador del nivel de Taiga o de alguno de ustedes 5 como para poder ser reclutado por la NBA. Hace tiempo que vengo pensando lo que quiero hacer y quiero estudiar para ser maestro.

- Mmmmmm – le dijo a modo de comentario ajustándose los lentes

- ¿Crees acaso que debería irme con él? – le preguntó al ver la mirada de disgusto que tenía Midorima en la cara

- No lo sé, creo que eso solo lo pueden decidir entre ustedes dos – le dijo suspirando fuertemente – Estaba intentando ponerme en tu lugar y en el de Kagami – Pero no puedo desconocer que entiendo tu punto de vista...

- Si, aunque creo que no lo compartes – le dijo Kuroko

- No voy a opinar Kuroko. Lo que tú decidas para mí estará bien. Después de todo, es tu felicidad la que me preocupa.. y la del imbécil de Bakagami también – le dijo enojado

- Gracias Midorima-kun – le dijo Kuroko poniéndose de pie para poder entrar a su casa

- Si, de nada Kuroko – Sé que aún faltan varios días... pero ¿Irás al cumpleaños de Kise, verdad?

- Sí, claro, después de todo Kise-kun necesitará de mucho apoyo también – dijo pensando en voz alta

- ¿Por qué dices eso? – le preguntó Midorima con los ojos abiertos de par en par

- No tiene caso ocultarlo, ya que te enterarás después de todo… pero Aomine-kun también fue reclutado – le dijo mirando hacia el infinito con la mirada perdida.

- ¿Cómo? ¿Aomine también se irá?- gritó Midorima impactado - ¿Kise ya sabe de esto?

- Aún no – Aomine-kun se acaba de enterar antes de ayer y me dijo que aún no le dirá nada. Pero sé que también aceptó – No quiero ni pensar en cómo se pondrá Kise-kun cuando se entere...

- Mierda, no, no quiero ni pensarlo. Kise va a colapsar cuando se entere de esto... ¡Diablos! – exclamó Midorima preocupado – Espero que ese idiota de Aomine no le diga nada aún. Ryouta estaba tan emocionado por celebrar su cumpleaños… porque sabía que estaríamos todos juntos con él una vez más...

Kuroko lo miró sorprendido. Midorima se veía muy preocupado por la situación. El sabía que Midorima los consideraba a todos sus amigos y que les tenía un gran aprecio. Pero al parecer, no había logrado dimensionar hasta que punto. Pero si algo no cabía dudas, era que el peliverde, había quedado demasiado preocupado por la situación.

Akashi Seijuro: Amigos, les informo que la celebración del cumpleaños de Kise cambia de sede. Se realizará en mi casa. La fecha sigue intacta.

Ryouta K: ¿En serio? ¿Qué pasó con el departamento de Kagamicchi?

Akashi Seijuro: Hubo un cambio de planes …

Ryouta K: Moooo ¿Tuvo miedo de que le destrozáramos el departamento?

Kuroko Tetsuya: Kise –kun lo lamento. Pero con Taiga terminamos hace unos días. Por favor, no me preguntes más. Pero por eso fue el cambio de planes. No mortifiques a Akashi-kun con tus comentarios. Ahora no quiero hablar del tema.

Kise miró a su novio y vio la cara de dolor que puso Aomine cuando leyeron los mensajes. A Aomine se le desdibujó la mirada cuando Kise le comentó:

- ¿Terminaron? ¿Pero por qué? ¿Qué sucedió?

- Ryouta … - comentó Aomine bajando el rostro. Kise lo miró extrañado.

Hace unos días que su novio andaba distraído y cualquier cosa, le hacía colocar esa cara de dolor. Pero no era el momento de pensar en eso.

Kise claramente no iba a quedarse así. Tomó su celular y llamó de inmediato a Kuroko.

- ¿Qué pasó Kurokocchi?- le preguntó Kise apenas Kuroko contestó la llamada. Aún no podía procesar lo dicho por Kuroko en el chat y claramente tampoco procesaba el "NO quiero hablar de eso".

- No quiero hablar ahora Kise-kun – le contestó con paciencia Kuroko. Sabía que para Kise sería imposible contenerse. Kuroko sabía que Kise se preocupaba mucho por él. Además que sabía que él pasaría por lo mismo muy pronto.

- Pero Kurokocchi … - le dijo Kise con tristeza. – No vas a decirme qué sucedió…

- No Kise-kun, ahora no – le dijo con voz quebradiza – Discúlpeme ¿Sí?

- Está bien… pero cuenta conmigo para lo que necesites – le dijo Kise

- Sí, gracias – le dijo Kuroko al cortar la comunicación

- ¡No puedo creer que ellos hayan terminado! – exclamó Kise a su novio que nuevamente tenía la mirada perdida. Kise sabía que Aomine estaba extraño. El moreno cada cierto rato parecía perderse dentro de las profundidades de sus pensamientos. - ¿Daiki me escuchas?

- Sí Ryouta, perdón - ¿Lo dices por Kagami y Kuroko? ¿Verdad?

- Obviamente – le dijo Kise acomodando su cabello mientras lo miraba en forma sigilosa. Algo pasaba. De eso, no había dudas.

Pero Aomine no dijo nada más. Para su suerte, el celular de Kise comenzó a sonar. Era Kagami, quien seguramente le estaba devolviendo la llamada a Kise luego de ver las 100 llamadas perdidas que el rubio le había dejado.

Kagami sabía que el rubio no se aburriría de llamarlo, hasta que pudieran hablar. Por tanto, era mejor pasar el trago amargo de una buena vez...

- ¿Es verdad Kagamicchi? – le preguntó Kise apenas contestó la llamada

- ¡Vaya! Así que Kuroko ya les contó… ¡Diablos Kise! ¡No quiero hablar de eso ahora!

- ¿Pero es verdad entonces que terminaron?

- Sí, es verdad – le contestó en un susurro

- ¿Ya no quieres a Kurokocchi?

- Kise... no es eso – le contestó Kagami

- ¿Cómo diablos puedes dejar así a Kurokocchi? ¿Acaso no sabes que él te ama? – le gritó Kise medio histérico...

- Ya me esperaba esta reacción por tu parte y la de todos los demás... pero agradecería que no metieras tus narices en esto... que seas su amigo no te da derecho a entrometerte

- ¿Qué dices? – ¡También soy tu amigo Kagamicchi! ¡Me interesan los dos! - le gritó Kise molesto

- Lo que te dije idiota – No quiero más entrometidos… Midorima, tú, ni nadie ¿Escuchaste? – ¡Esto es algo entre Tetsuya y yo!

- Kagamicchi...

- ¡Qué pases un feliz cumpleaños! – le dijo ofuscado al cortar la comunicación

- ¡Arrhhhhhhggggggg! – gritó Kise enojado cuando Kagami le cortó

- No te metas Kise en esto – le dijo Aomine al ver lo molesto que estaba

- ¡No sé cómo puedes estar tan tranquilo! – le gritó – ¿Acaso no te importa que ellos sufran? ¡Ellos se quieren!

– Sabes que sí, pero hay cosas en las cuales no te puedes meter Kise idiota - ¿O acaso crees que Kagami está feliz con esto?

- ¡No lo sé! - ¿Pero por qué terminaron? – le preguntó Kise - Ni Kagamicchi ni Kurokocchi lo mencionaron…. – preguntó pensativo

- La cosa es algo complicada... pero deberán resolverlo entre ellos dos...

- ¿Acaso tú sabes que sucedió? – le preguntó sorprendido

- Mmmmmm – le dijo a modo de respuesta

- ¿Daikicchi? ¿En verdad sabes algo?

- Sí Ryouta – le contestó con el rostro sombrío. A Kise le comenzó a palpitar el corazón en forma acelerada.

- ¿Recuerdas cuando Bakagami me llamó hace unos días atrás?

- Sí – le dijo pensativo

- Bueno ahí Kagami me comentó que recibió una oferta para irse a EEUU, para unirse a un equipo de la NBA – le dijo Aomine sentándose y cruzándose de manos

- ¿Ehhh? ¿Quééé? ¿Hablas en serio? – le gritó sorprendido

- Sí – le respondió Aomine

- ¿Y por eso Kagamicchi terminó con él?

- No, al parecer Tetsu terminó la relación … no quiere tener nada a distancia …

- Sabes, aún no puedo creer que Kagamicchi se vaya a EEUU y deje a Kurokocchi aquí – comentó Kise después de unos minutos de profundo silencio y de procesar lo que estaba sucediendo.

- La oportunidad que le dieron a Bakagami es única en la vida Ryouta… sería un imbécil si no la tomara – le dijo entrelazando nuevamente sus manos y agachando la cabeza como lo hacía cada vez que algo le complica. Kise lo miró serio. El moreno estaba demasiado intranquilo.

