Maya IX
Miraba a la puerta de Topanga's cada vez que entraba alguien, no podía evitarlo… sabía que cuando llegase Lucas iba a morir.
-¿Crees que sigue enfadado? Fue sólo una pequeña broma –le dijo a Zay con una inseguridad palpable la voz.
-Maya, le encerraste en un armario y se pasó allí más de tres horas… ¡y menos mal que el entrenador pasaba por allí!
-¡Oh vamos! ¡Tenía el móvil!
-Pero sin cobertura
-¡Sólo fue una broma! –exclamó Maya desesperada. – ¿Qué crees que puede hacerme?
Zay la miró alzando las cejas. Odiaba cuando ponía esa cara, era como si supiese algo que los demás ignoraban.
-Sé de lo que Lucas es capaz
Smackle resopló de forma burlona desde el sofá de la ventana. La pobre lo estaba pasando muy mal, se había pasado prácticamente todo el baile en el baño vomitando y que después se había desmayado. Se había quedado a dormir en casa de Maya, Zay y ella la había llevado a cuestas. No iban a dejar que sus padres la viesen en tal estado.
-¡Anda, la muerta ha resucitado! –exclamó Zay riéndose.
-Cierra el pico –replicó Smackle con voz cortante.
-¿Así tratas a la persona que estuvo contigo anoche mientras echabas el contenido de tu estómago por la boca? ¡Menuda desagradecida!
-Maya, Lucas es incapaz de hacerte nada –siguió diciendo Smackle sin hacer caso a Zay.
-No me refiero a nada violento, sé que Hucklelberry no podría ni matar a una mosca…
-¡Te puedo asegurar que eso no es cierto! –exclamó Zay. -¡Yo he sido testigo de ello!
-Mira, sé que tiene un pasado y que se metió en líos… pero el Huckelberry que conozco nunca nos haría nada a ninguno de nosotros
-¡Ha nosotros no! –exclamó Zay mirándola. -¡Y menos aún a ti!
-No sé qué quieres decir con eso, pero lo que yo quería decir era que igual… igual…
El sonido de la puerta abriéndose hizo que cerrara la boca. Allí estaba Lucas, mirándola desde la puerta. La forma en la que la miraba… era como si sus ojos fueran las llamas del infierno.
-Tres horas –dijo con voz gélida. –Estuve encerrado tres malditas horas
A cada palabra que daba se iba a acercando cada vez más y más a ella. Maya se levantó con rapidez y empezó a rodear el sofá. Viendo lo que hacía, Lucas también se puso a dar vueltas al sofá.
-¡Pensaba que había cobertura!
-¿Y si hubiese sonado la alarma de incendios Maya?
-Hubiese tenido que ser mucha casualidad –dijo casi corriendo alrededor del sofá al ver que Lucas aceleraba el paso. –No te lo tomes ha así… ¡yo sólo continuaba el juego!
-¿Tiene esto algo que ver con lo de los vestuarios? –preguntó Zay fingiendo inocencia y mirándoles pícaramente. – ¡Porque si esto va de desnudos me gustaría apuntarme!
-Te has pasado de la raya Maya –dijo Lucas parándose por fin y sentándose en el sofá al lado de Zay. –Pero que nadie diga que soy cruel… no, no voy enfadarme contigo
-¿En serio? –preguntó Maya algo aliviada sentándose en el sofá al lado de Smackle.
-En serio, simplemente… -dijo el chico girando la cabeza hacia ella con una expresión de deleite en la mirada. -… esperaré el momento oportuno para vengarme
