Los Siete Dragones

Por Marce-chan

Capítulo 52

-Zeref-sama…-Ultear tocaba a la puerta del salón privado de su Maestro.

-Pase.

Ultear entró para ver a Zeref sentado en el marco de la ventana, el sólo verlo la hacía estremecer y sonrojar, desvió la mirada para recuperar la compostura.

-Rain-sama ha vuelto a marcharse.

Creyó que Zeref se sorprendería o se molestaría como había pasado en ocasiones anteriores, pero esta vez no fue así, él se limitó a suspirar con resignación.

-¿La has rastreado como te ordené?-preguntó.

-Si señor-respondió Ultear.

Ella era completamente leal a Rain y sabía que rastrearla sin que lo supiera no era honesto, pero nunca había podido negarse a una petición de Zeref.

-Dime donde está-dijo Zeref.

Ultear sacó su bola de cristal y comenzó a rastrear a Rain con su magia.

-La he ubicado…-murmuró y se sobresaltó.

-¿Qué sucede?-preguntó Zeref sin retirar la mirada de la ventana.

-Ella está…

-¿Dónde está?-preguntó Zeref impaciente.

-En Tenroujima…

Zeref se sobresaltó y se volvió hacia ella.

-Muéstramela.

La bola de cristal de Ultear brilló y apareció una imagen: Había una persona en medio del mar, una mujer, se hallaba de pie justo en el sitio donde anteriormente se encontraba la isla Tenroujima y curiosamente, se movía y hablaba como si hubiera alguien más ahí.

-¿Qué significa esto…?-murmuró Ultear-¿Qué está haciendo Rain-sama en ese lugar?

Zeref volvió a desviar la mirada.

-¿Acaso Rain-sama estuvo involucrada con la desaparición de Tenroujima?-exclamó Ultear.

Zeref no respondió, su silencio indicaba claramente que no podía hacer más preguntas, Ultear esperó y aguantó un largo tiempo en silencio pero su curiosidad la superó.

-Zeref-sama, si perdona mi atrevimiento, quisiera preguntar…

Zeref la miró, Ultear se interrumpió asustada.

-Pregunta-dijo Zeref desviando la mirada.

-¿Qué es Rain-sama para usted?

Zeref frunció el ceño.

-¿A qué viene esa extraña pregunta?

-Bueno…-titubeó Ultear nerviosa-Siempre la está vigilando y preocupándose por ella… Hay rumores…

-¿Rumores?

Ultear se aclaró la garganta, bastante incómoda.

-Dicen los rumores que Rain-sama es su amante.

Zeref no pudo reprimir una ligera sonrisa, aunque cambió el gesto rápidamente, pero esa fue suficiente respuesta para Ultear.

-¿Qué tiene ella de especial?-preguntó Ultear sin poder contenerse-Aparte de ser un Dragón Slayer, claro.

Zeref la miró.

-Veo que has investigado.

Ultear asintió.

-Dígame por favor, Zeref-sama ¿Porqué ella?

-Porque ella conoce lo peor de mí-murmuró Zeref-Y no le importa.

-Ya veo…-susurró Ultear-Es evidente que Rain-sama es una mujer atractiva…

-No entiendo eso que ustedes los humanos llaman "Atracción"-respondió Zeref.

-¿No sabe lo que es la belleza, Zeref-sama?-preguntó Ultear sorprendida.

Zeref negó con la cabeza.

-La belleza no se puede describir con palabras es algo que simplemente se siente…-respondió Ultear-Por ejemplo, cuando usted mira a Acnología-sama ¿Qué siente?

-Odio-respondió Zeref-Ese sentimiento lo entiendo bien.

-¿Cuándo mira a los hombres de la Legión?-continuó Ultear.

-Repulsión-respondió Zeref.

-¿A las mujeres de la Legión?

-Nada.

-Y cuando me mira ¿Tiene alguna sensación en particular?

-Nada-repitió Zeref sin inmutarse.

Ultear no pudo evitar suspirar con decepción, definitivamente su amor por Zeref era un caso perdido.

-¿Y cuando ve a Rain-sama?-titubeó.

-No sé cómo explicarlo… Creo que alivio.

-¿Alivio?

-De que siga con vida.

Ultear no pudo evitar sentir un gran vacío en el estomago.

-Es una sensación agradable ¿Verdad?-murmuró.