- Espera, eso fue hace más de una semana ¿Por qué no me contaste nada de esto? – le preguntó sorprendido – Solo me dijiste que habían jugado un rato y ….. – de pronto Kise se silenció. Su corazón palpitaba furioso. Tenía un mal presentimiento.

- Porque no… – le dijo mirándolo fijamente – El tema es algo más complejo y no sabía... cómo... – Ahora fue el turno de Aomine para silenciarse repentinamente

Kise sopesó esa respuesta. Ahora comenzaba a entender el comportamiento de Aomine. Las miradas, los silencios. Las pausas. Aomine había estado raro después de su reunión con Kagami. Kise sabía que había algo que su novio le ocultaba. Él ya lo conocía muy bien como para no haberse dado cuenta. Sabía que algo le pasaba. Pero como Aomine siempre lo negaba, había optado por no preguntar más al respecto. Ya que la escuela lo tenía malhumorado por los extenuantes exámenes que habían tenido. Nunca pensó que se trataría de algo tan serio. Aomine y Kagami se habían reunido. Desde ese día Aomine había estado raro. Distante. Los ojos de Kise se llenaron de lágrimas repentinamente.

- ¿Tú también te vas a ir a EEUU, verdad? – ¿También te invitaron? - le preguntó en un susurro

- Sí – le contestó en un susurro

- ¿Aceptaste? – le preguntó Ryouta

- Sí – Volvió a contestar Aomine con otro susurro apenas audible. Kise solo asintió acusando el golpe.

- ¿Cuándo te irás?

- En un mes más – le contestó

- ¿Pensabas ocultármelo hasta ese día? – le preguntó apenas... las palabras de Aomine le habían dado como un puñal directo en el corazón

- Estaba buscando el momento oportuno para decírtelo…

- ¿Y crees que este era el momento oportuno? – le preguntó sonriendo amargamente.

- Lo lamento, sé que no es el momento ni la forma, pero si seguía esperando llegaría la fecha de partir y creo que nunca lo hubiera encontrado... además que no quiero que critiques a Kagami por dejar a Kuroko… ellos…

- ¿Te preocupas por lo que yo pueda decir de Kagamicchi? ¿Por qué? ¿Temes a que yo te pueda juzgar de la misma forma?

- Ryouta….

- ¿Este es mi maldito regalo de cumpleaños? – le preguntó con sorna – Kise no podía creer que eso estuviera sucediendo

- Ryouta, esto no significa que terminaremos o algo así – le dijo Aomine acercándose a él – Tú sabes que te amo...

- Si, me amas tanto que me dijiste apenas sucedió...- le dijo irónico -¿Por qué esperaste todo este tiempo? – dijo retrocediendo alejándose de él

- ¡Porque no sabía qué hacer Ryouta! … quiero decir este es mi sueño y lo sabes... pero todo esto fue de improvisto. Casi no me dieron tiempo. Irme de Japón significa dejar todo atrás. ¡Y no sé si soy capaz! -¡No sé si estoy listo para hacerlo! – le dijo desesperado - ¡Mi familia, mis amigos, todo está acá! … Además que no puedo imaginarme sin ti...

- Claro... por eso ya decidiste todo sin siquiera consultarme... ¡tanto es lo que me amas que ya decidiste todo por tu cuenta! ¿Verdad?

Aomine no se atrevió a responder ya que todo era verdad. Pero él no había querido decir nada hasta que él hubiera decidido que era lo que quería hacer. Había hablado largamente con Kagami, con Alex y hasta con Himuro. Lo había pensado mucho. Prácticamente no había podido dormir desde que se enteró. Tenía que evaluar qué era lo que quería tanto para él como para Kise

- ¿A dónde vas? – le preguntó Aomine contrariado. Sabía que la había embarrado una vez más, pero él no dejaría a Kise aun cuando se lo tuviera que llevar a la fuerza.

- No sé... a caminar por ahí... – le contestó

- Kise – susurró Aomine – No te vayas... no es mi intención que nos separemos ...

- Cállate – le dijo finalmente tomando sus cosas y saliendo furioso del departamento. Kise estaba demasiado contrariado.

Aomine se quedó sentado en el sillón del departamento con la cabeza gacha. Esta vez no iría detrás de Kise. Sabía el impacto que le había causado la noticia al rubio. No era para menos después de todo. Aomine había pensado que Kise le gritaría, lloraría e incluso que hasta le daría un buen golpe por lo sucedido. Pero le sorprendió la forma en que había reaccionado. Que se hubiera ido del departamento, sin nada más que un simple: "cállate" le había sorprendido. Al parecer su comportamiento lo había delatado, ya que Kise parecía haber estado esperando una noticia por parte de él. Su sexto sentido nunca fallaba.

Kise caminó sin rumbo por mucho tiempo. No sabía que haría. Estaba demasiado herido con Aomine. Nunca pensó que él le podría haber llegado a ocultar algo así. Algo tan importante. Tan radical. Aomine se tendría que ir fuera del país. A vivir en forma quizás definitiva. Se separaría de su familia y de él. Kagami también se iría y Kuroko había decidido terminar con él antes de mantener esa relación a distancia al parecer.

Caminó por largo rato. Aomine al ver como pasaban las horas lo comenzó a llamar. Lo llamaba desesperado. Pero Kise había decidido no responder los llamados ni los mensajes. Salió a buscarlo pero sin éxito. Al ver como pasaban las horas, decidió regresar a esperarlo a su departamento. Aomine no se iría sin hablar con el rubio. No importa el tiempo que le tomase regresar.

(*******)

- ¿Qué haces aquí todavía? – le preguntó Kise fríamente cuando regresó a su departamento. Aomine se encontraba totalmente en penumbras. Su rostro reflejaba una gran angustia.

- Ryouta, aún cuando no te lo haya dicho de inmediato, quiero dejarte claro que no pienso irme solo – le dijo

- ¿Qué quieres decir con eso?- le preguntó sin siquiera mirarlo

- Lo que te quiero decir, es que si me voy, me iré contigo… no pienso dejarte… no puedo…

Kise lo miró por unos momentos. Luego se cruzó de brazos y siguió mirando hacia fuera.

- ¿No me crees?

- No es necesario que me digas eso ahora. Tú ya decidiste todo.. yo ni siquiera he podido opinar al respecto …

- Es verdad que no te dije nada, pero yo tampoco sabía qué hacer. Quise decidir esto por mi cuenta. No le dije a nadie. Quería analizar si esto era algo que quería para mi vida Ryouta. He pasado los últimas días sin dormir analizando la situación. No ha sido fácil…

- ¿Cómo que no sabías que hacer? – le preguntó algo sorprendido sin volver a mirarlo. Kise no entendía el porqué de la duda en Aomine, si él siempre había adorado jugar..

- Porque esta decisión afectará mi vida por completo. Significa dejar todo lo que soy, todo lo que quiero. Será muy difícil de enfrentar. En un país lejano, con gente desconocida, con un idioma desconocido, sin mi familia, sin amigos… siento que no estoy listo para enfrentar la vida como un adulto aún… yo no soy como tú …

- Ya veo… - le dijo cerrando los ojos

- La única forma de que yo me vaya es contigo Ryouta – le dijo Aomine mirando el suelo nervioso.

- ¿Y acaso en verdad esperas que me vaya contigo?- le preguntó sonriendo con sorna.

- Sí – le dijo

- ¿Me lo estás pidiendo?- le preguntó irónico

- No, te lo estoy exigiendo – le respondió Aomine tomándolo de la mano para obligarlo a mirarle.

- ¡Debes estar bromeando! – le respondió

- No suelo tener sentido del humor Ryouta…

- Sí lo tienes… ahora mismo, estás siendo muy gracioso – le respondió

- La verdad, ya tengo todo listo – le respondió Aomine apoyándose a su lado y sonriendo altaneramente

- ¿Cómo? ¿Cómo que todo listo? – A Kise esa sonrisa no le había pasado desapercibida

- ¡Claro! – Viviremos juntos, además que tú hablas muy bien inglés… ¡deberás enseñarme!. ¡En EEUU imparten los mejores cursos para convertirse en piloto comercial! ¿Acaso no están en Miami los simuladores donde todos los pilotos se van a entrenar cada 6 meses?. Masaomi-san tiene muchos conocidos allá, de seguro nos podrá ayudar… si quieres trabajar como modelo de seguro podrás hacerlo. Algo deberás hacer cuando yo ande de gira con mi equipo y bueno, si demuestras ser tan talentoso como yo, quizás también te puedan reclutar a ti ¿No crees?… ¡Claro que no soportaré que seas más famoso que yo! ¡Si no también tendré que andarte espantando a las mujeres de allá y no me hace ninguna gracia!

Kise parecía estar en algún grado de shock. Al parecer Aomine sí tenía todo planeado.

- ¿Estás hablando en serio? – le preguntó con los ojos llenos de lágrimas- ¿En serio quieres que vaya contigo?

