Severus Snape siendo dueño de un cuervo pertenece a J.L. Matthews (vayan todos a leer su historia. Es grandiosa). Sin embargo encontré un nuevo nombre para él esta vez.
El nombre de la pandilla "Tiburones" está tomada del musical "West Side Story", por supuesto. No recuerdo dónde encontré el nombre "Rakers" pero debo haberlo leído en alguna parte.
La idea de Snape con una familia propia viene del fic de Al "Time of trial". (Gracias, Al. Parece que siempre tengo las mejores ideas leyendo tus fics).
La familia Glizzard y Gringolf Glizzard pertenecen a mi amiga Pega Pony, y también todas las canciones de Gringolf. ¡Gracias por prestármelos!
Mi amigo Edmond es dueño de sí mismo y de su caballo Apolo.
Viejo Joe y el Joe de Tess pertenecen a Zebee.
Nota de la autora:
Bueno, no ha habido respuestas al desafío de "El último león" hasta ahora, que yo sepa, así que nada para comentar al respecto esta vez.
Nota de la traductora:
Silverfox es de Austria (no confundir con Australia) y su lengua materna es el alemán, pero escribió "Runaway Dragon" en inglés, si deseas leer la versión original, puedes encontrarla en fanfiction.net y si deseas escribirle (en alemán o inglés, preferentemente), su dirección es silverfox@kabsi.at
Capítulo 52: TUTORÍA EN EQUIPO
-Mary lo está haciendo bien –le dijo Mike a Draco en el camino a casa-. No puedo creer que tenga problemas. Su amiga está mucho peor. No sabe nada sobre pociones.
-Entonces, ¿el examen de vocabulario funcionó para las dos? –preguntó Draco.
-Sí, pero tendré que empezar con algunas cosas de primer año con Ann y Mary no necesita eso –dijo Mike-. Tal vez pueda encontrar algunos ejercicios escritos para Mary para la próxima semana.
-Espera hasta después de su lección del lunes y podré darte algunas ideas –sugirió Draco.
-¿Cómo te fue con tu clase de tercer año? –preguntó Mike un poco después.
-Tom es muy talentoso, Alia necesitaba una buena explicación y Tim parece carecer de la magia necesaria –reportó Draco-. Los otros dos estarán bien. Alia incluso debería estar en A, si tuviera un buen profesor. Para eso indudablemente sería mejor, aunque fuera un squib.
-¿Te parece que no puedes ayudarlo? –preguntó Mike, un poco preocupado.
-Logré enseñarle un hechizo animador mucho muy débil, pero Encantamientos 3C ya dejó eso atrás –reportó Draco-. Ese es otro hecho interesante. El grupo C parece ser mejor que el B.
-¿Entonces, crees que sería mejor para Tim estar en B? –preguntó Mike.
-No estoy seguro. Tendría a Connelly entonces –le recordó Draco-. Ella lo desanimaría completamente. Cambié a Max para la quinta lección, por cieto. Probablemente será más fácil de manejar que Chispa. No parecía tener problemas de concentración la última vez, al menos, y todo lo que tienes que hacer es enseñarle un Convoco aceptable. Puedo trabajar en Advoco el miércoles.
-Necesitaremos averiguar cuáles son los próximos planes de Connelly. Tenemos que empezar a enseñar lo que sea que ella vaya a examinar el lunes antes de que lo anuncie el miércoles –recalcó Mike-. ¿Puedes ir y preguntárselo?
-No le agrado mucho que digamos –Draco se encogió de hombros-. Y podría no ver por qué quiero saberlo.
-Entonces tendrá que hacerlo alguno de los otros –decidió Mike-. Alguien que tenga una razón. Max, tal vez. Ella sabe que es uno de sus estudiantes más débiles.
-Pero aprobó el examen la última vez –señaló Draco-. Tal vez alguno que haya fallado sería mejor.
-¿Anya? –preguntó Mike.
-O Pat –agregó Draco-. Escuché que los gemelos fallaron también, pero no estoy seguro de que podamos convencerlos. No sé acerca de Dolly y Tanja.
Planear su próxima lección de tutoría al menos mantuvo despierto a Draco durante la lección de la profesora Sharter el viernes. Transfiguraciones requería demasiada concentración como para dejarlo pensar, pero otra lectura acerca del eclipshe era perfecta para eso.
Tía Sarah le dejó tomar prestado una caja de chinches, un frasco de pociones lleno de guisantes y algunos clips, y Mike añadió una bolsa de canicas, una caja de fósforos y algunas tachuelas. Sarah también ofreció prestarle algunas agujas, pero Draco declinó esa oferta. Si alguien dejaba caer las agujas en mitad del aire, sería demasiado fácil no verlas y no le gustaba la idea de alguien sentándose en una de ellas. Era bastante malo con los chinches, pero esos cuando menos tenían cabezas de colores.
Mike también sugirió que rompieran algo de papel y pergamino usados para la sexta lección, así tendrían más cosas para convocar, pero por ahora tendría que ser suficiente. Fueron a la biblioteca temprano después de almorzar y encontraron que Julia, Dolly y Tanja ya estaban ahí, trabajando en sus tareas de Transfiguraciones. Draco se les unió en su mesa y vació sus cajas y frascos en el centro de ésta, entonces revolvió los objetos para mejorar el asunto.