-Eso creo.

-¿Le agrada verla, verdad?-dijo Ultear-Sus ojos, su cabello, su rostro, todo eso le es agradable a la vista ¿Cierto?

Zeref lo pensó un momento y volvió a observar la bola de cristal donde seguía la imagen de Rain parada en medio del mar.

-Ya veo. Así que eso es belleza. Finalmente lo entiendo.

Ultear se retiró en silencio y con el corazón roto.

• • •

Rain acababa de regresar de una de sus escapadas habituales y como Zeref ya estaba acostumbrado a ese comportamiento, simplemente la esperaba para darle la bienvenida.

-Zeref-kun…-murmuró ella saliendo al balcón del salón privado donde Zeref se encontraba.

Zeref, que se hallaba sentado en el barandal del balcón la miró, se veía algo sucia y maltrecha, pero bien.

-Bienvenida-sonrió él, como siempre que ella regresaba de una misión.

-Estoy en casa…-murmuró ella pero no lo miró.

Zeref se extrañó, comúnmente cuando ella regresaba de una misión (A Zeref nunca se le había permitido salir del castillo bajo ninguna circunstancia) él le daba la bienvenida y ella sonreía contenta de haber regresado.

-¿Sucedió algo?-preguntó.

-Tengo noticias-respondió ella-Que cambiarán todo el panorama.

-¿De qué hablas?

-Hace tiempo tenía esta información, pero ha llegado el momento de que lo sepas-respondió ella mirando al suelo-La isla de Tenroujima aún existe al igual que todos los que estaban en ella.

Contrario a lo que Rain se esperaba, Zeref no reaccionó.

-Eso quiere decir que Natsu Dragneel y los otros dos Dragón Slayers siguen con vida-explicó Rain.

-Así que a eso te escapabas a Tenroujima todo este tiempo-comentó Zeref con frialdad-Necesitabas confirmar tu teoría.

-¿Cómo lo sabes?-exclamó Rain sobresaltada.

-Yo siempre te veo, Rain-respondió Zeref.

-¿Se lo has dicho a Acnología?-murmuró Rain mirando al suelo.

-¿Ha sido Mavis Vermilion quien te ha estado ayudando, verdad?-dijo Zeref.

-¿Le vas a informar a Acnología?-replicó Rain.

-¿Fue Mavis?-repitió Zeref.

-¿Me vas a delatar con Acnología?-replicó Rain con terquedad.

-¡Cállate y responde!-gritó Zeref furioso.

Era la primera vez que la trataba así, ella se encogió asustada y se alejó varios pasos.

-Responde-insistió Zeref más calmado.

-Sí, ha sido Mavis-respondió Rain con voz temblorosa.

-Eso significa que perteneces a Fairy Tail-dijo Zeref-Así es como conoces a Natsu Dragneel.

Rain asintió lentamente con la cabeza.

-Entonces es verdad, Tenroujima existe-dijo Zeref.

Rain no dijo nada.

-No le diré nada a Acnología-aclaró Zeref.

Rain siguió en silencio.

-Ya puedes hablar ¿Tenías algo más que decirme, verdad?-dijo Zeref comenzando a impacientarse.

-Ha llegado el momento de jugar nuestras cartas-murmuró Rain sin mirarlo.

-¿Cartas?

-Nos uniremos y derrotaremos a Acnología.

-¿De qué rayos estás hablando, Rain?

Ella le dio la espalda. Zeref resopló.

-No me importa… Si Natsu está vivo entonces… Yo…

-No morirás-lo interrumpió Rain-Ya lo verás, derrotaremos a tu padre y te mostraré lo que realmente es vivir, Zeref-kun.

Zeref la miró, ella se volvió hacia él, estaba completamente decidida.

-No comprendo lo que pretendes-dijo Zeref.

-Yo me encargaré-respondió Rain sin mirarlo a los ojos-¿Confías en mi?

Zeref la miró en silencio hasta que ella le devolvió la mirada.

-Confío en ti.

-Entonces deja todo en mis manos-respondió Rain-Cuando Acnología regrese tenemos que informarle sobre esto.

-Yo lo haré-respondió Zeref con seriedad-Sé que me enviará a mí, es la misión para la que he estado aguardando todo este tiempo.

Rain se quedó en silencio, se dio vuelta dispuesta a salir.