- No podría ser de otra manera Ryouta – le dijo abrazándolo fuertemente por la espalda y colocando su cabeza en su hombro. – No podría estar lejos de ti… de todos los demás sí… pero no de ti…

- Daiki – sollozó Kise – Aomine lo abrazó más fuerte - ¡No puedo creer esto! ¡No estaba preparado para algo así!

- Ryouta, nada me ata a Japón como tú lo haces … mi felicidad está ligada a ti desde ya hace mucho tiempo… no puedo vislumbrar mi vida sin ti… quizás no sea fácil vivir fuera de Japón… pero nada nos ata …

- No, nada nos ata eso es verdad – le respondió Kise

- ¿Entonces, te irás conmigo?

- No lo sé…

- Ryouta…

- Aominecchi, no quiero verte por un tiempo – le dijo de pronto mirándolo con profundo reproche…

- ¿Qué dices? – le preguntó Aomine confundido, no pensaba que la conversación diera ese giro.

- Tú has tenido tiempo para pensar esto a solas, ahora te pido ese tiempo yo. Quiero estar solo. Dame tiempo para ver qué decido hacer…

- ¿Pero Ryouta? ¿Qué dices? ¿Hablas en serio? – le preguntó asustado.

- Sí… no sé qué haré, pero lo único que sé ahora, es que no quiero verte – Debo pensar todo esto – le dijo con la mirada absolutamente desencajada. Ryouta aún estaba en algún tipo de shock.

- ¿Puedo llamarte siquiera? – le preguntó Aomine angustiado

- No, por favor espera que yo te llame … en verdad… no quiero …. – le dijo mirando a su alrededor

- ¿Cuánto tiempo? – le preguntó en un susurro

- No lo sé …

- Ryouta – le dijo Aomine intentando tomarlo de la mano, a lo que Kise la desvió con violencia y frunció el ceño en señal de enojo.

- En serio no tienes derecho a tocarme ni a decir ni a hacer nada … eres tan egoísta… - susurró ocultando su rostro detrás de su flequillo

- ¡Diablos Kise! ¡Entiende que tengo todo listo para ti! ¡Para nosotros! – le gritó

- En verdad no quiero saberlo ¿Qué fácil así no? ¡Qué fácil te resulta imponerme tus sueños! ¡Qué fácil te resulta disponer de mi vida así! - sonrió con amargura

- ¡Baste Kise! ¡No me hagas sentir culpable por esto! ¡Yo también tenía que pensarlo!

- Bueno, ahora lo pensaré yo... ¡Adiós Aomine! - Espera a que yo te contacte, si es que decido hacerlo – le dijo abriendo la puerta de su casa para que Aomine se retirara.

- ¡Maldita sea Ryouta! – le dijo abandonando el departamento de Kise entre lágrimas. Aomine se sentía totalmente abatido.

Esa semana fue demasiado angustiante para los dos. Aomine, lo llamó incesantemente tanto a su celular como a su departamento. Le envió mensajes y mails, pero nada. Kise no le contestaba y menos le respondía los mensajes. Al parecer ni siquiera los leía. Pero no quiso ir a su casa a verlo.

El único que parecía tener contacto permanente con él era Akashi. Así que gracias a él, sabía algo de su rubio idiota. Al menos que estaba bien. Akashi no soltaba nada más aun cuando el preguntara e insistiera.

Aomine sintió un profundo miedo de que Kise no aceptara irse con él. Que al igual que Kuroko optara por quedarse en Japón. Que optara por terminar la relación también y se separaran definitivamente.

Por su lado Kise se pasó esa semana como alma en pena. Miraba a su alrededor con nostalgia.

Miraba su escuela con detención, a sus compañeros…. Las risas de los demás, las conversaciones, los entrenamientos, todo le parecía completamente extraño y distante. Se sentía como si fuera solo un observador de todo lo que ocurría a su alrededor. Se sentía lejano de todo lo que lo rodeaba. Antes todo aquello formaba parte de él y de su vida… ahora parecía todo lejano, un recuerdo.

Kise sentía que nada lo ataba a ello. ¿Sería por eso que se sentía así?. Él por ya un tiempo, había vivido solo. Sin sus padres, sin su apoyo y sin su afecto. El tiempo había pasado y nada había cambiado con ellos. Salvo con sus hermanas. Él había podido hablar con ellas por teléfono y las cosas estaban mejor entre los hermanos, pero con sus padres jamás. Él ya había entendido que no habría vuelta atrás con sus padres. Por eso no se sentía amarrado a nada. Solo se sentía atado a sus amigos. A su ex senpai. A Aomine. A su familia. Todos ellos habían sido su única familia. Y eran ellos, quienes lo habían apoyado cuando más lo había necesitado.

Separarse de Aomine era imposible para él. Lo sabía. Estaba molesto por la forma por la cual se había enterado. Pero era entendible que Aomine no le hubiera dicho nada de inmediato. Después de todo, era algo para pensarlo detenidamente, bien y en soledad. Él mismo se estaba tomando su tiempo para decidir que hacer. Aunque él siempre había sabido la respuesta. Se la hubiera podido decir a su novio en el minuto que Aomine se lo sugirió. Pero estaba tan sorprendido en ese momento como molesto. Aún así, le agradaba darse cuenta que Aomine, si bien había decidido irse a realizar su sueño, Aomine le había dicho que quería que se fuera con él. Que no pensaba en separarse de él. ¿Qué diría Aomine si le dijera que no quiero irme con él? – pensó para sí Ryouta - ¿De todas formas se iría, verdad?

Quien no tomó nada bien ese tema fue Kasamatsu. Que su mejor amigo se fuera a vivir a otro país no le hacía ninguna gracia. Más que se fuera con el "sin corazón" Aomine Daiki. Kasamatsu solo lo escuchó. No pudo decirle nada. No tuvo el valor para contradecirlo. Él lo apoyaría fuera cual fuera la decisión de su amigo.. pero eso no quiso decir que no llorara con él (cómo nunca pensó que podría hacerlo) cuando Kise le dijo lo que planeaba hacer.

El fin de semana llegó. Ese día celebrarían el cumpleaños de Ryouta en la casa de Akashi. Había llegado su cumpleaños. Antes estaba deseoso de celebrarlo. Pero ahora, no se sentía con mucho ánimo para hacerlo. Pero Murasakibara había viajado especialmente para el evento. Y mal que mal, era una excelente ocasión, para comunicarle su decisión tanto a Aomine como al resto…

(*******)

Ese día celebraron el cumpleaños de Kise. Fue una fiesta distinta. Con un sabor agridulce para todos. Sería la última celebración en la cual estarían todos juntos. No sabían cuanto tiempo tendría que pasar para que pudieran volver a reunirse de esa forma. Esa fiesta, daba fin a la etapa más linda de sus vidas, la niñez.

Desde ahora en adelante, pasarían a vivir según las decisiones que tomaran. Su vida estaba pasando a decidirse por ellos mismo. Ya no eran niños. Esa etapa estaba quedando atrás, y muchos no se sentían listos a enfrentar toda la responsabilidad que eso conllevaba.

Aomine llegó junto con Kagami. Él mismo lo había ido a buscar para que fueran juntos. Aomine quería que Kagami hablaba con Tetsu. Obviamente que el ambiente se tensó de inmediato cuando ellos dos llegaron. El único que no entendía nada, era Murasakibara. Después de todo, nadie le había querido comentar nada aún.

Kuroko y Kagami intercambiaron miradas de profundo reproche apenas se vieron. Aomine miró con tristeza a Kise. Pero Kise no se detuvo a pensar en eso. Se puso a sopesar el ambiente que se había creado, y todo estaba demasiado tenso.

- ¿Por qué viniste Taiga? – le preguntó Kuroko furioso por verlo ahí …

- Vine porque es el cumpleaños de Kise – le dijo enojado cruzándose de brazos

- Te dije que no quería verte – le dijo molesto por desafiarlo de esa manera

- Yo sabré lo que hago Tetsuya – le respondió más molesto aún

- Sí, lo tengo claro… siempre haces lo que tú quieres sin preguntarle a nadie ¿Verdad? Total, nadie te importa después de todo… solo tú …

- ¡Eso no es verdad Kuroko! ¿Cómo siquiera puedes pensar así de mí? – Después de todo lo que hemos vivido - sollozó Kagami. Kuroko bajó la cabeza y comenzó a llorar amargamente en silencio.

Todo estaba muy tenso. Todos miraban la escena anonadados. No era propio de Kuroko reaccionar así. Estaba demasiado mal. Se le notaba.

- Ven Kurokocchi – le dijo Kise – Vamos a tomar algo de aire – le dijo llevándoselo consigo a los jardines de la mansión Akashi. Kuroko necesitaba contención en esos momentos y él se la daría.