-Mejor que ordenar la biblioteca otra vez –le comentó a Hester cuando ésta llegó unos momentos después y le dirigió una mirada curiosa al montón.
Las otras tres chicas guardaron sus libros y lo miraron expectantes.
-¿Alguna sabe dónde está Bianca? –preguntó Draco.
La tercera lección no había empezado realmente todavía, pero las chicas lucían como si esperaran que empezara de inmediato de todos modos. Ahora bien, si la clase estuviera completa, podría empezar antes.
Desafortunadamente, no sabían dónde estaba Bianca. Draco habría preferido que fuera Hester la que faltara, ya que ella no necesitaba la práctica de Convoco de todos modos, pero al menos podría conocer un poco mejor a Dolly y Tanja.
-Entonces, ¿cómo les fue con el examen de Accio? –le preguntó a las chicas.
Tanja se sonrojó.
-Obtuve un cuatro; Dolly, un tres. Julia nos enseñó a las dos cómo hacerlo, pero de todos modos las cajas me golpearon en la cabeza. Connelly no estaba contenta.
-Por supuesto que debe haber estado descontenta, porque la mayor parte de la clase lo estaba haciendo muy bien –agregó Dolly.
-De acuerdo, entonces, ¿eres mejor en Encantamientos que Tanja? –preguntó Draco a Dolly.
-Sí, pero ella es mejor en Pociones –respondió Dolly.
Recordando lo que Chispa le había dicho sobre la muchacha, Draco puso eso en duda, pero no discutió.
-Antes de comenzar –recordó justo a tiempo-. Sin importar lo que hagan, nunca convoquen ningún tipo de libro en una biblioteca. Belinda lo hizo accidentalmente el martes. Hester puede contarles lo que le pasó a la pobre chica. Y todo lo que tardamos en limpiar el desastre –agregó después de un segundo.
Tanja tragó saliva.
-Belinda estaba en la escuela el miércoles –reportó Dolly-. Recuerdo que obtuvo un uno en Encantamientos.
-Pero tenía pequeños arañazos en la cara –agregó Julia.
-Ahora bien, ya que eres la mejor estudiante de Encantamientos, Dolly, convoca los clips que están revueltos en el montón –ordenó Draco.
-¿Accio, clips? –preguntó más que ordenó Dolly, pero los clips reaccionaron de todos modos. Dolly, por supuesto, no pudo atraparlos a todos y fue bañada por los clips, la mayoría de los cuales terminaron en el suelo. Ella parpadeó y miró a Draco pidiendo consejo.
-Eso realmente no nos ahorra mucho trabajo, ¿verdad? –sonrió Draco-. Lograste separar los clips del resto del montón, pero todavía tienes que recogerlos del piso y, si hubieran sido las canicas probablemente te habrías lastimado también. Imagina hacerlo con agujas.
Dolly frunció el ceño.
-¿No sería mucho mejor si simplemente pudiéramos reunir los clips en un agradable montoncito en alguna otra parte de la mesa? –continuó Draco-. Bueno, eso es exactamente lo que hace Convoco. Convoca objetos al lugar exacto que tú elijas. Para convocar los clips, las palabras exactas son, predeciblemente, "convoco, clips". El movimiento de varita es simple también. Sólo tienen que hacer un pequeño círculo sobre el lugar en el que quieren los clips, entonces lo señalan al momento de terminar con las palabras. La única dificultad probable es que tienen que coordinar sus palabras correctamente con el movimiento de varita. Hester, por favor, demuestra cómo convocar los clips.
-Convoco, clips! –los clips se elevaron del suelo, salieron de los pliegues de la rpoa de Dolly e incluso de su cabello y volaron a un punto en el escritorio, justo frente a Hester.
-¿Ven? –Draco sonrió-. Muy sencillo y útil. Ahora ustedes. Dolly, puedes usar las canicas; Tanja, los guisantes, y Julia, los fósforos.
Estaba a punto de empezar a explicarle a Hester el Advoco cuando sonó el timbre y Bianca entró corriendo, con un emparedado todavía a medio comer en su mano.
-Lo siento, llegué tarde a almorzar –explicó-. ¿Me perdí mucho?
Draco rápidamente revolvió los clips con el montó. Era una sensación extraña meter la mano ahí mientras las canicas se escapaban bajo tus dedos.
-Tienes razón –comentó Dolly-. Esto es fácil. Convoco, canicas verdes! –probó, mientras los clavos pasaban volando junto a ella camino de Julia-. ¡Miren, incluso se pueden separar en categorías! Convoco, canicas pequeñas!
Mientras Dolly, Tanja y Julia experimentaban alegremente haciendo montones de canicas pequeñas, canicas rojas, clavos cortos, guisantes amarillos y cosas así, Draco repitió la explicación anterior a Bianca. Estaba demostrando el movimiento de varita una segunda vez cuando un decepcionado "¡Oh!" por parte de Dolly atrajo su atención.
Draco se volvió hacia ella y se encontró con que el último experimento de Dolly la había llevado a descubrir los límites del encantamiento Convoco.