-Rain.

Ella se detuvo.

-Quiero que me prometas una cosa-dijo Zeref.

Rain se volvió para mirarlo.

-Esta vez no retarás a mi padre a un combate.

Rain no pudo evitar torcer el gesto.

-Ese asunto no te incumbe-replicó.

-Todo lo que se relacione contigo me incumbe-respondió Zeref.

Rain desvió la mirada, incómoda.

-Rain, promételo-insistió Zeref.

-¿Por qué quieres que prometa eso?

-Porque no quiero que la última vez que te vea estés herida y sufriendo, por eso.

-¿La última vez…?-murmuró Rain.

-Ese día nos separaremos después de todo este tiempo-aclaró Zeref.

-Pero no será la última vez que nos veamos-dijo Rain.

-Nunca se sabe…

-¡Cállate!-replicó Rain enfadada-¡Odio cuando hablas así!

Zeref no dijo nada.

-Eres tan tonto…-murmuró Rain caminando de un lado a otro muy molesta.

-Y tú una imprudente-respondió Zeref-Promételo, Rain.

Ella se quedó parada en el balcón, mirando hacia afuera, Zeref se le acercó por detrás y posó una mano sobre su cabeza.

-Por favor…-susurró.

Rain suspiró profundamente.

-Está bien, lo prometo.

• • •

Rain y Zeref se hallaban en su salón privado, recostados juntos tras una larga jornada de trabajo, una fuerte tormenta azotaba afuera.

-Se acerca el momento…-susurró Zeref jugueteando con el cabello de ella.

-¿El momento?-repitió Rain sin comprender.

-El momento de separarnos-respondió Zeref.

Rain no respondió.

-Tu cabello es hermoso…-murmuró Zeref.

-¿Hermoso?-murmuró Rain confusa y sonrojada-Nunca te había escuchado decir algo así…

-Estuve discutiendo el concepto de belleza con Ultear-comentó Zeref-Y creo que por fin lo entiendo.

Rain ahogó una risita nerviosa.

-¿En serio?

-He vivido durante siglos y eres lo único realmente hermoso que he visto.

Rain se sonrojó sobremanera, para intentar disimular le tomó la mano con la que estaba tocándole el cabello y comenzó a jugar con sus dedos.

-También eres lindo, Zeref-kun…

-Imposible-replicó Zeref tajante.

-Más de lo que piensas-sonrió Rain con complicidad-Yo creo que Ultear… Está enamorada de ti…

-¿Enamorada?

-Eso creo-respondió Rain-Ella sólo me siguió porque sintió tu magia dentro de mí.

-Ahora que lo dices… Ella preguntó si somos amantes-comentó Zeref sin darle importancia-Que existen rumores al respecto.

-No me sorprende-respondió Rain sonriendo más sonrojada que antes-Y si vamos a ello… Acnología quería que tuviéramos un hijo ¿Recuerdas?

-Creí que no querías volver a hablar de eso-respondió Zeref mirándola.

-Bueno… El modo como me lo dijiste…-titubeó Rain desviando la mirada azorada-No fue el mejor… Dijiste que te negaste "rotundamente", dijiste que no me deseabas…

-¡Sabes porque lo dije! ¡No quería hacerte daño!-replicó Zeref ofendido.

-Lo sé, pero no tienes tacto para decir las cosas…-sonrió Rain divertida.

Zeref la miró sin comprender.

-Un hijo…-murmuró Rain tocando su vientre-¿Lo has pensado alguna vez?

-Mi existencia ha sido suficientemente larga como para pensar en dejar algo de mí en este mundo-replicó Zeref-Además jamás te haría algo así.

-Definitivamente no tienes tacto-replicó ella cruzándose de brazos con gesto de capricho.

-¿Lo has pensado tú acaso?-replicó Zeref irritado.

Rain se giró hacia él y posó una mano suavemente sobre su mejilla, mirándolo a los ojos intensamente en silencio. Zeref suspiró.

-Somos un par de idiotas… ¿Qué se supone que vamos a hacer ahora?

Rain rió en voz baja.

-¿Has oído hablar sobre el hilo rojo del destino?

-¿Hilo rojo del destino?-repitió Zeref.

-Un hilo rojo invisible que conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper-recitó Rain.

Estiró su dedo meñique y con la otra mano estiró el meñique de Zeref.