- Kise-kun lamento arruinarte tu fiesta… - le dijo entre sollozos

- No digas eso Kurokocchi, para mí tú eres mucho más importante que una simple fiesta de cumpleaños. Estoy preocupado por ti …

- Lo sé, gracias … siempre has sido un buen amigo Kise-kun – le dijo Kuroko secándose las lágrimas

- Pero también estoy preocupado por Kagamicchi…

- ¿Por Taiga también? – le preguntó

- ¡Claro! ustedes dos se quieren mucho, desde hace mucho tiempo ¿En serio crees que me agrada la idea de que nosotros nos iremos y tú te quedarás aquí solo con el corazón destrozado?. Kuroko lo miró sorprendido. Apenas pudo sopesar lo que le acababa de decir Kise. Eso quería decir, que Kise se iría después de todo con Aomine. Kuroko sentía que se quedaría solo en el mundo.

- Kise-kun… - sollozó - ¿Entonces te irás con Aomine?

- ¡Claro! – le contestó Kise radiante – Seguiría a Daiki hasta el mismísimo infierno Kurokocchi

- Kise-kun te admiro, pero mi vida está acá… junto a mis padres y abuela – le contestó

- Entiendo Kurokocchi… no te estoy juzgando. Está bien que pienses así. Después de todo ellos son tu familia. Si yo pienso así, y me siento en la libertad de hacerlo es porque no soy cercano a mis padres. Para mí Aominecchi y ustedes son mi familia, por eso, siento que no tengo mayores ataduras

- La verdad no podría irme y dejarlos solos… - le respondió

- ¿Pero es necesario que terminen? – le preguntó mirándolo fijamente con una sonrisa en los labios

- Es lo mejor – le respondió

- ¿En serio? ¿Por qué?

- Porque sí ¿Para qué seguir a distancia? ¡Eso nunca funcionaría…!

- ¿En serio lo crees así?

- Sí Kise-kun ¿Acaso tú no?

- La verdad no Kurokocchi, lo siento – le respondió sonriendo

- Yo tampoco creo que sea la manera Tetsuya – dijo de pronto Kagami, que no había podido evitar irse a reunir con su sombra. Sabía que Kuroko estaba mal y necesitaba verlo, reconfortarlo

- Sabes Kurokocchi, una cosa es no creer en las relaciones a distancia y otra cosa muy distinta, es ni siquiera intentarlo..

- ¿Qué dices? – le preguntó mirando a Kagami asombrado con lágrimas en los ojos

- No te entiendo Kurokocchi, ¿Pero en serio prefieres terminar con Kagamicchi antes de intentarlo?

- Si creo que es lo mejor…

- ¿Mejor quedarse solo que intentarlo Kurokocchi? … Sabes, la verdad creo que es mejor que la relación muera por la distancia o que pierda su encanto por la poca comunicación que pudiera llegar a generarse, que terminarla ahora sin saber cómo sucederán las cosas…

- Yo creo lo mismo – susurró Kagami

- Claro, es mejor arrepentirse el día de mañana porque las cosas no funcionaron, teniendo la tranquilidad de que lo intentaron.. Que tener que arrepentirse por no haberlo intentado… - suspiró mirando la luna que se lograba ver con gran nitidez – No podría vivir preguntándome todo el tiempo: "¿Qué hubiera pasado si lo hubiéramos intentado?" "¿Seguiríamos juntos?" "¿Le habrá ido bien?" – reflexionó en voz alta

- Tetsuya, yo no quiero arrepentirme el día de mañana por haber dejado las cosas hasta aquí. Sé que no será fácil, pero será mucho más difícil irme sabiendo que no podré hablarte ni saber de ti …. Tetsuya no quiero que dejes de formar parte de mi día a día… no quiero irme así… - sollozó nuevamente

- Taiga – le dijo Kuroko mientras comenzaba a llorar de nuevo ..

- Mírense como están en estos momentos… ¿Acaso no es mejor separarse sabiendo que estarán siempre en contacto? Sabiendo que hablarán a diario, que podrán hacer las cosas que ambos sueñan y desean, que podrán contarse todo los que les pasa y viven… Siempre anhelando y ansiando el momento en el que podrán volver a reunirse, el momento que podrán volver a besarse y abrazarse? ¿El momento en el que podrán volver a hacer el amor?

Kuroko y Kagami estaban absortos en sus pensamientos. Ambos escuchaban a Kise con admiración y respeto. Él los había logrado encausar fácilmente. Él había podido ver más allá que ellos mismos. Él estaba viviendo una situación similar y ya había decidido. Él había decidido irse con su novio. Dejando todo atrás. Sus realidades eran distintas, lo sabían. Él no los estaba juzgando. Él los estaba ayudando, partiendo desde la decisión tomada, a sacar la mejor opción para ellos dos.

- Las vacaciones en EEUU y Japón son en distintas fechas. Eso les dará más tiempo - continuó – Cuando Kurokocchi esté de vacaciones, Kagamicchi podrá viajar sin problemas para acá. Y cuando Kagamicchi se encuentre entrenando sin tanto partido oficial, podrás viajar y esperar a Kagamicchi en su casa cuando regrese de los entrenamientos...

- Haces que suene todo tan fácil ... - le dijo Kuroko

- Kurokocchi, estar en pareja no significa renunciar a tus sueños... quiero decir que no tienes que escoger entre estar con Kagamicchi y los sueños de cada uno puede tener... la idea es que ambos se apoyen en poder alcanzarlos... pero juntos... de eso se trata estar en pareja... de ser un equipo ¿no?

- Gracias Kise-kun – le dijo Kuroko secándose las lágrimas una vez más. Se sentía un idiota por haber tomado esa decisión. Kise lo había visto todo tan simple, en cambio él, se había ahogado en el problema y había ahogado a Taiga también en el. Sin lugar a dudas, la opción que Kise le ofrecía, era la mejor, al menos tendrían que intentarlo…

- Mejor entro – les dijo indicando la puerta de entrada. Creo que tienen mucho de qué conversar - Mientas volveré a mi fiesta de cumpleaños – dijo sonriendo alegre

- Sí … ve – le dijo Kagami – Gracias Kise, en verdad has sido de gran ayuda …

- Ya sería hora de que ustedes dos dejaran de llamarme por mi apellido ¡Sobre tu Kurokocchi! – le dijo cerrándole un ojo tan alegre como siempre

- ¡Claro Ryouta! – le dijo Kuroko sonriendo – Lo mismo va para ti …

- Será un honor Tetsuya – le dijo caminando hacia la mansión Akashi.

Kise se sintió muy feliz. Al entrar a la casa, se dio vuelta a mirarlos por un par de segundos. Fue muy gratificante, verlos nuevamente abrazados besándose a la luz de la luna. Kise estaba realmente feliz de haber podido ayudar.

- ¡Vaya! No sé que fue lo que les dijiste, pero al parecer esos dos arreglaron sus problemas – le dijo Aomine quien estaba apoyado en la muralla con los brazos cruzados mirando a la pareja que recientemente se había reconciliado.

Kise se sorprendió. Esas eran las primeras palabras que cruzaban entre ellos dos, desde la semana pasada. Aomine se veía cansado. Incluso mayor. Tenía grandes ojeras oscuras. Su rostro denotaba angustia y una gran preocupación.

- Solo les dije que no era necesario que terminaran. Si se quieren, al menos creo que deben intentarlo primero antes de rendirse. Ellos se quieren mucho, no deberían separarse. Kurokocchi es un idiota si deja que Kagamicchi se vaya ¿No crees? – le preguntó Kise apoyando su espalda en la muralla, justo al lado de su novio.

Kise pudo ver el asombro en los ojos de Daiki al decir eso. Aomine se quedó mirando fijamente hacia fuera procesando lo que Kise acaba de decir. De pronto, los ojos de Aomine se llenaron de lágrimas…

- ¿Qué quieres decir con eso?- le dijo sin atreverse a mirarlo

- Quiero decir que aunque se que será difícil para ellos dos, por ningún motivo deberían separarse - le dijo Kise no contestando lo que Aomine claramente quería oír

- ¿Crees que Tetsu es un idiota por dejarlo ir? – le preguntó con un hilo de voz… todo su ser temblaba

- ¡Claro! - ¡Si yo fuera él, ni loco dejo que mi novio se vaya sin mí! – Pero Kurokocchi es Kurokocchi y tiene sus motivos. Solo por eso lo perdono… pero eso no quier… ¿Ehhh? ¿Daiki estás bien? – le gritó Kise cuando vio como Aomine prácticamente caía de rodillas al suelo. Al parecer sus piernas ya no lo soportaban más.

- ¿Hablas en serio Kise? – le preguntó Aomine mientras las lágrimas corrían abundantes por sus mejillas.

- Quiero decir, con lo celoso que soy ¡Jamás permitiría a mi novio irse sin mí a otro país! ¡Menos a vivir solo! ¡Además que es muy inútil! ¿No crees?

- Sí, tu novio es demasiado inútil, al menos eso me han contado – le dijo secándose las lágrimas que no paraban de caer

- ¡Ufff te contara! ¡Es demasiado inútil! ¡No sabe cocinar y es pésimo dueño de casa! – sonrió arrodillándose frente a su novio (que aún no lograba colocarse de pie)

- ¿Hablas en serio Kise? ¿Te irás conmigo entonces?