-¿Qué salió mal? –le preguntó ella a Draco-. Apunté con mi varita justo adentro del frasco y dije "convoco, canicas" –levantó el frasco de vidrio, que contenía sólo cuatro o cinco canicas, mientras que el resto estaban a su alrededor.
-Nada –le dijo Draco-. Convoco puede ayudarte a separar objetos, pero no a guardarlos. Las canicas tratarán de llegar al lugar que escogiste, pero si hay una pared a su alrededor, lo más probable es que choquen con ella en lugar de entrar. Para meter las canicas en el frasco necesitas usar Advoco.
-¡Enséñame! –demandó Dolly con entusiasmo.
Viendo que tenía toda la atención de las chicas y que todas, exceptuando a Bianca, ya dominaban el Convoco, Draco decidió aprovechar la oportunidad.
-Advoco, canicas, frasco! –llamó, y las canicas obedientemente se elevaron en el aire, se reunieron sobre el frasco y cayeron dentro en una fila ordenada-. Hay dos diferencias importantes entre realizar Advoco y realizar Convoco –explicó Draco-. Como pueden ver, el círculo y el movimiento para señalar son casi los mismos, pero se realizan desde un ángulo en lugar de directamente sobre el recipiente, y deben mantener la varita señalando hasta que la última canica esté dentro del frasco. Si la línea entre la punta de su varita y el frasco se rompe antes de eso, las canicas quedarán sin control y el resultado será similar al que obtuvo Dolly con el Convoco.
Eso sería casi imposible para Max, comprendió de repente. ¿Qué podría hacer para ayudarlo a sostener su varita todo ese tiempo?
-La otra diferencia es que tienen que agregar a las palabras dónde es que quieren que entren las canicas. Decir sólo "Advoco, canicas" no les producirá ningún resultado –continuó-. No tienen que definir el lugar exacto, aunque haya varios frascos, mientras señalen con su varita, podrán guiar las canicas al frasco correcto, pero tienen que añadir la palabra "frasco".
Vació el frasco otra vez y se lo dio a Tanja, entonces le entregó la bolsa de las canicas a Dolly, la caja de fósforos a Julia y la caja de las tachuelas a Hester.
-Inténtenlo.
Entonces se volvió hacia Bianca.
-Y tú, convoca los clips otra vez.
Como pronto descubrió Dolly, Advoco trabajaba excelentemente aunque convocaras objetos a un recipiente que estuviera bastante fuera de tu alcance, pero no daba resultado cuando tratabas de afectar un único objeto, mientras que Convoco podía ser usado en una sola pluma con tanta facilidad como en veinte canicas.
A pesar de que le tomó a las chicas un poco más el dominar Advoco que Convoco, terminaron claramente antes d euna hora. Esa era evidentemente una buena clase, decidió Draco mientras demostraba un sencillo encantamiento desvanecedor para la siempre curiosa Dolly. Bueno, no podría hacerle daño adelantarse un poquito a las enseñanzas de Connelly. Sólo esperaba que ella enseñara a continuación hechizos desvanecedores.
Se preocuparía por Max un poco más tarde, ahora tenía que reunir el material de enseñanza para Mike, cuya clase de Pociones estaba terminando. Podía apurarse a ir a Pociones A o esperar a Mike frente a Latín A. ¿Pero podría llegar a tiempo desde Latín A a Runas Antiguas, si Mike se tomaba su tiempo para llegar a Latín?
Las aulas de Latín estaban justo frente a la biblioteca, así que Draco decidió al menos echar una mirada dentro antes de dejar el corredor. Una mirada rápida a Latín D reveló que la mayoría de los chicos que estaban ahí parecían demasiado pequeños para ser de sexto año. Draco no recordaba haber visto antes a ninguno de ellos, así que siguió caminando.
En la puerta de Latín C, casi chocó con Amber, de los Tiburones. Ella lo miró con desprecio.
-¿Has visto a Listo Mike? –él intentó ser amable.
-Piérdete –gruñó Amber mientras pasaba junto a él a toda prisa.
Draco se encogió de hombros. Tratar de ser amable con un Tiburón...
-¡Hola, Dragón!
Draco dio media vuelta para ver otra vez el aula, pero ahí sólo estaba uno de los falsos gemelos de los Leones, Rob o Bob, Draco todavía no sabía cuál era cual si los veía por separado.
-Hola –saludó, evitando usar un nombre-. ¿Has visto a Mike por aquí?
Rob o Bob sacudió la cabeza.
-No, pero creo que está en A.
-Gracias –dijo Draco y fue a asomarse a Latín B.
Para entonces había grupos de sexto año avanzando por el corredor y hordas de cualesquiera que fuese el otro año que estaba saliendo de Latín. Latín B lucía bastante lleno y Draco estaba empezando a preocuparse de no haber visto a Mike cuando notó una gorra azul en alguna parte del fondo.
Cuando se acercó, notó una segunda gorra cerca de la primera. ¿Tal vez Larry? Estaba en sexto año también, después de todo, pero entonces los dos levantaron la vista y lo descubrieron.
Eran sólo Mary y Matt. Entonces tenían que ser los de cuarto año quienes estaban saliendo de Latín en ese momento.