-¿Lo ves?-sonrió-Yo sí.

-¿Crees que estabas destinada a encontrarte a alguien como yo?-replicó Zeref-¿A ser esclavizada la mitad de tu vida?

-Quizás las circunstancias sean terribles pero no importa-sonrió Rain-Conocerte ha valido la pena, Zeref-kun.

Zeref se sobresaltó, Rain tenía la particularidad de decir las cosas de manera muy sencilla y directa. Juntó su frente a la de ella, que cerró los ojos al contacto, sonriendo y volvió a posar sus manos en las mejillas de él.

-Ojalá pudiéramos quedarnos así… Tú y yo… Para siempre…

-Para siempre…-murmuró Zeref.

-Se vale soñar-sonrió Rain.

-Como si no tuviéramos suficiente con estar esclavizados aquí…-suspiró Zeref-Complicamos más las cosas.

-No se pueden controlar los sentimientos…-respondió Rain mirándolo.

-¿Qué es el amor en primer lugar?-replicó Zeref.

Rain se quedó pensando, mirando fijamente el rostro de Zeref que sostenía entre sus manos.

-Cuando lo sepa… Te lo diré…

• • •

Rain y Zeref se encontraban en el campo central del castillo, de rodillas frente a Acnología, por primera vez Rain no había retado al dragón a combatir.

-¿No tienes nada que decirme, Mermaid?-preguntó Acnología desconcertado.

Rain se mantenía en la respetuosa pose, apretando los puños con rabia contenida, miró a Zeref un instante y murmuró:

-Bienvenido de vuelta, Acnología-sama.

-¿Es todo? ¿No piensas retarme?

-Hoy no, Acnología-sama.

Zeref no pudo evitar conmoverse, Rain cumplía su promesa a costa de su propio orgullo, veía sus puños temblar de ira, pero ella no cedió.

-Vaya…-sonrió Acnología con sorna-Veo que la has domado bien, Zeref.

Zeref levantó la mirada con un puño en el pecho y el otro en la espalda, mostrando su respeto.

-Tenemos noticias, padre.

-¿Noticias?

-Así es, los informes indican que la isla Tenroujima y todos los que se encontraban en ella aún existen.

Acnología se sobresaltó sorprendido, se quedó en silencio un rato, Zeref y Rain intercambiaron miradas inquietas.

-Así que… Los Dragón Slayer… Están vivos…-murmuró Acnología.

-Así es, padre-dijo Zeref.

-Y veo que saben con exactitud cuándo reaparecerán…-murmuró el dragón.

-Así es, padre-repitió Zeref.

-Bien… Me parece que ha llegado la hora de hacer nuestro movimiento…-dijo Acnología-Ha llegado tu momento, Zeref…

Rain se incorporó, algo que no era recomendable hacer delante de Acnología.

-Si perdona mi atrevimiento, Acnología-sama, debería ir yo.

-¿Disculpa?

-¡Rain!-gritó Zeref enfadado-¿Qué rayos crees que haces?

-No es recomendable que Zeref-sama se muestre en público, no aún-dijo Rain-Aunque todo Fiore conoce mi nombre, nadie conoce mi rostro, conozco las ubicaciones de todos los Dragón Slayers, incluido Glow, se los traeré, se lo aseguro.

-Mmm… Interesante punto de vista…-murmuró Acnología.

-Pero padre…-replicó Zeref.

Acnología lo meditó un momento, Zeref miró a Rain bastante molesto, pero ella no le devolvió la mirada.

-Ella lo hará-dijo Acnología decidido-Tiene razón, aún es pronto para ti, Zeref.

-Se lo agradezco, Acnología-sama-dijo Rain arrodillándose ante él nuevamente.

-¡Padre!-replicó Zeref ofuscado-¡Para esto me he preparado estos 7 años!

-No, te necesito pleno en Caellum-respondió Acnología-Ahí se decidirá todo.

Zeref contuvo sus palabras y bajó la mirada. Acnología miró a Rain.

-Quedas asignada a esta misión, Mermaid. Pero, sólo por si acaso…-dijo el dragón.

La miró de reojo y sus ojos brillaron, Rain ahogó un grito de dolor y se sostuvo el estómago que comenzó a sangrar copiosamente, Acnología acababa de abrir con su magia la antigua herida de su abdomen.

