Capítulo 52: Un Día en la Ciudad
Al día siguiente, siendo Domingo en la mañana, todos se encontraban en la ciudad, un plan que habían hecho el día anterior. Todos se encontraban en la plaza.
-¡Vaya! Ya tenia un buen rato que no saliamos de paseo, todo se ve muy colorido-dijo Candy feliz.-Que lindo-.
-Candy-dijo Annie llamando su atención.
-¿Sí?-pregunto Candy.
-Número 1, venimos a la ciudad antier y número 2, otra cosa que estes super emocionada porque es la primera vez que sales con Terry-dijo Annie.
-Oh ¿en serio soy tan obvia?-dijo Candy.
Todos asintieron y después empezaron a reír, Candy saco la lengua y después también rió.
-Hola a todos-saludo Susana, que venía llegando.
-Hola-saludaron todos al unísono.
-Les agradezco por invitarme a pasar un buen rato con ustedes-dijo Susana.
-No tienes nada que agradecer Susana-dijo Candy.
-Gracias-dijo Susana.-Tengo pensado ir a la boutique ¿alguien quiere ir?-.
-Que esplendida idea-dijo Paty.-Yo si voy-.
-¿Y ustedes:Candy, Annie?-pregunto Susana.
-Lo sentimos Susy, pero no podremos ir-dijo Annie.
-¿Porqué?-pregunto Susana.
-Lo que pasa, es que iremos a una cita doble-dijo Candy.
-¿Cita doble?-pregunto Susana sin comprender.
-Sí-dijo Annie.-Candy y Terry, y Archie y yo-.
-Oh, ya entendí-dijo Susana sonriendo.
-Bueno será mejor que nos vayamos ya-dijo Archie mirando su reloj.
-De acuerdo-dijeron emocionadas Candy y Annie.
-Vamos entonces-dijo Terry.
Las dos parejas se despidieron de Paty, Susana y Albert, y rápidamente se fueron.
-Bueno, entonces creo que las acompañaré señoritas-dijo Albert.
-Trataremos de no tardarnos, para que no te aburras-dijo Paty.
-¿En serio?-pregunto Albert.
-Aaa...No-dijo Susana.
-Oh, que malas-dijo Albert.
-Jajaja-rieron al unísono Paty y Susana.
Después de eso, los tres se fueron a la boutique. Mientras tanto Candy, Terry, Annie y Archie iban caminando con dirección aún restaurante.
-Oh-dijo Candy deteniendo su andar, lo que hizo que los demás también se detuvieran.
-¿Qué ocurre Candy?-pregunto Annie.
-Miren allá-dijo Candy, señalando del otro lado de la calle.
Todos voltiaron a ver a donde Candy señalaba, viendo como Mildred iba en dirección contraria, viendo de un lado a otro, como si estuviera buscando algo.
-Es Mildred-dijo Terry.
-Me pregunto ¿qué estara haciendo?-dijo Candy.
-Quien sabe, a lo mejor...-dijo Terry, pero un grito la interrumpió.
-¡Mildred!-gritó Candy, que rápidamente cruzo la calle y se dirigió a donde se encontraba su amiga.
-Hola Candy-dijo Mildred.
-Hola-dijo Candy.-¿Qué haces aquí?-.
-¿Eh? Bueno yo...-dijo Mildred algo nerviosa.
-Hola primita-saludo Terry, que dirigía a ellas.
-Hola-dijo Mildred.
-Mildred ¿qué ocurre?-dijo Terry.-¿Porqué andas sola por aquí?-.
-¿Eh? Bueno yo...este, estoy...estoy-dijo nerviosa Mildred.
-¿Estas buscando algo?-pregunto Candy, Mildred asintió.
-¿Qué es exactamente lo que estas buscando?-pregunto Terry.
-Este estoy...estoy buscando a...a...a mi hermano-dijo Mildred.
-¿A Oliver?-pregunto Terry sorprendido.
-Sí-dijo Mildred.-Durante estos dos días, a estado desapareciedo, no se a donde va, solo se que se va durante todo día y cuando ya esta muy avanzada la noche llega a dormir, lo se porque cuando voy a su habitación por la mañana, esta durmiendo-.
-¿Estos dos últimos días?-pregunto asombrada Candy.
-Así es-afirmó Mildred.