- Sí, claro que sí – le dijo abrazándolo

Aomine se abrazó fuertemente a su novio, y por varios minutos sollozó en su regazo sin poder controlarse. Había sido una semana demasiado dura para él. El silencio por parte de Kise, había sido una tortura demasiado terrible. Aomine creía que su novio, no se iría con él. Pensó e incluso soñó en varias oportunidades, que su novio lo dejaría esta vez para siempre.

- Daiki, ya basta, no llores así ¿Quieres?

- Lo lamento, pero he estado demasiado mal con todo esto. Ha sido una semana de infierno…

- Lo siento Daiki, pero también tenía que pensarlo... quería decidir por mi cuenta… sin presiones…

- Lo sé. Pero eso no quiere decir que ha sido fácil estar sin siquiera poder hablar contigo ¿sabes?

- Si, pero creo que eso es lo que más me convenció a irme contigo…

- ¿Cómo así? – le preguntó secándose las lágrimas una vez más

- Así como lo oyes – le dijo Kise secando otra lágrima que caía por la mejilla de Aomine. Estar sin ti esta semana, fue terrible. No poder llamarte, ni verte… fue una tortura demasiado grande. Me imaginé cómo sería si esta situación fuera permanente y no pude soportarlo. Así que decidí que no había otra más que irme contigo… total… ya tienes casi todo arreglado – rió feliz. Sus ojos estaban llenos de lágrimas de emoción.

- Por supuesto- le dijo – Tengo todo listo …

- Masaomi-san va a gritar cuando se entere… - rió Kise mientras se secaba las lágrimas

- Él ya sabe, él me ha ayudado en todo. Él me ayudó con los trámites. Tu visa, tus papeles, el curso de piloto si es que lo quieres… hasta una casa ha encontrado para nosotros…

- ¡No puedo creerlo! ¿Y tú aceptaste todo eso?- le preguntó molesto. Kise odiaba importunar a Masaomi

- ¡Ja! - ¿En verdad crees que estaba en posición de rehusarme? - ¡Padre e hijo juntos son la combinación más terrible que he conocido!

- Jajajaja – siii eso es verdad…

- ¿Entonces, nos iremos juntos a probar suerte?

- ¡Claro! – le dijo Kise - Cómo tú mismo dijiste, nada me ata a Japón como lo haces tú … claro que los extrañaré mucho a todos…

- Sí, pero tampoco es como que los vayamos a dejar de ver ¿No crees?

- No, claro que no…

- Viajaremos en nuestras vacaciones, ellos podrán ir a visitarnos cuando quieran… Masaomi viaja a menudo a ver sus negocios… Akashi seguro irá con él… Bakagami vivirá allá también… están las redes sociales, la tecnología nos acerca mucho a todos… y mis padres y hermanas nos visitarán siempre..

- ¿Ellos ya saben? – le preguntó Kise imaginándose a la Madre de Aomine

- Sí, les dije hace una semana …

- ¿Y? ¿Cómo están?

- Ansiosos esperando tu respuesta. Creo que estaban más preocupados por tu reacción que de porque yo me fuera – le dijo medio molesto

- Jajajajaja – Me siguen queriendo más a mí después de todo

- Seguro - ¡Para ellos yo solo te hago sufrir y pasarlo mal!

Kise lo miró sonriente.

- Aunque es verdad después de todo….

- Pero contra todo pronóstico, esta vez no hiciste un gran escándalo … - le dijo Aomine sorprendido. Ya que en esta oportunidad Kise se había mostrado mucho más sereno con la noticia. Kise sonrió.

- Debo reconocer que me sorprendiste. Y harto. No me esperaba esta noticia. Pero aun cuando te pedí tiempo para pensarlo, mi respuesta estaba clara desde el momento en que me lo dijiste – rió feliz

- ¿Hablas en serio?

- Sí - ¿Piensas que te dejaría irte sin mí?

- ¿Piensas que me iría sin ti?

- Por un momento lo pensé - rió nuevamente – Es decir, sé que no puedes vivir sin mí y todo eso.. Al principio estaba preocupado. No sabía cómo hacerlo y qué podría hacer yo allá, pero me alegró enormemente ver que tu ya tenías todo claro y preparado desde un principio ..

- ¿O sea que esta semana que te tomaste para pensarlo… fue solo para hacerme sufrir?

- Algo así- sonrió

- ¡No puedo creerlo! – exclamó Aomine tapándose la cara con una de sus manos.

- De todas formas, quise pensarlo a conciencia Daiki…

- ¿Y lo hiciste? ¿Estás seguro?

- Sí – le sonrió – Gracias Daikicchi …

- ¿Por qué gracias? – le preguntó sorprendido mirándolo de frente

- Por no dejarme atrás …

- Nunca lo haría… desde que estoy contigo he tocado el cielo Ryouta… desde que estoy contigo realmente conocí la felicidad… no deseo a nadie a mi lado más que a ti …

- Daikicchi … - le dijo emocionado

- Te amo tanto – le dijo Aomine abrazándolo nuevamente

- Yo también, demasiado … pero eso no entiendo..

- ¿Qué cosa no entiendes?

- ¿Por qué Kagamicchi y Kurokocchi habían terminado? ¡Si ellos también se quieren mucho! Kagamicchi adora a Kurokocchi…

- Aunque parece que los hiciste entrar en razón ¿No?

- Así parece – le dijo sonriendo, cuando vio que la pareja reconciliada caminaba directamente hacia ellos. Luego de unas palabras de agradecimiento y de apoyo, decidieron regresar los 4 juntos a reunirse con los demás que los esperaban en la sala principal de la mansión Akashi.

(*******)

- ¿Qué sucede aquí? – le preguntó Kise a Akashi al ver que Murasakibara estaba sentado en un rincón, con los brazos cruzados y el seño fruncido. Akashi estaba tratando de hacerlo entrar en razón, pero no quería escucharlo.

- Atsushi está enojado – le contestó Akashi con poca paciencia

- ¿Enojado? ¿Por qué? – le preguntó Kise sorprendido

- ¿Cómo que por qué Se-chin? ¿Por qué tengo que ser el último en enterarme que se van? ¡Es tan injusto! – comenzó a sollozar

- ¿Le dijiste a Akashi primero que a mí? – le preguntó enojado Aomine a Kise

- Sí – lo siento – A Kurokocchi y Kagamicchi también, fue la única manera de hacerlos volver – le dijo algo apenado

- Pero Murasakibaracchi ¿Por qué lloras? ¿Por qué te pones así?

- ¿Cómo que por qué? ¡Acaso a nadie le importa que nuestro grupo se desintegre! ¿No se dan cuenta que con esto… la Kiseki no sedai llega a su fin?- sollozó más fuerte.

Esas palabras calaron fuerte en los oídos de todos. Parecía que Murasakibara hubiera lanzado una bomba al grupo. Todos sintieron un gran vacío en sus interiores. Todos se comenzaron a mirar entre ellos. Y se dieron cuenta de que era verdad. Ya no se verían seguido. Seguramente ya no podrían juntarse a divertirse ni a celebrar los cumpleaños. Ese era el fin de su vida de niños. Era sin lugar a dudas, el fin del grupo.

- Nosotros siempre seguiremos siendo amigos Murasakibaracchi – le dijo Kise emocionado

- ¡No lo creo!- sollozó - ¡Eso no pasará! - ¡Cada uno seguirá su camino y nadie se acordará de mí o de Midorima! – le dijo indicando al aludido. Midorima lo miró atónito. Pero Atsushi había dicho en voz alta lo que él también creía.

- Eso no tiene que ser así Atsushi – le dijo Akashi – Está en nosotros que eso no pase… y lo sabes…

- Claro que no sucederá Murasakibara-kun – le dijo Kuroko tomando la mano de Kagami en esos momentos. Solo dependerá de nosotros.

- Si no están Se-chin y tú, creo que cada uno tomará caminos separados. Todos somos muy individualistas y dejados en el tema de sociabilizar… pero yo no quiero que eso pase… - sollozó más fuerte. Murasakibara lloraba como un niño de primaria.

- Bueno, las relaciones humanas son así Atsushi – le dijo Akashi mirándolo serio. - Pero está en nosotros doblarle la mano al destino. Lo importante es que siempre mantengamos los nexos entre nosotros y la comunicación.

- No sé ustedes, pero yo no tengo miedo. Como ya les he dicho en más de una vez, ustedes en verdad son mi familia. Les tengo gran aprecio. Siempre que pueda, buscaré las instancias para verlos.

- Será difícil – dijo Midorima con los ojos cerrados. El tema le había afectado profundamente.

- No te preocupes Shin-chan – le dijo Takao, yo no dejaré que te saquen del grupo – continuó. Takao quería que los ánimos se relajaran un poco.