• • •

Rain salía del castillo, era su última misión y la más importante, el plan estaba trazado y lo llevaría a cabo como fuera. Su andar era torpe debido a la herida que Acnología acababa de reabrir, pero gracias a la curación temporal de Ultear soportaría hasta Magnolia.

-Rain…

Ella se giró, Zeref estaba tras ella.

-Zeref-kun…

-La próxima vez que nos veamos seremos enemigos-dijo Zeref.

-O eso aparentaremos-dijo ella.

-¿Segura que estás bien?-preguntó Zeref preocupado-Eres tan imprudente…

-Llegaré a mi destino, no te preocupes-sonrió Rain-La magia de Ultear durará lo suficiente.

Zeref la miró.

-Debería ser yo…

-Deja eso-replicó ella-Sé que lo hago, todo irá de acuerdo al plan y seremos libres finalmente.

Zeref desvió la mirada, Rain tomó la daga que siempre llevaba en el cinto y se cortó buena parte de su cabello que ya llevaba casi por la cintura, de modo que le quedó corto hasta los hombros.

-¿Qué haces?-exclamó Zeref.

Rain puso el cabello en sus manos.

-Así una parte de mí siempre estará contigo-sonrió.

-Gracias…-murmuró Zeref recibiéndoselo.

Se quitó el colgante que llevaba en el cuello y se lo estiró.

-También quiero que tengas una parte de mí.

Rain sonrió y Zeref le puso la cadena en el cuello, ella se giró, agarrándolo de la capa para obligarlo a mirarla.

-Te salvaré, lo juro-le dijo-Te voy a enseñar a vivir.

Zeref no pudo evitar sonreír y unió ligeramente su frente a la de ella.

-¿Me dirías tu nombre?-murmuró él, tomándole las manos con las que ella sostenía su capa.

Ella sonrió fraternalmente.

-Makinami, Makinami Rain.

Se soltó delicadamente y comenzó a alejarse.

-¡Makinami!-la llamó Zeref.

Ella se detuvo sin volverse.

-Promete que usarás la armadura de agua, sea cual sea la situación.

-¿Eh?

-Si llegara a lastimarte de alguna manera jamás me lo perdonaría…-murmuró Zeref.

Makinami se giró, estaba sonrojada pero decidida, fue hacia él con decisión, tomó su cara con las manos y lo besó de lleno en la boca.

-Haremos lo que tengamos que hacer, sin culpas ni temores-dijo ella al separarse.

-Pero…

-¿Recuerdas que una vez me preguntaste que es el amor?-dijo ella.

Zeref asintió.

-Aquí está tu respuesta-sonrió ella.

• • •

Más de medio año había pasado desde su separación; Zeref y Makinami estaban frente a frente otra vez, pero él estaba de un lado y ella de otro, se hallaba rodeada de los otros Dragón Slayers, entre los que se encontraba Natsu Dragneel, tal como ella lo había asegurado, había llevado a todos los Dragón Slayers a la isla Caellum.

-Makinami Rain, me has sorprendido al cumplir con tu tarea, no creí que fueras capaz...

Sus miradas se encontraron, ambos vacilaron un instante, pero tenían que mantenerse firmes, lo sabían.

-No puedo permitir eso-replicó Zeref al notar la presencia de Lucy Heartfilia en la isla-No hay lugar para el amor en tu existencia, Natsu, tu deber es otro.

-¿Amor?-murmuró Lucy.

-¿Deber?-murmuró Natsu.

-¡Ningún deber!-replicó Makinami interviniendo-¡Ni Salamander ni ninguno de nosotros…!

Zeref le volteó la cara de lado a lado de una certera bofetada, al hacerlo sintió algo extraño, o la armadura de agua que le había prometido llevar era demasiado ligera o no la llevaba encima, eso le preocupó, pero no podía salirse de su papel. Se volvió fieramente hacia Dust.

-¡Y tú, alimaña inservible!-le gritó-¿Cómo permitiste que esta humana entrara a "nuestra" isla?

Dust se agachó de inmediato.

-Lo siento…-se disculpó-Recibiré humildemente mi castigo.

-¡Es mi culpa!-intervino Makinami levantándose y colocándose delante de él-¡Fue un descuido mío! ¡Castígame mi!

-¡Cállate!-grito Zeref.