-Hola, ¿saben dónde está Mike? –Draco saludó a sus amigos.
Matt se encogió de hombros.
-Debería estar en la próxima lección de Latín A, pero todavía tiene cinco minutos para llegar.
-Y yo tengo cinco minutos para encontrarlo, darle esto y llegar a Runas Antiguas –Draco levantó su paquete de material de enseñanza-. Lo siento, no puedo detenerme a charlar.
-¡Espera! Vamos contigo –declaró Mary-. Te ayudaremos a buscar.
Desafortunadamente, Mike no estaba tampoco en Latín A. Elena y Gran Babs no lo habían visto desde Pociones y Draco definitivamente no iba a preguntarle a Chris. Entre tanto, casi todos los de cuarto año se habían ido y tuvieron que abrirse paso contra corriente hasta las escaleras.
Lindo Ricky se refugió en la biblioteca cuando vio dirigirse hacia él a tres Rakers con el ceño fruncido, pero eso sólo le ganó una mirada de burla.
-¡Larry! –gritó Mary a Latín D mientras pasaban por ahí-. ¿Has visto a Mike?
-¡La última vez, durante el almuerzo! –oyó Draco que respondía Larry.
-Creo que eso significa que todavía está arriba –decidió Matt cuando llegaron a las escaleras sin ninguna señal de su amigo-. Quisiera ayudarte más, pero tenemos que ir a Historia en tres minutos, así que mejor nos quedamos en este piso.
Draco los miró desaparecer en el otro comedor, entonces decidió subir al segundo piso de todos modos. Si Mike no estaba todavía en el primer piso, tenía que pasar por el segundo en su camino.
Cuando llegó al segundo piso, sólo quedaban dos minutos y todavía no había señal de Mike.
¿Ahora, qué? ¿Debería continuar hacia el tercer piso y buscar en las aulas de Pociones, arriesgándose a llegar tarde a clase, o debería ir a su clase y tratar de encontrar a Mike después de la lección? Estudios Muggles era en el primer piso y Mike no tenía razón para dejarlo, ya que tenía que estar en la biblioteca después de la lección.
Estaba a punto de rendirse cuando Mike finalmente llegó bajando las escaleras a toda carrera.
-Ahí estás. He estado buscándote por todas partes.
-Lo siento, nuestra poción rebosó y tuvimos que limpiar. Lac todavía está limpiando –jadeó Mike.
-¿"Lac"?
-Lachlan. Mi compañero de Pociones –explicó Mike-. ¿Algún problema con tu clase?
-No, estuvieron grandiosas. Buena suerte con Max –respondió Draco apresuradamente-. Tengo que correr.
En realidad, ambos corrieron, a pesar de que la poción derramada probablemente era una excusa bastante buena para Mike. El profesor Magnus difícilmente lo castigaría por una única infracción, después de todo.
Runas Antiguas empezó con otra discusión acerca de por qué nadie quería sentarse junto a Martha. Esta vez Sally fue la desafortunada víctima, pero, para sorpresa de Draco, la sabelotodo residente no lo tomó mansamente y Martha tuvo que volver a casa con un sombrerito con encajes roto y manchas de tinta en su túnica. Sally, a pesar de un largo arañazo en su mejilla izquierda, entró a Estudios Muggles con una expresión realmente triunfante en su cara.
Después de esto, Draco decidió seguir con toda seriedad el consejo de Charlie de nunca subestimar a los fuereños, ni a los squibs.
Cuando Draco y sus compañeros de Estudios Muggles llegaron a la biblioteca, la encontraron en un estado bastante caótico. Mike todavía estaba trabajando con Max mientras Keith, Lisa, Belinda y Herb estaban ya empacando y saliendo, y la nueva clase estaba entrando y rodeando a Mike y Max con curiosidad.
Mike levantó la mirada después de otro intento fallido.
-¿Puedes empezar a explicarle a los demás? –le pidió a Draco-. Me reuniré con ustedes tan pronto como terminemos.
Draco asintió y guió al grupo de estudiantes a la mesa siguiente, llevando también dos puñados de material de enseñanza. Una cuenta rápida reveló que no tenía a todos los estudiantes, ¿pero cuáles pertenecían al grupo que quería y cuáles eran a los que Mike acababa de darles clase?
-Chispa, Jim y Anya, ¿podrían venir aquí, por favor? –esos eran los únicos que faltaban sobre los que estaba seguro.
-No estoy en tu grupo –señaló Anya con una mirada fría-. Mike es mi profesor.
-Bien –dijo Draco, reprimiendo un quejido-. Pero, ¿podrías simplemente venir aquí y observar? No tienes que hacer nada, pero me gustaría separar a los estudiantes que entran de los que están saliendo.
Anya frunció el ceño, pero trotó tras los muchachos y Theo y Curt la siguieron también. Con eso el número estudiantes de pie o sentados alrededor de la mesa quedó en once, sin contar a Draco. Eso debía estar bien.
-Bien –declaró Draco-. Ahora, si traen algunas sillas para ustedes...