- Será duro verlos una vez al año – dijo Murasakibara triste

- Trataremos de que sean más – dijo Kise pensando las fechas que podrían dejarlas fijas para poder verse

- Además que yo no me iré – le dijo Kuroko

- Se-Chin… tú y Kuro-chin han sido el alma de este grupo. Gracias a ustedes dos hoy en día somos más amigos y gracias a ti hoy Se-chin puedo estar con Sei … pero tengo claro que con tu partida de Japón, el grupo se disolverá – le dijo parándose repentinamente para abandonar la sala e ir a encerrarse a su pieza.

- Atsushi – lo llamó Akashi – Pero el gigante no le obedeció.

- ¡Diablos! – No quería que esto pasara en tu cumpleaños Ryouta – le dijo Akashi angustiado

- No te preocupes… no es como que no pudiera entenderlo de todas formas... los cambios y separaciones siempre son difíciles de aceptar y asumir. Además que nuestros egos nunca han sido fáciles de dominar…

- Es verdad…

- Pero sabes, me alegra que Murasakibaracchi valore de esta manera al grupo… antes era impensado creer que le importaríamos hasta el punto de llorar de esa manera y verse tan ofuscado ¿No crees?

- Sí – le dijo Akashi casi en un susurro.

- Será mejor que nos vayamos – le dijo Aomine a Kise. Aomine estaba muy impactado con todo. Se sentía tremendamente culpable por todo. Sentía que al irse y que al llevarse a Kise con él, estaba destruyendo a la Kiseki no sedai de alguna forma.

Akashi y Midorima miraron detenidamente a Aomine. Kise le sonrió tomándolo de la mano en forma afectuosa.

- No te sientas culpable por esto Daiki – le dijo Akashi

- Sí, no seas idiota – le dijo Midorima – Esto es algo que tarde o temprano iba a suceder. Cada uno tiene sueños e ideales distintos. No puedo negar que me gusta el Basketball, pero mi sueño siempre ha sido convertirme en médico. Me mantendré jugando el mayor tiempo que pueda, pero no sacrificaré mi sueño de salvar y mejorar las vidas de las personas… así como lo ha hecho mi padre hasta ahora…

- ¡Vaya Shin-chan! ¿Tendré que seguirte hasta la facultad de medicina entonces? – le preguntó Takao

- No estoy para tus bromas Bakao, estoy hablando en serio – le dijo Midorima

- Yo también mi Shin-chan – le respondió él sonriendo

- Lo mismo digo – dijo Akashi – Después de todo, soy el heredero de la familia Akashi, mi destino está preconcebido desde antes que naciera. Tendré que convertirme en el sucesor de mi padre quiera o no. Ese es mi destino …

- Eso suena a una gran carga – comentó Midorima

- No, no lo es Shintaro. Al principio quizás, pero en verdad lo deseo. Me doy cuenta que puedo hacer muchas cosas desde ese puesto. Además que me gusta el poder y el control absoluto – sonrió cruzándose de brazos

- Jajaja – Claro que sí – rió Kise - Y nadie mejor que tú emperadorcito para lograr eso ¿No? –le dijo Kise abrazándolo por la espalda en señal de afecto

- No puedo creer que sigas tentando así tu suerte Ryouta – le respondió Akashi sonriendo

El tiempo pasó rápidamente. Y el tan temido día, donde la Kiseki no sedai llegaba a su fin, llegó. Todos fueron a despedirlos. La familia de Aomine, Kasamatsu, la familia de Midorima, la familia de Kuroko, Masaomi, Takao.

- Cariños míos, cuídense mucho. Iré a verlos el próximo mes – les decía la madre de Aomine besándolos a cada uno en la cara – Iré a ver cómo se han instalado. Aunque si Masaomi organizó todo, me imagino que todo andará bien

- Si mamá, no te preocupes – le decía Aomine con cara de sobrepasado. Pero ver a su madre así durante el último mes no había sido fácil

- ¡No puedo creer la suerte que tienen de irse de este país! ¡Te odiamos hermano! ¡Más que te llevas a Ryouta contigo! Grrrrrrrr – gritaba Mikami

- Pero los extrañaremos mucho – les dijo Naoko tirándose a los brazos de su hermano – En serio – le dijo ella mientras Daiki la abraza con un brazo de forma algo torpe

- Dai-chan – No puedo creer que me dejes sola – le gritaba Satsuki – Pero bueno, Ki-chan me reemplazará y velará porque asistas a los entrenamientos y te cuides ¿Verdad Ki-chan?

- ¡Claro Momoicchi!

- ¡Diablos Ryouta! – No puedo creer que el día ya llegó – le dijo Kasamatsu al borde de las lágrimas. Su ex capitán y amigo, lo había visitado especialmente dos día atrás para despedirse. Habían llorado mucho ese día juntos. Se habían dicho muchas cosas. Kasamatsu se había prometido a él mismo no ir al aeropuerto, pero finalmente no se había podido resistir.

- No puedo creer que viniste – le dijo Kise con los ojos enrojecidos

- Pues ya ves, así de estúpido puedo llegar a ser - le contestó sin querer mirarlo de frente

- Así veo – le contestó

- ¿Sabes que eres mi hermano, verdad?

- Sí

- ¿Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, verdad?

- Sí

- ¿Sabes que si este estúpido de tu novio te trata mal, viajaré de inmediato a patearlo, verdad? – le preguntó frente a Aomine, quien lo miró sonriente. Después de todo, no podía odiar a quien quería tanto a su novio.

- Sí , cuento con que lo harás en caso de necesitarlo - rió entre lágrimas

- ¡Ryoutaaaaaa! – le dijo Aomine molesto

- Bien, eso era todo cuanto quería chequear – Adiós idiota – le dijo dándole un beso en la mejilla para luego salir corriendo de ahí. Kasamatsu no aguantaba más la situación. Su mejor amigo y hermano se iría. Pero sabía que era cosa de tiempo, para que volvieran a reunirse. Ellos serían amigos por siempre.

- No puedo creer que es aquí donde termina todo – lloriqueó Murasakibara al ver cómo huía del lugar Kasamatsu

- Atsushi, no es aquí donde termina todo. Aquí es donde comienza todo nuevamente – comentó Akashi tomándolo de la mano

- De aquí en adelante, todo lo que suceda dependerá de nosotros – dijo Kagami mirando a su novio una vez más.

- Así es – le dijo Kuroko sonriéndole feliz

- Suerte amigos – le dijo Midorima visiblemente emocionado. – Seguiremos sus carreras de cerca …

- No vayas a meter la pata Aomine-kun con tus compañeros de equipo ¿Quieres? ¡No nos vayas a crear mala fama a los japoneses en EEUU diciendo frases ridículas como las que sueles decir! – le dijo Kuroko sonriendo

- ¿Ehhh? ¿Tetsu, tú también? – le preguntó molesto

- Sí Aomine, por favor nada de andar diciendo cosas "Nadie puede vencerme más que yo mismo" – le dijo Midorima ajustándose los lentes

- Trataré – le dijo sonriendo algo melancólico

- Ya Murasakibaracchi, no te pongas así … cambia esa cara – le dijo Kise mirándolo asombrado.

- Quiero que sepan que los extrañaré mucho a los tres y que cuidaré de todos aquí – les dijo Murasakibara en forma solemne

- Sí, cuida de Tetsuya en mi ausencia por favor – le pidió Kagami emocionado. Kuroko sonrió al ver a Murasakibara asentir con solemnidad.

- Claro que lo haré … aplastaré a cualquiera que quiera molestarlo …

- Y cuida mucho de Sei – le pidió Kise visiblemente afectado. Tanto Kise como Akashi llevaban mucho rato en silencio. Ambos sentían que tenían muchas cosas que decirse, pero ninguno era capaz de abrir la boca. – No dejes que pelee con Masaomi-san en mi ausencia ¿Quieres?

- Ryouta – susurró Akashi mirándolo con cara de dolor. Akashi estaba teniendo una lucha interna gigante consigo mismo en esos momentos. Quería mantener el control y la calma… pero estaba perdiendo la batalla. Sus sentimientos estaban a flor de piel.

- Sí Sei, controla ese temperamento tuyo ¿Quieres? – Cuida mucho a tu padre y cuídalos a todos tan bien como lo has hecho conmigo… - sollozó tapándose el rostro con una de sus manos. – Gracias por no dejarme solo, gracias por ayudarme siempre… a pesar de que no siempre te ha sido fácil… gracias por … -pero no pudo continuar

- Ryouta – le dijo con los ojos llenos de lágrimas. Para Akashi esa separación resultaba demasiado dolorosa. Claro estaba que con su padre irían a visitarlo en forma constante. Pero aun así, sentía que una parte importante de su familia lo estaba abandonando. Y así era. Kise ya prácticamente formaba parte de los Akashi aun cuando vivieran en ciudades distintas. Siempre habían estado en constante comunicación y si su vida había cambiado drásticamente, en gran parte se debía al rubio.