Tenía que golpearla otra vez, no quería pero tenía que hacerlo, entonces Glow le sostuvo el brazo justo a tiempo. Zeref soltó un imperceptible suspiro de alivio.

-¡No te atrevas a tocarla otra vez!

Zeref se soltó de un tirón del agarre de Glow y se giró hacia Makinami.

-Te harás responsable de esto ante él, Mermaid-le advirtió y se volvió hacia los demás-Y todos ustedes me las pagarán.

• • •

Después de la aparición de los espectros de los dragones, Zeref intentó asesinar a Lucy, pero para su sorpresa Makinami intervino y peor aún, pudo ver horrorizado, que ella no llevaba su armadura de agua, sabía que podía usar dicha armadura en una persona a la vez, casi siempre se la ponía a Tobías, pero esta vez no fue así, se la había puesto a Lucy. Zeref no supo qué hacer al ver a Makinami con la mitad del cuerpo malherido, pero ella tomó las riendas de la situación, se incorporó como pudo y comenzó a atacarlo, Zeref la esquivó, retomando su papel de villano y siguió atacándola, sintió un punzante dolor cuando uno de sus ataques le destrozó el ojo izquierdo, pero no podía detenerse, tenía que seguir con el plan, no había marcha atrás, era la única manera.

-¡A Tora no, Zeref!-gritó Makinami colocándose delante de Glow antes de que Zeref lo alcanzara.

-Es inevitable…-respondió Zeref-Sabes lo mal que me cae este tipo.

-¡Si te atreves a tocarlo, te mataré!-gritó ella.

-Ha pasado tiempo desde la última vez que te vi tan enojada, Mermaid-sonrió Zeref.

-¿Qué diablos te pasa?-replicó ella con la voz quebrada-¡No tolero tu manera de tratarnos! ¿Qué ya no recuerdas todo lo que hemos vivido?

Zeref se sobresaltó, Makinami estaba flaqueando, estaba vulnerable y no parecía poder resistir en su papel de enemiga mucho más tiempo, dependía de él mantener el plan.

-Eso es pasado-respondió Zeref-Además sabes bien que nunca me llevé bien con ninguno de ellos. En especial con la luz…

-Zeref…-murmuró Makinami apenada.

-Sabes que no hay otra salida, Mermaid-dijo Zeref-Cumpliré mi misión, así como ustedes deberían cumplir la suya y dejar de resistirse inútilmente…

-¿Cumplir?-replicó Makinami exasperada-¡Hemos cumplido los caprichos de ese maldito dragón durante años!

-Lo sé…-murmuró Zeref bajando la mirada-Pero está tan cerca… El final está tan cerca… Y estoy seguro que si coopero con mi padre lograré mi objetivo.

-¿Morir?-replicó Makinami-¿Aún es ése tu estúpido objetivo? ¿Morir a manos de Natsu?

-No tiene nada de estúpido-replicó Zeref ofendido-Tú conoces la oscuridad casi tanto como yo, pero no sabes lo que se siente llevarla dentro… Mi único descanso será cuando muera… Y sólo él puede hacerlo… Sólo él puede matarme…

Makinami se acercó a él.

-¡No lo permitiré! ¡No permitiré que te rindas! ¡Ayúdanos a eliminar a Acnología!-replicó a la desesperada-¡Con él se irá la oscuridad! ¡Finalmente verás la luz! ¡Podrás venir con nosotros e iniciar de nuevo!

-Sabes que eso no aplica a mí, soy la oscuridad en sí misma-respondió Zeref-No hay un reinicio para mí, solo la muerte, solo eso queda.

-¡Prometí que te salvaría! ¡No quiero que mueras!-gritó Makinami-¡Podemos superarlo si lo hacemos juntos! ¡Lo sabes! ¡Únete a nosotros! ¡Cómo en los viejos tiempos!

-Deja de vivir en el pasado-replicó Zeref-Éste es nuestro presente, debes aceptarlo, así como debes aceptar que si no te quitas del medio, te mataré.

-¡Juré que te salvaría!-gritó ella.

-Yo te pedí que no lo intentaras-respondió él.

-Por favor… No quiero dejarte…

-Última advertencia…-replicó él.