-Yo...bueno...yo creí que ya se habían ido-dijo Terry.-No es que quiera que tu hermano se vaya no, no, no-.
-No te preocupes-dijo Mildred.-Y exactamente por eso lo estoy buscando, pues apenas hoy en la mañana llego un telegrama de mi padre, diciendo que ya quiere que regresemos-.
-Vaya problema-dijo Terry.
-Bueno, creo que estan en una cita ¿verdad?, bueno eso me imaginó jajaja-dijo Mildred.-Ya no los distraigo más, me voy, nos vemos ¡Adiós!-.
Después de decir esto, Mildred rápidamente se fue, dejando a Candy y a Terry algo confundidos. Después cruzaron la calle nuevamente y junto con Annie y Archie se fueron al restaurante.
Mientras tanto en la boutique:
-Vaya, no tardaron tanto-dijo Albert al ver salir a Paty y Susana.
-No había muchos vestidos-dijo Paty.
-La mayoría estaban apartados-dijo Susana.-Yo sólo compre uno-.
-Yo también-dijo Paty.
-Ya veo-dijo Albert.-No se preocupen, podrán venir en otra ocasión-.
Así fue como los tres iniciaron su andar, dirigiéndose a la plaza, en ese momento una lluvía inesperada los tomo por sorpresa, y empezaron a correr hacia las casetas para poder refugiarse en alguna.
-Rápido entremos allí-dijo Albert.
-Sí-dijo Paty.
Albert y Paty rápidamente entraron a una cafetería, olvidándose de Susana, quien se había quedado atrás. Susana no lograba ver casi nada por la lluvía, así que paso de largo, pero al recordar con quien venía se detuvo.
-¿Albert?¿Paty?-pregunto Susana al no verlos por ninguna parte.
En ese momento la lluvía empezo más fuerte, así que rápidamente entro a la caseta más cercana, al llegar se llevo un gran susto, al darse cuenta que ese lugar era nada más y nada menos que una cantina, dio gracias a Dios al ver que el lugar no estaba lleno, sólo habia dos jóvenes en una mesa y un joven en la barra, con pasos lentos se dirigió a la barra.
-Hola muñequita ¿gustas acompañarnos?-dijo uno de los jóvenes que estaban en uns mesa.
-Acompañanos preciosa-dijo el otro joven.
-No...no...no gracias-dijo nerviosa Susana, que siguió su camino hacia la barra.
Mientras tanto en la cafetería:
-Empezo más fuerte la lluvía-dijo Albert.
-Sí-dijo Paty, que en ese momento recordó a Susana.-Oye ¿y Susana?-.
-¿No entro con nosotros?-pregunto Albert.
-Pues creo que no, porque no esta aquí-dijo Paty preocupada.-¿A dónde se pudo haber metido?-.
-Tranquila, sdguramente se refugió en otro lugar-dijo Albert tomandola por los hombros para que lo mirará a los ojos.
-Podría ser que si-dijo Paty un poco más tranquila.
-Lo vez, tranquila-dijo Albert.-Cuando termine de llover, la iremos a buscar-.
-Sí, gracias-dijo dulcemente Paty.
Mientras tanto en el restaurante:
-Oh, empezo a llover-dijo Candy.
-Dirás, que apenas te diste cuenta-dijo Annie.
-¿Eh? Bueno yo...sí-dijo apenada Candy.
-Empezo a llover hace como 10 minutos-dijo Archie.
-Y vaya, que esta lloviendo fuerte-dijo Terry.
-Oh, solo espero que Paty, Susana y Albert esten bien-dijo Candy un poco preocupada.
-Tranquila gatita, seguramente ellos seguiran en la boutique-dijo Archie.
-Sí, dudo mucho que ya hubieran salido de allí-dijo Annie.
-Y si ya salieron y por alguna razón, les agarró la lluvía en el camino, seguramente se refugiaron en algún lugar-dijo Archie.
-Tal vez...tal vez tengan razón-dijo Candy.
-Tranquila Pecosa-dijo Terry.-Ellos estan bien-.
Susana se estaba muriendo del miedo en esa cantina donde se encontraba, sus piernas le temblaban y sentía que la estaban observando, ella empezo a rogar al cielo para que la lluvía terminara pronto y pudiera salir de allí.
-Buenas tardes señorita-dijo el encargado de la cantina.
-Buenas...buenas tardes-dijo Susana.
-¿Gusta algo de tomar?-pregunto el señor.