Anya permaneció en pie demostrativamente y Draco decidió ignorarla. En cambio, observó rápidamente a los estudiantes sentados en busca de un buen candidato. Curt debía ser uno bueno, pero estaba sentado en la segunda fila, lo que haría el ejercicio más difícil. Sonja estaba en una posición mucho mejor.
-Sonja, convoca los clips.
La demostración funcionó perfectamente una vez más, justo como había funcionado para el profesor Flitwick en Hogwarts, cuando la había hecho con Millicent. Draco sonrió ligeramente para sí mismo. ¿Qué diría tío Severus cuando descubriera que estaba imitando el estilo de enseñanza de Flitwick?
Continuó con su demostración de Convoco y una pequeña charla sobre las ventajas de ese encantamiento sobre el Accio. Mike todavía estaba ocupado con Max para cuando terminó. ¿Ahora, qué?
Draco conitnuó explicando cómo adaptar el encantamiento para conseguir sólo determinado color de canicas, o determinado tamaño de guisantes.
Otra mirada rápida, pero Mike todavía estaba ocupado.
-Bueno, creo que tendremos que empezar a practicar sin Mike –decidió-. Sonja, me gustaría que continuaras trabajando con los trozos de papel -¿qué era lo que estaba usando Mike para trabajar con Max¡ ¿Los chinches? ¿Era esa una buena idea?-. Burbuja, los trozos de pergamino. Chispa, los clips –esos deberían ser seguros para manejarlos, ¿verdad?-. Eric, las canicas. Curly, ¿crees que puedas trabajar con las tachuelas sin accidentes? No podemos tenerlas volando a lo loco por ahí, podrían lastimar a alguien.
Curly asintió.
-Seguro, no hay problema.
-Curt, los guisantes. Theo, los fósforos –anunció Draco-. Uh... ¿pueden pensar en algo más?
-Podemos agregar algunos de nuestros ingredientes de pociones –sugirió Noel luego de un momento.
Draco frunció el ceño.
-Odio abusar de ellos así. Algunos incluso pierden sus propiedades mágicas si los convocas.
-Usaré sólo los míos, entonces –sugirió Noel-. ¿Los nudos de hada estarán bien?
-Eso creo –asintió Draco-. Al menos no recuerdo que mi tío haya dicho alguna vez que no pueden ser convocados.
Eso dejaba a Theo, Nico, Anya y Jim.
-Tengo un paquete lleno de gomas de mascar –ofreció Burbuja-. Están envueltas, así que todavía estarán bien después de la práctica.
-Bien, ¿te molestaría dárselas a Theo? –preguntó Draco. Prefería que Burbuja continuara trabajando con los bien probados clips.
Entonces se volvió hacia Nico, que ya estaba registrando el kit de pociones de Noel y finalmente sacó un frasco de patas de escarabajo.
-Las reemplazaré si les pasa algo –prometió, para sorpresa de Draco.
Tal vez Nico no era tan malo como el resto de los Demonios.
Ahora, realmente no quedaba nada de espacio en la mesa y Anya probablemente se negaría a participar de todos modos. Draco miró a Jim, que se encogió de hombros.
-Esperaremos a Mike –insistió Anya.
Las cosas pronto estarían suficientemente caóticas de todos modos. La mayoría de los estudiantes comprendieron muy rápido y pronto se aburrieron del Convoco, mientras que Burbuja y Chispa no lograban dominar el encantamiento.
Draco les dijo que probaran a convocar en formas más específicas y Jim finalmente decidió empezar a practicar a pesar de la negativa de Anya, cuando se dio cuenta de que los pedazos de pergamino habían quedado abandonados por ser del mismo tamaño y color.
-¿Qué hay del Advoco, entonces? –preguntó finalmente Sonja con impaciencia.
Draco suspiró.
-Tan pronto como venga Mike –prometió.
-Ha pasado casi media hora –se quejó Anya.
-Bueno, tú fuiste la que no quiso comenzar sin él –señaló Jim-. Ten, puedes usar los pedazos de pergamino. Ya terminé con ellos.
-Puedes continuar separando los trozos de papel –le sugirió Draco-. No creo que Sonja los necesite en este momento.
-No, si tú no empiezas a enseñarnos Advoco –Sonja hizo un puchero.
-¡Mike! –gritó Draco-. ¿Falta mucho?
-Ya casi lo tenemos –replicó Mike.
Draco suspiró otra vez y decidió concentrarse en Burbuja por el momento. Sus problemas no eran tan graves como lo habían sido con Accio, así que tal vez pudiera hacerlo alcanzar a Jim, si dejaba de gastar tanto tiempo en Chispa.
No funcionó así, por supuesto. Para cuando Mike finalmente llegó, Jim había alcanzado al resto del grupo, mientras que Burbuja y Anya apenas habían comenzado con los ejercicios de separar tipos de objetos.
-¡Finalmente! –Draco saludó a su amigo-. Anya ha estado esperándote y también necesito que te encargues de Burbuja y Chispa. Llevaré al resto a la otra mesa y empezaremos con Advoco.
-Bien, pero déjame las canicas, los clips y los pedazos de pergamino –aceptó Mike luego de ver con qué estaban trabajando sus nuevos estudiantes.