- ¡Ya abrázalo Bakashi! – le dijo Murasakibara empujando a su novio, el cual quedó atrapado bajo el efusivo abrazo que Kise le proporcionó.

Era impensado para muchos ver esa imagen. Pero Akashi al verse atrapado en los brazos de Kise, no pudo aguantar los sollozos que tenía atrapados en su garganta. Al ver esa escena y la despedida entre Kuroko y Kagami, hizo que todos comenzaran a llorar.

- ¡Vamos vamos!- dijo Masaomi acercándose a ellos – No se pongan así… ya verán que las cosas entre ustedes no cambiarán tanto…

- Padre – dijo Akashi sorprendido

- Con Sei viajaremos constantemente a verte …

- Cuento con ello Masaomi-san- le dijo secándose las lágrimas – Una vez más gracias por todo… te debo mucho…

- Ryouta, no te pongas así. Somos nosotros con mi hijo quien te debemos mucho y con gusto seguiremos cuidando de ti y de los demás – sonrió colocando una mano en su hombro. Me alegro mucho de ver en lo que te has convertido… eres un buen chico – concluyó

- Ya chicos, es hora de abordar – comentó Aomine indicando la pantalla que indica la llamada del vuelo

- Sí – comentó Kise

- Llámennos cuando aterricen – les dijo Midorima para despedirse

- Traten de dormir en el vuelo – comentó Murasakibara

- Apenas estén instalados manden fotos del lugar – dijo Takao

- Dejen el nombre de Japón bien en alto, ustedes representarán a la exgeneración de los milagros y a nuestro país – dijo Akashi solemne

- ¡Y pórtate bien Daiki! – lo reprendió nuevamente Kuroko - ¡Los quiero a los 3!

- ¡Ryouta, Ryouta! – le gritó su manager quien venía corriendo hacia él.

- ¡Vaya! ¡Pensé que no te vería! – le dijo algo resentido

- ¿Estás loco? ¡No podía dejar de venir a despedirte! – le dijo emocionado – Pero tenía que traerte esto

- ¿Qué traes ahí? ¿Es lo que creo? – le preguntó sorprendido

- Siiii – Alcanzó a salir – dijo tratando de recuperar el aire. – Pasado mañana saldrá a la venta en los kioscos pero pude traer una copia para todos – dijo pasándole un ejemplar de la revista donde Kise salía nuevamente ocupando la primera plana

- Genial – comentó - ¿No creen que salgo demasiado bien? - preguntó en forma socarrona

- Si señor vanidoso – deja eso, tenemos que irnos – le dijo Aomine quitándole la revista de las manos

- Tomen, traje una para todos. Esta es una entrevista muy interesante – comentó el Manager de Kise

- Sí, bueno, tenía que despedirme de mis fans japonesas y de todos ¿No creen?.

Todos sonrieron.

- Sí, pero hay más … - le dijo su manager

- ¿Más? ¿Por qué? ¿Qué hay? – preguntó Kise incrédulo mirando la portada

- Míralo por ti mismo – comentó su manager mirando a los demás chicos.

La atención de Kise se posó en el recuadro inferior derecho de la revista. Que decía: "Y en exclusiva unas palabras de sus ex compañeros de equipo y amigos"

Kise abrió la revista, y vio que una vez terminadas las fotos de él, aparecían las fotos de sus amigos en forma individual, con una entrevista a cada uno, con palabras dirigidas exclusivamente a él. Kise no aguantó la emoción y tanto su cara como sus ojos, se volvieron completamente rojos.

- No creo que hayan podido hacer esto – les dijo en un susurro. En verdad todos dieron una entrevista …

- Sí, todos – rió Akashi - Hasta los padres y hermanas de Aomine – dijo Akashi señalándolos a la distancia. La Madre de Aomine no podía parar de llorar.

- Diablos, no quiero ni saber qué dijeron – dijo Aomine malhumorado, lo que hizo reír a todos en esos momentos

Kise comenzó a hojear la revista, pero Kagami lo detuvo.

- Ahora no Ryouta. Léela cuando estemos en el avión. En estos momentos, tenemos que abordar.

- Sí – dijo aún asombrado.

- Aquí te dejo algunos ejemplares más. No sé porqué creo que necesitarás varios más – le dijo su manager entregándole un bolso de mano pequeño. Aquí todos te envían un recuerdo. Karim y todos los de la productora. A pesar de que ya se pudieron despedir en persona. De todas formas se quisieron hacer presentes el día de hoy.

- Gracias – le dijo Kise en un susurro.

Kise los miró a todos una vez más, y con una gran sonrisa en los labios y los ojos llenos de lágrimas les dijo:

- "Gracias por todo una vez más. Los quiero demasiado a cada uno de ustedes". Y dicho esto, se aferró al brazo de Aomine y juntos caminaron hacia la puerta que los conduciría a su nueva vida. Juntos.

- Lamento Ryouta por hacerte pasar por todo esto – le dijo Aomine mientras reclinaba su asiento (En primera clase cortesía de Masaomi).

- ¿Qué dices? – le preguntó sorprendido

- Si, al final por mi culpa, has tenido que dejar todo en Japón … te estás embarcando en lo que resultó ser mi sueño … no el tuyo…

- También es mi sueño Daiki – le dijo Kise emocionado. Daiki lo miró dudoso.

- Es mi sueño ser piloto de avión ¡Y qué mejor que entrenarme en la mejor escuela de aviación del mundo!. – Además que posiblemente pueda jugar en tu equipo, como reserva al menos … de seguro a tu entrenador le gustaré y me dejará participar de los entrenamientos… y quizás hasta me reclutan después… - sonrió feliz

- Si, es lo más probable – sonrió Daiki

- Así es, además que soy mucho más guapo – rió

El viaje resultó ser particularmente largo. Kise despertó sobresaltado. Al parecer se había quedado dormido. Miró su reloj y recién llevaban dos horas de viaje. Miró a su alrededor y vio como Kagami dormía tan plácidamente como su novio.

Kise buscó en su asiento y sacó uno de los ejemplares que su mánager le entregó. Comenzó a ojear la revista y comenzó a ver las fotos. ¡Dios, era todo un especial de él y su vida!. Habían colocado una foto grupal donde salían todos juntos en la campaña de publicidad donde todos se habían dejado retratar tiempo atrás. Recordar esos tiempos, lo llenó de emoción.

H&M: Al parecer esta será la última entrevista que te hará esta revista durante un buen tiempo, Ryouta
Ryouta: Si, así parece

H&M: Entonces, damos por hecho que los rumores de que te vas a EEUU a vivir durante un tiempo son verdad
Ryouta: Sí, lo son

H&M:¿Y a qué te dedicarás allá?
Ryouta: Siempre quise convertirme en piloto de avión comercial. Dadas algunas circunstancias un tanto especiales, se dio la oportunidad de irme junto a dos personas que aprecio mucho y decidí embarcarme en esta aventura

H&M:¿Así que dejarás el modelaje?
Ryouta: No necesariamente. Mi manager ya me tiene preparados un par de trabajos allá. Lo más probable es que continúe modelando en EEUU.

H&M: Vaya, tu vida ha sido algo agitada en este último tiempo. Desde la primera entrevista que nos diste a la fecha han sucedido muchas cosas. Tuviste un grave accidente y luego durante tu recuperación, participaste en una exitosa campaña de publicidad junto a los chicos de la generación de los milagros. Después de eso, no tuviste tiempo para respirar. ¿Puede ser ese exceso de fama que te haga huir de Japón?
Ryouta: Huir? ¡No en ningún caso! (sonríe) – Estoy muy feliz con todo lo que he crecido y avanzado en este tiempo. Debo reconocer que mi vida no ha sido muy fácil durante un tiempo a la fecha. Pero me he dado cuenta que tengo muchas personas a mi lado con las que cuento. Tengo grandes y excelentes amigos. Por eso, no tengo necesidad de huir. Al contrario, me da tristeza irme. Pero uno tiene que luchar por alcanzar sus sueños ¿No?

H&M: Por supuesto que sí. Y dime ¿Qué es lo que sueña el día de hoy Kise Ryouta?
Ryouta: Sueño con poder realizarme como persona. Sueño con convertirme en piloto de avión tal como siempre he querido. Y sueño con poder mantener la amistad, cariño y fe que tienen depositados en mi, todas las personas que hoy dejo en Japón.

H&M:¿Tu familia?
Ryouta: No son mi familia biológica… pero claramente son mi familia

H&M:¿Aun no tienes contacto con tus padres?
Ryouta: No, pero es algo que por ahora no tiene arreglo. Quizás más adelante. Quien sabe, no me cierro al tema.

H&M:¿Podrías decirme quienes conforman tu familia al día de hoy?
Ryouta: Mis amigos de la ex generación de los milagros, sus familias, mi mejor amigo Yukio y por supuesto que Akashi Masaomi.