-Zeref…

Zeref luchó como si de verdad quisiera matarla, pero si de verdad quería asesinar a alguien era a Lucy Heartfilia, quería desatar la furia de Natsu para acabar de una vez con todo y liberar a Makinami de su carga, la atrapó y Natsu se lanzó contra él dispuesto a acabarlo, Zeref cerró los ojos, listo a morir, pero entonces…

-¡Maki…!-gritó Natsu sin poder contenerse.

Ella cayó malherida encima de Zeref.

-¿Qué rayos haces?-gritaron Natsu y Zeref al unísono.

-Tsu-kun…-murmuró Makinami adolorida-Lo prometiste…

Zeref se sobresaltó.

-Prometiste que no lo matarías…-murmuró Makinami.

-Te dije que si se atrevía a tocar a Lucy no podría contenerme-respondió Natsu-Pero ¿Cómo se te ocurre interponerte, Maki…?

-Tú deberías comprenderlo-respondió ella.

Natsu se sobresaltó, Zeref la sostuvo entre sus brazos, un ligero instante que nadie más que él y ella percibieron.

-¿Qué rayos haces?

-Lo que dicta mi corazón…

-Es suficiente… No quiero lastimarte más…

-Entonces sigue viviendo, es todo lo que necesito…

-Makinami…

Ella levantó la mano, enlazando ligeramente su meñique al de él.

-El hilo se puede estirar o contraer…-susurró ella con esfuerzo.

-Pero nunca romper…-terminó Zeref cerrando los ojos y aferrando su dedo al de ella.

El instante pasó, Zeref se levantó y la puso en el suelo, cuando Kamui llegó, se apartó.

-Cúrala, de prisa-dijo Zeref.

-¿Porqué?-preguntó Kamui desconcertado-¿Porqué me permites curarla?

-Morirá si no te apresuras-respondió Zeref sin mirarlo.

Zeref experimentaba un dolor que nunca antes había sentido, intentaba no mirar a Makinami, que había intentado sacrificarse por salvarlo ¿Qué era ese sentimiento? Era doloroso, pero también se sentía feliz, era la primera vez que alguien lo daba todo por él y eso lo hacía inexplicablemente feliz. Una vez Makinami fue curada, Zeref siguió con el plan y atrapó a los Dragón Slayers tal como se había planeado.

-Zeref… ¿Estás seguro de lo que estás haciendo?-gritó Makinami-Esto no te llevará a nada…

-Te equivocas-sonrió él-Me llevará justo donde pretendo… Me llevará a la muerte.

-¡No quiero que mueras!-gritó Makinami.

-Hasta pronto, Makinami-sonrió él.

Se miraron y sus miradas volvieron a vacilar. Pero todo se dio como Zeref esperaba, tras una violenta batalla se lanzó a atacar a Acnología junto a Natsu y los demás, por primera vez en su larga existencia sentía un fuerte deseo de vivir, estaba dispuesto a dejar que Makinami le enseñara a vivir como había prometido, haría las cosas bien esta vez, pero entonces la vio, Lucy Heartfilia atrapada por la garra de Acnología, se percató que ella se vería arrastrada a la muerte por el dragón, eso no era justo, lo sabía. Cuando la explosión iba a alcanzarla, se tele transportó, justo frente a ella, había llegado el momento de su muerte, el momento que había esperado durante siglos y sin embargo se sentía desolado, ya no quería morir, pero no tenía opción, observó a Makinami que caía en el aire muy por debajo de él.

-Lo lamento…-susurró.

Ella lo miró, leyendo sus labios.

-¡Zeref!-gritó ella llorando.

Zeref se giró hacia Lucy.

-La profecía se ha cumplido-sonrió-Pero estaba equivocado, Natsu merece vivir y amar.

-¡Zeref!-exclamó ella al reconocerlo.

-Lo dejo en tus manos-sonrió él-Y por favor, haz que ella… Lo entienda…

Estiró una mano hacia Lucy y apareció una pequeña esfera transparente, Zeref usó su magia para plasmar sus memorias en ella y la sumergió en el interior del cuerpo de Lucy, él sabía que tarde o temprano toda la oscuridad que Makinami había absorbido de él activaría el hechizo, sabía que no sólo podría mostrarle lo que ella significó para él sino que podría salvarla de las garras de la oscuridad que tarde o temprano intentarían consumirla, sabía también que Lucy Heartfilia era una pieza clave y que estaría en el momento preciso.