A pesar de que Draco se había librado a hora de los tres estudiantes más problemáticos, la lección siguió siendo caótica. Siempre estaban escasos de objetos para convocar y cuando Mike les envió a Burbuja unos minutos después, Draco tenía el doble de estudiantes que podía manejar normalmente.
Afortunadamente Curt y Sonja ya habían dominado el Advoco para entonces y se apartaron para dejar que los otros usaran sus objetos.
-Ni Max ni Chispa pueden dominar el Advoco –reportó después Mike-. Tienes razón acerca de esos dos. Anya no pudo tampoco, pero es su culpa.
-¿Cómo así?
-Le dije repetidamente que se uniera a tu grupo para aprenderlo, pero se negó –Mike se encogió de hombros-. Tenía que concentrarme en Chispa, así que no pude trabajar apropiadamente con ella.
Draco revisó su lista de estudiantes una vez más.
-Tengo a Max justo antes de la lección del miércoles, así que tendremos una oportunidad más de practicar el Advoco. Lo mismo con Chispa el martes.
-Y yo tengo a Anya el miércoles también –reportó Mike-. Deberíamos haber organizado esto en forma diferente desde el principio. Uno de nosotros debería haber enseñado Convoco y el otro, Advoco; con los estudiantes pasando de uno a otro cuando estuvieran listos. ¿Qué tal si tomas a Anya y Max el miércoles y yo le enseño al resto de la clase?
-Anya se negará otra vez a trabajar conmigo –señaló Draco-. Podría enviarte a Maz y tal vez también a Burbuja, si tú me envías a tus mejores estudiantes, pero no voy a tomar otra clase tan grande como la de ahora. Simplemente no puedo manejarla.
-Pero apuesto a que tío Severus podría –bromeó Mike.
-Con facilidad, pero él es un profesional. Yo sólo lo hago para ganar algo de dinero.
-También tío Severus –sonrió Mike.
-Necesitamos averiguar el lunes cuál será el tema del próximo examen –le recordó Draco otra vez, para distraerlo.
-No hay problema. Le pediré a Anya que nos consiga la información.
-¿Anya? –preguntó Draco, sorprendido.
-Es la candidata más probable, puesto que ya reprobó una vez y probablemente tampoco lo hará tan bien como los demás el lunes –respondió Mike, encogiéndose de hombros.
-¿Entonces, es más débil que los otros estudiantes? –eso era inesperado. Como estudiante de Encantamientos A, Draco había esperado que fuera más talentosa que la mayoría de los estudiantes del grupo B.
-No puedo decirlo con certeza –dijo Mike después de un momento-. Nunca antes he dado tutorías de Encantamientos y sólo puedo compararla con los otros estudiantes que tuve hoy, y todos tuvieron una hora completa para aprender. Anya sólo se permitió a sí misma la mitad de ese tiempo. Max es el único que es peor que Anya, pero por su incapacidad no puedo tomarlo en cuenta.
-¿Qué estudian en Encantamientos 6C en este momento? –preguntó Draco más tarde mientras subían las escaleras en el Parque Merlín.
-No lo sé –Mike se encogió de hombros-. Deberías preguntarle a Larry.
-¿Crees que vayan adelantados con respecto a tu clase?
-¿Qué?
-El grupo de tercer año lo está –explicó Draco-. Así que también podría parar en los otros años.
-Le preguntaremos a Larry, entonces –aceptó Mike-. Quiero poner una lista nueva el lunes –continuó-. Todavía tenemos espacio para más estudiantes en todas las clases de Pociones y en algunos grupos de Encantamientos, también.
-¿Quieres anunciar específicamente los puestos disponibles?
-Sí, y aún tenemos la sexta lección del viernes para ofrecer –le recordó Mike.
-Pensé que no enseñaríamos en todas las lecciones que pudiéramos.
-No esperaba tan pronto un resultado así de bueno –sonrió Mike-. Creo que nuestro negocio todavía tiene algo de potencial para crecer.
-Sammie insinuó que le gustaría participar –sonrió Draco.
Mike sacudió la cabeza.
-Sammie es sólo un estudiante de segundo año y está en B o en C en la mayoría de sus grupos. Un tutor necesita estar un poco más calificado que eso.
Esta vez tío Severus no estaba en casa cuando Draco llegó, pero Hugin y Ese Perro lo saludaron con estusiasmo. Draco rascó a uno detrás de las orejas y al otro en la cabeza, entonces fue a saludar a Billy y Sarah.
Les contó sobre sus tutorías durante la cena.
-Podrías haber aprovechado la situación para hacer las paces con Anya, ¿sabes? –señaló Sarah cuando llegaron a la parte en la que Mike había estado demasiado ocupado con Max para ayudar a sus otros estudiantes.
-¿Hacer las paces con ella? –repitió Draco, incrédulo. ¿Por qué querría él hacer las paces con Anya mientras todavía estaba ocupado haciendo las paces con Neville?
Eso le recordó que todavía necesitaba conseguir prestado un búho o un cuervo. Bueno, al día siguiente tío Severus estaría en casa con Munin y finalmente tendría oportunidad de enviar su carta.