H&M: Akashi-san ha sido tu tutor desde ya algún tiempo… ¿Cómo podrías describir tu relación con él? ¿Es tan aterrador como todos piensan?
Ryouta: jajajajaja… si, es bastante aterrador cuando quiere serlo. Más cuando pasa a convertirse en tu tutor. (Ríe alegre). Él es una persona increíble. Es muy honesto y trabajador. Él y su hijo Seijuro, han cuidado mucho de mí y por ello, siempre les estaré profundamente agradecido. Masaomi ha sido la gran figura masculina que tenido durante este tiempo. No puedo creer que sin ser su hijo, me haya cuidado tanto y que esté dispuesto a seguir haciéndolo. Nos tenemos mucha confianza. Somos capaces de hablarnos honestamente a la cara. (Veo en él mucha emoción al hablar de Masaomi Akashi).

H&M:¿Lo ves como a un padre?
Ryouta: De alguna manera. Aún cuando ser su hijo es una dura tarea. (suspira)

H&M:¿Cómo así? – le pregunto sorprendida.
Ryouta: Imagínate ser el heredero del imperio Akashi. Eso conlleva mucha disciplina y responsabilidad. No creo que yo estaría a la altura. Para Seijuro no ha sido fácil ser su hijo. Pero él es una persona admirable. Sabe perfectamente cual es su papel y lo desempeña a la perfección. Es una gran estratega. Sé que él podrá con esa responsabilidad y de sobra. El nació para ser un gran líder.

H&M:¿Pero ellos se llevan bien? (Pregunto intrigada, ya que nadie sabe mucho de la vida privada de los Akashi)
Ryouta: Más que bien… padre e hijo se adoran por sobre todo. Han tenido sus diferencias, como todos. Pero han logrado sobrellevarlas sin problemas. Cuando hay cariño, todo se puede. Y ellos realmente se quieren. Yo los quiero y respeto mucho a ambos.

(Masaomi cuando leyó este pasaje de la entrevista, no pudo evitar darle un beso en la frente a su hijo. Seijuro sonrió feliz.)

H&M:¿Ellos no intentaron detenerte?
Ryouta: No (Ríe) Quizás querían deshacerse de mí (Ríe nuevamente). Ellos conocen mis motivos para irme. Están conformes con mi decisión. Ellos me han apoyado en todo momento y guiado. Además que yo también podré ayudar a Masaomi estando allá.

H&M:¿Te ha encargado parte de sus negocios de allá?
Ryouta: No diría eso. Pero si puedo ayudarlo en algo, lo haré.

H&M: Dinos Ryouta, la vez anterior dijiste que te preocupabas mucho porque las personas no te tomaban en serio … ¿Sigues pensando eso?
Ryouta: No, ya no pienso eso.

H&M:¿En serio?
Ryouta: Sí. Durante ese tiempo me sentía muy solo. No me abría a las demás personas. Solo dejaba que vieran al Ryouta superficial que vivía en mí. Me costó trabajo hacerlo, quiero decir, abrirme y ser realmente sincero con los demás. Creía que no podía confiar en la gente. Pero luego del accidente, me di cuenta que solo fueron aprensiones de mi parte. Porque cuando más lo necesité… mucha gente estuvo a mi lado. Ahí me cuenta que ellos si me veían y se preocupaban en mí. Soy muy amigo de mis amigos. Se que me quieren y sé que me respetan por como soy.

H&M:¿Y cómo está tu corazón? ¿Estás enamorado?
Ryouta: Sí, estoy muy enamorado. Sueño ser feliz con esa persona durante el mayor tiempo posible

H&M:¿Y qué dice esa persona porque te va? (Kise duda en responder)
Ryouta: Está todo conversado y acordado. (Ríe)

H&M:¿No quieres hablar de eso?
Ryouta: No, no quiero problemas (Ríe nuevamente)

-¡Oye! ¿Por qué no les dijiste que estás conmigo? – le preguntó enojado Aomine cuando leyó esa parte junto a su novio. Pero apenas escuchó la respuesta, puesto que se acurrucó nuevamente en su hombro y cayó profundamente dormido. Kise sonrió complacido. Él por supuesto hubiera gritado a los cuatro vientos que estaban juntos, pero sin dudas, no lo haría. No era buena idea difundir nada. Las relaciones homosexuales no eran bien vistas aún. Y no quería que nada perjudicara a Aomine ni a él en su nueva vida. Total, nadie tenía porqué saber nada de ellos dos.

Luego, Kise se detuvo a leer las entrevistas que todos habían dado a la revista. Todos se referían a él. A todos se les pedía que lo describieran y dijeran cómo lo encontraban y qué pensaban de él. Las leyó muy atento. Una a una. Había partes en las que reía a carcajadas y otras en las que lloraba a mares. Aomine había disfrutado ese momento a concho. Su novio estaba muy feliz. Si bien sus ojos estaban nuevamente particularmente rojos, sabía que era por una profunda emoción. Él también se había emocionado mucho al leer todo lo que sus amigos habían dicho de Kise. Palabras como: "Increíble, fuerte, excelente amigo, gran persona, mi mejor rival (dicho por Aomine y Kuroko), gracioso, inteligente, esforzado, trabajador, gran consejero, mi hermano, guapo, divertido, el mejor del grupo" se repetían en casi todas las entrevistas. (menos guapo obviamente), palabras que habían sido dichas por Satsuki y las hermanas de Aomine. Quienes también habían participado.

- ¡Diablos, no sabía que todos te quisieran tanto, mira si hasta Midorima te aprecia! – le dijo Aomine leyendo la entrevista de Midorima

- ¡Por supuesto que sí! ¡Ya te he dicho que todos me quieren más! – le dijo Kise riendo contento

- Si, bueno, tú eres muy especial después de todo. Eres tú quien unió prácticamente al grupo. Todos te escuchan y te tienen confianza. Kuroko nos cambió en muchos aspectos la forma de pensar que teníamos sobre el trabajo en equipo. Pero tú nos enseñaste lo que es ser trabajador, fuerte, vulnerable a la vez y buen amigo. Eres una persona increíble Ryouta…

- Daiki – susurró emocionado Kise

- Si, lo eres, tanto así que me siento muy egoísta separándote de todos y llevándote lejos. Pero la verdad era que jamás podría haber hecho esto sin ti. Gracias a ti estoy arriba de este avión. Si tú no hubieses venido conmigo, no creo que hubiera aceptado ¿Sabes?

- ¡No me mientas ahora! - ¡Si ya habías aceptado! – le dijo Kise con la boca chueca

- Sí, al principio si acepté… pero siempre porque creí que vendrías conmigo. Pero cuando me pediste esa semana para pensarlo y no nos hablamos… reconozco que entré en pánico y llamé a la entrenadora del estúpido de Bakagami y le dije que si tú no aceptabas, no iría…

- ¿Hablas en serio? – le preguntó Kise

- Sí – eso es verdad – le respondió Kagami aun medio dormido. Quien estaba sentado delante de ellos.

- ¿Hubieras renunciado a la NBA por mí?

- Sí, no te hubiera dejado – le dijo Aomine avergonzado. Que Kise lo supiera ya era vergonzoso, pero que Kagami estuviera en esos momentos escuchando todo, era peor.

- Gracias Aominecchi – le dijo Kise emocionado

- No, gracias a ti… gracias a ti soy quien soy ahora. Soy alguien totalmente diferente a cuando comenzamos a salir… tú viste en mí, lo que nadie quería ni podía ver en mi… Gracias a ti soy feliz…

- No Daiki, no fue así… Soy yo quien debe darte las gracias a ti y lo sabes

- ¿Tú a mí? ¡Diablos Kise que no entiendes las cosas!

- Claro que las entiendo… pero soy yo quien debo agradecerte a ti por todo…

- ¿Por qué idiota? – le dijo molesto

- Porque tú fuiste capaz de ver en mí " más allá de lo que todos ven" … y gracias a eso, ha sucedido todo esto – le dijo tomándolo de la mano mientras sus miradas se cruzaron emocionadas. Luego miraron por la ventana del avión. Ansiosos. Deseosos de comenzar a vivir sus vidas de adultos. Lejos y a la vez más cerca de todos.

- ¿Crees que todo estará bien? - ¿Crees que todos podremos seguir unidos, como amigos? – le preguntó Aomine sin dejar de mirar hacia fuera. Kagami se volteó para escuchar la respuesta.

Claro que sí … por supuesto que sí ¡Ya lo verán! – dijo sonriendo confiado. – Ya verán que todo irá bien. Las cosas entre nosotros nunca cambiarán. Porque en verdad que todos ya somos, una gran familia. Solo deben confiar. Después de todo, nosotros somos capaces de hacer milagros ¿No?

Aomine y Kagami sonrieron tranquilos. Si Kise no tenía dudas, ellos tampoco las tendrían.

Y tal como Kise comentó, se dieron las cosas.

Fin.

Gracias por leer… y doble gracias por comentar!