-Un vaso con agua, por favor-dijo Susana.
-De acuerdo, orita se lo traigo-dijo el señor.
-Gra...gracias-dijo Susana.
Susana trato de ignorar el lugar en donde se encontraba y mejor empezo a mirar el vestido que compró, dio gracias a Dios al ver que el vestido no se había mojado.
-Aquí tiene señorita-dijo el señor, dandole a Susana el vaso con agua.
-Gracias-dijo Susana.
-¿Qué fue lo que la trajo por aquí, señorita?-pregunto el señor.
-¿Eh? Bueno yo...me refugié de la lluvía y...-dijo Susana, pero en ese momento fue interrumpida.
-Señor, quiero más wiskhi-dijo el joven que estaba en la barra.
-Como no, joven-dijo el señor.-Permitame señorita-.
En ese momento Susana voltió a ver al joven que se encontraba en la barra, a dos sillas de distancia, llevándose una gran sorpresa al reconocer al joven rubio.
"Oliver" pensó asombrada Susana.
Oliver en ese momento voltió a ver a donde estaba Susana, topándose con los ojos azules de ella, Susana al instante empezo a temblar de pies a cabeza.
-¿Srita. Marlow?-pregunto Oliver confundido.
-Hola...O...Oliver-dijo nerviosa Susana.
-Jajaja-rió Oliver.
-¿Qué es tan divertido?-pregunto Susana.
-Verte aquí jajaja-dijo Oliver.
-¿Cómo?-pregunto Susana sin entender.
-Jajaja-dijo Oliver, levantándose de su asiento y dirigiéndose a donde estaba Susana.-Creo, que a mala hora, te diste cuenta del error que cometiste al dejar al tonto de mi primo y ahora no puedes hacer nada porque él ya esta con Candice, sólo te queda ahogarte en tu propio dolor jajaja-.
-Te equivocas-dijo Susana molesta.-Número 1, yo deje a Terry en libertad por voluntad propia y estoy muy orgullosa de haber hecho eso y número 2, estando ebrio no sabes nada de lo que estas dicciendo, así que guarda silencio-.
-Jajaja Susana, Susana, Susana-dijo Oliver sentándose en la silla que estaba al lado de la de Susana.-¿Ya te habían dicho que te vez muy linda enojada?-.
-¿Qué?-pregunto Susana sorprendida y molesta.
-Que te vez muy linda molesta-dijo Oliver tomandola de la barbilla.
Susana en ese momento se puso tensa, al sentir la cálida mano de Oliver en su barbilla, Oliver se quedo mirando detenidamente a los ojos a Susana, quien empezo a temblar nuevamente. Susana del miedo que sentía, en ese momento se empezo a levantar de su asiento para poder irse.
En eso sintió que la jalaban de la mano, y en efecto Oliver la había jalado de la mano para que impidierá que se fuera, aprisionandola al instante con sus brazos y robándole un beso, que tomo a Susana por sorpresa.
Susana se sorprendió mucho al ver que Oliver la estaba besando, tenia miedo pero al mismo tiempo se sentía muy feliz, pues Susana desde que conoció a Oliver sintió una gran atracción por él y cuanto más iba creciendo ese sentimiento, se dio cuenta que estaba enamorada de él, de Oliver Henderson, segada por el amor que sentía por él, empezo a corresponder al beso.
Pasados unos minutos, Susana se dio cuenta de lo que estaba haciendo, así que rápidamente se aparto de él, Oliver la volvió a tomar de la mano para volver a atraerla hacia él, pero en eso Susana le dio una bofetada, Oliver soltó su mano y Susana aprovechó para tomar sus cosas y salir rápidamente de allí, dejando a un Oliver muy confundido.
Ya había dejado de llover, cuando Albert y Paty salían de la cafetería, en eso Paty logro ver a Susana quien iba corriendo.
-Mira es Susana-dijo Paty.
-Oh, es verdad ¿a dónde irá con tanta prisa?-dijo Albert.
-No lo se-dijo Paty algo preocupada.-Sólo espero que no le haya pasado nada-.
Susana rápidamente paró un carruaje y le pidió al conductor que la llevara a la casa de campo de los Marlow, iniciando así la marcha.
-No, no, no esta bien-dijo Susana, mientras lágrimas rodaban por sus mejillas.-No esta bien-.
Continuará...