Sin embargo, Severus no llegó hasta después de la hora del almuerzo. Draco ya estaba esperándolo con impaciencia, pero cuando finalmente llegó, se olvidó por completo de su carta al ver la gran canasta de picnic que traía consigo.
-Un regalo de los elfos domésticos de Hogwarts –explicó Severus cuando vio la expresión sorprendida de Draco-. No saben que tengo familia y temen que no coma bastante cuando no estoy en Hogwarts –sonrió-. La comida por lo general es más de lo que podemos comer en dos días.
-¿Y Dumbledore lo permite? –preguntó Draco, sorprendido.
-No lo sabe –respondió Severus, luego, después de una pausa, continuó-. Al menos creo que no lo sabe.
Draco se quedó mirándolo.
-¿Crees?
-Albus sabe toda clase de cosas que uno no esperaría que supiera, especialmente con respecto a lo que pasa en la escuela –explicó Severus-. Pero si lo sabe y no lo ha comentado todavía, quiere decir que no le molesta.
-Es buena comida y nos ahorra dinero –dijo Sara, como si eso lo explicara todo.
Tal vez, en cierta forma, así era.
-Draco y Mike iniciaron un negocio de tutoría –le dijo Sarah a Severus más tarde, mientras comían los regalos de los elfos-. Parece ser que les va muy bien, según he escuchado.
Ella sonaba casi orgullosa de él, pensó Draco.
-¿Tutoría? Bueno, es mi mejor estudiante de Pociones en este momento –concedió Severus.
-Sin embargo, estamos trabajando principalmente con Encantamientos –explicó Draco-. La profesora Connelly es muy exigente y nunca explica realmente ni demuestra un encantamiento. El profesor Funnel es demasiado bueno como para que quede mucho con qué trabajar.
-¿Y lo estás haciendo bien? –preguntó Severus-. Sé que nunca has tenido problemas en Encantamientos, pero ¿sabes cómo enseñar eso?
-Puedo hacerlo mejor que Connelly –le dio Draco, frunciendo ligeramente el ceño-. He estudiado Encantamientos con los Hufflepuffs durante cuatro años, tío Severus. Todo lo que tengo que hacer es recordar qué métodos usó Flitwick y cualquiera de ellos funciona con todos.
-¿En serio?
-Bueno, con excepción de Max –se corrigió Draco-. Pero él necesita un medimago, no un profesor.
-¿Un medimago? –preguntó Sarah.
-Sus manos tiemblan tanto que no puede sostener con firmeza su varita y él jura que no es por nerviosismo –explicó Draco.
-¿Y los Hufflepuffs son tan malos que Flitwick tiene que usar todo lo que sabe? –preguntó Severus con duda.
Draco se sonrojó.
-Bueno, en realidad estoy usando principalmente los trucos que le he visto usar con Gregory y Pansy. Y no podría jurar que es todo lo que sabe Flitwick. Es sólo más que lo que hace Connelly por ayudarlos. Está acostumbrados a verse abandonados a su propia suerte en Encantamientos. Todos mis estudiantes aprobaron el examen de Accio del miércoles –agregó con orgullo.
-¿Examen de Accio?
-Sí, Connelly nos dice el nombre del encantamiento y en qué fecha debemos ser capaces de dominarlo y entonces hace un examen ese día. Dos de los ocho de nosotros reprobaron el lunes, pero los de Encantamientos B lo hicieron mucho mejor después de que los ayudé.
Severus pensó en eso por un momento.
-Tal vez debería probar eso alguna vez: decirle a una clase el nombre de una poción y que quien no sepa prepararla bien para la próxima lección va a reprobar. Sería una excelente oportunidad de quitarle puntos a Gryffindor y me ahorraría algo de trabajo en el proceso.
-Y harías estallar el aula mientras lo haces –recalcó Sarah-. A menos que sea una clase extremadamente buena.
-Una clase de Pociones con Gryffindors nunca es una clase extremadamente buena –Severus miró sus papas con enojo, probablemente imaginando un grupo de estudiantes en su plato en lugar de la comida-. La mayoría ni siquiera se molesta en hacer bien la tarea. Hasta los Hufflepuffs muestran más interés en la materia que ellos.
-Oh, vamos, no creo que las Casas sean tan diferentes –suspiró Sarah-. Cada niño es único. No puedes simplemente dividirlos en grupos en los que todos son iguales.
-Por supuesto que no son todos iguales. Está Hermione Granger, por ejemplo. Una Gryffidor que daría orgullo a Ravenclaw. Puedo hacer una prueba como esa con ella, sin problema, pero también está Neville Longbottom en esa clase, él trata, pero hace desastres la mayor parte del tiempo. Necesita que le explique primero, y que le diga qué no hacer.
-Gregory y Vincent también –señaló Draco-. Y ellos son Slytherins.
-Sí, tu clase realmente podría ser un mal ejemplo –concedió Severus-. Tiene un espectro de talentos demasiado amplio. Pero Potter y Ron Weasley son el perfecto ejemplo de típicos Gryffindors. Hablan durante toda la lección mientras su caldero se derrama, si no les recuerdo cada cinco minutos que deben trabajar. Siempre llegan tarde, olvidan su tarea, o copian la mitad de la de Hermione Granger. Eso siempre parece verse en los Gryffindors. Los Hufflepuffs al menos son diligentes, aunque también tienden a distraerse conversando.
-¿Entonces, todos los Gryffindors menos Hermione carecen de interés en sus estudios? –preguntó Sarah-. ¿En verdad crees eso?
-No del todo –concedió Severus-. Ni siquiera los Weasley son todos iguales. Los gemelos por lo general no se preocupan por sus notas, pero tienen interés en Pociones porque saben que les es útil. Percy y Billy fueron muy buenos estudiantes y la joven Virginia al menos se esfuerza, mientras que a Ronald no podría importarle menos. Es sólo que siempre hay uno o dos malos estudiantes en Gryffindor todos los años. Las mejores clases por lo general son las combinaciones de Slytherin y Ravenclaw, pero algunas veces también hay un buen grupo de Hufflepuffs también.
-Tal vez los Gryffindors trabajarían mejor si los animaras más –sugirió Sarah.
Severus resopló con disgusto.
-¿Animar a los Gryffindors? Hasta mis Slytherins me ahorcarían por eso –hizo una pausa-. Todos los demás lo hacen, de todos modos. Alguien tiene que apoyar a Slytherin.
-¿Aún al precio de perder completamente a los otros?
-La elección, Sarah, está entre perder algunos Gryffindors o todos los Slytherins –dijo Severus, cortante-. Slytherin es mi Casa y a nadie más le importan un comino. Si no los apoyo, nadie lo hará.
Sarah suspiró, pero no discutió.
Así que tío Severus en realidad apreciaba a algunos de los Gryffindors. Era una gran sorpresa para Draco, a pesar de que había mencionado antes algo así.
-¿Qué hay de Neville, entonces? –preguntó finalmente-. ¿Te agrada o lo detestas?
Severus tardó tanto en responder que Draco casi repitió la pregunta.
-No lo sé –dijo finalmente.
-¿Puedo usar a Munin para enviarle otra carta? –preguntó Draco.
-¿Por qué? ¿Crees que se extravió la primera?
-No, ya me respondió –dijo Draco-. Sólo quiero contarle algo más.
-Espera hasta la noche, entonces –aconsejó Severus-. Todavía debe estar en el tren en este momento.
-¿Vuelve a la escuela hoy? –la cara de Draco se iluminó-. ¿Ya se recuperó por completo?
-No del todo, pero lo suficiente para asistir a clases –le dijo Severus-. Todavía está dispensado de las clases de vuelo y su abuela ha insinuado que eso será permanente.
-¿Es eso posible? –preguntó Sarah, sorprendida.
-Sí, con una declaración firmada por un medimago indicando que es físicamente incapaz de volar debido al daño que sufrió, o que no puede volar por razones psicológicas –explicó Severus.
-¿"Razones psicológicas"? –preguntó Draco.
-Tuvo un accidente muy serio mientras volaba –dijo Severus-. Podría tener ahora miedo a volar.
-¡Pero siempre le ha dado miedo volar! –argumentó Draco.
-El medimago no tiene que saber eso –sonrió Severus-. En cualquier caso, eso podría ayudar a Neville, aún si su miedo no tiene nada que ver con el accidente. Volar no es una habilidad absolutamente indispensable, así que, ¿para qué torturar al muchacho? En unos pocos años podrá aparecer y puede usar la red flu hasta entonces.
-Pero no podrá jugar Quidditch si no puede volar –le recordó Draco.
-No creo que quiera hacerlo –respondió Severus-. Al menos, nunca lo he visto jugar.
Draco tuvo que admitir que eso probablemente era cierto. Neville y las bludgers no sonaban como una buena combinación, después de pensarlo.
Esperó hasta un poco después de oscurecer antes de llamar a Munin y darle su carta.
-Llévale esto a Neville, Munin –le dijo al entusiasmado cuervo-. Debería estar ya en Hogwarts.
-¡Caw! –declaró Munin-. ¡Vuela!
-¡Caw! –anunció Hugin-. ¡Casa! –y saltó junto a Munin tratando de agarrar el pergamino-. ¡Caw!
Munin esquivó elegantemente el pico de Hugin y voló al alféizar de la ventana.
-¡Casa! –protestó Hugin con la única palabra en inglés que conocía hasta el momento y voló tras él.
-¡No, Hugin, quédate aquí! –ordenó Draco mientras iba hacia la ventana, buscando a Hugin.
-¡Casa! –insistió el joven cuervo, saltando todavía más cerca de Munin.
-¡No, Hugin!
-Déjalo –interrumpió Severus-. Está a salvo con Munin y le ayudará en su entramiento el ver cómo un ave mensajera adulta haciendo su trabajo, Munin lo traerá pronto de regreso.
-¡Caw! –insistió Hugin.
Con un suspiro, Draco abrió la ventana y contempló a los dos cuervos volar en la fría y oscura noche de invierno.
Continuará...
Notas:
¿Hugin volverá con bien a casa? ¿Max llegará a dominar el Advoco? ¿Y Connelly responderá la pregunta de Anya?
En el próximo capítulo:
Neville escribe de nuevo, Draco da tutoría a Martha y hay algunos problemas durante el almuerzo.
